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Xi Jinping y Putin reforzaron su alianza y firmaron 20 acuerdos de cooperación

Los mandatarios acordaron extender el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia.

Los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin acordaron extender el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia durante una reunión realizada este miércoles en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín.

Durante el encuentro, Xi afirmó que "China y Rusia deben adoptar una perspectiva estratégica a largo plazo" y sostuvo que ambos países impulsarán "un sistema de gobernanza global más justo y razonable".

Además, aseguró que la relación bilateral "ha entrado en una nueva etapa de mayores logros y un desarrollo más rápido".

El mandatario chino destacó que la cooperación entre ambos países avanzó en áreas como comercio, energía, inversión, transporte, ciencia y tecnología, y remarcó la necesidad de "crear nuevos motores de crecimiento" mediante el desarrollo conjunto de sectores estratégicos.

Xi también llamó a fortalecer los intercambios en educación, cultura, turismo y deportes, y pidió profundizar la coordinación dentro de la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Cooperación de Shanghái, los BRICS y la APEC.

Por su parte, Putin afirmó que las relaciones entre Rusia y China alcanzaron "un nivel sin precedentes", caracterizado por "una sólida confianza política mutua".

También señaló que la cooperación bilateral "superó pruebas y se ha fortalecido con el tiempo".

El presidente ruso sostuvo que el tratado firmado entre ambos países "cobra mayor relevancia en la situación actual" y aseguró que Rusia continuará fortaleciendo la coordinación multilateral con China para "promover un orden internacional más justo y equitativo".

Ambos líderes también intercambiaron posiciones sobre la situación en Oriente Medio y otros asuntos internacionales y regionales.

Tras las conversaciones, China y Rusia firmaron una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de la coordinación estratégica integral y rubricaron 20 acuerdos de cooperación en áreas vinculadas a economía, comercio, educación, ciencia y tecnología.

Durante una rueda de prensa conjunta, Xi destacó que la visita de Putin, la número 25 a China desde que asumió la presidencia rusa, "demuestra plenamente el alto nivel y la naturaleza especial de las relaciones" entre ambos países.

Putin, en tanto, reiteró que "la cooperación entre ambos países no está dirigida contra ningún tercero ni se ve afectada por cambios geopolíticos".

Massa confirmó que no será candidato a diputado nacional

"Nadie va a quedar conforme, pero todos tenemos que quedar adentro", aseguró el ex ministro de Economía acerca del cierre de nóminas del próximo domingo.

El titular del Frente Renovador, Sergio Massa, anunció este miércoles que no competirá en las elecciones legislativas del 26 de octubre, en las que se renovarán 35 bancas de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires.

Massa consideró que puede "aportar más desde afuera de la pelea", decisión que desactiva la interna con Grabois por la candidatura en la provincia.

A pesar de su ausencia en la lista, el Frente Renovador tendrá representantes en el espacio del peronismo kirchnerista, que podría ser encabezado por Máximo Kirchner, Jorge Taiana o algún intendente del conurbano, según avanzan las negociaciones.

"Lo más importante dentro de este quilombo es que el sábado cerremos una buena lista de unidad. Nadie va a quedar conforme, pero todos tenemos que quedar adentro", planteó Massa sobre el cierre de nóminas del próximo domingo.  

Macri convocó a una reunión del PRO para definir alianza con La Libertad Avanza en Ciudad de Buenos Aires

El exmandatario, Mauricio Macri, aseguró que en poco tiempo tomarán una decisión.

El expresidente de la Nación y actual titular del PRO, Mauricio Macri, se refirió a la posible alianza entre su espacio y el oficialismo para las próximas legislativas nacionales y aseguró que La Libertad Avanza pretende "una posición dominante", pero que desde su espacio la idea siempre es "ayudarlos a gobernar".

En declaraciones a la prensa, señaló que este lunes se reunieron todos los integrantes del PRO "para debatir" sobre la situación en el país, lo que viven los ciudadanos, analizar el panorama electoral y "ver cómo van a organizarse para esta elección".

"Lo que falta entre las partes es encontrar un lugar de comodidad para poder trabajar en conjunto. Ahora, hablaremos sobre las últimas novedades y tomaremos la decisión", indicó el exmandatario.

Ante la consulta sobre si sienten "algún temor" de que La Libertad Avanza quiera ocupar lugares centrales en las listas, dejando por atrás el PRO, Macri manifestó que eso "es una confirmación que está fuera de discusión" porque el oficialismo "quiere tomar una posición totalmente dominante".

