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Isabel Martínez de Perón, el nefasto personaje del legado peronista

Decir que la expresidenta Isabel Martínez de Perón es una mujer nefasta, es caer en apenas un eufemismo a la hora de definir a la exesposa del Pocho Perón.

Fue la primera presidenta mujer en Argentina, ejerciendo el poder entre 1974 y 1976, tras la muerte de su esposo, Juan Domingo Perón.

Nombró a Videla como Jefe del Ejército y su marido, Perón, había nombrado a Massera titular de la Marina.

Fue la continuadora del terrorismo de Estado que ya había puesto en marcha Perón en el país, y le digo vigor y relevancia a la cacería asesina de argentinos y argentinas.

Ordenó a la Triple A "aniquilar" al terrorismo que había surgido de militantes civiles.

Martínez de Perón fue hábilmente influenciada por José López Rega, su ministro de Bienestar Social, que fue considerado un virtual primer ministro.

Isabelita, junto a López Rega, creó la Alianza Anticomunista Argentina, conocida como Triple A, órgano armado paraestatal con el que se comenzó a secuestrar y matar a argentinos que ofrecían resistencia al Gobierno peronista.

Isabelita, tal como la llamaban, fue tan inútil que prácticamente despejó el camino para darle paso a la Dictadura Cívico Militar que comenzó con el golpe de 1976, donde nos encontramos con un Gobierno asesino y oscuro, criminal, durante casi una década.

Fue derrocada mediante un golpe de Estado acordado entre ella y las fuerzas militares, ya que el peronismo no sabía cómo salir del fracaso estrepitoso de un tercer periodo marcado por los peores resultados de la historia.

Su gestión fue un fracaso de punta a punto, y se la recuerda por una profunda crisis económica que provocó tanto Isabelita como su Minsitro, Celestino Rodríguez, etapa que se recuerda como "el Rodrigazo".

Durante sus años de gobierno imperó la violencia política y el abuso de poder de grupos parapoliciales, tal el caso de la Triple A, liderado por su Ministro José López Rega.

El 24 de marzo de 1976, el día del golpe, Isabelita fue detenida por la Junta Militar y estuvo presa bajo arresto domiciliario durante 5 años. Primero en la residencia El Messidor, ubicada en Villa La Angostura, Neuquén, y posteriormente en la Quinta de San Vicente, situada en Buenos Aires. 

Más tarde se exilió en España, donde ha residido desde entonces, manteniendo un perfil muy bajo.

Isabel Martínez de Perón nació un 4 de febrero de 1931 en La Rioja. Sembró, junto a su marido, el Pocho Perón, el peor ejemplo y dejó una cría inefable que los ciudadanos y ciudadanas de Argentina padecemos hasta hoy.

Así nos va.

Las supuestas conquistas del peronismo que no fueron logradas ni por el peronismo ni por Perón

En la escolástica peronista, los logros de la justicia social le son atribuidos a ese gran farsante de la historia argentina llamado Juan Domingo Perón.

Conocido por sus íntimos como el Pocho, Perón supo captar el imaginario del pueblo obrero, siempre explotado, que rápidamente sintonizó con la simpatía de un militar filofascista que supo ganarse el favor de los trabajadores.

Lo primero que deberíamos entender es que Perón llegó al poder gracias a un golpe de Estado en Argentina.

1943, el año del golpe

Para comprender la compleja trama de aquellos años, deberemos remitirnos al 4 de junio de 1943, año en que Edelmiro Julián Farrell participó, junto al Coronel Juan Domingo Perón, en el golpe de Estado a la democracia llamado: "Revolución del 43" que derrocó al Gobierno del Presidente Ramón Castillo, último de la llamada Década Infame, debido al fraude electoral y a la corrupción imperante durante ese periodo.

Una vez concretado el golpe, Farrell se desempeñó en los cargos de ministro de Guerra y vicepresidente de la Nación durante la dictadura del General de división Pedro Pablo Ramírez.

Ramírez había participado del golpe de Estado de septiembre de 1930 contra el radical Hipólito Yrigoyen. Siendo Jefe del Servicio de Informaciones del Estado Mayor del General José Félix Uriburu, participó de manera destacada en los preparativos del asalto militar contra la democracia argentina.

