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Dato Indec: una familia tipo necesitó en agosto $939.886 para no ser pobre

El precio de la Canasta Básica Total subió 4,4% en el mes.

El precio de la Canasta Básica Total aumentó 4,4% durante agosto, por lo que una pareja con dos hijos de seis y ocho años necesitó de $939.886 para comprar la cantidad mínima de alimentos, indumentaria y servicios para no caer por debajo de la línea de la pobreza.

Ese mismo grupo familiar necesito de $421.473 para comprar solo la cantidad mínima de comida que integra la Canasta Básica Alimentaria, y que fija el umbral por debajo del cual se cae en la línea de la indigencia.

La Canasta Básica Alimentaria aumentó 3,9% durante agosto, por lo que sumó 75,1% en lo que va del año, y 222,7% en los últimos 12 meses.

En tanto, la Canasta Básica Total, el aumento del 4,4% de agosto redundó en una suba del 89,6% en lo que va del año, del 230,1% en los últimos 12 meses.

Hace una semana el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina estimó que el Índice de pobreza aumentó al término del primer semestre del año al 55,5% de la población y la indigencia al 17,5% en el mismo período.

A fin del 2023, el Indec calculaba que el Índice de Pobreza alcanzaba al 41,7% de los habitantes, entre los cuales 11,9% eran indigentes. Durante el primer semestres del año la inflación había alcanzado al 79,8%.

Estos incrementos en los niveles de pobreza e indigencia se atribuyen en gran parte al impacto de la inflación de los últimos meses y a la suba principalmente en el rubro alimentos que afectó a los estratos más bajos de la sociedad.

El Indec dará a conocer el jueves 26 de septiembre el Índice de Pobreza oficial calculada al primer semestre del año.

La pobreza trepó al 52% en el primer semestre, según datos de la UCA

Además, aproximadamente el 18% de la población argentina se encuentra en estado de indigencia, tras el detalle de la Encuesta Permanente de Hogares.

Según los datos revelados por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, la pobreza se instaló en el 52% de la población argentina, mientras que el 17,9% en la indigencia durante el primer semestre. Se trata de los valores más altos desde el 2004.

Estos números corresponden al primer semestre del año, y muestran un aumento del 41,7% y 11,9% respectivamente, con lo publicado por el Indec el año pasado.

Además, el cálculo refleja un promedio entre los dos primeros trimestres del año, donde el ODSA destacó que la pobreza alcanzó al 54,9% en enero, febrero y marzo, mientras que un 49,4% fue alcanzado en los correspondientes a abril, mayo y junio.

En el caso de la indigencia, el 20,3% de la población se encontraba en ese estado durante el primer período, y al 15,9% en el segundo. Cabe destacar, que los datos provienen de la Encuesta Permanente de Hogares.

Los factores principales de estos niveles de pobreza e indigencia

El Director del observatorio, Agustín Salvia, declaró: ''Se recuperaron principalmente las clases medias trabajadoras, el segmento técnico profesional, con cierta calificación, en ramas dinámicas".

"Mientras tanto, los trabajadores del mercado de consumo, la industria y la construcción no recibieron aumentos salariales en la misma proporción que la inflación debido a la caída del nivel de actividad'', agregó.

A su vez, señaló que, tanto la pérdida de puestos de trabajo en el sector informal de la economía y el bajo salario en el sector privado son dos factores cruciales a la hora de los altos niveles de pobreza e indigencia. Además, aquellos que trabajan en dicho ámbito tienen una remuneración inferior a la canasta básica.

''El sector de los trabajadores informales pobres, que cayó en la indigencia y que depende en gran medida de los programas sociales, no se recuperó. Es en este contexto que se observa una mayor desigualdad entre los distintos sectores trabajadores'', dijo.

Por último, explicó que la caída de la inflación acompañada de un aumento en los salarios de los empleados formales del sector privado, que recuperaron solo parte de lo perdido en enero, febrero y marzo. En tanto, en el caso de los trabajadores del sector público y los informales, la recomposición fue menor.