"La prioridad del PRO, desde hace casi 2 años, ha sido siempre intentar ayudarlos a generar gobernabilidad. Lamentablemente, no ha sido lo que la Argentina necesitaba, por eso seguimos con este nivel de riesgo país y con problemas para que Argentina vuelva a crecer", señaló.

Para finalizar, remarcó que "a todos les preocupa" que el país vuelva a crecer "a un ritmo donde se puedan a incluir" a todos los ciudadanos y señaló que, dentro de su espacio, se debatirá todo lo necesario.

Manes y Schiaretti presentaron su alianza para competir contra Milei y el kirchnerismo

El diputado nacional y el exgobernador de Córdoba inscribieron la alianza Somos Buenos Aires para competir en las elecciones provinciales del 7 de septiembre.

Este miércoles se presentó ante la Justicia electoral bonaerense la alianza Somos Buenos Aires, referenciada nacionalmente en el acuerdo que sellaron el Diputado nacional y neurocientífico, Facundo Manes, y el exgobernador de Córdoba y candidato presidencial, Juan Schiaretti, de cara a 2027.

El Frente competirá en las elecciones provinciales del 7 de septiembre y tiene como columna vertebral a un grupo de intendentes de la provincia de Buenos Aires articulados en torno a Julio Zamora, actual intendente de Tigre.

Además de Hacemos, de Juan Schiaretti, y Para Adelante, de Facundo Manes, suscribieron la alianza Somos Buenos Aires la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica, Elisa Carrió; el Partido Socialista, Mónica Fein; el GEN, Margarita Stolbizer, y Partido del Diálogo, Emilio Monzó.

En un comunicado, se indicó que el objetivo es construir una nueva alternativa nacional, tanto a La Libertad Avanza como al kirchnerismo, ya que Manes y Schiaretti "entienden que el desafío del momento es interpelar el ausentismo creciente, una señal de que la sociedad no encuentra respuestas en la política" y que "es necesario una propuesta que no busque resucitar las coaliciones que ya fracasaron ni se conforme con ser un furgón de cola de los libertarios, y apuestan a que este sea el primer paso para la construcción de un proyecto que pueda ser una alternativa real en el 2027".

"Somos Buenos Aires intentará poner a los intereses de la sociedad y la provincia por encima de cualquier interés sectorial o partidario. El bien común sobre las corporaciones. Este espacio tendrá a los intendentes y a la sociedad bonaerense como protagonista. Somos Buenos Aires es una declaración de pertenencia. Habla de lo que nos une más allá de las diferencias. Es el reflejo del ADN colectivo, de quienes creen en el trabajo honesto, la familia, la justicia y el bien común. Representa ese lazo invisible pero firme que nos conecta con lo nuestro, con lo que queremos construir juntos", aseguró Zamora.

Por su parte, Manes expresó: "En estas elecciones los bonaerenses podemos sembrar la semilla de un futuro mejor. La provincia necesita otro destino. No está condenada al fracaso. Puede ser un motor del desarrollo nacional. Estamos dando los primeros pasos para construir un cambio al cambio. La sociedad necesita una nueva herramienta política para cambiar el país sin destruir el sueño argentino: un país próspero, de clase media, con trabajo de calidad, educación, conocimiento y producción".

La Libertad Avanza y el PRO formalizaron la alianza electoral en la provincia de Buenos Aires

Sebastián Pareja, el armador libertario bonaerense, se reunió junto a los dirigentes del PRO, Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro, y sellaron el acuerdo.

La Libertad Avanza y el PRO formalizaron este miércoles el acuerdo electoral en la provincia de Buenos Aires para competir en las elecciones del próximo 7 de septiembre.

El armador libertario bonaerense, Sebastián Pareja, recibió en sus oficinas al titular del PRO en la provincia, Cristian Ritondo, y sellaron el entendimiento.

"Desde la provincia de Buenos Aires, lo decimos sin rodeos: la era K terminó. Con la visión del Jefe Karina Milei, y el coraje de nuestro Presidente Javier Milei, venimos trabajando hace tiempo para construir un espacio en el que todo aquel que esté de acuerdo con las ideas de la libertad, sea bienvenido", manifestó Pareja.

Lo hizo en un mensaje en X, donde compartió imágenes firmando el acuerdo junto a Ritondo, además del diputado Diego Santilli y el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro.

