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Se rompió la racha de compras de divisas del Banco Central y se aceleró la devaluación

El dato negativo se produjo mientras la autoridad monetaria empujó la depreciación del peso.

El Banco Central interrumpió este martes la racha compradora de divisas, en medio de la disparada de compras de dólares por parte de las empresas, mientras se acelera la depreciación del peso en el mercado mayorista.

La racha compradora de reservas reiniciada tras la reformulación, a fin de julio, del Programa de Incentivo Exportador, tuvo así su segunda interrupción este martes.

La seguidilla, que se había extendido por 10 de las últimas 11 ruedas, se cortó al tener que aportar el ente monetario al mercado unos US$ 21 millones netos, resignando una cifra muy similar a la recomprada el lunes.

A eso colaboró la reducción del 36% que mostraron las liquidaciones del dólar agro, al caer de US$ 132,4 millones a US$ 85 millones con relación a lo ingresado el lunes.

El programa ya aportó US$ 1.830 millones al mercado oficial, cifra que representa el 92% del objetivo inicial de US$ 2.000 millones que perseguía el Gobierno.

De ese total aportado, el BCRA logró conservar unos US$ 1.274 millones netos, lo que supone una tasa de retención del 69,5%, que fue posible por los recortes extra aplicados a la demanda de divisas en paralelo.

El dato negativo se produjo mientras la autoridad monetaria aceleró la depreciación del peso.

El dólar mayorista subió un peso, a $284,20 por unidad para la venta, y así acumula un avance de $4,85 en los dos primeros días de esta semana.

El tipo de cambio se movió a un ritmo del 11,6% mensual, inferior al del 14,6% que había llegado a marcar el lunes.

La aceleración en el ritmo de deslizamiento del dólar mayorista, muy por encima de lo que venía sucediendo en los meses previos, cuando corría cerca de la inflación, es un dato en línea con lo que reclama el FMI.

Economistas opositores criticaron las medidas del Gobierno

Carlos Melconian, Alfonso Prat Gay, Diana Mondino, Luciano Cohan,  Iván Carrino y Eduardo Levy Yeyati señalaron que se trata de una devaluación encubierta.

Economistas de la oposición señalaron que las medidas anunciadas por el Gobierno significaron una devaluación y remarcaron que no tendrán efecto para frenar la inflación y la crisis económica.

El economista de la Fundación Mediterránea, Carlos Melconian, señaló calificó el paquete de medidas de "chiquitaje" y agregó que "para la situación argentina es muy poco, por no decir nada, en términos de acá a la primaria y evaluando lo que viene después".

El economista consideró que "el tema de la moneda y el tema de la brecha ha llevado a esta situación casi artística, con una seudo complicidad del Fondo".

"Lo que está claro acá es que la administración actual quiere llegar a las elecciones PASO sin devaluar, no quiere llegar rompiendo con el FMI, ni que el Fondo rompa".

En declaraciones por Radio Mitre, al ser consultado sobre el impacto que las medidas tendrán sobre la inflación, dijo que "si va a haber más inflación puede ser, pero el tema principal de todo esto no es la inflación, el tema principal es la brecha y lo que vende".

"Si uno estuviera en un país donde la inflación es 0,4% mensual, toma estas medidas y quiere saber si va a ir a 0,5%, puede ser, pero ahora, la inflación está con 6%, 7%, 8% mensual, u 8%, 7%, 6% y de ahí no la mueve nadie", expresó.

Para Melconian el próximo gobierno tiene que "dinamitar la brecha" al considerar que la Argentina "está en un ciclo de obstrucción imposible y con esa obstrucción y el régimen cambiario que lleva adelante, no hay ninguna salida".

Dijo que el problema "está básicamente en que cada administración se queja de la deuda que le deja el gobierno anterior, pero todos terminan más o menos con el mismo nivel de endeudamiento".

"Otra vez son 40.000 millones de deuda. Esto es la fondomonetización de la segunda parte de este gobierno y el que asume tiene que decir cómo va a pagar otra vez 40.000 millones", indicó.

"Es una cosa boluda si se va a sacar el cepo. Irrelevante total. Te pasa un elefante por al lado con 40 mil palos y estamos viendo si el 10 de diciembre se va a sacar el cepo", sentenció Melconían.

Por su parte el economista de Juntos por el Cambio, Alfonso Prat Gay dijo que "lo llaman paquete fiscal pero son todas medidas cambiarias, porque si en cada medida alguno paga más pesos o recibe más pesos por cada dólar se llama devaluación".

En su red social de Twitter, Prat Gay, uno de los economistas señalado como uno de los que criticaron al Gobierno ante el FMI, coronó su mensaje con una foto de panqueques y escribió: "Eso es pan para hoy y hambre para mañana grita el campeón mundial en patear los problemas para adelante y no resolver nada", en directacrítica al ministro de Economía, Sergio Massa.

