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Tras la mesa de negociación, Rusia bombardea a Kiev

Luego de la primera ronda de diálogo entre Rusia y Ucrania, las fuerzas armadas de Putin volvieron a atacar la capital del país invadido.

Este lunes por la mañana se dio la primera ronda de diálogo entre Ucrania y Rusia, en la frontera que comparte el país que sufre su quinto día de invasión con Bielorrusia.

Pese a la ilusión que generó la posibilidad de comenzar a acercarse a un acuerdo, el Kremlin comenzó un nuevo bombardeo a Kiev, la capital ucraniana.

El Presidente de Ucrania, Zelenski, aceptó comenzar el diálogo pero en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania, ya que considera al Presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, como un cómplice del ataque ruso.

Mientras tanto, Vladimir Putin reclamó el reconocimiento de Crimea como territorio ruso y que se vayan los militares de Ucrania para terminar con la guerra.

En vivo: así están las calles de Kiev ahora

Mientras ya comenzó la negociación entre Rusia y Ucrania en Bielorrusia, las calles de Kiev registran una aparente calma.

Esta es la primera reunión formal desde que el presidente ruso Vladimir Putin inició su ofensiva militar contra Ucrania.

Es preciso recordar que el Presidente ucraniano Volodimir Zelenski aceptó iniciar el diálogo, aunque en principio había rechazado hacerlo en el territorio que comanda Aleksandr Lukashenko por considerarlo cómplice de la agresión rusa.

La reunión tiene lugar en el puesto de control Alexandrovka-Vilcha, en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania.

Horas antes, el Presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó que las fuerzas de disuasión nucleares de Rusia sean puestas en alerta.

El Ministro Guzmán no irá a la cumbre del G20 para priorizar las negociaciones con el FMI

La decisión se tomó luego de una reunión que el ministro mantuvo con el Presidente Alberto Fernández.

El Ministro de Economía, Martín Guzmán, decidió priorizar las negociaciones para avanzar en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y no viajará a la reunión cumbre del Grupo de los 20, según confirmaron voceros extraoficiales.

Guzmán participará en forma virtual de la reunión de ministros y de Economía y presidentes de Bancos Centrales, y en su lugar viajará el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos.

La decisión se conoció luego de que el ministro fue convocado por el Presidente, Alberto Fernández, a una reunión realizada en la residencia de Olivos, para analizar el estado de las negociaciones con el FMI.

El titular del Palacio de Hacienda decidió no viajar en momentos en que la incertidumbre sobre el acuerdo con el organismo impacta en los mercado financiero doméstico y en la cotización del dólar blue.

Esta será la primera ausencia del ministro, desde que inició su gestión, en ese importante cónclave, de la que participan los principales países con peso en el directorio del FMI.

Al encuentro tampoco concurrirán la Directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ni la Vicedirectora Gita Gopinath, aunque participarán también en forma online.

Voceros extraoficiales de la Casa de Gobierno señalaron que el presidente le pidió al ministro que se quedara en el país para acelerar las negociaciones con el organismo multilateral de crédito.

Chodos viajará solo en compañía de algunos asesores y el equipo técnico que participa de las negociaciones con el FMI, también permanecerá en Buenos Aires, para asistir a Guzmán en las negociaciones.

La postergación tiene lugar tras las declaraciones del Vocero del FMI, Gerry Rice, quien sostuvo esta semana que "continuamos trabajando estrechamente con las autoridades argentinas para lograr un acuerdo cuanto antes".

En el encuentro que se realizará en Yakarta, capital de Indonesia, Chodos insistirá en lograr apoyo para el reclamo de eliminación de los sobrecargos en las tasas de interés que el FMI cobra por sus crédito y acceder a la distribución adicional de Derechos Especiales de Giro que prepara el organismo para los países de medios y bajos ingresos como Argentina.

¿Vuelven las "relaciones carnales" con Estados Unidos?

Aunque el entendimiento con el FMI no deje mucho para festejar, el albertismo lo celebra como si hubiera zafado de la pena de muerte.

Si bien desde lo económico y lo financiero sus consecuencias serán nefastas, desde lo político el Gobierno nacional hace una lectura muy diferente.

