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Una máquina imparable: la democracia argentina genera 2.600 pobres por día

Los números que arroja el Indec, indican que hemos fracasado como sociedad. En lugar de intentar salvarnos colectivamente, cada quien apeló a la salvación individual.

Los números del Gobierno kirchnerista de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner son elocuentes.

Argentina tiene 19 millones de pobres y 5 millones de indigentes, según la información difundida por el Indec.

Los pobres se incrementaron a razón de 2.600 por día, en tanto, el número de indigentes creció a razón de 1.300 por día.

En los últimos 20 años, la inflación ha sido del 260.000.000.000%, en esta cifra, claro está, se incluye la inflación que generó el Gobierno de Mauricio Macri más las presidencias de Néstor, Cristina y Fernández.

Argentina tiene una deuda de 350.000.000.000 de dólares.

Cómo evolucionó la devaluación, pobreza e inflación desde el 2001 a la fecha

A 20 años de la crisis de 2001 y la posterior salida de la Convertibilidad, la cual fijaba la paridad uno a uno entre el peso y el dólar, la divisa estadounidense se apreció a $107, según el cambio oficial. Además, por primera vez en la historia superó los $200 en el mercado paralelo.

Inflación

La inflación en el país acumula un alza de más del 10.000% desde la rebelión social que precipitó la caída del Presidente Fernando de la Rúa.

En las últimas dos décadas, el costo de vida en la Argentina se incrementó 10.197%, tras la espiral inflacionaria registrada especialmente en años recientes.

La inflación acumulada a lo largo de los últimos 20 años, tras la crisis de finales de 2001 y la posterior salida de la Convertibilidad, en enero de 2002, supera el 10.000%.

Inflación acumulada

2003 - 43,19%
2004 - 51,35%
2005 - 67,52%
2006 - 85,16%
2007 - 127,51%
2008 - 180,33%
2009 - 222,28%
2010 - 304,36%
2011 - 400,26%
2012 - 536,91%
2013 - 658,83%
2014 - 976,52%
2015 - 1.248,38%
2016 - 1.725,39%
2017 - 2.147,3%
2018 - 3.179,03
2019 - 4.838,99%
2020 - 6.670,01%
2021 - 10.197,58%

Devaluación y pobreza

Con motivo de la devaluación que se produjo luego del fin de la Convertibilidad, la pobreza trepó a 55% durante 2002. Esta situación fue provocada por una caída del PBI del 30% que paralizó la actividad económica y disparó el desempleo al 20%.

A partir de la recuperación de la economía, que se inició en el segundo semestre de 2002, la pobreza se redujo hasta el 25,7% en el segundo trimestre de 2017, aunque a partir de ese momento comenzó nuevamente a crecer hasta hoy.

El primer semestre de 2018 cerró con una tasa de pobreza de 27,3%, que saltó a 32% hacia fines de ese año. Luego pasó a 35,4% en la primera mitad de 2019, se mantuvo estable hasta fin de año y en 2020, por efecto de la pandemia e inutilidad del Gobierno del PJ, se eyectó hasta el 42%.

La reapertura de la economía, tras la pandemia, permitió que en los primeros seis meses de 2021 se redujera levemente a 40,6%, según datos oficiales.

Producto Bruto Interno

En 2001, el PIB de Argentina era de 300.421 millones de dólares y al cierre del 2020 se ubicó en 389.064 millones, lo que implica un avance en 30 años del orden del 30%.

Pero en cambio, cuando se estudia lo que sucedió con el PIB per cápita, se observa la real dimensión del estancamiento económico por el que transita el país.

En 2001 era de 8.085 dólares por habitante y en 2020 fue de 8.574 dólares, lo que muestra apenas un avance de 6% en dos décadas y evidencia que el conjunto de la población tiene un nivel de ingresos similar al que existía cuando finalizó la era de la Convertibilidad en el país.

