Etiqueta: Blas Correas

Prisión perpetua para los policías que le dispararon a Blas Correas

El hecho se había producido en agosto de 2020 en Córdoba.

Fueron 50 minutos, desde que 18.34 el Juez Marcelo Jaime comenzó a leer la resolución hasta que dijo que "el juicio ha terminado" a las 19.24 horas.

Tiempo suficiente para que la sentencia ya quede enmarcada para siempre en la historia de los Tribunales de Córdoba. El primer juicio por el asesinato policial de Valentino Blas Correas, de 17 años, con una sentencia sin precedentes: 11 policías fueron condenados, 2 de ellos a prisión perpetua, por un caso de "gatillo fácil" que marcó un antes y un después en la historia de la Policía de Córdoba.

En primera fila, junto a la familia de Blas, estaba sentada en silencio, siguiendo con atención todo el fallo, Sonia Torres, la abuela que es un emblema de Nunca Más. Un grito que este viernes se volvió a repetir, ahora por el accionar policial en la democracia.

Una sentencia que tuvo una convocatoria inédita, jóvenes, personalidades de todo el arco político menos del oficialismo local, "lamento que no haya nadie del Gobierno de Córdoba acá para vivir toda la mierda que nosotros hemos vivido en estos casi tres años", dijo entre lágrimas la mamá de Blas, Soledad Laciar, a minutos del fallo, abuelas de Plaza de Mayo, madres de otras víctimas de "gatillo fácil", familiares de las víctimas del siniestro vial protagonizado por el Diputado provincial Oscar González y las madres y padres de los bebés muertos en el Neonatal.

Hasta la barra de Belgrano llegó a Tribunales a apoyar a la familia del joven asesinado.

Todos ellos escucharon en vivo una sentencia que remarcó que el homicidio de Blas había sido un caso de "violencia institucional".

Los jueces reconocieron a la víctima, a sus cuatro amigos y a todos los familiares de ellos como víctimas de un acto de violencia institucional.

Además, la Cámara 8ª del Crimen de la ciudad de Córdoba ordenó investigar por diversas responsabilidades al ahora exministro de Seguridad de Córdoba y hoy Legislador por el oficialismo, Alfonso Mosquera, y a la actual Jefa de la Policía, Liliana Zárate.

Salvo la causa por el acuartelamiento policial de fines de 2013, que terminó con condenas menores para decenas de agentes, no hay antecedentes en los Tribunales de la provincia de Córdoba de un solo caso con tantos policías sentenciados como culpables.

Blas fue asesinado en los primeros minutos del jueves 6 de agosto de 2020. Viajaba en el medio del asiento trasero de un Fiat Argo en el que iba junto a cuatro amigos más, cuando a la altura del instituto Pablo Pizzurno, en la avenida Vélez Sársfield, un grupo de policías apostados en un control abrió fuego contra el vehículo porque el conductor no frenó.

Los policías policías se sentaron en el banquillo de los acusados, no sólo por el asesinato de Blas y el intento de matar a sus cuatro amigos aquella madrugada, sino también por haber montado una impresionante maquinaria para intentar encubrir el crimen. Un viejo revólver calibre 22, que estaba en el baúl de uno de los patrulleros, fue "plantado" con la intención de ensuciar a las víctimas y engañar a la Justicia, según se sostiene en el expediente.

En el fallo, no sólo se condenó a los 11 de los 13 policías que llegaron a juicio tras la investigación del Fiscal José Mana, sino que ahora se ordenó que sean investigados, por diversas responsabilidades, el exministro de Seguridad Mosquera, la Jefa de Policía, Liliana Zárate, además de otros funcionarios políticos y policiales.

El impacto de esta última resolución seguramente comenzará a evaluarse en las próximas horas. Tanto en el Panal como en Jefatura ya reconocían antes de que se conociera el fallo que si efectivamente los jueces ordenaban investigar al exministro y a la actual jefa de Policía se iban a enfrentar a una situación "delicada".

Mosquera y su mano derecha, Lucas Mezzano, exsubsecretario de Coordinación y Planificación Técnica y actual miembro del flamante Tribunal de Conducta Policial, serán investigados por el extraño préstamo de auto Toyota Corolla al excomisario Gonzalo Cumplido, apartado tras el crimen. En este caso, la sospecha trasciende al crimen, se pidió analizar un presunto caso de corrupción política, abuso de autoridad y/o malversación de caudales públicos.

El excomisario también será investigado, pese a haber sido sobreseído durante la instrucción, por haber tomado conocimiento en ese momento del arma "plantada".

A la actual Jefa de Policía, Zárate, se la investigará por su rol como titular de Recursos Humanos, cargo que ostentaba el momento del crimen de Blas. Ella tenía a su cargo los legajos de los policías Lucas Gómez y Javier Alarcón, los que dispararon contra el Fiat Argo, quienes estaban trabajando pese a tener otras imputaciones y, en el caso del segundo, de no haber aprobado una práctica de tiro.

