Etiqueta: Salvador Di Stéfano

Salvador Di Stefano: Reservas en rojo y sin billetes genuinos, ¿qué pasará con el dólar en las PASO?

En 12 años, ministros de Economía perdieron más que Bernie Madoff y su estafa piramidal. Con cifras en rojo, el dólar vuela. ¿Qué hacer con bonos en pesos?

La única forma que se conoce de que aumenten las reservas en forma genuina es cuando la tesorería del ministerio de economía logra superávit fiscal en pesos, con esos pesos se compran dólares, y se alojan en el Banco Central, pasando a engrosar las reservas. Eso implica suba de reservas genuinas.

Cuando Argentina consigue un crédito internacional, y lo deposita en el Banco Central, suben las reservas en el activo, y aumentan las obligaciones de pagar el crédito en el pasivo. Eso no implica que suban las reservas en forma genuina, es un engaño dialectico que se hace para confundir a la población.

El balance del Banco Central tiene un patrimonio de u$s17.000 millones, pero en sus activos tiene títulos públicos valuados al 100% de su valor por u$s89.219 millones. Esos títulos en el mejor escenario posible podrían valer un 35%, eso implicaría que valdrían u$s31.219 millones, eso implica una pérdida de u$s58.000 millones, eso nos deja como resultado que el patrimonio del Banco Central sería negativo en u$s41.000 millones. El Banco Central está quebrado.

Desde el año 2011 en adelante el gobierno argentino logro déficit fiscal en sus cuentas públicas, esto obligo a que se financie con emisión monetaria del Banco Central, esta emisión lanzada al mercado, luego fue retirada por el propio Banco Central con títulos que devengan una tasa de interés similar a la tasa de política monetaria, que hoy se ubica en el 97% anual. Este mecanismo lo llevaron adelante las últimas 3 administraciones que estuvieron en el gobierno.

Esto implica que emitimos dinero, que luego retiramos del mercado a una tasa del 97% anual, un esquema tipo Ponzi o piramidal moderno.

El Banco Central, sin reservas: ¿Efecto Ponzi?

El esquema Ponzi o piramidal hace que una persona tome dinero de terceros y le brinde una rentabilidad por ese capital invertido. La rentabilidad del capital invertido es tan elevada que invita a otras personas a invertir, y el fondo crece rápidamente.

En verdad, lo que sucede, es que las inversiones no son muy buenas, pero el administrador usa el ingreso de fondos nuevos para pagar la renta que dice conseguir con las inversiones realizadas, lo que genera publicidad para seguir creciendo.

Es un esquema piramidal en donde los últimos entrados pagan el rendimiento de los que apostaron primero, sin embargo, al final del camino todos serán estafados.

En algún momento, esto se descubre y todo el castillo de naipes se derrumba. Esto le ocurrió a Bernie Madoff, que fue descubierto por estas maniobras en el año 2008 y fue sentenciado a 150 años de cárcel.

Dichas maniobras la venia realizando en su empresa desde el año 1998, pasaron 10 años para que los descubrieran. Estafó a 40.000 personas y logro robar u$s65.000 millones.

En Argentina, hace 12 años que tenemos un esquema piramidal, logramos hacer desaparecer todas las reservas, y nos quedamos con un pasivo de pesos cercano a los u$s60.000 millones.

La primera recomendación es cuidado, no te quedes en pesos y tampoco en bonos en pesos. El dólar es la mejor opción.

Conclusiones: el dólar blue puede llegar a $650 para las PASO

Con reservas reales negativas, y pasivos monetarios que suman el equivalente a u$s60.000 millones o $ 21 billones de pesos, si la demanda de dinero baja por un vacío de poder generado por el resultado de las elecciones del 13 de agosto, la espiralización de la inflación está a la vuelta de la esquina.

En este escenario un dólar por encima de $650 para después del 13 de agosto es una opción cada vez más cercana.

El 14 de junio cierra el período para las alianzas electorales, el 24 de junio es la fecha límite para la presentación de las fórmulas presidenciales. El 13 de agosto las elecciones PASO, una derrota del oficialismo podría traer consigo una fuerte caída en la demanda de dinero. Esto último no lo digo yo, se lo dijo el ministro de Economía al Presidente, según versiones periodísticas. Esto implicaría una espiral inflacionaria, cualquier parecido a la híper es mera coincidencia.

