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Fernández: "Esto no es la pelea de un presidente, es la pelea de una sociedad"

El Presidente Fernández apuntó duramente contra quienes no cumplen con la cuarentena obligatoria y avisó: "El contagio va a ocurrir, no lo vamos a poder evitar, pero si nos quedamos en casa, va a ser más lento y vamos a poder atender".

Este domingo, en el tercer día de cuarentena obligatoria que rige en el país, Fernández ademitió que "el contagio va a ocurrir, no lo podemos evitar", pero aseguró que "si el contagio es más lento, más posibilidades de mejor atención va a tener la gente" durante la pandemia de coronavirus que afecta al mundo.

"No es fácil estar encerrado en sus casas", reconoció el mandatario en diálogo con el programa Morfi, de Telefé, pero insistió en que el aislamiento es la mejor manera de hacer más lenta la propagación.

Por otro lado, el mandatario resaltó que uno de las cosas que más lo preocupan es la irresponsabilidad de quienes no acatan la ley y no toman dimensión del riesgo que significa no cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio. "Me preocupa el idiota que circula consciente sabiendo que tiene fiebre el egocentrismo de algunos".

"Nosotros pensamos que el contagio va a ocurrir, no lo vamos a poder evitar, si nos quedamos en nuestras casa, el contagio va a ser más lento y vamos a poder atender", subrayó Fernández.

Alfredo Leuco: El virus del autoritarismo

En sus 100 días como presidente, Alberto Fernández tuvo y tiene que enfrentar a tres enemigos muy poderosos: la deuda, la pandemia y Cristina.

En esas tres batallas homéricas se define el futuro de todos los argentinos y el futuro político del jefe de estado. Si Alberto logra superar, aunque sea mínimamente, a estas tres terribles acechanzas, es probable que su gobierno empiece a gobernar.

Aquí aplica muy bien eso de que lo que no te mata, te fortalece. Si la colosal deuda, la pandemia criminal y el virus autoritario y feudal de Cristina, no lo noquean en los primeros rounds, Alberto podrá sentirse victorioso. No es nada fácil. Por el contrario, son batallas de una complejidad pocas veces vista. El mundo económico también se hunde y eso, seguramente, hará que esta Argentina en el fondo del mar despierte algún tipo de lástima o comprensión por parte de los acreedores. La peste traicionera comete crímenes de lesa humanidad planetaria pero, como otras pandemias, más temprano que tarde, agotará ese veneno que tiene coronita.

Lo que parece un obstáculo insuperable es Cristina. Ella sí, que como buena peronista, es incorregible. La deuda y el coronavirus le hacen la vida difícil a Alberto. Pero Cristina le hace la vida imposible.

De arranque, Cristina se apropió de todos los lugares claves del estado pero ella y su banda no se hacen cargo de ninguno de los dos dramas más graves que sufre este país: la deuda y la pandemia. Sus soldados están estratégicamente atrincherados en donde puedan manejar montañas de dinero, impulsar la venganza y la propaganda y sobre todo, garantizar a impunidad de Cristina, su familia y el cártel de los pingüinos. Si se mira con atención, podrá verse que casi no hay cristinistas dedicados a atajar los crueles penales de la deuda o del virus. Ellos miran de afuera. Dejan que Alberto se desgaste con su gente. Que pague todos los costos políticos y que Cristina siga invicta.

Alberto no puede decir nada porque el capital político mayoritario, es decir los votos, en su mayoría son de ella. Pero quien sepa mirar, se dará cuenta de sus gestos que demuestran lo insoportable que es gobernar con el feroz fuego amigo que le disparan tanto la vice presidenta como la tropa de fanáticos que la rodea.

Los cristinistas no dejan pasar una para boicotear o sabotear a Alberto. Cristina manda a los gurkas para que hagan el trabajo sucio. Pero en algunas oportunidades no puede con su genio y utiliza sus propias palabras como puñales por la espalda.

Apenas asumieron, mientras estaban festejando en la Plaza de Mayo, Cristina tomó el micrófono y le hizo una advertencia, casi una amenaza: "no se preocupe por las tapas de diario" y le ordenó que "se preocupe por llegar al corazón de los argentinos", dado que "ellos siempre van a estar con usted".

