Manifestantes salieron a las calles y se enfrentaron con los carabineros. Qué cambios hubo en el país trasandino a días del plebiscito.
La Plaza Italia, en Santiago de Chile, y otros puntos céntricos de diferentes ciudades chilenas, son escenarios de protestas este domingo por la tarde, a un año del estallido social, que comenzó con una movilización estudiantil en contra del aumento de los pasajes del subte y derivó en la convocatoria a un plebiscito para decidir si se reemplaza la Constitución, legada por la dictadura de Pinochet.
Pasado el mediodía, miles de chilenos comenzaron a concentrarse en las calles y, alrededor de las 15, se empezaron a dar algunos enfrentamientos con la policía. Situación que hizo recordar a lo sucedido en 2019, cuando las fuerzas de seguridad fueron denunciadas por organizaciones internacionales por violencia institucional.
A lo largo de la semana pasada, se hicieron múltiples convocatorias en las redes sociales para conmemorar el aniversario de la revuelta. La policía anunció que este domingo saldrían a las calles entre 40.000 y 60.000 efectivos "para evitar desórdenes graves".
Los principales lemas de la marcha de este domingo son en contra del Gobierno de Sebastián Piñera y por la aguda crisis económica, que se intensificó por la pandemia de coronavirus. Aunque continúan las relacionadas con el acceso a la educación, a la salud y las pensiones.
El 18 de octubre de 2019, cuatro días después del inicio de las manifestaciones estudiantiles, un estallido social sacudió al país sudamericano. Los encuentros culminaban con hechos vandálicos, como el incendio de las estaciones del metro, supermercados o edificios históricos.
Bajo el lema "Chile despertó", los manifestantes, en su mayoría jóvenes, no pedían una nueva Constitución, pero los reclamos llevaron a que varios líderes sociales, analistas y políticos, incluyendo al presidente del Senado y al vocero de la Corte Suprema, mencionaron la necesidad de crear una nueva Constitución que permita canalizar las demandas sociales.
Ante la presión, incluso de miembros del oficialismo, Piñera se abrió a la posibilidad de realizar reformas estructurales al texto constitucional, y llamó a un referéndum inicialmente para el 26 de abril de 2020, pero por la pandemia se corrió hacia el 25 de octubre próximo.
La Constitución vigente fue impuesta en 1981 por la dictadura de Pinochet en un país dominado por el miedo y la represión. Instauró un modelo económico, político y social neoliberal que abrió paso a una educación y salud privada y un sistema de pensiones basado en el ahorro individual que el año pasado entregaba pensiones de 110.000 pesos (140 dólares) a los más pobres. Tras el estallido social, éstas fueron reajustadas en un 50% por el gobierno centroderechista de Sebastián Piñera.
En 2019, las marchas fueron violentamente reprimidas por las fuerzas de seguridad y, según señaló el viernes Sergio Micco, director del autónomo Instituto Nacional de Derechos Humanos, dejaron 3823 heridos. De los cuales, 460 sufrieron lesiones oculares y dos quedaron ciegos. Estos abusos de fuerza fueron denunciados por organizaciones internacionales.
Antes de la protesta contra Sergio Berni y Axel Kicillof, hubo reclamos en Misiones y Catamarca. Anuncios de urgencia en Tucumán, Chaco y La Rioja.
La protesta de la Policía bonaerense contra Kicillof y Berni puso en alerta a los gobernadores de otras provincias, quienes ya preparan anuncios de urgencia para evitar el "efecto contagio" en sus territorios.
Las manifestaciones en el Conurbano, La Plata y otros distritos bonaerenses tuvieron como antecedente inmediato algunos reclamos días atrás en Misiones y Catamarca.
La protesta más álgida se dio la semana pasada en Misiones, donde el Gobernador Oscar Herrera Ahuad otorgó un aumento de algo más de 16.000 pesos para los oficiales de menor rango para destrabar el conflicto. Además, se comprometió a no aplicar sanciones.
En Catamarca hubo un amague de protesta que fue sofocado con el anuncio de un bono de 9.000 pesos para la fuerza y un recambio en la cúpula. "Le dimos un bono, pero tenemos que ser muy cautos. Hay una movida nacional de un reclamo en todas las plazas para el viernes, tenemos una reunión abierta con ellos", alertó este miércoles el Gobernador Raúl Jalil.
