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Los Premios Nobel, la educación pública y el fascismo del Pocho Perón

Se habla mucho de la educación pública, lo cual es saludable. ¿Acaso olvidan la persecución del Pocho Perón a los nobeles argentinos?

Entusiastas integrantes del peronismo pronuncian esplendorosos discursos destacando las bondades de nuestra educación estatal. Gremialistas que responden al PJ también enjuagan su conciencia y alivian su secreta frustración enarbolando el estandarte de la educación pública. 

Olvidan los muchachos que el líder y creador del movimiento fue un fascista espontáneo que persiguió a tres de los galardonados con el Premio Nobel. La amnesia persistente del palco sindical se convierte en una herramienta de la patota peronista que sueña con volver.

El caso del doctor Saavedra Lamas 
El premio Nobel de la Paz, doctor Saavedra Lamas, fue cesanteado en su cargo de docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1946, cuando el Pocho Perón intervino la academia.

Su delito había sido no adherir al nuevo gobierno.

Fue presidente de la XI Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra en 1928 y de la Conferencia Panamericana de 1936. También presidió la Asamblea de la Sociedad de Naciones en 1936.

Fue rector de la Universidad de Buenos Aires entre 1941 y 1943 y profesor de esa academia hasta 1946. Presidió la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires. No es baladí recordar que Carlos Saavedra Lamas fue premiado con el Nobel de la Paz en 1936.

El caso del doctor Houssay
El premio Nobel de Medicina, doctor Houssay, fue cesanteado en su cargo de investigador de la UBA por el gobierno de facto de 1943. Justamente, en ese gobierno militar había un activo y entusiasta funcionario: el Coronel Juan Domingo Perón.

El delito del doctor Houssay había sido firmar una solicitada en apoyo a los aliados que se enfrentaban a la Alemania nazi.

En 1943 fue dejado cesante en la Universidad de Buenos Aires por haber firmado, junto con otras personalidades, una declaración de apoyo al bando aliado en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Es preciso señalar que Bernardo Houssay fue condecorado con el Nobel de Fisiología y Medicina en 1947.

El caso del doctor Leloir
En el año 1943, quien sería futuro premio Nobel, el doctor Leloir, tuvo que abandonar su cargo de investigador en la UBA. Lo hizo en una actitud de solidaridad para con su maestro, el doctor Houssay, quien había sido echado por Perón bajo la acusación de haber firmado una solicitada contra el nazismo.

La historia registra que hacia 1943, cuando tuvo que emigrar, fue porque su maestro, Bernardo Houssay, fue expulsado de la Facultad de Medicina de la UBA por firmar una carta pública en oposición al régimen nazi de Alemania.

En aquel entonces, el gobierno militar estaba a cargo de Pedro Pablo Ramírez, de cuya gestión fue funcionario el Coronel Juan Domingo Perón. El destino de Leloir fue Estados Unidos, donde ocupó el cargo de investigador asociado en el Departamento de Farmacología de la Universidad de Washington.

Leloir regresó a Argentina en 1946. Desde entonces, y hasta el fin de sus días, trabajó en el Instituto Campomar, dado que la Universidad de Buenos Aires, intervenida por el peronismo, le cerró las puertas.

Cuando en 1970 recibió el Nobel, donó los ochenta mil dólares del premio al Instituto Campomar, para continuar su labor de investigación. Por si acaso hiciera falta recordarlo, Luis Leloir fue premiado con el Nobel de Química en 1970.

Nostalgias del populismo tramposo

Durante el Gobierno de Cristina se habló mucho de educación pública y de investigación científica. Eran épocas de populismo tramposo y de relato farsante. Un caza bobos fenomenal que enganchó a millones de argentinos haciéndolos creer que estaban ante una revolución socialista. Las voces más hipócritas que pronunciaron sus discursos en torno a este tema eran funcionarios e intelectuales que respondieron al modelo kirchnerista. Modelo que, sin ánimo de ofender, fue una estructura organizada como asociación ilícita que tuvo por objeto saquear al Estado argentino y terminó robándole a los ciudadanos algo así como un PBI y medio completo. 

Sarmiento, el gran impulsor de la educación y la ciencia

No está demás recordar que durante la segunda mitad del siglo XIX, Domingo Faustino Sarmiento dio un impulso extraordinario al desarrollo de la ciencia en Argentina. Sarmiento se propuso darle continuidad a lo que décadas antes había hecho Bernardino Rivadavia.

