En el universo del fútbol argentino, donde los apodos son casi tan importantes como los logros en el campo de juego, el de Jaime Sarlanga, "Piraña", se destacó por su singularidad y el misterio que lo rodea.
Exjugador de Boca Juniors y figura emblemática del deporte, Sarlanga llevó con orgullo un apodo que, aunque parece simple, encierra una rica historia llena de matices y versiones contradictorias.
A continuación, vamos a ver los diferentes relatos que intentan desentrañar el origen de este curioso sobrenombre y cómo este ha marcado la vida de un jugador que fue ídolo del xeneize.
El Apodo "Piraña"
Desde sus días de adolescencia, Jaime Sarlanga fue conocido por sus amigos y familiares como “Piraña”. Este apodo no solo reflejaba su personalidad en el campo de juego, sino que también capturó la imaginación de quienes lo rodeaban. Sin embargo, el verdadero origen del nombre es un enigma que ha dado lugar a varias versiones, cada una con su propio encanto y verosimilitud.
La Versión del Río Tigre
La primera explicación del apodo "Piraña" está ligada al entorno natural de la juventud de Sarlanga. Durante su adolescencia, Jaime vivía cerca del río Tigre, conocido por ser hogar de una variada fauna, incluidas las temidas pirañas. Estos peces, famosos por su agresividad y capacidad para causar dolor con sus mordeduras, se convirtieron en una metáfora perfecta para describir la intensidad y el ímpetu de Sarlanga en el campo de juego. De acuerdo con esta versión, el apodo reflejaba la feroz competencia y el carácter competitivo del abuelo de Juan Pablo Sarlanga, que, como las pirañas del río, no dejaba escapar ninguna oportunidad para sobresalir y "morder" a sus rivales con su habilidad y determinación.
La Versión Maternal
Otra versión interesante proviene del entorno familiar de Jaime. Se dice que la madre de Sarlanga, observando la glotonería y el apetito de su hijo, hizo una comparación entre su físico delgado y el de una piranha. Según esta explicación, la madre utilizó el término de manera cariñosa para describir a su hijo, sugiriendo que su delgadez era comparable al pequeño pez conocido por su voracidad. Aunque esta versión es menos conocida, ofrece una visión entrañable del apodo desde una perspectiva familiar, mostrando cómo incluso en la intimidad del hogar, el sobrenombre se forjó con cariño y observaciones personales.
La Versión del Personaje de Tira Cómica
Sin embargo, la explicación más aceptada y documentada del apodo de Sarlanga se relaciona con un personaje popular de la tira de aventuras publicada en el diario Crítica. En la serie, había un personaje llamado "Pibe Piraña", que se convirtió en un ícono cultural de la época. Jaime, siendo un adolescente y un ferviente lector del diario, comenzó a ser llamado “Pibe Piraña” por sus amigos debido a la coincidencia entre el nombre del personaje y su propia personalidad vivaz. Con el tiempo, el apodo se acortó a simplemente "Piraña", y se mantuvo a lo largo de su carrera deportiva.
Su carrera en Boca Juniors
Jaime Sarlanga dejó una marca indeleble en la historia del fútbol, especialmente durante su etapa en Boca Juniors, uno de los clubes más prestigiosos de Argentina y Sudamérica. A lo largo de sus nueve años con el Xeneize, Sarlanga disputó 220 partidos, abarcando competencias locales, copas nacionales, torneos internacionales y encuentros amistosos. En ese período, acumuló 129 goles, situándose entre los grandes goleadores del club.
En la lista de los máximos artilleros de Boca Juniors, solo fue superado por Domingo Tarasconi, quien anotó 191 goles entre 1922 y 1932; Francisco Varallo, con 194 goles en el periodo de 1931 a 1939; Roberto Cherro, con 218 goles de 1926 a 1938; y Martín Palermo, el máximo goleador con 236 goles durante sus dos etapas en el club, de 1997 a 2000 y de 2004 a 2011.
El abuelo de Juan Pablo Sarlanga también ocupó el séptimo puesto en la lista de goleadores históricos de Boca Juniors en copas nacionales, con 12 goles, y en competiciones internacionales anotó 3 goles, colocándose en el puesto 47. Entre sus logros con el equipo se encuentran los títulos de Primera División en 1940, 1943 y 1944, así como la Copa Carlos Ibarguren en 1940 y 1944. Su último trofeo con Boca fue la Copa de Competencia Británica en 1946. A nivel internacional, formó parte de los equipos que ganaron la Copa Confraternidad en 1945 y 1946.
El Club Atlético Piraña: Un Tributo a Jaime Sarlanga
El Club Atlético Piraña nació el 12 de septiembre de 1942 en el barrio de Parque Patricios, Buenos Aires. Fundado bajo la presidencia de Alcides Solé, quien tenía una estrecha amistad con Jaime Sarlanga, el club adoptó el nombre "Piraña" en honor al destacado goleador de la zona. El apodo del abuelo de Juan Pablo Sarlanga, derivado de su habilidad para marcar goles, sirvió de inspiración para el nombre del equipo.
En 1961, el Club Atlético Piraña se incorporó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), uniéndose a otros equipos como Arsenal de Sarandí y Villa Dálmine. Su principal rival es Victoriano Arenas, ubicado en Valentín Alsina, Lanús, en el sur del conurbano bonaerense.
En 1978, el club sorprendió al clasificar para la ronda final por el título en la Primera D. Sin embargo, una protesta de Sacachispas sobre la edad de los jugadores de Piraña llevó a sanciones por parte de la AFA. A pesar de las dificultades, Piraña igualó en puntos con Urquiza y disputó una final por el ascenso, venciendo 4 a 1 a Justo José de Urquiza en un emocionante encuentro. Aunque el club había perdido a su estrella Héctor Chirola Yazalde, celebró su ascenso con una de las mayores goleadas de su historia, derrotando a Puerto Nuevo 7 a 0 en ese mismo campeonato.
En 1979, Piraña compitió en la Primera C, donde, a pesar de solo conseguir dos victorias en 38 partidos, se enfrentó a equipos destacados como Lanús. Lanús, en ese momento, ganó 6-1 en el estadio de Huracán, que Piraña utilizó como local. Las únicas victorias de Piraña en la Primera C fueron por 2 a 0, una contra Defensores de Cambaceres (jugado en el estadio de Huracán) y otra contra Excursionistas como visitante.
A pesar de la efímera alegría de 1979, el club enfrentó dificultades y descendió nuevamente a la Primera D en 1980. El 30 de agosto de ese año, Piraña fue desafiliado por un año de la AFA, a pesar de haber ganado su último partido contra Cañuelas 1 a 0. Debido a problemas económicos y la amenaza de cierre, los directivos decidieron desvincularse de la AFA y cesar su participación en sus torneos.