Etiqueta: Consumo de carne

Carne: las exportaciones alcanzaron el volumen más alto en 57 años, pero el consumo no mejora

Las exportaciones de carne generaron ingresos por más de U$S2.000 millones. Entre los 48 destinos de exportación, destacaron aumentos en las ventas a Estados Unidos, Chile e Israel.

Durante el período enero-septiembre de 2024, las exportaciones de carne vacuna argentina alcanzaron un volumen de 699.987 toneladas, res con hueso, generando ingresos de U$S2.122 millones, el mayor registro en 57 años, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.

Entre los 48 destinos de exportación, destacaron aumentos en las ventas a Estados Unidos, 46%, Chile, 21%, Israel, 11%, la Unión Europea, 7%, y China, 4%.

Además, México ingresó como un nuevo mercado relevante, ocupando el sexto lugar en el ranking, seguido por Brasil, Rusia, Canadá y Malasia. Estos 10 mercados concentraron el 99% de las exportaciones en volumen.

En cuanto a los tipos de productos exportados, el 16% correspondió a cortes enfriados y el resto a cortes congelados, con o sin hueso.

En comparación, en 2023 se enviaron cortes enfriados a 31 destinos, mientras que en 2024 se sumó uno adicional; los destinos para cortes congelados, por su parte, aumentaron de 31 a 44.

A nivel interno, la faena de ganado alcanzó los 10.220.000 de cabezas en los primeros nueve meses del año, superando el promedio de 9.900.000 de cabezas del período 2017-2022, sin incluir el atípico 2023.

La producción de carne vacuna se situó en 2.336.000lones de toneladas res con hueso, por encima del promedio histórico de 2.252.000 de toneladas.

Del total producido, el 70% se destinó al consumo interno y el resto a la exportación.

Qué sucede con el consumo interno de carne

Según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, el consumo aparente en lo que va de 2024 se estima en 1.646.000 de toneladas res con hueso, un 11,3% menos que el mismo período del año anterior, equivalente a una caída de 209.800 toneladas.

Este nivel de consumo es el más bajo en 26 años, con un consumo per cápita promedio de 46,8 kilos al año entre enero y septiembre de 2024, lo que representa una disminución de 12,3% con respecto al mismo período de 2023.

El consumo de carne en Argentina registró la mayor caída de los últimos 100 años

La Bolsa rosarina registró la caída más grande de carne vacuna y un promedio de consumo de 7 kilos menos respecto a los últimos 10 años.

Con cortes que tienen precios prohibitivos y un poder adquisitivo diezmado, el consumo de carne cayó en Argentina al nivel más bajo de los último cien años.

El consumo anual per cápita este año estará por debajo de los 45 kilos, mucho menos que el promedi histórico de casi 73 kilos, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

También será inferior al registro de 1920, cuando se consumieron 46,9 kilos por habitante. 

Pese a todo, en la comparativa internacional Argentina continúa siendo uno de los países con mayor consumo per cápita, con una ingesta prácticamente igual al de Uruguay y superando ampliamente a Estados Unidos (38 kilos), Australia (27 kilos) y Chile (26 kilos).

Se proyecta que este año cada argentino consume 45 kilos de carne vacuna, lo que representa la cifra más baja de los últimos 110 años. Así lo advirtió la Bolsa de Comercio de Rosario.

El consumo de carne vacuna en Argentina se encuentra en una tendencia decreciente desde la segunda mitad del siglo pasado, en la medida en que ha ido siendo sustituida por otras fuentes de proteínas. 

Pero esta tendencia "se ve agravada por la actual recesión que está atravesando la economía argentina y que lleva a muchos consumidores a inclinarse por el consumo de pollo y cerdo, siendo estas alternativas más económicas", indicó la Bolsa rosarina.

En este escenario, el consumo total de carnes bovina, aviar y porcina en Argentina podría ubicarse este 2024 en torno a los 105,7 kilos por habitante. 

Representaría una caída del 9% respecto del 2023, y sería el consumo más bajo desde el 2011. Es decir que los argentinos consumen cada vez menos proteínas animales.