Ante la tensión con la Policía bonaerense, este miércoles el Ministro de Seguridad de Tucumán, Claudio Maley, anunció que en las próximas horas el Gobernador Juan Manzur firmará un decreto de ascensos en la fuerza y se incorporará a 430 efectivos, entre otros beneficios para la fuerza.
En 2013, durante los acuartelamientos policiales, Tucumán y Córdoba fueron los mayores focos de tensión y violencia.
Por su parte, este martes el cuestionado Gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, anunció que pagará bonos salariales extra de 8.000 pesos hasta diciembre para policías y para los agentes penitenciarios pagarán un bono similar de 5.000 pesos. Ademas, se analiza un incremento "porcentual" para octubre o noviembre y para los jubilados de las fuerzas.
Otro que adelantó un aumento fue el Gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. Dijo habrá una suba del 7,8% más un plus de 5.000 pesos. En las últimas horas sectores de la policía chaqueña habían empezado a agitar el panorama denunciando que cobran 24.000 pesos de bolsillos. La tensión se da justo en momentos en que el Gobierno ratificó la suspensión de 23 policías por el acuartelamiento de 2013, que en Chaco también tuvo uno de los focos de tensión más grandes del país.
En Jujuy, el Gobernador Gerardo Morales informó que la semana que viene continuará con el pago de uno de los cuatro bonos de 5 mil pesos para todo el personal policial y penitenciario.
El apuro de algunos gobernadores para hacer estos anuncios tiene que ver con que el "efecto contagio" ya se está dando en algunas provincias. Este miércoles, un grupo de policías retirados realizó una manifestación en el centro de la Ciudad de Corrientes en reclamo de aumentos salariales.
Por su parte, esta mañana también un grupo de familiares se concentraba en la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario, Santa Fe, para reclamar "salarios dignos" para los policías.
La protesta en General Roca
En Río Negro la situación también comenzaba a caldearse. El martes se registró una protesta frente a la Unidad Regional Segunda de General Roca, donde se reclamó un aumento del 55% para los escalafones más bajos. También en el Centro Cívico de Bariloche hubo una manifestación. Para este jueves se anuncian manifestaciones en las principales ciudades. El Gobierno de Arabela Carreras dijo que trabaja en una recomposición.
También hay un clima agitado en Chubut, provincia afectada por una larga crisis económica. En Trelew hubo el martes una protesta de efectivos para que les paguen los salarios de julio y agosto, además del medio aguinaldo. El reclamo se extendió a Rawson, Comodoro Rivadavia y otras localidades. El Gobierno de Mariano Arcioni había amenazado con sanciones a los policías que se plegaran a la protesta, aunque el jefe de la fuerza salió a admitir que el reclamo es "justo" y que "habrá novedades".
En Santa Cruz también hubo reclamos de un grupo de policías que consideran insuficiente el aumento del 15 por ciento que el Gobierno de Alicia Kirchner otorgó en julio más otro 5 por ciento que cobrará a partir del próximo mes. Piden un mínimo de 60 mil pesos para los efectivos de rango más bajo.
Tras los reclamos de la Policía de Buenos Aires, los uniformados de otros distritos del país se sumaron a las movilizaciones y pedidos.
Una de las preocupaciones que rondan en torno a la protesta de efectivos de la Policía Bonaerense por mejoras salariales y de recursos, que lleva ya tres días y continúa expandiéndose por la provincia de Buenos Aires, a pesar de que el Gobierno de Axel Kicillof anunció aumentos para los próximos días es el "efecto contagio" que el reclamo podría originar en las distintas policías provinciales del interior del país.
En las últimas horas se registraron, de hecho, algunas réplicas de protestas policiales en distintas provincias, así como también hubo un puñado de manifestaciones en los días previos al inicio del conflicto con la fuerza que comanda el Ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, que se gestó por Facebook y grupos de WhatsApp.
