Etiqueta: Siria

Israel y Siria acordaron un alto el fuego tras la intermediación de Estados Unidos

El ejercito israelí bombardeó este jueves edificios gubernamentales en Damasco, en el marco de conflictos entre comunidades drusas, beduinas y sunitas en Siria. Luego se anunció el cese, pero su vigencia es pura incertidumbre.

El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el nuevo Presidente sirio, Ahmed al Sharaa, acordaron un alto el fuego el viernes por la noche luego de que Israel bombardeara algunos edificios gubernamentales en Damasco, Siria.

El cese de los enfrentamientos fue auspiciado por Estados Unidos y anunciado por el enviado de ese país en Siria, Tom Barrack.

"Llamamos a los drusos, los beduinos y los sunitas a deponer las armas y, conjuntamente con las otras minorías, a construir una identidad siria nueva y unida, en la paz y la prosperidad con sus vecinos", escribió Barrack en X.

El conflicto por el que Israel intercedió dentro de las fronteras de Siria se enmarca en los enfrentamientos que, en este último país, se acrecentaron entre la comunidad drusa, por un lado, y los beduinos y sunitas por el otro, desde el domingo en la ciudad de Sueida y sus alrededores.

Al mismo tiempo, el gobierno de al Sharaa desplegó el martes sus fuerzas en la zona, que fueron acusadas por los grupos drusos de favorecer a los beduinos y ejecutar civiles en la ciudad del sur sirio.

La movilización del ejército sirio no fue bien recibida por el gobierno de Netanyahu que decidió bombardear, este jueves 18, el suelo vecino en rechazo a la presencia de las fuerzas de al Sharaa cerca de su frontera.

Las autoridades israelíes, además, justificaron el ataque con el argumento de defender a los drusos, una minoría presente en su territorio y en la meseta siria del Golán, ocupada por Israel desde 1967.

De acuerdo al Observatorio Sirio de Derechos Humanos, la disputa entre las diferentes comunidades dejaron un saldo de, al menos, 638 muertos.

Los conflictos internos en Siria no cesaron

Antes del alto al fuego, al Sharaa anunció el jueves el retiro de sus tropas de Sueida para evitar una "guerra abierta" con Israel. Ese mismo día, las distintas partes sirias también acordaron un alto al fuego que dejaba en manos de los drusos la responsabilidad de mantener la seguridad en la zona.

Sin embargo, la presidencia de al Sharaa los acusó de vulnerar ese pacto y la violencia continuó el viernes por la llegada de grupos sunitas para apoyar a las tribus beduinas contra los drusos, una comunidad nacida del islam chiita.

Hay al menos 6 muertos en la frontera entre Turquía y Siria tras un nuevo terremoto

Ocurrió 2 semanas después del fenómeno que mató a más de 47.000 personas y destruyó miles de viviendas.

Seis personas murieron en un nuevo terremoto que sacudió la región fronteriza entre Turquía y Siria, según informaron el martes las autoridades, dos semanas después de que otro de mayor magnitud matara a más de 47.000 personas y dañara o destruyera cientos de miles de viviendas.

El sismo del lunes, esta vez de magnitud 6,4, se centró cerca de la ciudad de Antioquía, en el sur de Turquía, y se hizo notar en Siria, Egipto y Líbano.

La Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía dijo que se habían producido 90 réplicas. Durante la noche se enviaron a la zona seis mil tiendas de campaña para unos residentes alarmados por el nuevo sismo.

El edificio del Gobernador provincial de Hatay, ya dañado en los sismos del 6 de febrero, se derrumbó con el nuevo temblor, según mostraron imágenes de televisión.

El Ministro turco de Sanidad, Fahrettin Koca, dijo que 294 personas habían resultado heridas, 18 de ellas de gravedad, y fueron trasladadas a hospitales de Adana y Dortyol.

"Los pacientes fueron evacuados de algunos centros sanitarios que habían permanecido en funcionamiento tras los fuertes temblores de hace dos semanas, ya que habían aparecido grietas en los edificios", dijo Koca en Twitter.

En Samandag, donde la AFAD había informado de la muerte de una persona el lunes, los residentes dijeron que se habían derrumbado más edificios, pero que la mayor parte de la ciudad ya había huido tras los terremotos iniciales. Montones de escombros y muebles desechados se alineaban en las calles oscuras y abandonadas.

