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El pollo superó a la carne vacuna en consumo por primera vez

La diferencia de precios, la menor disponibilidad y una demanda interna debilitada aceleraron la tendencia de sustitución. La misma también favoreció al cerdo, cuyo consumo llegó a un récord de 20,1 kilos por persona.

Por primera vez, el pollo desplazó a la carne vacuna como la carne más consumida por los argentinos. Entre agosto de 2025 y julio de 2026, último período con información comparable para las tres principales carnes, el consumo aparente de pollo llegó a 47 kilos por habitante, frente a los 46,7 kilos registrados por la carne bovina.

El cambio se produjo en un contexto marcado por el encarecimiento relativo de la carne vacuna. Según un informe elaborado por Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, del Ieral de la Fundación Mediterránea, durante el último año los hogares encontraron precios considerablemente más bajos en sus principales sustitutos.

La diferencia quedó reflejada en una comparación directa: con el dinero necesario para comprar un kilo de carne vacuna pudieron adquirirse, en promedio, 3,6 kilos de pollo entero o 1,9 kilos de pechito de cerdo.

Según el relevamiento, con lo que cuesta un kilo de carne vacuna se compran aproximadamente 3,6 kilos de pollo. Esa brecha genera incentivos muy claros para que las familias sustituyan una carne por otra.

El consumo de carne vacuna cayó a mínimos históricos

Con un mes adicional de información disponible para la carne bovina, el deterioro resultó todavía mayor. En los doce meses comprendidos entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, el consumo aparente se ubicó en 46,2 kilos por habitante, el nivel más bajo de la serie del Ieral, iniciada en 1990. Un año antes eran aproximadamente 50,8 kilos: la caída fue de 4,6 kilos por persona, equivalente al 9%.

El indicador no mide directamente las compras realizadas por las familias, sino la cantidad de carne disponible para el mercado interno. Para calcularlo se toma la producción nacional, se agregan las importaciones y se descuentan las exportaciones.

La menor disponibilidad estuvo vinculada principalmente con una caída de la producción. Durante los últimos doce meses, la faena bovina retrocedió 8,8% y la producción bajó 6,2%.

En términos per cápita, la producción pasó de 69 a 64,6 kilos, mientras que las exportaciones crecieron de 18,6 a 19,4 kilos por habitante. Las importaciones aumentaron de 0,3 a 0,9 kilos, pero solamente compensaron una parte de la reducción.

El pollo y el cerdo ganaron espacio en la dieta

El retroceso de la carne vacuna no provocó una caída equivalente en el consumo total de carnes porque los hogares incrementaron proporcionalmente su elección de pollo y cerdo.

Entre agosto de 2025 y julio de 2026, las tres carnes acumularon un consumo conjunto de 113,8 kilos por habitante, apenas un 2% menos que durante los doce meses anteriores y en niveles similares a los promedios de los últimos cinco y diez años. El pollo alcanzó los mencionados 47 kilos, mientras que el consumo de cerdo llegó a un máximo de 20,1 kilos por habitante.

En diálogo con el diario La Nación, Garzón explicó que el fenómeno combina una transformación de largo plazo con la situación económica actual.

"El cambio estructural viene de bastante más atrás: el consumo de carne vacuna muestra una tendencia descendente de largo plazo, mientras que pollo y cerdo fueron ganando participación en la dieta", sostuvo.

Cuánto cuesta la carne vacuna y por qué sigue cara

En agosto, una canasta compuesta por 18 cortes vacunos promedió $17.871 por kilo. En términos reales, ese precio quedó un 10,1% por debajo del máximo alcanzado en marzo, pero permaneció un 13,3% por encima de agosto de 2025 y un 30,3% sobre el promedio de los últimos 20 años para ese mismo mes.

De hecho, agosto de 2026 resultó el más caro en términos reales entre los 21 agostos comprendidos entre 2006 y 2026, según el relevamiento realizado por la Fundación Mediterránea.

La hacienda mostró una dinámica similar. El novillito en el Mercado Agroganadero de Cañuelas promedió $4.700 por kilo vivo en agosto, un 13,6% por debajo del máximo de febrero, pero todavía un 11,1% por encima del mismo mes del año anterior.