Se la investigará por omisión de los deberes de funcionario público por las dificultades demostradas en el juicio en torno a la formación y el control de los policías.

Otro excomisario, Víctor Distéfano, será investigados por presuntas irregularidades en el centro de comunicaciones de la Policía aquella noche.

También se resolvió perseguir judicialmente a un grupo de alrededor de 10 policías aún no identificados que durante esa madrugada frenaron al Fiat Argo en la esquina céntrica de Corrientes y Chacabuco y evitaron que el conductor lograra llevar a Blas hasta el Hospital de Urgencias.

Y al Tribunal de Conducta Policial de aquel momento, dirigido por Ana María Becerra.

En ese punto, se leyó un fuerte reproche al Gobierno de Córdoba para que arbitre los medios para capacitar a los policías en cuanto al menejo de las armas, la preservación de la escena del crimen, el trato a las víctimas y que se profundicen las evaluaciones periódicas psicofísicas a los policías en actividad. "Para que nunca más se repita lo acreditado en el presente proceso", resaltaron los jueces.

También se indicó al Ministerio de Seguridad para que retenga el armamento de todo policía que repruebe las evaluaciones de tiro.

Las condenas

Cabo primero Lucas Gómez: prisión perpetua. De su arma reglamentaria salió el balazo que mató a Blas cuando circulaba con sus amigos en un Fiat Argo por la avenida Vélez Sársfield, al sur de la ciudad de Córdoba. No sólo se lo acusa de haber matado a Blas, sino de intentar asesinar al resto de los adolescentes. Se lo acusó por el crimen y por intentar matar a los otros cuatro jóvenes.

Cabo primero Javier Catriel Alarcón: prisión perpetua. También disparó contra el Fiat Argo esa madrugada. Se lo acusa por el homicidio de Blas, pese a que sus disparos no fueron los que mataron al joven, y por los otros cuatro intentos de homicidio. Se lo acusó por el crimen y por intentar matar a los otros cuatro jóvenes.

Agente Wanda Micaela Esquivel: tres años y 10 meses de prisión. Estaba junto a Gómez y Alarcón cuando estos dispararon contra el Fiat Argo. Y luego, participó de manera activa en el plan para "plantarle" un revólver a las víctimas y alterar la escena del crimen.

Oficial Florencia Yamila Martínez: cuatro años y tres meses de cárcel. También estaba junto a Gómez y Alarcón cuando estos dispararon contra el Fiat Argo. Y luego, también participó de manera activa en el plan para "plantarle" un revólver a las víctimas y alterar la escena del crimen. No denunció nada de todos esto a sus superiores.

Subcomisario Sergio Alejandro González: cuatro años y 10 meses de encierro. Supo que Alarcón y Gómez habían disparado contra el Fiat Argo y no lo denunció en tiempo y forma. También estuvo al tanto de la maniobra para "plantar" el revólver.

Comisario inspector Walter Eduardo Soria: cuatro años y nueve meses de prisión. Pese a contar con los datos sobre lo que realmente había sucedido, en cuanto a los autores de los disparos y las maniobras de encubrimiento, no lo denunció en su momento.

Comisario inspector Jorge Ariel Galleguillo: recibió cuatro años y ocho meses de condena. También fue uno de los primeros en llegar a la escena del crimen y tomar conocimiento de los disparos y de la idea de "plantar" el arma. No denunció en tiempo y forma.

Subcomisario Enzo Gustavo Quiroga: cuatro años y ocho meses de prisión. El mismo reproche que se le hace a Soria y a Galleguillo. Fue a la escena del crimen, se enteró de todo y no denunció.

Oficial ayudante Ezequiel Agustín Vélez: dos años y medio de cárcel condicional. Aquella noche de agosto estaba en un control ubicado en Circunvalación y Vélez Sársfield. Con el objetivo de favorecer a los acusados del crimen, al momento de declarar como testigo mintió y dijo haber recibido una denuncia de un motociclista que sindicó a los jóvenes del Fiat Argo como supuestos delincuentes.

En realidad, el motociclista les dijo que había tenido una discusión vial con los ocupantes del auto. Se sospecha que mintió y agregó lo de "delincuentes" para intentar justificar los disparos de sus colegas.

Cabo Leandro Alexis Quevedo: recibió cuatro años de condena. Estaba con Vélez en aquel control nocturno y la Justicia le endilga la misma participación delictiva en la trama de encubrimiento. Con el objetivo de favorecer a los acusados del crimen, al momento de declarar como testigo mintió y dijo haber recibido una denuncia de un motociclista que sindicó a los jóvenes del Fiat Argo como supuestos delincuentes.

Cabo Leonardo Alejandro Martínez: absuelto. Aquella madrugada del 6 de agosto de 2020 estaba patrullando por Nueva Córdoba. Dijo que un automovilista se le acercó y denunció haber visto en la zona de la Plaza España cómo desde un auto Fiat Argo arrojaban un arma a la calle. Se señalaba en la acusación que habría mentido para favorecer la maniobra de "plantar" el revólver y ensuciar a las víctimas.