Si Argentina sigue sin lograr superávit fiscal, no podrá tener un aumento genuino de las reservas. Toda llegada de fondos del exterior tiene como contrapartida una obligación o emisión e pesos, con lo cual no es una suba genuina de reservas.

Nos vienen mintiendo hace años con la suba de reservas, y lo único que se logró es tener reservas negativas. De los u$s32.676 millones de reservas, entre el swap chino y el encaje en dólares tenemos u$s30.000 millones, el resto es dinero de la sociedad de garantía de depósitos que sumarían u$s1.900 millones y dinero de organismos internacionales por no menos de u$s4.000 millones. Las reservas son una mentira, no hay billetes genuinos.

Cubrirse comprando dólares es la mejor opción, hoy tenemos la paradoja que los bonos que ajustan por inflación, dólar mayorista o el mix de ambos, tiene tasas negativas, la gente se aferra a cualquier cosa y lo paga por encima de la paridad para no tener pesos.

Los bonos en pesos tienen precios siderales, vendé y pásate a dólares.

Salvador Di Stéfano: "En 2023 el peso se sigue hundiendo"

El prestigioso economista rosarino analiza cuáles son los escenarios del peso en la economía que viene este año. El frente internacional, el Banco Central y las elecciones, los factores que marcan el sendero de la economía de los próximos meses.

Según el economista, "el Gobierno no tendrá posibilidades de nuevas medidas extraordinarias para capturar dólares del mercado. En el verano cae la demanda de dinero".

"En 2023 el peso se sigue hundiendo", aseguró el consultor financiero.

Todo el análisis de Salvador Di Stéfano

Los mercados mundiales están muy alterados, la asunción de Lula en Brasil generó una devaluación del real que amenaza con afectar a la economía argentina.

En Estados Unidos la Reserva Federal, entre el 31 de enero y 1 de febrero, aumentará la tasa de corto plazo al 5,0% anual, en Europa el clima cálido hizo descender las cotizaciones de petróleo y gas, China con una mayor apertura en sus ciudades por la epidemia Covid ha comenzado a tener más actividad y el yuan comenzó a revaluarse.

En todos los casos la mayor amenaza mundial es menos actividad económica, altas tasas de interés la inflación debería ceder pero no a los niveles pre pandemia.

En la Argentina el Banco Central se ha beneficiado con el ingreso de dólares del FMI más algunas inversiones de China que llevaron las reservas a los U$S 44.000 millones.

En el corto plazo, las reservas van a reacomodarse en la zona de los U$S 40.000 millones, por amortización de deuda al FMI, pago de intereses de bonos soberanos y deuda a los importadores.

No hay posibilidad de un nuevo dólar soja, que opera como un adelanto de exportaciones, y la sequía es una amenaza para la liquidez de divisas.

El Banco Central le debe a los importadores la friolera de U$S 8.000 millones, si no los paga a su vencimiento en los próximos 180 días, caería en cesación de pago.

El Gobierno salió a renovar las deudas de Tesorería que tenía en el primer trimestre del año, fue una exitosa renovación de deuda, ya que se canjeó el 70% de lo que se pretendía. De dicho total solo el 25% se colocó a febrero del año 2024, el resto fue una renovación de cortísimo plazo que obliga a la Tesorería a ofrecer un nuevo canje de deuda en los meses de marzo y abril.

El principal problema de Argentina es el déficit fiscal, no estamos tomando ninguna medida para reducirlo drásticamente, mientras tengamos déficit fiscal, y no contemos con financiamiento genuino del exterior, estaremos obligados a financiarlo con el mercado interno. Si no alcanza habrá que emitir de alguna forma. Este es el verdadero problema de nuestra economía.

El Banco Central tiene reservas por U$S 44.000 millones, pero los pasivos monetarios son muy elevados, 2 de cada 3 pesos que tiene en el pasivo están colocados a una tasa de interés del 107,0% anual, y esto hace que los pasivos crezcan exponencialmente, lo que acrecienta la posibilidad de un ajuste cambiario durante el año 2023.