"No estamos en una dinámica de aumentos continuos ahora mismo", advirtió Garzón. Y agregó: "Después de los máximos de febrero-marzo, tanto la hacienda como la carne al consumidor vienen corrigiendo".

Exportaciones récord y menos carne disponible internamente

Mientras disminuyó la oferta doméstica, las ventas al exterior mostraron un desempeño favorable para la cadena. Las exportaciones mostraron niveles muy elevados.

Medido a precios constantes de agosto, el valor de las exportaciones de carne bovina alcanzó U$S4.729.000.000s entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, el mayor registro de la serie y un 35,4% superior al del año anterior. El precio medio de exportación aumentó cerca de 30% interanual, mientras que el volumen vendido al exterior creció 4,2%.

Al mismo tiempo, el peso promedio de la res aumentó de 230,1 a 236,6 kilos, un incremento del 2,9% que permitió compensar parcialmente la menor cantidad de animales enviados a faena.

Qué puede pasar con el precio de la carne en los próximos meses

Otro indicador seguido por el sector es la participación de las hembras en la faena. En agosto descendió al 42,9%, un nivel compatible con un proceso de retención de vientres, aunque el promedio de los últimos doce meses permaneció en un elevado 46,8%.

También aparecen señales de menor disponibilidad futura en los establecimientos de engorde a corral. Al 1 de septiembre, los feedlots tenían una ocupación del 71,6%, aunque por cada 100 animales que salían ingresaban aproximadamente 74.

"Eso puede restringir particularmente la oferta de novillitos y vaquillonas en los próximos meses", sostuvo el economista.

Los primeros registros de septiembre, sin embargo, mantuvieron la tendencia bajista de la hacienda. Hasta el día 28, el novillito promedió $4.545 por kilo vivo, un 3,3% menos que en agosto en términos nominales.

El consumo de los hogares volvió a caer en agosto y registró una baja interanual del 1,1%

El Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios retrocedió un 0,8% frente a julio.

El consumo de los hogares en bienes y servicios finales registró en agosto una caída del 1,1% en la comparación interanual y una retracción desestacionalizada del 0,8% respecto de julio, según el Indicador de Consumo elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.

De este modo, el indicador volvió a terreno negativo tras el leve repunte observado durante julio, manteniéndose en niveles comparativamente bajos en términos de la historia reciente y ubicandose un 2,1% por debajo del máximo registrado a comienzos de 2025.

En materia de precios, agosto mostró una nueva desaceleración inflacionaria al marcar un incremento mensual del 1,7%, frente al 2,1% de julio, y una variación interanual del 33,5%.

Desde la entidad gremial empresarial remarcaron que la continuidad en la baja de la inflación resulta fundamental para recomponer los ingresos reales y volver a impulsar la capacidad de consumo de los hogares en los próximos meses.

Desacople de la actividad y comportamiento sectorial

El informe de la CAC destacó, además, la heterogeneidad entre el consumo y la actividad económica general. Mientras que en 2024 ambas variables cayeron a la par y en 2025 acompañaron la recuperación, en 2026 se observan diferencias: en junio, último dato disponible del Estimador Mensual de Actividad Económica, la actividad subió un 2,7% interanual mientras que el consumo retrocedió un 1,2%.

Al analizar los rubros específicos durante agosto, se observaron dinámicas mixtas:

  • Indumentaria y calzado: creció un 4,9% interanual, +0,3% de aporte al índice general, favorecido por una baja base de comparación respecto a agosto de 2025.
  • Vivienda, alquileres y servicios públicos: avanzó un 4,8% interanual, +0,9%, impulsado principalmente por un incremento en la demanda eléctrica.
  • Transporte y vehículos: se desplomó un 11,4% interanual, -1,5%, arrastrado por la caída del 18,6% en el patentamiento de automóviles.
  • Recreación y cultura: retrocedió un 8,2% interanual, -0,7%, manteniendo un desempeño irregular en lo que va del año.
  • Resto de rubros: registraron una caída interanual del 0,2%, -0,1%, ubicándose en niveles apenas superiores a los de agosto de 2019.

Consumo masivo y crédito a las familias

En cuanto a los bienes de consumo masivo, los datos de julio arrojaron una retracción interanual del 2,6%, aunque mostraron un rebote mensual del 4,2% desestacionalizado en relación con junio.