Cada habitante consumiría en 2024 siete kilos menos de carnes en comparación al promedio de los últimos diez años, que es de 112,8 kilos. Según la entidad, la composición de la dieta cárnica del habitante promedio sería la siguiente, 42% de carne bovina, 42% de carne aviar y 16% de carne porcina.

La proporción de carne bovina habría caído 3,5 puntos porcentuales respecto al 2023, alcanzando un mínimo histórico. Al mismo tiempo, el consumo de carne aviar aumentó 2,4 puntos porcentuales de forma interanual.

Por primera vez en los registros, el habitante promedio en Argentina consumiría en 2024 la misma cantidad de carne vacuna que de carne aviar, alrededor de 44,5 kilos. 

El consumo de carne porcina, por su parte, aumentaría 1,1 puntos porcentuales respecto al año previo. 

Hay una sustitución del consumo de carne vacuna por alternativas más económicas como son el pollo y el cerdo.

E tanto, la remuneración bruta promedio del sector asalariado alcanzaría para comprar 146,6 kilos de asado en el 2024. Significa una baja del 5,6% con respecto al 2023, cuando el poder de compra de los sueldos era de 155,2 kilos.

En comparación con el consumo promedio de los últimos diez años, en 2024 cada habitante consumiría cerca de 22 kilos menos por persona, con una caída del 13,3%.

El consumo de carne vacuna continúa en el nivel más bajo de las últimas tres décadas

En el primer cuatrimestre del año, el consumo retrocedió un 17,5%.

El consumo de carne vacuna cayó un 17,5% en el primer cuatrimestre del año frente al mismo periodo de 2023 y volvió a ser el peor registro en los últimos 30 años, de acuerdo a lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.

El relevamiento precisó que "el consumo aparente de carne vacuna habría totalizado 663.400 toneladas res con hueso" entre enero y abril, lo que significa unas 141.100 toneladas menos que los primeros cuatro meses del año pasado.

Además, el reporte arrojó que "con estos guarismos, el consumo aparente de carne vacuna por habitante habría sido equivalente a 42,4 kilos por año en el primer cuatrimestre de 2024, resultando 18,5% menor al registrado en igual lapso de 2023".

De esta manera, al igual que en la medición anterior, correspondiente al primer trimestre del actual calendario, el consumo de carne continúa sufriendo una caída histórica. Esto se refleja en que "es el registro más bajo de las últimas tres décadas".

En relación a la variación de precios en el contexto de alta inflación que tiene injerencia en el descenso en el consumo, el informe aportó que durante abril, el costo promedio de las carnes y derivados otra vez se ubicó entre los que menos subieron.

Al respecto, el informe indicó que "fue el valor promedio de los cortes vacunos relevados por el Indec el que contribuyó a esta desaceleración, ya que aumentó 4,7% en relación a marzo" y en contraposición, señalaron que "en cambio, el precio del pollo se incrementó 8,2% en el mes".

En la comparación interanual el precio promedio de los cortes vacunos que mide el Indec registró un alza de 284,3%, con un máximo de 304,8% en el caso de la carne picada común y un mínimo de 265,7% en el caso del asado.

La suba estuvo por debajo del aumento del precio de la hacienda en pie, +321,8% anual, y de la evolución del nivel general de precios al consumidor, +292,2%.

Desde Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina explicaron que "lo que impidió que las carnicerías trasladaran todas estas subas de costos en forma inmediata al mostrador y que la contracción del consumo interno de carne vacuna fuera mayor aún a la verificada, fue la fortísima caída que verificó el poder adquisitivo de los asalariados en el último año, sobre todo de los ocupados en el sector público y de los ocupados informales del sector privado".

En ese sentido, aportaron que "con datos disponibles a marzo de 2024, el salario promedio de los trabajadores formales del sector privado, que fue el que siguió más de cerca al nivel general de precios al consumidor, se incrementó 231,7% anual. Esto implica que la pérdida de poder de compra de estos trabajadores fue de 14,9% en términos generales y de 12,2% en términos de los cortes de carne vacuna".