Agente Rodrigo Emanuel Toloza: absuelto. Era dupla de Martínez aquella madrugada. También se lo acusaba de haber mentido con el falso relato del automovilista testigo con la idea de engañar a la Justicia y favorecer a sus colegas policías.

Comisario inspector Juan Antonio Gatica: le impusieron cuatro años de condena. Ya en Jefatura, aquella madrugada del 6 de agosto se habría enterado de cómo ocurrió todo realmente de parte de los principales cuatro policías involucrados, Gómez, Alarcón, Esquivel y Martínez. Pese a esto, no denunció nada en tiempo y forma.

Caso Blas Correas: se define el juicio contra los 13 expolicías involucrados en el crimen

La audiencia arrancó a las 9 con las últimas palabras de los acusados y por la tarde se dictará el veredicto a los imputados. El crimen ocurrió en agosto de 2020.

Este viernes se conocerá el veredicto contra los 13 expolicías de Córdoba acusados por el crimen de Blas Correas, ocurrido en agosto de 2020.

El debate oral empezó en la sede de los Tribunales de la ciudad de Córdoba el 7 de septiembre del año pasado y en diciembre, después de más de 20 audiencias y la presentación de alrededor de 60 testimonios, debido a la feria judicial se decidió pasar a un cuarto intermedio hasta el 8 de febrero que se reinició el debate oral.

A partir de las 9, comenzó la audiencia en la cual los imputados tendrán la posibilidad de decir sus últimas palabras. Tras ello, irán a un cuarto intermedio y entre las 16 y las 18 se conocerá el veredicto a los imputados por el asesinato del adolescente.

La familia de Blas solicitó que el juicio sea transmitido en vivo, pero no se lo concedieron. En el lugar no estará presente el exministro de Seguridad de la provincia, Alfonso Mosquera, quien en el momento del crimen estaba a cargo de la cartera y declaró como testigo en el proceso judicial.

Quiénes son los acusados por el crimen de Blas Correas

Por el homicidio de Blas Correas están acusados el cabo 1° Lucas Damián Gómez (37), que según la Fiscalía, disparó cuatro balas con su arma reglamentaria contra el coche. Uno de esos plomos fue el que mató a Blas. De igual modo, está acusado el cabo 1° Javier Catriel Alarcón (33), quien disparó en dos oportunidades.

Ambos llegaron al juicio como "coautores de homicidio calificado por haber sido cometido en abuso de su función y homicidio agravado por el empleo de armas de fuego, homicidio calificado por abuso de su función en grado de tentativa reiterado, cuatro hechos, por los amigos del adolescente que iban en el auto con él, y homicidio agravado por el empleo de armas de fuego en grado de tentativa reiterado, cuatro hechos".

En tanto, los restantes acusados, todos policías, son Sergio Alejandro González, Wanda Micaela Esquivel, Yamila Florencia Martínez, Walter Eduardo Soria, Enzo Gustavo Quiroga, Jorge Ariel Galleguillo, Leonardo Alejandro Martínez, Rodrigo Emanuel Toloza, Ezequiel Agustín Vélez, Leandro Alexis Quevedo y Juan Antonio Gatica.

Los cargos que enfrentan son de "falso testimonio, encubrimiento por favorecimiento personal agravado por la calidad funcional y omisión de deberes de funcionario público", ya que se les imputa, entre otras cosas, haber "plantado" un arma para simular un enfrentamiento con los chicos.

Cómo fue el crimen de Blas Correas

En la noche del 6 de agosto de 2020, según lo que estaba permitido en ese entonces en la ciudad de Córdoba por la pandemia del Covid-19, Blas Correas salió de un bar con amigos, y cuando volvían los cinco en un Fiat Argo, se cruzaron con un control vehicular policial.

Los jóvenes antes habían tenido un incidente con unos motoqueros y, por una mala maniobra, los hombres avisaron a la policía de la extraña situación. Cuando pasaron por el control, los agentes ya sabían de lo ocurrido.

Según dijeron en un primer momento los chicos que iban en el auto, y volvieron a sostener en sus declaraciones durante el juicio, el joven que manejaba esa noche se asustó porque los oficiales tenían sus armas desenfundadas, por lo que en lugar de frenar ante el control, avanzó su auto. En ese entonces, sin reparos, los policías dispararon contra el vehículo y una de esas balas impactó de lleno desde atrás en el omóplato de Blas.

Asustados ante la situación, los chicos llevaron a Correas rápidamente hacia la clínica Aconcagua, donde no quisieron atenderlo. Por ello, ahora se tramita otra causa que fue elevada a juicio. Los empleados Sergio Casalino, Guadalupe Moya y Paola Andrea Mezzacapo están imputados por "abandono de persona" y "omisión de auxilio".

Ante la falta de ayuda, los amigos del joven decidieron ir a otro centro médico porque hasta ese entonces Correas todavía respiraba. Sin embargo, pocas cuadras después fueron detenidos por los oficiales que los buscaban tras haber huido del control. Allí mismo un médico constató la muerte de Blas.