Zonda, un departamento situado a pocos kilómetros de la Capital de San Juan, sufrió durante la semana pasada inundaciones pocas veces vistas en la provincia.
Si bien no hubo víctimas, gran aprte de la población se vio dañada y más de 50 familias se vieron afectadas por las crecidas, principalmente, del Río Blanco.
Según el sitio La Mecha, primer medio en San Juan que investigó el fenómeno, la familia Eskenazi habría construido una defenza artificial para encauzar el agua en dos tramos del río para proteger sus tierras.
La explicación se remonta a una investigación de la científica geóloga, Sofía Lis Llopiz, quien en una cuenta de Instagram llamada Verdesierto, explica por qué se inundó Zonda con las últimas llovidas ocurridas en San Juan.
Para sostener su estudio, Sofía Llopiz se apoyó en un trabajo científico de Gabriela Lara, Laura Perucca y Martín Rothis, el cual se puede descargar acá.
En este estudio, se realizó un "análisis morfométrico, geomorfológico y de riesgo de inundación de una cuenca fluvial de montaña árida, preandinos centrales de Argentina".
Allí se logró determinar "las características de la cuenca del río de La Ciénaga, una cuenca fluvial árida de montaña ubicada en el suroeste de la provincia de San Juan".
En su posteo de Instagram, la naturalista Sofía Liz asegura que "los científicos veníamos diciendo claramente y por muchos canales: Artículos publicados, Divulgación, Salidas para la Comunidad y Monitoreos" lo que podría suceder. Explica que "las causas de lo que pasó en Zonda no son ningún secreto".
La cinetífica detalla que "acciones y obras humanas hacen y han hecho del río una bomba de tiempo".
El estudio asegura que "Zonda es un vallecito cerrado con montañas imponentes", y "el río, cuando se activa por lluvias, más o menos potentes, tiene tendencia a correr de forma estrepitosa hacia el valle".
Tras el contexto delineado, el texto afirma que "para proteger cultivos y propiedades, se ha modificado, desviado y canalizado estrechamente el río, apuntandolo directamente al pueblo para que este resuelva cómo recibirlo".
En el gráfico que ilustra esta nota, se advierten tres lugares alterados por la mano del hombre, en este caso, la familia Eskenazi, propietarios de grandes extensiones de tierra en la zona.
Las alteraciones, entiéndanse por "alteraciones" la construcción de defensas, provocó un efecto embudo que condujo las bajadas de agua, crecidas por las inusuales lluvias que se registraron en la semana que pasói, directo hacia el pueblo de Zonda.
La investigación indica que "se han anulado todas las bondades de amortiguamiento naturales: vegetación nativa en las riberas, áreas amplias de albardones y playas fluviales con espesores porosos".
Como si fuera poco, la infraestructura del pueblo de Zonda es sencilla. "No soporta semejante rediseño del río", dice el trabajo, que añade que "el puente Blanco tiene apenas 30 metroas de largo y unos 5 metros de alto, quedando una enorme parte del río pasando directamente por la ruta o por casas de otros vecinos".
"La ruta de ingreso pasa casi a nivel, y es frecuentemente inundada, pero la solución no la debe pagar el río", afirmó Sofía Llopiz, quien entiende que "se debe hacer más alta la ruta y el puente, y permitir el paso del agua por debajo de estos".
"Zonda tiene un humedal declarado área natural protegida que recibe al río", explicó la científica, y aseveró que "hay que concebir al río y al humedal como un solo sistema, conectarlos aún más y restaurar el sistema desde aguas arriba hasta aguas abajo".
El río Blanco y el río de la Ciénaga no son el mismo río, aunque están estrechamente vinculados desde lo geográfico.
El río Blanco es un afluente o forma parte de una subcuenca dentro de la cuenca mayor del río de la Ciénaga.
Es por eso que la asimetría y el diseño del drenaje facilitan la concentración rápida de caudales, lo que eleva el riesgo de aluviones repentinos destructivos para la agricultura y la infraestructura local.
El estudio excplica que hubo otras inundaciones, tal el caso de la acaecida en 2007, episodio climatológico que dejó al descubierto la vulnerabilidad del Valle de Zonda frente fenómenos naturales.
Si se intenta sacar una conclusión, usando el nítido informe científico de Sofía Llopiz, se podría indicar que Zonda no se inundó por una sola causa.
Se registró una caída de lluvia descomunal, es cierto, pero si sumamos a esto las construcciones de defensas en las tierras de Eskenazi, se entiende que Zonda se inundó porque la cuenca del río de la Ciénaga se convirtió en un embudo a partir de un paredón artificial.
Importante dejarlo claro: la cantidad de agua que cayó por la lluvia fue extraordinaria, poco habitual, y es, sin dudas, una de las causas de la inundación, pero la modificación de la geografía en la zona, hizo su parte y esto es algo que debería corregirse de manera urgente, para que no vuelva a suceder.
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