En los últimos años, la deuda pública de Argentina aumentó de la siguiente manera:

2020 - US$ 400.459 M, 102,79% del PIB
2019 - US$ 400.889 M, 88,73% del PIB
2018 - US$ 447.281 M, 85,25% del PIB
2017 - US$ 368.054 M, 57,03% del PIB
2016 - US$ 295.629 M, 53,06% del PIB
2015 - US$ 338.694 M, 52,56% del PIB
2014 - US$ 252.535 M, 44,70% del PIB
2013 - US$ 265.896 M, 43,50% del PIB
2012 - US$ 234.741 M, 40,44% del PIB
2011 - US$ 205.599 M, 38,94% del PIB
2010 - US$ 184.601 M, 43,45% del PIB
2009 - US$ 185.033 M, 55,40% del PIB
2008 - US$ 196.117 M, 53,81% del PIB
2007 - US$ 178.816 M, 62,13% del PIB
2006 - US$ 164.718 M, 70,79% del PIB
2005 - US$ 159.874 M, 80,28% del PIB
2004 - US$ 193.976 M, 117,88% del PIB
2003 - US$ 178.384 M, 125,16% del PIB
2002 - US$ 154.159 M, 147,20% del PIB
2001 - US$ 144.277 M, 48,01% del PIB

Exportaciones

Las exportaciones en 20 años crecieron 106%, pero en la actualidad se encuentran un 34% por debajo del pico que se produjo en 2011.

2020 - US$ 54.884 M
2019 - US$ 65.116 M
2018 - US$ 61.781 M
2017 - US$ 58.644 M
2016 - US$ 57.910 M
2015 - US$ 56.784 M
2014 - US$ 68.405 M
2013 - US$ 75.963 M
2012 - US$ 79.982 M
2011 - US$ 84.051 M
2010 - US$ 68.187 M
2009 - US$ 55.672 M
2008 - US$ 70.018 M
2007 - US$ 55.778 M
2006 - US$ 46.546 M
2005 - US$ 40.351 M
2004 - US$ 34.575 M
2003 - US$ 29.566 M
2002 - US$ 25.650 M
2001 - US$ 26.543 M

Importaciones

Las importaciones crecieron 108% y están 45% por debajo del máximo de 2013.

2020 - US$ 42.354 M
2019 - US$ 49.124 M
2018 - US$ 65.482 M
2017 - US$ 66.937 M
2016 - US$ 55.852 M
2015 - US$ 60.205 M
2014 - US$ 65.735 M
2013 - US$ 74.441 M
2012 - US$ 67.974 M
2011 - US$ 74.319 M
2010 - US$ 56.792 M
2009 - US$ 38.785 M
2008 - US$ 57.461 M
2007 - US$ 44.706 M
2006 - US$ 34.152 M
2005 - US$ 28.688 M
2004 - US$ 22.445 M
2003 - US$ 13.834 M
2002 - US$ 8.990 M
2001 - US$ 20.320 M

Fuentes: Indec, Consultora de Datos Macro y Noticias argentinas

Un estudio de la UCA indica que el 65% de los chicos argentinos viven en la pobreza

El dato surge del relevamiento presentado por el Observatorio de la Deuda Social elaborado por esa Universidad Católica Argentina, que señala que la pobreza bajó 1 punto con respecto al año 2020.

El 43,8% de los argentinos se encontraba bajo la línea de la pobreza hacia octubre último, mientras que el 65% de los chicos permanecía en esa condición.

El dato representa una leve baja respecto de 2020, cuando la pobreza arrojaba 44,7%, pero sigue por encima del 39,8% de 2019.

Entre julio y octubre de 2021, el 43,8% de las personas eran pobres, mientras el 8,8% eran indigentes.

Sin los planes, la pobreza subiría del 43,8% a 48,9%, de acuerdo con el estudio.

Los niveles de indigencia se encuentran en valores relativamente similares a los de la prepandemia: la pobreza por ingresos es aún superior a la que se registraba en 2019, cuando llegaba al 39,8%.

Salvia señaló que los planes sociales son "fundamentales para evitar que se dispare la indigencia", y sostuvo que sin estas ayudas, ese índice subiría del 8,8% al 18%.