Desde el Gobierno nacional creen que ha obtenido una victoria pírrica sobre Cristina Kirchner, sobre todo porque quienes resultaron determinantes para alcanzar un cierre en términos que la vicepresidenta no quería fueron cuatro actores que no le responden a ella: Martín Guzmán, que llevó a cabo la negociación económica; Santiago Cafiero, quien hizo el cierre político con el Secretario de Estado, Antony Blinken; Sergio Massa y Jorge Arguello, quienes activaron sus contactos en los Estados Unidos cuando la negociación parecía condenada al fracaso.

Con el apoyo del albertismo y de la oposición más moderada al acuerdo con el FMI, el Gobierno se siente con libertad para adoptar la política que siempre quiso Alberto Fernández, pero que hasta ahora no pudo implementar: las "relaciones carnales" con los Estados Unidos.

La "solución política" que permitió el cierre con el FMI implicó una definición geopolítica. Si bien el Gobierno nacional actuó como el tero, fingió un acercamiento con Rusia y China, cuando quería poner todos los huevos en el nido norteamericano, ahora Alberto Fernández se verá obligado a surfear, con el menor costo posible, su gira por las potencias orientales.

En el gobierno le asignan un valor superlativo a la reunión entre Santiago Cafiero y Antony Blinken, posibilitada por la excelente opinión que merece Arguello en los Estados Unidos.

Allí no sólo se acordó dar una solución política al tema del FMI, sino que también se definieron las claves de la política exterior argentina para los próximos dos años: fin de los coqueteos con China y Rusia, y una aparente libertad de la Argentina para manejarse en el terreno internacional, siempre y cuando no contradiga las posiciones norteamericanas, para así "facilitar" los temas que preocupan en Washington: Venezuela y Nicaragua.

"Mientras no toquemos temas sensibles, podemos tener juego propio", dejaron trascender en la Casa Rosada. En el albertismo aseguran que el acuerdo político con el gobierno yankee potenciará la relación de Argentina con Estados Unidos en términos políticos, comerciales y de cooperación ambiental.

Los límites de la autonomía de la política exterior de la Argentina son estrechos. Las inversiones chinas y rusas en obras de infraestructura, transporte o energía no son vistas con agrado por los Estados Unidos, ni una definición sobre la red 5G que adoptará la Argentina que no se incline por el país del norte.

Claro está que este posicionamiento pone al borde del colapso al Frente de Todos, ya que va en la línea exactamente inversa a la preferida por el Instituto Patria.

Pero ahora al albertismo no parece preocuparle tanto eso como antes del cierre de la negociación con el FMI.

"Después de todo", aseguran, "cambiar a Cristina por Joe Biden, y cerrar un frente electoral con peronistas, radicales, sindicatos y empresarios no sería imposible y posicionaría admirablemente a Alberto Fernández de cara a la reelección en 2023", en un balance entre el pensamiento mágico y el pragmatismo brutal.

¿Y ahora qué, Alberto?

Alberto Fernández pudo conducir de una manera muy diferente la cuestión del endeudamiento con el FMI. No quiso. El momento clave fue el de su asunción.

O cumplía con sus promesas electorales de auditar la deuda y diferenciar la legítima de la ilegítima, y trataba de hacer valer las desprolijidades e ilegalidades del acuerdo de 2018 firmado por Christine Lagarde y Mauricio Macri en los foros internacionales, o agachaba la cabeza y hacía caer sobre todos los argentinos los costos de un fabuloso préstamo que pasó como una ola sobre la Argentina por la canaleta de la fuga de capitales. Todos sabemos cuál fue su decisión. También quiénes se beneficiaron.

Para el FMI el principio de arreglo fue un negocio redondo. Consiguió el reconocimiento de una deuda ilegítima, otorgada violando sus propios estatutos. "Deuda odiosa", según el concepto jurídico utilizado por Alberto Rodríguez Saá.

También se vio beneficiado el PRO: ahora el Frente de Todos tiene en su mochila una deuda simétrica a la de Mauricio Macri. Y, de yapa, creó una especie de tsunami al interior de la coalición gobernante.

La vicepresidenta mantiene un incómodo silencio sobre el arreglo alcanzado. El cristinismo y el kirchnerismo doctrinario lo repudian.

Sólo el albertismo aplaude a cuatro manos la resolución. Gobernadores, sindicalistas, intendentes y algunos funcionarios moderados.

