El pasado domingo comenzó a funcionar el Gasoducto Néstor Kirchner. Dicho logro se traducirá en un ahorro de millones de dólares para el país que impactará en las reservas.
El pasado domingo comenzó a funcionar el Gasoducto Néstor Kirchner. Dicho logro se traducirá en un ahorro de millones de dólares para el país que impactará en las reservas del Banco Central a través de las importaciones.
La primera etapa del Gasoducto Néstor Kirchner permite una nueva capacidad de transporte de gas natural por 11 millones de metros cúbicos diarios, que fueron asignados a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico. Les entregará el combustible de Vaca Muerta a las generadoras térmicas a precios más bajos que otras alternativas.
De esta forma, sumando el funcionamiento de dos plantas compresoras por 10 millones de metros cúbicos por día extra, el Mercado Eléctrico Mayorista obtendrá un ahorro en los primeros tres años cercano a los US$3500 millones.
Sin el gasoducto, el costo del sistema se proyecta en más de US$12.850 millones por año, mientras que el Gasoducto Néstor Kirchner lo abarata a US$11.650 millones, unos US$1200 millones de alivio por año.
El ahorro que generará será el equivalente a la balanza negativa que tiene el país en materia de importación de gas. Cuando el gasoducto esté completamente operativo el gasto que se evitará será de un total de US$4.200 millones.
Claves del impacto económico que generará la obra
Gracias a la construcción del gasoducto, será posible:
- Sustituir importaciones de combustible alternativo, Fuel Oil y Gasoil, importados para la generación termoeléctrica.
- Garantizar el abastecimiento de gas para la industria argentina durante el invierno.
- Ampliar la conexión de gas para usuarios que todavía no tienen acceso, 30% de los hogares.
- Permite enfrentar situaciones del plano internacional que podrían complicar a Argentina: por ejemplo, la reducción de la producción en Bolivia.
- También permite compensar el declino de la producción de petróleo convencional en el sur argentino.
- Exportar a los países limítrofes aquellos remanentes de gas natural.
- Impacto fiscal: la reducción de importaciones permitiría un ahorro de entre US$2.400 millones y US$3.000 millones anuales en la etapa 1 y de hasta US$5.600 millones en la etapa 2. También beneficiaría a regalías para las provincias productoras. El incremento por recaudación podría llegar a US$50 millones en la etapa 1 y US$90 millones en la etapa 2.
- Ya con la obra en marcha, se expande la capacidad exportadora argentina resolviendo la etapa del transporte que hoy resulta insuficiente para el potencial que existe. Eso permitirá ahorrar dólares por reducción de importaciones de Gas Natural Licuado.
- La estimación respecto del ahorro en dólares para el segundo semestre del 2023, según la fecha en la que se puso en marcha esta obra, comparada con el mismo período de 2022, alcanzaría los US$1400 millones.
- Ya con la finalización del segundo tramo, se podría dejar de importar gas y combustibles alternativos para la generación eléctrica y ahorrar en un año completo, considerando la estacionalidad de las importaciones, entre US$4 y US$4,3 millones anuales.
![El Diario de San Juan El País Diario [elpaisdiario.com.ar]](https://www.elpaisdiario.com.ar/wp-content/uploads/2023/01/el-pais-diario-logo-retina-mobile-280x67-.-elpaisdiario.ar.png)
![El Diario de San Juan El País Diario [elpaisdiario.com.ar]](https://www.elpaisdiario.com.ar/wp-content/uploads/2023/01/el-pais-diario-logo-272x65-.-elpaisdiario.ar.png)





