#1A: Masiva movilización en apoyo a la democracia frente al intento desestabilizador del peronismo ladrón y el sindicalismo extorsivo

1APor E. Simón
@simondixit 
Fue masiva la marcha del #1A en todo el país y en Plaza de Mayo. Había sido convocada en defensa de la democracia y como respuesta a las movilizaciones que se hicieron contra el gobierno de Mauricio Macri orquestadas desde el peronismo caco que no soporta estar fuera del poder e intenta desestabilizar la gestión de Cambiemos. La Casa Rosada había tomado distancia de la convocatoria pero al ver la cantidad de gente que asistió, hasta el presidente tuvo que salir a dar su mensaje de agradecimiento por las redes sociales.

Con un nivel de convocatoria pocas veces visto, la movilización sorprendió a la dirigencia política. Una multitud se manifestó el sábado 1 de abril en la Plaza de Mayo y en casi todas las ciudades del país. Bajo la consigna de apoyar a la democracia y también con explícitos mensajes de respaldo a la gestión de Mauricio Macri, la gente salió a las calles a mostrar el hartazgo frente al peronismo ladrón que fundió al Estado y se robó todo lo que pudo durante 12 años, en aquella pesadilla cleptocrática y fatal que la historia registrará como "el kirchnerismo".

La concentración no tuvo bandeas partidarias sino que fue convocada a través de redes sociales con el hashtag #A1. Incluso la Casa Rosada se había cuidado de mantenerse distante del llamado por las dudas que no fuera multitudinaria. La gente del Gobierno de Cambiemos temía que fuera una movilización raquítica, pero quedó demostrado: el miedo al papelón no tiene nada que ver con la democracia. La gente está cansada de la patota peronista que maneja a un sector minoritario de los docentes que quiere cobrar sin dar clases. La gente se cansó de los cortes, de los piquetes organizados para entorpecer a los trabajadores. La gente está harta y el sábado eso se vio en las calles.

El PJ, en sus distintas expresiones del saqueo, junto al sindicalismo extorsivo, que responde explícita o implícitamente al justicialismo, trata de trabar al Gobierno de Macri en una búsqueda desesperada por hacer fracasar al país y acelerar su propio regreso. "A volver, vamos a volver, a volver, a volver, vamos a volver", es el cántico poco creativo y autista que entonan al final de los actos, durante las marchas desestabilizadoras y en las reuniones convocadas por dirigentes del anterior gobierno, cuyos protagonistas deberían estar dando explicaciones en Comodor Py en lugar de andar sueltos haciendo daño.

La rotunda adhesión de la manifestación del sábado 1 de abril se convierte ahora en una fuerte señal frente a la semana en que se va a llevar a cabo el paro nacional de la CGT contra la política del Gobierno y tras las sucesivas movilizaciones que contaron con el apoyo del kirchnerismo y sectores de la oposición. Sin duda, lo del fin de semana fue para Scioli, Gioja y Cristina que lo miraron por tv.

Quienes debería empezar a preocuparse son Sergio Massa y Margarita Stolbizer, ya que, de mantenerse este esquema de polarización, la pasarán mal al momento del recuento de votos en las elecciones legislativas de este año.

Algunas de las consignas de la movilización: "Argentina, sin Cristina", "Sí se puede", "Democracia, democracia" y "Justicia por Nisman". Esas premisas se repitieron también en pancartas y carteles improvisados. No hubo movilización en colectivos contratados, nadie le pagó a la gente para ir. La marcha fue espontánea y convocada por ciudadanos independientes, fastidiados del Partido Justicialista, ya a esta altura anacrónico y ladrón, que gobernó durante 12 años robando y ahogando toda expresión disidente, convirtiendo a la democracia en un régimen populista y totalitario, con brotes fascistas peligrosos para la salud de las instituciones.

Una de las que más apoyo recibió fue la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, quien fue mencionada en cánticos y pancartas, dejando al desnudo el rechazo que provoca el vagoneta de Baradel.

En el barrio porteño de Villa Devoto, por caso, cientos de personas se congregaron en la esquina de Mercedes y Nueva York, sobre la Plaza Arenales. Otro punto de reunión fue la intersección de Callao y Santa Fe, desde donde las personas marchaban hacia Plaza de Mayo, mientras miles de personas también arribaba por Diagonal Norte desde el Obelisco.

El apoyo al Gobierno también se expresaba en la ciudad de Rosario, Santa Fe, donde cientos de personas se congregaba en el Monumento a la Bandera. En la ciudad de Córdoba, las personas se manifestaban en inmediaciones del shopping Patio Olmos, cerca de la avenida Vélez Sársfield. En Mendoza fue masivo en avenida San Martín y Peatonal, y en toda la zona del microcentro. En San Juan la gente se congregó en la Plaza 25 de Mayo. En todas las capitales del país y en las grandes ciudades, la gente salió a las calles a decirle no al intento desestabilizador del peronismo que, a esta altura, no quedan dudas, ha fundido la nación y se ha convertido en un partido que alberga a cacos obsesivos por la plata del Estado.

Es de esperarse que Macri tome nota del dictado de la gente y deje de implementar medidas vendepatrias que sólo sirven para aumentar la pobreza. El pueblo argentino fue claro, le dejó al Gobierno un mensaje escueto y contundente. Habrá que ver si en Cambiemos lo entendieron.

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