¿Resistirá el Frente de Todos? ¿Tendrá futuro electoral? Interrogantes que se resolverán con el paso del tiempo.

El tablero político cambió. Con "la deuda de Alberto", el argumento de la "pesada herencia" queda anulado.

El presidente ya no podrá culpar al Gobierno de Macri con la misma liviandad con que lo hizo hasta ahora. Tiene su propia deuda, equivalente a aquella que no se cansó de denunciar.

La comunicación oficial del Gobierno insistió en afirmar que el arreglo no se hizo a costa del crecimiento económico y que no implicaba ninguna clase de ajuste. Una falacia. El FMI le cerró la que ha sido hasta ahora su principal fuente de financiamiento: la máquina de hacer billetes sin respaldo, la emisión descontrolada.

También le amputó su soberanía: ahora las decisiones económicas y financieras estarán sujetas a la revisión trimestral del FMI.

La espada de Damocles a la que Alberto Fernández aludió en su discurso no se eliminó. Muy por el contrario, estará mucho más activa que en el pasado. Una evaluación negativa de sus políticas, emisión, inflación, déficit, en cualquiera de las evaluaciones de las misiones del FMI y el país caerá en el vacío por interrupción de pagos.

¿Cómo podrá afrontar sus últimos dos años un gobierno intervenido por el FMI? ¿Cómo abordará la creciente pobreza, la desigualdad, la exclusión de más de la mitad de los niños argentinos, la generación de empleo, la situación de los jubilados y los desequilibrios estructurales en la administración de recursos, con la lupa de la auditoría permanente del Fondo sobre sus acciones?

El acuerdo cerrado no es más que un plan de estabilización de emergencia para los próximos dos años y medio. Una transición para bajar la emisión, controlar la inflación, bajar el déficit y achicar subsidios en los servicios públicos. Después habrá que comenzar a pagar la deuda de Macri.

Pero el Gobierno, necesitado de dar buenas noticias, hizo hincapié en los permisos que le concedió el Fondo, como el aval para ejecutar planes de inversión pública y mantener la asistencia social con limitaciones. Fue un tributo del FMI al sentido común, algo que no ocurría en el pasado. Sin estas facultades, el estallido social no tardaría en producirse. Y una sociedad estallada no paga deudas.

Limitada considerablemente la emisión, no se ve de dónde aparecerán los recursos genuinos para fondear las políticas de estado. La consecuencia que brinda la experiencia es el ajuste: educación, salud, políticas sociales. Los clásicos. Nada nuevo bajo el sol. El Gobierno ganó tiempo pero no queda claro que pueda resistir hasta fines de 2023.

Para peor, la aprobación del entendimiento requiere de la aprobación legislativa. Hablando en claro, no sólo el gobierno recibirá el impacto de las condiciones impuestas. También deberá ceder cosas para conseguir el respaldo parlamentario de la oposición. Y también la del cristinismo.

La coparticipación y los adelantos del tesoro serán los primeros afectados. Para conseguir votos parlamentarios el gobierno deberá hacer nuevas erogaciones con una caja sensiblemente reducida, y ser más generoso con algunas provincias opositoras a las que mantuvo rezagadas hasta ahora.

Por supuesto que, a falta de emisión, alguien deberá sufrir el recorte: ni más ni menos que las provincias oficialistas, sobre todo la de Buenos Aires.

El Gobierno confía en profundizar el crecimiento económico del último año para financiar sus políticas. Pero la recuperación del 2021 fue deteniéndose en los últimos meses, y el casi 11% del último año se recorta a apenas un 3% para 2022 en la mayoría de las proyecciones.

No será posible gobernar prescindiendo del ajuste. El problema es que el ajuste en Argentina ya lleva seis años consecutivos. ¿Quiénes serán los ganadores y los perdedores de las nuevas decisiones?

Hasta ahora, la deuda con el FMI era una cuestión eminentemente externa, y tenía un responsable: Mauricio Macri. A partir de ahora habrá dos deudas, la de Macri y la de Alberto, con el agravante de que, con las auditorías y el recorte sustancial de la emisión, impactarán aún más en la política interna.

Alberto Fernández debería recordar que apenas pasó año y medio entre el "Qué lindo es dar buenas noticias" de Fernando De la Rúa y su salida a la disparada en helicóptero, con su coalición de Gobierno disuelta y un altísimo costo social.

