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Marchas en todo el país en contra de femicidios frente a Tribunales

La agrupación Ni Una Menos convocó la marcha. Exigen reformas con el fin de evitar más casos como el sucedido en Rojas.

Familiares y amigos de víctimas de violencia de género, además de militantes y referentes de organizaciones sociales y estudiantiles, marchan frente a los Tribunales de todo el país en repudio al femicidio de Úrsula Bahillo.

Convocados por la agrupación Ni Una Menos, los manifestantes exigen reformas en la Justicia para evitar nuevos crímenes como el cometido en la localidad de Rojas, provincia de Buenos Aires.

La convocatoria del colectivo feminista tituló la protesta como "Por Úrsula, por todes", e invitó a diferentes agrupaciones e individuos de todo el país a sumarse al reclamo.

La cita comenzó a las 17 horas en la puerta de todos los Tribunales del país y el reclamo se basa en el pedido de agilización y mejoras en la Justicia para evitar otros femicidios.

Madres de víctimas de violencia de género, cuyos casos tuvieron repercusión a nivel nacional, se dirigieron a las principales movilizaciones para sumar su adhesión. Jimena Aduriz, madre de Ángeles Rawson, fue una de ellas.

La mujer declaró: "Esta marcha es un grito desesperado para que no nos sigan matando. Por favor, es un horror. Les agradezco un montón el apoyo para todas las mamás que tienen que lamentar una muerte en manos de un violento. Yo lo he pasado, sé lo que es, y lloro con ellas y con cada una de las que mueren".

"Tenemos que comprometernos desde nuestro lugar a trabajar fuertemente, por supuesto, en la concientización, la educación y todo con lo que venimos trabajando. Pero también revisar qué es lo que pasa en el sistema, que una víctima es tan vulnerable después de haber denunciado. Las chicas se mueren habiendo denunciado, con perimetrales y teniendo una restricción", señaló Aduriz.

Patricia Nasutti, la madre de Úrsula, la joven asesinada a puñaladas por su ex novio, fue recibida por Alberto Fernández en la Casa Rosada instantes después de las 15.30 horas hasta cerca de las 18 horas.

Cuando finalizó la reunión, habló con la prensa y dijo que "El Presidente nos recibió, estuvimos reunidos dos horas y fuimos muy bien escuchados. Hicimos el pedido que como mamá y papá necesitamos, que es ser escuchados para que la Justicia cambie, para que no haya otra Úrsula. El Presidente nos ha prometido varias cosas, que las va a cumplir".

Medios que amasan nuevos femicidios

Tal como expresaba Michael Moore en Bowling for Columbine, para que se cometan crímenes aberrantes hace falta una cadena de voluntades diseminadas en la sociedad, que operen a favor.

Muchos medios de comunicación hegemónicos de San Juan trabajan día a día para lograr nuevos femicidios.

El último femicidio ocurrido en la provincia de Mendoza dejó claro que las instituciones del Estado funcionaron mal. No funcionaron.

Y no funcionaron porque las personas encargadas de realizar su trabajo, no actuaron en consecuencia. No estaban correctamente capacitadas o fueron negligentes.

La llamada al 911 de los vecinos, minutos antes del asesinato de Florencia Romano, fue una muestra de lo que puede hacer la solidaridad y el involucramiento de los vecinos frente a hechos que a todas luces aparentan ser violentos. Sin embargo, esta red social sirvió de poco. Tuvo su límite cuando se topó con la responsabilidad de funcionarios públicos. Esos empleados a cargo de nuestra seguridad incurrieron en negligencia o en desinterés total por su trabajo. Y eso nos costó una vida de una chica de 14 años. Nos cuesta vidas cada hora que pasa.  

¿Por qué digo que la negligencia del Estado nos cuesta vidas, y no cargo las culpas directamente sobre las manos que asesinan? Porque  desarmar la inercia natural de un sistema patriarcal fuertísimo y letal, no es algo que podamos hacer como individuos. Ni siquiera con grupos o instituciones. Necesitamos una fuerza equivalente y la única que conocemos, la única a la que delegamos constitucionalmente todo el uso de la fuerza es el Estado. Es esa la fuerza que tiene en su mano el poder de educar, limitar, prevenir e impartir justicia cuando se llega tarde para salvar una vida.