La primera de ellas ocurrió hace exactamente una semana en la provincia de Misiones. El pasado martes 1 de septiembre un grupo de familiares de policías activos y retirados de la fuerza de seguridad provincial a la que luego se sumaron un grupo de efectivos de franco se manifestaron en reclamo de mejoras salariales en el centro de la ciudad de Posadas y luego marcharon hasta el frente de la Casa de Gobierno en Olivos y la Jefatura de Policía.
Luego de una jornada intensa de negociaciones, el martes por la noche, los ministros de Hacienda, Adolfo Safrán, de Gobierno, Marcelo Pérez, y el jefe de la Policía de Misiones, el comisario General Zenón Cabrera, llegaron a un acuerdo con los delegados de la protesta. A través de un documento conjunto, las partes acordaron un incremento salarial de entre 16.000 pesos y 22.000 pesos, desde agentes hasta comisarios generales, y los representantes de Gobierno se comprometieron a no tomar represalias con los efectivos que impulsaron la protesta, lo cual no tienen permitido por ley.
Dos días más tarde, el viernes pasado, un grupo de policías autoconvocados de La Rioja encabezó otra protesta durante la madrugada frente a la residencia del gobernador Ricardo Quintela, en la capital riojana, y presentaron un petitorio al gobierno provincial con una serie de reclamos "salariales y sanitarios".
"Estamos con esta lucha salarial desde 2013. Se vuelve a repetir en una pandemia y en una situación en que está desbordada la Fuerza. Hay muchos contagios", señaló la vocera del grupo, Silvia Coria, en diálogo con Cadena 3. "Nos critican porque nos dicen que no es el momento, pero salimos a la calle para que nuestros reclamos sean escuchados", expresó la mujer e indicó que necesitan "buenos" elementos de protección porque los barbijos que les brindan "son un desastre".
En ese sentido, el gobernador anunció el martes un bono de 8.000 pesos para las fuerzas de seguridad y un bono de 5.000 pesos para los miembros del Servicio Penitenciario provincial, por un período de 4 meses.
Por otro lado, el eco de esos reclamos y de las numerosas protestas de los policías bonaerenses ya se expandió en un puñado de otras provincias del país.
Ese podría ser el caso de Río Negro, donde un grupo de familiares de policías se manifestaron en el famoso Centro Cívico de Bariloche en reclamo de mejoras laborales y salariales para los uniformados de la policía rionegrina que cumplen funciones en esa ciudad. La movilización de familiares, que se manifiestan para evitar que los agentes reciban sanciones por la prohibición de sindicalizarse, se replicó además en las ciudades de General Roca y Viedma. Aseguraron, al igual que los miembros de la bonaerense, que escalafones más bajos de la policía de Río Negro cobran sueldos por debajo de la canastas básica y pidieron una "mesa de diálogo" con el ministro de Seguridad, Gastón Pérez Estevan, y la gobernadora Arabela Carreras.
Este miércoles, el gobierno provincial anunció a través de un comunicado que "al igual que sucede con el resto de los sectores de los empleados del Poder Ejecutivo Provincial, se trabaja sobre el esquema de remuneraciones, misiones y funciones, y demás aspectos que hacen a la conformación de la retribución salarial que reciben los integrantes de la fuerza por la labor que prestan en el Estado", y anunciaron que aún trabajan en una readecuación de los empleados policiales.
Lo mismo ocurrió en Chubut, donde un grupo de efectivos activos y retirados se convocaron durante la tarde del martes en la Plaza Independencia de la ciudad de Trelew con bombos y banderas y se movilizaron hasta la Municipalidad para reclamar por el pago atrasado de los suelos de julio, agosto y el medio aguinaldo. El reclamo también se extendió a las ciudades de Rawson y Comodoro Rivadavia.
Si bien el ministro de Seguridad de la provincia, Federico Massoni, anticipó que habría sanciones para quienes se plieguen al reclamo, el jefe de Policía de Chubut, Miguel Gómez, aseguró que habría novedades para todo el sector en las próximas horas.
"Ayer mismo le hicimos llegar esta preocupación al Ministro de Seguridad y le acercamos esta inquietud, que ya la veníamos hablando al gobernador Mariano Arcioni", señaló Gómez y aseguró que el malestar en la fuerza "es sumamente entendible" dado que desde el primer momento en que se desató la pandemia "ha cumplido la misión primordial que ha tenido y merece cobrar sus haberes". "Es lo justo", sostuvo.