Asimismo, agregaron que "el salario promedio de los trabajadores del sector público subió 183,7% anual y el de los trabajadores no registrados sólo se incrementó 129,2%. Por lo tanto, en estos dos casos la pérdida de poder de compra de cortes vacunos fue de 24,9% y 39,4%, respectivamente, en el último año".

Producción

En cuanto a la actividad de la industria frigorífica vacuna en abril, el informe señaló que "registró una leve mejora con relación a marzo, pero continuó siendo muy inferior a la de igual mes del año previo".

En el cuatrimestre enero-abril de 2024 operaron 353 establecimientos que faenaron un total de 4.340.000 de cabezas de hacienda vacuna, es decir 8,1% menos que un año antes. En tanto, la producción fue equivalente a 988.000 toneladas de carne, lo que arrojó una baja de 7,7% interanual. La oferta de carne vacuna se contrajo en 82.400 toneladas entre los primeros cuatro meses de 2023 y 2024.

El consumo de carne vacuna cayó 17,6% en el primer trimestre de 2024

Desde Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina revelaron que el consumo de carne cayó 10 kilos por habitante en lo que va del año frente al 2023. Se convirtió en el peor registro de los últimos 30 años

El consumo de carne vacuna cayó un 17,6% en el primer trimestre del año frente al mismo perdido de 2023 y se convirtió en el peor registro de los últimos 30 años, de acuerdo a lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.

El relevamiento precisó que "el consumo aparente de carne vacuna habría totalizado 499.700 toneladas de res con hueso en enero-marzo del corriente año", arrojando la caída histórica en los niveles de consumición.

Asimismo, reveló que "el consumo per cápita de carne vacuna habría sido equivalente a 42,6 kilos/año en marzo de 2024, ubicándose 18,5% por debajo del verificado en marzo de 2023".

En tanto, el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo aparente de carne vacuna quedó en 50,0 kilos por habitante por año en el tercer mes del 2024, es decir 4,2% por debajo del promedio de un año atrás.

El titular de Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados, Miguel Schiariti, expresó en diálogo con Splendid 990 que el promedio de 42 kilos de carne consumidos por habitante en marzo "es un número muy bajo para lo que veníamos consumiendo" ya que "el año pasado consumimos 52 kilos de carne, es decir se cayó 10 kilos el consumo en el primer trimestre".

En relación a la variación de precios en el contexto de alta inflación que tiene injerencia en el descenso en el consumo, el informe aportó que en marzo, el rubro carnes y derivados tuvo una suba de 9,8% mensual, es decir 0,7% mayor a la de febrero, pero continuó siendo uno de los que menores subas del registro general, dejando afuera del análisis a los estacionales.

En el caso de los cortes vacunos el alza fue de 9,5%, mientras que en el caso del pollo llegó a 13,1%. Las subas mensuales fueron de 11,9% para la paleta, de 10,2% para el cuadril, de 10,1% para la carne picada común, de 9,0% para la nalga y de 6,2% para el asado. La caja de hamburguesas tuvo un alza de sólo 4,6% mensual.

En tanto, entre marzo de 2023 y marzo de 2024 en promedio el valor de los cortes vacunos subió 278,0%. Desde Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados indicaron que "la suba se mantuvo todavía por debajo del ritmo de aumento de la hacienda en pie, que fue de 306,4% anual".

Al desagregar por cortes principales surge que el precio promedio de la carne picada común se multiplicó por cuatro en los últimos 12 meses. Luego se ubicaron la paleta, 287,5%; el cuadril, 271,6%; la nalga, 271,1%, y el asado, 258,4%.

En el caso de las hamburguesas, el alza fue de 276,2% anual. Y el valor del pollo registró un incremento de 287% anual.

Por efecto de la inflación, se desplomó el consumo de carne vacuna

El consumo interno de carne vacuna se desplomó frente al aumento de precios, mientras que las exportaciones crecieron favorablemente.

El consumo interno de carne vacuna se desplomó frente al aumento de los precios en la hacienda y el mostrador, mientras las exportaciones crecieron favorablemente por el levantamiento de restricciones.