Y en este panorama, la Comunicación de los Medios Hegemónicos tiene mucho que hacer.

En nuestra provincia ocurrió recientemente un nuevo femicidio. Desde el principio, como ciudadana, me sentí desprotegida por la forma en que la Policía filtró datos a los periodistas y estos, fieles a un oficio que no quieren alterar porque vende mucho, espectacularizaron la vida privada de una más de tantas víctimas. Medios como Diario de Cuyo lo hicieron ayer, lo vuelven a hacer hoy.

Llenan sus crónicas con vívidos detalles; revictimizan diseccionando hábitos de víctimas que nada tienen que ver con la intención y  saña de las manos que asesinan; reafirman estereotipos de género, exponen imágenes de víctimas a todo color, exponen a sus familiares, entorpecen la causa judicial brindando multiplicidad de datos de una de las hipótesis. Todo esto no solo atenta contra todas las buenas prácticas recomendadas para el tratamiento de femicidios, por instituciones nacionales e internacionales, sino que además, a través de la práctica reiterada y sistemática, fija sentidos comunes en la población que consume esos mensajes.

Esto tiene un poder multiplicador en la conciencia de quienes formamos parte de esa red de vecindad, de potencial solidaridad sobre la que me refiero al comienzo de la nota: personas que en lugar de actuar con rapidez, podrían, influidas por la manera en que los medios hegemónicos cargan las tintas sobre las víctimas, optar por no meterse, por pensar que quien sufre violencia de género fue una persona descuidada o "se lo buscó".

Así las cosas, lo que se logra es ni más ni menos que volver a ejercer violencia de género. La responsabilidad fue de quien recibió el ataque. Contribuyen debilitar el sentido de responsabilidad social que puede salvar vidas.

Tal como comunicó recientemente la Asociación Civil Mujeres Con Nuevas Raíces, "los medios de difusión hegemonico-machistas- esclavistas sostienen y avalan la cultura patriarcal que genera conductas femicidas.

Según expresa la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) en la Recomendación General N° 35, “las mujeres tienen derecho a una vida sin violencias”. Este medio de comunicación hizo caso omiso a la recomendación de este acuerdo Internacional que tiene carácter constitucional.

El tratamiento periodístico que se da al informe sobre un reciente femicidio vuelve a violentar y agredir a la víctima, dando detalles de su vida íntima totalmente innecesarios, desviando el foco del asesino femicida y colocándolo en la víctima, como un modo de obsequiarle al mismo la justificación de su accionar y sometiendo a la víctima real a un trato cruel, inhumano y degradante.

Así es como intenta sostener y avala el estereotipo del rol sumiso femenino de la cultura asesina de mujeres.

Este accionar ya reiterado en muchas oportunidades es lo que esta Asociación Civil repudia enérgicamente".

Las coberturas de Diario de Cuyo respecto al último femicidio ocurrido en San Juan se enmarcan en lo que la Ley N° 26.485 define como violencia mediática: "Aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres (…), legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres".

La falta de chequeo, diversificación y verificación de fuentes; la tendencia a culpabilizar, descreer y sexualizar a la víctima; la reproducción de comentarios ofensivos; la difusión de detalles morbosos e innecesarios; la resistencia a hablar de femicidio; el sistemático uso de la incorrecta expresión "crimen pasional" y la incitación constante a la respuesta denigrante por parte del público, fueron parte de los abordajes con gran llegada al público.

Poner el foco en la "vergüenza" de una mujer desaparecida, construir una novela sobre la base del relato único del presunto femicida y de su entorno constituyen formas de violencia mediática, que no solo banalizan el flagelo de la violencia de género sino que también contribuyen a la justificación social del femicidio y a la reproducción de la cultura machista en las diversas audiencias.

Este tipo de coberturas, que buscan desconocer la raíz cultural que promueve y avala el femicidio, ya no pueden ser toleradas.

Como periodista y comunicadora pido al Estado provincial de San Juan la urgente reglamentación y real implementación de la Ley 26.485 de Protección Integral de la Mujer y solicito a las unidades gubernamentales correspondientes que tienen el poder a través de la Pauta Oficial que exijan, en este marco, la formación específica en Comunicación con Enfoque de Género a todo/a periodista y comunicador/a de San Juan de medios públicos y privados.

