Etiqueta: Cumbre G20

El Ministro Massa viajará a Washington para participar de la cumbre del G20 y reunirse con el FMI

El Ministro de Economía partirá la próxima semana a la capital de Estados Unidos y volverá a verse con autoridades del Fondo Monetario Internacional.

El Ministro de Economía, Sergio Massa, viajará la semana próxima a Washington, donde se reunirá con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, y asistirá a la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20.

Será en el marco de las reuniones de primavera boreal del FMI y del Banco Mundial. Aprovechará este foro para mantener también reuniones bilaterales y con directivos de los organismos, en el marco del programa que Argentina mantiene con el FMI, y de la necesidad de fomentar el comercio exterior y de catar más reservas.

Massa prevé llegar la capital de Estados Unidos para asistir el 13 de abril a un desayuno en las instalaciones del FMI, donde se verá con sus pares de la región y asistirá a la cumbre del ministros de Finanzas del G20.

También se reunirá en una bilateral con el Secretario general de la OCDE, Mathias Cormann. Massa participará, además, en un almuerzo donde el tema central sería el aumento en la eficacia para la recaudación de impuestos.

Y mantendrá una reunión bilateral con la segunda del Fondo, Gita Gopinath, tras la aprobación la semana pasada de la cuarta revisión del programa de Argentina con el organismo, que permitió el desembolso de US$5.400 millones.

Con Georgieva se verá en el marco de una reunión de ministros de la región y del resto del hemisferio (Canadá y Estados Unidos).

También mantendrá un encuentro de Gobernadores con el FMI en donde participará de una sesión de Evaluación alerta temprana que, junto con el Consejo de Estabilidad Financiera, se evalúan semestralmente "los riesgos de cola" para la economía mundial.

La agenda de Massa con el Fondo continuará con un encuentro de pares de la región con el nuevo Director del hemisferio Occidental del FMI, el chileno Rodrigo Valdez, quien asumirá formalmente su cargo a partir de mayo próximo.

Entre otras bilaterales, está previsto un encuentro con la Vicepresidenta del Banco Mundial, Anna Berdje, y el Ministro de Economía de Colombia, José Ocampo, en una agenda oficial que se prolongaría por tres días.

Al concluir la revisión la semana pasada, el directorio del FMI consideró que Argentina "cumplió con todos los criterios cuantitativos de desempeño hasta fines de diciembre de 2022 con cierto margen".

Además "el directorio también aprobó dispensas de incumplimiento asociadas con la introducción de medidas de políticas que dieron lugar a nuevas restricciones cambiarias y prácticas de moneda múltiples", que tuvieron el fin de contrarrestar la sequía más severa que sufrió el país en años.

El directorio del Fondo también "aprobó modificaciones a la meta de acumulación de reservas para acomodar parcialmente el impacto de la sequía severa".

Y se habilitó a modificar la meta anual, con una reducción de US$1.800 millones de lo inicialmente pautado, con lo que quedó US$8.000 millones el objetivo de acumulación de reservas.

También se acordó la reducción la meta de reservas del primer trimestre, en US$3.600 millones, lo que daría para el primer semestre una acumulación esperada de US$5.000 millones, debido que la sequía impactó de lleno en los primeros tres meses del año.

Se mantuvieron el resto de las metas cuantitativas del déficit fiscal (1,9% del PBI para 2023) y de la restricción de financiamiento del Banco Central al Tesoro.

Líderes del G20 acordaron adopción de un impuesto global del 15% a las multinacionales

Alcanzaron este histórico acuerdo tras 4 años de intenso debate, un sistema que estará basado en 2 pilares y que abordará los retos fiscales que plantea la digitalización y globalización de la economía.

Los líderes del G20 acordaron este sábado en Roma la adopción de un impuesto mínimo global de sociedades de al menos el 15%, como medida para lograr un sistema tributario más justo y evitar que las empresas se beneficien de regímenes fiscales complacientes y no paguen impuestos en los países en los que operan, informaron fuentes conocedoras de las sesiones, que se celebran a puerta cerrada.

Según las fuentes, los líderes alcanzaron este histórico acuerdo tras cuatro años de intenso debate, un sistema que estará basado en dos pilares y que abordará los retos fiscales que plantea la digitalización y globalización de la economía.

El mecanismo, que se adoptará para 2030, sigue el camino ya trazado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos de un sistema sustentado en dos pilares.