Cuando el presidente abrió con su discurso las sesiones ordinarias en el Congreso, Cristina mostró varios gestos de disgusto, mientras abanicaba sus calores y antes de llegar al recinto hizo una actuación antológica frente a las cámaras de la televisión. No se pudo escuchar demasiado, pero la lectura de labios y de gestos ayudaron a comprender la magnitud del reto: "Esto se acabó. No va más", le espetó Cristina con cara avinagrada. Pero el gesto que hay que observar en ese video imperdible, es el de Alberto. La mira con espanto y disgusto y se queda callado como reconociendo que una respuesta destemplada sería un remedio peor que la enfermedad. Se tuvo que tragar semejante sapo en vivo y en directo. Después, algún albertista negó que esto haya sido así. Sanatearon que fue un tema de que se terminaba el protocolo de la firma de libros. No se lo creyó nadie.

Con el tema de los ex funcionarios delincuentes que están presos por robarle los dineros al pueblo, los tiros vinieron de parte de los que hablan cuando Cristina se los ordena. Bastó que Alberto hiciera una diferencia, cuando planteó que “no hay presos políticos. Son detenciones arbitrarias”. Eso fue suficiente para que una andanada de militantes de Cristina le salieran al cruce planteando lo contrario. Incluso su propio ministro del interior, Wado de Pedro. Por supuesto que Julio de Vido fue el más agresivo y contundente en la defensa de Amado Boudou, Milagro Sala, entre otros. A José López no lo defendió. Por el contrario lo acusó de ser macrista y traidor. López fue su mano derecha y dijo que los 9 millones de dólares que había intentado esconder en un convento se lo había llevado un secretario de Cristina. Tal vez por eso, ella dijo que llegó a odiar a López. Y él contestó que temía por su vida porque Cristina "era muy vengativa". Por su parte, Oscar Parrilli, quien funciona como un mayordomo de Cristina, también salió a pedir por la libertad de los presos políticos. Todos contra Alberto.

Después de un discurso conciliador de Alberto donde planteó que aspiraba a terminar con la grieta y buscar consensos con la oposición, Cristina salió fuerte contra Macri. En Cuba, hizo una alusión absolutamente discriminatoria contra los calabreses asociando esa condición a la mafia. Habló de los ancestros italianos del ex presidente y su "componente mafioso". Cristina fue denunciada ante la Oficina Anticorrupción “por su agravio racista”. Achile Variatti el vice ministro del interior, del Partido Demócrata de centro izquierda, se manifestó indignado "por este horroroso e insoportable agravio racista" y Nicola Morra, el presidente de la Comisión Anti Mafia y otros dirigentes expresaron su fuerte condena a esos dichos y le exigieron "formales disculpas".

Abochornado y con vergüenza ajena, Alberto Fernández respondió recibiendo al embajador italiano y agradeciendo el extraordinario aporte de esa colectividad a la Argentina.
¿Y Cristina? Bien gracias. No pidió disculpas ni se retractó. Mantuvo tozudamente sus palabras y le produjo otro daño a las relaciones internacionales de Alberto. Al decir verdad, Cristina debe estar batiendo un record: debe ser la mujer que jamás pidió perdón por nada, ni reconoció un error. Es un signo de altanería y soberbia creer que uno es perfecto. Los italianos merecían un pedido de perdón. Pero eso es mucho pedirle a Cristina.

Con lo del Fondo Monetario pasó algo similar. Alberto hablaba de negociaciones firmes pero racionales con el Fondo. Se manejaba con respeto de la mano del Papa, Joseph Stiglitz y Martín Guzmán para intentar llegar a un acuerdo beneficioso para la Argentina. Y Cristina salió con los tapones de punta para marcarle la agenda y el territorio a Alberto y de paso dinamitar esas buenas relaciones. También desde Cuba (su segunda patria), Cristina reclamó una quita sustancial de la deuda y el Fondo le contestó a través de su vocero que esa posibilidad no estaba contemplada por el estatuto”. Cristina redobló la apuesta y retrucó que el reglamento también “prohíbe que se den préstamos para permitir la fuga de dinero y sin embargo lo hicieron”. Provocativa finalizó su tuit asegurando que “los argentinos y argentinas sabemos leer”. Dejó en offside a Alberto que no tuvo más remedio que salir a decir que la observación de Cristina había sido muy pertinente. ¿Qué otra cosa podía decir? ¿Contradecir a su vicepresidente? ¿Reconocer que ella se había mandado por las suyas sin siquiera consultar al presidente de la Nación?