Por todo lo explicado, estimados periodistas y empresas de comunicación,  las malas prácticas informativas, con la comunicación de los temas en que está involucrada la violencia de género, matan.

En lo que va del 2020 hubo 241 femicidios en Argentina

Una mujer es asesinada cada 32 horas en el país. Además, hubo 251 intentos de femicidios.

Según el Observatorio MuMaLa, en Argentina se cometieron 290 muertes violentas de mujeres, travestis y trans de las cuales 241 son femicidios, femicidios vinculados y trans- travesticidios.

El 41% de las víctimas, fue asesinada por su pareja, el 22% por su ex pareja, y el 13% por otro familiar. Asimismo, 49 muertes violentas de mujeres están en proceso de investigación, esperando autopsias y peritajes.

El 20% de mujeres víctimas de violencia de género había denunciado a su agresor anteriormente, mientras que el 10% tenía restricción de contacto o perimetral, y solo el 1% contaba con un botón antipánico.

En este relevamiento se contabilizó que 274 niños, niñas y adolescentes quedaron sin madre.

El Observatorio Mumala pide que se declare de fomra urgente la "Emergencia Ni Una Menos", con el fin de combatir la violencia de género.

Argentina registró 255 femicidios en lo que va del 2020

Del total de femicidios, 174 fueron realizados durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2020 Argentina contabilizó 255 femicidio. Los datos surgen a partir de un relevamiento a medios gráficos y digitales del país realizado por el Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven.

De acuerdo al informe, el 64,7% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima. A su vez, señaló que en el 64,4% de los casos, el femicida es la pareja o expareja.

Un dato alarmante es que de 255 víctimas de femicidio, 44 habían realizado al menos una denuncia y 16 tenían medidas judiciales.

Desde el observatorio exigieron que las autoridades tomen "medidas de protección adecuadas con celeridad para que no se repitan situaciones como las que ocurrieron en Jujuy y en Tucumán en las que la Policía no tomó las denuncias a los familiares y no buscó a las mujeres y niñas que se encontraban desaparecidas".

Hubo 168 femicidios en los primeros siete meses del año, un 15% más que en 2019

El informe indica que el 17,3% de las mujeres había radicado denuncias por violencia de género contra su femicida.

Según un relevamiento realizado por el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación, entre el 1 de enero y el 31 de julio se registraron 168 femicidios en Argentina. Es un 15% más de casos respecto al mismo período del 2019.

"El aislamiento social y preventivo contra el Covid-19 trajo aparejada la prohibición de la libertad o resguardo de la convivencia de la víctima con su agresor, y con ella, la dificultad de protegerse, independientemente de los diferentes dispositivos de comunicación que se implementaron", indica el informe al que accedió Télam.

En ese sentido, el organismo remarcó que "el riesgo se mantuvo latente y se advirtió un aumento de casos de femicidios" en comparación al mismo período del 2019, cuando se relevaron 155 homicidios agravados por motivos de género.

El informe del Observatorio detalla que, del total de casos, 13 fueron femicidios vinculados, en los que murieron seis mujeres y siete varones.

Además, precisa que durante la etapa estudiada fueron asesinadas dos mujeres trans y se produjeron dos "suicidios feminicidas", categoría con la que se denominan los hechos en los que "las mujeres se quitan la vida como consecuencia de los abusos sistemáticos perpetrados por los hombres", los cuales aún hoy "siguen impunes".

Las estadísticas elaboradas destacan que 106 de los femicidios fueron cometidos por la pareja o la expareja de la víctima.

En el informe, se indica que se verificó "la existencia de una relación preexistente entre la víctima y el victimario" en la mayoría de los casos registrados, ya que 74 mujeres fueron asesinadas por su pareja, 32 por su expareja y otras 35 por conocidos o familiares, mientras que un porcentaje menor refiere a desconocidos.

El informe indica que entre el 20 de marzo, cuando entraron en vigencia las medidas de aislamiento frente a la pandemia de coronavirus, hasta el 31 de julio hubo 98 femicidios, trece más que en el mismo período del año pasado, cuando se produjeron 85.