Si el Gobierno toma como política dejar el tipo de cambio oficial en niveles bajos, para atrasar el tipo de cambio y de esta forma contener la inflación, la consecuencia no deseada de esta medida viene por dos lados. En primer lugar, tendremos menos exportaciones por tener un tipo de cambio poco competitivo.

En segundo lugar, la brecha cambiaria será muy elevada. En la actualidad la brecha del dólar MEP con el dólar mayorista está en el 85,0%, mientras que la brecha entre el dólar blue y el mayorista está en el 100%, la brecha entre el dólar Qatar o turista y el dólar mayorista está en el 108,0%. Consideramos que en breve el dólar blue dejará atrás al dólar Qatar o dólar turista.

En el mercado hay muchos que despotrican con quienes hacen proyecciones económicas, en verdad en todos los ámbitos de la vida se hacen proyecciones, que se pueden cumplir o no. Por supuesto que hago permanentemente proyecciones, por ejemplo, nosotros creíamos que el dólar blue o Mep a fin de año estaría en $400, algo que no sucedió.

El motivo fue un gran ingreso de dólares por dos eventos extraordinarios como ser un dólar soja a $200 en septiembre y otro dólar soja a $230 en diciembre, lo que le aportó a las arcas del Banco Central la friolera de U$S11.623 millones.

Qué hubiera sucedido si no se hubiera implementado esta medida extraordinaria, seguramente nadie se pondrá a pensar esto, pero sucedió.

Lo importante es que a futuro no tendremos ingresos extraordinarios de dólares, la cosecha de trigo fue un fiasco, se estiman unos 12 millones de toneladas, cuando el año pasado fueron 24 millones de toneladas. En el caso de la soja, la campaña 2021/22 se cosecharon 43,3 millones de toneladas de soja, y para esta cosecha se esperan menos de 35 millones de toneladas. En maíz la campaña 2021/23 fueron 51 millones de toneladas, para esta campaña se esperan 40 millones de toneladas.

Para el año 2023 el ingreso de dólares a las arcas del Banco Central será muy inferior al año 2022, por otro lado, el Gobierno ya cobró retenciones anticipadas y con el dólar soja especial aceleró el ingreso de mercadería excedente de campañas anteriores.

En resumen, el campo tiene poco para dar, si se implementara un dólar carne podría aportar, con mucha suerte, unos U$S 2.000 millones adicionales, cuando estamos en el desierto, una gota de agua es un montón.

Conclusiones

Llegó el verano y la hora de la verdad, en el año 2023 no hay posibilidad de adelantar ingresos del año 2024 porque pertenecen a otra administración.

La sequía dejará con menos dólares el Banco Central y menos recaudación al fisco.

No hay por delante un alma caritativa que nos permita acceder a dólares constantes y sonantes para incrementar las reservas en forma genuina.

Puede llegar un swap de Brasil, pero no son dólares líquidos, es una cámara compensadora de comercio, a no confundirse.

Todos los caminos nos siguen guiando al dólar, ahora con un Estado con pocas posibilidades de tomar medidas extraordinarias y un primer semestre del año en donde la demanda de dinero cae notablemente.

El economista Salvador Di Stéfano pronosticó que el 2023 será un año de recesión

Di Stéfano explicó que "el surgimiento del Covid a nivel mundial desencadenó una serie de problemas sociales, económicos y políticos en la gran mayoría de los países". Aseguró además que "la pandemia fue como una gran inundación, donde las peores consecuencias surgen a medida que el agua comienza a irse".

Durante la salida de la pandemia, a medida que la economía mundial volvía a la normalidad, los problemas escalaron. El aumento de la inflación dejó de considerarse como un problema transitorio, para pasar a tratarlo como un problema permanente; cada vez fueron más los Banco Centrales que reaccionaron a los problemas monetarios y la escasez de oferta y los cortes de cadenas de suministro se profundizaron.

Como si fuera poco, durante el mismo período, se desencadenó otro Cisne Negro, la invasión de Rusia a Ucrania obligó a la economía mundial a retroceder varios casilleros, generando nuevos conflictos a escala global.

En este contexto, recientemente, el Fondo Monetario Internacional presentó sus proyecciones sobre la economía mundial para el año 2022 y 2023.