Así lo indicó el consultor privado de ganados y carne vacuna, Víctor Tonelli, quien además precisó que en lo que va del año el índice del novillo, en el Mercado Agrogranadero de Cañuelas, se ajustó en torno al 18%, "pero si se toma en cuenta el valor de noviembre, cuando todavía estaba el ciclo de liquidación funcionando, el ajuste fue casi del 70%".

De acuerdo a su mirada, la recuperación de los precios de la carne vacuna se debe a que "estaban un poco atrasados", pero también a "una participación cada día más importante de las exportaciones dentro de la oferta total disponible".

Las exportaciones representaron un poco más del 30% total en diciembre y estuvieron cerca del 33% en enero, lo que para Tonelli es producto de "la liberación de las prohibiciones y restricciones a las exportaciones".

A la par del crecimiento de las exportaciones, aseguró que se ve "una caída fenomenal del poder adquisitivo y del volumen de consumo que promedió en torno de los 40 a 42 kilos por habitante por año", por efecto de la inflación.

El consultor estimó, que los precios actuales de la hacienda que están en torno a los $1.700 a $1.800 el kilo vivo, de un novillito de consumo bueno, y de $1.600 y fracción del Índice de Novillo en Cañuelas, "se van a mantener durante febrero", lo que "implicaría que estaríamos hablando de un precio promedio a la carne de entre $6.000 a 6.500", que sería una suba de 10% respecto de enero.

El Presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores, Sergio Pedace, aseguró que "los precios se van a ir afirmando y de a poco van a ir subiendo y acompañando la inflación" y explicó que la suba "ya no depende del consumo interno, porque la gente se ha volcado más al cerdo, que está muy barato, y al pollo, que ya llegó a su techo".

Asimismo, remarcó que "el precio de la carne vacuna va a ir dependiendo del valor del dólar y de la exportación, y de la cantidad de novillos que tenga Argentina para poder exportar".

Debido a la sequía, agregó que "hay 1 millón y pico de terneros menos, y menos hembras también" y estimó que "el rodeo se va a ir recomponiendo si hay previsibilidad, dentro de un año y medio o dos, no antes".

Efecto precios: el consumo de carne volvió a crecer en junio

El consumo por habitante de carne vacuna se incrementó 4,7% en la comparación interanual y se ubicó en niveles máximos desde 2019. Se da en un contexto en el que el precio de la carne vacuna crece por debajo de la inflación.

De acuerdo a los últimos datos publicados por el Indec, la carne continuó aumentando por debajo del nivel de inflación en junio. Así, se amplió la brecha entre el precio promedio de los cortes vacunos y el IPC en los últimos doce meses. Un hecho que, entre otros factores, tracciona el consumo interno.

Así lo reflejó el último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes, en el que se destacó el incremento de la producción del 10,3% interanual en el primer semestre y una suba del 12,3% en exportaciones.

"Lo que implica que el consumo interno habría absorbido un volumen 9,5% mayor al de enero a junio del año pasado", se explicó en el estudio, en función de lo cual se estimó que "en junio de 2023 el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo aparente de carne vacuna se ubicó en 50,8 kg/habitante/año, superando en 4,7% el nivel registrado en junio de 2022".

Así, el dato se ubicó por encima del promedio de 2020, del 2021 y del 2022. "No obstante el incremento de la producción de carne vacuna asociado a la mayor faena forzada por la sequía del último año, el consumo per cápita de carne vacuna actual todavía resultó 4,0% menor al registrado en el primer semestre de 2019", explicaron desde Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la Republica Argentina.

También continúa lejos de los máximos históricos. Aunque, según señalan, hay distintos factores que inciden en este aspecto.

"Se está recuperando el consumo, pero a los niveles históricos no se van a recuperar por más que baje el precio o suban los salarios, porque van cambiando los hábitos de consumo", explicó a Ámbito David Miazzo, economista en jefe de Fundación FADA.