Cifra alarmante: más de 5.000.000 de jubilados y pensionados están bajo la línea de pobreza

La cifra es alarmante y refleja la crítica situación económica que atraviesan los jubilados en Argentina, quienes se convirtieron en uno de los sectores más afectados por la fuerte inflación del primer semestre del año.

Según la Defensoría de la Tercera Edad, la canasta básica de un jubilado rondaría los $800.000 mensuales, mientras que la jubilación mínima en agosto de 2024 fue de $225.497. Aún con el bono de $70.000, que eleva el ingreso a $295.000, continúa siendo un número muy por debajo de lo que se necesita en el país para cubrir los gastos básicos.

Sin embargo, esta situación empeora ya que se suman 500.000 personas que cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor, que equivale al 80% de la jubilación mínima, y un millón de personas con pensiones no contributivas que perciben solo $220.000 mensuales.

En este sentido, Eugenio Semino, defensor de la tercera edad, reveló que la situación económica de los jubilados se observa en la malnutrición que sufren muchos de ellos.

Incluso, aseguró que entre el 80% y el 90% de los adultos mayores sufren de hipertensión y problemas de colesterol, pero sus jubilaciones les impiden acceder a los alimentos necesarios para cuidar su salud.

Además, este grupo enfrenta dificultades para comprar medicamentos y pagar servicios básicos como la calefacción, lo que contribuye a un deterioro general de su calidad de vida.

Más de 5 millones de jubilados y pensionados son pobres en Argentina

El dato se desprende de estimaciones realizadas por la Defensoría de la Tercera Edad.

Tras el debate en el Congreso por la nueva ley de movilidad jubilatoria, se conoció una cifra que entristece a todos los argentinos: más de 5.000.000 de jubilados y pensionados son pobres en el país.

El relevamiento y confección de datos fue realizado por la Defensoría de la Tercera Edad. 

Desde el organismo señalaron que la Canasta Básica mensual de un adulto mayor ronda los $800.000, mientas que el haber jubilatorio mínimo, con bono incluido, es de $295.000.

Los datos comprenden a los 500.000 adultos mayores que cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), y que llegan a percibir un 80% de la jubilación mínima.

Además, incluye a 1.000.000 de personas con pensiones no contributivas que perciben $220.000 todos los meses.

El Defensor de la Tercera Edad y fundador de la Asociación Gerontovida, Eugenio Semino, aseguró que entre el 80% y el 90% de los adultos mayores sufren de hipertensión y problemas de colesterol, pero "sus jubilaciones les impiden acceder a los alimentos necesarios para cuidar su salud".

Dato Indec: una familia tipo necesitó en julio $900.647 para no ser pobre

Se trata de un grupo familiar de cuatro integrantes. Además, precisaron $405.697 para no ser indigentes.

La Canasta Básica subió 3,1% en julio, por debajo de la inflación, y una familia tipo necesitó $900.647 para no ser pobre, informó el Indec. Además, una familia precisó $405.697 para no ser indigente.

El dato se conoció en simultáneo con la índice de inflación del séptimo mes del año, que arrojó 4%.

La Canasta Básica Total, índice que se utiliza para medir la pobreza, sufrió un incremento de 3,1% respecto de junio, acumula 261,8% interanual y 81,7% en 2024.

En tanto, la Canasta Básica Alimentaria, se usa para estimar la indigencia, también subió 3,1% con respecto a junio, la variación interanual es de 263,4% y la acumulada del año llega a 68,6%.

En junio la Canasta Básica Total había sido de $873.169, contra los $851.351 de mayo, para no ser pobre.

El de la Canasta Básica Alimentaria, en tanto, había estimado en $393.319 el monto para no ser indigente también en el sexto mes del año.

El Indec también reportó que una familia de 3 integrantes precisó en julio $717.020 para no ser pobre y $322.982 para no ser indigente.

Por su parte, un grupo familiar de 5 miembros necesitó $947.283 para no ser pobre y $426.704 para evitar caer bajo la línea de indigencia.

El adulto equivalente, la unidad sobre la que se estiman las necesidades básicas y alimentarias del resto de la familia, precisó $291.472 para eludir la pobreza y $131.294 para no ser indigente.