En la ciudad de Rosario, en Santa Fe, mientras tanto, un grupo de 80 manifestantes se concentró desde esta mañana en las puertas de la Jefatura de la Unidad Regional II para reclamar “salarios dignos” para los policías provinciales. Entre los principales reclamos al gobierno de Omar Perotti, los efectivos pidieron principalmente un salario inicial de bolsillo para los uniformados de 66 mil pesos y un incremento en los haberes, retiros y pensiones.
Al norte del país, por otra parte, en la provincia de Chaco, las protestas van más allá de los sueldos. Un grupo de efectivos de la policía provincial anunció una movilización a la Jefatura Policial para este miércoles por la tarde en reclamo de un incremento salarial y mejores condiciones de trabajo. En esa provincia, aseguran, el sueldo de un agente de policía es menor a los 24.000 pesos, mientras la canasta básica de alimentos supera los 42.000.
En simultáneo, sin embargo, los efectivos convocaron a otra manifestación durante la mañana frente a la sede del Servicio Penitenciario de la provincia para exigir la reincorporación de 23 efectivos que fueron cesanteados recientemente por las protestas policiales por aumentos en los sueldos que ocurrieron en diciembre de 2013 a lo largo de casi todo el país. En ese momento, el “paro” de la fuerza dejó grandes zonas liberadas en distintas ciudades, especialmente en Gran Resistencia, donde se registró un aumento considerable de robos y asaltos.
La protesta llegó también a la provincia de Jujuy este miércoles, donde familiares de policías y policías retirados encabezaron una manifestación en Plaza Belgrano para reclamar por mejores condiciones laborales y una recomposición salarial. También aseguraron que en el marco de la pandemia de coronavirus no reciben contención psicológica ni atención médica suficiente y son afectados a cumplir largas jornadas laborales con recargos no remunerados.
Las protestas por mejoras salariales continúan y la situación no se descomprimió a pesar de que el Gobierno bonaerense prometió un 30% de aumento para los policías.
Si bien el Gobierno bonaerense prometió un aumento de 30% para la Policía Bonaerense para descomprimir la situación, las protestas no cesaron y se intensificaron este martes a la noche en varios puntos del conurbano bonaerense y del interior de la provincia gobernada por Axel Kicillof.
La tensión ha ido creciendo como consecuencia de una serie de pedidos que no han sido escuchados y porque los efectivos no encuentran un interlocutor válido para plantear sus reclamos, ya que aseguran que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, está desaparecido en acción.
Las protestas continuaban anoche en el Comando de Patrullas de La Plata, calle 526, entre 21 y 22, con móviles estacionados y familiares haciendo batucadas. También se veían algunos uniformados y lo mismo ocurría en los comandos de Avellaneda, Merlo, San Martín, Tres de Febrero, La Matanza, Florencio Varela, Junín, Morón, Lanús, Malvinas Argentinas, Pilar, Ensenada, Necochea y Mar del Plata, entre otros puntos.
Trasladan efectivos de la Gendarmería a La Plata a pedido de Kicillof. Fuentes de esa fuerza aseguran que van a negarse a intervenir en el conflicto de la policía bonaerense. pic.twitter.com/usjfIjIng2
En el centro de coordinación de Puente 12, sobre autopista Riccheri en el partido bonaerense de La Matanza, Berni instaló su despacho desde el inicio de la cuarentena. También tiene una oficina el comisario general, Daniel García, virtual jefe de la Policía.
García atendió a grupos de oficiales que presentaron reclamos de reparticiones del Gran Buenos Aires, pero se retiró en medio de silbidos y griterío de sus subordinados. Cerca de la medianoche, se vivieron momentos de fuerte tensión en el lugar cuando un grupo de manifestantes intentó ingresar al centro de coordinación y un cordón de agentes en servicio lo impidió. Hubo empujones e insultos durante varios minutos, pero luego el clima se descomprimió.
Los médicos podrían sumarse a las protestas
A los reclamos de la Policía Bonaerense ya se sumaron pedidos del Servicio Penitenciario y también de los médicos bonaerenses. Estos sectores consideraron "injusto" que se otorgue aumentos a los policías "sin considerar al personal de salud". En este sentido, advirtieron a través de un comunicado que "el malestar por la falta de aumento salarial es muy importante en todos los trabajadores esenciales".