Por último, la CAC advirtió sobre el enfriamiento del crédito a los hogares. Tras el marcado repunte observado en 2024 y 2025, durante 2026 las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios han ingresado en un leve pero constante retroceso. 

Esta dinámica impacta directamente sobre la demanda de bienes durables, como autos y electrodomésticos, que muestran caídas en lo que va del año.

En contraste, los créditos hipotecarios sostienen una trayectoria ascendente pero moderada, lo que permite mantener los niveles de escrituración de inmuebles conquistados en los últimos dos años.

El consumo de carne cayó 12% en lo que va del año y los argentinos comen casi 5 kilos menos que en 2025

La baja en el consumo se dio a la par de precios con alzas por encima de la inflación en el último año.

El consumo de carne vacuna cayó 12% en lo que va del año y los argentinos comen casi 5 kilos menos que en 2025, de acuerdo con lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.

El reporte reflejó que el consumo aparente de carne vacuna durante los primeros siete meses del año se situó en 1,202 millones de toneladas, lo que representa una caída de 163,4 millones de toneladas en comparación con el mismo período de 2025.

Esta retracción se refleja con claridad en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses indica que el consumo per cápita anual se ubicó en 46,3 kilos, resultando un 9,4% menor al promedio registrado en julio del año pasado, lo que equivale a una pérdida de 4,8 kilos por habitante al año.

La caída del consumo está ligada a la dinámica de los precios minoristas. A pesar de una leve desaceleración mensual, -0,6% promedio, el rubro de carnes y derivados acumuló un alza del 42,9% anual, superando el incremento del IPC general, que fue del 34,0%.

Al analizar específicamente los cortes vacunos, el aumento de precios fue mayor ya que escaló al 52% anual en julio. En contraste, el precio del pollo avanzó a un ritmo inferior, con un alza del 22,9% anual. En los últimos doce meses, el precio relativo de la carne vacuna se encareció un 23,7% en relación al del pollo.

Sin embargo, el informe destaca que en los últimos meses se ha observado una fase de estabilización de precios “producto de leves bajas en los precios de los cortes vacunos y del pollo entero, que se vieron compensadas por la suba del valor de la caja de hamburguesas congeladas”.

Concretamente, el precio promedio de los cortes vacunos mostró una baja de 0,6% mensual y el valor del pollo entero hizo lo propio en 0,3%, $4.806 por kilo. En cambio, el precio de la caja de hamburguesas congeladas tuvo un alza de 3,3% mensual, $8.192.

Dentro de esta tendencia, se destacaron las caídas del kilo de asado de 1,3% mensual, $16.708; cuarta baja consecutiva, el precio de la nalga -0,8% mensual, $21.447, y el de la carne picada común cayó 0,7% en el mes, $10.554.

El reporte también expresó que “el abastecimiento del mercado doméstico habría verificado una contracción de 12,0% interanual, lo que se reflejó en el significativo aumento del precio relativo de la carne vacuna”.

Mientras el consumo doméstico retrocede, las exportaciones muestran una dinámica opuesta, con un crecimiento del 8,8% interanual en el volumen enviado al exterior durante los primeros siete meses del año.

Esta tracción externa está impulsada "por el incremento de las ventas a Estados Unidos, merced al nuevo cupo otorgado por el gobierno estadounidense, que más que compensó a los menores embarques realizados a China".

Cómo influyen las marcas similares en la confianza de los usuarios online

Las marcas parecidas pueden generar familiaridad antes de que el usuario examine el servicio. En el iGaming, Brazzino muestra cómo una variación mínima en la escritura o un sonido conocido puede condicionar la primera impresión. Para el público mexicano, este efecto resulta relevante en las búsquedas móviles, donde nombres, dominios y descripciones se revisan en pocos segundos. Una persona puede asociar una denominación similar con una plataforma conocida sin comprobar su procedencia ni sus condiciones. Aunque esta semejanza facilita captar atención, también aumenta el riesgo de confusión. Por ello, la identidad de marca está relacionada con la seguridad y la calidad de la navegación digital.

Por qué las marcas parecidas se reconocen con rapidez

La memoria no siempre conserva un nombre como una secuencia exacta de letras. Es más habitual recordar su sonido, el inicio de la palabra, un número, ciertos colores o un estilo gráfico. Por eso, una marca desconocida puede parecer familiar desde el primer contacto.

