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Villarruel inauguró Expo Venado 2026 y reclamó el fin de las retenciones para el agro y la industria

En la apertura de la 90ª edición de la tradicional muestra santafesina, la vicepresidenta destacó el valor del interior productivo, llamó a la unidad nacional y recordó con emoción a los veteranos de Malvinas.

La Vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, participó de la apertura de la 90ª edición de Expo Venado en la provincia de Santa Fe, donde encabezó el tradicional corte de cinta inaugural junto a autoridades locales y dirigentes rurales, y dejó definiciones contundentes sobre el rumbo económico: afirmó que el país debe avanzar hacia un esquema sin derechos de exportación para el campo y la industria.

La titular del Senado recorrió la pista central del predio ruralista junto a la presidenta de la Sociedad Rural de Venado Tuerto, Noelia Castagnani; el Intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella; y el Ministro de Desarrollo Productivo de la provincia de Santa Fe, Gustavo Puccini. En ese marco, mantuvo contacto directo con productores y expositores del sector agroindustrial de la región.

En una conferencia de prensa brindada durante la recorrida, la vicepresidenta remarcó que el porvenir económico de Argentina está atado al trabajo productivo y la agregación de valor.

"El trabajo de las familias venadenses, el esfuerzo, la innovación y la tecnología permiten el éxito de una ciudad como esta y permiten que eso se plasme y se derrame hacia otras partes de la provincia de Santa Fe y del país", sostuvo.

Consultada puntualmente sobre el tratamiento de la carga tributaria sobre el comercio exterior en el Congreso de la Nación, la funcionaria señaló: "Desconozco que en el Congreso tengamos todavía algún tipo de proyecto de ley respecto a esto, pero por supuesto el futuro de nuestro campo y de nuestra industria debe ser sin retenciones a las exportaciones".

Villarruel ponderó además el rol estratégico de la provincia en el entramado económico nacional y resaltó que el desarrollo debe articularse entre el sector primario y la actividad manufacturera.

"Siempre la invencible provincia de Santa Fe fue muy importante, sigue siéndolo. El futuro de la República Argentina tiene que ser un futuro pensando desde lo agropecuario y lo industrial", afirmó tras evocar también sus raíces familiares paternas en territorio santafesino.

En otro pasaje de su diálogo con los medios, la vicepresidenta abordó la reciente exhibición de la bandera de Malvinas por parte de la Selección Nacional de fútbol. Como hija de un veterano de guerra, calificó el hecho como profundamente emotivo.

"Fue ver plasmados estos 40 años en los cuales muchos de nuestros veteranos fueron invisibilizados y finalmente ser reconocidos en el ámbito internacional, y más en un partido contra Inglaterra", expresó.

Hacia el final, al referirse al panorama político y social, Villarruel instó a priorizar la generación de empleo genuino y el diálogo amplio por encima de las disputas electorales.

"Creo que lo más importante es primero ahondar en la unión nacional, sin estar pensando en candidaturas ni en partidos políticos, sino pensando en el futuro que Argentina, con nuestro potencial, debiera tener", concluyó.

Dato Indec: repuntaron la industria y la construcción en junio

Ambos indicadores mostraron resultados alcistas, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

La industria y la construcción mostraron crecimientos interanuales en junio y volvieron a ubicarse en terreno positivo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Industria

En junio, el índice de producción industrial manufacturero subió 2% contra el mismo mes de 2025. Así, cortó una racha de dos meses a la baja y volvió a posicionarse sobre el sendero alcista.

En cuanto a la medición mes a mes, el índice de producción industrial manufacturero contrajo 0,9% y el índice serie tendencia-ciclo registró una variación negativa cercana a cero.

Sin embargo, el incremento en junio no pudo traccionar al acumulado del año, que terminó con una caída de 2,2% respecto a igual período de 2025.

De esta manera, marzo, 5,1%, y junio son los únicos dos meses que cerraron con variaciones positivas.