El resultado de la política del Gran Maestro fue excelente. No sólo trajo al país a investigadores de la talla del naturalista Germán Burmeister y el astrónomo Benjamin Gould.

Además creó la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba integrada por un importante equipo de sabios europeos. Celebró los trabajos científicos de Francisco J. Muñiz y auspició la carrera arqueológica y paleontológica de Florentino Ameghino, a quien identificó como "el campeón de las nuevas ideas evolucionistas" que se propagaban por el mundo a partir de la obra revolucionaria de Charles Darwin.

Hacia finales del siglo XIX, Argentina vivió un período de impresionante crecimiento económico que no se vio reflejado en la actividad científica. Bástenos consultar al historiador José Babini, quien no dudó en denominar a ese período como "la crisis científica del 90".

Estaba sucediendo algo fatal, el empuje inicial de Sarmiento se fue diluyendo en la nada porque no encontró continuadores que fueran poseedores de la visión estratégica del ex presidente sanjuanino.

Todo el esfuerzo de Sarmiento se debilitó a principios del siglo XX por prejuicios ideológicos y luego se produjo un leve intento de recuperación con la Reforma Universitaria.

Para entender mejor el dilema plantado en estos últimos párrafos, recomendaré al ávido lector el libro Historia crítica de la ciencia argentina, de Julio Orione.

En este punto es necesario agregar lo que acaso sea una obviedad: los argentinos seguimos pagando los costos de una lucha fútil que se desata entre el conocimiento y la ideología. Una lástima por nosotros, porque nos estamos perdiendo la posibilidad de ser una nación digna, soberana y de avanzada.

Así nos va.

Dos estadounidenses recibieron el Premio Nobel de Economía

Finalizó la entrega de los Premio Nobel de este año, en el que los ganadores debieron asistir de forma virtual por la pandemia de Covid-19.

El Premio Nobel de Economía 2020 fue otorgado a los estadounidenses Paul Milgrom y Robert Wilson, dos expertos en subastas cuyo trabajo innovador fue utilizado en particular para la asignación de frecuencias de telecomunicaciones.

Los economistas recibieron el galardón por "mejorar la teoría de las subastas e inventar nuevos formatos de subasta", según el jurado de la Academia Sueca de Ciencias.

Milgrom y Wilson, de 72 y 83 años respectivamente y que estaban entre los favoritos para el premio de este año, crearon un concepto que se utiliza para la venta de licencias de frecuencias de telecomunicaciones en Estados Unidos.

Los dos economistas, ambos profesores de Stanford, también trabajaron en los mecanismos de asignación de las franjas horarias de aterrizaje en los aeropuertos. "Las subastas están en todas partes y afectan nuestra vida diaria", explicó el jurado.

En 2019, el premio se concedió a un trío de investigadores especializados en la lucha contra la pobreza, los estadounidenses Abhijit Banerjee y Michael Kremer y la franco-estadounidense Esther Duflo, la segunda mujer distinguida en la disciplina y la ganadora más joven en la historia del premio.

Los laureados recibirán su premio este año en su país de residencia debido al coronavirus.

La poetisa Louise Glück ganó el Premio Nobel de Literatura

La escritora estadounidense fue reconocida "por su inconfundible voz poética que con austera belleza hace universal la existencia individual".

La poetisa estadounidense Louise Glück ganó este jueves el premio Nobel de Literatura 2020, según anunció la Academia Sueca.

Glück, de 77 años, nacida en Nueva York y autora de 12 colecciones de poemas y algunos ensayos sobre el género, fue reconocida "por su inconfundible voz poética que con austera belleza hace universal la existencia individual". Según destacó la Academia, Glück busca lo universal, y en ello se inspira en los mitos y motivos clásicos, presentes en la mayoría de sus obras.

La escritora, que hizo su debut literario en 1968 con Firstborn, ya había sido distinguida con el premio Pulitzer en 1993, por su colección The Wild Iris.

"Louise Glück no sólo está comprometida con los errores y las condiciones cambiantes de la vida, sino que también es una poetisa del cambio radical y el renacimiento, donde el salto hacia adelante se hace desde un profundo sentido de pérdida", destacó Anders Olsson, titular del Comité del Nobel.