La economista y candidata a diputada nacional por La Libertad Avanza, Diana Mondino, consideró que la medida de un nuevo dólar especial para el campo generaría "un desequilibrio aún mas grande" en las cuentas del Banco Central.

Luciano Cohan, de la consultora Alphacast, señaló que las medidas significan una "devaluación fiscal producto por producto, el sueño húmedo del corrupto que maneja la lapicera y fantasea con una última gran colecta antes de irse a casa".

El economista Iván Carrino, consideró que "las Reservas Internacionales caen 42% en lo que va del año, la pérdida más importante de la historia, para el mismo período. La devaluación anunciada es resultado inevitable. Y quedan más por venir".

"El massismo mediático habla de una no devaluación a cambio de un acuerdo, pero al parecer, es exactamente al revés", escribió economista Eduardo Levy Yeyati.

Razones de la demora en la firma del acuerdo con el FMI

Fuentes del Ministerio de Economía aseguran que siguen manteniendo "duras" negociaciones con el staff del Fondo Monetario Internacional.

La conducción económica y el staff del Fondo Monetario Internacional siguen manteniendo "duras" negociaciones, según señaló una alta fuente del Ministerio de Economía a Ámbito.

En particular, trascendieron las marcadas diferencias entre el Ministro Sergio Massa y Rodrigo Valdés, responsable del Hemisferio Occidental del organismo.

Los funcionarios argentinos rechazaron distintos pedidos del Fondo, entre ellos una devaluación del 30%, según señalan fuentes oficiales. También una reducción del déficit fiscal primario al 1,6% del PIB, contra el 1,9% del acuerdo vigente.

"La negociación sigue abierta", señaló una alta fuente del Palacio de Hacienda.

El equipo económico pretende que aumente el desequilibrio fiscal y evalúa alternativas a una devaluación. Entre ellas, no se descarta una baja en las retenciones.

Si bien países como Holanda y Japón mantienen una posición rígida frente a los requerimientos argentinos, en el Ministerio de Economía se confía en que la intervención de los Estados Unidos y de China termine destrabando las negociaciones.

Con el objetivo de acordar el staff level agreement, un equipo económico encabezado por Leonardo Madcur y Gabriel Rubinstein, viajará a Estados Unidos. Se estima que estarán en Washington a mediados de la semana.

Si bien el país incumplió en el primer trimestre del año con las metas de acumulación de reservas y déficit fiscal, los técnicos del FMI podrían justificar esta ayuda en la importante sequía que afectó al país restando US$20.000 millones de ingresos.

Pese a estas desfavorables condiciones, las autoridades argentinas siguieron recortando el gasto público y las erogaciones primarias cayeron 7%, en valores reales, durante los primeros 5 meses del año.

Como muestra de su disposición a continuar cumpliendo con el acuerdo, el viernes el Gobierno concretó al FMI el pago de US$2.700 millones que vencían a fin de mes, con Derechos Especiales de Giro y, por primera vez con yuanes, con lo que evitó así el uso de dólares de las reservas del Banco Central.

El FMI a través de Julie Kozack, directora de Comunicaciones, emitió este viernes una declaración después de una reunión informal de rutina del Directorio Ejecutivo sobre Argentina que tuvo lugar el jueves, según reveló el organismo.

"El personal del FMI y las autoridades argentinas continuarán avanzando en su trabajo conjunto en los próximos días, con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre la quinta revisión del programa" respaldado por el Fondo, señaló el comunicado.

Kozack agregó que "las discusiones técnicas continúan sobre un paquete de políticas para salvaguardar la estabilidad económica, en el contexto de una situación desafiante, en parte afectada por la sequía histórica".

"Las discusiones están enfocadas en fortalecer las políticas macroeconómicas para apoyar la acumulación de reservas y mejorar la sostenibilidad fiscal, protegiendo al mismo tiempo a los más vulnerables", añadió.

Por otro lado, Kozack confirmó que "las autoridades argentinas continúan manteniéndose al día con sus obligaciones financieras con el Fondo" y manifestó que el pago fue realizado y que la Argentina se encuentra al día con sus compromisos.

El Gobierno busca que el organismo adelante fondos comprometidos para el resto del año por unos US$10.600 millones, como asimismo fondos frescos, aunque se estima, que en este último punto habría resistencia del staff.

La intención oficial es fortalecer las reservas del Banco Central, comprometidas por una histórica sequía que derrumbó las exportaciones agrícolas, y contener la incertidumbre financiera a pocos meses de la elección presidencial.

Agustín Rossi rechazó que Argentina necesite recurrir a una devaluación

En su informe de gestión, el jefe de Gabinete dijo que "las condiciones estructurales de la economía comienzan a cambiar en la finalización de este año, recaudando y recibiendo reservas genuinas".