Los expertos de la UCA alertaron que la franja etaria de los más jóvenes es la única en la que la pobreza volvió a subir, al presentar los nuevos datos del barómetro de la deuda social.

La medición tiene registros mejores a los de 2020, aunque advierten que persiste el deterioro socioeconómico, en buena medida por la inflación.

Según el relevamiento, entre el tercer trimestre de 2021 y el mismo período del 2020, la pobreza se redujo del 44,7% al 43,8%, mientras el desempleo retrocedió del 14,2% al 9,1%.

Por el efecto del confinamiento severo que generó la pandemia, entre 2019 y 2020 la tasa de desocupación se incrementó de 10,6% a 14,2%.

Tanto en 2020 como este año, impactó fuerte el "efecto desaliento", de desocupados que abandonaron la búsqueda de empleo al ver que disminuían las chances de conseguir trabajo.

La UCA estima que sin ese fenómeno la desocupación se habría incrementado a niveles cercanos al 28,5% en 2020, y al 12,5% en 2021.

En 2021 sólo el 42,1% de la población económicamente activa tenía un empleo pleno de derechos, mientras el 29,6% tenía uno precario, el 19,2% un subempleo inestable y el 9,1% estaba desocupado.

Esta situación, unida al efecto de la inflación, hizo que entre 2019 y 2021 el poder adquisitivo del total de los ocupados disminuyera 7,4%.

En 2021, la media de los ingresos mensuales del total de los ocupados fue de $50.534.

Para trabajadores con empleo pleno el ingreso medio fue de $68.973 y para los que tienen un subempleo inestable fue de $18.637.

Agustín Salvia, responsable del trabajo, dijo que el empleo se recupera más en el sector informal, pero allí a su vez golpea fuerte la inflación.

Dijo que observaron un "empobrecimiento de las clases medias con capacidades de ahorro".

El impacto sobre la niñez

El relevamiento estimó que en 2021 el 64,9% de los niños y adolescentes vivían en hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza, y el 14,7% en viviendas con ingresos por debajo de la frontera de la indigencia.

En 2020, la pobreza había llegado al 44,7%, y no escaló más allá por el impacto de medidas como el Ingreso Familiar de Emergencia, con tres bonos de $10.000 para 9 millones de personas.

Salvia alertó que a la Argentina le tomará varios años volver a los niveles de pobreza del 2017, cuando el indicador estaba en 28%.

Pobreza en Argentina: un tercio de la clase media no cubre una canasta básica

Antes de la pandemia y de la crisis económica este número era del 14%.

Uno de cada tres hogares de clase media hoy no llega a cubrir una canasta básica total. El número necesario es de casi $72.400. Para tener un parámetro similar, el salario formal promedio después de impuestos está cerca de los $78.000.

El porcentaje de hogares de clase media que en realidad son pobres a nivel ingresos, porque no llegan a cubrir sus necesidades básicas, es del 33%, según la consultora Ecolatina. En 2017, antes de la pandemia y la crisis económica del gobierno anterior, ese porcentaje era del 14%.

En el medio el poder de compra de los salarios se redujo en 25 puntos, según explica Federico Moll, Director de Ecolatina. El economista traduce el número: "Esto quiere decir que hay un 33% de hogares que en términos de capital humano, tipo de empleo, cobertura de salud y nivel educativo son de clase media y se autoperciben como parte de este grupo, pero que hoy no llega a fin de mes".

Por qué la clase media fue la más perjudicada en estos años

"En la clase baja hubo algún tipo de mejoramiento de ingresos por la red de seguridad social, en la clase alta dejaron de ahorrar, pero la clase media fue la más desfavorecida en estos años y tuvo que acotar sus niveles de consumo de manera muy marcada en los últimos años", agrega Moll.

El dato del empobrecimiento de la clase media también da cuenta de un fenómeno que no es nuevo en Argentina: tener un solo trabajo en relación de dependencia ya no alcanza para cubrir necesidades básicas como alimentos, un alquiler, servicios de electricidad, gas y agua y transporte, entre otros, dice el economista.