En cuanto a las divisiones, nueve de las dieciseis presentaron subas interanuales.

  • Alimentos y bebidas: 6,2%.
  • Productos de tabaco: 0,4%.
  • Productos textiles: -15,9%.
  • Prendas de vestir, cuero y calzado: -8,4%.
  • Madera, papel, edición e impresión: 8,4%.
  • Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear: 3,4%.
  • Sustancias y productos químicos: 11%.
  • Productos de caucho y plástico: -2,9%.
  • Productos minerales no metálicos: -7,2%.
  • Industrias metálicas básicas: 11,8%.
  • Productos de metal: 3,6%.
  • Maquinaria y equipo: -16,8%.
  • Otros equipos, aparatos e instrumentos: -25,3%.
  • Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes: -3,5%.
  • Otro equipo de transporte: 7,2%.
  • Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras: 3,4%.

Construcción

La construcción también anotó una variación positiva en junio. El indicador sintético de la actividad de la construcción subió 4% interanual y el acumulado enero-junio cerró con un incremento de 2,8%.

En este caso, el desempeño mensual del indicador sintético de la actividad de la construcción fue diferente y anotó más subas que bajas: únicamente febrero, -1,5%, y abril, -2,8%.

Medido contra mayo, el sector anotó la mayor caída en lo que va del año: fue de 4,1%, seguida por abril, -3,7%.

Respecto a los rubros, siete de los trece anotaron subas interanuales.

  • Artículos sanitarios de cerámica: 10,7%.
  • Asfalto: -17,1%.
  • Cales: 5,7%.
  • Cemento portland: -1,2%.
  • Hierro redondo y aceros para la construcción: 4,6%.
  • Hormigón elaborado: -2%.
  • Ladrillos huecos: 7,1%.
  • Mosaicos graníticos y calcáreos: -13,6%.
  • Pinturas para construcción: -2,7%.
  • Pisos y revestimientos cerámicos: -3,4%.
  • Placas de yeso: 10,5%.
  • Yeso: 1,7%.
  • Resto: 30,8%.
  • aumentará.

El pollo se convirtió en la carne más consumida por los argentinos

El consumo de carne de pollo en Argentina alcanzó un récord histórico de casi 50 kilos por habitante al año.

Por primera vez en la historia, el pollo se transformó en la proteína animal más consumida de Argentina y desplazó a la carne vacuna de un liderazgo que mantuvo durante décadas.

Con un consumo de 49 kilos por habitante al año, la carne aviar alcanzó un récord impulsado por cambios en los hábitos de consumo, la innovación tecnológica y el crecimiento sostenido de la industria.

Así lo destacó el director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas, Carlos Sinesi, quien aseguró que este cambio no se explica únicamente por una cuestión de precios, sino por una transformación profunda del sector.

"Desde principios de los años 2000 empezamos un proceso de crecimiento muy fuerte. Pasamos de producir 700.000 toneladas a más de 2.500.000 y multiplicamos los mercados de exportación", explicó Sinesi.

Cambio en la forma de consumir

Sinesi señaló que las preferencias de los consumidores también evolucionaron con el paso de los años. Mientras antes predominaba la compra del pollo entero, actualmente existe una mayor demanda de cortes específicos y productos listos para cocinar.

"Antes se compraba un pollo entero una o dos veces por semana. Hoy la gente compra pechuga, milanesas, alas, patamuslo o productos listos para cocinar. Hay mucha más segmentación y practicidad", indicó.

El directivo agregó que la rapidez para preparar estos alimentos también fue determinante para el crecimiento del consumo.

"Llegás a tu casa, cocinás una pechuga en cinco minutos y ya estás comiendo. Eso ayudó muchísimo al crecimiento del consumo", sostuvo.

El representante del sector destacó además el presente de la industria avícola luego de recuperar el estatus sanitario tras los brotes de influenza aviar.

En ese sentido, resaltó el trabajo conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria para mantener abiertas las exportaciones y recuperar los mercados que permanecen restringidos.