La Canasta Básica Total, además de alimentos, incluye varios puntos del gasto de los hogares, como indumentaria, salud, transporte o educación, lo que determina la línea de pobreza.

Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria se limita a relevar bienes de primera necesidad y establece la línea de indigencia.

La pobreza alcanzó al 55% de la población en el primer trimestre del año, según UCA

Con los datos oficiales del Indec, y por aglomerado urbano, las estimaciones de la UCA ubican a la región de Gran Resistencia, Chaco, como la más pobre del país con una tasa del 79,5%.

El último informe de la Universidad Católica Argentina señaló que el 55% de la población es pobre y el 20,3% indigente. Lo cual significa que 1 de cada 5 personas es indigente, en el primer trimestre del 2024.

Las cifras surgen del análisis de la base de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec.

En su último informe, realizado en el período abril-mayo, el Observatorio se había acercado a la tasa de pobreza, 55,5%, pero sus cálculos respecto a la indigencia se ubicaron un tanto por debajo, 18,5%.

Con los datos oficiales del Indec, y por aglomerado urbano, las estimaciones de la UCA ubican a la región de Gran Resistencia, Chaco, como la más pobre del país con una tasa del 79,5%. La indigencia alcanza al 38,6% de la población. 

Le sigue Formosa con un 72% de pobres y Santiago del Estero, La Banda con casi 30% de indigentes. Pero la mayoría de las regiones tienen niveles de pobreza por encima del 50% y del 15% para la indigencia.

Por su parte, la que registra los menores niveles de la catástrofe social, aunque no la exime de la crisis general, es la Ciudad de Buenos Aires, el 25,5% de los porteños es pobre y el 8,5% indigente.

Niveles de pobreza en los aglomerados urbanos de Argentina

Gran Resistencia: 79,5%.
Formosa: 72,1%.
La Rioja: 68,0%.
Santiago del Estero/La Banda: 67,1%.
Concordia: 67,0%.
Partidos del GBA: 61,9%.
Gran Santa Fe: 60,6%.
Gran Tucumán/Tafí Viejo: 60,2%.
Gran San Juan: 58,0%.
Gran Catamarca: 57,3%.
Viedma/Carmen de Patagones: 57,1%.
Salta: 56,8%.
Rawson/Trelew: 56,5%.
Corrientes: 55,7%.
Posadas: 55,7%.
Jujuy/Palpalá: 54,1%.
Río Gallegos: 53,8%.
Río Cuarto: 53,5%.
Gran Mendoza: 52,5%.
Gran La Plata: 52,4%.
Mar del Plata/Batán: 52,2%.
San Nicolás/Villa Constitución: 52,2%.
Gran Córdoba: 50,7%.
Comodoro Rivadavia/Rada Tilly: 50,5%.
Gran Paraná: 50,5%.
Gran Rosario: 49,1%.
San Luis/El Chorrillo: 48,3%.
Ushuaia/Rio Grande: 47,6%.
Bahía Blanca/Cerri: 45,8%.
Neuquén/Plottier: 36,6%.
Santa Rosa/Toay: 36,2%.
Ciudad de Buenos Aires: 25,4%.
Total País: 54,9%.

Niveles de Indigencia por Aglomerado Urbano

Gran Resistencia: 38,6%.
Santiago del Estero/La Banda: 29,9%.
Concordia: 25,7%.
Partidos del GBA: 25,1%.
Formosa: 24,0%.
San Nicolás/Villa Constitución: 21,9%.
Gran Rosario: 21,4%.
Posadas: 20,7%.
Gran La Plata: 20,1%.
Gran Tucumán/Tafí Viejo: 19,7%.
Jujuy/Palpalá: 19,5%.
Gran San Juan: 19,2%.
Salta: 19,2%.
Gran Santa Fe: 18,3%.
Gran Córdoba: 16,8%.
Gran Catamarca: 16,4%.
Santa Rosa/Toay: 15,8%.
Rawson/Trelew: 15,4%.
La Rioja: 15,1%.
Corrientes: 15,0%.
Gran Mendoza: 14,2%.
Bahía Blanca/Cerri: 14,1%.
Comodoro Rivadavia/Rada Tilly: 14,1%.
Neuquén/Plottier: 14,0%.
Viedma/Carmen de Patagones: 13,6%.
Gran Paraná: 13,4%.
Río Cuarto: 13,2%.
Río Gallegos: 11,8%.
Ushuaia/Río Grande: 11,2%.
Mar del Plata/Batán: 10,2%.
San Luis/El Chorrillo: 9,0%.
Ciudad de Buenos Aires: 8,5%.
Total País: 20,3%.

Estudio de Universidad Di Tella indicó que la pobreza en Argentina alcanzó el 50,5% en los primeros 6 meses del año

La Universidad Torcuato Di Tella realizó un estudio y determinó que el 50,5% de la población de Argentina está sumergida en la pobreza.

El dato es respaldado por el índice de la Canasta Básica Total, que marca la pobreza, y la Canasta Básica Alimentaria, que dimensiona la indigencia en el país. Ambas medidas por el Indec.

La cifra fue tomada de los números que Indec difundió durante el primer semestre de 2024, y guarismos propios de la universidad. De ese modo, pudieron establecer que alrededor de 23.175.000 habitantes distribuidos en todo el país padecen la pobreza.

Desde la Universidad Di Tella explicaron algunos puntos importantes. "Para el promedio del Ingreso Total Familiar se proyectó para el semestre un incremento interanual de 214,8%", detallaron.

"Con estos datos y la simulación de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del primer y segundo trimestre de 2024 se proyectó la tasa de pobreza", dijeron desde la academia.

Sin embargo, según compartieron, el índice es menor al comparado con los dos primeros meses del año.

En enero y febrero el dato fue del 52,6%, mientras que en el periodo de marzo y abril el número había bajado al 48,5% de la población total.

En los meses de mayo y junio el número ascendió 2 puntos.

Una familia tipo en Argentina, con 4 integrantes, para no ser pobre, necesitó $873.169, siendo un 2,6% mayor al índice de mayo. Este dato se mide a partir del costo de la Canasta Básica Total.

Dato Indec: una familia tipo necesitó en mayo $851.351 para no ser pobre

El costo de la Canasta Básica Total, que mide la línea de pobreza, registró su menor suba desde noviembre de 2021. En términos anuales, la variación fue del 290,7%.

El costo de la Canasta Básica Total, que mide la línea de pobreza, subió 2,8% en mayo, lo cual significó la variación más baja desde noviembre de 2021. En términos anuales, el incremento fue del 290,7%, por encima de la inflación general que dio un 276,4% para el mismo período.

De este modo, una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó $851.351 para no caer en la pobreza durante el quinto mes del año, según datos publicados por el Indec en esta jornada.

Por segundo mes consecutivo, la Canasta Básica Total aumentó por debajo del Índice de Precios al Consumidor del Indec, que para mayo anotó una suba de 4,2%.

En abril, la canasta había trepado 7,7%, contra una inflación del 8,8%.

Asimismo, en el acumulado de 2024 el alza de la Canasta Básica Total fue de 71,7%, muy similar al 71,9% que arrojó el Índice de Precios al Consumidor desde enero.

Paralelamente, el costo de la Canasta Básica Alimentaria, que se usa como umbral para la línea de indigencia, anotó un avance de 3,7%. Por ende, una familia tipo requirió $125.235 para no ser considerada indigente.

El costo de las canastas básicas para una familia se calculan utilizando como referencia los valores para satisfacer las necesidades de un varón de entre 30 y 60 años, considerado "adulto equivalente". La Canasta Básica Total para dicho adulto fue de $275.518 en mayo y la Canasta Básica Alimentaria alcanzó los $125.235.

Mientras la Canasta Básica Alimentaria incluye solo alimentos, la Canasta Básica Total contempla otros gastos, aunque excluye, por ejemplo, el costo del alquiler.

La pobreza trepó al 55,5% y la indigencia al 17,5% en el primer trimestre, según la UCA

Los datos obtenidos de un estudio de la Universidad Católica Argentina advierten sobre un estremecedor crecimiento de los niveles de pobreza, que ya afectarían a casi 25.000.000 de personas en áreas urbanas del país.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, que viene midiendo indicadores socioeconómicos hace años, difundió este lunes un informe según el cual la pobreza trepó del 44,7% en el tercer trimestre del 2023 al 55,5% en el primer trimestre de este año, en tanto que la indigencia pasó del 9,6% a 17,5% en el mismo período.