No obstante, el mes con mayor cantidad de casos fue enero, cuando se registraron 30 femicidios; seguido por marzo y abril, con 27 cada uno; febrero con 23 y mayo con 22.

Del total de femicidios, 106 fueron cometidos en el domicilio de la víctima, 49 de las cuales convivían con su agresor; otros 13 en las viviendas de los femicidas y al menos 24 se produjeron en plena vía pública.

A partir de esos datos, el organismo estableció que el 73% de los casos ocurrieron en entornos familiares para las mujeres, lo que implica que "el hogar de la víctima es el lugar donde más se vulneran los derechos", y que se trata de una tendencia que "se mantiene con respecto a períodos anteriores".

En cuanto a los rangos etarios de las víctimas, el estudio señala que del total de casos, 17 mujeres eran menores de 18 años, de las cuales once tenían menos de 10; y que como consecuencia de los femicidios 136 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres y en sólo 35 hechos no se registraron víctimas colaterales.

Además el informe indica que el 17,3% de las mujeres había radicado denuncias por violencia de género de forma previa contra los agresores, una cifra que descendió en relación al mismo período del año pasado y del 2018.

El relevamiento incluye también un apartado sobre los victimarios, y especifica que 23 de ellos se suicidaron tras cometer los crímenes y otros siete lo intentaron pero no lo consumaron, un indicador que se redujo al compararlo con lo registrado durante 2019, con 38 casos de suicidio, y 2018, con 35.

Por último, el trabajo de la Defensoría determina que las provincias en donde más femicidios se produjeron son Buenos Aires, con 67 casos; Santa Fe, con 22; Tucumán, con 11; Misiones, con 9 y Córdoba, con 8.

En los casos de Santa Fe y de Misiones los femicidios se duplicaron respecto de igual período de 2019, mientras que en Córdoba disminuyeron un 50 por ciento, en Mendoza un 80 y en Corrientes y Entre Ríos un 35 en cada una.

El Congreso aún debe sancionar muchas leyes para erradicar la violencia contra la mujer

Al cumplirse 5 años de la primera marcha de Ni Una Menos, legisladoras del oficialismo y la oposición señalan que, si bien en los últimos tiempos hubo grandes avances, aun quedan deudas para saldar, para erradicar la violencia contra las mujeres y las diversidades y lograr la paridad de género.

El Congreso tiene pendiente la sanción de proyectos para prevenir la violencia de género y apuntalar los derechos de las mujeres, donde el tema de la legalización del aborto y la creación del Programa de Educación Sexual Integral, volverá a monopolizar el debate parlamentario cuando se supere la pandemia del coronavirus.

Legisladoras del oficialismo y la oposición señalan que, si bien en los últimos años hubo grandes avances, aun quedan deudas para saldar, para erradicar la violencia contra las mujeres y las diversidades y lograr la paridad de género.

La multitudinaria movilización de las mujeres, realizada en la Plaza del Congreso el 3 de junio del 2015, generó una fuerte presión para que el Parlamento apruebe leyes clave como incorporar al femicidio como delito (aunque finalmente quedó como un agravante del homicidio), prohibir al femicida quedarse con la patria potestad de los hijos y la paridad de género, para que las mujeres tengan la misma representación que los hombres en el Congreso Nacional.

Esta ley permitió que la Cámara de Diputados tenga el 43 por ciento de mujeres, con 109 de 257 legisladores y el Senado el 40 por ciento de sus integrantes mujeres, con 28 legisladoras y, se estima, que este porcentaje subirá tras las elecciones del 2021.

Los pendientes

Entre los proyectos que faltan aprobar -que ya tiene sanción de Diputados- se encuentra el que tipifica el acoso callejero y establece multas económicas de hasta 30.000 pesos para quienes cometan ese delito contra la integridad sexual.

También debe aprobar el Senado una iniciativa que prohíbe otorgar permiso para el uso, portación, tenencia y transporte de armas a aquellas personas que registren en su contra procesos en curso o medidas preventivas vigentes como consecuencia de denuncias vinculadas a violencia contra las mujeres y violencia familiar.