Muna Al Omar dijo que estaba en una tienda de campaña en un parque del centro de Antioquía cuando el suelo empezó a temblar de nuevo. "Pensé que la tierra se iba a abrir bajo mis pies", dijo el lunes, llorando mientras abrazaba a su hijo de 7 años.

Ayuda estadounidense

El Secretario de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo el lunes durante una visita a Turquía que Washington ayudaría "durante el tiempo que sea necesario" mientras finalizan las operaciones de rescate tras el sismo del 6 de febrero y se centra la atención en las labores de refugio y reconstrucción.

El número de muertos por los sismos del 6 de febrero ascendió a 41.156 en Turquía, según informó la AFAD el lunes, y según las previsiones seguirá aumentando. Se sabe que 385.000 apartamentos quedaron destruidos o gravemente dañados y que muchas personas siguen desaparecidas.

El Presidente Tayyip Erdogan dijo que las obras de construcción de casi 200.000 apartamentos en 11 provincias de Turquía comenzarían el mes próximo.

La ayuda humanitaria total de Estados Unidos para apoyar la respuesta al terremoto en Turquía y Siria alcanzó los 185 millones de dólares, según el Departamento de Estado estadounidense.

Entre los supervivientes de los terremotos hay unas 226.000 mujeres embarazadas en Turquía y 130.000 en Siria que necesitan urgentemente acceso a servicios sanitarios, según notificó la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva.

Alrededor de 39.000 van a dar a luz en el próximo mes, y muchas están refugiadas en campamentos o expuestas a temperaturas bajo cero y tienen dificultades para conseguir alimentos o agua potable.

Ayuda a Siria

En Siria, ya destrozada por más de una década de guerra civil, la mayoría de las muertes se produjeron en el noroeste, donde, según Naciones Unidas, murieron 4.525 personas. La zona está controlada por insurgentes en guerra con el Presidente Bashar al-Asad, lo que complica los esfuerzos de ayuda.

Según las autoridades sirias, 1.414 personas murieron en zonas bajo control gubernamental.

Médicos Sin Fronteras dijo que un convoy de 14 de sus camiones había entrado el domingo en el noroeste de Siria desde Turquía para ayudar en las operaciones de rescate.

El Programa Mundial de Alimentos también ha estado presionando a las autoridades de esa región para que dejen de bloquear el acceso de la ayuda desde las zonas controladas por el Gobierno sirio.

A día del lunes por la mañana, 197 camiones cargados con ayuda humanitaria de la ONU habían entrado en el noroeste de Siria a través de dos pasos fronterizos, dijo un portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Miles de refugiados sirios en Turquía han regresado a sus hogares en el noroeste de Siria para ponerse en contacto con familiares atrapados en el desastre.

En el paso fronterizo turco de Cilvegozu, cientos de sirios hacían cola desde primera hora del lunes para cruzar. Mustafa Hannan, que dejó allí a su mujer embarazada y a su hijo de 3 años, dijo que vio a unas 350 personas esperando.

Este electricista de 27 años dijo que su familia se marchaba por unos meses tras el derrumbe de su casa en Antioquía, acogiéndose a una promesa de las autoridades que les permitía pasar hasta seis meses en Siria sin perder la posibilidad de regresar a Turquía.

"Me preocupa que no los dejen volver", dijo. "Ya nos han separado de nuestra nación. ¿Nos van a separar ahora también de nuestras familias? Si yo reconstruyo aquí pero ellos no pueden volver, mi vida estará perdida", agregó.

Terremoto en Turquía y Siria: ya son 45.000 los muertos

Se espera que el número de víctimas se dispare, con unos 264.000 departamentos destruidos en Turquía y muchos desaparecidos. Los equipos de rescate buscan señales de vida bajo los escombros.

Más de 45.000 personas han muerto en el terremoto que sacudió Turquía y Siria, y se espera que el número de víctimas se dispare, con unos 264.000 departamentos destruidos en Turquía y muchos desaparecidos mientras los equipos de rescate buscan señales de vida bajo los escombros.

Doce días después del sismo, trabajadores de Kirguistán intentaron salvar a una familia siria de cinco miembros de entre los escombros de un edificio en la ciudad de Antioquía, en el sur de Turquía.