"Por ejemplo el pollo, más allá de que se come porque es más barato, también se come por cuestiones de dieta o de salud, para reducir el consumo de carnes rojas. Ahí hay una cuestión un poco más de fondo. De la misma manera, hay un mayor consumo de cerdo, porque nos fuimos acostumbrando a incorporarlo, porque está más presente en la oferta: creció la producción de cerdo y está más disponible, uno lo ve en las góndolas y lo empieza a incorporar", agregó.

"Hay algunas cuestiones de cambios de hábitos de consumo, que van más allá del precio o del poder adquisitivo de los salarios. Pero, en un contexto donde se abarata, se incentiva el consumo. Si está un poco más cerca del kilo de pollo o de cerdo, entonces la gente siempre termina prefiriendo la carne vacuna. Entonces la consume un poco más", remarcó Miazzo.

Precios de la carne

Esta recuperación en el consumo se explica, entre otros factores, por una suba en los precios por debajo del nivel general de inflación. De acuerdo a los datos publicados por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, el mes pasado el precio promedio se incrementó un 1,5%, mientras que la suba interanual se ubicó en 71,3%: considerablemente por debajo del 115,6% que presentó la variación interanual del IPC.

"En tanto, con respecto al valor del pollo entero, los cortes vacunos tuvieron un descenso de precio de 11,0%. Estos guarismos son consistentes con la recuperación que mostró el consumo aparente de carne vacuna en los últimos doce meses", explicaron desde Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la Republica Argentina.

Al analizar a qué se debe esta evolución en los precios de la carne, desde la Fundación Mediterránea señalaron: "En los últimos dos meses, el precio interno de la carne ha crecido por debajo del 2% mensual. Por detrás de este fenómeno se encuentra un fuerte crecimiento de la producción de carne, que tiene mucho que ver con la sequía, la falta de pasturas, los problemas financieros y la necesidad de muchos productores de desprenderse de animales y acortar los plazos de engorde mediante sistemas intensivos. Se suma también una demanda externa firme en volúmenes, pero con mucho menor capacidad de pago que el año pasado".

Aunque, advirtieron, esta tendencia podría cortarse en un futuro cercano: "Los niveles de encierre y los índices de reposición en feedlots garantizan una afluencia importante de animales para los próximos meses. Por tanto, una eventual recomposición de los precios podría llegar recién hacia fines de la primavera o durante el verano, cuando los corrales se empiecen a vaciar y la demanda interna se fortalezca por factores estacionales".

En mayo volvió a crecer el consumo de carne y es el más alto en los últimos dos años

El consumo promedio de carne vacuna per cápita creció 4,7% anual el mes pasado. Se dio en un contexto en el que el precio de los distintos cortes crece por debajo de la inflación general.

Durante mayo, al igual de lo que sucedió en los meses anteriores, el precio de la carne vacuna creció por debajo del nivel de la inflación general. En ese escenario, el consumo promedio per cápita volvió a crecer, para ubicarse en el nivel más alto de los últimos dos años.

Así lo analizó la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes, que destacó que en mayo el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna se habría ubicado en 50,4 kg por año, lo que implica un incremento de 4,7% anual.

Así, se ubica por encima del promedio del 2022 (48,2 kg/año) y 2021 (48,9 kg/año), y levemente por debajo del 2020 (50,7 kg/año). En relación a 2019, cuando se registró el último pico de consumo, continúa un 5,7% por debajo.

De esta manera, de acuerdo a un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Argentina continúa como el principal consumidor de carne bovina por habitante a nivel mundial.

"En 2023 se estima un consumo de 53,1 kg por habitante, superando cómodamente a los dos países que continúan en el podio: Uruguay y Estados Unidos, donde el habitante promedio consumiría 43 y 37 kg, respectivamente. A continuación, siguen en el ranking Brasil (35,3 kg), Israel (27,2 kg), Chile (26,3 kg) y Australia (25,6 kg). Pese a todo, el tradicional asado continúa siendo uno de los pilares de la tradición gastronómica local, y un infaltable en la mayoría de las mesas argentinas", resaltaron desde la entidad.

