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Miércoles, 14 Febrero 2018 08:35

El siniestro origen del Día de San Valetín

Por Ernesto Simón

Todos y todas, alegremente, celebran el 14 de febrero el Día de San Valentín. Esta nota pretende explicar el origen siniestro de esta costumbre pagana.

Celebrada el 15 de febrero, le llamaban a esa fiesta "Lupercalia", también conocida como la “Fiesta de Licencia Sexual”. Fue mantenida por los antiguos romanos en honor a Luperco, el Dios de la Fertilidad y Agricultura, protector de manadas y cosechas, y un poderoso cazador de lobos. Los romanos creían que Luperco protegería a Roma de bandas de lobos, los cuáles devoraban ganado y personas.

Ayudados por las vírgenes vestales, los Luperci (sacerdotes masculinos) conducían los ritos de purificación al sacrificar cabras y un perro en la cueva de Luperco, situada en la colina de Palatina, donde los romanos creían que los gemelos Rómulo y Remo se habían refugiado y habían sido alimentados por una loba antes de que finalmente fundaran Roma. Vestidos con un taparrabos hecho de cabras sacrificadas que rociaban con sangre, los Luperci corrían por Roma golpeando a las mujeres con correas hechas de pieles de cabras sacrificadas. Los Luperci creían que los azotes purificaban a las mujeres y les garantizaban su fecundidad y un fácil nacimiento. "Febrero" se deriva de "februa" o “medios de purificación”.

Para los romanos, febrero era también sagrado para Juno Februata, la Diosa de Febris (“fiebre”) del amor, de las mujeres y el matrimonio. El 14 de febrero se ponían billetes (pequeñas piezas de papel, cada una de las cuales tenían el nombre escrito de una adolescente) en un contenedor. Los jóvenes adolescentes entonces escogían un billete al azar. Los muchachos y muchachas cuyos nombres fueron escogidos se convertían en “pareja”, uniéndose en juegos eróticos durante festivales realizados por toda Roma. Después del festival, ellos permanecerían como parejas sexuales por el resto del año. Esta costumbre fue observada por siglos en el Imperio Romano.

Después de que Constantino había hecho de la marca del cristianismo de la Iglesia romana la religión oficial del Imperio Romano (en el año 325 D.C.), los líderes de la iglesia quisieron eliminar los festivales paganos de la gente. Lupercalia era la primera de la lista que debían eliminar. Pero los ciudadanos romanos se resistían, estaban aferrados a esa atrocidad que apaleaba mujeres y forzaba al sexo, una calamidad que durante nuestros días se denomina "violación".

No fue hasta el año 496 D.C. que la Iglesia en Roma pudo hacer algo acerca de Lupercalia. Incapaz de eliminarla, el Papa Gelasio la cambió del 15 de febrero al 14 y la llamó el Día de San Valentín. Fue en honor a uno de los santos de esa iglesia, quién en el año 270 D.C fue ejecutado por el emperador debido a sus creencias.

¿Quién fue San Valentín?
La parte digamos, religiosa de esta historia sigue así: San Valentín era un sacerdote que, hacia el siglo III, ejercía en Roma. Por entonces, gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados y servían a los fines de las guerras ya que tenían menos ataduras.

El sacerdote, muy valiente por cierto, consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto los matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrono de los enamorados). El emperador Claudio II se enteró y como san Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó al palacio. San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo. Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el gobernador de Roma, llamado Calpurnio, lo persuadieron para quitárselo de la cabeza.

El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. Cuentan que el oficial Asterius, encargado de encerrarlo, lo quiso ridiculizar y puso a prueba a Valentín. Lo retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y, en nombre del Señor, le devolvió la vista.

Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el ya acabado emperador Claudio ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó junto a su tumba un almendro que dio flores rosadas. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad.