De cuenteros y cuenteríos

Por Marcelo Arancibia 
@MarceloAranci13
Partido Gen San Juan 
"Sé también que es tan imposible que el vulgo se libere de la superstición como del miedo" 
Baruch Spinoza. 
En el San Juan de Gioja nada es verdad pero todo es posible. Durante doce años se nos construyó una realidad que acabó en un cuenterío propagado por un cuentero que no le daba ni para relato.

Tenemos a falsos partidos de oposición que legitiman una falsa democracia con un sistema judicial falso y un aparato mediático que disemina falsas noticias, todo con el propósito de perpetuar en el poder Estatal a un único partido político en el que opositores y periodistas de verdad son amenazados por el propio ex gobernador a través de las redes sociales.

 


Nos queda el consuelo que San Juan no es (aún) Rusia, Irán o Venezuela donde a los verdaderos opositores y periodistas se los encarcela o, en casos extremos, se los asesina.
"El cuenterío sanjuanino" tiene mucho de deshonesto y engañoso. En el plano institucional se impone por la inexistencia de anticuerpos institucionales, entre ellos la legislatura, los jueces y la prensa que homologan la mentira y la deshonestidad en vez de criticar, controlar y limitar. Pero es en el campo cultural donde el cuenterío ha logrado un éxito estruendoso. En el mundo de las creencias no es la razón la que domina la dimensión humana del sanjuanino, son sus pasiones, intereses e instintos los que motivan y explican un modelo de sociedad que se ha construido sobre la base de la mentira, el acomodo y el miedo.

La mentira: $13.500 es la línea que determina donde empieza y termina la pobreza para una familia tipo. El 35/36% de la región Cuyo es pobre. Si subiéramos la línea de la pobreza a unos razonables $20.000, las dos terceras partes de los sanjuaninos serían pobres. Y es pobre no por obra de los "marcianos" ni de la "naturaleza", sino por el mal funcionamiento de las Instituciones y por el desaprovechamiento de los recursos humanos ¿Se entiende el costo que en términos de pobreza e indigencia ha provocado el pago de más de $3.500.000.000 por contratar en forma directa y discrecional a una compañía amiga de seguros? La verdad es que el Gobierno de Gioja, a pesar de arrancar con el empuje de una devaluación monstruosa, la capacidad productiva ociosa y el viento de cola por el alza en los precios de las materia primas, al final de su mandato ahondó la desigualdad social y consolidó la pobreza. Y lo hizo desvinculándose del clima de corrupción imperante durante los gobiernos kirchnerista. Un logro que comienza a desmoronarse a medida que la sociedad va perdiendo el miedo y el oficialismo ingresa en zona de interna.

El acomodo: La consagración de Guillermo De Sanctis como miembro de la Corte de Justicia de San Juan fue el acabose de una práctica que nos define más como una sociedad tribal que como una abierta y democrática. Para el giojismo es lo mismo nombrar a un Ministro de la Corte que a un pasante en una colonia de vacaciones. Son cargos para repartir, entre la familia dominante y para el partido. Y como el partido se confunde con el Estado, no importa que seas peronista, radical o bloquista, debes ser giojista y disciplinado. Y es el disciplinamiento al poder y a los poderosos, como método para acceder al derecho esencial del trabajo, en una sociedad donde el sector privado es desplazado por el Estado, constituye el más humillante y degradante trato a quienes se debiera considerar como ciudadanos. No hay en el mundo, ni en los registros de la historia, antecedentes donde una sociedad humillada por sus gobernantes haya logrado un desarrollo humano que ponga fin a las injusticia, la corrupción y la pobreza.

El miedo: Borges decía que los argentinos no denunciaban los atropellos de los poderosos porque no se consideran a sí mismo ciudadanos, sino meros individuos. En San Juan hay que reconstruir la ciudadanía para recuperar la libertad. No se es libre si denunciar la corrupción puede traer aparejada alguna represalia para los que denuncian. No se es libre si quien cuestiona el sistema puede perder o no acceder a un trabajo. Pero este miedo lo ha construido el sanjuanino al ceder elecciones tras elecciones el poder político a una misma persona y un mismo partido político, para que hagan y deshagan a su antojo. El miedo es también signo de la inmadurez de nuestras Instituciones. Fundamentalmente de la política, quien no anticipa ni interpreta las señales de agotamiento de un ciclo.

El ciclo del cuenterío sanjuanino (mentira, acomodo y miedo) nació allá por el año 2000, cuando Gioja y Basualdo desplazaron a Escobar y se quedaron con el Partido Justicialista. Luego vino la debacle terminal de los partidos que conformaron la Alianza; y Gioja se alzó con el gobierno provincial y Basualdo con la oposición. Así, nadie que haya hecho política en San Juan durante los últimos quince años ha dejado de pasar por las verijas de Gioja o de Basualdo.

Este binomio, que ha funcionado a la perfección, se ha agotado ¿Pero quién está en condiciones de notificarles su pase a retiro? Esa persona es el Gobernador Uñac ¿Lo hará? ¿Está en condiciones políticas para hacerlo? Tiene un mes para resolver este dilema que es su problema político. Si Gioja y Basualdo repiten su tradicional polarización electoral, y se quedan con las bancas del Senado en representación de la Provincia de San Juan, Uñac habrá sido solo un Gobernador de paso. Y en el 2019 Gioja volverá al poder, o tal vez será el turno de Basualdo. Salvo que recuperemos la magia de las elecciones, aquella donde aparece una alternativa encarnada por una oposición creíble, motivadora de ideales y que tenga un posible éxito electoral. En ese caso, Gioja, Basualdo y Uñac ya serán parte de nuestra historia reciente.

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