La pobreza en la clase media podría crecer

El riesgo de que el 40% de pobreza de la población general y el 33% de clase media no sea el techo es alto, advierte el informe de Ecolatina.

"Una situación delicada como la expuesta solo es reversible en la medida que se adopten las políticas económicas, sociales, demográficas y sanitarias de largo plazo necesarias para una reducción sostenida -y sostenible- de la pobreza", suma.

En ese sentido, Moll apunta que intergeneracionalmente esta situación coyuntural podría traer problemas. "Si no logro pagarle una buena escuela o un buen acceso a la salud a mis hijos, van a tener menos capacidad de generar más ingresos", detalla.

Venezuela sufre un sistema sanitario colapsado y condiciones de vida deterioradas

En el país están llamados a las urnas este domingo 21 de noviembre para elegir a los gobernadores y asambleas legislativas de los 23 estados, así como a sus alcaldes. Pero las malas condiciones de vida alejan a la gente de la política.

Por primera vez en tres años, la oposición participa en las elecciones pero muchos venezolanos se alejan de la política. Están demasiado ocupados gestionando su vida cotidiana.

Para Marianella Herrera Cuenca, directora del Observatorio Venezolano de la Salud no hay duda, la razón principal del deterioro de la salud de los venezolanos es la flagrante falta de alimentos.

"El 91% de los venezolanos se enfrenta a alguna forma de inseguridad alimentaria. La desnutrición aumenta en el conjunto de la población. Las consecuencias de esta desnutrición son un sistema inmunitario debilitado, diarrea o incluso neumonía. Y todo esto compromete el estado de salud", explica.

La segunda razón que agrava los problemas de salud de los venezolanos es un sistema hospitalario público que colpasado. "No se puede realizar una mamografía a diario por la falta de mantenimiento de los equipos técnicos. Ya ni siquiera hay agua en los hospitales", dice Herrera Cuenca.

Pero lo que más le preocupa a la directora del Observatorio Venezolano de la Salud es que el país está "retrocediendo en materia científica".

"¡Y eso es terrible! No disponemos de los últimos avances científicos que nos permitirían tratar a nuestros pacientes. Tomemos el ejemplo de los casos de cáncer en hombres jóvenes, en otros países se curan sin ningún problema, aquí simplemente morirán", concluyó Herrera Cuenca.

San Juan se ubicó entre las provincias con menos pobreza del país

Según la información difundida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, San Juan ocupa el quinto lugar entre las provincias con menor índice de pobreza de todo el país.

En el Gran San Juan, el índice de pobreza fue del 36,2 % en el primer semestre del 2021, con cifras más bajas solo figuran: Santa Cruz, 34,7 %; Río Negro, 34,8 %; Chubut, 35,3 %; y Tierra del Fuego, 36 %.

En la Región de Cuyo, también es la más baja, según consta en la medición del Indec. El estudio muestra que en Gran Mendoza, Gran San Juan y Gran San Luis, el índice alcanzó un 41,5 %, superior al 39,5 % del primer semestre de 2020. Mendoza obtuvo el índice más alto, 43,7 %; San Luis, 44,3 %; y San Juan, 36,2 %.

Los peores índices se registraron en las regiones Noreste, con 45,4 %, esto es: 1,9 puntos porcentuales arriba, y en el Noroeste, con 44,7 %, es decir, 4,3 puntos más.

En todo el país la pobreza abarcó a 18.800.000 habitantes, mientras que la indigencia llegó a casi 5 millones de argentinos, según la proyección sobre un total de 46.400.000 habitantes en todo el país.

Dato Indec: la pobreza llegó al 40,6% de la población y hay un 10,7% de indigencia

Así lo reveló este jueves el Indec, y destacó que se registró una leve baja respecto del 42% que había marcado el dato en el segundo semestre de 2020. Desde 2019 se registran 2,3 millones de nuevos pobres.