Y añadió: "Hoy, en el aniversario de nuestra Independencia, dimos un paso histórico para aunar fuerzas y desterrar para siempre al populismo que tiene a la Provincia Abandonada en la miseria".

"Agradecemos a los representantes del PRO Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro por dar este paso para convertir al territorio bonaerense en un espejo del camino de grandeza que emprendió la Nación. Buenos Aires será el bastión de la Libertad. VLLC!!!", cerró.

Luego de varias jornadas de tensión y reclamos cruzados, finalmente los 13 intendentes del PRO adhirieron al acuerdo electoral.

Ellos son: Guillermo Montenegro de General Pueyrredón, Juan Ibarguren de Pinamar, Fernando Bouvier de Arrecifes, Sebastián Abella de Campana, Marcelo Matzkin de Zárate, Soledad Martínez de Vicente López, Pablo Petrecca de Junín, Javier Martínez de Pergamino, Maria José Gentile de 9 de Julio, Ramón Lanús de San Isidro, Jorge Etcheverry de Lobos, Diego Reyes de Puán y Lisandro Matzkin de Coronel Pringles.

"La participación de nuestros intendentes fortalece un espacio que nace como respuesta al reclamo de cambio profundo que millones de bonaerenses expresan día a día. Con gestiones probadas y una fuerte presencia territorial, todos los intendentes del PRO aportan experiencia, capacidad y liderazgo político al frente", planteó el PRO a través de un comunicado.

El Presidente Milei confirmó una alianza con el PRO en la provincia de Buenos Aires

El presidente reveló que José Luis Espert será su principal candidato. "Vamos a ir juntos", dijo. Y aseguró que economía ya comenzó a recuperarse.

El Presidente, Javier Milei, reveló que La Libertad Avanza y el PRO de Mauricio Macri unirán fuerzas para competir por la provincia de Buenos Aires, con José Luis Espert como su principal candidato.

El anuncio se produjo tras la reciente victoria del oficialismo nacional en la Ciudad de Buenos Aires, y Milei anticipó que buscarán replicar el "modelo nacional" en territorio bonaerense, prometiendo una "paliza en las urnas" al actual Gobernador, Axel Kicillof.

El mandatario, en una entrevista radial este viernes por la noche, no dudó en expresar su confianza.

"Le daremos una paliza en las urnas en septiembre, en octubre y en 2027 le vamos a ganar la provincia", sentenció Milei.

Para lograr este objetivo, el presidente afirmó haber alcanzado un acuerdo con el PRO, declarando enfáticamente: "Vamos a ir juntos".

Consultado sobre esta estratégica alianza con el PRO en el distrito electoral más grande del país, Milei comentó que la noche anterior había cenado con Cristian Ritondo, el dirigente del PRO designado por Mauricio Macri para negociar el pacto electoral con La Libertad Avanza.

Aunque no brindó mayores precisiones sobre el encuentro, la confirmación de la cumbre generó gran expectativa en el ámbito político.

El primer mandatario explicó que mantiene una "excelente relación" con el expresidente Mauricio Macri, a pesar de algunas diferencias que pudieran surgir.

"En definitiva, si el horizonte es compartido, se van a encontrar las maneras de acomodarse", sostuvo Milei, mostrando una clara disposición a la unidad.

Sin embargo, no dejó de señalar algunos hechos de la campaña, que no atribuyó directamente a Macri, y que no toleró, como la contratación de Antoni Gutiérrez-Rubí, quien fue asesor del oficialismo porteño.

En este sentido, Milei ratificó con firmeza: "En la provincia de Buenos Aires vamos a ir juntos con Macri y la vamos a ganar. Espert es mi candidato. Es el presidente de la comisión más importante del Congreso. Es un jugador importantísimo y clave. Siendo dos fanáticos de la economía, no venimos a perder el tiempo".

Además, añadió que Espert se encuentra trabajando codo a codo con los ministros nacionales para "replicar lo que se hizo en el Gobierno nacional en la provincia de Buenos Aires”.

El Presidente también dedicó un espacio para elogiar el rol de su hermana y Secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Destacó su ardua tarea en el armado territorial de La Libertad Avanza y subrayó el vertiginoso crecimiento que experimentó el espacio bajo su liderazgo, logrando conformar un partido político en 17 distritos en solo seis meses y consolidando una marca electoral que, según remarcó, "superó ampliamente al kirchnerismo en todos los lugares donde compitieron".

