Educación pública en peligro

Por Guillermo Alamino 
@GuilleAlamino
La educación argentina atraviesa una de sus crisis más profundas, por la creciente participación del sector privado en ese ámbito. La indiferencia del gobierno nacional amenaza uno de los mayores logros de Estado: el predominio de la educación pública en la sociedad.

Los datos oficiales evidencian un crecimiento sostenido en la parte privada y una disminución de alumnos matriculados en instituciones estatales. Resultado de imagen para educación es un derecho.

El proceso de privatización que sufre la educación es un tema poco tratado, pero reconocido por el Estado nacional. En el año 2013,  un documento del Ministerio de Educación de la Nación titulado “El debate sobre el crecimiento reciente de la educación privada” afirma que el porcentaje de alumnos inscriptos en establecimientos privados pasó de  un 22,7 % en 2003 a un 25,7% en el 2010 (considerando todos los niveles educativos), es decir  hubo un aumento del  3%.

El caso más alarmante se observa en la primaria. “El sector privado en el nivel primario va alcanzando en cada década nuevos pisos históricos que ya no son perforados en los períodos siguientes: 7,8% en 1950; 10,6% en 1960; 15,9% en 1970; 17,3% en 1980; 19,3% en 1990; 20,6% en 2000 y; 24,9% en 2010”, asegura  aquel   informe. Según  el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (2011), Argentina es el segundo Estado con mayor porcentaje de alumnos en escuelas privadas(31%) después de Chile(56,9%), en comparación con otros quince países de la región(teniendo en cuenta el nivel primario). En el nivel universitario, la participación privada  era de 14,5 % para el año 2003 y  de  20,5%  en el 2010.

Resultado de imagen para educación es un derechoLas principales causas expuestas por la administración pública nacional  que pueden explicar esta problemática son: la intermitencia del servicio educativo por huelgas, ausencia de docentes,  aumento de ingresos económicos en la población, subvenciones de Estado a escuelas privadas, entre otros. Más allá de las diferentes interpretaciones, lo cierto es que el Estado es el responsable de alentar, ignorar o minimizar este conflicto.

“Según datos del 2006, el 27% de los alumnos de todos los niveles educativos del país (excepto el universitario) concurrían a establecimientos privados; las diferencias entre provincias muestran que las jurisdicciones más pobres son precisamente las menos “privatizadas”: Chaco y Formosa sólo tienen un 9% de la matrícula en establecimientos privados, frente a la Ciudad de Buenos Aires (49%), provincia de Buenos Aires (33%), Córdoba (32%) y Santa Fe (30%)”, explica la investigación “La privatización de la educación argentina: un largo proceso de expansión y naturalización”, realizada por  la profesora  Susana E. Vior y la docente  Laura R. Rodríguez  de la  Universidad Nacional de Luján.  De este modo, la educación en vez de generar igualdad reproduce desigualdades y  pierde una de sus funciones esenciales como herramienta de inclusión. El INDEC  afirma que el  29,3% del alumnado asistía a una entidad privada  para el año 2015(sin incluir el  nivel universitario).

Es imposible pensar en una educación de calidad  si no se garantizan sueldos dignos a los docentes, ni existe una política pública destinada a revalorizar la educación pública.  Necesitamos  pensar en un sistema educativo inclusivo, diverso e integrador, que respete las diferencias y sea un instrumento de justicia social.  La educación pública debe volver a ser la protagonista.

Documento “El debate sobre el crecimiento reciente de la educación privada”

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