Tres personas, entre ellas un niño, fueron rescatadas con vida. La madre y el padre sobrevivieron, pero el niño murió más tarde de deshidratación, dijo el equipo de rescate. Otras dos niñas fallecieron.

Diez ambulancias esperaban en una calle cercana que fue cortada al tráfico para permitir las labores de rescate.

Los trabajadores pidieron silencio absoluto y que todo el mundo se agachara o sentara mientras los equipos seguían subiendo a la parte superior de los escombros del edificio donde se encontraba la familia para escuchar cualquier otro sonido mediante un detector electrónico.

El número de muertos en Turquía asciende a 39.672 por el terremoto, la peor catástrofe moderna del país, mientras que la vecina Siria ha informado de más de 5.800 decesos. El número de fallecidos en Siria no ha variado desde hace días.

Mientras que muchos equipos de rescate internacionales han abandonado la vasta zona del terremoto, los equipos nacionales seguían buscando el sábado entre los edificios arrasados con la esperanza de encontrar más supervivientes.

Hakan Yasinoglu, de unos 40 años, fue rescatado en la provincia meridional de Hatay 278 horas después del terremoto de magnitud 7,8 que sacudió la zona el 6 de febrero, informó el Cuerpo de Bomberos de Estambul. Antes, Osman Halebiye, de 14 años, y Mustafa Avci, de 34, fueron salvados en la histórica ciudad turca de Antioquia.

Las organizaciones humanitarias afirman que los supervivientes necesitarán ayuda durante meses, ya que muchas infraestructuras esenciales han quedado destruidas.

En Siria, ya destrozada por más de una década de guerra civil, la mayor parte de las víctimas mortales se han producido en el noroeste, una zona controlada por los insurgentes que están en guerra con el Presidente Bashar al Asad, en un conflicto que ha complicado los esfuerzos para ayudar a las personas afectadas por el terremoto.

Miles de sirios que se habían refugiado en Turquía de la guerra civil de su país han regresado a sus hogares en la zona de guerra, al menos por ahora. Ni Turquía ni Siria han dicho cuántas personas siguen desaparecidas tras el terremoto.

Las familias que aún esperan recuperar a sus parientes en Turquía están cada vez más enfadadas por lo que consideran prácticas de construcción corruptas y un desarrollo urbanístico deficiente que ha provocado la desintegración de miles de viviendas y negocios.

Uno de esos edificios fue el Ronesans Rezidans, que se desplomó en Antioquia y dejó centenares de muertos.

"Se dijo que era a prueba de terremotos, pero ya se ve el resultado", dijo Hamza Alpaslan, de 47 años, cuyo hermano había vivido en el bloque de apartamentos. "Está en unas condiciones horribles. No tiene ni cemento ni hierro en condiciones. Es un auténtico infierno", agregó.

Turquía ha prometido investigar a cualquier sospechoso de ser responsable del derrumbe de los edificios y ha ordenado la detención de más de 100 personas, entre ellos promotores inmobiliarios.

Terremoto en Turquía y Siria: el número de muertos ascendió a más de 35.000

Mientras continúan las maniobras de rescate en las zonas afectadas por la catástrofe, el número de fallecidos crece con el correr de las horas. 

El número de víctimas mortales que hasta el momento se computó tras el terremoto que devastó a zonas de Turquía y Siria subió hasta 35.224, según las últimas cifras oficiales. Mientras que los socorristas continúan realizando las maniobras de rescate de entre los escombros a pesar de que ya transcurrió una semana del sismo.

Aunque cada vez es más difícil, todavía se hallan personas vivas entre las montañas de cascotes de ciudades que quedaron destruidas tras el temblor de magnitud 7,8 del 6 de febrero, informó la agencia AFP.

Según el balance oficial, la cifra de muertos en Turquía asciende a 31.643 y en Siria a 3.581, lo que convierte a este cataclismo en el quinto más mortífero desde el inicio del siglo XXI.

Por su parte la ONU, denunció el fracaso del envío de ayuda para Siria. Mientras que alrededor de 32.000 personas de organizaciones locales trabajan en los esfuerzos de búsqueda y rescate junto a 8.294 rescatistas del exterior, indicó la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias.

Al tiempo que una brigada con 32 efectivos argentinos, de la Policía Federal Argentina y Cascos Blancos, que depende de la Cancillería, viajaron a Turquía para sumarse a los trabajos de búsqueda y rescate de personas.