De acuerdo al mismo estudio, la pobreza, que se determina por el valor de la canasta básica alimentaria, ya alcanza a 24.9 millones de residentes en áreas urbanas en el país, mientras que unos 7.8 millones de personas de ellos está sumergido en la pobreza extrema o indigencia.

"La inseguridad alimentaria total para áreas urbanas relevadas por la encuesta del ODSA-UCA, alcanza al 24,7% de las personas, al 20,8% de los hogares y al 32,2% de los niños, niñas y adolescentes", destaca un informe bajo el título Deudas sociales estructurales en la sociedad argentina.

"Por otra parte, se encuentran en una situación aún más grave, con inseguridad alimentaria severa el 10,9% de las personas, el 8,8% de los hogares y el 13,9% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA)", agrega.

"Al considerar el AMBA, los valores de inseguridad alimentaria total se ubican en el 26,4% de las personas, el 21,8% de los hogares y el 35% de NNyA. Al considerar la inseguridad alimentaria severa se ubican en 9,9%, 12,7% y 16,5%, respectivamente", expresa el documento elaborado por el observatorio de la UCA.

Asimismo, se advierte que "los elevados valores de privaciones alimentarias que sufre la población tratan de ser compensados con acciones realizadas desde los diferentes niveles del Estado".

"Considerando a los niños, niñas y adolescentes, el 42,6% de ellos reside en hogares que reciben la AUH+Tarjeta Alimentaria, el 50% asiste a comedores escolares, el 36,7% recibe caja o bolsones de alimentos de comedores y el 11,1% recibe caja o bolsones de alimentos de comedor no escolar; sumando muchos hogares más de un beneficio", se detalla.

En el relevamiento también se hace foco en la situación educativa, y en ese aspecto se destaca el dato de que el 23% de niñas y niños de entre 3 y 5 años no asiste a establecimientos educativos formales, el 0,4% de los que tienen entre 6 a 12 años no va a la escuela primaria, el 9,1% asiste con sobre edad a la escuela primaria y el 35,3% de los jóvenes de 18 a 29 años no terminó la secundaria.

"Estos indicadores expresan valores adversos, a pesar de que el sistema general de gestión pública, 80,7% de los alumnos de menos de 18 años, se ve fortalecido por la acción de la gestión privada, 12,6% en establecimientos privados laicos y 6,8% en establecimientos religiosos", se especifica.

Al poner la lupa en el mercado laboral, el sondeo revela que "el 32,5% de los ocupados son trabajadores que residen en hogares en situación de pobreza, el 30,9% de los ocupados trabaja en la economía social y, al considerar a la población económicamente activa el 26,5% tiene un empleo precario y el 24,3% un subempleo inestable".

Como contracara a un contexto de deterioro creciente en Argentina de los últimos años, se consigna que los índices de mortalidad infantil registraron mejoras entre el 2005 y el 2022, aunque el panorama es dispar y depende de en qué provincia se ponga el foco.

"La tasa de mortalidad infantil, de menores de 1 año y de menores de 5 años, presenta una mejora general a través del tiempo, 2005 a 2022, pero una mayor heterogeneidad entre la situación de cada una de nuestras provincias", afirma.

"En general, al considerar los datos por provincias, se observa que los altos niveles de mortalidad infantil tienden a correlacionarse con altos niveles de indigencia monetaria", se analiza en el informe del ODSA.

La pobreza alcanzó casi el 49% en abril, según la Universidad Di Tella

Según el reciente estudio sobre la pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella, aproximadamente 29.4 millones de individuos se encuentran afectados por esta situación.

La incidencia de la pobreza se elevó al 48.9% de la población argentina durante el semestre comprendido entre noviembre y abril, lo que significa que afecta a 29.4 millones de personas, según revela un estudio realizado por la Universidad Torcuato Di Tella.