El primero fija que el volumen del beneficio residual de las empresas, el que queda después de que el país donde esté la sede se haya quedado con el impuesto correspondiente al 10% de la rentabilidad, se repartirá entre los países donde operan las compañías, y el segundo establece un tipo mínimo de sociedades mínimo del 15% para las compañías que tengan una facturación de al menos 750 millones de euros.

El pasado 8 de octubre, la OCDE informó de que 136 países y jurisdicciones, que abarcan más del 90% del PIB mundial sobre los 140 que participan en las negociaciones, acordaron que para el primer pilar la cifra sea del 25% de ese beneficio residual, después de que hasta ahora se estuviera discutiendo entre un rango entre el 20 y el 30%.

Esto se refiere a grandes empresas con una facturación mundial superior a 20.000 millones de euros y una rentabilidad superior al 10%, y el reparto de beneficios se haría entre los países donde cada compañía tiene ingresos superiores a un millón de euros, 250.000 euros en pequeños estados.

Las fuentes destacaron que el acuerdo garantiza unas normas fiscales justas, modernas y eficaces, que también son fundamentales para fomentar las inversiones y el crecimiento.

Contaron que el acuerdo del primer pilar incluye el compromiso de eliminar los impuestos sobre los servicios digitales existentes y otras medidas unilaterales similares, así como de abstenerse de introducir nuevos impuestos del mismo tipo en el futuro, una vez que las nuevas reglas estén vigentes.

En este sentido, Italia, Austria, Francia, Reino Unido y España han acordado un pacto con Estados Unidos sobre la transición de los impuestos sobre los servicios digitales existentes a las nuevas normas internacionales.

Estados Unidos, por su parte, se ha comprometido a poner fin a las sanciones comerciales adoptadas por el Representante Comercial de Estados Unidos contra estos países.

En la primera sesión, los líderes también conversaron sobre la aprobación de la nueva emisión de derechos especiales de giro por parte del FMI y el mecanismo innovador para su reasignación.

La cumbre comenzó hoy con una sesión dedicada a economía y sanidad a nivel global, y concluirá este domingo con una rueda de prensa del Primer ministro italiano, Mario Draghi, que resumirá los acuerdos alcanzados en cuestiones como fiscalidad, pandemia, recuperación económica y cambio climático.

A la cumbre asisten el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden; el de Francia, Emmanuel Macron; el de Argentina, Alberto Fernández, y el de Brasil, Jair Bolsonaro, entre otros jefes de Estado, así como el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, como invitado permanente.

G20 en Roma: Fernández se reúne con Merkel, Macron y Georgieva en busca de apoyo

El jefe de Estado llegó al Centro de Convenciones La Nuvola para participar de la primera sesión de la cumbre de líderes que abordará la situación de la economía y la salud global tras la pandemia.

Alberto Fernández arribó a la sede del G20 a las 10.45 horas, 5.45 de la mañana en Argentina, bajó del auto oficial y se sacó la primera foto protocolar junto a Mario Draghi, primer ministro de Italia.

A continuación, el jefe de Estado aguardó en los salones destinados a los mandatarios y luego posó en la denominada Foto de Familia. A su lado, sólo por protocolo diplomático, se encontraba Jair Bolsonaro, presidente de Brasil.

Alberto Fernández y Bolsonaro tienen profundas diferencias ideológicas y personales, y estas diferencias explican que, pese a ser socios del Mercosur, no acordaron mantener una bilateral en la cumbre de líderes mundiales.

Tras la Foto de Familia se inició el primer debate del G20, que está vinculado a la situación global de la economía y la salud post pandemia del Covid-19, y es conducido por Mario Draghi, primero ministro de Italia.

De esta manera, Alberto Fernández inició su raid en Roma para lograr un soporte político que le permita cerrar un acuerdo de Facilidades Extendidas con el Fondo Monetario Internacional, a pocos meses del vencimiento de una cuota de capital que el país no puede cubrir con las reservas públicas del Banco Central.

La negociación con el FMI está en un laberinto, y el presidente busca un atajo diplomático que le permita modificar las condiciones financieras pactadas por Mauricio Macri con la administración de Donald Trump.

Si las conversaciones no prosperan, Argentina puede caer en default con el Fondo.

Alberto Fernández mantendrá una bilateral con Angela Merkel, canciller de Alemania, cuando concluya la primera sesión de deliberaciones del G20 en Roma. El encuentro será en La Nuvola y comenzará a las 9 horas, hora de la Argentina.