El operativo desgaste de la investidura presidencial y el fuego amigo se potenció con el tema de la atropellada para lograr la libertad de Milagro Sala. Alberto buscó una salida legal y prolija diciendo que la Corte Suprema debería expedirse en un tema tan delicado. Pero Gerardo Morales denunció que Cristina le ordenó al senador Guillermo Snopek que presentara del proyecto de intervención de la justicia jujeña. Y en el senado, otra legisladora hiper cristinista, le dio curso.

Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbitsky son, según el gobernador jujeño, los autores ideológicos de la operación “Impunidad para Milagro Sala”. Es más, el gobernador aseguró que el principal es Verbitsky “quién tiene las manos manchadas en sangre porque entregó a sus compañeros durante la dictadura militar en su condición de doble agente”.

Pero la demostración más grande de Cristina se produjo en estos días. Exhibió la impunidad y la autonomía con la que se maneja, en plena hecatombe por el coronavirus y mientras el gobierno ataja penales terribles y recomienda quedarse en su casa. Sin embargo, ella se fue, entre gallos y medianoche a Cuba. Algunos la justifican porque dicen que fue a ver a su hija. Pero lo cierto es que recién al día siguiente la justicia suspendió el juicio por la corrupción en la obra pública de Santa Cruz donde ella debía comparecer.

Qué pasó? ¿Cristina es adivina? ¿Tiene la bola de cristal y se enteró que al otro día iban a suspender el juicio o directamente se fue a Cuba sin que le importe nada como es su costumbre? Ya se lo dijo a los jueces: Ustedes son los que van a tener que responder preguntas. A mi, me va a absolver la historia. Parece que ya la absolvió porque ni siquiera pide autorización para ausentarse del país. Ella es la que reina en la Argentina. La Reina Cristina parece tener un secretario llamado Alberto Fernández.

Los virus de la pandemia y de la deuda son muy difíciles de dominar. Pero el virus del autoritarismo es casi imposible.

Coronavirus: Macri llamó a Fernández para brindarle su apoyo

El Presidente Alberto Fernández recibió el apoyo de su antecesor. Mauricio Macri adhirió a las medidas de restricción adoptadas frente a la expansión del coronavirus.

Ambos mantuvieron un fluido diálogo telefónico antes del anuncio oficial que ordena el aislamiento social obligatorio.

"Mauricio está a favor de las medidas del Gobierno. Conversaron sobre la evolución del tema y coincidieron en que son buenas las medidas para evitar que la gente se siga contagiando", indicaron allegados al exmandatario.

"Es falso que Macri haya propuesto alguna medida en especial o que haya sugerido seguir el modelo inglés, cuando incluso ayer ese país ya había cambiado su paradigma", recalcaron desde el entorno del expresidente.

Dijeron además que Fernández y Macri hablaron sobre "la situación de la pandemia, especialmente en Italia, España y Alemania y las medidas que toman la mayoría de los países" para frenar el contagio.

Finalmente ambos coincidieron en que "hay que estar atento a lo que la ciencia va descubriendo" día a día sobre el nuevo virus, denominado CoVid-19, porque ellos son los que "deben orientar" las políticas públicas, completaron las fuentes el macrismo.

Hace una semana Macri también había apoyado las medidas oficiales en su cuenta de la red social Twitter.

Alberto Fernández: "Gracias por haber comprendido"

El presidente le agradeció a la sociedad el cumplimiento de mantenerse en su casa tras el anuncio de la cuarentena obligatoria.

Fernández, tras el anuncio en la conferencia de prensa en la que anunció el aislamiento social preventivo y obligatorio, publicó un mensaje en Twitter a modo de agradecimiento.