Terremoto en Turquía y Siria: 32 socorristas argentinos viajaron para ayudar en el rescate de personas

Ya son más de 20.000 los muertos a causa del terremoto. Argentina envió ayuda humanitaria.

El terremoto en Turquía y Siria dejó más de 20 mil muertos y decenas de miles de heridos, en las zonas afectadas se está buscando sobrevivientes, en una misión humanitaria, Argentina envió una brigada de 32 socorristas para viajar a la zona de desastre con equipamiento para la búsqueda y rescate de personas.

El Gobierno argentino concretó la noche de este jueves el envío de una brigada de 32 efectivos con equipamiento para búsqueda y rescate de personas a Turquía, en una misión de ayuda humanitaria coordinada por la Cancillería, el Ministerio de Seguridad y la Agencia Argentina de Cooperación Internacional y Asistencia Humanitaria - Cascos Blancos.

El equipo está conformado por 32 efectivos "altamente calificados" en materia de Búsqueda Técnica; Búsqueda Canina; Asistencia Médica; Materiales Peligrosos; Ingeniería Estructural; Apoyo para Centros de Recepción y Salida y Apoyo al Centro de Coordinación de Operaciones en el Terreno, así como para Apoyo a la Célula de Coordinación USAR, se informó oficialmente.

Durante el acto de despedida del equipo en el Cuartel Central de la PFA, el Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, remarcó que "dos pueblos, de donde muchos han venido a vivir a nuestro país, están pasando un pésimo momento y nos convocan. Nosotros dijimos presente".

La brigada que se trasladará a Turquía para la ayuda humanitaria, también está compuesta por los perros Indio (Ovejero Belga Millinois) y Akira (Border Collie) para detectar restos humanos y un grupo especializado en rescate técnico, otro especializado en materiales peligrosos, un ingeniero estructural, efectivos del área de comunicaciones y personal médico, todos pertenecientes a distintas áreas de la PFA.

Los socorristas continúan la búsqueda de miles de personas que se sospechan atrapadas entre los escombros, pero el optimismo decrece ante las bajas temperaturas invernales y la superación del plazo de 72 horas que se considera crucial para salvar vidas.

Sin embargo, aún a pesar de este cierto pesimismo, el especialista italiano en catástrofes Mario Balzanelli dijo a la agencia ANSA que es "posible resistir y sobrevivir bajo los escombros durante 8 y 10 días".

El presidente de la Sociedad Italiana Sistema 118, explicó que deben darse cuatro condiciones después de que varias personas en Turquía fueran rescatadas con vida debajo de las ruinas provocadas por el sismo hasta cuatro días después del terremoto que asolara a ese país y a Siria.

En ese sentido, explicó que tiene que concurrir la posibilidad de que existan espacios de aire; que se mantenga la permeabilidad de las vías respiratorias, es decir que no haya escombros ni en la nariz ni en la boca que constituyan un obstáculo para la respiración; no deben existir lesiones importantes que afecten al cerebro u otros órganos vitales y no deben producirse hemorragias internas.

Sin embargo, la cantidad de víctimas fatales no para de subir, los últimos balances oficiales difundidos en la tarde de Argentina, por la agencia AFP, indica que las últimas cifras se sitúan en 20.451, de ellos 17.134 en Turquía y 3.317 en Siria.

A ello hay que sumar las pérdidas económicas, que según la agencia de calificación Fitch probablemente supere "los 2.000 millones de dólares" y "podrían alcanzar los 4.000 millones de dólares o más".

Ya son más de 16.000 los muertos por el terremoto en Siria y Turquía

La cifra de víctimas fatales sigue en ascenso y estiman que siga creciendo con el correr de las horas. El terremoto va camino a ser el más mortífero en Turquía desde 1999, cuando un temblor de fuerza similar causó más de 17.000 muertos.

La cifra de muertos por los terremotos que sacudieron Turquía y Siria superó los 16.000 en las últimas horas, mientras se desvanecían las esperanzas de encontrar con vida a muchas personas 72 horas después de la catástrofe y reinaba la frustración por la lentitud en el reparto de la ayuda.

Un responsable turco dijo que la catástrofe planteaba "dificultades muy serias" para la celebración de unas elecciones previstas para el 14 de mayo, en las que se espera que el Presidente Tayyip Erdogan se enfrente al desafío más duro de sus dos décadas en el poder.