Explicaron que por la pandemia desde hace meses trabajan "a destajo, sin vacaciones y con un alto nivel de agotamiento físico y mental, cobrando sueldos apenas por encima de la línea de pobreza". Recordaron que desde junio reclaman paritarias con la Provincia para negociar una suba salarial.
Sostuvieron que el gobierno bonaerense debe "reconocer y valorizar" el trabajo de los médicos y plantearon que reclaman "un sueldo digno". Explicaron que hay "un atraso muy grande" en los ingresos de los trabajadores de la salud, que tienen un sueldo inicial de $46.800.
Adelantaron que el próximo jueves harán "una jornada de protesta en todos los hospitales de la provincia" y que si no reciben una respuesta a sus demandas analizarán "nuevas medidas".
Nuevas muertes en manos de policías en breve tiempo. Las reacciones de Donald Trump. El movimiento "Black Lives Matter" copa las calles y exige justicia.
Varias ciudades de Estados Unidos son escenario este sábado de protestas frente a la violencia policial contra los afroamericanos, que se han reavivado después de que un hombre de raza negra fuera gravemente herido a finales de agosto en Kenosha en Wisconsin por los disparos de un agente blanco.
Cuando se cumplen 100 días de las manifestaciones que estallaron en distintos puntos del país tras la muerte, el pasado 25 de mayo, de George Floyd, un afroamericano a quien un policía blanco le presionó el cuello con la rodilla hasta dejarlo inconsciente, las movilizaciones no cesan en Portland, Washington DC, Louisville y Rochester.
Las protestas coinciden con el puente festivo del Labor Day, que se celebra el primer lunes de septiembre.
Arrestos en Portland y Rochester
Este sábado, la Policía de Portland, Oregon, informó en un comunicado que en la noche del viernes comenzó una marcha desde Kenton Park que al pasar frente a la Asociación de Policía de esa ciudad se tornó en violencia, lo que obligó a declarar "ilegal" la concentración.
"Los oficiales se pararon en el perímetro del edificio para evitar que los manifestantes accedieran a la oficina" de la Asociación, detalló el informe, que argumentó que esas instalaciones han sido blanco de "pirómanos" en los últimos meses.
La Policía cifró en 27 los detenidos después de que los uniformados dispersaran a un grupo de personas que permaneció en el lugar y que, de acuerdo con la versión oficial, arrojó piedras y botellas de agua, entre otros objetos, contra los oficiales.
En esa ciudad murió un hombre el pasado fin de semana, después de que se registraran choques entre simpatizantes del presidente estadounidense, Donald Trump, y miembros del movimiento "Black Lives Matter".
También el viernes por la noche la ciudad de Rochester, en el estado de Nueva York, vivió movilizaciones en contra de la brutalidad policial, luego de la muerte del afroamericano Daniel Prude, en marzo pasado, a manos de agentes policiales.
Este caso salió a la luz pública el miércoles, cuando la familia difundió imágenes del operativo tras el cual este hombre de 41 años perdió la vida.
La protesta fue dispersada con gases lacrimógenos por los oficiales, lo que, según medios locales, derivó en el arresto de al menos 11 manifestantes y dejó a tres policías heridos.
No cesan las movilizaciones
Mientras tanto, nuevas protestas han sido convocadas para esta jornada en Washington DC y en Louisville, que este sábado acogerá la edición 146 del Derby de Kentucky, una de las competencias más reconocidas del hipismo mundial.
En la capital estadounidense se han llamado a marchas, vigilias y concentraciones para exigir justicia por Deon Kay, el joven negro de 18 años que fue asesinado a tiros por un oficial de policía de DC el pasado 2 de septiembre.
En un video emitido por la policía, grabado por la cámara que llevaba el agente que efectuó el disparo, se ve a un grupo de jóvenes reunidos en torno a un vehículo y varios de ellos salen corriendo al llegar los agentes.