"Al kirchnerismo le vamos ganando cinco a cero, en todos los lugares donde nos presentamos los aplastamos", aseguró Milei, aunque los resultados de las provincias que adelantaron sus elecciones no siempre reflejaron esa misma contundencia.

Al referirse a las versiones que lo responsabilizaban por el retroceso del proyecto de Ficha Limpia en el Congreso, Milei desestimó las acusaciones, calificándolas como parte de una operación en su contra y de su gobierno.

"Todo el mundo sabe que yo detesto la rosca. ¿Le parece que voy a llamar por teléfono para hacer caer un proyecto que es mío?", planteó durante la entrevista en Mitre, enfatizando su postura antirosca política.

Medidas económicas

En otro tramo de la conversación, el Presidente Milei se tomó el tiempo para explicar las medidas anunciadas esta semana destinadas a facilitar el uso de dólares no declarados.

Detalló que el esquema prevé que cualquier persona pueda gastar hasta 50.000 dólares por mes sin ningún tipo de control.

"Esto significa reparar a los argentinos que fueron sistemáticamente agredidos por el Estado argentino y que ahora puedan usar su canuto como quieran", afirmó.

La medida, según el mandatario, busca movilizar el atesoramiento en moneda extranjera para transformarlo en inversión, lo que permitiría acelerar el crecimiento económico y facilitar nuevas rebajas impositivas.

"Eso genera un círculo virtuoso: baja la presión fiscal, más gente entra al sector formal, entonces podés bajar aún más los impuestos", sostuvo Milei, delineando el impacto positivo que espera.

El Presidente insistió además en que la economía ya muestra claras señales de recuperación.

"Decían que nos íbamos a hundir en una gran depresión. Después dijeron que era una L, después empezaron con que era una pipita de Nike suave, después reconocieron que era una V y finalmente terminó siendo una tilde", comparó el presidente, destacando la evolución favorable de las proyecciones económicas.

Por último, Milei proyectó que la inflación continuará su proceso de desaceleración, estimando que alcanzará el 0% hacia mediados del año próximo.

"Los rezagos de la política monetaria duran entre 18 y 24 meses. Como dejamos fija la cantidad de dinero a mitad del año pasado, lo lógico es que desaparezca a mitad del que viene", anticipó, generando expectativas sobre la estabilidad económica futura del país.

Macri aceptó la invitación de Milei para formar una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza

"Estamos dispuestos a conformar un equipo de trabajo conjuntamente", escribió el líder del PRO en su cuenta de X. Aseguró que busca el kirchnerismo "nunca más vuelva a gobernar el país o alguna de las 24 provincias argentinas".

El expresidente, Mauricio Macri, aceptó la invitación de Javier Milei para formar una alianza de cara a las legislativas del octubre.

"Desde el PRO siempre vamos a estar del lado de los que trabajan para terminar con el populismo, la demagogia y la falta de transparencia", aseguró en su cuenta de X.

En la víspera, el Presidente Milei invitó a Mauricio Macri a unir al PRO con La Libertad Avanza "para arrasar con el kirchnerismo" en las elecciones legislativas de octubre.

La declaración de Milei se dio en medio de la tensión entre ambos espacios, tras el desdoblamiento de los comicios en la Ciudad de Buenos Aires que descolocó a la Casa Rosada.

"Estamos dispuestos a conformar un equipo de trabajo conjuntamente con quién vos dispongas, para defender los logros obtenidos y también avanzar en una agenda profunda de cambios y transformaciones que la Argentina aún necesita", completó por su parte el líder el PRO en un gesto que parece destrabar la tensión entre ambos espacios.

"Nuestras convicciones y coherencia la planteamos tanto en el balotage del 2023 como en el acompañamiento legislativo a lo largo de todo el 2024", añadió.

"Estoy seguro de que este año que comienza podemos representar juntos las banderas del cambio, la libertad y las instituciones", cerró su mensaje.

Milei propuso ante Meloni "una alianza de países contra la tiranía y la miseria"

"Son administraciones afines y hay una relación especial en nuestras naciones. Defendemos el comercio libre, la sensatez y la propiedad privada a raja tabla. Queremos recuperar la libertad", expresó.

El Presidente Javier Milei propuso consolidar "una alianza de naciones libres contra la tiranía y la miseria" ante la presencia de la titular del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, en Casa Rosada.

"Son administraciones afines y hay una relación especial en nuestras naciones. Defendemos el comercio libre, la sensatez y la propiedad privada a raja tabla. Queremos recuperar la libertad", expresó.