Este aumento representa un incremento de 0.6 puntos porcentuales en comparación con el período anterior de octubre a marzo, y un notable ascenso de 7.2 puntos respecto al dato semestral reportado por la institución académica en diciembre pasado.

La Canasta Básica Total promedio para el Gran Buenos Aires durante el semestre de referencia se calculó en $203,642 por adulto, reflejando un incremento interanual del 265.3%.

Además, la universidad proyectó un incremento interanual del 196.1% para el promedio del ingreso total familiar durante el semestre.

Según el nowcast, basado en la simulación de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del cuarto trimestre de 2023 y del primer y segundo trimestre de 2024, se estima que la tasa de pobreza para el semestre de noviembre-abril alcanza el 48.9%, con un intervalo de confianza del 95% entre el 47.4% y el 50.4%.

Por otro lado, la incidencia proyectada se calcula como un promedio ponderado de una tasa de pobreza del 45.2% para el bimestre noviembre-diciembre de 2023, del 51.8% para el primer trimestre de 2024 y del 48% para abril de 2024. Esta proyección sugiere que aproximadamente el 49% de las personas viven en hogares urbanos pobres.

Se estima que la población urbana capturada por la EPH durante el semestre de referencia es de 29.4 millones de personas, lo que implica que alrededor de 14.4 millones viven en hogares urbanos pobres, según concluye el nowcast de Di Tella.

Las villas se quintuplicaron en dos décadas y la pobreza sigue creciendo en Argentina

La falta de oportunidades educativas, laborales y sociales de los jóvenes contribuye al reclutamiento en el consumo y el comercio de drogas.

En línea con los reportes del Observatorio de la Deuda Social que periódicamente difunde la UCA, Unicef publicó en un informe que indica que en Argentina, 2 de cada 3 personas son pobres por ingresos o están privados de derechos básicos como la educación, la protección social, vivienda y baño adecuado, agua o un hábitat seguro.

En el país, 7 de cada 10 niños, niñas y adolescentes se encuentran bajo la línea de pobreza.

Se construyeron 6.467 nuevos barrios populares, villas y asentamientos de todo el país, que en total ocupan una superficie tres veces más grande que la de Ciudad de Buenos Aires. En estos conglomerados barriales habita el 12% de la población, unas 5.000.000 de personas.

Los datos de esta nota se desprenden del último inventario efectuado por el Registro Nacional de Barrios Populares, con el decisivo aporte logístico de la ONG Techo Argentina y otras de la sociedad civil, presentado unos días antes que asumiera el presidente Javier Milei.

Casi un tercio de esos asentamientos está en la provincia de Buenos Aires, que alcanza a 2065 aglomerados urbanos precarizados.

De toda la suma de villas y barrios pobres surgidos en los últimos 20 años, el 66% de los residentes no accede a un suministro formal de energía eléctrica, el 92% no cuenta con agua potable, el 97% no está conectado a la red cloacal y el 99% no recibe suministro de gas domiciliario, por lo que debe comprar onerosas garrafas o usar los peligrosos braseros.

Además, el 87% de las mujeres que viven en esos barrios son responsables de hogar, y sólo un 31%, que incluye a travestis trans, tiene trabajo con ingresos.

Orígenes

"Más del 70% de la conformación de los barrios populares de Argentina se dio de una manera que se conoce como ocupación de tipo hormiga: una familia o un grupo de familias se asientan en un lugar que estaba abandonado, donde nadie está haciendo uso de la tierra, y después van convocando a otras", reflexionó Juan Maquieyra, director de la organización social Techo Argentina.

Aseveró además que "sólo hablamos de los barrios populares cuando suceden casos que para la vida cotidiana son sueltos". 

Se refiere a las corrientes demonizadoras que se crean en la opinión pública, reñidas con asesinatos, delincuencia, tráfico de drogas o directamente o como cuando les endilgan que pretenden vivir de los favores ajenos, pluralizando por unos pocos que se hacen notar.

La ONG católica Cáritas recuerda al respecto que 519 de los más de 6.000 barrios, llevan nombres de santos y santas y, de ellos, a 100 los bautizaron San Cayetano, el patrono del trabajo. A la vez, destacan que repiten mucho las palabras esperanza y unión.

