Etiqueta: Agresión

Francia: un hombre le pegó una cachetada al Presidente Emmanuel Macron

Ocurrió durante una visita a la localidad de Tain-l’Hermitage. El agresor quedó detenido.

Un anarquista cacheteó al Presidente francés, Emmanuel Macron, durante una visita a la localidad de Tain-l’Hermitage, confirmó el entorno del jefe de Estado. Los guardaespaldas intervinieron rápidamente y dos personas fueron detenidas.

El Presidente galo había subido a su automóvil después de haber visitado una escuela secundaria y bajó porque las personas presentes lo llamaban. Se dirigió hacia ellos y en ese momento se produjo el incidente, precisó la prefectura.

Según el video difundido en Twitter, Macron se acerca a un grupo de personas y conversa con un hombre, que toma su antebrazo y lo pega una cachetada. En el mismo video, poco antes del hecho, se escucha el grito de guerra monarquista "¡Montjoie Saint Denis!" y también "¡Abajo la macronía!". Desde el entorno el mandatario hablaron de "intento de abofetada".

Tras la agresión, la persona fue bloqueada y demorada junto a otra persona que estaba a su lado, por los hombres de la seguridad del presidente. En estos días el presidente francés está abocado a una serie de visitas en varias regiones del país.

"El hombre que intentó abofetear al presidente y otro individuo están siendo interrogados por la brigada de gendarmería de Tain-L’Hermitage", indicó la prefectura sin dar informaciones sobre su identidad.

El primer ministro Jean Castex tomó la palabra en la Asamblea Nacional para condenar el intento de agresión. "La política no puede ser la violencia, la agresión verbal y menos la agresión física", dijo Castex.

Los líderes de la oposición también condenaron la agresión. "Es inadmisible atacar físicamente al presidente de la República, a responsables políticos, pero más aún al presidente", declaró Marine Le Pen, candidata a la presidencia de extrema derecha. "Soy solidario con el presidente", afirmó en su cuenta Twitter el candidato presidencial de izquierda Jean-Luc Mélenchon.

El Diputado Vivero reconoció que agredió a Fernando Iglesias durante la sesión del sábado

El legislador oficialista acusó a su par de la oposición de "insultar" a las representantes del Frente de Todos y dijo que tuvo un fuerte cruce con él en los pasillos del Congreso.

"Fue un pequeño empujón, como un salí de acá", fue la frase que usó el Diputado K, Carlos Vivero, para admitir el incidente con su par de Juntos por el Cambio Fernando Iglesias durante la maratónica sesión del fin de semana en el Congreso.

Tildó de "provocador" a Iglesias y lo acusó de insultar a las legisladores del oficialismo, aunque dijo que eso no justifica su conducta. Sostuvo que empujó a Iglesias para terminar con un fuerte cruce que tuvo con él en los pasillos del Palacio Legislativo.

El empujón fue durante el extenso debate de la Cámara de Diputados en el que, entre otros proyectos, se aprobó la suba a $150 mil brutos del piso a partir del que se empieza a pagar el Impuesto a las Ganancias. El diputado de Juntos por el Cambio manifestó que un legislador oficialista se le había acercado mientras circulaba en el Congreso y que lo "empujó fuertemente". Pidió que tuviera la "sanción correspondiente y que nunca más se repitiera una situación de este tipo".

Vivero destacó que en la sesión hubo "medidas importantes para la ciudadanía" como los cambios en Ganancias y celebró que hubo unanimidad para aprobar este proyecto. Afirmó que el Gobierno impulsa una "agenda propositiva" y acusó a Iglesias y al expresidente Mauricio Macri de "quitarle protagonismo" a estas medidas.

El diputado oficialista sostuvo que no justificaba su accionar y que tiene "la tranquilidad de que no hubo agresión física, sino un simple empujón que tuvo que ver con terminar una discusión de alto voltaje".

Acusó al expresidente Macri de "usar a Iglesias para menospreciar las buenas noticias que se anunciaron en la sesión".

Reino Unido: agreden a policías en una protesta por la ley que restringe manifestaciones

Se congregaron en las calles de la ciudad bajo la consigna Mata la Ley, para condenar el proyecto que debate el Parlamento, que, entre otras cosas, pretende dar más poder a la policía para gestionar las protestas.

Al menos 12 policías resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, tras ser atacados el domingo por la noche durante una violenta protesta en la ciudad inglesa de Bristol en contra de un proyecto de ley que restringe el derecho a manifestarse en las calles del Reino Unido.

Cientos de manifestantes se congregaron en las calles de la ciudad bajo la consigna "Kill the Bill" o Mata la Ley, para condenar el proyecto que debate el Parlamento, que, entre otras cosas, pretende dar más poder a la policía para gestionar las protestas.

A la manifestación también se sumaron muchos de los principales grupos activistas de Bristol, incluidos Extinction Rebellion y el movimiento Black Lives Matter.

Los manifestantes incendiaron dos vehículos policiales, atacaron una comisaría, y lograron subir al techo del primer piso del edificio donde lanzaron una lluvia de todo tipo de objetos sobre los policías.

Will White, comisario de la policía de Bridewell Street, en Bristol, calificó las escenas de violencia como absolutamente vergonzosas e informó en un comunicado que siete personas fueron detenidas.

El alcalde de Bristol, Marvin Rees, criticó la violencia y argumentó que en lugar de detener los planes del Gobierno para aumentar los poderes policiales, este tipo de situaciones ilegales se utilizarán como prueba y promoverán la necesidad del proyecto de ley.

Antes de la manifestación, la policía de la ciudad advirtió a cualquiera que pensara en participar corría el riesgo de violar las actuales leyes del coronavirus que todavía están vigentes y podrían recibir una multa de hasta 10.000 libras esterlinas o 13.000 dólares.

El proyecto de ley que aumenta el poder de la policía para gestionar las protestas ha sido objeto de fuertes críticas por parte de los activistas, grupos de derechos humanos que lo consideran un ataque a los derechos civiles.

El proyecto, que también establece una nueva ley especial para proteger monumentos y estatuas con penas de hasta diez años de prisión para quienes les hagan daño, surgió tras las manifestaciones realizadas por el reciente secuestro y muerte de Sarah Everard de 33 años, asesinada por un agente de la Policía Metropolitana de Londres, con antecedentes de agresiones sexuales.

Everard desapareció el pasado 3 de marzo cuando volvía a su casa después de cenar en la casa de una amiga en Londres y diez días más tarde, su cuerpo apareció en un descampado de Kent, en el sur de Inglaterra, dentro de una bolsa de plástico.

Tras el trágico suceso, muchas mujeres decidieron reunirse en una vigilia el sábado pasado para rendir un homenaje en su memoria y para pedir el cese de la violencia y la inseguridad en las calles del Reino Unido contra ellas.

Sin embargo, la manifestación finalizó con una fuerte represión de la policía en su intento de disuadir la vigilia.