Si bien el pronóstico de crecimiento mundial para este año se mantuvo en 3,2%, después de haber crecido un 6,0% en el año 2021, la proyección para el próximo año disminuyó a 2,7%, representando 0,2 puntos porcentuales menos a lo pronosticado por el mismo organismo en el pasado mes de julio. Al parecer, la desaceleración económica en 2023 será generalizada. Sin titubear el FMI planteó que "lo peor aún está por llegar", y para muchos países, el año 2023 se sentirá como un año de recesión.

Argentina no será la excepción. En el año 2020, la economía argentina se contrajo 9,9%. Se pensaba que al país le llevaría varios años recuperar dicha caída, sin embargo, al año siguiente, logró crecer a una tasa del 10,4%, recuperando con creces lo perdido el año previo.

Con respecto a las perspectivas de crecimiento para este año hay pensamientos encontrados. Según el FMI y el Relevamiento de Expectativas de mercado (REM), Argentina podría crecer un 4,0%.

Desde nuestro punto de vista esa proyección es muy optimista. Creemos que el producto bruto interno podría crecer en torno a un 2,0% o 1,5%, fundamentalmente gracias al arrastre estadístico positivo del año anterior.

Con respecto al año 2023, el FMI cree que Argentina podría expandir su economía un 2,0%, mientras que desde nuestra óptica, el PBI podría llegar a contraerse un 1,0%. No olvidemos que el año próximo es año electoral, situación que complejizará el escenario.

Hoy por la tarde el INDEC dará a conocer el dato oficial de inflación minorista al mes de septiembre. El propio Ministro de Economía, Sergio Massa, le adelantó al Fondo Monetario Internacional que la inflación de septiembre oscilaría entre el 6,0% y 7,0%. Consultoras privadas y el REM prevén que será 6,8%.

En cualquier caso, la inflación anualizada ascendería al 85,0%. Para que, a diciembre, la inflación no supere los 3 dígitos, deberíamos experimentar inflaciones mensuales por debajo del 6,0% de acá a fin de año, lo cual vemos casi imposible que suceda, por lo que, podríamos decir, que la inflación anual del 100,0% para diciembre estaría garantizada.

Hasta ahora el Banco Central venía implementando la siguiente estrategia. Una vez el INDEC informaba el dato de inflación, las autoridades del BCRA se reunían para decidir si subían o no la tasa de interés y cuánto.

Esa decisión se tomaba en base a la inflación pasada. A partir de ahora, el Banco Central empezará a considerar la inflación futura para la decisión de movimiento de tasa de interés.

Dicho dato lo tomará del REM. Según el último relevamiento, publicado el pasado 6 de octubre, en promedio, la inflación anual a 12 meses sería del 94,0%. En ese caso, al comparar dicha tasa de inflación con la tasa de interés efectiva que actualmente el BCRA le ofrece a los ahorristas, la cual supera el 100,0%, el pensamiento de las autoridades del Banco Central podría ser que dicha tasa es positiva, por lo que no tendría motivo para subirla nuevamente.

Por lo tanto, según lo planteado hasta aquí, es probable que la entidad monetaria no modifique las tasas de interés.

Hasta ahora el Banco Central venía subiendo la tasa de interés en pesos para incentivar a los ahorristas a volcar sus excedentes de dinero a instrumentos en pesos y que dicha liquidez no vaya hacia los dólares alternativos.

Si, a partir de ahora, decide no seguir aumentando la tasa de interés, es probable que los inversores cambien de estrategia y muevan su liquidez hacia inversiones en moneda extranjera.

Hablando de estrategias, el gobierno continúa con el plan de implementar distintos dólares. Este jueves se implementó la medida del llamado Dólar Qatar, tipo de cambio que se construye de tomar el dólar oficial más impuestos: 30% Impuesto PAIS + 45% percepción a cuenta de Impuesto a las Ganancias + 25% percepción a cuenta de Bienes Personales.

Actualmente dicho dólar asciende al valor de $314,50. Automáticamente ese precio se convirtió en un nuevo piso o valor de referencia para los dólares alternativos, los cuales, por el momento, cotizan en: $296 informal, $299 MEP y $313 CCL.