El prejuicio contra los villeros, por otra parte, fue desacreditado y dado vuelta en un informe del Observatorio de Argentinos por la Educación y la Secretaría de Integración Socio Urbana de lo que era el Ministerio de Desarrollo de la Nación, que se basa en una encuesta de alcance nacional a una muestra exploratoria de 540 familias de barrios populares con hijos e hijas en la escuela primaria y secundaria.

Esta compulsa, junto a un estudio etnográfico que buscó identificar las demandas y expectativas de estas familias respecto de la educación de sus hijos, generaron conclusiones inquietantes, como que "la falta de oportunidades educativas, laborales y sociales de los jóvenes en espacios vulnerables contribuyen a su reclutamiento en el consumo y en el comercio de drogas, sumado a otras actividades ilegales".

El informe advierte que los residentes en espacios con presencia de venta de drogas están más expuestos a situaciones de violencia y amedrentamiento, en un contexto de enfrentamiento entre grupos, familias o bandas que disputan los territorios. 

Los actores sociales, las familias, los jóvenes de barrios populares que no participan de estas actividades ilegales sufren el miedo, la indefensión y el acoso de las bandas o grupos ilegales.

"El comercio de drogas en los barrios populares se ve favorecido por la ausencia del Estado y la convivencia de las fuerzas de seguridad con las actividades ilícitas", dice el documento.

Drogas

De acuerdo con la encuesta, "en uno de cada cuatro hogares, es decir, el 26,5%, se identifica la venta y tráfico de drogas en su cuadra, manzana o vecindario".

Ocurre en el 12,1% en la Ciudad de Buenos Aires, pero en un 31,1% en el conurbano bonaerense, y en un 32,8% en el Gran Rosario, por arriba de lo que caracteriza a otras grandes y medianas ciudades del país: 26,7% y 25,7%, respectivamente.

Es atribuido el incremento del riesgo de venta o tráfico de drogas en los barrios a la ausencia de presencia o vigilancia policial, en un 36,3%. Sin embargo, en caso de que existiera sólo reduciría el riesgo al 22%.

La percepción de venta de drogas en las villas o asentamientos sube al 49,2%, así como al 41,2% en los barrios populares de clase baja.

Comparativamente, en los barrios de clase media, este riesgo cae al 20,3% y en los de clase media-alta al 3,9%. No es que no exista el problema, pero es menor su prevalencia, así como también su visibilidad.

La frecuencia aumenta en las villas y asentamientos de la Ciudad de Buenos Aires y de las no metropolitanas, pero se extiende mucho más en los barrios populares del conurbano bonaerense y de otras ciudades metropolitanas.

En el Gran Rosario, la presencia de venta de drogas alcanza los valores comparativos más altos, tanto a nivel villas y asentamientos como a nivel general: 76,3% y 32,8%, respectivamente, incluso cuando existe presencia policial en el barrio, lo que representa el 38,6%.

A medida que aumenta la cantidad de carencias en materia de derechos para la inclusión social, también sube el riesgo a la presencia de venta y tráfico de drogas: 45,2% de hogares con tres o más carencias vs. al 10,5% de hogares sin carencias. 

Adicciones

El comercio ilícito de drogas y las adicciones a sustancias psicoactivas constituyen fenómenos vinculados que afectan de manera crucial las capacidades de desarrollo humano a nivel personal, familiar y colectivo, así como la autonomía, la seguridad y la convivencia social.

La venta ilegal de drogas es un problema de alcance nacional cuya gravedad y extensión viene creciendo durante las últimas dos décadas a nivel general, pero sobre todo en los barrios más pobres, creando una entramado socioeconómico que debilita la integración social y las posibilidades de empoderamiento comunitario.

Afecta a toda la sociedad, aunque las principales víctimas son los jóvenes de las diferentes clases sociales y regiones del país, especialmente aquellos socialmente excluidos que carecen de estructuras sociales, familiares y/o comunitarias de apoyo y contención.

Si bien la venta y consumo de sustancias ilícitas atraviesa toda la estructura social, es en los espacios urbanos más vulnerables donde adquiere mayor penetración, visibilidad y consecuencias más graves, formando parte estructural de la vida económica y social de los barrios vulnerables.