Además, indicó: "Frente a la ideología de género abogamos por el irrestricto derecho de a la vida y a la familia. Tenemos algo en común en una dimensión política y personal, fuimos elegidos para abordar con coraje los problemas estructurales de nuestros países. Hacerlo nos es gratuito".

Para Milei, Argentina e Italia siempre tuvieron "una relación ambivalente" durante décadas, pero que, al mismo tiempo "son innegables los lazos de sangre que nos unen como pueblos", aunque durante décadas "no hemos tenido más que una relación de respeto y amistad que no ha sabido aprovechar" dichos lazos.

"Hoy nos reencontramos con dos administraciones afines, que reconoce desafíos comunes, cada una desde su propio lugar, y tenemos la oportunidad de estrechar nuestros lazos para construir una relación especial entre nuestras naciones", indicó.

"No solo por nuestros vínculos pasados, nuestra cultura y aficiones, sino también por nuestros valores compartidos que escasean en el mundo occidental", manifestó el mandatario.

Por otra parte, aseveró que ante "el sinsentido económico y los avances sobre el derecho de propiedad", desde su gestión se defiende "el comercio libre, la sensatez y la propiedad privada a raja tabl" y que, en paralelo y ante organismos internacionales escleróticos, "defendemos la soberanía de nuestras naciones".

Con respecto a la inseguridad, se refirió "al flagelo del crimen organizado" y sostuvo que "la solución está en ser inclementes con el delito y apoyar a las fuerzas", en vez de "excusar a los delincuentes" como hacen otros.

En su exposición, no dejó de lado su visión sobre ideología de género que "tan de moda está en occidente" y resaltó que en la última década "abogaron por el respeto irrestricto del derecho a la vida y la defensa de la familia" como elemento “central” de la sociedad.

"Ante la enfermedad del alma que es el virus woke, pedimos restaurar el sentido común y volver a los valores que comparten la gran mayoría de los ciudadanos del mundo occidente, que en gran medida, fueron forjados en la Antigua Roma", expresó.

Posteriormente, y haciendo referencia directamente a Meloni, indicó que "hay pocos presidentes en el mundo que se animan a decirle la verdad" a los ciudadanos y "enfrentar sin cuartel" los problemas que enfrentan los países.

"Como los dos sabemos bien, hacerlo no es gratuito. Fuimos y somos castigados por el establishment, por nuestras acciones y opiniones, porque ellos prefieren administrar la decadencia antes que asumir el riesgo de construir las soluciones", expresó.

"Los dos fuimos elegidos para conducir los destinos de nuestros países por abordar con coraje, verdad, y sin tapujos los problemas centrales de nuestras naciones", dijo.

"En mi caso, terminar con la inflación rampante y la miseria que dejaron en Argentina décadas de colectivismo; en el caso de la Primera Ministro, darle una respuesta contundente al problema de la inmigración descontrolada y las consecuencias en la seguridad ciudadana", declaró.

Para finalizar, el presidente señaló que "el siglo XX convirtió a los italianos y argentinos en pueblos hermanos", "con un linaje común y lazos de sangre profundos" que datan de varias generaciones.

"Quiero decirle a usted, estimada Giorgia que no solo están entre amigos, sino en familia. Esta es su casa, espero que se sientan cómodos y sepan que siempre serán recibidos de esa manera", concluyó.

Gobierno de Fernando de la Rúa: el neoliberalismo moralizante

Las elecciones presidenciales del 24 de octubre de 1999 permitieron consagrar la fórmula presidencial de la Alianza, compuesta por Fernando De la Rúa y Carlos Chacho Álvarez.

Las expectativas iniciales no eran demasiado favorables. La deuda externa había escalado hasta los 146.219 millones de dólares y los vencimientos del año siguiente alcanzaban los 25 mil millones.

El desempleo estaba en el orden del 14 por ciento, la pobreza rondaba el 30, el déficit fiscal era elevadísimo y el PBI estaba en picada. Pese al pretendido "achicamiento del estado", el gasto público había aumentado casi un 42 por ciento entre 1991 y 1999, pasando de 68.815 millones a 97.594. Estos indicadores expresaban los resultados del menemismo.

El país tenía graves problemas en materia educativa y sanitaria. La dirigencia política tenía una imagen pública muy negativa. Además, las condiciones de ejercicio del gobierno no eran sólidas.