Por lo tanto, entre las nuevas restricciones al acceso de divisas, más los dólares diferenciales que surgen, sumado a la posible estrategia del BCRA de no subir la tasa de interés en pesos, es que validamos una posible suba de los dólares alternativos de acá hacia fin de año.

Conclusiones

El FMI prevé una desaceleración generalizada para el año próximo. En promedio la economía mundial crecería 3,2% este año y 2,7% el año próximo. Si bien la proyección para este año es la misma que en publicaciones anteriores, la del año 2023 ha descendido y no descartamos que la vuelvan a modificar a la baja.

Más allá de la diferencia entre las proyecciones del FMI y las nuestras para Argentina, el país seguiría la misma tendencia que el resto de los países del mundo. Este año crecería menos que el año pasado, y el año 2023 menos que el año 2022.

La inflación en septiembre se ubicaría entre el 6,0% y el 7,0%, lo cual daría una inflación anual en torno al 85,0%. Para no llegar a una inflación de 3 dígitos, de octubre a diciembre, habría que experimentar inflaciones mensuales por debajo del 6,0%, situación casi imposible de cumplir, por lo que la inflación por arriba del 100,0% estaría garantizada.

Es probable que el Banco Central modifique su estrategia. En vez de aumentar la tasa de interés según la inflación pasada, puede que empiece a considerar la inflación futura, dato que tomaría del Relevamiento de Expectativas de Mercado. De ser así, consideraría una inflación anualizada para los próximos 12 meses del 94,0%, inferior a la tasa efectiva que ofrece actualmente. Por lo tanto, como la tasa efectiva sería positiva contra la inflación futura, optaría por no subir la tasa de interés.

De ser así, es probable que los inversionistas también cambien sus estrategias y desarmen sus posiciones en pesos para virar a instrumentos en moneda extranjera, empujando a la suba las cotizaciones de los dólares alternativos.

Salvador Di Stéfano: "En verano ajustamos el dólar"

El déficit fiscal, combinado con el desorden monetario, nos lleva a pensar que el ajuste es inevitable. La bitácora de los meses que vienen y la posibilidad de que devalúen durante el verano venidero. El imperdible análisis del notable economista Di Stéfano.

El déficit fiscal, combinado con el desorden monetario, nos lleva a pensar que el ajuste es inevitable. La bitácora de los meses que vienen, se devalúa en el verano.

Las reservas al 30 de septiembre de 2022 estaban en u$s37.621 millones, mientras que el stock de deuda del sistema financiero, que es la suma de las leliq, notas y otros instrumentos, suman u$s56.586 millones. Este desfasaje no es menor, las reservas en los últimos 12 meses caen en u$s5.290 millones, mientras que el stock de deuda crece en u$s14.568 millones. La catástrofe no podría ser peor.

El problema de todos nuestros males radica en que la Tesorería que tiene un déficit fiscal del 4,4% del PBI y, permanentemente, recurre a artificios contables para que el Banco Central lo financie.

El mercado no desea tener pesos, por eso la base monetaria suma, al 30 de septiembre, $4,1 billones, y el endeudamiento en leliq, pases y otros instrumentos, medidos en pesos, suma $8,3 billones. Toda esta masa de dinero suma $12,4 billones, hace un año atrás sumaban $ 7,0 billones, esto implica un aumento del 77,1% anual.

La deuda en manos del Banco Central es remunerada a una tasa del 75% anual, como no se pagan intereses de esa deuda, la tasa efectiva es del 107% anual.

Lo ideal sería que las reservas sean iguales o similares al stock de deuda, para que ello ocurra el tipo de cambio debería subir de $ 147,3, que estaba el 30 de septiembre, a niveles de $ 221,6, esto implicaría una suba del tipo de cambio mayorista del 50,4%.

Para llevar adelante una devaluación de esta magnitud sería necesario que la Tesorería tenga superávit fiscal, de lo contrario la devaluación podría generar un espiral inflacionario difícil de detener.

Por otro lado, sería conveniente que las reservas sean más elevadas, si ello ocurriera tal vez la devaluación no sería tan importante como la que mencionamos en el párrafo precedente. Para aumentar reservas alguien se debería sacrificar y prestarnos una suma interesante, con el dúo presidencial no pasamos el veraz del mundo.