"Hoy estamos libres nuevamente de influenza aviar desde hace un par de meses y tratando de restablecer los pocos mercados que todavía permanecen cerrados, como China y la Unión Europea", afirmó.

Dijo, además, que Argentina cuenta con "un sistema de zonificación sanitaria reconocido internacionalmente que permite continuar exportando desde las regiones no afectadas en caso de detectarse algún foco aislado de la enfermedad".

Actualmente, la producción avícola argentina llega a más de 70 mercados internacionales.

El mito de las hormonas

Sinesi también buscó desmentir una de las creencias más difundidas sobre la producción de pollo: el supuesto uso de hormonas para acelerar el crecimiento de las aves.

"No hablamos de un mito porque los mitos suelen tener algo de realidad. Acá no hay absolutamente nada de realidad", aseguró.

Como ejemplo, recordó el tratamiento hormonal que recibió Lionel Messi durante su infancia: "A Messi le dieron hormonas de crecimiento cuando tenía 12 años. En un pollo eso sería imposible porque el animal está listo para faena a los 45 días. No existe ninguna posibilidad biológica ni económica de hacerlo", afirmó.

El crecimiento acelerado, explicó, se debe exclusivamente al mejoramiento genético, la alimentación balanceada y los avances tecnológicos incorporados a la producción, incluso mediante herramientas de inteligencia artificial que optimizan el bienestar animal.

De acuerdo con datos del sector, un pollo destinado al mercado argentino alcanza un peso cercano a los tres kilos entre los 44 y 46 días de vida, mientras que la eficiencia productiva continúa mejorando año tras año.

Sinesi reveló además una cifra que refleja la magnitud de la actividad: "en Argentina nacen alrededor de 1.000.000.000 de pollitos por año, volumen que permite abastecer el mercado interno y sostener el crecimiento de las exportaciones.

Flexibilizaron la importación de maquinaria usada para proyectos industriales e incentivar la producción local

Por decreto, el Gobierno nacional modificó el régimen que permite ingresar líneas de producción usadas desde el exterior. Amplió los bienes alcanzados, agilizó trámites y endureció las sanciones por incumplimientos.

El Gobierno actualizó el régimen de importación de maquinaria de producción usada, destinado a proyectos industriales y avanzó con una flexibilización de las condiciones para el ingreso de maquinaria desde el exterior, en una medida que busca impulsar inversiones y mejorar la competitividad de las empresas.

La decisión fue oficializada mediante el Decreto 483/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial, que introduce una amplia reforma sobre el esquema creado en 2016 para facilitar la incorporación de equipamiento productivo usado en la industria.

Desde el Poder Ejecutivo argumentaron que, tras una década de vigencia, era necesario adecuar la normativa a los actuales lineamientos de política industrial y comercial. En ese sentido, señalaron que los cambios apuntan a reducir demoras administrativas, simplificar procedimientos y establecer sanciones más severas frente a incumplimientos.

Uno de los principales cambios es la ampliación del alcance del régimen. A partir de ahora, podrán importarse líneas de producción que incluyan maquinaria usada destinada a proyectos de mejora de competitividad aprobados por la autoridad de aplicación.

También se incorporan expresamente bienes complementarios o accesorios indispensables para el funcionamiento de esas líneas productivas.

La nueva reglamentación habilita además la importación de equipos usados destinados al tratamiento o eliminación de sustancias contaminantes del aire, el suelo o el agua, siempre que formen parte de plantas industriales o de generación eléctrica y resulten esenciales para su funcionamiento.

Otro de los aspectos incorporados es la posibilidad de importar bienes destinados a conformar sistemas automatizados de almacenamiento, conocidos como "almacenes inteligentes", integrados por maquinaria, equipos y software para la gestión automatizada de productos.