Ramírez fue removido de su cargo en 1944, entonces Farrell asumió, por delegación, como presidente de la Nación.

Durante aquel golpe de Estado iniciado en 1943, el Pocho Perón ocupó importantes cargos: fue titular del Departamento Nacional de Trabajo, luego se hizo cargo de la Secretaría de Trabajo y Previsión. Más tarde fue ministro de Guerra, hasta que finalmente llegó a ser vicepresidente, durante la presidencia de Farrell.

Durante aquel periodo en que ocupó tan importantes cargos, Perón tomó medidas para favorecer a los sectores obreros y hacer efectivas las leyes laborales.

Las medidas que dictó Perón no surgieron de su imaginario, sino que ya habían sido pensadas y algunas puestas en vigencia por otros presidentes. El tiempo jugó a su favor y el humor social también.

La dictadura convocó a elecciones generales en 1946, en las cuales resultó victorioso el exvicepresidente militar, Juan Domingo Perón, quien asumió su primer mandato constitucional el 4 de junio de 1946.

Perón llegó por elecciones cívicas al poder luego de la movilización obrera del 17 de octubre de 1945. Fue entonces que Farrell ordenó la celebración de elecciones en 1946 y entregó el poder al General de brigada Juan Domingo Perón, quien había sido su vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión. El Pocho había participado del golpe militar de la mano de una dictadura que nada tenía que ver con la democracia.

Los supuestos logros del peronismo que no fueron del peronismo

Es necesario advertir que aquellas conquistas que el peronismo se atribuyó como propias, fueron el resultado de una serie de luchas infatigables que la sociedad argentina consiguió, en muchos casos, con el consenso de los principales partidos políticos.

El descanso dominical se logró en 1905, durante el Gobierno de Julio Argentino Roca.

Los socialistas presentaron la primera ley de protección del trabajo de mujeres y niños en 1907, durante el Gobierno de José María Cornelio del Corazón de Jesús Figueroa.

La ley de accidentes de trabajo, fue votada en 1914, durante el Gobierno de Roque Sáenz Peña, del Partido Autonomista Nacional. Ejerció la presidencia en 1910 y 1914, fecha en que falleció cuando aún le quedaban dos años de mandato.

La primera reglamentación del trabajo a domicilio fue votada en 1916, durante la presidencia de Victorino de la Plaza, quien gobernó Argentina desde el 9 de agosto de 1914 hasta el 12 de octubre de 1916.

La primera ley de jubilaciones fue sancionada en 1924, durante el Gobierno radical de Marcelo Alvear. En esta conquista, fueron muy importantes los aportes de diputados socialistas.

La jornada de 8 horas de trabajo se implementó en 1929, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, de la UCR.

Lo que conocemos como vacaciones pagas, se conquistaron en 1933, durante el Gobierno del General José Félix Uriburu, quien el 6 de septiembre de 1930, encabezó una sublevación cívico militar que derrocó al Gobierno democrático del Presidente Hipólito Yrigoyen, de la Unión Cívica Radical.

También durante el Gobierno del General José Félix Uriburu, en 1933, se implementaron las leyes de indemnización por despido sin causa, protección de la maternidad y licencia paga por enfermedades.

Finalmente, durante el Gobierno de Arturo Illia, en 1964 el presidente promulgó la Ley del Salario Mínimo, Vital y Móvil, la cual el Senado aprobó por unanimidad.

En el imaginario criollo, los argentinos creyeron en el relato peronista que ase atribuyó casi todas las conquistas sociales de la historia.

Pero es necesario entender que la legislación social argentina fue de avanzada para su época y fue un modelo para muchos países de América latina.

Al Pocho lo que es del Pocho

Sí hubo algunos logros que deberán anotarse entre los activos históricos del Pocho Perón.

Perón impuso el Estatuto del peón de campo, y trabajó por la ampliación del sistema jubilatorio, los fueros laborales y el aguinaldo. Esas conquistas fueron tomadas cuando era funcionario de la dictadura militar que imperó entre 1943 y 1946.

En caso de que los peronistas deseen acreditarse estos logros históricos, deberán aceptar también que Juan Domingo Perón fue un general filofascista que participó de un golpe de Estado en Argentina.

Por lo pronto, deberemos entender, si es que el rigor histórico nos interesa, que no hay una sola ley social de importancia sancionada en alguno de los periodos democráticos en los que Perón fue presidente de la Nación.

