Dice Sartre: "Pues el ser de un existente es, precisamente, lo que el existente parece. Así llegamos a la idea de fenómeno".
Relativo sigue siendo el fenómeno, pues el "parecer" supone por esencia alguien a quien parecer...
El fenómeno puede ser estudiado y descrito en tanto que tal, pues es absolutamente indicativo de sí mismo.
Así miro el fenómeno de adherencia a Milei. Por lo que dicen sus adherentes en los medios, por lo que publican en las redes sociales y por lo que escucho de estos en la calle.
Y el fenómeno que veo, es que la relación entre, la mayoría de sus votantes y "el votado", es una relación similar a la que establecen: el creyente con el santo o, el creyente con el difunto o difunta, que les "hace los milagros" y... hasta les "provoca" peregrinaciones. Les establece una conducta y un estado de sumisión.
Entre el creyente y el santo, existe un vacío, un abismo, "un de-cierto", ya que ese "espacio" no se puede llenar con racionalidad, con conceptos, con argumentaciones que deriven de una reflexión. El creyente lo tiene internalizado por el sometimiento y la culpa. Ya que la relación es construida en el dominio del dogma. La situación es propia del "pensamiento mágico". La verdad revelada. El dogma.
Por lo tanto, es la debilitación de la Subjetividad de aquellos individuos.
Entonces: todo lo dicho, todo lo comentado, todo lo sentido, sólo está alrededor del creyente. Enviste al individuo con ese "carácter" de "creyente". "Creyente": el que fundamentalmente cree, el que sólo cree, ya que esa creencia asocia su vida con su muerte.
Todo lo constituyente de la relación está en el creyente, en su necesidad, en su De-Subjetualidad, en su debilidad de arraigo. Todo está alrededor de su cuerpo y de su movilidad, en sus posturas, en su corporalidad, en él están sus mantras y sus mudras, que son los dichos y gestos que artificialmente le satisfacen su necesidad de "comunicación", que no es comunicación... porque no hay un "otro", no hay gestos "del creído".
La relación de la mayoría de los votantes a Milei, con él. Es similar a la que describo para los creyentes.
Por lo tanto: no hubiese estado mal si comenzaba el párrafo, diciendo: "los de Milei", al menos la mayoría...
Claro: Milei está, existe, y pone su cuerpo y su Palabra, cuenta y argumenta sus proyectos para la administración del país.
El vacío, el abismo entre él y la mayoría de sus votantes, es territorio ocupado por la ignorancia del adherente.
La ignorancia que ignoran, conforma ese vacío entre estos "votantes-creyentes" y "el votado-creído".
Es una situación dogmática.
El fenómeno de la adherencia a Milei es del dominio del dogma.
En la situación de los adherentes Radicales, Peronistas, Comunistas, y otros, el más ignorante puede argumentar desde el conocimiento de uno de los referentes que hicieron, promovieron, discutieron, o escribieron la doctrina. El radical que no puede contar la Génesis del partido ni la teoría política que los sustenta, puede comentar "su porque", desde lo que le contaron de Balbín o de haber escuchado a Alfonsín, u otro referente que fue público.
Similar con el Peronismo, similar con el Comunismo, similar con otros. Entonces "los seguidores" van desde "militantes", los que más conocen de sus teorías, a simpatizantes, que serán los menos formados partidariamente... Entre el votante y "el votado" no hay un vacío, hay un espacio con un conocer, de variada intensidad, en el que es posible la discusión, sobre lo que actúa, lo que hable, o escriba. Esto establece una relación.
Ahora: "el votado" dice ser "Liberal", la mayoría de los votantes desde los cuales veo el fenómeno, no saben que "cosa" es "el liberalismo". Más, aún, ni sabían que existían quienes, mirándose el pupo, pudiesen teorizar sobre el "Hombre" y sus necesidades.
Entre los adherentes de Milei, desde los cuales veo el fenómeno, hay una construcción de "fascinación".
La Fascinación es del dominio de la enajenación. La fascinación es pasividad.
Activa, es la Seducción, que es del dominio de la Conciencia.
La fascinación constituye la mayor proximidad entre el "creyente" y "el creído". Es "el creyente" encendiéndole una vela al "creído". Agradeciéndole "el milagro" o la "vida"... "el votante" agradeciéndole "al votado" que será la libertad... y que desde ahí avance???
La ignorancia que ignoran, es lo que conforma ese vacío entre estos "votantes-creyentes" y "el votado-creído". La conformación de esa relación de dogma, es muy peligrosa en la conformación Social, es muy amenazante en la construcción de la Sociabilidad.
Es una situación propicia de daño, como lo es el dogma religioso, invadiendo el dominio de lo público: El "votado-creído", es un Individuo con poder de fascinar al dispuesto a la creencia. Y si aumentase el número de sus creyentes, que ignoran su ignorancia, aquel será puesto en un lugar de propietario único de la Razón.
(Sería redundante si escribo, aunque sea una línea, sobre que es, en lo público, "el propietario único de la razón").