La diputada del Frente de Todos, Carolina Gaillard, dijo que "desde el Congreso somos muchas las diputadas que estamos trabajando en saldar una deuda muy importante, que es que ni una piba menos muera en la clandestinidad, para que todas tengan el derecho a un aborto legal, seguro y gratuito".

Desde Juntos por el Cambio, la diputada radical Carla Carrizo resaltó a esta agencia que "luego de #NiUnaMenos, vino la ley de la paridad en 2017; el debate sobre la legalización del aborto, en 2018, y el lenguaje cambió. #AhoraQueSiNosVen marcó una agenda de denuncias y una demanda de equidad efectiva: brecha salarial, economía del cuidado, equidad en la ciencia, en las cooperativas, en los deportes, en los sindicatos, en las universidades, en las empresas y en la Justicia", en definitiva en los estamentos de "poder".

Señaló, sin embargo, que "falta que la agenda se transforme en políticas que lleguen a las protagonistas. La violencia que sigue es el indicador de esas políticas estructurales, que faltan. Pero con las mujeres en las plazas, la velocidad achica cada vez la distancia de esas conquistas".

En tanto, la legisladora del Frente de Todos, Claudia Bernazza, puso el acento en el aumento de casos de violencias de género, al afirmar que el aislamiento social por el coronavirus puso en la "escena pública la gravedad y extensión del problema de la violencia doméstica, especialmente contra las mujeres".

Señaló que "mujeres de organizaciones sociales de todo el país reclaman la declaración de la emergencia en esta materia" y planteó que "sea cual fuere la figura jurídica que finalmente se defina, resulta evidente que debemos actuar inmediatamente, con medidas urgentes y específicas".

Una agenda de reclamos

"Desde el retorno a la democracia las mujeres se vienen organizando y construyendo una trama que facilitó elaborar una agenda de reclamos a los Estados y los Gobiernos en materia de políticas públicas de abordajes de violencias de género, entre otros", aseguró la diputada de la UCR, Brenda Austin.

Para la legisladora, Ni una Menos permitió darle a esa larga historia una "visibilidad que trascendió fronteras y que convocó a miles de mujeres a las calles".

Esto, analizó, "de alguna manera, abrió un espacio nuevo de articulación que le dio mayor fuerza con la masividad de las luchas" e hizo que la cuestión de género "deje de ser una agenda sectorial para pasar a ser una agenda generacional".

Si bien los avances fueron importantes, la legalización del aborto sigue siendo uno de los temas centrales pendientes y se estima que volverá a monopolizar el debate cuando se supere la pandemina del coronavirus, aunque aún, como sucedió hace dos años cuando se rechazo esta ley, esta iniciativa sigue dividiendo las aguas entre los legisladores.

La discusión sobre la interrupción voluntaria del embarazo quedó desplazada de la agenda hasta que se supere la pandemia, pero las diputadas que impulsaron el debate, identificadas "con el pañuelo verde", esperan que se pueda volver a debatir una vez pasada la pandemia.

En Argentina hubo 268 femicidios y 5 travesticidios y transfemicidios en 2019

En 42 casos habían denuncias formales previas, mientras que en otros 56 había antecedentes de violencia

En 2019 hubo 268 víctimas directas de femicidio y de femicidio vinculado y 5 travesticidios y transfemicidios en Argentina, según el Registro Nacional de Femicidios difundido por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El relevamiento identificó 252 víctimas directas de femicidios y 16 de femicidio vinculado, es decir, aquellos homicidios cometidos contra una o varias personas a fin de causarle sufrimiento a una mujer. El 73% fueron asesinadas en viviendas.

El 90% de las víctimas tenía vínculo con sus asesinos: en el 66% fueron cometidos parejas o de exparejas, un 10% eran familiares y un 14% tenía otro tipo de vínculo. Solamente un 7% eran personas desconocidas.

En 42 casos se habían realizado denuncias formales previas, otros 56 había antecedentes de violencia, y en 18 causas judiciales las jurisdicciones informaron que el hecho ocurrió en un contexto de violencia sexual.

Además, los crímenes dejaron en situación de orfandad a "al menos 222 niñas, niños y adolescentes".