Según los datos del primer semestre del año el 40,6% de la población del país vive por debajo de la línea de pobreza, mientras que los más pobres entre los pobres, esto es, lo que se define como indigentes representan un 10,7%.

De esta manera, según los datos difundidos esta tarde por el Instituto Nacional de Estadística y Censos a nivel país hay algo más de 11,7 millones de pobres, en tanto que el número de indigentes trepa a casi 3,1 millones.

Los datos corresponden a la Encuesta Permanente de Hogares, que mide la evolución de los indicadores en 31 aglomerados urbanos de todo el país, sobre una población estimada en 28,9 millones de personas.

Si se proyectan los datos de la EPH a una población total, que ronda los 45 millones de personas, la cantidad de pobres trepa a 18,3 millones de habitantes.

Por su parte, la cantidad de personas en situación de indigencia y, por tanto, sin posibilidades de acceder diariamente a ingerir los alimentos necesarios para realizar una actividad moderada, llega a 4,8 millones de personas.

Con los datos de primer semestre y según resulta de la EPH, la pobreza se contrajo 0,4 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2020 en cuanto a cantidad de hogares, y una caída de 1,4 puntos medida en personas, reveló el Indec.

En cuanto a la indigencia, los datos empeoraron en la comparación con el semestre anterior, al incrementarse en 0,4 puntos porcentuales en hogares y en 0,2 puntos en cantidad de personas.

Pero tal vez el dato más preocupante sea el fuerte deterioro de las condiciones sociales desde el segundo semestre de 2019, el último período completo pre pandemia, cuando la pobreza se ubicó en 35,5% de la población.

Nuevos pobres

Así, se estima que desde entonces unas 2,3 millones de personas cayeron en la pobreza, y entre ellas 1,2 millones de personas más revistan como indigentes.

En alguna medida, podría decirse que éste es el costo social de la pandemia, de la caída de actividad en todos meses y la reducción de los ingresos en numerosos sectores de la población, en especial en los segmentos informales de la economía.

Pero no todo es atribuible al Covid-19. También juega la crítica situación económica del país, con una inflación que supera el 50% anualizada, una brecha cambiaria que coquetea con el 90% o 100%, caída del poder adquisitivo de los salarios, consumo que no repunta y nivel de desempleo en torno a los dos dígitos.

En cuanto a la incidencia por grupos etarios, la pobreza llega al 54,6% entre personas de 0 a 14 años, y al 48,5% en el segmento de 15 a 29 años. Por su parte, en personas de 65 años y más se ubica en 13,8%.

Y a nivel regional, no hay demasiadas sorpresas. El NOA y el NEA registran la mayor incidencia de personas en situación de pobreza, con 44,7% y 45,4% respectivamente. En contraste, las menores incidencias se observan en la Patagonia (34,4%) y el Gran Buenos Aires (39,2%), destacó el Indec.

Informe oficial advierte que la pobreza alcanza a casi la mitad de la población

Casi la mitad de la población de Argentina es pobre, según detalla el índice de pobreza multidimensional que realiza el Consejo de Coordinación de Políticas Sociales de Presidencia.

Unos 22.700.000 habitantes, esto es: el 49,6% de la población total del país, está en condiciones de pobreza, según el índice oficial que elaboró el Consejo de Coordinación de Políticas Sociales de Presidencia.

La medición se hace teniendo en cuenta diferentes indicadores multidimensionales como vivienda, hábitat y servicios básicos, educación, empleo, y protección social y salud.

De acuerdo al indicador oficial, un 32,6% de la población es, al mismo tiempo, pobre, medido de forma monetaria y multidimensional, y sólo 41,5% de los habitantes no son pobres de ninguna de las dos maneras.

El impacto de la pandemia de coronavirus en la pobreza hizo que este indicador de un salto de casi 20 puntos porcentuales, pasando de 28,8% en el primer semestre de 2019 al 46,9% en la primera mitad del 2020, según indicó la agencia NA.

Un dato no menor: el índice es confeccionado por el Consejo de Coordinación de Políticas Sociales, una oficina que depende de Presidencia de la Nación y que hasta hace poco estaba al mando de Victoria Tolosa Paz, quien dejó ese cargo para ser la primera candidata a diputada nacional bonaerense del Frente de Todos.