El Jefe de Gabinete, Agustín Rossi, rechazó este martes que Argentina tenga que hacer una devaluación del peso como sugirieron dirigentes opositores, y dijo que esa medida "no será necesaria porque habrá mejores condiciones estructurales para la economía" y "habrá reservas genuinas".

Al brindar su informe de gestión ante la Cámara de Diputados, Rossi dijo que tiene "plena conciencia de que este es un año difícil para los argentinos", pero señaló que "las condiciones estructurales de la economía comienzan a cambiar en la finalización de este año, recaudando y recibiendo reservas genuinas".

En ese contexto rechazó propuestas de dirigentes de Juntos por el Cambio y dijo: "Descreo de aquellos que dicen que si ganan las elecciones lo que tienen que hacer es una devaluación brusca para duplicar la inflación, duplicar la pobreza, duplicar la indigencia".

Al respecto agregó que es "fuertemente optimista de las condiciones que tiene Argentina para consolidarse como un gran país".

Sobre la política para incrementar las reservas, el funcionario dijo que "la ampliación del swap se utilizará para seguir fomentando las importaciones de China", para que "sean utilizadas en esa moneda y no afecten las reservas en dólares" y la posibilidad de "ir logrando ese mismo mecanismo con Brasil".

Agregó que también hay "hay una seria posibilidad de que Argentina empiece a estar asociada al banco de los Brics a partir del mes de agosto" y aseguró que "si eso es así, nosotros vamos a poder contar con esta línea de financiamiento de las importaciones brasileñas a Argentina y también ahí generar un alivio a lo que significan las reservas".

Rossi señaló que el próximo año Argentina tendrá "una balanza comercial favorable, posibilidad de sostener su crecimiento económico, va a fortalecer su cantidad de reservas en el Banco Central, va a poder tener una mirada mucho más severa sobre el tipo de cambio y, si la tiene, lograr una curva descendente de la inflación y una mejora del poder adquisitivo del salario".

Por otra parte, destacó la "enorme voluntad" del Gobierno nacional en "combatir el delito narco en Rosario" y pidió al socialismo que gobernó la provincia y actualmente ocupa la intendencia de esa ciudad que "se haga cargo" de su responsabilidad, a la vez que convocó a buscar "un diálogo más coloquial y fraterno" para resolver esa situación de seguridad.

"Lo que quiero decirles, casi fraternalmente, es que tienen que hacerse cargo. Doce años gobernaron la provincia, con Hermes con Bonfatti y con Lifschitz. Gobiernan Rosario. No digo no hacer críticas, pero bajar un tonito, por el solo hecho de haber sido responsables de la gestión durante todo este tiempo", dijo Rossi, en el marco de su informe ante la Cámara de Diputados, al responder preguntas de la Diputada nacional del socialismo por Santa Fe, Mónica Fein.

En ese sentido, el jefe de Gabinete agregó: "No quiero entrar en el pasado pero ustedes defendieron a un comisario que estaba acusado. Todos estamos preocupados por la situación de Rosario. Desde 2012 que vengo planteando que tiene que haber un acuerdo programático de cómo abordar la problemática de la seguridad".

"He tratado de no mezclarme en ningún tipo de debate o crítica, que creo que es lo que peor podemos hacer pensando en ese vecino rosarino, que ve a los políticos peleando y dice a mí quién me defiende. Pero los que hemos tenido responsabilidad de gestión, busquemos que el diálogo sea más coloquial, más fraterno, porque sabemos que es una problemática difícil", enfatizó Rossi.

En su informe ante los diputados, el también precandidato presidencial del Frente de Todos destacó las políticas impulsadas por el Gobierno de Fernández para atender la situación de seguridad que atraviesa Rosario, al precisar que se estableció una delegación de la UIF en esa ciudad, se mejoró el equipamiento balístico de la Policía Federal, se cambió al comandante de las fuerzas federales y se intensificaron las acciones de inteligencia, la custodia de las cárceles y los métodos de comunicación.

"Claramente no nos es inocua la situación. Yo tampoco lo miro por TV. Mis hijos tienen 22 y 23 años y salen a la noche. Tengo números para decir de los miles de millones de pesos, que pusimos y que vamos a seguir poniendo", expresó Rossi.

"Lo que hay que mostrar es la enorme voluntad de combatir el delito narco en la ciudad de Rosario, independientemente que hay días que tenemos resultados favorables y días que tenemos resultados que no son los que nosotros buscamos o esperamos. Es un tema delicado", concluyó.

Salvador Di Stéfano: "En 2023 el peso se sigue hundiendo"

El prestigioso economista rosarino analiza cuáles son los escenarios del peso en la economía que viene este año. El frente internacional, el Banco Central y las elecciones, los factores que marcan el sendero de la economía de los próximos meses.

Según el economista, "el Gobierno no tendrá posibilidades de nuevas medidas extraordinarias para capturar dólares del mercado. En el verano cae la demanda de dinero".

"En 2023 el peso se sigue hundiendo", aseguró el consultor financiero.