La normativa también flexibiliza las condiciones vinculadas a la antigüedad de los bienes. Los equipos usados podrán tener hasta 20 años de fabricación y, en caso de haber sido reconstruidos o actualizados para extender su vida útil, el límite se amplía hasta los 30 años.

La autoridad de aplicación del régimen será la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, que tendrá facultades para dictar normas complementarias y resolver la aprobación de los proyectos junto con la Subsecretaría de Comercio Exterior y la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento.

Más exigencias para acceder al beneficio

Si bien el decreto flexibiliza algunos requisitos, también mantiene determinadas condiciones para las empresas que soliciten el beneficio. Entre ellas, deberán realizar compras de bienes nuevos de origen nacional por un monto equivalente al menos al 10% del valor FOB de la maquinaria usada importada.

Esa inversión podrá destinarse tanto a la línea de producción alcanzada por el proyecto como a otras actividades de la empresa o incluso a proveedores directos vinculados con la producción.

Además, las compañías deberán presentar un dictamen técnico elaborado por un organismo estatal especializado, una universidad nacional o un ingeniero matriculado que evalúe las características del proyecto.

La reglamentación fija también que los proyectos deberán ponerse en marcha en un plazo máximo de un año desde su aprobación, aunque prevé la posibilidad de otorgar prórrogas cuando existan razones debidamente justificadas.

Trámites más ágiles y aprobación automática de algunas gestiones

Entre las modificaciones incorporadas, el Gobierno estableció plazos específicos para la administración y para las empresas, e incluso contempló mecanismos automáticos frente a determinadas demoras burocráticas.

Asimismo, se mantendrá la posibilidad de obtener una Constancia de Expediente en Trámite mientras se analiza la solicitud. Ese documento permitirá avanzar con la importación de los bienes mediante la constitución de garantías aduaneras, aunque no implicará la aprobación automática del proyecto ni el acceso definitivo a los beneficios.

La norma también dispone que los instrumentos vinculados a estas importaciones sean gestionados a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino y validados automáticamente mediante el Sistema Informático Malvina.

Sanciones más duras por incumplimientos

El decreto endurece las penalidades para quienes incumplan las condiciones del régimen. Entre otras situaciones, prevé la ejecución total de las garantías cuando las empresas no presenten la rendición de cuentas, utilicen indebidamente la constancia de trámite, no concreten las inversiones comprometidas o incumplan la obligación de adquirir bienes nacionales.

Además, cuando se detecte información o documentación irregular presentada con intención fraudulenta, la autoridad de aplicación podrá disponer la inhabilitación para acceder al régimen durante tres años, además de ejecutar las garantías correspondientes.

La reforma también estableció una sanción económica adicional equivalente al 20% de los tributos que hubieran dejado de ingresarse, más intereses y cargos punitorios.

Por último, el decreto determina que las nuevas disposiciones también alcanzarán a numerosos expedientes que aún permanecen abiertos o pendientes de resolución, incluyendo trámites iniciados bajo regímenes anteriores, con el objetivo de unificar criterios y acelerar su cierre definitivo.

La industria volvió a caer en mayo y algunos sectores operan hasta 30% abajo de 2022

Si bien se registraron algunos sectores que mejoraron en la medición mensual, la mayoría de los sectores muestran un nivel de producción muy por debajo del que tenían hasta hace unos años.

La actividad industrial no mostró signos de mejoría durante mayo. Registró una caída mensual de 0,8% y un retroceso del 5% interanual.

A pesar de que algunos sectores mejoraron su desempeño en la comparativa contra abril, la mayoría no logra superar los niveles del año pasado y se ubican muy por debajo de años anteriores.

Los datos se desprenden del último informe de coyuntura industrial de la Unión Industrial Argentina, realizado partir de datos de consumo de energía eléctrica, demanda industrial y consultas a líderes del sector.

"Los indicadores de mayo presentaron una dinámica heterogénea respecto al mes anterior, con mejoras puntuales en algunos sectores, aunque sin modificar el panorama general de bajo nivel de productivo", destacó la central empresaria.

