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Murió Menotti, el técnico campeón del mundo de la Selección argentina en el Mundial de 1978

La noticia fue confirmada por la Asociación del Fútbol Argentino.

El director de Selecciones Nacionales y exentrenador campeón del Mundo con Argentina 1978, César Luis Menotti, falleció este domingo 5 de abril, a los 85 años, según confirmó la Asociación del Fútbol Argentino.

"La Asociación del Fútbol Argentino lamenta informar con enorme tristeza el fallecimiento de César Luis Menotti, actual Director de Selecciones Nacionales y ex técnico Campeón del Mundo de @Argentina. ¡Hasta siempre, Flaco querido!", escribió la AFA en sus redes sociales.

Menotti padecía un delicado estado de salud y había permanecido internado durante 12 días, hace poco más de un mes, debido a una "anemia severa", por lo que había sido sometido a una intervención quirúrgica, la cual superó exitosamente, y luego recibió el alta médica para regresar a su domicilio.

La situación del emblemático DT se había complicado debido a una tromboflebitis, mientras que su debilidad física prolongó su estadía en el hospital hasta el 12 de abril último.

El Flaco ya había tenido un percance de salud en agosto del año pasado, cuando sufrió una hemorragia interna como resultado de una caída en su domicilio, lo que también requirió un período de hospitalización antes de su recuperación.

La AFA confirmó este domingo su fallecimiento, en medio de la final de la Copa de la Liga entre Estudiantes de La Plata y Vélez, y dispuso la realización de un minuto de silencio en el entretiempo del partido disputado en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero.

Menotti fue una de las principales figuras del fútbol argentino por ser el técnico de la primera consagración en un mundial, pero también por haber sido el máximo exponente de uno de los estilos que marcaron un antes y un después en la historia albiceleste.

La historia del "abrazo del alma": la fotografía del Mundial de 1978 que emocionó a todos

La imagen fue captada por la lente de Ricardo Alfieri de El Gráfico. Dio la vuelta al mundo.

Podrán pasar mil años, pero hay instantes que quedarán grabados para siempre. Y cuando de pronto aparezcan en la mente, seguirán emocionando. Esa imagen recorrió el mundo, pero cada vez que se la vuelve a ver es inevitable que un cosquilleo recorra todo el cuerpo. Esa imagen es de esas que traspasan el papel y van directo al corazón.

Esa imagen es, sin dudas, una de las más mágicas de la historia del deporte argentino. Se llama "El Abrazo del Alma" y se convirtió en un emblema de la Argentina campeona por primera vez en la historia en el Mundial de 1978.

Cuando tenía 12 años, Víctor Dell'Aquila perdió sus brazos tras un accidente, pero su pasión por el fútbol lo llevó a vivir uno de los momentos más emocionantes de su vida.

El reloj del Monumental marcaba 119 de 120 minutos en aquella tarde del 25 de junio de 1978, de la que hoy se cumplen 42 años. Argentina le ganaba por 3 a 1 a Holanda con los goles de Mario Kempes y Daniel Bertoni.

En ese momento, Víctor, uno de los privilegiados hinchas que fueron testigos de la consagración, vio que había pocos policías en la pista de atletismo que le pudieran detenerlo e impedirle ingresar al campo de juego. Mientras tanto, el célebre fotógrafo de El Gráfico, Ricardo Alfieri, estaba apostado detrás del arco defendido por Ubaldo Matildo Fillol.

Termina el partido y todo fue explosión, eufória y llanto. Víctor salió disparado en busca de Alberto Tarantini. Y, claro, los fotógrafos que estaban cubriendo la final también fueron tras los festejos. Fue en ese momento cuando Alfieri vio a Fillol arrodillarse al borde del área y, enseguida, se sumó Tarantini. Hasta que, por detrás, apareció en escena Víctor, con las mangas de su pulóver flameantes, quien frenó su corrida y se inclinó para celebrar con los jugadores.

Alfieri capturó toda la secuencia. Entre las más de 2.000 imágenes que El Gráfico consiguió de aquella epopeya, apareció la de ese abrazo entre Fillol, Tarantini y Dell'Aquila. "El abrazo del alma", como lo inmortalizó con su pluma el periodista Osvaldo Ardizzone. Una imagen que dio la vuelta al mundo y recibió múltiples premios. Una imagen que se convirtió en símbolo de los Mundiales.