Junto al presidente estarán Santiago Cafiero, Martín Guzmán, Gustavo Beliz y Jorge Arguello, embajador argentino en Estados Unidos. Alberto Fernández forjó una buena relación personal con Merkel, que en los próximos meses abandonará la cancillería tras 16 años de fuerte influencia política en Alemania y la Unión Europea.

El jefe de Estado propone reducir los sobrecargos que pesan sobre el crédito de 44.000 millones de dólares que contrajo Macri cuando ocupaba la Casa Rosada, y la posición de Alemania es clave para lograr ese objetivo financiero que evitaría pagar al FMI -todos los años- una cifra cercana a los 1.000 millones de dólares.

Hasta ahora, Berlín no está de acuerdo con reducir los sobrecargos y Alberto Fernández intenta trabajar en una sutileza interna del poder institucional teutón. La actual representación alemana en el FMI pertenece al Banco Central y, a partir de 2022, ese lugar será recuperado por la Cancillería y sus relaciones exteriores.

Desde esta perspectiva, el Presidente considera probable que la resistencia alemana a la baja de los sobrecargos desaparezca cuando haya un planteo formal de Argentina en los próximos meses. Esa propuesta ya fue analizada por Estados Unidos y Japón, dos países de peso en el FMI, y la respuesta fue negativa.

Merkel llegará al encuentro con Olaf Scholz, actual ministro de Economía y su probable sucesor en Berlín. Scholz y Guzmán se conocen desde hace años, y esta relación política y personal puede ayudar con creces a la estrategia de negociación con el FMI. De hecho, Alberto Fernández le puede preguntar al futuro canciller de Alemania si avalaría su propuesta de reducir los sobrecargos a la deuda asumida por Macri con Christine Lagarde.

La ofensiva diplomática del Gobierno sobre Merkel-Scholz no termina en los sobrecargos. El jefe de Estado busca consenso para lograr que en el comunicado final del G20 se incluya un párrafo que recomiende al FMI crear un Fondo de Resiliencia destinado a facilitar la reconstrucción económica y financiera de los países pobres y de renta media que fueron atravesados por la pandemia.

La canciller alemana y su posible sucesor coinciden en el sentido geopolítico del Fondo de Resiliencia, pero están limitados por las disposiciones del Banco Central de Alemania y de la Unión Europea. Esto significa que no pondrían objeción a la posibilidad de abrir una nueva línea de crédito en el FMI, aunque no estarían en condiciones legales de aportar sus Derechos Especiales de Giro para sostener al futuro Fondo de Resiliencia.

Tras la audiencia con Merkel, Alberto Fernández, Cafiero, Guzmán y Beliz se moverán dentro de La Nuvola para protagonizar un cónclave con Emmanuel Macron, presidente de Francia.

El jefe de Estado y su colega europeo comparten un WhatsApp muy activo y tienen coincidencias ideológicas respecto al cambio climático, a la necesidad de formalizar una transición política en Venezuela y a la importancia de facilitar el acceso a las vacunas ante una nueva arremetida del Covid-19. `

Alberto Fernández considera que Macron es una aliado en la negociación con el FMI, y busca en Roma que el mandatario francés apoye que el comunicado final del G20 sugiera la reducción de los sobrecargos y la creación del Fondo de Resiliencia.

Si Macron transforma en decisión geopolítica lo que escribe en sus chats con Alberto Fernández, no hay dudas que Francia apoyará las dos propuestas de Argentina en el G20.

A la hora del té en Roma, el presidente y Kristalina Georgieva se encontrarán cara a cara para avanzar en una negociación que ya tomó forma de laberinto político. A dos semanas de los comicios legislativos, Alberto Fernández endureció su discurso electoral, y el FMI ha encendido todas las luces frente a un cambio de paso que no esperaba.

En sus charlas reservadas con el jefe de Estado y en los encuentros a solas con Guzmán, la directora gerente del Fondo siempre escuchó que las deudas serían honradas y que el acuerdo se haría sobre la base de un programa sustentable, en una negociación que no superaría el 31 de diciembre de 2021.

Ahora, Georgieva escucha un discurso muy agresivo de Alberto Fernández, su ministro de Economía y La Cámpora, que genera mucha incertidumbre en el board del Fondo Monetario Internacional. El presidente conoce ese estado de ánimo, y su principal objetivo durante el cónclave es ratificar que Argentina tiene intenciones de pagar sin que ello implique un plan de ajuste.