La Cámara de Senadores y la mayoría de las provincias estaban en manos del PJ, muchas de ellas al borde de la cesación de pagos. Las desavenencias al interior de la Alianza habían comenzado antes del acto electoral y, aunque existía cierta cordialidad entre De la Rúa y Álvarez, quedaba en claro que las diferencias entre ambos resultaban determinantes: en tanto el presidente expresaba al antiperonismo, el vicepresidente representaba al peronismo militante de los 70.

La Alianza no contaba con un sólido consenso programático más allá de la oposición a la reelección de Carlos Menem, y Menem ya había sido derrotado.

La Alianza había generado grandes expectativas en la sociedad, aunque no quedó muy en claro por qué razones: De la Rúa había prometido mantener la convertibilidad, argumento decisivo para atraer el sufragio de las clases medias, preocupadas en mantener la fantasía de los elevados estándares de consumo, aunque ello significase hipotecar el futuro de la Nación.

Llamativamente, sus críticas al menemismo no se centraban en su política de privatizaciones, de convertibilidad y de ajuste, que ante todo afectaban a las clases subalternas y a los "nuevos pobres", sino en la corrupción de sus prácticas, pasando por alto que todas se habían retroalimentado.

Por el contrario, quien había puesto en duda la continuidad de la convertibilidad había sido Eduardo Duhalde, y el núcleo duro de sus votantes podía reconocerse entre los más castigados por el ajuste. Paradójicamente, en lo referido a la propuesta económica, la Alianza oficiaba como heredera del menemismo, mientras que el PJ parecía decidido a liquidarlo.

Esto era así a tal punto, que el Ministro de Economía de De la Rúa, José Luis Machinea, era partícipe de los lineamientos doctrinarios de Cavallo y maestro en fogonear las privatizaciones como funcionario de Alfonsín.

Por si fuera poco, su gabinete incluía a otros dos fundamentalistas del mercado: Adalberto Rodríguez Giavarini y Ricardo López Murphy. Por eso no sorprendió que Machinea intentara apagar el incendio echando más leña al fuego y que, en lugar de buscar una salida a la inminente crisis a través de la producción, tomara nuevas medidas monetaristas, como el denominado "blindaje financiero", que significó la renegociación de los vencimientos de unos 40 mil millones de dólares para poder conservar la convertibilidad.

Más tarde, implementó el consabido ajuste, promoviendo los "retiros voluntarios" en el ámbito del Estado, al costo de solicitar nuevos préstamos al Banco Mundial, e impuso nuevos recortes a sueldos, jubilaciones y salud pública, y hasta intentó cerrar la agencia de noticias Télam.

La única iniciativa productiva de Machinea consistió en el lanzamiento de un Plan de Infraestructura por 20.000 millones de dólares, que nunca fue llevado a la práctica, por "razones presupuestarias".

El próximo paso de la política de ajuste consistió en la elaboración de un proyecto de reforma laboral, que provocó un escándalo en marzo de 2000, cuando el sindicalista Hugo Moyano denunció que el Ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, había comentado a un grupo de dirigentes gremiales que disponía de una tarjeta Banelco para conseguir que los senadores del PJ le dieran su aprobación.

De la Rúa, con inusual rapidez, salió a desmentir esa afirmación y la opinión pública pareció satisfecha, habida cuenta de la tendencia de Moyano a realizar declaraciones efectistas. Sin embargo, cuando el proyecto de reforma parecía retirado de la agenda, el 26 de abril de 2000 varios senadores del PJ dieron quórum y votaron afirmativamente la media sanción de la ley, que habilitó la firma de convenios laborales por empresa, en reemplazo de las convenciones colectivas de trabajo, lo cual debilitó la capacidad de negociación de los trabajadores y provocó un nuevo retroceso en sus niveles salariales y condiciones de trabajo. Pocos días después, el 11 de mayo, Diputados le dio aprobación definitiva.

El Vicepresidente Chacho Álvarez demostró públicamente su desagrado con lo sucedido y le solicitó a De la Rúa que los actores sospechados abandonasen sus cargos para preservar la imagen de la Alianza. De la Rúa, sin embargo, desestimó el planteo de su vice, quien optó por renunciar al cargo el 6 de octubre de 2000.