Lo que hizo Perón siendo presidente fue ampliar algunas conquistas ya logradas por otros mandatarios argentinos.

De no ser así, que Dios y la Patria me lo demanden.

El día que los peronistas fueron leales al coronel

El 17 de octubre de 1945, una masiva marcha de trabajadores irrumpe en Plaza de Mayo para pedir la liberación del Coronel Juan Domingo Perón.

Es una fecha clave en la escolástica peronista. El Día de la Lealtad se celebra en Argentina todos los años, desde aquel histórico 17 de octubre de 1945, cuando se produjo en Buenos Aires una gran movilización obrera y sindical que exigía la liberación del entonces Coronel Juan Domingo Perón.

Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, creada a su pedido, Perón había promovido los derechos de los trabajadores, algo que ya era una tendencia en el mundo y que llegaría de todos modos a Argentina.

Aquel 17 de octubre, una gran cantidad de manifestantes, en su mayor parte provenientes del sur del Gran Buenos Aires, ocupó el centro de la ciudad, particularmente alrededor de Plaza de Mayo, logrando la libertad del coronel prisionero.

Fue una bisagra en la historia argentina y un fuerte impulso que le dio vigor a la figura de aquel castrense que había llegado a la Secretaría de Trabajo gracias a un golpe militar contra la democracia.

Unos meses después de aquel episodio histórico, Perón sería elegido presidente de la Nación. Tal como lo relata el notable historiador José Luis Romero, la acción masiva fue organizada por los sectores ya considerados peronistas, quienes con apoyo militar y policial concretaron el movimiento popular para conseguir el retorno de Perón.

El 17 de octubre es considerado como el del nacimiento del peronismo y la fecha se ha convertido en uno de sus máximos símbolos, así como uno de los momentos más importantes de la historia del movimiento obrero argentino.

Más allá del nombre dado por el Partido Justicialista, también es llamado Día de la Lealtad peronista.

Luces y sombras de un militar controvertido

El 17 de octubre fue el primer hito en un camino que comenzó en la Secretaria de Trabajo y Previsión, desde la cual el golpista Juan Domingo Perón estableció un vínculo con los trabajadores y fue concretando derechos como el recordado Estatuto del Peón Rural.

Con Juan Domingo Perón se abrió en Argentina una etapa de corte filofascista, donde aparecieron listas negras, artistas prohibidos y violencia de Estado.

La decadencia económica del país también se profundizó con los sucesivos gobiernos peronistas.

En una jornada de tanta lealtad ciega, tal vez olvidan los muchachos que el líder y creador del movimiento fue un fascista espontáneo que persiguió a tres de los galardonados con el Premio Nobel.

La amnesia persistente del palco sindical se convierte en una herramienta de la patota peronista que siempre vuelve para destruir.

Los restos del coronel

Los restos del exmilitar que fue tres veces presidente de Argentina se encuentran en San Vicente, provincia de Buenos Aires.

Allí, el Museo Histórico 17 de Octubre exhibe desde 2006 el espacio con el monumento dedicado a la memoria de Perón, erigido con el esfuerzo de miles de militantes justicialistas y llevado adelante por el intenso trabajo de peronistas como Eduardo Duhalde, Antonio Cafiero, Manolo Quindimil, Fernando Galmarini, Lorenzo Pepe y los líderes de la CGT, entre otros.

Tras pasar 12 horas detenido, liberaron a Juan Grabois

El dirigente de Patria Grande recuperó la libertad durante la madrugada de este domingo. Había sido arrestado tras irrumpir en un edificio público disuelto por el Gobierno libertario.

Grabois fue detenido el sábado, luego de ocupar el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Históricas Juan Domingo Perón junto a diputados y militantes.

La sede, recientemente disuelta por decisión del Gobierno nacional, se encuentra ubicada en Austria 2601, en el barrio de Recoleta.

La ocupación generó un fuerte operativo policial que terminó con la detención de Grabois y varios manifestantes.

"No tengo una imputación específica, lo que hubo fue una permanencia pacífica para reclamar el derecho a la memoria histórica y frenar el avasallamiento dictatorial del gobierno de Milei, particularmente de Patricia Bullrich, que es una mujer muy perversa", declaró el dirigente tras su liberación.