Este efecto se intensifica en el iGaming, donde abundan nombres breves, cifras y símbolos asociados con la suerte. Estos recursos ayudan a destacar en buscadores, reseñas y catálogos, pero dificultan distinguir una plataforma auténtica de otra similar o de una imitación.

La familiaridad puede reducir la atención inicial. Si el nombre recuerda a un servicio conocido, algunos usuarios revisan menos el dominio, el formulario de acceso o las condiciones financieras. Ahí aparecen los principales riesgos: direcciones alteradas, páginas de inicio de sesión inusuales, métodos de pago desconocidos o diferencias entre la publicidad y la interfaz.

¿Qué señales permiten diferenciar una marca de una copia?

Un nombre reconocible nunca debería ser la única razón para confiar. La evaluación resulta más segura cuando incluye todo el entorno digital y no solo la palabra que aparece en pantalla.

Conviene comprobar

  • . La escritura exacta del dominio, sin letras sustituidas, guiones inesperados ni terminaciones poco habituales.
  • . Una identidad visual coherente entre el logotipo, los colores, los botones y las secciones.
  • . Condiciones claras sobre la cuenta, los pagos, las bonificaciones, los límites y la verificación.
    • . Una conexión protegida y una página de acceso estable, sin redirecciones inesperadas.
  • . Una comunicación informativa, sin urgencia artificial ni solicitudes inmediatas de datos personales.

Estas señales deben analizarse en conjunto. Un logotipo familiar no demuestra fiabilidad si la dirección parece sospechosa o la sección de pagos rompe con el diseño general. Una marca sólida mantiene la misma lógica en el dominio, la interfaz, las notificaciones y los documentos informativos.

Para los usuarios mexicanos, la claridad móvil es importante. En una pantalla pequeña resulta más difícil detectar una letra diferente, una dirección incompleta o un aviso dudoso. Una interfaz uniforme, textos legibles y condiciones accesibles ayudan a reducir errores antes de iniciar sesión o introducir información financiera.

Cómo afectan las similitudes al comportamiento del usuario

Los nombres parecidos influyen en la percepción y en la búsqueda. Una persona puede escribir una variante incorrecta, elegir un resultado por familiaridad y acceder a una página visualmente convincente. Cuantas más denominaciones similares aparezcan, mayor será la posibilidad de seleccionar el servicio equivocado.

La semejanza no siempre implica fraude. Algunas variantes proceden de errores ortográficos, adaptaciones regionales, restricciones de dominio o formas informales usadas en foros. Aun así, cualquier diferencia merece atención cuando están involucrados datos personales, cuentas y pagos.

Las plataformas consistentes reducen esta incertidumbre mediante una escritura uniforme, dominios verificables, un diseño estable y reglas comprensibles. También mantienen la misma identidad en las versiones web y móvil. Esta continuidad facilita reconocer el servicio y detectar cambios que podrían indicar una página ajena.

Las reseñas pueden aportar contexto, pero no sustituyen la comprobación directa. Es preferible comparar el dominio, las condiciones, los métodos de contacto y el comportamiento de la página antes de confiar en una recomendación. La coincidencia entre varias señales ofrece una base más sólida que una apariencia conocida.

Por qué la confianza exige más que un nombre familiar

Creemos que una marca similar puede despertar interés, pero nunca debería reemplazar la verificación de la fuente. En internet, la confianza se construye mediante un dominio correcto, una conexión segura, una interfaz coherente, reglas transparentes y un funcionamiento previsible. Esto es importante en el iGaming, donde el usuario gestiona juegos, datos personales y operaciones financieras. Cuanto más parecidos sean los nombres, mayor debe ser la atención a los detalles verificables. La familiaridad orienta la primera impresión, pero solo la coherencia del servicio permite evaluar su fiabilidad.

El consumo acentuó su caída en mayo y los supermercados son los más afectados

Los consumidores migran de grandes cadenas a comercios de cercanía y quioscos.

El deterioro del consumo se acentuó en mayo liderado por caídas en las compras de alimentos y en supermercados mientras sigue ganando terreno el peso del pago de impuestos y servicios en los gastos mensuales.

Este retroceso no es un dato aislado, sino que se alinea con las mediciones de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y de la consultora Scentia, que también reportaron bajas significativas en las ventas minoristas y el consumo masivo.