¿Pudo haber sido de otro modo? Seguramente. Pero después de más de dos años de pagar religiosamente al FMI, el argumento de la ilegitimidad de la deuda había perdido todo sostén.

Sólo quedaba elegir entre lo malo y lo peor. Y Alberto, con sus constantes dilaciones, nunca le ha encontrado el agujero al mate.

Martín Guzmán: "No hay deuda que condicione más que la del FMI"

El ministro de Economía explicó ante los gobernadores el escenario de negociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. 

En la Casa Rosada, el Ministro de Economía, Martín Guzmán, les informó este miércoles a los gobernadores los avances de la negociación con el FMI por la deuda de US$44.000 millones. "Toda deuda condiciona, pero no hay deuda que condicione más que la del Fondo Monetario", dijo.

Antes de las palabras del ministro, el Presidente Alberto Fernández abrió el encuentro con los gobernadores peronistas y de fuerzas provinciales aliadas del Ejecutivo nacional. "Estamos entrando en momentos de definiciones con el FMI", dijo el jefe de Estado.

La convocatoria fue menor a la esperada, asistieron al encuentro 12 gobernadores de forma presencial y 3 a través de video conferencia. Córdoba, Chubut, San Juan, Salta, Jujuy, Mendoza y Corrientes enviaron a representantes entre vicegobernadores y ministros de Economía.

El Gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta no envió a nadie. Además de los mandatarios y representantes, participa de la reunión el Jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el Ministro del Interior, Eduardo De Pedro.

"El acuerdo que buscamos alcanzar con el FMI no va a resolver todos los problemas de endeudamiento externo de la Argentina. Es tan grande la magnitud del problema que va a llevar años poder resolverlo", dijo Guzmán en el Museo del Bicentenario de la Rosada.

"No hay consenso sobre todo. Hay un punto central que está impidiendo que ya hayamos llegado a un acuerdo", advirtió el ministro y agregó luego que "el sendero fiscal es el punto sobre el que no hay acuerdo".

El ministro aseguró que el organismo plantea "un programa que con alta probabilidad detendría la recuperación económica que la Argentina esta viviendo, y es esencialmente un programa de ajuste del gasto real".

Guzmán acompañó su extensa exposición con una catarata de filminas, gráficos y fotos de reuniones que el propio ministro y funcionarios de Gobierno mantuvieron con los representantes del Fondo Monetario durante los últimos dos años.

Alberto Fernández, en la reunión con los gobernadores

Después de las palabras del ministro, el Presidente Alberto Fernández volvió a tomar la palabra, "la palabra ajuste está desterrada en la discusión".

"Para nosotros no es posible lograr una deuda sustentable que se funde en razones de ajuste. Ajustar la economía es dejar de crecer”, dijo y agregó que "la palabra ajuste está desterrada de la discusión".

"Hemos logrado un crecimiento único en la historia. Logramos que el déficit primario sea menor pero no a costa de jubilaciones, derechos o inversión en la educación, sino producto del crecimiento", siguió.

"Ese es el camino que tenemos que seguir. Seguramente demanda más tiempo. Pero tienen que entender quienes negocian con nosotros que ese tiempo es producto de una deuda que ellos mismos dicen que no saben cómo otorgaron", dijo.

El Ministro Guzmán y los gobernadores analizarán las negociaciones con el FMI

El encuentro, que se llevará a cabo a las 17 horas de este miércoles en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno, se circunscribe a los mandatarios de todas las provincias. En una fecha posterior se convocará a otra reunión con dirigentes empresariales y sindicales.

El Gobierno destacó el "marco institucional" de la reunión a la que fueron convocados este miércoles los gobernadores con el Ministro de Economía, Martín Guzmán, para abordar detalles de la negociación con el Fondo Monetario Internacional, y advirtió que "no hay excusas" para ausentarse, en réplica a lo que anticiparon los mandatarios de Juntos por el Cambio.

La convocatoria, prevista para este miércoles a las 17 en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno, se circunscribe a los gobernadores de todas las provincias y, en una fecha posterior, se convocará a otra reunión a dirigentes empresariales y sindicales, tal como se había anticipado este martes.