En tanto, detallaron que el "consumo total de carnes bovina, aviar y porcina por habitante en Argentina podría ubicarse en torno a 115,2 kg en el año 2023".

"De ser así, representaría una mejora del 4,2% respecto al año anterior, y se alcanzarían niveles de consumo cercanos a los del año 2017. Por otra parte, cada habitante consumiría en 2023 un total de 4,0 y 3,4 kg por encima de los promedios de los últimos 5 y 10 años, respectivamente", estimaron desde la BCR.

Así, agregaron, la composición de la dieta cárnica del habitante promedio sería: "46% de carne bovina, 39% de carne aviar y 15% de carne porcina. La proporción de carne bovina habría aumentado 2,3% respecto al 2022, alcanzando niveles cercanos a los de 2019".

Inflación: la carne sube por debajo del IPC

Uno de los factores que pueden incidir en esta recuperación del consumo de carne vacuna, es que el precio de los distintos cortes sube a una menor velocidad que el nivel general de la inflación e, incluso, por debajo del rubro alimentos y bebidas.

Por caso, desde CICCRA analizaron que en mayo se registró un alza de 8,0% mensual en el nivel general de precios al consumidor correspondiente al Gran Buenos Aires, lo que llevó la suba acumulada en los últimos doce meses a 116,3%.

"A diferencia de lo observado en los cinco meses anteriores, en mayo el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas exhibió un alza inferior a la del nivel general. El incremento fue de 5,7% mensual, producto de un aumento de 5,4% en alimentos y de 8,4% en bebidas no alcohólicas. Pero, no obstante esta desaceleración, en la comparación interanual el ritmo de incremento del capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas se mantuvo por encima del que tuvo el nivel general, llegando a 121,4%", señalaron desde la entidad.

En ese contexto, remarcaron: "Nuevamente la velocidad de crecimiento de los precios de los principales cortes vacunos que releva el INDEC en el Gran Buenos Aires se mantuvo bien por debajo del capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas, así como del nivel general del IPC. Entre abril y mayo de 2023 la suba promedio de los precios de los cinco cortes fue de 2,5%, lo que llevó la suba acumulada en los últimos doce meses a 72,0%".

"En el último año, el precio promedio de cortes de carne vacuna relevados por el INDEC disminuyó 20,5% con respecto al nivel general del IPC y con relación al precio del pollo entero. Esta significativa caída del valor real de los cortes vacunos resulta consistente con el crecimiento registrado del volumen de carne vacuna enviado al mercado doméstico y, en consecuencia, del consumo aparente de carne vacuna", detallaron desde la entidad.

Además de una mayor oferta en el mercado local, algunos factores externos también pudieron incidir en una menor evolución del precio de la carne.

Se destaca, por ejemplo, la baja de los precios internacionales de la carne bovina con respecto al año pasado: se estima que el promedio de la tonelada exportada en el primer cuatrimestre de este año se ubicó 27% por debajo del precio observado en el mismo periodo del 2022.

¿Por qué Argentina tiene el menor consumo de carne vacuna en 100 años?

La caída del consumo se da en paralelo con la baja del PBI per cápita.

El consumo de carne vacuna cayó a su peor nivel en 100 años, con apenas 47,8 kilos per cápita, producto de la crisis económica, la pobreza y un cambio de paradigma en los gustos de la gente.

Los datos surgen de proyecciones realizadas por la Bolsa de Comercio de Rosario y el instituto de la carne vacuna.

La pronunciada baja va en paralelo con la baja del PBI per cápita. El período de 1977, con la dictadura militar ya instalada en Argentina, marcaba el inicio de la caída del consumo.

Ese año, el país tenía un rodeo de 61 millones de bovinos, lo que implicaba 2,29 animales por habitante. Ahora esa relación cayó a 1,13, con 53,4 millones de cabezas vacunas y 47 millones de la población actual.

Sólo en 1920 la ingesta nacional de carne fue inferior, 46,9 por año, según informes de la Bolsa de Comercio de Rosario y del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina.