Todo el análisis de Salvador Di Stéfano

Los mercados mundiales están muy alterados, la asunción de Lula en Brasil generó una devaluación del real que amenaza con afectar a la economía argentina.

En Estados Unidos la Reserva Federal, entre el 31 de enero y 1 de febrero, aumentará la tasa de corto plazo al 5,0% anual, en Europa el clima cálido hizo descender las cotizaciones de petróleo y gas, China con una mayor apertura en sus ciudades por la epidemia Covid ha comenzado a tener más actividad y el yuan comenzó a revaluarse.

En todos los casos la mayor amenaza mundial es menos actividad económica, altas tasas de interés la inflación debería ceder pero no a los niveles pre pandemia.

En la Argentina el Banco Central se ha beneficiado con el ingreso de dólares del FMI más algunas inversiones de China que llevaron las reservas a los U$S 44.000 millones.

En el corto plazo, las reservas van a reacomodarse en la zona de los U$S 40.000 millones, por amortización de deuda al FMI, pago de intereses de bonos soberanos y deuda a los importadores.

No hay posibilidad de un nuevo dólar soja, que opera como un adelanto de exportaciones, y la sequía es una amenaza para la liquidez de divisas.

El Banco Central le debe a los importadores la friolera de U$S 8.000 millones, si no los paga a su vencimiento en los próximos 180 días, caería en cesación de pago.

El Gobierno salió a renovar las deudas de Tesorería que tenía en el primer trimestre del año, fue una exitosa renovación de deuda, ya que se canjeó el 70% de lo que se pretendía. De dicho total solo el 25% se colocó a febrero del año 2024, el resto fue una renovación de cortísimo plazo que obliga a la Tesorería a ofrecer un nuevo canje de deuda en los meses de marzo y abril.

El principal problema de Argentina es el déficit fiscal, no estamos tomando ninguna medida para reducirlo drásticamente, mientras tengamos déficit fiscal, y no contemos con financiamiento genuino del exterior, estaremos obligados a financiarlo con el mercado interno. Si no alcanza habrá que emitir de alguna forma. Este es el verdadero problema de nuestra economía.

El Banco Central tiene reservas por U$S 44.000 millones, pero los pasivos monetarios son muy elevados, 2 de cada 3 pesos que tiene en el pasivo están colocados a una tasa de interés del 107,0% anual, y esto hace que los pasivos crezcan exponencialmente, lo que acrecienta la posibilidad de un ajuste cambiario durante el año 2023.

Si el Gobierno toma como política dejar el tipo de cambio oficial en niveles bajos, para atrasar el tipo de cambio y de esta forma contener la inflación, la consecuencia no deseada de esta medida viene por dos lados. En primer lugar, tendremos menos exportaciones por tener un tipo de cambio poco competitivo.

En segundo lugar, la brecha cambiaria será muy elevada. En la actualidad la brecha del dólar MEP con el dólar mayorista está en el 85,0%, mientras que la brecha entre el dólar blue y el mayorista está en el 100%, la brecha entre el dólar Qatar o turista y el dólar mayorista está en el 108,0%. Consideramos que en breve el dólar blue dejará atrás al dólar Qatar o dólar turista.

En el mercado hay muchos que despotrican con quienes hacen proyecciones económicas, en verdad en todos los ámbitos de la vida se hacen proyecciones, que se pueden cumplir o no. Por supuesto que hago permanentemente proyecciones, por ejemplo, nosotros creíamos que el dólar blue o Mep a fin de año estaría en $400, algo que no sucedió.

El motivo fue un gran ingreso de dólares por dos eventos extraordinarios como ser un dólar soja a $200 en septiembre y otro dólar soja a $230 en diciembre, lo que le aportó a las arcas del Banco Central la friolera de U$S11.623 millones.

Qué hubiera sucedido si no se hubiera implementado esta medida extraordinaria, seguramente nadie se pondrá a pensar esto, pero sucedió.

Lo importante es que a futuro no tendremos ingresos extraordinarios de dólares, la cosecha de trigo fue un fiasco, se estiman unos 12 millones de toneladas, cuando el año pasado fueron 24 millones de toneladas. En el caso de la soja, la campaña 2021/22 se cosecharon 43,3 millones de toneladas de soja, y para esta cosecha se esperan menos de 35 millones de toneladas. En maíz la campaña 2021/23 fueron 51 millones de toneladas, para esta campaña se esperan 40 millones de toneladas.

Para el año 2023 el ingreso de dólares a las arcas del Banco Central será muy inferior al año 2022, por otro lado, el Gobierno ya cobró retenciones anticipadas y con el dólar soja especial aceleró el ingreso de mercadería excedente de campañas anteriores.

En resumen, el campo tiene poco para dar, si se implementara un dólar carne podría aportar, con mucha suerte, unos U$S 2.000 millones adicionales, cuando estamos en el desierto, una gota de agua es un montón.