Al puntualizar en el rubro supermercados y alimentos, el reporte sostuvo que "resultó el más castigado" y precisó que "en los últimos 29 meses, el consumo realizado en estos establecimientos registró una significativa pérdida de participación en términos del total" al indicar que redujo su incidencia en el total en 15 puntos porcentuales.

Esta caída en las grandes cadenas refleja un cambio de hábito, ya que los consumidores están migrando hacia los comercios de cercanía y quioscos tradicionales, especialmente en los estratos de menores recursos.

Al respecto, el banco bonaerense señaló que "en el caso de los sectores de menores ingresos, se intensificó también la práctica de visitar en repetidas ocasiones los comercios de cercanía con la intención de calzar sus compras con el dinero disponible".

Asimismo, detalló que se está observando un consumidor que realiza compras de "menor cuantía", llegando incluso a pedir en las cajas dividir el ticket de compra para eludir los topes de reintegro impuestos por las promociones bancarias.

A contramano de la caída en el consumo de bienes, el uso de productos bancarios para saldar impuestos y servicios aumentó su participación en 3 puntos porcentuales. Por su parte, rubros como indumentaria, electrodomésticos, informática y juguetería se encuentran en zona de contracción por ser considerados "consumos postergables".

El informe destacó que el comercio electrónico mantiene un registro positivo, lo que implica una "evolución contrapuesta a la tradicional", aunque este crecimiento todavía es insuficiente para revertir la tendencia general a la baja del comercio presencial.

Por otro lado, se identificó una expansión en el rubro de servicios de televisión, impulsado por el comienzo del mundial de fútbol, aunque los analistas advierten que el impacto no ha sido tan contundente como en ediciones anteriores, como la de 2022.

Las ventas minoristas volvieron a crecer después de 13 meses en baja

Según CAME, el consumo no subía a nivel interanual desde abril del 2025. A pesar del alza que se registró en junio, las ventas suman un descenso del 2,5% en el primer semestre.

 Las ventas minoristas de Pymes crecieron 0,9% interanual en junio, pero bajaron frente a mayo y acumulan una caída del 2,5% en el primer semestre del año, de acuerdo con un relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.

El dato corta con más de un año de contracción, ya que la última medición interanual positiva fue en abril del 2025, cuando se había registrado un avance del 3,7% en relación al mismo mes de 2024, que fue sucedido por 13 meses seguidos de retroceso.

En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes arrojó que los comercios registraron una baja en el consumo del 1,3% en el sexto mes del año respecto de mayo.

Al analizar el escenario relevado, desde CAME sostuvieron que "este incremento en la medición interanual se explicó por la inyección de liquidez derivada del cobro del Sueldo Anual Complementario y por el movimiento comercial que generó el Mundial de fútbol", señalando que "ambos factores lograron dinamizar el consumo y traccionar la demanda en rubros específicos, sosteniendo de esta manera el indicador general".

En cuanto a la situación económica de los comercios, el relevamiento arrojó que "el 50,1% de los encuestados señaló que su situación económica se mantuvo estable en términos interanuales, lo que representó un incremento de 1,9 puntos porcentuales frente al relevamiento de mayo".

En relación con la expectativa futura, reflejó que "el 52,3% de la muestra previó un escenario de continuidad sin mayores variaciones", mientras que "el 37,7% proyectó una mejora en su nivel de actividad, una leve merma de 1,1 p.p. frente a la medición previa, y el 10% restante estimó un empeoramiento".

Asimismo, respecto a la inversión, el reporte arrojó que "el 59,3% consideró que el contexto actual es adverso para la inversión y la inyección de capital, mientras que un 12,2% lo evaluó como propicio y el 28,5% prefirió mantener una postura indefinida".

Por otro lado, detalló que "durante junio se detectó que las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 16,7% y una suba intermensual desestacionalizada del 4,1%".

El relevamiento por rubros presentó cuatro rubros con desempeño positivo. Las mayores tasas de crecimiento correspondieron a Perfumería (+9,5%) y a Farmacia (+5,4%), seguidas por Alimentos y bebidas (+2,9%) y por Textil e indumentaria (+1,9%). Por el contrario, las ramas que registraron variaciones negativas fueron Bazar, decoración y muebles (-3,1%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-2%) y Calzado y marroquinería (-1%).