Cabe destacar que el consumo de carne bovina, cuya media histórica entre 1914 y 2021 es de 73,4 kg/hab/año, ya venía en retroceso en la dieta de los argentinos. El promedio cayó a 54,5 kilogramos por habitante por año en los últimos cinco años, y sigue bajando.

Para los expertos, este fenómeno es consecuencia de la "disminución directa del consumo, al tiempo que también se amplió la absorción de otras proteínas animales", como el pollo y el cerdo. Es que la elección total de carnes se incrementó, en detrimento de la bovina.

Hoy en día la carne vacuna representa apenas el 44% de los 109,4 kilogramos por habitante por año de proteínas animales que se consumen, cuando a principios de este milenio representaba entre el 60% y el 70%.

Desde 1975 hasta la actualidad la producción cárnica bovina se mantuvo en un rango estable que va de las 2,5 a los 3 millones de toneladas por año.

Si se comparan las 0,74 millones de toneladas exportadas en 2021 con las 0,38 millones de toneladas de 1960, el crecimiento en el comercio exterior es de 81%.

Países como Brasil e India, en ese mismo período pasaron de no exportar absolutamente nada a embarcar 2,54 y 1,40 millones de toneladas, respectivamente.

En tanto, los despachos de Australia, país que ocupaba el segundo puesto como principal exportador de carne en 1960 sólo por detrás de Argentina, casi se multiplicaron por 7 y los de Nueva Zelanda por 4, explica el informe.

Argentina cayó del primer puesto como exportador de carne vacuna en 1960, cuando abastecía cerca del 40% de su demanda internacional, al número cinco en 2021, con una participación del mercado de apenas el 6%.

El consumidor argentino, en promedio, ingiere unos 110 kilogramos de carne entre vacuno, pollo y cerdo, mientras el resto de los países de la región consume en promedio menos de 100 kilogramos.

El precio de la carne aumentó 90,3% en un año y el asado de tira subió 101,5%

El último informe del IPCVA mostró que el promedio de los cortes, a pesar las restricciones a las exportaciones, subió 7,7% en junio.

El precio de la carne vacuna no detuvo su alza a pesar de la restricción a las exportaciones que se implementó por treinta días entre mayo y junio y el mes pasado tuvo un incremento promedio del 7,7%, que en los últimos doce meses alcanzó al 90,3%.

Los datos forman parte del último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, en el que se destacó que el asado de tira tuvo un aumento del 4,5% en el mes, pero que en la comparación con junio del año pasado encabezó las subas entre todos los cortes con un 101,5% a $701,91 el kilo.

El lomo, el corte más caro, tuvo un precio promedio de $987,41 en junio, con un aumento mensual del 8,6% e interanual del 86,6%.

Los aumentos de la carne superaron tanto en junio como en la medición interanual al nivel general de la inflación y también a la del rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, llegándolo a duplicar en algunos casos.

Además del asado de tira, otros seis cortes registraron en los últimos doce meses incrementos superiores al 90,3% promedio: la falda (97,6%), la tortuguita (97,3%), el vacío (97%), la cuadrada (95,7%), el osobuco (95,2%) y la tapa de nalga (90,7%).

Para encontrar un producto que haya aumentado por debajo del nivel general de la inflación desde junio del año pasado hay que recurrir a las hamburguesas congeladas, con un alza del 47,3%, distante del resto de los cortes de carne vacuna muestran subas de más del 80%, con la excepción del 78,9% de las hamburguesas caseras.

Los dos principales sustitutos de la carne vacuna, el pollo y el pechito de cerdo, también evidenciaron incrementos interanuales superiores a la inflación, respectivamente del 64,8% y del 63,7%, aunque inferiores al resto de los cortes.

Las subas en la carne vacuna es un motivo de preocupación en los despachos oficiales, que desde fines del año pasado intentan frenar esos aumentos a través de diferentes medidas que, a la luz de los hechos, no consiguieron resultados positivos.

Además de la habilitación de once cortes populares a precios más económicos y otras iniciativas como el Mercado Federal Ambulante, una de las medidas más cuestionadas fue la resolución 75/21 del Ministerio de Agricultura que suspendió por 30 días la exportación "como consecuencia del aumento sostenido del precio de la carne vacuna en el mercado interno".