Conclusiones

Llegó el verano y la hora de la verdad, en el año 2023 no hay posibilidad de adelantar ingresos del año 2024 porque pertenecen a otra administración.

La sequía dejará con menos dólares el Banco Central y menos recaudación al fisco.

No hay por delante un alma caritativa que nos permita acceder a dólares constantes y sonantes para incrementar las reservas en forma genuina.

Puede llegar un swap de Brasil, pero no son dólares líquidos, es una cámara compensadora de comercio, a no confundirse.

Todos los caminos nos siguen guiando al dólar, ahora con un Estado con pocas posibilidades de tomar medidas extraordinarias y un primer semestre del año en donde la demanda de dinero cae notablemente.

Massa: "Los que piden devaluación destruyen el valor de sus compañías. Ese camino no lo voy a recorrer"

El ministro de Economía dijo que el lunes verán si sacan un nuevo dólar soja y confirmó que hasta fin de año desembolsos de organismos multilaterales dejarán un saldo de US$ 4.200 millones en reservas.

El Ministro de Economía, Sergio Massa, indicó que "los que piden devaluación están destruyendo el valor de sus compañías" y aseguró que ese camino "no lo voy a recorrer" al responder preguntas de empresarios en un encuentro empresarial en el Alvear Palace Hotel organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción.

También dejó la puerta abierta a una nueva edición del dólar soja, tras una consulta realizada por periodistas: "El lunes en el Ministerio lo vemos" indicó sin dar mayores precisiones pero sin desmentir la medida en estudio.

La posibilidad está en estudio para lograr atraer un mayor ingreso de dólares que engrosen las reservas del BCRA y se pueda mantener la senda de un tipo de cambio ordenado con pequeñas devaluaciones y ningún salto significativo.

El Programa de Incremento Exportador tendría una segunda versión con el objetivo de acelerar la liquidación de los granos que quedaron en stock a un tipo de cambio que podría estar cercano a los 230 pesos, que serían el equivalente a los 200 de la primera versión en septiembre más la inflación.

En la primer versión del Programa de Incremento Exportador se habían recaudado 8.550 millones de dólares, monto superior a los US$ 5.000 millones que habían pautado como primer objetivo. También es cierto que de esa recaudación extraordinaria de septiembre, en octubre y noviembre se resintió el ingreso y el BCRA ya perdió alrededor de US$ 1.000 millones de los logrados en septiembre.

En otra de las consultas, desde la Cámara Argentina de Comercio le consultaron al ministro si siendo que el próximo año será electoral habrá presiones para políticas económicas expansivas lo que implicaría un incremento del gasto público. Además le consultaron cómo se conciliaría en 2023 con las metas acordadas con el FMI.

Massa asegura no recorrer el camino de la devaluación

Al respecto el titular del palacio de Hacienda indicó que "las elecciones no se ganan por políticas expansivas." "Me gustaría mostrar la expansión fiscal previa a 2019 y otros procesos electorales, eso de que se ganan con expansión fiscal atrasa un poco".

Asimismo aseguró que "nuestro gobierno va a ganar la elección si es capaz de bajar la inflación y darle mejor acceso al crédito a los ciudadanos. Creo que es lo que espera la mayoría de los argentinos hoy".

"Creo que hoy más que expandir el gasto, lo que necesita el Gobierno es garantizar el acceso al crédito para consumo y bienes durables. Y en todo caso es bajar la inflación que es la mejor forma de recuperar ingresos", cerró.

En el mismo sentido ayer por la tarde el ministro reunido con empresarios en CGERA y ante las consultas por las tasas de interés, fue en la misma línea al asegurar que "en el caso de la política de crédito ustedes saben que la tasa de interés tiene una consecuencia directa de lo que es la inflación, nuestra gran responsabilidad es bajar la inflación para que baje la tasa de interés".

Adicionalmente aseguró este jueves que durante el último trimestre del año habrá desembolsos por parte de organismos multilaterales que dejarán un saldo a favor de US$ 4.200 millones.

De esta forma, el jefe del Palacio de Hacienda buscó despejar las dudas que existen sobre el nivel de reservas del Banco Central y la disponibilidad de divisas para financiar importaciones que sostengan el proceso productivo.

"En el último trimestre, el aporte de los organismos multilaterales de crédito terminará dando como resultado neto US$ 4.200 millones que no estaban previstos originalmente. Son una tranquilidad y garantía para seguir fortaleciendo nuestro mecanismo de acumulación de reserva", afirmó Massa al hablar ante el Consejo Interamericano de Comercio y Producción.

El ministro afirmó que Argentina cumplirá con las metas de déficit fiscal y de acumulación de reservas porque "se debe cumplir con la palabra empeñada". Asimismo, señaló que la Argentina seguirá planteando ante los organismos internacionales el costo que produjo la invasión de Rusia a Ucrania.