Sobre el terreno, muchas personas en Turquía y Siria pasaron una tercera noche durmiendo a la intemperie o en coches a temperaturas invernales bajo cero, al haber quedado sus casas destruidas o tan afectadas por los sismos que tenían demasiado miedo para volver a entrar.

El sismo, que se produjo en plena noche y fue seguido de potentes réplicas, va camino de ser el más mortífero en Turquía desde 1999, cuando un temblor de fuerza similar causó más de 17.000 muertos.

En Turquía, a última hora del miércoles aparecieron imágenes del rescate de algunos sobrevivientes más, entre ellos Abdulalim Muaini, que fue sacado de su casa derrumbada en Hatay (Turquía), donde permanecía desde el lunes junto a su esposa fallecida.

Los equipos de rescate sacaron a una mujer herida de 60 años llamada Meral Nakir de entre los escombros de un bloque de apartamentos en la ciudad de Malatya, 77 horas después de que se produjera el primer sismo, según mostró la cadena estatal TRT en una cobertura en directo el jueves.

El número de muertos en Turquía ascendía a 12.873 en la mañana del jueves. En Siria, ya devastada por casi 12 años de guerra civil, fallecieron más de 3.000 personas, según el Gobierno y un servicio de rescate en el noroeste controlado por los rebeldes.

"Se espera que el número de muertos y heridos aumente mucho más, ya que muchas familias siguen bajo los edificios derrumbados", dijo a Reuters Raed Saleh, jefe del servicio de rescate en el noroeste, el jueves por la mañana. "Todavía no ha llegado ninguna ayuda y hoy estamos esperando a ver si llega alguna", agregó.

Se espera que la ayuda de la ONU al noroeste de Siria, una vía vital para 4 millones de personas, comience a fluir de nuevo el jueves, después de que la ruta quedara cortada por el terremoto, según los responsables de la ayuda.

En Turquía, muchos se quejaron de la falta de equipos, experiencia y apoyo para rescatar a los atrapados, en ocasiones mientras se oían gritos de auxilio.

La principal carretera de entrada a la ciudad turca de Antioquía se atascó con el tráfico, mientras los residentes que por fin habían conseguido encontrar algo de la gasolina que escasea intentaban salir de la zona del desastre y los camiones de ayuda se dirigían a la zona.

Tras recibir críticas por la respuesta, el Presidente turco, Tayyip Erdogan, dijo el miércoles en una visita a la zona de la catástrofe que las operaciones ya funcionaban con normalidad y prometió que nadie se quedaría sin hogar.

Un responsable dijo a Reuters que ahora era demasiado pronto para hablar de elecciones, dado que el 15% de los turcos vivía en la zona afectada. "Por el momento, existen serias dificultades para celebrar elecciones el 14 de mayo", como se había planeado.

A lo largo y ancho de una franja del sur de Turquía, la gente buscó refugio temporal y comida en un clima invernal gélido, y espera angustiada junto a montones de escombros donde familiares y amigos podrían yacer aún enterrados.

"¿Dónde está el Estado? ¿Dónde han estado durante dos días? Se lo suplicamos. Ayúdennos hacerlo, podemos sacarlos", dijo Sabiha Alinak cerca de un edificio derrumbado cubierto de nieve en la ciudad de Malatya, donde estaban atrapados sus jóvenes familiares.

23 millones de afectados

En Siria, las labores de socorro se ven complicadas por el conflicto que dividió la nación y destrozó sus infraestructuras.

"Hay mucha gente bajo los escombros, no hay equipos pesados para sacarlos y los equipos de voluntarios no pueden trabajar con equipos ligeros", dijo por teléfono Yousef Nahas, residente en Salqeen, en el noroeste de Siria.

El embajador de Siria ante Naciones Unidas admitió que el Gobierno tenía "falta de capacidades y falta de equipos", y culpó a más de una década de guerra civil en su país y a las sanciones occidentales.

El Mostafa Benlamlih, máximo responsable de ayuda de la ONU en Siria, dijo que 10,9 millones de personas se habían visto afectadas por la catástrofe en las provincias noroccidentales de Hama, Latakia, Idlib, Alepo y Tartus.

Según las autoridades turcas, unos 13,5 millones de personas se vieron afectadas en una zona que abarca unos 450 km desde Adana, en el oeste, hasta Diyarbakir, en el este. En Siria, se produjeron muertes hasta el sur de Hama, a 250 kilómetros del epicentro.