El mercado de combustibles mostró signos de estabilidad en mayo: ventas casi sin cambios respecto a 2025

Lo confirmó un informe, al mostrar signos de estabilidad durante mayo.

Según un informe, el mercado de combustibles mostró signos de estabilidad durante mayo, ya que las ventas al público fueron 1.419.422 metros cúbicos, tan solo un 0,2% respecto del mismo período de 2025.

El resultado da cuenta de una marcada desaceleración de la caída interanual observada en los meses previos.

El despacho de combustibles aquietó su caída, aunque la nafta premium registró su primer retroceso en más de un año.

Asimismo, la demanda mejoró respecto al mes de abril y el crecimiento fue del 3,03% en términos intermensuales. Este dato confirmó la recuperación de la actividad, así como también una mayor dinámica en las estaciones de servicio.

La premium fue la excepción

Por su lado, la novedad más sobresaliente fue el desempeño que tuvo la nafta premium. Según el informe de Surtidores, por primera vez en más de 12 meses, este tipo de combustible registró una baja del 0,66%, aunque el gasoil G3 continúa la tendencia al alza con una diferencia del 2,18% respecto a mayo de 2025.

La demanda de nafta súper bajó 3,01% y el diésel G2 vuelve a registrar cifras positivas, con un 0,68% más que el año anterior.

También, en contraste, el gasoil premium mantuvo su tendencia positiva con un crecimiento del 5,95 por ciento, mientras que la nafta súper retrocedió 3,01%.

En este sentido, el informe dio cuenta de que fue el cuarto mes consecutivo de la caída de la venta de combustible.

El cerdo gana terreno en la mesa argentina y busca convertirse en una alternativa diaria

El sector porcino experimentó un salto tecnológico y genético que permite ofrecer productos magros, accesibles y de alto valor biológico.

José Arrieta, vicepresidente de la Cámara de Productores Porcinos de Córdoba, aseguró que la carne de cerdo atraviesa una transformación histórica en Argentina y destacó que el sector logró dejar atrás la imagen de un alimento ocasional para convertirse en una opción cada vez más presente en la dieta de las familias.

"Estos últimos 20 años crecimos de 6 o 7 kilos de consumo por habitante por año a 20 o 21 kilos", explicó, al remarcar el salto que tuvo la actividad.

El dirigente porcino señaló que el negocio atraviesa un momento de estabilidad, con costos de alimentación controlados y precios de venta que permiten proyectar inversiones.

"El negocio está bueno, está estable, con un costo de alimentación relativamente moderado y un precio de venta que hace varios meses nos está dejando una rentabilidad. No es una locura, pero es una rentabilidad que se puede trabajar y proyectar", afirmó.

Según Arrieta, la industria tuvo un fuerte crecimiento tecnológico en genética, alimentación y producción, lo que permitió modificar la percepción histórica sobre la carne porcina. “Hoy tenemos un producto de alto valor biológico, con poca grasa, mucha proteína y a un precio muy accesible”, sostuvo en diálogo con Splendid AM 990.

El vicepresidente de la Cámara de Productores Porcinos de Córdoba explicó que durante años el cerdo estuvo asociado principalmente a fiambres y chacinados, pero que esa tendencia comenzó a cambiar.

"Dejamos de utilizar la carne de cerdo solamente para fabricar algún fiambre y realmente hoy tenemos dos o tres veces por semana carne de cerdo en la mesa de los argentinos", afirmó.

Sin embargo, señaló que todavía existe un desafío cultural: lograr que los consumidores incorporen más cortes y preparaciones.

"En la carne vacuna uno tiene hiperincorporados los cortes, va al carnicero y pide determinados nombres. En el caso del cerdo todavía nos falta ese conocimiento", explicó.

En ese sentido, Arrieta destacó que la estrategia del sector apunta a promover cortes que puedan reemplazar preparaciones tradicionales de carne vacuna.

"Lo que buscamos es quebrar esa cultura de consumo de carne bovina para algunos cortes como milanesas, pulpas, hamburguesas. Hoy esos cortes de cerdo pueden reemplazar perfectamente a los vacunos", indicó.

El objetivo de la industria es continuar aumentando el consumo interno.