El narcomenudeo en los barrios populares es una actividad económica que se apoya en una red de organización rudimentaria pero de mucho poder local debido a su extendida penetración entre los jóvenes, la participación de estructuras familiares, la ausencia del Estado y su convivencia con las fuerzas de seguridad.

Dado sus altos niveles de rentabilidad abarca un amplio conjunto de actividades y actores que operan por fuera de la economía formal, y sus agentes compiten entre sí a través de la violencia y el reclutamiento de jóvenes vulnerables, en un mercado sin reglas ni regulaciones.

Renabap

Desde que fue convertido en política de Estado hace 9 años, para promover la inclusión social y urbana de quienes viven en villas y asentamientos del país, el Renabap dependía formalmente de la Secretaría de Integración Social y Urbana, aunque siempre con Techo como unidad ejecutora.

Fue constituido por ley 27.453 de 2018, votada por amplía mayoría de sectores políticos, más conocida como ley de Barrios Populares.

Formar parte del Renabap no sólo les otorgó a los barrios un paraguas de legitimidad, sino que también fue el primer paso para que, mediante obras de infraestructura, el Estado los integrara al tejido urbano.

Pero, además, sus habitantes pueden acceder a un Certificado de Vivienda Familiar, lo que, además de brindarles amparos ante un eventual intento de desalojo, les permite tener un domicilio formal, paso fundamental para acceder a diferentes derechos, desde tramitar servicios básicos, hasta generar el CUIT o el CUIL y, con eso, recibir prestaciones en materia de salud, educación y previsionales.

Desde 2021 se destina un 9% del Impuesto País para financiar este fondo, que se reforzó con un 15% de lo recaudado por el Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas", recordó el comunicado.

De acuerdo a datos oficiales y evaluaciones externas (CIPPEC, 2023; ODSA-UCA, 2022; SISU, 2023), las obras ejecutadas a través de este programa abarcan más de 1200 proyectos en más de 300 municipios.

A junio de 2023 estaban en ejecución casi 20.000 nuevos lotes con servicios y alrededor de 250.000 mejoras de viviendas destinadas a mujeres a través del programa Mi Pieza.

Con distinta escala y profundidad, estas intervenciones han facilitado el acceso a infraestructura de servicios públicos y el mejoramiento habitacional en los barrios populares.

Fideicomiso

El gobierno de Milei suprimió en febrero el Fideicomiso de Integración Socio Urbana, destinado a obras de infraestructura y para avanzar en la creación de lotes con servicio.

Lo fundamentó en presuntas irregularidades en su administración y personalizó la acusación en el dirigente social Juan Grabois.

Para su cumplimiento, se afectarían los terrenos habitados que no pertenezcan al Estado nacional, sean declarados de utilidad pública y, en consecuencia, expropiados.

La norma frenó los desalojos de los barrios incluidos en el registro hasta 2022 y, hace dos años, mediante un decreto, se extendió ese plazo por 10 años más, es decir, hasta 2032.

Las ONGs ACIJ, Techo y Hábitat para la Humanidad Argentina, en un comunicado conjunto, reclamaron la continuidad de las políticas de integración sociourbana de barrios populares y plantearon que "es fundamental sostener e incluso ampliar" el financiamiento de esos programas porque, "de lo contrario, solo se agravará la situación de un amplio sector de la población que vive en condiciones de alta vulnerabilidad".

La acción que mancomunan no da abasto. Proyecto 7, que es una organización integrada por y para gente en situación de calle, celebró convenios con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y entidades privadas, más la ayuda de personas físicas, para hacer "las cuatro comidas para alrededor de 400 personas por día", lo que no obstante, para Horacio Ávila, tu titular, "siempre todo es insuficiente".

El texto fundamenta en que "solo en Ciudad de Buenos Aires, hay más de 12.000 personas en situación de calle".

"Es un número realmente exorbitante y, lamentablemente, tenemos que decir que va aumentando y no hay respuesta del Estado", aseveró la ONGs ACIJ, Techo y Hábitat para la Humanidad Argentina.

Fuentes: UCA, Noticias Argentinas y Unicef