La medida rigió del 20 de mayo al 20 de junio, pero sus efectos en los precios internos no fueron los esperados: el mes pasado, la carne vacuna tuvo un aumento promedio del 7,7%, más del doble que el 3,2% que tuvieron en el mismo período tanto la inflación general como el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas.

Entre las razones que explican ese incremento y, principalmente, el 90,3% interanual, está en la caída de los niveles de producción, con un 5,48% debajo de los niveles del primer semestre del año pasado.

Para Miguel Schiaritti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, el precio de la carne sigue en niveles altos porque "no hay terneros por las dos últimas sequías durante el 2020 y los que hay se destinan a la recría".

Argentina: el consumo de carne vacuna en el nivel más bajo de la historia

La actividad de la industria frigorífica exhibe una marcada contracción en relación a igual período del año pasado, si se comparan datos de abril y mayo de 2021 contra mismos meses de 2020.

La faena de cabezas de ganado cayó 11,2% interanual en el segundo trimestre del año y el consumo per cápita descendió al nivel más bajo de la historia, según un informe elaborado por la Fundación Mediterránea.

El consumo per cápita en los primeros cinco meses del 2021 se ubica apenas en 45,3 kilos per cápita.

El economista Nicolás Torre, del instituto IERAL de la entidad, explicó que considerando la faena acumulada para 2021, se observa una "desmejora significativa de la actividad para la industria frigorífica ubicada en el interior del país, en Córdoba, Cuyo y Santa Fe".

Durante 2020 se perdieron 560.000 vacas vientre, con una baja del 2,4%, lo que se tradujo en un factor alcista del precio de la hacienda durante los últimos trimestres, y por consiguiente de la carne bovina al mostrador del 75% entre mayo 2020 y el mismo mes de 2021.

El salario subió 38% durante similar período, lo que se tradujo en una marcada caída del consumo per cápita de carne bovina, estimado en 45,3 kg por habitante, para primeros cinco meses de 2021, según el análisis del especialista.

Así, en un contexto de cambiantes políticas sectoriales para la cadena bovina, frente al cierre y posterior apertura parcial de las exportaciones, la actividad de la industria frigorífica exhibe una marcada contracción en relación a igual período del año pasado, si se comparan datos de abril y mayo de 2021 contra mismos meses de 2020.

Esta menor actividad estaría explicada, en principio, por la conjunción simultánea de la retracción de la oferta de hacienda y una preocupante tendencia negativa observada en la dotación de vientres: se perdieron 560.000 vacas entre diciembre de 2019 y Dic 2020, el 2,4%.

El otro factor negativo es el bajo poder adquisitivo de los salarios en relación a la carne durante el avance de 2021.

La faena acumulada durante los primeros cinco meses de 2021 acumula una contracción del 6,1% respecto de igual período de 2020. En tanto, la provincia de Buenos Aires, líder con el 51,5% de la faena nacional, produjo 2.690.000 de cabezas, lo que representó una merma del 5,5% con respecto a enero - mayo de 2020. Santa Fe, segunda en importancia que participa con el 17%, faenó 890.000 cabezas.

Córdoba, tercera con 7% de la faena nacional, faenó 366.000 cabezas. Entre Ríos se ubicó cuarta, con 3,9% de la faena. La carne de bovina destinada al mercado interno aumentó en precio un 75% durante los últimos 12 meses (mayo/mayo), de $385 a $673 el kilo, considerando un conjunto de seis cortes bovinos: asado, bife angosto, carne picada, cuadril, nalga y paleta.

En igual período, el salario de un trabajador registrado del sector privado aumentó aproximadamente un 38%, para rondar los $79.000 a mayo de 2021. Este monto permitió adquirir en mayo aproximadamente 117 kilos de carne bovina: conjunto de seis cortes.

"Si se compara este volumen con el de un año atrás: 149 kilos, se concluye que la pérdida de poder adquisitivo del salario registrado con relación a kilogramos de carne bovina es del 21%", dice el análisis.