"Gracias a todos y a todas por haber comprendido y por permanecer en sus casas. Si estamos unidos y cumplimos las disposiciones, esto pasará pronto. Le envío a cada uno y cada una mi abrazo a la distancia", publicó el presidente.

Acompañado al mensaje, agregó una foto de la Plaza de Mayo completamente vacía como símbolo del cumplimiento de la cuarentena general que regirá hasta el 31 de marzo.

El presidente decretó que todos deben quedarse en sus casas hasta el 31 de marzo

Prefectura, Gendarmería y Policía Federal y provinciales controlarán quiénes están en la calle. "A partir de las 0 horas nadie puede moverse de sus residencias, todos tienen que quedarse en sus casas", dijo Alberto Fernández.

Alberto Fernández tomó la decisión más importante desde su llegada a la Casa Rosada: imponer una cuarentena obligatoria para evitar la circulación de personas en la vía pública, y de esta forma evitar la propagación del coronavirus, la pandemia que causó miles de muertes alrededor del mundo.

La cuarentena ya rige desde el minuto uno de este viernes hasta el martes 31 de marzo.

Esta medida se adopta a 16 días de confirmarse el primer contagio en la Argentina. Si se tiene en cuenta que en Europa estas restricciones se efectuaron a más de 30 días desde que aparecieron los infectados, las autoridades creen que se trata de una decisión que reducirá el riesgo de contagio.

Al término de una reunión que mantuvo en la Residencia de Olivos con gobernadores, ministros y funcionarios, en la cual se analizaron medidas a implementar para contener la pandemia, el jefe de Estado informó que dictará un Decreto de Necesidad y Urgencia por el que a partir de las 0 hora de mañana "nadie podrá moverse de su residencia".

El presidente aclaró que los ciudadanos solo tendrán permiso para salir de sus casas a "hacer lo necesario para su vida habitual", como las compras de alimentos en comercios de proximidad y productos de farmacia.

"Estamos tomando medidas excepcionales, en un momento excepcional, dentro del marco que una democracia permite", dijo en el anuncio donde se mostró flanqueado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof; el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta; el gobernador santafesino Omar Perotti y el jujeño, Gerardo Morales.

También dispuso que Gendarmería Nacional, Prefectura, Policía Federal y policías provinciales serán las encargadas de controlar el cumplimiento del aislamiento en las calles y rutas del país.

"Vamos a ser muy severos con quienes no respeten el aislamiento", afirmó Fernández, quien advirtió que se aplicará lo dispuesto por el Código Penal para "quien viola las normativas dispuestas para frenar una pandemia".

En este sentido, admitió haberles pedido esa misma rigurosidad a los gobernadores, con quienes mantuvo una reunión en la Residencia Oficial y también con los que participaron vía videoconferencia.

Para reducir el impacto económico del aislamiento, sostuvo que se aprovecharán los feriados de la semana próxima y que el previsto para el 2 de abril será trasladado al 31 de marzo y el día anterior, el 30 de marzo, será considerado feriado puente.

Además, anunció que se conformará un Gabinete Federal con las provincias para evaluar y enfrentar en conjunto la pandemia en el país y adelantó que su equipo está evaluando "normas que alivien" la situación de los monotributistas afectados por el aislamiento.

Del encuentro realizado en el quincho de la Residencia de Olivos participaron los gobernadores: Arabella Carreras (Río Negro), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Sergio Ziliotto (La Pampa), Mariano Arcioni (Chubut), Gildo Insfran (Formosa), Juan Manzur (Tucumán), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Gustavo Valdés (Corrientes), Sergio Uñac (San Juan), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Jorge Capitanich (Chaco), Gustavo Sáenz (Sala), y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).

Comercios

El Presidente Alberto Fernández aclaró que durante la cuarentena las personas podrán salir para hacer lo estrictamente necesario, como proveerse de alimentos y medicamentos.

"Las personas deberán permanecer en sus casas y hogares y salir para lo necesario; van a seguir teniendo abiertos supermercados, negocios de cercanía, farmacias, pero desde la 0 hora de mañana" las fuerzas de seguridad "estarán controlando a quien circula por las calles y el que no pueda explicar se verá sometido a la sanción que prevé el Código Penal", dijo el Presidente.