La actividad vinculada a la construcción exhibió una mejora mensual respecto de abril, con los despachos de cemento habiendo crecido 3,5% y el Índice Construya 1,9%.

Sin embargo, remarcaron que el sector continúa rezagado, ubicándose muy por debajo de los niveles de 2022: en la comparativa de los primeros cinco meses, las caídas son de 23% en los despachos de Cemento y 30% en el Índice Construya.

Por su parte, la producción de autos registró un crecimiento mensual de 2,2%, aunque continúa siendo uno de los sectores con menor desempeño anual en el acumulado del año: -19,3% contra mismo período de 2025.

Menor demanda eléctrica y exportaciones

En contraste, la demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales registró una baja mensual de 2,1% y la producción metalmecánica cayó 1,4%. En la misma línea, el patentamiento de maquinaria industrial cayó 11,2% mensual.

"Con estos datos, en lo que va del año el nivel patentado se ubicó por debajo de los niveles 2025 y 2022", destacó la Unión Industrial Argentina.

Por su parte en el frente externo, las exportaciones hacia Brasil registraron una baja mensual de 7% debido a "un menor dinamismo en la exportación de autos, productos primarios y molienda".

En esta línea, disminuyó la liquidación de divisas del sector agroindustrial, -6,2%, con una contracción interanual del 11,7% en gran medida por un alto nivel de comparación de 2025. Sin embargo, contra 2022 esa caída es aún mayor, con un descenso de 32,5%.

Industria: 4 de cada 10 empresas reportaron caídas en producción y en ventas

La encuesta de la UIA mostró un avance en abril, aunque continúa mostrando señales de debilidad y falta de recuperación.

El Monitor de Desempeño Industrial que elabora la Unión Industrial Argentina se ubicó en 43,5 puntos en abril y mejoró 7% frente al promedio del primer trimestre de 2026.

Si bien el resultado mostró una mejora en el indicador, explicaron que el alza respondió a "la baja base de comparación generada por la estacionalidad de enero".

Medido contra el mismo mes de 2025, la situación empeoró y cayó 2,2%.

Según el informe, los resultados negativos predominaron en las principales variables: 4 de cada 10 industrias relevadas marcó un retroceso en su producción y ventas.

En particular, el 38% de las empresas relevadas indicó que su nivel de producción cayó; en las ventas el resultado se agudizó y alcanzó el 45,5% para las internas y 30,4% para las exportaciones.

Para las micro y pequeñas empresas el resultado se agravó: enfrentaron una situación más compleja en términos de producción, 43,9% indicaron caídas, y ventas, 52,8% con caídas.

Por su parte, las medianas y grandes mostraron un peor desempeño en materia de empleo, 30% registró una disminución de su dotación de personal.

Empleo

El Monitor de Desempeño Industrial de abril continuó mostrando señales de debilidad, donde el 22,4% de las firmas relevadas redujo su dotación.

"Si bien se desaceleró respecto al relevamiento anterior, es el tercer valor más elevado de toda la serie", indicaron.

Entre quienes ya ajustaron personal, el 35,1% también redujo turnos, el 21,3% adelantó vacaciones y el 14,3% suspendió trabajadores.

Hacia adelante, el sector se muestra pesimista sobre la incorporación de nuevos trabajadores, 24%, mientras que los que prevén contratar son menos, 20,2%.

Situación financiera

Respecto a los pagos, el 44,9% tuvo problemas para pagar íntegramente al menos uno de los siguientes pagos en abril: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos e impuestos.

El porcentaje de empresas con atrasos en todos los pagos en simultáneo fue 6,1%.

El pago de impuestos, 33,8%, y proveedores, 32,2%, se ubicaron como los de mayor problema.

A su vez, el 6,1% presentó atrasos en todos los conceptos mencionados, una proporción que, aunque reducida, significó el cuarto valor más alto desde enero de 2021.