"Tenemos proyectado llegar a unos 27 o 28 kilos por habitante por año para 2032 o 2033", señaló, aunque aclaró que para lograrlo será necesario seguir trabajando en la promoción y en el conocimiento del producto.

Sobre la competencia externa, el representante del sector advirtió que las importaciones de carne porcina generan preocupación entre los productores locales.

"Al estar al lado de Brasil, que es uno de los jugadores más importantes a nivel mundial, el tema de las importaciones siempre es una preocupación", explicó.

Arrieta, detalló que actualmente el ingreso de carne extranjera se concentra en determinados cortes.

"Se están importando puntualmente algunos productos como bondiolas o lomitos congelados que después se venden como frescos. No es un volumen muy importante, pero claramente molesta", afirmó.

Además, el dirigente buscó derribar algunos mitos vinculados al consumo de cerdo, especialmente sobre la grasa y la calidad del producto.

"Hay varios mitos todavía: que el cerdo tiene mucha grasa, que cae pesado o dudas sobre cómo se cría. La realidad es que la producción cambió muchísimo en estos últimos 20 años", sostuvo.

En esa línea, explicó que la alimentación y la genética modificaron completamente la producción.

"El principal insumo es maíz y harina de soja. La genética y la investigación en nutrición hicieron que hoy tengamos una carne mucho más magra. Al productor no le pagan más por tener un cerdo con más grasa, sino por tener más músculo", afirmó.

Arrieta también destacó el factor económico de la carne porcina frente a otros tipos de proteína animal.

"Es una opción muy interesante para mucha gente porque permite acceder a un producto de calidad a un precio más accesible", señaló.

Finalmente, planteó que el crecimiento del sector puede tener un impacto estratégico para la Argentina, especialmente en el mercado de carnes.

"Tenemos que empezar a trabajar en la exportación porque el país necesita exportar más carne vacuna. Nosotros podemos reemplazar parte de ese consumo interno y permitir que Argentina venda más carne al mundo", concluyó.

Advirtieron que el consumo sigue golpeado y que la recuperación "puede llevar mucho tiempo"

Sin políticas de estímulo por el déficit cero, el economista Miguel Kiguel señaló que el derrame no llega y que los bancos no están prestando plata.

El economista, Miguel Kiguel, aseguró que Argentina atraviesa una etapa de fuerte contraste entre sectores que se benefician del auge exportador y una economía doméstica que todavía no logra recuperar dinamismo.

Aunque destacó el impacto positivo de la energía, la minería y el agro sobre el ingreso de divisas, advirtió que la falta de estímulos y las dificultades del crédito mantienen deprimido el consumo y retrasan la recuperación de amplios sectores de la actividad.

Kiguel explicó que actividades como la minería, el petróleo y parte del agro atraviesan un escenario favorable impulsado por la demanda internacional y los altos precios de los commodities.

Sin embargo, señaló que esos sectores tienen una característica que limita su capacidad de derrame inmediato sobre el conjunto de la economía.

"Cuando vos ves cuáles son los que emplean más capital y menos gente, al tope están energía, minería y agro", sostuvo en diálogo con Splendid AM 990.

En ese sentido, remarcó que si bien generan empleo, no se trata de puestos de trabajo distribuidos de manera homogénea en todo el país.

El economista también vinculó el malestar social con el ajuste económico aplicado durante los últimos meses.

Según describió, muchas familias perciben que sus ingresos ya no alcanzan para afrontar gastos cotidianos debido al aumento de servicios esenciales.

"La gente hoy gana más o menos lo mismo que antes, pero se le va muchísimo más en la luz, en el gas y en el agua", afirmó, al explicar que esa situación impacta directamente sobre el consumo.

Frente a las críticas de distintos sectores por la falta de reactivación, Kiguel consideró que las políticas de largo plazo impulsadas por el Gobierno apuntan a mejorar la competitividad mediante incentivos a la inversión y reducción de impuestos. Sin embargo, sostuvo que la coyuntura requiere algún tipo de impulso adicional.

"La política económica de mediano plazo está muy bien, pero hay que llegar al mediano plazo", afirmó.

Y agregó que actualmente la administración nacional "no cree" en las políticas de estímulo para acelerar la actividad económica en el corto plazo.