Críticas al estado de las comisarías

Durante su salida, Grabois también criticó las condiciones en las que permaneció detenido.

Dijo que "la forma en la que trabaja el personal de seguridad es inhumana", y agregó que vio "oficinas vetustas, sin calefacción, llenas de ratas".

"Todo es manual, computadoras del año 84. Son algunas cosas que, cuando sea presidente, voy a cambiar para ayudar al personal", dijo.

Toma, operativo y acusaciones

El operativo se desató el sábado, alrededor de las 14 horas, cuando unas 50 personas ingresaron al edificio a través del local gastronómico llamado "Un café con Perón".

Según la Policía, los militantes violentaron una puerta, retuvieron a agentes federales, y colgaron banderas desde los balcones con las consignas tales como "Si no podés elegir, no hay democracia", y "Defendamos nuestra historia".

La Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró el accionar de la Policía Federal y sostuvo que se trató de una "usurpación violenta".

El cierre del Instituto

El 7 de mayo, el Vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció el cierre del Instituto Perón por representar "una carga presupuestaria injustificada".

Según el Ministerio de Capital Humano, el instituto contaba con 20 empleados y demandaba más de 400.000.000 de pesos anuales, sin realizar investigaciones activas.

El edificio, según el Gobierno, será reconvertido en una biblioteca para personas con discapacidad y el restaurante que funciona allí será adjudicado a un emprendimiento para jóvenes neurodivergentes.

Los Premios Nobel, la educación pública y el fascismo del Pocho Perón

Se habla mucho de la educación pública, lo cual es saludable. ¿Acaso olvidan la persecución del Pocho Perón a los nobeles argentinos?

Entusiastas integrantes del peronismo pronuncian esplendorosos discursos destacando las bondades de nuestra educación estatal. Gremialistas que responden al PJ también enjuagan su conciencia y alivian su secreta frustración enarbolando el estandarte de la educación pública. 

Olvidan los muchachos que el líder y creador del movimiento fue un fascista espontáneo que persiguió a tres de los galardonados con el Premio Nobel. La amnesia persistente del palco sindical se convierte en una herramienta de la patota peronista que sueña con volver.

El caso del doctor Saavedra Lamas 
El premio Nobel de la Paz, doctor Saavedra Lamas, fue cesanteado en su cargo de docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1946, cuando el Pocho Perón intervino la academia.

Su delito había sido no adherir al nuevo gobierno.

Fue presidente de la XI Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra en 1928 y de la Conferencia Panamericana de 1936. También presidió la Asamblea de la Sociedad de Naciones en 1936.

Fue rector de la Universidad de Buenos Aires entre 1941 y 1943 y profesor de esa academia hasta 1946. Presidió la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires. No es baladí recordar que Carlos Saavedra Lamas fue premiado con el Nobel de la Paz en 1936.

El caso del doctor Houssay
El premio Nobel de Medicina, doctor Houssay, fue cesanteado en su cargo de investigador de la UBA por el gobierno de facto de 1943. Justamente, en ese gobierno militar había un activo y entusiasta funcionario: el Coronel Juan Domingo Perón.

El delito del doctor Houssay había sido firmar una solicitada en apoyo a los aliados que se enfrentaban a la Alemania nazi.

En 1943 fue dejado cesante en la Universidad de Buenos Aires por haber firmado, junto con otras personalidades, una declaración de apoyo al bando aliado en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Es preciso señalar que Bernardo Houssay fue condecorado con el Nobel de Fisiología y Medicina en 1947.

El caso del doctor Leloir
En el año 1943, quien sería futuro premio Nobel, el doctor Leloir, tuvo que abandonar su cargo de investigador en la UBA. Lo hizo en una actitud de solidaridad para con su maestro, el doctor Houssay, quien había sido echado por Perón bajo la acusación de haber firmado una solicitada contra el nazismo.

La historia registra que hacia 1943, cuando tuvo que emigrar, fue porque su maestro, Bernardo Houssay, fue expulsado de la Facultad de Medicina de la UBA por firmar una carta pública en oposición al régimen nazi de Alemania.

En aquel entonces, el gobierno militar estaba a cargo de Pedro Pablo Ramírez, de cuya gestión fue funcionario el Coronel Juan Domingo Perón. El destino de Leloir fue Estados Unidos, donde ocupó el cargo de investigador asociado en el Departamento de Farmacología de la Universidad de Washington.