El aumento del endeudamiento y el pago de intereses aparecen como las dos consecuencias que más afectaron el sistema de pagos, con 36,3% y 33,9% respectivamente. Sólo para el 10,1% no hubo impactos significativos.

Caída en la demanda y aumento de costos, las principales preocupaciones del sector
El sector manufacturero menciona estas dos variables como las inquietudes más grandes. Para la primera, casi la mitad de los encuestados se mostró con agobio, 49,7%.

Desglosado, el 24,8% marcó la caída de la demanda de otras industrias, el 16,9% la caída de la demanda de hogares y el 8% la caída de la obra pública.

Por debajo se encuentra el aumento de costos, 21,3%, seguido por materias primas e insumos nacionales, con el 20,9%.

El Monitor de Desempeño Industrial destacó el aumento que viene arrojando la dificultad para competir frente a los bienes traídos del exterior, 15,6%, un reclamo que la Unión Industrial Argentina mantiene vigente y se lo comunicó al Gobierno en distintas ocasiones.

Aseguraron que la industria frenó su caída interanual en marzo tras 8 meses de retroceso

Un informe privado reveló que la actividad tuvo una leve mejora en el tercer mes del año frente al mismo periodo de 2025.

La actividad industrial frenó su caída interanual en marzo tras ochos meses seguidos de retroceso, al registrar una leve mejora, pero cayó frente a febrero y terminó el primer trimestre en terreno negativo, según reflejó un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas.

De acuerdo al último reporte del Índice de Producción Industrial de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, la actividad industrial interrumpió en marzo su racha negativa al registrar una ligera mejora interanual del 0,6%.

Pese a este respiro, la industria encadena tres trimestres de contracción y acumula un retroceso del 2,3% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior.

Asimismo, la medición desestacionalizada frente a febrero mostró una caída del 1,6%.

Según la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, este retroceso mensual debilita las señales de una recuperación inmediata que se percibían a fines de 2025.

En este marco, sostuvo que "los datos de frecuencia trimestral dan cuenta de una mejora respecto al cuarto trimestre del año pasado, indicando que la eventual recuperación podría haberse pospuesto al inicio de 2026".

Actualmente, la caída de la actividad sigue estando muy difundida, afectando al 60% de los sectores industriales.

En este escenario de transformación y apertura económica, la entidad señala que mientras algunos sectores enfrentan fuertes presiones competitivas, otros encuentran oportunidades en las cadenas de valor vinculadas al agro, la energía y la minería.

El desempeño de los sectores mostró una fuerte disparidad en el inicio del año. El ranking de crecimiento lo lidera la refinación de petróleo, con un avance acumulado del 9,5%, alcanzando el volumen más alto desde 2008.

Le siguieron la producción de químicos y plásticos, +2,6%, y el sector de alimentos y bebidas, +0,8%.

En la vereda opuesta, la industria automotriz se mantiene como el sector más afectado, con una fuerte caída del 19,3% en el trimestre.

Según el informe, este sector es responsable de aproximadamente el 70% de la caída acumulada de la industria en su conjunto. Otros rubros con mermas significativas fueron la producción metalmecánica, -8,5%, y los despachos de cigarrillos, -5,8%.

Al observar la producción según el destino de los bienes, los datos reflejan la fragilidad del consumo interno. Los bienes de consumo durable registraron una contracción del 15%, realizando el mayor aporte a la caída industrial del trimestre.

Los bienes de capital, por su parte, sufrieron un retroceso del 7,4% trimestral.

Por otro lado, los bienes de uso intermedio lograron una mejora del 1%, impulsada principalmente por el petróleo y los químicos.

Mientras que los bienes de consumo no durable se mantuvieron estables, igualando el nivel del año pasado.

La actividad económica cayó 2,9% anual en febrero y se frenó la recuperación

La economía volvió a caer en febrero, frenó la mejora de enero y expuso un escenario dispar, con la industria y el consumo aun debilitados frente al impulso de los sectores exportadores como energía y minería.