Entre sus obras, la Academia destacó Averno de 2006 como "una colección magistral, una interpretación visionaria del mito del descenso de Perséfone a los infiernos en el cautiverio del Hades, el dios de la muerte".

En el palmarés por idioma, 28 autores anglófonos han sido galardonados, seguidos del alemán y francés, con 15 cada uno, y el español, con 11 premiados. En el listado por países, Francia encabeza el conteo, con 15 ganadores, entre ellos Camus y Sartre, el único escritor que lo rechazó en 1964. Lo siguen Estados Unidos con 13, Alemania con 10, Reino Unido con 9 y Suecia con 7.

Nobel de Medicina: los galardonados fueron los descubridores de la hepatitis C

Se trata de los investigadores Harvey J. Alter, Michael Houghton y Charles M. Rice.

Los científicos Harvey J. Alter, Michael Houghton y Charles M. Rice fueron distinguidos por la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo con el Premio Nobel de Medicina 2020 por el descubrimiento del virus de la hepatitis C.

Los científicos hicieron una contribución decisiva a la lucha contra la hepatitis de transmisión sanguínea, un importante problema de salud mundial que causa cirrosis y cáncer de hígado en personas de todo el mundo, gracias a que lograron identificar el virus de la hepatitis C.

La Organización Mundial de la Salud estima en unos 70 millones el número de infecciones por la hepatitis C, que causa 400.000 muertes al año.​

A finales de los años 1970, Harvey Alter identificó que durante las transfusiones tenía lugar un contagio hepático misterioso, y no era ni hepatitis A ni hepatitis B, explica el jurado.

Años más tarde, en 1989, se le atribuyó a Michael Houghton y su equipo el descubrimiento de la secuencia genética del virus. En cuanto a Charles Rice, analizó durante años la manera en la que el virus se replicaba, investigaciones que condujeron al surgimiento de un nuevo tratamiento revolucionario a principios de los años 2010.

Su trabajo "es un logro histórica en nuestra continua lucha contra las infecciones virales", apuntó Gunilla Karlsson Hedestam, miembro de la Asamblea Nobel que entrega el galardón.

El premio es el primero directamente relacionado a un virus desde 2008.

Harvey J. Alter nació en 1935 en Nueva York, recibió su título de médico en la Facultad de Medicina de la Universidad de Rochester y se formó en medicina interna en el Strong Memorial Hospital y en los University Hospitals of Seattle. En 1961, se unió a los Institutos Nacionales de Salud como asociado clínico, y pasó varios años en la Universidad de Georgetown antes de regresar a los NIH en 1969 para unirse al Departamento de Medicina Transfusional del Centro Clínico como investigador principal.

Por su parte, Houghton nació en el Reino Unido. Recibió su doctorado en 1977 del King's College London. Se unió a GD Searle & Company antes de mudarse a Chiron Corporation, Emeryville, California en 1982, y en 2010 se fue a la Universidad de Alberta. Actualmente es Cátedra de Investigación de Excelencia de Canadá en Virología y Profesor de Virología Li Ka Shing en la Universidad de Alberta, donde también es Director del Instituto de Virología Aplicada Li Ka Shing.

Charles M. Rice nació en 1952 en Sacramento. Recibió su doctorado en 1981 del Instituto de Tecnología de California, donde también se formó como becario postdoctoral entre 1981-1985. Estableció su grupo de investigación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, St Louis en 1986 y se convirtió en profesor titular en 1995. Desde 2001 ha sido profesor en la Universidad Rockefeller, Nueva York. Durante 2001-2018 fue director científico y ejecutivo del Centro para el Estudio de la Hepatitis C en la Universidad Rockefeller, donde permanece activo. 

Antes del trabajo de estos tres investigadores, el descubrimiento de los virus de la hepatitis A y B había sido un paso crítico hacia adelante, pero la mayoría de los casos de hepatitis transmitida por la sangre seguían sin explicación. El descubrimiento del virus de la hepatitis C reveló la causa de los casos restantes de hepatitis crónica y posibilitó análisis de sangre y nuevos medicamentos que han salvado millones de vidas.

Después del concedido a dos virólogos en 1946, de Química, este Nobel se suma a los 17 galardones directamente o indirectamente vinculados a trabajos sobre los virus, según el exsecretario de la Academia sueca de Ciencias, Erling Norrby.