Aunque De la Rúa aseguró que no había crisis y que mantendría su gabinete, pocos días después fueron removidos varios funcionarios procedentes del Frepaso y del alfonsinismo, como Rodolfo Terragno, Nicolás Gallo, Ricardo Gil Lavedra, Juan José Llach y Alberto Flamarique. Para marzo de 2001, la ruptura se completó con el alejamiento de los ministros Federico Storani (Interior), Graciela Fernández Meijide (Acción Social) y José Luis Machinea (Economía), en disconformidad con el rumbo de la gestión. El nuevo gabinete expresó así al delarruismo en estado puro.

Octubre de 2000 marcó el inicio del declive sin retorno de De la Rúa. La renuncia de Álvarez había colocado como número dos y eventual reemplazo presidencial al senador del PJ Ramón Puerta, en tanto que el Frepaso, con Aníbal Ibarra, había reemplazado al radicalismo en el gobierno de la CABA. Para peor, la economía se hundía y la protesta social se incrementaba.

El reemplazo de Machinea por Ricardo López Murphy, en marzo de 2001, significó un nuevo impacto para la autoridad presidencial. El nuevo ministro expresaba la ortodoxia liberal más radicalizada, e inmediatamente anunció un duro recorte sobre áreas tan sensibles como la salud y la educación. El repudio fue general, incluido el Frepaso, Graciela Fernández Meijide se alejó del ministerio de Acción Social, y los sectores más progresistas de la UCR. Al cabo de dieciséis días el ministro debió renunciar y su proyecto quedó archivado.

De la Rúa no tenía ya candidato de recambio ni plan político. Ante la presión del establishment designó a Domingo Cavallo, otorgándole plena libertad para implementar las políticas que demandaba el mercado.

Nueve días después de su asunción, el Congreso Nacional le otorgó una serie de facultades extraordinarias, denominadas "superpoderes". Cavallo insistió con su tradicional arsenal de medidas, que paradójicamente eran las que habían producido la crisis.

Entre otras, disminuyó la carga impositiva sobre las empresas e implementó el impuesto a los débitos, que se aplicaba sobre los precios finales. Ante su fracaso, en julio lanzó un programa recesivo de "déficit cero", que a duras penas fue aprobado en el Congreso.

En noviembre implementó el llamado "megacanje", una pésima renegociación que incrementó la deuda externa, que trepó a 180 mil millones de dólares.

Fiel a su estilo, rechazó las sugerencias a favor de una salida ordenada de la convertibilidad y presentó lo que denominó "efecto empalme". Este anuncio tuvo un aspecto tragicómico cuando De la Rúa, al querer explicarlo, terminó por evidenciar que no sabía de qué se trataba ni cómo iba a funcionar.

Dicho "efecto empalme" consistía en incorporar el euro a la convertibilidad mediante un mix con el dólar, pero previamente las cotizaciones debían igualarse, ya que por entonces la paridad era de 1 euro por 0,80 centavos de dólar.

El deterioro de la institucionalidad política fue estimulado por los medios de comunicación. En ocasión de las elecciones legislativas de 2001, Clarín instó al ejercicio del denominado "voto bronca", por medio de la anulación del sufragio o la inasistencia electoral.

La mayoría de los medios le sirvió como caja de resonancia, ya que competían entre sí para ver quién sugería la leyenda más ingeniosa para introducir en los sobres electorales: "Todos prometen. Nadie cumple. Vote a Nadie", "Vote a Clemente: a lo mejor no roba porque no tiene manos", "Vote a las prostitutas: votar a sus hijos no dio resultado".

La campaña del "voto bronca" alcanzó un éxito de proporciones, a la luz de los resultados electorales. A nivel nacional, la opción más votada fue la negación de la política, ya que el 42,67% del padrón electoral, 10.300.000 ciudadanos, no asistió, votó en blanco o anuló su voto. Los partidos políticos perdieron 4.400.000 de votos en relación con la elección anterior. La Alianza perdió casi 6.000.000 de votos entre 1999 y 2001, ya que de 9.167.404 quedó en 3.250.396, en tanto el PJ resignó 2 millones, pasando de 7.254.147 a 5.267.136 de sufragios obtenidos.

Sin embargo, aun cuando la Alianza y el PJ habían perdido un importante caudal de votos, la merma no había sido equivalente ni tenía consecuencias similares. Para la Alianza, el colapso electoral significaba la pérdida de la mayoría en Diputados, una masiva desaprobación social de la gestión presidencial y un veto a las políticas desarrolladas hasta entonces.

El PJ, en cambio, había conseguido retener la Cámara de Senadores y alcanzar la mayoría en Diputados, lo que le asignó un papel protagónico para la segunda mitad del mandato de De la Rúa.