Erdogan, que declaró el estado de emergencia en 10 provincias y envió soldados para ayudar, visitó Kahramanmaras el miércoles, donde dijo que había habido problemas iniciales con las carreteras y los aeropuertos, pero señaló: "hoy estamos mejor".

No obstante, la catástrofe supondrá un reto adicional para el presidente en las elecciones.

Cualquier percepción de que el Gobierno no está abordando la catástrofe adecuadamente podría perjudicar sus perspectivas. Por el contrario, algunos analistas afirman que también puede movilizar el apoyo nacional en torno a la respuesta a la crisis y así reforzar su posición.

Twitter fue restringido en Turquía el miércoles, justo cuando el público más dependía del servicio tras la catástrofe, según el observatorio de internet Netblocks.

El número de muertos por el terremoto en Siria y Turquía se acerca a los 10.000

Muchos habitantes de las zonas afectadas habían dormido en sus coches o en la calle bajo mantas, frente al temor de volver a entrar en los edificios sacudidos por el temblor.

Varias familias del sur de Turquía y Siria pasaron el miércoles una segunda noche bajo un frío glacial, mientras los equipos de rescate, desbordados, se apresuraban a sacar a la gente de entre los escombros, dos días después del violento terremoto que dejó más de 9.600 muertos.

En Turquía, decenas de cuerpos sin vida, algunos cubiertos con mantas y sábanas y otros en bolsas para cadáveres, yacían alineados en el suelo frente a un hospital de la provincia de Hatay. Muchos habitantes de las zonas siniestrada habían dormido en sus coches o en la calle bajo mantas, temerosos de volver a entrar en los edificios sacudidos por el temblor de magnitud 7,8, el más mortífero en Turquía desde 1999, que sacudió el país en la madrugada del lunes.

Los equipos de rescate de la zona y de la vecina Siria advirtieron que el número de muertos seguiría aumentando, mientras algunos supervivientes afirmaron que la ayuda aún no había llegado.

"¿Dónde están las tiendas, dónde están los camiones de comida?", dijo Melek, de 64 años, en la ciudad meridional de Antioquía, que añadió que no había visto ningún equipo de rescate. "Aquí no hemos visto ninguna distribución de alimentos, a diferencia de catástrofes anteriores en nuestro país. Sobrevivimos al terremoto, pero moriremos de hambre o de frío", señaló.

Mientras la magnitud de la catástrofe sigue aumentando, el número de muertos superaba los 7.100 en Turquía. En Siria, ya devastada por 11 años de guerra, el número de víctimas confirmadas ascendió a más de 2.500 durante la noche, según el Gobierno de ese país y un servicio de rescate que opera en el noroeste era controlado por los rebeldes.

El Presidente turco Tayyip Erdogan declaró el estado de emergencia en 10 provincias. Sin embargo, los habitantes de varias ciudades turcas afectadas expresaron su enfado y desesperación por la respuesta supuestamente lenta e inadecuada por parte de las autoridades. Se espera que Erdogan, que afronta unas reñidas elecciones en mayo, visite algunas de las zonas afectadas el miércoles.

El sismo inicial, seguido horas más tarde por otro casi igual de potente, se produjo poco después de las 4 de la madrugada del lunes, dando a la población, que dormía, pocas posibilidades de reaccionar. El mismo derribó miles de edificios, entre ellos hospitales, escuelas y bloques de apartamentos, causó decenas de miles de heridos y dejó a innumerables personas sin hogar en Turquía y el norte de Siria.

Según las autoridades turcas, unas 13,5 millones de personas se vieron afectadas en una zona que abarca unos 450 kilómetros desde Adana, en el oeste, hasta Diyarbakir, en el este, una distancia mayor que la que separa Boston de Filadelfia, o Ámsterdam de París.

En Siria, mató a personas en lugares meridionales como Hama, a unos 100 kilómetros del epicentro. La agencia turca de gestión de catástrofes declaró que el número de heridos superaba los 38.000.

Bajo los escombros

En la ciudad de Jandaris, en el norte de Siria, los equipos de rescate y los residentes afirmaron que decenas de edificios se habían derrumbado. Parados alrededor de los restos de lo que había sido un edificio de 32 apartamentos, familiares de personas que habían vivido allí dijeron que no habían visto sacar a nadie con vida. La falta de equipos pesados para retirar las grandes losas de hormigón estaba dificultando las labores de rescate.