La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, afirmó que "lo más razonable es que mañana los gobernadores de todas las provincias estén en este marco institucional al cual han sido convocados, ya que tantas veces hablan del diálogo y consenso y de la necesidad de tratar entre todos los temas de Estado".

De esta forma, la funcionaria se refirió al rechazo de los tres Gobernadores radicales Gerardo Morales de Jujuy, Gustavo Valdés de Corrientes y Rodolfo Suárez de Mendoza, y del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, a concurrir con el argumento de que se trata de "una reunión política".

Ante esa negativa, fuentes oficiales indicaron que se apunta a informar a todos los actores de la política, la producción y el trabajo sobre las negociaciones con el FMI "porque la deuda no es de un Gobierno" sino que "las consecuencias son sobre el pueblo y la Argentina toda".

"El Gobierno mantiene una vocación de diálogo y construcción, entendiendo que la Argentina se fortalecerá si nos comportamos como un Estado nación, con la madurez y la responsabilidad política que ello requiere; la deuda no es un problema de un Gobierno, es un problema con el que carga toda la Argentina", señalaron fuentes oficiales.

El Ministro Guzmán anticipó que "va a ser una instancia novedosa muy importante" en la que dará "detalles de lo que está ocurriendo en estas negociaciones, en ese proceso de comprensión de la comunidad internacional del funcionamiento de la economía argentina".

El senador nacional por el Frente de Todos de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Recalde, dijo este martes que la oposición debe ser "más responsable" al cuestionar la decisión de los mandatarios de Juntos por el Cambio de negarse a participar en la reunión de este miércoles entre los gobernadores y el ministro Guzmán.

"La deuda externa generada por Mauricio Macri es un problema para 4 generaciones de argentinos y argentinas y que cargarán los próximos 15 gobiernos. Así de grave es el perjuicio para el país que generaron en tan solo 4 años", escribió en su cuenta de Twitter el senador Recalde.

El Director de la empresa de transporte Andesmar, Diego Badaloni, rechazó este martes la decisión de la oposición de no asistir a la reunión prevista para este miércoles con el ministro de Economía, Martín Guzmán.

"Es una falta de responsabilidad de parte de la oposición, que se viene manejando pésimamente mal desde la caída del presupuesto", señaló Badaloni.

"Cuando al peronismo le tocó ser oposición, no hizo lo mismo; hay determinados valores que no se pueden ignorar, más cuando el Gobierno está buscando tratativas para afrontar una deuda impagable", agregó el empresario.

El CEO de la multinacional Syngenta, Antonio Aracre, cuestionó también la actitud de la oposición de no asistir a la reunión.

"Me hizo ruido que la oposición diga que no va a ir a una reunión con los gobernadores porque sería una reunión política. Y entonces no entiendo a qué se dedican, porque la política es básicamente su función, su rol, me descolocó esa frase", apuntó.

El empresario José Urtubey afirmó a su turno que el diálogo entre el Gobierno y la oposición es "una cuestión de Estado".

Urtubey remarcó que "una mesa de diálogo entre el oficialismo y la oposición es clave para acordar con el FMI. Es una cuestión de Estado, no del Gobierno. Por eso me parece importante la convocatoria que se ha hecho a todos los gobernadores".

El Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, consideró "injustificable y completamente destructivo" que los gobernadores de Juntos por el Cambio no asistan a la reunión.

Costa planteó que "es injustificable y completamente destructivo que un espacio que tiene representación a partir de la gestión de provincias no participe de una convocatoria que se lanza a todos los mandatarios de las provincias para poder tener un diálogo directo con quien está llevando la principal negociación que tiene la economía argentina hoy, que es la del FMI".

Sergio Massa viaja a Estados Unidos en busca de un respaldo clave para negociar con el FMI

La gira de Massa tendrá un perfil más político que técnico, dado que el Gobierno necesita conseguir que la administración de Joe Biden apoye al país.

El Presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, inició este fin de semana una visita de cinco días a los Estados Unidos con el fin de conseguir el apoyo de Washington de cara a la negociación de Argentina con el FMI.

La gira de Massa tendrá un perfil más político que técnico, dado que el Gobierno necesita conseguir que la administración del Presidente estadounidense, Joe Biden, apoye al país en el Fondo Monetario Internacional, donde tiene el 17% de las acciones y, por tanto, el voto clave.