Más temprano, el presidente Alberto Fernández se reunió con gobernadores, ministros y funcionarios en la Residencia de Olivos para analizar la implementación de las próximas medidas destinadas a contener la pandenmia del coronavirus.

Transporte Público

El presidente Alberto Fernández anunció esta noche que durante la cuarentena por el coronavirus se mantendrá el transporte público de pasajeros "sólo para uso de quienes están exceptuados de cumplir el aislamiento".

El mandatario indicó que "desalentaremos que la gente se suba a automóviles y circule por la vía pública" y advirtió que habrá verificaciones y constataciones "sobre los motivos por los que cualquier persona o automóvil está transitando" y que "quien no pueda justificarlo será sancionado".

Mirá el momento en que el presidente anuncia aislamiento para todo el país

No se podrá circular libremente por la calle y habrá penas de prisión para quienes violen la medida. Será hasta el 31 de marzo. El video completo con los anuncios.

Alberto Fernández tomó este jueves la decisión más importante desde su llegada a la Casa Rosada: imponer una cuarentena obligatoria para evitar la circulación de personas en la vía pública, y de esta forma evitar la propagación del coronavirus, la pandemia que causó miles de muertes alrededor del mundo.

La cuarentena regirá desde este viernes a las cero horas hasta el martes 31 de marzo.

Esta medida se toma a 16 días de confirmarse el primer contagio en la Argentina. Si se tiene en cuenta que en Europa estas restricciones se efectuaron a más de 30 días de saberse infectados, las autoridades creen que se trata de una decisión que reducirá el riesgo de contagio.

Se trata de un control sobre la circulación que habilitaría a la población a salir de sus casas a comprar alimentos, medicamentos o asistir a un familiar.

En caso de circular por la calle, los ciudadanos deberán hacerlo solos y tendrán que evitarse los grupos de personas. En otras palabras, el Gobierno busca garantizar a la sociedad el acceso a los bienes de primera necesidad pero con las limitaciones lógicas.

Por el contrario, toda actividad que no se enmarque en esas tres necesidades no estará permitida por las autoridades. De hecho, el Gobierno dispondrá que las fuerzas de seguridad federales, provinciales y municipales patrullen las calles a fin de garantizar que se cumpla el aislamiento.

Los gobernadores junto al presidente definen la cuarentena en todo el país

Lo anunciarán al finalizar la reunión. Resta saber a partir de cuándo y hasta cuándo será.

El Presidente Alberto Fernández está reunido con los gobernadores de las 24 provincias en la Quinta de Olivos, con el objetivo de definir la cuarentena obligatoria para todos los argentinos.

Se espera que el anuncio sea después de las 19 horas, cuando termine el encuentro y queden completos los detalles con los que se decretará el aislamiento total.

A esta hora, y atado a posibles cambios por parte del equipo de comunicación del gobierno, sería a través de una conferencia de prensa y no una cadena nacional, como se especulaba al comienzo de la jornada. 

En la reunión con los jefes provinciales, el presidente espera definir cuestiones como a partir de cuándo empezaría a implementarse la cuarentena obligatoria y hasta cuándo sería.

El objetivo es aplanar la curva de contagios del virus, que ya registra 97 infectados en el país con 3 víctimas fatales, todas ellas con alteraciones médicas previas.

Fernández recibe a los gobernadores en Olivos para analizar la cuarentena

El encuentro está pautado para las 17 horas de este jueves, y según adelantaron, se debatirá la intención de profundizar las restricciones y el aislamiento para frenar el avance del coronavirus.

El Presidente Alberto Fernández recibirá en la residencia de Olivos a los gobernadores para informarles sobre la batería de medidas adoptadas por el avance del coronavirus en el país, donde ya hay 97 infectados por la enfermedad y tres muertos.

En el marco de un encuentro, previsto para las 17 horas, participarán también gran parte de los ministros del gabinete nacional.

Según se adelantó en Casa de Gobierno, tras la reunión que el presidente mantuvo con los jefes parlamentarios de la oposición, el Gobierno nacional analiza avanzar hacia un "proceso que aumente las restricciones y los niveles de aislamiento", lo que sería debatido en el encuentro con los mandatarios provinciales este jueves.