Asimismo, el informe calculó que "la tasa de víctimas directas de femicidios cada 100.000 mujeres en Argentina en 2019 fue 1,11".

La cifra "revela la violación sistemática a los derechos humanos de las mujeres en nuestro país", manifestó Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta de la Corte y responsable de la OM.

Las provincias con tasas por encima de la tasa nacional fueron, en orden decreciente: Catamarca, Chaco, Formosa, Chubut, Salta, Tucumán, San Juan, Misiones, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa.

Catamarca es la única provincia que supera la tasa de 2 víctimas directas de femicidio cada 100 mil mujeres, y Santa Cruz aparece sin casos registrados. Mientras tanto, la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, San Luis, Neuquén y Jujuy están por debajo de la media nacional.

Por su parte, la provincia de Buenos Aires contabilizó 102 víctimas de femicidio directo, el 40,47% del total.

De la información reportada, surgió que al momento del femicidio al menos 9 víctimas se encontraban embarazadas, 7 en situación de prostitución y 6 tenían algún tipo de discapacidad.

También, que 4 pertenecían a pueblos originarios, 9 eran migrantes internacionales, 2 eran migrantes interprovinciales y al menos 3 eran migrantes intraprovinciales.

Las causas judiciales abiertas son 249 contra 266 sujetos activos de femicidio directo, y la diferencia con la cantidad de muertes se debe a que en un mismo expediente puede haber más de 1 víctima y más de 1 victimario.

Argentina violenta: 36 femicidios desde que comenzó la cuarentena

La Casa del Encuentro dio a conocer datos sobre los casos que se registraron desde el 20 de marzo hasta la fecha, en lo que son poco más de 40 días.

El Observatorio de Femicidios Adriana Marisel Zambrano, de la mencionada Asociación Civil, reveló los datos que se registraron desde que se inició el aislamiento social, preventivo y obligatorio, con el asesinato de 36 mujeres, según los números oficiales presentados en un comunicado.

Según expresaron en redes sociales, el objetivo de la información es visibilizar que "la Violencia de Género aumenta en la convivencia obligada, siendo la vivienda el lugar más inseguro". "Mostramos nuestra preocupación por las cifras alarmantes que relevamos a diario y destacamos la importancia de que el Comité de Crisis esté integrado por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad".

Desde La Casa del Encuentro, aseguran que "este pedido se da dentro de lo que consideramos asistencia integral, entendiendo que la violencia de género puede perpetuarse y hasta ser identificada como violencia institucional si el Estado no tiene la capacidad de evaluar todas sus aristas".

Los 36 femicidios en cuarentena en Argentina

El 28 de abril, Delfina Gutiérrez, de 66 años, fue asesinada en su casa de la provincia de Corrientes. El acusado, un sobrino de la mujer de 25 años, quedó detenido junto a otras dos personas.

El 28 de abril, Patricia Frete (47 años), vivía en Pilar, fue asesinada por su ex pareja. La hija de la mujer también fue herida. El acusado, Miguel Massolo, intentó suicidarse y está detenido.

El 26 de abril, Sandra Benítez (52 años), vivía en Campana. Fue apuñalada y falleció en el hospital. El principal sospechoso es su esposo Gustavo Di Matteo (50 años), quien fue detenido.

El 26 de abril, Romina Roda (23 años), vivía en Entre Ríos. El acusado, su pareja de 20 años, la apuñaló en su vivienda delante de su hija de 2 años.

El 25 de abril, apareció el cuerpo de Cecilia Basaldúa (35 años), en Capilla del Monte. El acusado es un joven de 23 años que quedó detenido.

El 23 de abril, Liliana Torasini (66 años), en  Villa Adelina, fue asesinada a golpes con una maza. El acusado es su hijo Alejandro Ferro, de 29 años, quien sufriría de esquizofrenia.

El 21 de abril, Delia Sánchez (84 años), vivía en San Fernando, fue asesinada a golpes. Su marido, Diógenes de Jesús Aguilera, de 83 años, se suicidó tras el crimen.

El 21 de abril, Alicia Pérez (74 años), de Rosario, fue asesinada a balazos. El acusado, su esposo Alfredo Alonso de 76 años, se suicidó.