Esto implica que, para llevar adelante una política fiscal, monetaria y cambiaria exitosa, el gobierno necesita tener equilibrio fiscal (de mínima), alta confianza y una mayor cantidad de reservas.

Todo hace pensar que el gobierno no podrá lograr este cometido, por ende, debería transitar esta coyuntura con los mismos desequilibrios que tuvo Martín Guzmán como ministro, agravados por una menor cantidad de reservas y un gran aumento de los pasivos monetarios.

Qué se viene para los próximos meses

En una semana se conocerá el índice de inflación, el gobierno se verá obligado a subir la tasa de interés, por ende, debería aumentar la tasa de devaluación del peso, si no lo hiciere la grieta entre reservas y deuda del Banco Central podría seguir aumentando, obligándolo al ente monetario a trabajar con un alto nivel de estrés, ya que, más tarde que temprano, tendrá que ajustar ambas partidas.

Es imposible convivir con una base monetaria y un endeudamiento del BCRA con una relación que por cada peso de la base monetaria hay 2 pesos de deuda que paga tasas siderales. Por otro lado, el stock de reservas es equivalente al 66,5% del total de deuda existente en el Banco Central.

Esto en algún momento se ajusta, por las buenas, guiados por el ente monetario, o por las malas porque el mercado presionará al Banco Central a tomar decisiones.

El mes de octubre no parece un buen mes para tomar decisiones, la política le pone cada vez más restricciones a Sergio Massa y el trio gobernante se diferencia del ministro, ni Alberto Fernandez, ni Cristina Fernandez están convencidos de la política que aplica.

El mundial de Qatar

En noviembre comienza el mundial de fútbol, buen momento para esperar, la atención pública estará en otro lugar, y tal vez pocos reparen en que la Reserva Federal de Estados Unidos suba la tasa el 2 de noviembre, o que la Tesorería el 22 de noviembre anuncie que tiene déficit fiscal. Para agendar, Argentina juega el martes 22 de noviembre a las 7 de la mañana contra Arabia Saudita, el miércoles 30 de noviembre a las 16 horas frente a Polonia, y sábado 26 de noviembre a las 16 horas contra México. Sería una tragedia que no clasifiquemos, porque en diciembre volvemos a estar informados y se notará el deterioro económico.

Si ganamos el grupo C jugamos el 3 de diciembre a las 16 horas, sería necesario pasar esta fase, si lo hacemos jugamos el viernes 9 de diciembre a las 16 horas, si pasamos de fase, jugamos el martes 13 de diciembre, la fecha ya no me gusta, a las 16 horas, si ganamos jugamos la final el domingo 18 de diciembre a las 12 horas.

Si salimos campeones, quién se va a fijar el resultado fiscal de noviembre que se informa el martes 20 de diciembre, el 24 de diciembre es noche buena y el 31 de diciembre fin de año. Este año las fiestas caen sábado y domingo, esto no perjudica porque expone al gobierno los 5 días de la semana.

Si pasamos diciembre sin ajustar el tipo de cambio, nos queda pasar el verano y, dado el deterioro de los términos de intercambio, me parece que será el momento más apropiado para ajustar el tipo de cambio, enero y febrero son los meses más propicios para un ajuste, mucha gente de vacaciones y el país arranca en marzo.

Conclusiones

El mundial puede disimular los problemas, pero con el deterioro fiscal y el desorden monetario y cambiario, no queda más remedio que ajustar variables, la devaluación es condición necesaria pero no suficiente, lo importante es lograr cuanto antes equilibrio fiscal.

Sin cuentas fiscales en equilibrio, y con falta de confianza por las acciones del poder ejecutivo, todo está encaminado hacia un ajuste en el verano, por las dudas veranea cerca de tu trabajo, empresa o comercio.

Aclaración, si la sequía se agrava, los tiempos no se aceleran, pero el ajuste en el verano será más importante.