Leloir regresó a Argentina en 1946. Desde entonces, y hasta el fin de sus días, trabajó en el Instituto Campomar, dado que la Universidad de Buenos Aires, intervenida por el peronismo, le cerró las puertas.

Cuando en 1970 recibió el Nobel, donó los ochenta mil dólares del premio al Instituto Campomar, para continuar su labor de investigación. Por si acaso hiciera falta recordarlo, Luis Leloir fue premiado con el Nobel de Química en 1970.

Nostalgias del populismo tramposo

Durante el Gobierno de Cristina se habló mucho de educación pública y de investigación científica. Eran épocas de populismo tramposo y de relato farsante. Un caza bobos fenomenal que enganchó a millones de argentinos haciéndolos creer que estaban ante una revolución socialista. Las voces más hipócritas que pronunciaron sus discursos en torno a este tema eran funcionarios e intelectuales que respondieron al modelo kirchnerista. Modelo que, sin ánimo de ofender, fue una estructura organizada como asociación ilícita que tuvo por objeto saquear al Estado argentino y terminó robándole a los ciudadanos algo así como un PBI y medio completo. 

Sarmiento, el gran impulsor de la educación y la ciencia

No está demás recordar que durante la segunda mitad del siglo XIX, Domingo Faustino Sarmiento dio un impulso extraordinario al desarrollo de la ciencia en Argentina. Sarmiento se propuso darle continuidad a lo que décadas antes había hecho Bernardino Rivadavia.

El resultado de la política del Gran Maestro fue excelente. No sólo trajo al país a investigadores de la talla del naturalista Germán Burmeister y el astrónomo Benjamin Gould.

Además creó la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba integrada por un importante equipo de sabios europeos. Celebró los trabajos científicos de Francisco J. Muñiz y auspició la carrera arqueológica y paleontológica de Florentino Ameghino, a quien identificó como "el campeón de las nuevas ideas evolucionistas" que se propagaban por el mundo a partir de la obra revolucionaria de Charles Darwin.

Hacia finales del siglo XIX, Argentina vivió un período de impresionante crecimiento económico que no se vio reflejado en la actividad científica. Bástenos consultar al historiador José Babini, quien no dudó en denominar a ese período como "la crisis científica del 90".

Estaba sucediendo algo fatal, el empuje inicial de Sarmiento se fue diluyendo en la nada porque no encontró continuadores que fueran poseedores de la visión estratégica del ex presidente sanjuanino.

Todo el esfuerzo de Sarmiento se debilitó a principios del siglo XX por prejuicios ideológicos y luego se produjo un leve intento de recuperación con la Reforma Universitaria.

Para entender mejor el dilema plantado en estos últimos párrafos, recomendaré al ávido lector el libro Historia crítica de la ciencia argentina, de Julio Orione.

En este punto es necesario agregar lo que acaso sea una obviedad: los argentinos seguimos pagando los costos de una lucha fútil que se desata entre el conocimiento y la ideología. Una lástima por nosotros, porque nos estamos perdiendo la posibilidad de ser una nación digna, soberana y de avanzada.

Así nos va.

Cristina Kirchner: "Ahora Milei está comprobando que el problema no era el déficit fiscal"

Cristina Kirchner fue entrevistada por Pedro Rosemblat con motivo del 50° aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón.

La expresidenta, Cristina Kirchner, fue entrevistada por Pedro Rosemblat con motivo del 50° aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón. Aprovechó para criticar la política económica del actual Gobierno.

"El proceso que comenzó el 24 de marzo del 76 generó una cultura bimonetaria que es la que estamos hoy sufriendo", comenzó diciendo Crisitna. Y agregó: "porque no es como dice el Presidente Javier Milei, lo del déficit fiscal".

"Ahora está comprobando que no era el déficit fiscal, le faltan dólares y debe muchos dólares", sentenció. Aunque rápidamente se corrigió y pluralizó la deuda. "Debemos muchos dólares", remarcó.

Y en una clara referencia al cepo cambiario sumó: "está terminando junio y no pasa naranja".