El 20 de abril, Natalia Coronel (36 años), vivía en La Madrid, Tucumán, falleció en el hospital tras ser atacada a golpes. El acusado es su pareja de 32 años, Juan Carlos Salvatierra, que se suicidó.

El 17 de abril, Nancy Pereyra (36 años), de Florencio Varela, fue asesinada a balazos. Por el hecho detuvieron a su ex pareja, Mario González de 48 años.

El 16 de abril, María Solange Diniz Rabela (22 años), de San Vicente, Misiones, apareció carbonizada en un descampado. Detuvieron a su pareja, Marcelo Núñez, de 36 años y cacique de una aldea.

El 16 de abril, Jésica Minaglia (30 años), de Santa Cruz, fue asesinada a golpes con un hierro. Detuvieron a su ex pareja, el policía Pablo Núñez de 36 años.

El 16 de abril, Olga Verón (37 años), fue estrangulada en Moreno, y por el hecho quedó detenido su marido, Víctor Cáceres.

El 15 de abril, Camila Tarocco (26 años), fue encontrada asesinada en Moreno. Había salido de su casa para ir a cobrar el beneficio de 10 mil pesos que se otorga a las personas afectadas por la pandemia. El ex esposo quedó detenido.

El 10 de abril, Soledad Carioli Lespade (25 años), vivía en Chivilcoy, falleció en el hospital tras ser golpeada un día antes por su pareja quien quedó detenido.

El 6 de abril, María Yusco (45 años), fue asesinada por su esposo Jerónimo Cruz, en Escobar. El hombre de 60 años se suicidó.

El 4 de abril, Estella Fiorentín (40 años) vivía en Ayacucho, fue asesinada por José Urtizbiría, de 61 años, que también se quitó la vida luego de matar a su pareja.

El 4 de abril, Pamela Cardozo (28 años), de Chaco, fue asesinada y su pareja que sería el responsable del femicidio se suicidó.

El 3 de abril, María Alejandra Sarmiento (22 años), vivía en San Martín de Tucumán, fue apuñalada por su ex pareja Edmundo Martínez, de 55, quien quedó detenido.

El 2 de abril, Romina Videla (37 años), quien agonizó durante seis días tras ser prendida fuego y por el hecho fue detenido su esposo, Héctor Carrizo, de 60, y jubilado del Servicio Penitenciario Bonaerense.

El 31 de marzo, Yoana Romero (31 años) de Rosario, murió tras un cuadro de infección generalizada y por el hecho detuvieron a su pareja Fabián Gamarra, de 44.

El 31 de marzo, Romina Leiva (39 años), de Santa Fe, fue incinerada y falleció. Por el hecho detuvieron a su hijo Miguel Ángel Beresvilj, de 25 años.

El 30 de marzo, María Florencia Santa Cruz (30 años), fue hallada violada y estrangulada en su casa del partido de Tigre.

El 28 de marzo, Cristina Iglesias (40 años) y su hija Ada (7 años), en la casa en la que vivían en Monte Chingolo. Por los crímenes fue detenido Abel Romero, de 25 años, quien mantenía una relación con Iglesias.

El 28 de marzo, Leandro Almirón (21 años) y su hija Solange (2 años). El hecho apunta a que él mató a la pequeña y luego se suicidó.

El 26 de marzo, una beba de dos meses murió en Puerto Iguazú, tras recibir un disparo realizado por su padre cuando discutía con la madre.

El 24 de marzo, Verónica Soule (31 años), murió tras ser incinerada en Santa Fe

El 21 de marzo, Susana Melo (57 años), fue asesinada a golpes en Ingeniero White, y por el hecho detuvieron a su ex pareja, Raúl Acosta, de 49.

El21 de marzo, Lorena Barreto (32 años), fue asesinada a puñaladas, por lo que fue detenido su concubino, Roberto Rivero, de 74.

Además de los mencionados casos, el informe del Observatorio de Femicidios, se toman en cuenta los casos de:

Priscila Martínez (15 años), que estaba desaparecida desde el 23 de febrero, en Santiago del Estero

Roxana Casimiro, de 28 años, de Catamarca (falleció el 3 de abril y estaba internada desde el 18 de marzo).