En esa línea, explicó que la reducción de las tasas de interés no logró todavía traducirse en una expansión significativa del crédito debido a la cautela de las entidades financieras.

"Los bancos no están prestando porque la cartera está en mora, los préstamos que dan no saben si los van a cobrar", señaló.

Según su análisis, la desconfianza sigue siendo un factor central que limita la recuperación.

Kiguel indicó además que la baja de tasas aplicada en los últimos meses todavía no generó una reacción suficiente en la demanda de financiamiento.

"Está tardando en que la gente tome plata y que los bancos presten", resumió.

Respecto del comportamiento de los ahorristas, consideró que la compra de dólares continúa siendo una conducta habitual de los argentinos y descartó que los niveles actuales representen una amenaza para la estabilidad cambiaria.

"Eso es normal, es manual", sostuvo al referirse a las adquisiciones mensuales de divisas, aunque aclaró que el verdadero problema aparece cuando la demanda alcanza volúmenes muy superiores.

Por último, el economista insistió en que el desafío del Gobierno consiste en lograr que los beneficios de los sectores exportadores se traduzcan en una mejora más amplia de la economía real.

Mientras tanto, advirtió que la recuperación del consumo y del crédito continúa siendo una asignatura pendiente para consolidar el crecimiento.

Surtidores en baja: el aumento de combustibles profundizó la caída del consumo por tercer mes consecutivo

Las estaciones de servicio atraviesan un escenario cada vez más complejo por el deterioro del poder adquisitivo en Argentina.

La venta de combustibles volvió a caer en Argentina y acumuló en abril su tercer mes consecutivo en baja, en un contexto marcado por el aumento de precios en los surtidores y la pérdida del poder adquisitivo.

En base a datos relevados por el portal Surtidores y por los números que ofreció la Secretaría de Energía, durante abril se comercializaron 1.333.298 metros cúbicos de combustibles en todo el país.

La cifra representó una caída interanual del 2,38% frente a los 1.365.814 metros cúbicos despachados en el mismo mes de 2025.

Además, respecto de marzo, el retroceso fue del 1,98%.

El sector observa con preocupación la continuidad de la baja en el consumo, ya que la tendencia negativa se mantiene desde comienzos de año.

Uno de los factores que más impactó en la demanda fue el fuerte incremento de los combustibles en Argentina, cuyos valores medidos en dólares ya se ubican entre los más altos de la región.

En ese escenario, muchos usuarios comenzaron a reducir la cantidad de litros cargados o directamente optaron por cargas fijas para controlar el gasto cotidiano.

La nafta premium resiste mientras cae la súper

El informe mostró además un comportamiento dispar entre los distintos segmentos de combustibles.

La nafta súper cayó 1,63% interanual, mientras que el diésel Grado 2 se desplomó 9,96%.

En contrapartida, los combustibles premium mantuvieron cifras positivas. La nafta premium avanzó 0,76% interanual y el gasoil Grado 3 creció 5,85%.

Especialistas del sector atribuyen esta situación a las promociones y descuentos que algunas petroleras aplican sobre los productos premium, reduciendo la diferencia de precios respecto de la súper.

La provincia de Buenos Aires volvió a concentrar el mayor volumen de ventas del país con 468.312 metros cúbicos comercializados durante abril.

Córdoba quedó en el segundo lugar con 141.750 metros cúbicos y registró una caída interanual del 5,74%, mientras que Santa Fe mostró una variación prácticamente estable.

Entre las provincias con mejores desempeños aparecieron San Juan,+4,12%; Neuquén, +3,08%, y Tucumán, +2,88%.

YPF fue la única petrolera que logró crecer

En cuanto a las empresas, YPF fue la única gran petrolera que consiguió aumentar sus ventas durante abril.

La compañía estatal comercializó 746.648 metros cúbicos y mostró un crecimiento interanual del 1,79%.

El resto de las firmas registró fuertes caídas. Shell retrocedió 8,58%; Puma Energy cayó 10,61%; Axion perdió 3,89%; y Dapsa mostró una baja del 10,4%.

Varias estaciones de servicio comenzaron además a ajustar horarios nocturnos para reducir costos operativos y reforzar medidas de seguridad.

En el sector advierten que, si no mejora el poder adquisitivo y continúan las subas en los surtidores, la retracción del consumo podría profundizarse durante los próximos meses.