Un 20 de junio de 1973 los peronistas protagonizaron la Masacre de Ezeiza

Fue un día como hoy, y se recuerda el retorno del Pocho Perón a Argentina, hecho que acarreó una serie de desencuentros entre las fracciones que tenía el peronismo. El general fascista llegó al Aeropuerto de Ezeiza y los enfrentamientos armados por diferencias ideológicas proliferaron a un ritmo vertiginoso.

La Masacre de Ezeiza dejó un saldo de 13 muertos y cientos de heridos. En el peronismo se recuerda aquel episodio como un acontecimiento épico, pero fue una muestra de barbarie, brutalidad y fascismo sin disimulo.

Luego de haber pasado 18 años de exilio, el líder y fundador del Justicialismo, Juan Domingo Perón, volvía al país. La matanza entre propios sucedió un 20 de junio de 1973. Fue uno de los puntos álgidos de un ciclo violento y bravucón que marcó a Argentina por décadas.

La llegada del Pocho fue vivida con fervor por los distintos grupos que albergaba el peronismo. Se movilizaron miles de militantes y adherentes hasta el Aeropuerto de Ezeiza, situado en Buenos Aires. Allí aterrizaría el avión que traía de vuelta al expresidente.

El episodio, hoy inscripto en la historia como la Masacre de Ezeiza, refiere a un tiroteo entre fracciones que se desató en cercanías del Aeropuerto de Ezeiza.

Entre los sectores del peronismo que acudieron a recibir a su líder, se encontraban grupos radicalizados y fanáticos como Montoneros y la Juventud Peronista. Además dio su presente la derecha justicialista, representada por los sindicalistas de la CGT.

En un intento bravucón e incomprensible por mostrar movilización de gente, los peronistas de izquierda quisieron irse a los puestos más próximos al avión. Pero, cuando lo hicieron, fueron atacados con armas de fuego desde el palco.

Los disparos llegaron desde quienes habían organizado el acto de bienvenida al Pocho Perón, un fascista ecléctico y autoritario que sembró la violencia en Argentina, al igual que los militares asesinos que dieron sucesivos golpes de Estado durante aquellas décadas oscuras y trágicas.

Si bien los resultados precisos de aquella matanza nunca se dieron a conocer, se calcula que hubo un saldo de 13 muertos y más de 300 heridos.

Perón se refirió a aquel episodio sangriento con las siguientes palabras: "Yo ya estoy amortizado", y agregó con cierto cinismo que "los peronistas tenemos que retornar a la conducción de nuestro movimiento, ponerlo en marcha y neutralizar a los que pretenden deformarlo de abajo o desde arriba".

Cómo se gestó el recibimiento a Perón

Algo importante de aquel nefasto hecho histórico, es que el 15 de junio de 1973, el presidente de Argentina en ejercicio, Héctor José Cámpora, había viajado en visita oficial a España para acompañar a Perón en su retorno definitivo al país.

Para la recepción del Pocho, el Tío Cámpora dejó en manos de las autoridades partidarias la elección del lugar donde se montaría el palco.

Los peronistas de la cúpula partidaria desecharon hacerlo en Plaza de Mayo o sobre avenida 9 de Julio. Fue entonces cuando Cámpora optó, a propuesta del Coronel retirado Jorge Manuel Osinde, hacerlo en el cruce de la Autopista Ricchieri con la Ruta 205, sobre el puente del Trébol, a 3 kilómetros del Aeropuerto de Ezeiza.

Todo terminó mal: una vez más, Argentina se convertía en presa fácil de la violencia fogoneada desde el poder de turno.

Así nos fue.

Macri: "Si Perón viviera se afiliaría a Juntos por el Cambio"

El expresidente criticó a la actual gestión del Gobierno y dijo que "defienden a los que no trabajan". También se refirió a su candidatura para las elecciones 2023.

Mauricio Macri estuvo en un mano a mano con Joaquín Morales Solá en Desde el Llano, TN. Allí cuestionó al Gobierno por "defender a los que no trabajan" y dejó una frase contundente: "Si Perón viviera, se afiliaría a Juntos por el Cambio".

"Necesitamos un país en el que todos nos comprometamos a trabajar la misma cantidad de días y de años, sin robarle el trabajo al de al lado. El General decía que cada uno tenía que producir, como mínimo, lo que uno consume", expresó el expresidente.