La directora gerente cumple con los reglamentos institucionales del FMI y exige al país deudor un programa que permita refinanciar la deuda contraída. Los términos de ese programa chocan de frente con una economía que es cerrada, tiene controles de precios, múltiples tipos de cambio, emisión constante, alta inflación, déficit fiscal y congelamiento de tarifas.

Es decir, el FMI cerrará un acuerdo con Argentina si ejecuta un programa tradicional que permita refinanciar de manera sustentable el último crédito Stand-By de 44.000 millones de dólares que se le concedió al país.

Alberto Fernández coincide con aplicar un programa sustentable, pero no aceptará medidas recomendadas por el Fondo que cambien la matriz ideológica del actual plan económico.

Desde esta perspectiva, Alberto Fernández compartirá una foto oficial con Georgieva y después cada uno volverá a su hotel sin haber avanzado mucho en la negociación. Sólo habrá una coincidencia específica y tangible: la necesidad de colocar en el documento final del G20, un párrafo explícito que sugiera al FMI la creación del Fondo de Resiliencia destinado a las naciones pobres y los países de renta media.

Antes de las reuniones con Merkel, Macron y Georgieva, el jefe de Estado participará en el primer debate de la cumbre que apunta a revisar la actual situación global de la economía y la salud.

En ese momento, Alberto Fernández y Joseph Biden tendrán la oportunidad de conocerse personalmente y protagonizar una diálogo informal.

El presidente tiene confianza en Biden y apuesta a profundizar las relaciones diplomáticas con la Casa Blanca, que sólo formalizará una visita oficial a Washington cuando sepa con certeza que la Casa Rosada firmará un acuerdo sustentable con el FMI y negará el despliegue tecnológico, nuclear y financiero de China en Argentina.

Fernández: "Nadie se salva solo en un planeta que se incendia, se inunda o se envenena"

El Presidente Alberto Fernández habló en la última jornada de la cumbre de líderes del G20 realizada de modo virtual por la pandemia.

Este domingo, en la cumbre de líderes del G20, Fernández pronunció un discurso en el marco de la segunda sesión titulada "Construyendo un futuro inclusivo, sostenible y resiliente".

"Estamos ante un verdadero cambio de época", comenzó diciendo. Para el mandatario, a los desafíos globales que ya se enfrentan, "como el cambio climático, las asimetrías entre países centrales y periféricos y la desigualdad social que padece América Latina y otros continentes", se suman "los efectos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia" de coronavirus.

En esa línea, sostuvo que la salida "requiere promover políticas económicas, industriales y sociales orientadas al cambio estructural de nuestras economías que hoy solo favorecen que el ingreso se concentre en muy pocos y que la pobreza se distribuya entre millones" y además exige "transformaciones profundas que garanticen un equilibrio entre el crecimiento económico, la inclusión social y la sostenibilidad ambiental".

También recordó que "la pandemia ha causado la pérdida de más de un millón de vidas humanas y sus consecuencias son difíciles aún de dimensionar" y esto sumará dificultades al objetivo de erradicar la pobreza, al que se comprometieron los líderes en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Por otro lado apuntó que  "la brecha de género no sólo debe reducirse en materia de educación o de acceso a la tecnología, sino también en el mercado laboral y productivo" y celebró que "el patriarcado ha comenzado a estar en tela de juicio".

"El empoderamiento de las mujeres resulta un imperativo moral y ético que además de ampliar legítimamente derechos, ayuda en la lucha contra la pobreza, la inseguridad alimentaria, y promueve un desarrollo más veloz de nuestras sociedades", añadió.

De los desafíos del sector energético aseveró que la pandemia "generó un impacto muy negativo en la producción, las inversiones y el empleo".

"El fortalecimiento de la cooperación energética internacional es esencial para aumentar la innovación", y "nuestro país está comprometido con una agenda de transición justa hacia el desarrollo integral y sostenible", agregó.

Finalmente, expresó que para la sostenibilidad del futuro ambiental "es necesario un compromiso colectivo para lograr la pronta y efectiva implementación del Acuerdo de París".

"Nadie se salva solo en un planeta que se incendia, se inunda o se envenena. Invitamos a redoblar los esfuerzos para apoyar acciones en materia de adaptación y reducción de riesgos de desastres, en particular, para las comunidades más vulnerables", propuso.

En el cierre, consideró esencial "fomentar la coherencia entre las acciones de mitigación, las medidas de adaptación y la protección del ambiente, a la luz de la ciencia climática".

"Nuestro compromiso es garantizar una transición justa e inclusiva hacia un desarrollo sostenible", concluyó.