No asistirá a la reunión el Gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, quien dispuso que el que salía de la provincia debe cumplir cuarentena obligatoria, y su par de Catamarca, Raúl Jalil, quien cumple con un aislamiento preventivo debido a que días atrás viajó a Toronto, Canadá.

También concurrirá el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodriguez Larreta, con quien el jefe de Estado ya se reunió dos veces en Casa Rosada para coordinar las medidas que día a día se van resolviendo para afrontar la pandemia.

Tras reunión con la oposición, Fernández analiza implementar aislamiento total

Los líderes parlamentarios, que estuvieron con el ministro de Salud, fueron recibidos por el presidente y le manifestaron su apoyo.

El Presidente Alberto Fernández encabezó este miércoles en Casa Rosada un encuentro con representantes de distintos sectores de la oposición para ponerlos al tanto de las acciones tomadas frente al avance del coronavirus en el país.

Por el gobierno participaron el Presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el Secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y los ministros Ginés González García, de Salud; Eduardo De Pedro, del Interior; y Matías Lammens, de Turismo y Deportes.

En representación de la oposición estuvieron los referentes legislativos Mario Negri, Luis Naidenoff, Martín Lousteau, Cristian Ritondo, José Luis Ramón, Romina Del Plá, Nicolás Del Caño y Eduaro Bucca. 

Todos apoyaron en los últimos las medidas tomadas por el Gobierno nacional en el marco de la Emergencia Sanitaria y el martes participaron de la reunión con el Ministro de Salud, Ginés González García.

Mario Negri, en tanto, aseguró: "Hemos ratificado la centralidad en las decisiones. Cuando se está en emergencia tiene que haber centralidad. El Presidente tiene todo nuestro respaldo para las medidas que deba tomar, ofrecimos proyectos e ideas que se han presentado".

Asimismo, el gobierno nacional aseguró que analiza la posibilidad de decretar el aislamiento total para frenar el avance del virus: "La decisión del Gobierno es tomar todas la medidas que sean necesarias para evitar que la curva de casos crezca".

La decisión podría ser tomada mañana luego de la reunión entre el presidente y los gobernadores de todas las provincias.

Las primeras versiones indican que podría restringirse aún más la circulación de las personas, como la realizada por Chaco. En caso de que suceda, el transporte público no funcionaría los fines de semana, los comercios funcionarían solo para el expendio de alimentos y medicamentos y el Estado funciona con guardias mínimas, excepto por el servicio de Salud.

Fernández recibió a Zou Xiaolial, el embajador chino en Argentina

Ideal para el contagio del virus, el Presidente Fernández mantuvo un encuentro desde la Residencia de Olivos con el funcionario del país asiático, quien se comprometió al envío de equipos de asistencia.

El presidente recibió en la Residencia de Olivos al embajador chino Zou Xiaoli, quien expresó el "apoyo" del gigante asiático por el "esfuerzo" que está haciendo el mandatario para "contener la expansión del coronavirus".

En tal sentido, el embajador le propuso a Fernández la "donación de barbijos, indumentaria de protección antiparras, guantes, kits de reactivos rápidos y cámaras térmicas como elementos del primer envío de asistencia".

La información fue difundida por la Embajada de la República Popular China en Argentina a través de su cuenta oficial de Twitter, en el marco de un encuentro que "consistía en la respuesta conjunta" frente a la epidemia del coronavirus.

"Como gesto de apoyo a la parte argentina en su esfuerzo por contener la expansión del coronavirus, Zou propuso la donación de los barbijos, indumentaria de protección, antiparras, guantes, kits de reactivos rápidos y cámaras térmicas como elementos del primer envío de asistencia", indicó la embajada.

En el día de hoy, el presidente Alberto Fernández se reunirá con los jefes de los diversos bloques de la Cámara de Diputados de la Nación para acordar acciones conjuntas en en el esquema de prevención y combate de la pandemia.

El encuentro será a las 17 en la Casa Rosada y el diputado radical Mario Negri, presidente de la principal bancada opositora, Interbloque de Juntos por el Cambio, afirmó que su sector está "codo con codo" con el gobierno contra el coronavirus.