Por otro lado, en vista a las elecciones presidenciales 2023, el líder del PRO evitó responder si se presentará como candidato: "Yo no me subí, pero no me gusta que me bajen ni que me pongan en ningún lado".

"Tenemos que discutir para qué vamos a volver al Gobierno. Estoy haciendo un mayor aporte que salir a la cancha a decir quiero o no ser candidato. Hoy estoy para debatir ideas, me siento cómodo en ese lugar", planteó.

Además, criticó los dichos de la Portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, sobre el homenaje realizado a las víctimas fallecidas por Covid-19: "Trato de no escucharla porque no contribuye mucho con lo que dice. Debe ser la peor vocera coherente con el peor Gobierno que hemos tenido desde la vuelta a la democracia".

"Escucharla es lo más cínico, lo más perverso, es la deshumanización de la política", sostuvo. Y agregó: "Más de 130.000 personas se murieron por Covid. ¿No había abuelos kirchneristas entre ellos? ¿Hay muertos de primera y de segunda?".

Macri sobre los dichos de Luis Juez

El Senador de Juntos por el Cambio, Luis Juez, protagonizó un tenso intercambio en su paso por La Noche de Mirtha, el trece, luego de realizar una crítica a la realidad política del país desde la vuelta a la democracia.

“Ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida", dijo y, para justificar sus dichos, agregó: "Se nos cayó la clase media, una clase aspiracional, que pretendía cosas para sus hijos y hoy no está pasando". En ese momento, los otros invitados salieron al cruce y cuestionaron lo que había planteado.

A través de Twitter, el Presidente Alberto Fernández le contestó al legislador de la oposición y sostuvo que esas declaraciones "son una falta de respeto a la historia". "Poner en cuestionamiento la democracia es retroceder 40 años, a los peores días de nuestra historia", señaló.

En ese sentido, Macri respaldó a su compañero de coalición y remarcó: "Es querer sacar de contexto las cosas que se dicen para distraer la atención una vez más". Asimismo, manifestó: "En el 83 teníamos 6% de pobreza y hoy llegamos al 50, eso requiere una gran autocrítica. Pero Luis no reivindicó la dictadura en ningún momento".

Fernández: "El poder no pasa por quién tiene la lapicera, sino por quién tiene la capacidad de convencer"

“Esta no es una discusión de planes sociales”, insistió el presidente, rodeado de gobernadores y gran parte del Gabinete.

El Presidente Alberto Fernández encabezó este viernes un acto en homenaje a Juan Domingo Perón, a 48 años de su fallecimiento, en la sede de la Confederación General del Trabajo, en medio de la creciente tensión interna con Cristina Kirchner y los cuestionamientos por el rumbo de la economía.

"Perón fue un hombre inmenso, enorme, de esos que nacen solo una vez y significó para un antes y un después en la historia de la Argentina. Él nos decía que los argentinos tenemos que estar unidos para poder avanzar", dijo el mandatario en el inicio de su discurso.

Tras esto, y en respuesta a lo dicho semanas atrás por la Vicepresidenta Cristina Kirchner, afirmó que "el poder no pasa por ver quién tiene la lapicera, sino por persuadir a los demás".

Alberto Fernández añadió que "esta no es una discusión de planes sociales. Tenemos que estar mas unidos que nunca con el aporte de cada uno de los argentinos".

Con respecto al homenajeado, el jefe de Estado dijo que "Perón fue un gran pragmático. Tenía valores y convicciones, pero sabía que tenía que acomodarse a cada circunstancia para aplicar esos valores porque el mundo es dinámico".

"Perón siempre se escapó a los dogmas. Supo que había momentos que había que usar herramientas de la derecha y momentos que había que usar las herramientas que ofrecía la izquierda", afirmó.

Sobre su gestión, el presidente señaló que "nosotros llegamos al gobierno para poder el equilibrio que se había roto, en el peor de los escenarios y teniendo que afrontar deudas impresionantes. La Argentina después de la pandemia creció el 10,3%, y ya llevamos 1.200.000 empleos creados desde ese momento".

Fernández también se hizo un momento para hablar sobre la invasión rusa a Ucrania, y por cuya condena al Kremlin recibió este viernes el agradecimiento de su par ucraniano, Volodimir Zelenski, "paren con esta guerra. No es tiempo de guerra, es tiempo de reencuentros después de la pandemia que pasamos".