Por la pandemia, el 15% de los niños pasó hambre y el 34% sufrió inseguridad alimentaria

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA alertó sobre el crecimiento de la pobreza, el aumento de la violencia en los hogares y un fuerte incremento en el déficit de atención sanitaria.

Fuerte aumento en la pobreza; incremento en el déficit de atención sanitaria y hasta aumento en los episodios de violencia intrafamiliar son algunos de los puntos que evidenció el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina en su reciente informe. Según explicaron, un 34% de los chicos sufrió inseguridad alimentaria y más de un 15% pasó hambre: los más afectados por esta situación fueron algunos partidos del Gran Buenos Aires, y regiones de Cuyo, Pampeana y Patagonia.

"Una proporción mayoritaria de los hogares argentinos vieron reducidos sus ingresos como consecuencia de la merma del empleo, la imposibilidad de trabajar y la reducción de los salarios", destacaron en el informe titulado "Nuevos retrocesos en las oportunidades de desarrollo de la infancia y la adolescencia", al tiempo que resaltaron que "los costos sociales y económicos desencadenados por la pandemia fueron muy elevados".

Según destaca el documento, el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorios impulsó un incremento significativo en la pobreza infantil, aunque se registró una estabilidad en la situación de indigencia, la cual fue contenida por los programas sociales dispuestos por el Gobierno. Sin embargo, la falta de presencialidad en las escuelas y comedores escolares se convirtió en una problemática.

En el último período interanual, entre 2019- 2020, el incremento registrado en la inseguridad alimentaria total fue de casi 4 puntos y alcanzó a un 34,3% de los nenes y adolescentes en el país.

En tanto, la situación más severa del riesgo alimentario, el hambre, alcanzó al 15,6%, con un aumento de 1,5 puntos. La suba en la vulnerabilidad en el acceso a los alimentos se profundizó en los nenes en edad escolar con el 36,4% en los adolescentes con el 35,4%.

En el Observatorio de la UCA destacaron, además, que el ingreso a la inseguridad alimentaria total o severa también evidenció un salto. En 2019, "un 11,2% de los nenes y adolescentes padecía IAS; mientras que en 2020 trepó a 15,1%, número que representa un incremento de casi cinco puntos.

Por último, en lo que respecta a la calidad de vida de los chicos en las casas, la atención sanitaria y la contaminación ambiental, los números se mostraron más que dispares y en algunos casos hasta alarmantes, ya que pese a que "mejoró el indicador de contaminación ambiental", las "consultas preventivas de la salud de las infancias experimentaron una regresión muy significativa".

Según destacaron, se registró una ausencia en los controles médicos preventivos, la cual se incrementó en casi 12 puntos y se ubicó en el 31%; mientras que en lo referido a la salud bucal ese número trepó a 23 puntos y escaló al 65%. "Un estudio propio, acotado al AMBA en plena pandemia, registró que un 30% de los niños/as habían postergado su vacunación y 44% su visita periódica preventiva al médico", señalaron los especialistas. Y añadieron: "El 60% de la infancia bonaerense depende de los servicios de salud estatales, que alcanza al 87% de la infancia en el estrato trabajador marginal y al 77% en los pobres en términos monetarios".

En lo que se refiere a la insuficiencia actividad física, desde la UCA explicaron que se evidenció un alza de 10 puntos en el comportamiento sedentario, que ahora alcanzó al 71,3% de los chicos/as entre 5 y 17 años.

Según la UCA, tres de cada diez trabajadores es pobre

El estudio muestra que entre 2017 y 2020 se duplicó la cantidad de empleados que no logra superar la línea de pobreza. Además, un 4,4% está en la indigencia.