En particular, algunos actores eran los ganadores netos de la jornada electoral. En principio, los candidatos del PJ considerados como presidenciables, que habían conseguido revalidar su condición con excelentes resultados: José de la Sota, Carlos Reutemann, Carlos Ruckauf y Néstor Kirchner. Sin embargo, el gran vencedor de la elección había sido Eduardo Duhalde, quien, luego de su derrota presidencial y sin contar con el respaldo del Gobernador Ruckauf, había obtenido 1.900.000 sufragios, 300 mil más que el voto bronca y casi 650 mil más que su competidor, Raúl Alfonsín.

La campaña del voto bronca había conseguido que los indecisos y los independientes se autoexcluyeran de la elección, beneficiando a quienes ejercían el control de un aparato gubernamental o partidario. Clarín había propiciado la resurrección política de Duhalde.

Mientras que la situación económica y social se derrumbaba, el gobierno de De la Rúa se encontraba sumido en una especie de autismo, sin atinar a reaccionar. El único que demostraba iniciativa era el superministro Cavallo, pero sus medidas solo profundizaban la debacle.

El malestar social iba en aumento: los ingresos de jubilados y empleados públicos habían sufrido un recorte del 13 por ciento, en muchas localidades se pagaban los sueldos en bonos con escaso valor de compra y el empleo informal se extendía favorecido por las leyes laborales y la tolerancia de las autoridades.

Los ahorristas empezaron a retirar sus depósitos en divisas ante el temor a una devaluación, conducta que el ministro trató de contener haciendo aprobar, el 29 de agosto, una Ley de Intangibilidad que garantizaba que los depósitos estarían protegidos de cualquier intromisión estatal. Nadie le creyó. Su credibilidad se había esfumado.

Entonces, el 1 de diciembre, Cavallo instrumentó el corralito, autorizando a retirar un tope de 250 pesos semanales de las cuentas bancarias. También prohibió el envío de divisas al exterior para preservar la menguante base que sostenía la convertibilidad. La decisión llegaba tarde: los grandes tenedores se le habían adelantado, alertados por "filtraciones". Para peor, la medida recibió la sanción del FMI, que retuvo los 1.260 millones de dólares que quedaban pendientes del megacanje.

Los piquetes y manifestaciones de desocupados y trabajadores se volvieron cotidianos. A esto se agregó la rebeldía en los sectores medios, perjudicados por las últimas medidas bancarias adoptadas.

Ante la profundización de la crisis económica y social, el oligopolio Clarín y los grandes medios de comunicación profundizaron su discurso destituyente y se aplicaron a ridiculizar la ya desprestigiada figura del presidente, destacando su incapacidad y lentitud. La campaña parecía una remake de los tramos finales del gobierno de Illia. Al fin y al cabo, De la Rúa había llegado de su mano a Buenos Aires.

El paso siguiente fue la proliferación de saqueos a comercios, protagonizados por los sectores más humildes, en distintos puntos del país, acicateados por punteros y oportunistas. Muchos creyeron ver la mano encubierta del gobernador bonaerense, ya que el conurbano bonaerense se convirtió en el eje de un nuevo estallido social. Las angustiantes escenas del final del gobierno de Alfonsín se repetían en el epílogo de un nuevo gobierno de la UCR.

Desprovisto de todo apoyo partidario, De la Rúa dio una nueva muestra de su incapacidad política, decretando el estado de sitio el 19 de diciembre de 2001. La decisión fue tomada como una provocación, y la conflictividad se incrementó. Esa misma noche estalló una rebelión popular.

Columnas de manifestantes provistos de cacerolas y militantes de la mayoría de las organizaciones partidarias marcharon a Plaza de Mayo para exigir su renuncia. Entonces, quien había pretendido presentarse como una especie de prócer de la institucionalidad y de los valores democráticos, cambió su piel, de carnero a lobo, y ordenó una brutal represión, que concluyó con un saldo de 35 muertos y multitud de heridos y detenidos.

Esa misma tarde, aislado y repudiado socialmente, De la Rúa presentó su renuncia y abandonó la Casa Rosada a bordo de un helicóptero. La imagen quedó grabada en la memoria colectiva de los argentinos, como paradigma del naufragio provocado por la aplicación inmoral del programa neoliberal.

Habían transcurrido dos años y diez días de su asunción del gobierno. Para De la Rúa era el fin. En la calle, la sociedad argentina soportaba su propio infierno.