Por último, el mandatario enfatizó que "frente a las voces de desánimo que todos los días se escuchan, yo les digo que sembremos esperanza porque el futuro que se viene es uno con más igualdad, con más libertad, con más respeto de las instituciones para que podamos hacer la patria justa, libre y soberana que Perón nos dijo que teníamos que hacer".

En el acto Alberto Fernández se mostró rodeado de casi todo el Gabinete, sindicalistas, referentes de los movimientos sociales y algunos gobernadores afines, como por ejemplo Axel Kicillof, Omar Perotti, Jorge Capitanich y Gildo Insfrán. El sábado, en tanto, Cristina encabezará un acto por separado en Ensenada para su núcleo duro.

Con la frase "Perón siempre vuelve", el Partido Justicialista publicó en los últimos días en sus redes sociales que el presidente "encabezará el encuentro en el que evocaremos la figura del líder de nuestro movimiento, al cumplirse un nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad".

El edificio donde se realizó el acto fue inaugurado por el propio Perón el 18 de octubre de 1950, un día después del aniversario del Día de la Lealtad, tras una donación de la Fundación Eva Perón. El salón Felipe Vallese, ubicado en el primer piso, tiene capacidad para 300 personas.

Fernández y Cristina estarán en actos separados por el aniversario de la muerte de Perón

El Jefe de Estado se mostrará en un acto con la cúpula de la CGT, mientras que la vicepresidenta hablará 24 horas después en un acto del PJ bonaerense en Ensenada.

En medio de las tensiones internas por el rumbo económico, el Presidente Alberto Fernández y la Vicepresidenta, Cristina Kirchner, no compartirán un acto oficial por el aniversario de la muerte del ex mandatario Juan Domingo Perón.

A casi un mes de haberse reencontrado públicamente en el acto por el centenario de YPF en Tecnópolis, el pasado 3 de junio, el jefe de Estado se mostrará este viernes en un acto con la cúpula de la CGT, mientras que la vicepresidenta hablará 24 horas después en uno del PJ bonaerense en el partido de Ensenada.

Desde el entorno de la ex mandataria confirmaron que la actividad estaba programada para este viernes, pero que al enterarse de que Alberto Fernández tenía un acto con la CGT decidió postergar su reaparición en territorio bonaerense.

"Estaba previsto hacerlo el viernes, pero cuando se enteró de la presencia de Alberto en la CGT a la misma hora decidió pasarlo al sábado", precisaron.

Luego de que la presencia del mandatario fuera puesta en duda en la noche del pasado martes por un sector de la CGT, rumores que desde la Casa Rosada fueron atribuidos a una "interna" dentro de la conducción de la la central sindical, finalmente el acto se realizará desde las 17.30 horas en el edificio de la calle Azopardo al 800.

La actividad para homenajear a Juan Domingo Perón, a 48 años de su fallecimiento, también fue promocionada desde la cuenta oficial de Twitter del Partido Justicialista, "este viernes el Presidente Alberto Fernández encabezará el encuentro en el que evocaremos la figura del líder de nuestro movimiento, al cumplirse un nuevo aniversario de su paso a lab inmortalidad".

Entre los invitados a la actividad se encuentran los gobernadores y autoridades del PJ, partido que preside por propio Alberto Fernández, entre otras autoridades.

Por su parte, Cristina Kirchner tendrá el protagonismo en la actividad que se realizará este sábado desde las 16 horas en el Polideportivo Municipal de Ensenada, donde también estarán presentes el Jefe de La Cámpora y Presidente del Partido Justicialista bonaerense, Máximo Kirchner; el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; y el Intendente local Mario Secco, entre otros dirigentes del peronismo provincial.

Luego del crítico discurso que realizó a rumbo económico del Gobierno nacional en un plenario de la CTA, el pasado 20 de junio en el partido de Avellaneda, la vicepresidenta volverá a sentar su posición respecto de la marcha de la gestión en el final de una semana compleja con la suba del dólar blue y el riesgo país.

La segunda aparición de Cristina Kirchner en menos de 15 días es parte de la estrategia que pondrá en marcha la ex mandataria, quién se fijó el objetivo de aparecer en una actividad pública cada dos semanas para marcar su mirada política y los problemas que observa en la gestión.