El Gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, puso en marcha la política endogámica y va a candidatear a su esposa Alejandra Vigo. Quiere recuperar la banca que hoy ocupa el kirchnerista Carlos Caserio.
En 2021 Argentina deberá atravesar un nuevo proceso electoral. Una contienda de medio término que renovará parte de la cámara de diputados y la de senadores será el marco de un escenario complicado por la situación sanitaria.
Esta semana, el Gobernador Schiaretti avanzó en definiciones de fondo para un año que será clave en lo político.
En las oficinas del Centro Cívico de Córdoba ya todos comentan el secreto a voces: las primera candidatura al Senado no se negocia. Las razones son varias, empezando porque ese es el lugar que quiere la primera dama provincial y actual diputada, Alejandra Vigo.
A la esposa del gobernador se le vence mandato el año que viene en la Cámara baja, no tiene cargo en la provincia y necesita seguir prendida de un sueldo del Estado, como corresponde a una persona que es parienta directa de un político peronista que lleva años desarrollando la actividad parasitaria.
Lo que intentará Juan Schiaretti es recuperar una banca que hoy considera perdida, en manos del kirchnerista inclaudicable Carlos Caserio, alineado con el Presidente Alberto Fernández.
En Hacemos por Córdoba, el sello electoral del gobernador cordobés, admiten que las elecciones de medio término nunca fueron su plato fuerte y que, seguramente, el año próximo Juntos por el Cambio tendrá un excelente desempeño electoral en Córdoba. Esto ya sucedió en 2017 y podría volver a ocurrir.
El dirigente mediterráneo va a jugar fuerte en 2021. Piensa llevar a su esposa como primera candidata a senadora y a su vicegobernador, Manuel Calvo, como candidato a diputado en primer término.
Por lo pronto, la primera dama, Alejandra Vigo, comenzó a levantar su perfil público en Córdoba y en los próximos meses se la verá abordando una agenda que irá más allá de la cuestión de género, su bandera insignia con la que viene currando desde hace años.