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Gobierno publicó un video por el Día de la Mujer: "Reafirmamos nuestro combate frontal a la ideología woke"

En las redes de la Casa Rosada publicaron un video donde aseguran que la tasa de homicidio bajo durante el Gobierno de Javier Milei.

En el Día Internacional de la Mujer, la Casa Rosada publicó un video donde refuerza el "combate" del Gobierno nacional contra la "ideología woke" y aseguró que los homicidios contra mujeres bajaron gracias a las políticas actuales.

"Este 8 de marzo reafirmamos nuestro combate frontal a la ideología woke que busca lucrar dividiendo a nuestra sociedad" dijo y en el video resaltó como gobiernos anteriores impulsaron la idea de que para ayudar a las mujeres "había que crear enormes estructuras burocráticas en el Gobierno con presupuestos millonarios, todo ello financiado con el trabajo y duro esfuerzo de los argentinos de bien".

Además, agregó que las políticas anteriores no lograron hacer nada que "ayude realmente a minimizar la violencia contra las mujeres".

"Hemos conseguido bajar los homicidios aplicando una sola política: el que las hace, las paga. Fuimos en contra de todos los delincuentes, y las mujeres fueron las más beneficiadas" agregó.

"De ahora en más el Estado garantizará la igualdad ante la ley y no hará lugar para los privilegios que pregona la ideología de género", finalizó el video.

Qué es la "cultura woke" a la que critican Donald Trump y Javier Milei

En su diatriba enfermiza y locuaz, donde la iracundia invade los espasmos de confusión que tienen ciertos líderes mundiales y también del pago criollo, la palabra woke ha comenzado a sonar en medios de comunicación y redes sociales.

El Presidente Milei tildó a la cultura woke de "socialismo cool" y Trump irá contra políticas de la anterior administración que simpatizaba de ese movimiento. Toda una declaración de aniquilamiento en tiempos de absolutismos irracionales y ataques furibundos contra la razón y la tolerancia.

La democracia no es lo que está en riesgo, eso es una mentira. Lo que sí está en riesgo es la convivencia. Nadie quiere cederle lugar a nadie. Vivimos en un país de ciegos, sordos y mudos, donde nadie quiere mirar al otro, nadie quiere escuchar al que opina distinto, y nadie está dispuesto a hablar, como si un enmudecimiento natural obrara sobre la multitud adocenada que se sube a olas efímeras que la moda ofrece con tiranía descomunal.

El término "woke" podría traducirse como "desperté", ya que proviene del tiempo pasado de "wake", que significa "despertar".

La palabra se suele usar en Estados Unidos para referirse a una postura ideológica en contra de las injusticias. No es un término nuevo.

Un poco de historia

Entre los años 1960 y 1970, se utilizaba para referirse a la necesidad de estar alerta frente al racismo y la opresión. Su uso surgió dentro de la comunidad negra de Estados Unidos y se entendía como una actitud de "estar alerta a la injusticia racial".

Se cree que quien primero la usó fue el novelista William Melvin Kelley, narrador afroamericano que falleció el 1 de febrero de 2017. Se hizo muy conocido luego de editar su primera novela, A different drummer, publicada en 1962. También fue profesor universitario e instructor de escritura creativa.

En la cultura woke desembocan varias corrientes intelectuales. La más marcada acaso sea el marxismo, sobre todo en la variante cultural que ofreció Antonio Gramsci.

Pero también se podría encontrar esta cultura en las teorías críticas que surgieron de la Escuela de Frankfurt, de la mano de los alemanes Herbert Marcuse, Theodor Adorno y Max Horkheimer.

Y por supuesto, en la llamada French Theory de los filósofos posmodernistas, y su propuesta de deconstruir la realidad, tal el caso de Michel Foucault, Louis Althusser, Jacques Derrida y su tocayo, Jacques Lacan.

Ya en 2017, el diccionario Oxford agregó este nuevo término: "woke", que fue definido como "estar consciente de temas sociales y políticos, en especial el racismo".

En definitiva, el término hace referencia por temas sociales como el racismo, el feminismo, el movimiento LGBT, el uso de pronombres de género neutro, el multiculturalismo, el uso de vacunas, el activismo ecológico y el derecho a abortar, entre otros.

La diatriba como forma de imprimir ferocidad en un mundo de por sí violento

En los lacerantes discursos que empuñan con lacerante iracundia los líderes mundiales, no hay aportes para la paz. Por el contrario, funcionan como fomento de odio para las sociedades modernas, ya divididas de por sí, polarizadas en discusiones inútiles y tautológicas, que parecen insolubles frente a una civilización que parece empecinada en la alevosía y el extremismo.

Tendremos, en adelante, la tarea primordial de sembrar el diálogo y la convivencia, si es que pretendemos dejar un mundo más pacífico que el que se advierte en el presente.

Lejos de la bravuconada fanática que las diferentes manadas urbanas están imponiendo con rutilante oscuridad, deberemos profesar la libertad, el respeto al prójimo y la amplitud de criterios, ya que todos somos diferentes y tenemos el derecho humano a serlo.

Ni de un lado, ni del otro, siempre del lado de la democracia, que es también el lugar de la libertad y la paz.

Allá vamos.