Florencia Morales, de 39 años, de Santa Rosa de Conlara, en San Luis (apareció ahorcada el 6 de abril en la celda donde estaba detenida por haber violado la cuarentena).

Soledad Miranda, de 3 años, de Río Negro (los acusados son su padrastro y la madre).

Una joven de 22 años, de Formosa, que falleció por una infección generalizada, luego de practicarse un aborto clandestino. La víctima, según la Casa del Encuentro, es considerada "víctima de femicidio estatal".

La otra epidemia: en marzo hubo un femicidio cada 29 horas

La cifra surge del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven. Las parejas y exparejas siguen siendo los principales perpetradores.

A pesar de que la población argentina se encuentra en cuarentena desde el 20 de marzo, los femicidios siguen. Hemos visto pasar numerosos rostros de mujeres que se buscan, luego se descubren asesinadas, luego, se responsabiliza a su pareja o ex pareja por el crimen. Es una epidemia que sigue matando.

Desde el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven compartieron los datos obtenidos hasta el 30 de marzo y no son para nada alentadores. En el último mes una mujer fue asesinada cada 29 horas.

86 femicidios fueron entre 1 de enero al 30 de marzo de 2020.

24 femicidios en marzo.

6 femicidios durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

El 65% de los femicidios fueron cometidos por las parejas o ex parejas de las víctimas.

23 niñes perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista.

El mapa de femicidios está liderado por la provincia de Buenos Aires con 29 casos; le sigue Santa Fe con 11 y Córdoba y Jujuy con 6 cada una.

Cada 12 días una mujer mayor de 60 años es víctima de femicidio en Argentina

4 de cada 10 femicidios directos fueron cometidos por las parejas o exparejas de las víctimas.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación informó que cada 12 días, una mujer mayor de 60 años es víctima de femicidio en Argentina. Los resultados fueron obtenidos a partir de un análisis de las causas judiciales iniciadas entre 2017 y 2019.

El "Informe especial de mujeres adultas mayores víctimas de femicidio entre 2017 y 2019" indicó que entre esos años la Oficina de Violencia Doméstica recibió a 45.971 personas afectadas por estos hechos, la mayoría de ellas mujeres y el 4%, en 2008, correspondió a mujeres adultas mayores.

El trabajo precisó que en los casos de mujeres adultas mayores afectadas por hechos de violencia doméstica, la mayoría de las denuncias recayó sobre hijos de la persona afectada, en un 48%, a parejas, en un 27%, otras personas que no son familiares, que representan el 13%. Familiares de hasta un 4° grado de parentesco abarcan el 8%, mientras que el 4% restante implicó a hermanos.

El 74% de las personas denunciadas son varones y el 26% mujeres, mientras que el 57% de las mujeres mayores afectadas cohabita con sus agresor, sostiene el informe.

El 58% sufre violencia diaria o semanalmente; 22%, esporádicamente; 11%, quincenal o mensualmente, entre otros.

El trabajo analiza las causas judiciales de femicidio de adultas mayores que fueron iniciadas durante los años 2017, 2018 y 2019 en Argentina, con información del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina a partir de datos suministrados por cada una de las jurisdicciones del país a la Oficina de la Mujer a cargo de Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta de la Corte.

En el período analizado, el registro informó que "94 mujeres adultas mayores fueron víctimas de femicidio, tanto directo como vinculado", lo que implica un femicidio cada 11,6 días.

El documento reveló que el 81% de los femicidios de mujeres adultas mayores ocurrieron en la propia vivienda de la víctima.

Los datos arrojan que 4 de cada 10 femicidios directos fueron cometidos por las parejas o exparejas de las víctimas y casi 2 de cada 10, por los hijos de las víctimas.

Para cometer los femicidios directos se utilizó en el 24% de los casos la fuerza física, en otro 24% un arma blanca, en el 19% un arma de fuego y en el 8% fuego u otros medios combustibles; mientras que en el 23% se utilizó otro medio y en el 2% restante no se obtuvieron datos sobre el medio empleado.

En la presentación del informe, Highton declaró que "si bien hay mucho por trabajar, el mensaje es muy claro: la violencia es inadmisible, no hay excusas para la violencia de género".