Tras un enero con señales positivas, el nivel de actividad volvió al terreno negativo, afectado principalmente por el desempeño de la industria y el consumo interno.

De acuerdo con el Índice General de Actividad de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía se contrajo 2,9% interanual durante el segundo mes de 2026.

En términos desestacionalizados, el indicador también mostró una baja del 0,5% respecto de enero, lo que marca un freno en la tendencia de corto plazo. En el acumulado del primer bimestre, la actividad exhibe una caída de 1,9%.

El dato contrasta con el desempeño de enero, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec había mostrado una suba de 1,9% interanual y de 0,4% frente a diciembre en la medición desestacionalizada.

Ese resultado había sido celebrado por el Gobierno libertario como una señal de consolidación del rumbo económico.

Incluso, el Ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en aquel momento que la actividad había alcanzado un "máximo histórico", en línea con la expectativa oficial de crecimiento del 5% del Producto Bruto Interno para todo 2026.

Sin embargo, el retroceso de febrero introduce dudas sobre la capacidad de sostener ese objetivo en el corto plazo.

Actividad económica: qué paso en cada sector

El análisis sectorial muestra un escenario heterogéneo, con fuertes contrastes entre los distintos rubros de la economía.

La industria manufacturera volvió a ser uno de los sectores más afectados, con una caída interanual del 7,9%, impulsada por la baja en maquinaria y equipos, así como en la producción de alimentos, particularmente en la molienda de aceites.

El comercio también reflejó la debilidad del consumo, con una contracción del 6,9% interanual tanto en el segmento mayorista como minorista.

A esto se sumó una caída del 5,6% en el sector de Electricidad, Gas y Agua, vinculada a un menor nivel de demanda tanto de hogares como de actividades productivas.

En contraste, los sectores asociados a la exportación de recursos naturales continúan mostrando dinamismo.

La actividad de Minas y Canteras creció 12,6% interanual, impulsada principalmente por la producción en Vaca Muerta, que mantiene niveles récord.

Sin embargo, el informe advierte que los yacimientos convencionales registran caídas, lo que modera el resultado global.

El agro también mostró números positivos, con un crecimiento del 6,7% interanual. Este desempeño estuvo explicado por un fuerte avance de la producción agrícola, que subió 13%, aunque parcialmente compensado por una caída del 7,1% en la actividad ganadera.

Por su parte, la intermediación financiera se mantuvo en terreno positivo, con una suba del 8,8%, mientras que otros sectores presentaron variaciones más moderadas.

La construcción creció apenas 0,7%, al igual que el rubro de transporte, almacenamiento y comunicaciones, mientras que la administración pública y defensa registró una leve caída del 0,6%.

El informe refleja una economía que avanza a distintas velocidades. Mientras los sectores exportadores y financieros muestran signos de fortaleza, la industria y el consumo interno siguen sin consolidar una recuperación sostenida.

En este contexto, el dato de febrero deja un punto de partida más débil para el resto del trimestre y plantea un desafío adicional para alcanzar la meta oficial de crecimiento del 5% en 2026, en un escenario donde los motores tradicionales de la economía aún no logran acompañar el impulso de los sectores más dinámicos.

Dato Indec: el uso de la capacidad instalada de la industria fue de 53,6% en enero

El informe oficial reveló un retroceso interanual frente al 55% de 2025.

La industria manufacturera argentina atraviesa un inicio de año crítico, marcando su peor registro de actividad desde la salida de la crisis de 2002.

Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la utilización de la capacidad instalada se desplomó al 53,6% en enero de 2026, lo que representa un retroceso frente al 55% registrado en el mismo mes del año anterior.

El desplome más alarmante se observa en la industria textil, que operó a niveles de subsistencia con apenas un 23,7% de su capacidad instalada.

La caída es drástica si se compara con el 33,9% de enero de 2025, una dinámica impulsada principalmente por el derrumbe en la fabricación de tejidos y el acabado de productos.

