El expresidente fue el anfitrión de una reunión larga con una de las presidenciables del PRO. El armado de las listas, la estrategia política de Juntos por el Cambio y la preocupación por el avance de Milei.
En 27 días, los partidos políticos deberán presentar ante la Justicia Electoral las listas con las candidaturas. Y en 10, el 14 de junio, es el plazo legal para definir las alianzas que cada partido rubricará.
Juntos por el Cambio tiene definido que irá a una PASO con dos candidatos del PRO, Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. En tanto que están lanzados Gerardo Morales y Facundo Manes por la UCR, Elisa Carrió por la Coalición Cívica, Miguel Ángel Pichetto por Encuentro Republicano y José Luis Espert, recientemente incorporado, por Avanza Libertad.
En lo electoral, si bien no va a ser candidato, Macri está activo y sigue cada detalles. Quienes lo frecuentan revelan que reciben llamados y mensajes del exjefe de Estado todo el tiempo: con pedidos, preguntas, consejos. No se le escapa nada del proceso electoral.
El jueves por la tarde, mientras Cristina Fernández de Kirchner daba su discurso en la Plaza de Mayo, Macri y Bullrich se encontraron a solas en la casa del expresidente, en Acassuso, San Isidro.
La reunión se extendió por cerca de tres horas. Ambos se habían visto en el último encuentros de la mesa chica del PRO, junto a Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, el 15 de mayo.
Aquél día, los referentes del partido amarillo definieron que irían a una PASO en provincia de Buenos Aires, entre el candidato larretista y el bullrichista, y que llevarían un postulante de consenso en la Ciudad, surgido a partir de una encuesta entre Jorge Macri y Fernán Quirós.
Macri y Bullrich mensajean y se llaman semanalmente. Y cada tanto, cuando lo consideran necesario, se reúnen. Los encuentros los coordinan entre ellos mismo, aunque a veces intervienen sus asesores más íntimos para articular agendas.
En el cónclave del jueves, Bullrich repasó ante Macri los detalles de su armado electoral, el trabajo de sus equipos técnicos. Hablaron de política, economía. Hicieron algunos comentarios sobre el discurso de Cristina, cuyo contenido mantuvieron en reserva.
Ambos se expresaron en sus redes ese día. La exministra de Seguridad cruzó a la vicepresidenta de forma más explícita: "Lo que comenzaron hace 20 años termina así: con un país ruinoso, pobre, descapitalizado, inculto".
En el bullrichismo consideran que entre Macri y la exfuncionaria "hay una coordinación enorme". Si bien tributan el respaldo del exmandatario, aclaran eso no implica una "intromisión" en la táctica bullrichista y que se trata de "coordinación sin subordinación".
Es un modo de poner un límite. Bullrich quiere que el acercamiento con el fundador del PRO "no la desperfile" y ni le quite "autonomía".
En los pasillos de Uspallata, sede del Gobierno porteño, deslizan que "Mauricio está jugando a full para Patricia" y consideran que esa proximidad es perjudicial para la ex ministra. Consideran, en esa línea, que Macri "le va a poner todos los ministros".
Bullrich se desmarca de esos presagios y los cataloga como "operaciones" que buscan afectarla en la interna presidencial.
Rodríguez Larreta habló esta mañana y marcó la cancha. Consultado por el periodista Ignacio Ortelli, en Radio Rivadavia, sobre si en caso de se Presidente, pensaba consultarle a Macri para armar su estructura ministerial. "No", respondió al instante, sin dubitar, y señaló: "El Gabinete es una decisión del presidente, va ser una decisión mía".
En el mismo reportaje, Larreta aseguró que su relación con Bullrich "está muy bien" y que con Macri hablan y se ven. "Si en algún tema pudimos tener alguna diferencia, parte de tener una buena relación es administrar las diferencias. No tiene nada de malo", sostuvo.
La última vez que el expresidente y el alcalde porteño se vieron fue el 15 de mayo, en la reunión del PRO en la casa de Vidal. Esa mañana, tras la cumbre partidaria, ambos se quedaron a solas y conversaron unos minutos más.
Fue con la intención de limar asperezas y aplacar la tensión política que fracturó su vínculo luego de que el jefe de Gobierno convocara a elecciones concurrente en la Ciudad.
Macri está muy atento a la estrategia política de Juntos por el Cambio. Y se lo hizo saber a Bullrich durante la larga charla que mantuvieron.
El expresidente está preocupado por el avance vertiginoso de Milei en las encuestas y evalúa que es clave que la coalición debe armar las listas legislativas con dirigentes "muy identificados" con la idea de cambio y reformas que él pregona. Idéntica sugerencia hizo en relación con la elección del candidato a vicepresidente.
Macri aún no dio indicios sobre si apoyará públicamente a Bullrich o a Larreta de cara a las PASO del 13 de agosto. Quienes lo frecuentan deslizan que "será ecuánime, que no es lo mismo que ser neutral".