"Para el FMI son US$ 3.700 millones, para nosotros US$ 5.200 millones. Esta es una cuenta que pagamos por una guerra que no es nuestra. Es una discusión que tenemos que dar. También pretendemos que nuestras contrapartes tengan en cuenta en los acuerdos firmados estos incidentes extraños", sostuvo.

De todas formas, aclaró que la discusión no se hará dentro del marco del acuerdo para "no generar incertidumbre" y propuso que sea dentro del Comité de Desarrollo, donde intervienen los organismos.

Salvador Di Stéfano: "En verano ajustamos el dólar"

El déficit fiscal, combinado con el desorden monetario, nos lleva a pensar que el ajuste es inevitable. La bitácora de los meses que vienen y la posibilidad de que devalúen durante el verano venidero. El imperdible análisis del notable economista Di Stéfano.

El déficit fiscal, combinado con el desorden monetario, nos lleva a pensar que el ajuste es inevitable. La bitácora de los meses que vienen, se devalúa en el verano.

Las reservas al 30 de septiembre de 2022 estaban en u$s37.621 millones, mientras que el stock de deuda del sistema financiero, que es la suma de las leliq, notas y otros instrumentos, suman u$s56.586 millones. Este desfasaje no es menor, las reservas en los últimos 12 meses caen en u$s5.290 millones, mientras que el stock de deuda crece en u$s14.568 millones. La catástrofe no podría ser peor.

El problema de todos nuestros males radica en que la Tesorería que tiene un déficit fiscal del 4,4% del PBI y, permanentemente, recurre a artificios contables para que el Banco Central lo financie.

El mercado no desea tener pesos, por eso la base monetaria suma, al 30 de septiembre, $4,1 billones, y el endeudamiento en leliq, pases y otros instrumentos, medidos en pesos, suma $8,3 billones. Toda esta masa de dinero suma $12,4 billones, hace un año atrás sumaban $ 7,0 billones, esto implica un aumento del 77,1% anual.

La deuda en manos del Banco Central es remunerada a una tasa del 75% anual, como no se pagan intereses de esa deuda, la tasa efectiva es del 107% anual.

Lo ideal sería que las reservas sean iguales o similares al stock de deuda, para que ello ocurra el tipo de cambio debería subir de $ 147,3, que estaba el 30 de septiembre, a niveles de $ 221,6, esto implicaría una suba del tipo de cambio mayorista del 50,4%.

Para llevar adelante una devaluación de esta magnitud sería necesario que la Tesorería tenga superávit fiscal, de lo contrario la devaluación podría generar un espiral inflacionario difícil de detener.

Por otro lado, sería conveniente que las reservas sean más elevadas, si ello ocurriera tal vez la devaluación no sería tan importante como la que mencionamos en el párrafo precedente. Para aumentar reservas alguien se debería sacrificar y prestarnos una suma interesante, con el dúo presidencial no pasamos el veraz del mundo.

Esto implica que, para llevar adelante una política fiscal, monetaria y cambiaria exitosa, el gobierno necesita tener equilibrio fiscal (de mínima), alta confianza y una mayor cantidad de reservas.

Todo hace pensar que el gobierno no podrá lograr este cometido, por ende, debería transitar esta coyuntura con los mismos desequilibrios que tuvo Martín Guzmán como ministro, agravados por una menor cantidad de reservas y un gran aumento de los pasivos monetarios.

Qué se viene para los próximos meses

En una semana se conocerá el índice de inflación, el gobierno se verá obligado a subir la tasa de interés, por ende, debería aumentar la tasa de devaluación del peso, si no lo hiciere la grieta entre reservas y deuda del Banco Central podría seguir aumentando, obligándolo al ente monetario a trabajar con un alto nivel de estrés, ya que, más tarde que temprano, tendrá que ajustar ambas partidas.

Es imposible convivir con una base monetaria y un endeudamiento del BCRA con una relación que por cada peso de la base monetaria hay 2 pesos de deuda que paga tasas siderales. Por otro lado, el stock de reservas es equivalente al 66,5% del total de deuda existente en el Banco Central.

Esto en algún momento se ajusta, por las buenas, guiados por el ente monetario, o por las malas porque el mercado presionará al Banco Central a tomar decisiones.

El mes de octubre no parece un buen mes para tomar decisiones, la política le pone cada vez más restricciones a Sergio Massa y el trio gobernante se diferencia del ministro, ni Alberto Fernandez, ni Cristina Fernandez están convencidos de la política que aplica.

El mundial de Qatar

En noviembre comienza el mundial de fútbol, buen momento para esperar, la atención pública estará en otro lugar, y tal vez pocos reparen en que la Reserva Federal de Estados Unidos suba la tasa el 2 de noviembre, o que la Tesorería el 22 de noviembre anuncie que tiene déficit fiscal. Para agendar, Argentina juega el martes 22 de noviembre a las 7 de la mañana contra Arabia Saudita, el miércoles 30 de noviembre a las 16 horas frente a Polonia, y sábado 26 de noviembre a las 16 horas contra México. Sería una tragedia que no clasifiquemos, porque en diciembre volvemos a estar informados y se notará el deterioro económico.