Este sector, sensible a la caída del poder adquisitivo, lidera el ranking de la inactividad fabril en el arranque del año.

La situación no es mejor para las terminales automotrices, que trabajaron al 24% de su potencial, quedando muy lejos del 34,8% del 2025.

De acuerdo a los datos oficiales, esta parálisis está directamente relacionada con la menor cantidad de unidades fabricadas, que sufrieron una disminución del 30,4% en su producción interanual.

El freno en las plantas refleja tanto la caída de la demanda local como los desafíos del sector exportador.

Por su parte, la metalmecánica, excluida la automotriz, se ubicó en un 31,4%, afectada por el desplome en rubros clave vinculados al campo y el hogar.

El informe del Indec reveló una caída del 32,1% en la fabricación de maquinaria agropecuaria y del 35,8% en aparatos de uso doméstico, como heladeras o lavarropas.

Según el análisis sectorial, estos rubros están atravesados de manera directa por los efectos de la apertura comercial y la competencia externa.

En contraste, la actividad económica muestra una fuerte dualidad, con niveles de utilización elevados en energía y minería, pero críticos en el mercado interno.

Mientras sectores como la refinación del petróleo alcanzaron el 86,8% y las industrias metálicas básicas el 67,6%.

Gracias a un crecimiento del 17,2% en la producción de acero crudo, el resto del entramado productivo nacional sigue operando a media máquina, confirmando el escenario de recesión industrial más profundo en décadas.

La industria argentina registró la segunda peor caída del mundo en los últimos 2 años

Los datos surgieron de la Agencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Industrial.

Argentina tuvo el segundo peor desempeño industrial del mundo en los últimos dos años, solo superado por Hungría, según un reciente informe de Audemus en base a datos de Naciones Unidas.

El desplome del 7,9% vino acompañado de un veloz cierre de empresas y despidos masivos.

El ranking internacional consolida índices para más de 80 países y, a diferencia de lo que ocurrió en otras regiones, la consultora aseguró que "no es una complicación importada: es una crisis fabricada en casa".

Entre finales de 2023 y finales de 2025 Argentina tuvo la segunda peor caída de producción industrial del mundo, de acuerdo con el último informe de la consultora Audemus, elaborado con datos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, que monitorea índices de unos ochenta países relevantes para la actividad.

"El contexto manufacturero mundial en 2024 y 2025 no fue favorable. La producción industrial global creció, pero de manera heterogénea y con tensiones crecientes. En ese marco, varias economías industriales avanzadas registraron contracciones: Alemania, Canadá, Italia y Países Bajos, entre otros, pero la industria argentina retrocedió más que cualquier economía avanzada", explicó el informe.

Para Audemus, en el caso europeo las causas son "bien identificables y, en parte, exógenas".

Sobre este punto, cita el shock energético, la competencia china en ramas como la automotriz y las tensiones comerciales con Estados Unidos.

En cambio, en Argentina la crisis manufacturera "no es importada, está fabricada en casa" y enumera el tipo de cambio apreciado que erosiona la competitividad, la apertura comercial acelerada sin selectividad sectorial y la ausencia de instrumentos de política industrial.

En Brasil, el sector tuvo una expansión del 3,5% promedio, impulsada por la defensa del mercado interno, la competitividad del tipo de cambio y los planes de fomento, como el programa Mover vinculado al sector automotriz y Nova Indústria, que abarca también a otras actividades.

Chile creció 5,2%, Perú 6,5% y Uruguay 3,7%. Solo Colombia y México retrocedieron, pero con bajas poco representativas: 0,7% y 0,4%, respectivamente.

En la cima del ranking se encuentran los principales polos manufactureros del este asiático, como Taiwán, Vietnam, China y Singapur, que concentran los mayores crecimientos industriales del período y siguen consolidando su liderazgo global.

También crecieron con fuerza Egipto y Costa Rica, traccionados por la expansión de zonas francas vinculadas al mercado estadounidense.