Más del 27% de los trabajadores viven en hogares pobres, cuyos ingresos familiares son insuficientes para cubrir la canasta básica total y más del 4% están debajo de la línea de indigencia, es decir que no llegan a comprar la canasta básica alimentaria. Así lo revela un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

Según el último dato oficial disponible, una familia de cuatro integrantes necesita cerca de $63.000 para no ser pobre y $26.677 para no caer en la indigencia. De acuerdo con el reporte de la Universidad Católica Argentina, tener alguna clase de trabajo no garantiza ni siquiera ese umbral de ingresos.

Entre 2017 y 2020, el porcentaje de trabajadores que viven en hogares pobres creció casi 12 puntos, al pasar de 15,5% a 27,4%. En tanto, las personas ocupadas que viven en hogares indigentes más que se duplicaron en el mismo período, ya que escalaron de 1,9% a 4,4%. “Uno de los elementos que subyace a esta evolución es la fuerte reducción real de los ingresos laborales, que entre 2017 y 2020 se estima en 18,8%”, afirma el reporte.

La cantidad de trabajadores pobres casi no varió entre 2019 y 2020, pese a la fuerte retracción de la actividad económica por las restricciones sanitarias. Desde el Observatorio de la Deuda Social Argentina explicaron que eso tiene dos causas posibles: por un lado, que muchas personas de los sectores vulnerables dejaron de buscar trabajo en el marco de las dificultades a la movilidad y la menor oferta.

Por otra parte, las asistencias sociales mantuvieron a muchas familias trabajadoras por encima de la línea de pobreza. De hecho, el estudio presentó una simulación donde los ocupados pobres habrían llegado a 43,3% si no hubiera existido ningún ingreso de política social.

Sueldo e ingreso familiar

El estudio del OSDA plantea que un 15,4% de los trabajadores tienen ingresos por debajo de la línea de pobreza, pero viven en hogares que no son pobres, es decir, "evitan" la situación de pobreza gracias al modo en que se reúnen los ingresos con sus convivientes. Esta proporción aumentó levemente el año pasado

En cambio, un 11,9% de los ocupados tienen ingresos que superan esa línea pero viven en situación de pobreza. Este colectivo de trabajadores incrementó su participación entre 2019 y 2020. A ellos se suma otro 15,5% de los trabajadores tienen salarios inferiores a la línea de pobreza y, además, viven en hogares pobres.

Finalmente la proporción de trabajadores que se encuentra en situaciones de extrema pobreza pasó de 1,9% a 4,4% entre 2017 y 2020.

Los factores de la pobreza entre los trabajadores


El estudio del ODSA también releva los factores que hacen más propicio que un trabajador viva en un hogar que no supera la línea de pobreza. Las principales conclusiones son las siguientes:

  • Si bien los jóvenes son los más propensos a experimentar pobreza en comparación con los trabajadores de 60 años y más, dicha propensión es muy similar a la que se verifica entre los trabajadores de entre 35 y 59 años.
  • Los trabajadores sin educación secundaria tienen 3,7 veces más chances de experimentar pobreza que aquellos que completaron ese nivel.
  • Los extranjeros se encuentran más expuestos a la pobreza que los nativos.
  • Aquellos que viven en hogares nucleares completos son más propensos a experimentar pobreza y lo contrario ocurre con los hogares unipersonales.
  • La variable con mayor peso en la determinación de la pobreza de trabajadores es la cantidad de niños en el hogar. Quienes viven en hogares con dos o más niños tienen casi 8 veces más chances de estar en pobreza que los trabajadores sin niños.
  • Los hogares con mayor número de ocupados tienen menos chances de experimentar pobreza y aquellos que reciben transferencias de ingresos se encuentran más protegidos que los que no las perciben.
  • Entre los trabajadores que desarrollan una jornada parcial las posibilidades de experimentar pobreza son 1,7 veces superiores a las que registran los trabajadores a tiempo completo.
  • Quienes se desempeñan en el sector microinformal tienen más chances que los del sector público o los del sector formal privado de ser pobres, aunque entre estos últimos no se aprecian diferencias significativas.
  • Los trabajadores con empleos precarios tienen 3,2 veces más posibilidades de experimentar pobreza que quienes tienen empleos plenos.