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Sábado, 26 Octubre 2019 21:59

Este domingo también se vota en Uruguay

Por El País Diario

En una América Latina convulsionada, un total de 2.699.847 uruguayos y uruguayas se encuentran habilitados para elegir, al menos, la conformación de la Asamblea General. En esta nota los detalles.

Este domingo, en simultáneo a las elecciones generales argentinas y las regionales colombianas, se celebrarán las elecciones en Uruguay. Están convocados 2.699.847 ciudadanos y ciudadanas que deberán acudir a las urnas.

1 ¿Qué se vota y cómo se gana?

En un llamado que a diferencia de las internas de junio es obligatorio, aquellas personas mayores de 18 años e inscriptas en el Registro Cívico Nacional van a poder elegir: la fórmula de Presidente y Vicepresidente de la República, los integrantes de la Cámara de Representantes (99) y de Senadores (30), así como los miembros de las Juntas Electorales de cada departamento.

Los circuitos electorales van a estar abiertos desde las 08:00 hasta las 19:30, con posibilidad de prórroga del cierre de una hora, en tanto que el voto en el exterior no se encuentra contemplado por ley. 

Si bien la conformación de la Asamblea General se define este domingo, probablemente la fórmula presidencial tenga que esperar hasta una segunda vuelta programada para el 24 de noviembre. 

El Presidente y el Vicepresidente deben ser elegidos por mayoría absoluta de votantes (50% más 1), algo que difícilmente pueda alcanzar alguno de los once aspirantes a ocupar el Palacio Estévez.

Además de este llamado, el domingo se pone a consideración la reforma constitucional impulsada por el senador Jorge Larrañaga, que plantea la creación de una Guardia Nacional de 2000 efectivos “como cuerpo especial de las Fuerzas Armadas, con atribuciones y cometidos en materia de Seguridad Pública”.

2 Los 11 candidatos a presidente

En una elección con una sobrepoblación de candidatos (en el 2014 fueron cinco), se percibe como detalle no menor que de los 11 aspirantes a la Presidencia, no hay ninguna mujer, algo que se trasladó a las internas de junio (solo Carolina Cosse por el Frente Amplio participó) y que tiene su correlato en la Asamblea General.

En orden de relevancia, al menos según los sondeos previos, figuran: Daniel Martínez (Frente Amplio); Luis Lacalle Pou (Partido Nacional); Ernesto Talvi (Partido Colorado) y Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto). 

El resto de los candidatos y partidos no reúnen porcentajes significativos en su intención de voto aunque quizás alguno de los aspirantes de la Unidad Popular (Gonzalo Abella) o el Partido de la Gente (Edgardo Novick), puedan ser elegidos como legisladores en el Senado o en la Cámara de Representantes.

Lo cierto es que, desde el surgimiento del Frente Amplio, el uruguayo se trata de un sistema multipartidista que tiende al bipartidismo. En una lectura general la lógica espera que haya una segunda vuelta entre Daniel Martínez y Luis Lacalle Pou.

En el caso del ex intendente de Montevideo, Martínez, se entiende que de cara a noviembre el desafío sería alcanzar una cantidad sustancial de votos de los otros frentes algo que Lacalle (perdedor del ballotage del 2014) ya anunció con la potencial alianza con otros espacios como el caso de Cabildo Abierto, el preocupante enigma de este llamado. 

3 La Asamblea General y Uruguay

El Senado en Uruguay se presenta como la Cámara principal del país, un paso político necesario donde existen proyectos que requieren sí o sí de su aprobación en su camino.

Las reformas pasan por la negociación parlamentaria y la disciplina partidaria garantiza la regularidad de los legisladores en tanto que la división de poderes funciona con un sistema balanceado donde la corrupción es de las más bajas en América Latina.

Es por eso que por tratarse de una inédita cantidad de partidos con chances de obtener bancas en el Parlamento, se estima que esto podría complicar la gestión gubernamental del próximo Presidente, ante la posibilidad de dar con un legislativo “multicolor”. 

4 El Frente Amplio

El surgimiento del Frente Amplio, una coalición de las izquierdas, a comienzos de los años setenta, marcó un punto de inflexión en la tendencia histórica bipartidista ("blancos" o "colorados") charrúa.

Este domingo, el espacio que gobierna hace 15 años se juega por primera vez su consolidada hegemonía.

Es por eso que la campaña desde el Frente Amplio se ha centrado en los logros obtenidos en las tres gestiones (Vázquez en dos mandatos y Mujica) en las que hubo un crecimiento económico regular, se redujo el desempleo y se alcanzaron mínimos históricos en índices de pobreza e indigencia. Además, claro, de políticas sociales simbólicas como el matrimonio igualitario, la legalización del aborto y la llamada ley trans.

La incapacidad de lograr mejoras en materia de seguridad ha sido el disparador para una oposición que ha logrado instalar esta problemática en la agenda pública y construir desde ahí un eje articulador.

En adición a este punto, los altos costos de vida y la dificultad de inserción laboral son ejes que pondrán a prueba el apoyo joven a la izquierda y abren, tras casi dos décadas, la posibilidad de retorno o fortalecimiento legislativo del Partido Blanco.