Uno de ellos era Kay, quien recibe el disparo cuando corría hacia el policía. Aunque la escena es muy rápida, en las imágenes a cámara lenta se aprecia que en la mano derecha lleva lo que la policía identifica en el video como una pistola.
En Louisville, Kentucky, las protestas serán para recordar a Breonna Taylor, muerta por ocho tiros en marzo pasado cuando la policía de esa ciudad llevó a cabo un allanamiento en su apartamento durante una investigación antinarcóticos, en la que no encontraron drogas.
El presidente Trump, quien el martes visitó Kenosha en Wisconsin, donde un policía blanco disparó siete veces por la espalda al afroamericano Jacob Blake en agosto pasado, ha atribuido las protestas a la izquierda radical y al "terrorismo doméstico".
El país arábigo vivió una jornada de manifestaciones que dejaron cientos de heridos.
Al menos 130 heridos se registraron en enfrentamientos entre los agentes de seguridad y manifestantes que salieron este sábado a las calles de la ciudad de Beirut, la capital del Líbano que fue devastada por dos explosiones, en una jornada de protestas contra el Gobierno. Hubo una toma del edificio de la Cancillería que generó la decisión del primer ministro Hassan Diab de adelantar las elecciones.
#Lebanon: #Beirut has shifted from being in a state of total shock to a state of open revolt.
La manifestación fue convocada bajo el nombre de Día del Juicio contra el Gobierno y la clase política y se concentró en la Plaza de los Mártires, en donde hubo miles de personas.
Mientras sucedían distintos choques con las fuerzas policiales, en otra parte de la urbe se incendió mobiliario urbano y un grupo de militares retirados ingresó por la fuerza a la Cancillería para proclamarla "sede de la revolución".
Tras esta situación, el primer ministro, Hassan Diab, anunció que no renunciará pero que convocará a elecciones anticipadas, por lo que se abre un periodo de dos meses para plantear una reforma política y que el lunes enviará un proyecto convocando a elecciones anticipadas.
"Todos tienen que olvidarse de elecciones ahora. lo que estamos enfrentando es una catástrofe...ningún hombre solo podrá resolverlo. La explosión es uno de los resultados de la corrupción y el mal manejo del Gobierno que hemos visto por años", señaló en un mensaje televisado en la cadena local.
El Líbano atraviesa una severa crisis económica, considerada la mayor desde la guerra civil de 15 años que culminó en 1990. De hecho, un día antes de la trágica explosión en el puerto de Beirut, el último martes, el canciller Nassif Hitti, presentó su renuncia denunciando la falta de voluntad para implementar reformas en el Gobierno.
Madonna participó de las protestas en Londres contra el asesinato de George Floyd.
Este domingo, miles de personas tomaron las calles de Londres. Es el segundo día consecutivo de protesta en Reino Unido contra la brutalidad policial, tras el asesinato de George Floyd en Minneapolis, Estados Unidos.
En Bristol, en el oeste de Inglaterra, los manifestantes vitoreaban derribaron una estatua de Edward Colston, un comerciante de esclavos del siglo XVII.
Por otro lado, en Londres marcharon a través del río en dirección al Parlamento, haciendo una pausa en el puente para ponerse de rodillas y cantar: "Justicia, ahora". Algunos se reunieron en Plaza del Parlamento, mientras que otros se concentraron en Downing Street.
Un hecho para destacar es que la reina del pop, Madonna, quién tiene una lesión en la rodilla, participó de las intervenciones caminando con muletas entre la multitud en el centro de la capital británica.
El sábado, en el primer día de protesta, la manifestación pretendía ser pacífica, pero terminó con un pequeño grupo de personas enfrentándose a la policía.
La Jefa de Policía de Londres, Cressida Dick, informó que 27 policías resultaron heridos en unos asaltos a los que calificó como "impactantes y completamente inaceptables". Dos resultaron gravemente heridos y un oficial que se cayó de su caballo fue operado en el hospital.
En este contexto, al finalizar el primer día de protesta, tanto Dick como el Ministro de Salud, Matt Hancock, instaron a los manifestantes a no reunirse este domingo, advirtiendo de que se corre del riesgo de propagar el coronavirus. Pese al pedido, las personas iniciaron el segundo día de reclamos y varios asistieron con mascarillas para protegerse de la pandemia.