Di Stéfano: "A este ritmo, a fin de año el dólar mayorista estaría a 180 pesos y los dólares alternativos a 400"

El reconocido economista, Salvador Di Stéfano, aseveró que estamos ante un escenario de "devaluar o devaluar". En diálogo con El País Diario, advirtió que hay "atraso cambiario y tasas por las nubes". Insinuó un dólar blue a 400 pesos.

En un extenso diálogo con El País Diario, el prestigioso economista Salvador Di Stéfano detalló un posible panorama económico para Argentina.

- ¿Qué nos dejó en materia monetaria y cambiaria el dólar soja a $200?

- Con una liquidación extraordinaria del agro de U$S8.123 millones, las reservas solo subieron en U$S887 millones, mientras que los pasivos monetarios subieron en $1,4 billones, esto explica la suba del dólar objetivo para el mes de octubre.

- ¿Cómo se comportaron los depósitos en pesos?

- Los depósitos en pesos subieron $ 1,3 billones, lo que muestra mucho dinero en los bancos, aunque la demanda de dinero medida a 12 meses muestre una caída significativa. Los depósitos en dólares caen en términos reales. En materia de préstamos no se observa una mayor demanda, aunque crecen por debajo de la inflación esperada. Por ejemplo, las financiaciones con tarjeta crecen al 70,6% anual y los préstamos personales al 50,5% anual, cuando la inflación objetivo estaría en torno del 85% anual.

- ¿Cómo ves al dólar?

- Lo vemos subiendo, creemos que vamos a un escenario de mayor demanda, por ahora hay mucho dinero en el sistema financiero, no hemos visto una migración muy grande a dólares, pero no tardaría en ocurrir.

- ¿Qué pasaría con las tasas?

- Las tasas de interés están llamadas a crecer pasando del 75% al 80% anual como piso, tal vez algunos escalones más arriba.

- ¿Cómo se viene manejando la tesorería?

- El ministerio de economía esta ofreciendo tasas de interés más atractivas para financiarse, una letra a un plazo de 73 días rinde el 109% anual, un bono en pesos que vence el 17 de octubre del año 2023 rinde el 106% anual. Esto explica que la tesorería quiere atraer pesos para financiar al estado.

- ¿Cuánto rinde la tasa efectiva de un plazo fijo?

- Está rindiendo un 107% anual, por ahora tiene rendimientos muy similares a una letra a 73 días o un bono a un año de plazo.

- ¿Cómo viene el mercado cambiario?

- En los últimos 12 meses el déficit es de U$S5.849 millones.

- ¿Me lo explicás mejor?

- Imagínate una balanza de dólares del país, están saliendo más dólares de lo que que ingresan, esto explica el déficit de U$S5.849 millones, que equivale a 1,2% del PBI.

- ¿Algo para destacar?

- La balanza de turismo es deficitaria en U$S4.738 millones, esto estaría avalando que tenemos un tipo de cambio muy atrasado. Un día de un todo incluido en el caribe, vale similar a un departamento en Carilo frente al mar, sin todo incluido. Nos falta que ingrese dinero para financiar al país, por otro lado, la salida de dólares no se detiene, este gobierno no genera confianza.

- ¿Qué sucede con las reservas?

- Las reservas ascienden a U$S37.621 millones, esto implica el 7,3% del PBI: para tener reservas robustas tendríamos que tener el 20% del PBI, esto deberían ser unos U$S 110.000 millones, algo difícil de que ocurra con este gobierno.

- ¿Tenemos déficit gemelos?

- Correcto, el flujo de pesos es deficitario en 4,4% del PBI, esto es el déficit fiscal. Mientras que la balanza de dólares es deficitaria en el 1,2% del PBI.

- El déficit fiscal no incluye el déficit cuasifiscal del Banco Central.

- Muy buen punto, no lo incluye, si lo tuviéramos que incluir deberíamos adicionar 2,9% adicional, esto implicaría un déficit global del 7,3% del PBI.

- Sería algo difícil de corregir.

- Según el Viceministro de economía Gabriel Rubinstein, lo podrían corregir en 3 años, y la inflación el año que viene podría bajar a niveles del 60% anual.

- ¿Lo considerás probable?

- Creo que es una expresión de buenos deseos, esos pronósticos los veo poco probables, el mercado descuenta una inflación del 100% anual por un buen tiempo.