Aunque los Nobel serán anunciados esta semana, como previsto, la ceremonia presencial de entrega de premios, el 10 de diciembre en Estocolmo, fue anulada debido a la pandemia de nuevo coronavirus.

Los laureados, que comparten cerca de un millón de euros, recibirán sus galardones en sus países de residencia.

El año pasado, el Nobel de Medicina recompensó a los estadounidenses Willial Kaelin y Gregg Semenza, así como al británico Peter Ratcliffe por sus trabajos sobre la adaptación de las células a los niveles variables de oxígeno en el cuerpo, abriendo perspectivas en el tratamiento del cáncer y de anemia.

El martes se concederá el Nobel de Física, el miércoles el de Química y el jueves, Literatura. El prestigioso Nobel de la Paz será otorgado el viernes en Oslo. Y el premio de Economía, creado en 1968, cerrará la temporada el lunes.

Insólito: postularon a Donald Trump al Premio Nobel de la Paz

La inesperada candidatura del presidente estadounidense fue propuesta por un parlamentario noruego.

Un parlamentario noruego propuso al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como candidato al Premio Nobel de la Paz de 2021 por su apoyo al acuerdo entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, según informó la cadena conservadora Fox News Radio.

El parlamentario de derecha Christian Tybring-Gjedde es el impulsor de esa candidatura, según dijo a la propia cadena. Explicó que el acuerdo entre Israel y Emiratos es "muy significativo".

El pasado 13 de agosto, Trump anunció que Israel y Emiratos Árabes Unidos habían acordado establecer lazos diplomáticos, como parte de un acuerdo amplio por el que las autoridades israelíes paralizarán la anexión de territorio palestino ocupado.

De este modo, EAU se convierte en el tercer país árabe en establecer relaciones diplomáticas plenas con Israel, después de Egipto (1979) y Jordania (1994). Donald Trump será el anfitrión en la Casa Blanca de la ceremonia de firma del denominado Tratado de Abraham, el 15 de septiembre próximo.

La candidatura del republicano al Premio Nobel de la Paz llama la atención debido a su discurso beligerante, muchas veces misógino y por su violenta respuesta a las protestas tras los ataques policiales a afroamericanos.

Los argumentos para la postulación

"Por su mérito, creo que ha hecho más por crear la paz entre las naciones que la mayoría de los nominados al Premio de la Paz", dijo Tybring-Gjedde a Fox News acerca de la postulación de Trump.

"Por su mérito, creo que ha hecho más por crear la paz entre las naciones que la mayoría de los nominados al Premio de la Paz", dijo Tybring-Gjedde a Fox News el miércoles. El parlamentario ya había nominado a Trump para el premio en 2018. Entonces pidió que fuera reconocido por sus intentos de resolver las tensiones nucleares de Corea del Norte.

En su carta de nominación al Comité del Premio Nobel de la Paz, Tybring-Gjedde, quien lleva cuatro mandatos y también se desempeña como presidente de la delegación noruega en la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, afirmó ahora que la administración Trump ha desempeñado un papel fundamental en las conversaciones de paz entre Israel y los EAU.

Tybring-Gjedde también citó el "papel clave del presidente para facilitar el contacto entre las partes en conflicto y crear nuevas dinámicas en otros conflictos prolongados, como la disputa fronteriza de Cachemira entre India y Pakistán, y el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur, así como con las capacidades nucleares de Corea del Norte".

“Como se espera que otros países del Medio Oriente sigan los pasos de los Emiratos Árabes Unidos, este acuerdo podría cambiar las reglas del juego y convertir al Medio Oriente en una región de cooperación y prosperidad", escribió también el parlamentario.

Según las reglas del Premio Nobel de la Paz, cualquier miembro de un parlamento nacional puede nominar a un candidato para el premio.

Tybring-Gjedde aclaró que el comité del Premio Nobel "debe mirar los hechos y juzgarlo por los hechos, no por la forma en que se comporta a veces" Trump. "Las personas que han recibido el Premio de la Paz en los últimos años han hecho mucho menos que Donald Trump", añadió y criticó al expresidente y ganador de ese galardón Barack Obama. Según dijo, el antecesor de Trump "no hizo nada" para merecer el premio.