Por esa razón, la visita incluye reuniones con Juan González, el principal asesor de Biden para los asuntos de América Latina, y con los Presidentes de las comisiones de Relaciones Exteriores del Senado, Bob Méndez, y de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks.

Las buenas relaciones de Massa con diversos actores de la política norteamericana son conocidas y el titular de la Cámara de Diputados cuenta con el apoyo del Gobierno y del Frente de Todos en su conjunto para buscar en Washington lo mismo que el Presidente Alberto Fernández fue a buscar a Europa.

La agenda de Massa empieza este domingo con una cena junto a González, director principal del Consejo Nacional de Seguridad para el Hemisferio Occidental y asistente especial de Biden para los temas vinculados a la región, quien visitó Argentina en abril pasado para empezar a sondear al Gobierno.

El lunes, el presidente de la Cámara baja Diputados continuará con sus actividades en Washington con una reunión de trabajo junto a la delegación de la embajada argentina en Estados Unidos por la mañana y por la tarde tendrá una reunión con el Diputado demócrata Gregory Meeks.

El contacto entre Massa y Meeks empezó en mayo pasado con un intercambio de mensajes luego de que el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes dijera que "Estados Unidos debería hacer más para encontrar una solución a largo plazo para Argentina en las conversaciones de reestructuración de deuda".

El martes, Massa se reunirá con la Subsecretaria del Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Julie Chung, quien visitó Argentina junto a González en abril pasado y es una funcionaria clave en las relaciones de Estados Unidos con la región.

Ese mismo día el dirigente del Frente de Todos visitará el Capitolio para un almuerzo interparlamentario con diputados estadounidenses y luego mantendrá mantendrá reuniones con el Comité Judío estadounidense; con el Caucus de Congresistas Latinos y Judíos de la Cámara de Representantes, y finalmente con el Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Bob Menéndez.

Por último, asistirá una cena de honor en la embajada argentina en Estados Unidos, organizada por el Embajador Jorge Argüello, a la que serán invitados empresarios de ese país.

El 16 de junio, Massa mantendrá un encuentro con el Presidente del Subcomité del Hemisferio Occidental y Política Económica Internacional de la Cámara de Representantes, Albio Sires, y luego expondrá en el Diálogo Interamericano.

El próximo jueves el dirigente se trasladará a Nueva York para reunirse con el titular del Congreso Judío estadounidense, Jack Rosen, luego compartirá un almuerzo con la Presidenta del Council of Americas, Susan Seagal, (y disertará en ese foro) y por último, se reunirá con el ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton.

El apoyo del Gobierno de Biden en la negociación de Argentina con el FMI por la deuda es central así como lo fue el respaldo de la administración de Donald Trump a la gestión del expresidente Mauricio Macri para extender el préstamo de ese organismo.

UTA no hará paro de colectivos este viernes

El gremio decidió seguir negociando hasta el martes. Pero en San Juan amenazan con parar este viernes al mediodía si les descuentan los dos días de paro de la semana pasada.

La Unión Tranviaria Automotor decidió seguir negociando y no realizará el paro por 24 horas que tenían pensado aplicar este viernes. Esto se debe a que el Consejo Directivo Nacional de la UTA fue convocado por el Ministerio de Trabajo de la Nación para el próximo martes 8 de junio, a fin de resolver los pedidos sindicales.

"Se ha resuelto el otorgamiento de un último plazo de espera hasta la referida audiencia. Exigimos la adecuada respuesta a los pedidos salariales, y la inclusión de los trabajadores del transporte de pasajeros de todo el país en un plan de vacunación contra el Covid-19", indicó un comunicado del gremio entregado a los medios.

También expresaron que "ratificamos el estado de alerta dispuesto, informando que de no obtener respuestas en la mencionada audiencia, se resolverán en forma inmediata las medidas de acción gremial necesarias para que el reclamo sea escuchado y resuelto".

UTA espera una propuesta formal para el pedido de aumento salarial del 42%, similar al que ya obtuvieron los choferes del Área Metropolitana de Buenos Aires y que se cubre con fondos nacionales.

Hasta ahora, la situación estaba frenada ante la ausencia de ofertas concretas para el gremio. Pero la reunión del miércoles entre los gobernadores y funcionarios provinciales con el Ministro de Transporte de la Nación, Alexis Guerrera, terminó con dos compromisos por parte del funcionario, estudiar un aumento de los subsidios y la declaración de la emergencia en los sistemas de todas las jurisdicciones del interior del país.