Si ganamos el grupo C jugamos el 3 de diciembre a las 16 horas, sería necesario pasar esta fase, si lo hacemos jugamos el viernes 9 de diciembre a las 16 horas, si pasamos de fase, jugamos el martes 13 de diciembre, la fecha ya no me gusta, a las 16 horas, si ganamos jugamos la final el domingo 18 de diciembre a las 12 horas.

Si salimos campeones, quién se va a fijar el resultado fiscal de noviembre que se informa el martes 20 de diciembre, el 24 de diciembre es noche buena y el 31 de diciembre fin de año. Este año las fiestas caen sábado y domingo, esto no perjudica porque expone al gobierno los 5 días de la semana.

Si pasamos diciembre sin ajustar el tipo de cambio, nos queda pasar el verano y, dado el deterioro de los términos de intercambio, me parece que será el momento más apropiado para ajustar el tipo de cambio, enero y febrero son los meses más propicios para un ajuste, mucha gente de vacaciones y el país arranca en marzo.

Conclusiones

El mundial puede disimular los problemas, pero con el deterioro fiscal y el desorden monetario y cambiario, no queda más remedio que ajustar variables, la devaluación es condición necesaria pero no suficiente, lo importante es lograr cuanto antes equilibrio fiscal.

Sin cuentas fiscales en equilibrio, y con falta de confianza por las acciones del poder ejecutivo, todo está encaminado hacia un ajuste en el verano, por las dudas veranea cerca de tu trabajo, empresa o comercio.

Aclaración, si la sequía se agrava, los tiempos no se aceleran, pero el ajuste en el verano será más importante.

El viceministro de Economía descartó "una devaluación inminente" y atribuyó el rumor a una operación

Gabriel Rubinstein, secretario de Programación Económica, desmintió rumores sobre una suba del 50% en el dólar oficial para el jueves.

El Secretario de Programación Económica, Gabriel Rubinstein, desmintió rumores sobre una suba del 50% en el dólar oficial para el jueves. "Les aseguro 100% que no va a haber devaluación, por lo menos no este jueves", dijo el funcionario en un audio difundido por entre colegas del funcionario el último domingo.

El segundo de Massa aseguró que "no hay una devaluación inminente" y que el rumor que circuló no es más que "una operación".

"A pesar los rumores, es poco probable que el Gobierno realice una devaluación de magnitud como vino circulando en algunos medios y redes sociales", dijo Roberto Geretto, de Fundcorp.

"Devaluar sin plan no solo es caro en términos de actividad e inflación, sino que en el actual contexto puede llevar a una espiralización. También, devaluar un 50% ante una brecha de más del 100% puede que tenga sabor a poco. Así, devaluar puede ser parte de la solución o del problema, todo depende del plan, si es que hay", afirmó.

Cabe recordar que Rubinstein se sumará a la misión técnica que viajará a Washington, en la previa de la gira que emprenderá el ministro de Economía Sergio Massa en Estados Unidos, para atraer inversiones y divisas.

Esta semana el funcionario tomará contacto directo con el director gerente para el Hemisferio Occidental, Ilan Goldfajn, para comenzar a ponerse de acuerdo en un esquema básico de negociaciones.

En ese sentido, apunta a que el organismo financiero avale las metas del primer semestre del año y las apruebe en líneas generales.

Rubinstein, quien fue designado formalmente en su cargo el viernes último, viajará a la capital estadounidense "unos días antes" que el ministro, con el Jefe de asesores de su equipo, Leonardo Madcur, y el Director del Instituto Nacional de Estadística y Censos, Marco Lavagna, indicaron fuentes oficiales a Télam.

También, según se indicó, será parte de la comitiva técnica el Secretario de Hacienda, Raúl Rigo.

Este grupo de funcionarios se focalizará en las reuniones técnicas que el Gobierno mantendrá con el staff del Fondo Monetario Internacional por el programa vigente con el organismo, antes del encuentro que Massa mantendrá con Kristalina Georgieva, el próximo 12 de septiembre, según la agenda tentativa de Massa en los Estados Unidos, que lo llevará también a Houston.

En Washington, Massa prevé reunirse también con autoridades a nivel regional del Tesoro y de la Casa Blanca, con empresarios e inversores con intereses en el país, con el Vicepresidente de Operaciones del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg; y con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo, Mauricio Claver Carone, entre otros.

El Ministro Domínguez aseguró que no habrá devaluación ni baja de retenciones

El ministro de Agricultura descartó las especulaciones del Campo y los productores rurales de los últimos días.

