Los funcionarios judiciales, a cargo de la investigación por el intento de asesinato contra la vicepresidenta, se trasladaron a la dependencia policial donde está detenido Fernando Sabag Montiel para tomarle declaración indagatoria. Pero se negó a declarar.
Finalmente, Fernando Sabag Montiel, el hombre de nacionalidad brasileña que intentó asesinar a Cristina Kirchner en la puerta del departamento de la vicepresidenta, declaró este viernes ante la Justicia por lo ocurrido en Recoleta.
El sujeto estuvo frente a la jueza y al fiscal pero no brindo ninguna declaración que colabore con el expediente. Por el momento quedará detenido en dependencia policial
Por cuestiones de seguridad, el acusado no fue trasladado a Comodoro Py. La Jueza María Eugenia Capuchetti y el Fiscal Carlos Rívolo, a cargo de la investigación, fueron hasta la dependencia policial sobre la calle Cavia en donde está alojado Montiel.
Los funcionarios judiciales que le tomaron declaración decidieron hacerlo este viernes luego de que los tests psicológicos concluyeran que Montiel estaba en condiciones de hablar frente a la Justicia ya que, según estas pericias, el joven "está ubicado en tiempo y espacio", por lo que su defensa no podría alegar que es inimputable.
En Villa del Parque, el barrio donde vivía sobre la calle Terrada, lo conocían como Tedi. Su madre, Viviana, que se dedicaba a vender ropa, falleció en 2017, a causa de problemas respiratorios.
A fines de agosto, Tedi tuvo sus cinco minutos de polémica en Crónica TV. Acompañaba a una joven que decía ser su novia, mientras vendía algodones de azúcar. La joven decía que ya no cobraba planes sociales, que no estaba a favor, porque era "fomentar la vagancia".
En Facebook, en su muro, relató sus enfrentamientos con "las mafias de coperos peruanos", vendedores de algodón de azúcar sumamente territoriales. Habló de sus peleas a golpe de puño con ellos.
El destino inmediato de Sabag Montiel queda por definirse, con estudios de abogados que tocan el timbre en su domicilio de Villa del Parque en busca de representarlo y una causa a cargo de la Jueza federal María Eugenia Capuchetti.
Tras su detención, fue trasladado a una celda de la dependencia de la calle Cavia de la PFA. El arma que llevó a Juncal y Uruguay, con la que le gatilló a Cristina Fernández de Kirchner en la cara, una pistola Bersa calibre 380 con el número parcialmente limado, es otro punto en la historia.