Guerrera aceptó estudiar esos pedidos, y se habría lanzado una cifra de incremento de subsidios de un 30% más. Eso implicaría elevar los 1.600 millones actuales a poco más de 2.000 millones, a repartir entre las jurisdicciones fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires.

Para eso, el ministro debería conseguir la autorización para acelerar la ejecución de los 20 mil millones de pesos presupuestados para todo el año, y luego solicitar una ampliación presupuestaria.

Pero esa posibilidad sigue siendo insuficiente, según el cálculo que hacen en el gremio UTA y en el sector empresario nucleado en Fatap.

La entidad ya planteó en la audiencia paritaria del martes que no solamente hay que incluir el costo laboral extra de la paritaria del 42% que pretende el sindicato, sino las subas en insumos, principalmente el combustible, a lo que se suma la caída en el corte de boletos.

De igual manera, en la provincia de San Juan todavía no confirman si habrá prestación del servicio del transporte público de pasajeros, ya que la UTA local advirtió este jueves que si este viernes, cuando les liquiden los haberes mensuales, se encuentran con un descuento por los dos días de paro de la semana pasada, no habrá servicio.

Comienza un período de 60 días para negociar el pago al Club de París

Tras el vencimiento de este lunes como plazo final para saldar los 2.400 millones de dólares que el país le adeuda a ese organismo de crédito, se abre una nueva etapa de negociaciones.

El Gobierno nacional y el Club de París iniciaron un proceso de 60 días para saldar los 2.400 millones de dólares que el país le adeuda a ese organismo de crédito, luego de que venciera este lunes el plazo original para abonar ese compromiso.

El Presidente Alberto Fernández confía en lograr una postergación de ese pago, luego de entrevistarse con varios líderes europeos.

Fernández gestionó presencialmente esa postergación ante las máximas autoridades de Portugal, España, Francia e Italia, y la semana pasada mantuvo un encuentro virtual en el que trató el tema con la canciller alemana, Angela Merkel.

El plazo de gracia de parte de club de gobiernos acreedores abrirá un nuevo espacio para seguir negociando la reprogramación de la deuda de 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.

Las autoridades del Club de París aguardan, precisamente, ese arreglo con el organismo multilateral que dirige Kristalina Georgieva, para reprogramar su propio acuerdo, que data de mayo de 2014 y fue cerrado por el entonces Ministro de Economía, Axel Kicillof.

En oficinas del Gobierno descartan una declaración formal de incumplimiento, ya que esa situación sólo se contempla para 60 días después del no pago del vencimiento, según las condiciones del crédito con el Club de París.

El grupo de acreedores oficiales de Argentina, que preside Emanuel Moulin, director general del Tesoro de Francia, se reunirá a principios de junio y se espera que allí se defina si hay una respuesta formal a la carta que envió a principios de abril el Ministro de Economía, Martín Guzmán, con el pedido de postergar el vencimiento y comentarios sobre las negociaciones con el FMI por un acuerdo de facilidades extendidas.

Guzmán indicó en su nota que para asegurar que el nuevo programa con el FMI tenga amplio apoyo social, el Gobierno puso en marcha un proceso de "búsqueda de consensos políticos y sociales frente a las políticas clave", con medidas que apuntan a la recuperación de la economía; a la atención a la población vulnerable pero con "prudencia fiscal"; y a la reducción de la inflación.

En el marco de esas tratativas se considera probable que durante junio se avance hacia la firma con el Fondo de una carta de intención, tras revisiones de las cuentas públicas, si finalmente se acuerda la llegada a Buenos Aires de una nueva misión del organismo.

Ese monitoreo ya tuvo lugar en abril en Washington, por parte de Guzmán, el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, y Julie Kozack, la vicedirectora para el Hemisferio Occidental del organismo.

Más recientemente el ministro volvió a revisar con funcionarios del Fondo Monetario las cifras de la economía argentina, así como las políticas monetarias y fiscales vigentes, en la previa de la reunión que el Presidente Fernández mantuvo con Georgieva en Roma.

Por lo pronto, en el primer cuatrimestre del año el resultado primario de la administración pública nacional arrojó un déficit de apenas 0,2% del PIB.