El Ministro de Agricultura, Julián Domínguez, afirmó que "no va a haber devaluación ni baja de retenciones" y le pidió al sector agropecuario que acelere la liquidación de divisas.

"Lo puedo decir porque lo hablé con el presidente antes de venir para acá. No va a haber devaluación ni baja de retenciones. Esta es la decisión del presidente. Argentina tiene con qué superar la crisis, tenemos que pasar la dificultad del alto consumo de gas y combustible de este mes", señaló el funcionario tras participar de una cena en el marco de la 134° Exposición Rural que se realiza en el predio de Palermo.

Domínguez fue invitado a la entrega de los premios otorgados por el Centro Internacional de Innovación Tecnológica Agropecuaria y luego de su discurso en el evento dialogó con la prensa y echó por tierra con las especulaciones de los últimos días.

El ministro calculó que aún quedan en manos de los productores 23 millones de toneladas de soja y estimó que en el segundo semestre se liquidarán unos u$s7 mil millones entre los diferentes productos que aporta el cereal, a los que se suman otros uSs4 mil millones por maíz y trigo.

"En este momento de estrangulamiento, lo que el presidente está pidiendo es que como tenemos un mes crítico para el consumo del gas y de combustible por el precio que han tenido, se acelere el proceso de liquidación. Le estamos pidiendo la cooperación a todos los sectores, particularmente al campo" , sostuvo Domínguez.

Durante su presentación ante el público asistente al evento, Domínguez reconoció que este año será el de "mayor ingreso de divisas por parte del sector agropecuario" y le pidió colaboración, que traducido significa que se acelere el proceso de liquidación.

El funcionario insistió en congraciarse con el auditorio campo y enfatizó que "el sector que más divisas genera es el campo" pero enseguida insistió con el reclamo, "necesitamos de todos".

El ministro llamó a "no distraernos con discusiones que no conducen a nada" a modo de tender puentes luego de los últimos cruces y defendió la decisión de avanzar con el pago de la "semilla fiscalizada".

"Argentina tiene un retraso respecto de Brasil en este tema. En Argentina solo se paga el 18% de la semilla fiscalizada", comentó.

A su vez, reconoció que debido a la demanda de dólares para la importación de energía Argentina afrontará hasta septiembre un cuello de botella en la disponibilidad de divisas.

Pesce volvió a descartar una devaluación: "No es necesaria"

"No vamos a aplicar ninguna receta recesiva o devaluación brusca", garantizó el presidente del Banco Central.

El Presidente del Banco Central, Miguel Pesce, garantizó este martes que el Gobierno no aplicará "ninguna receta recesiva o devaluación brusca", porque esas medidas, aseguró, "no son necesarias".

"Tenemos que defender el crecimiento. No queremos aplicar ninguna receta recesiva ni una devaluación brusca, porque no es necesario. Lo que tenemos es una coyuntura difícil. Creo que hay sectores que quieren devaluar y las estrategias especulativas presionan sobre el tipo de cambio", enfatizó.

En ese sentido, Pesce subrayó que "no necesitamos un ajuste, no necesitamos una devaluación. Necesitamos construir un puente para el momento en el que haga falta menos importaciones de energía. Y eso se construye consiguiendo que los importadores busquen financiamiento".

El funcionario señaló además que "no hay déficit de reservas, salvo por el menor desembolso de los organismos internacionales de crédito. En el segundo trimestre cumplimos con la meta que nos habíamos propuesto".

Luego de una semana de tensión financiera tras la asunción de Silvina Batakis en el Ministerio de Economía, Pesce sostuvo que con el dólar "hay estrategias especulativas que presionan el mercado de cambios en aquellos mercados en los que el Banco Central no puede intervenir".

También explicó que, del total de importaciones, de los US$8.000 millones registrados en el último mes, U$$2.000 millones fueron por energía.

"Es una coyuntura difícil pero se va a superar. Sin la energía, las importaciones estarían en US$72.000 millones en términos anualizados, contra exportaciones del orden de US$90.000 millones, lo que generaría superávit para pagar la cuenta de servicio y el resto de las obligaciones del sector externo", puntualizó, en declaraciones radiales.

En ese sentido, consideró que una de las restricciones que tenía el país para crecer, que identificó en el sector externo, "presenta ahora un perfil muy positivo. Y con Vaca Muerta tenemos un perfil de autoabastecimiento y de exportación de combustibles".

El titular de la autoridad monetaria destacó que el país "tiene una excelente perspectiva para crecer", pero reconoció "un problema en la coyuntura debido a la guerra en Ucrania y los precios internacionales de los combustibles" que, según indicó, crecieron un 10% en 2021 y un 200% en los primeros meses de este año.

Asimismo, resaltó que el Banco Central "cumplió con las metas de acumulación de reservas" y añadió que la situación del mercado "se puede resolver con que los importadores recuperen el nivel de crédito internacional de antes de la pandemia. Ese nivel cayó en el 2020 y 2021".