Los equipos de rescate tuvieron dificultades para llegar a algunas de las zonas más afectadas por la destrucción de las carreteras, el mal tiempo y la falta de recursos y equipos pesados. Algunos territorios carecen de combustible y electricidad.

Los responsables humanitarios expresaron su especial preocupación por la situación en Siria, donde las necesidades humanitarias son mayores que nunca desde el estallido de un conflicto que dividió el país y está complicando las labores de socorro.

El director de la Organización Mundial de la Salud declaró que las labores de rescate se enfrentan a una carrera contrarreloj, en la que las posibilidades de encontrar supervivientes con vida se esfuman con cada minuto y cada hora que pasa.

En Siria, un servicio de rescate que opera en el noroeste, controlado por los insurgentes, declaró que el número de muertos había aumentado a más de 1.280 y que había más de 2.600 heridos.

"Se espera que el número aumente significativamente debido a la presencia de cientos de familias bajo los escombros, más de 50 horas después del terremoto", dijo el servicio de rescate en Twitter.

Durante la noche, el ministro sirio de Sanidad dijo que el número de muertos en las zonas controladas por el Gobierno había aumentado a 1.250, según informó el medio de noticias estatal Al Ikhbariya en su canal de Telegram. El número de heridos ascendió a 2.054, añadió.

El terremoto más mortífero de Turquía en una generación ha supuesto un enorme desafío para Erdogan en materia de rescate y reconstrucción, lo que eclipsará el periodo previo a las elecciones de mayo, que ya se perfilan como las más duras de sus dos décadas en el poder.

La votación, demasiado reñida según las encuestas publicadas antes del seísmo, determinará la manera en que se gobierna Turquía, hacia dónde se dirige su economía y qué papel puede desempeñar la potencia regional y miembro de la OTAN para aliviar el conflicto en Ucrania y Oriente Próximo.

Gobierno dispuso ayuda humanitaria para asistir a las víctimas del terremoto en Turquía y Siria

Más de 5.000 personas murieron y otras miles continúan desaparecidas bajo los escombros.

El Gobierno ofreció asistencia humanitaria a Turquía y Siria para socorrer a la población afectada ante el desastre generado por el potente sismo que afectó a esas naciones y que dejó un saldo de más de 5 mil muertos.

El ofrecimiento fue cursado a través de la Agencia Argentina de Cooperación Internacional y Asistencia Humanitaria–Cascos Blancos, conducida por Sabina Frederic.

La asistencia puesta a disposición de los países afectados por el movimiento telúrico abarca atención socio sanitaria, contención psico social post traumática, y personal logístico con experiencia tanto en manejo de bodegas para donaciones como para el armado de casas ACNUR y gestión de campamentos de personas afectadas y albergues.

Además, provisión de pastillas potabilizadoras de agua y desinfectantes, Agua, saneamiento e higiene, y manejo y capacitación de uso para las y los afectados.

En el marco del Sistema Multilateral, ACIAH COMCA coordinará paralelamente con la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios el ofrecimiento de miembros argentinos a los Equipos de las Naciones Unidas de Evaluación y Coordinación en casos de Emergencias, que se desplegarían prontamente en el epicentro del desastre para funcionar de apoyo a las labores de los equipos nacionales e internacionales de búsqueda y rescate.

La ayuda ofrecida por Argentina responde, además, a que el Ministerio de Asuntos Exteriores turco ha solicitado asistencia internacional en el ámbito de la búsqueda y rescate urbanos a través del Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias y también a los Equipos Médicos de Emergencia, los Equipos Medios de Búsqueda y Rescate Urbanos y los Equipos Pesados de Búsqueda y Rescate.

Un terremoto de magnitud 7,8 grados en la Escala Richter sacudió durante la madrugada del lunes al sudeste de Turquía y norte de Siria: luego hubo réplicas de 6,7 y 7,5 grados, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

El temblor se sintió a las 4.17 y se produjo a una profundidad de 17,9 kilómetros, ocasionando destrozos en las edificaciones y dejando miles de víctimas: al momento, son más de 5 mil los fallecidos.

Dado que el suceso transcurrió durante la madrugada, gran parte de los ciudadanos no pudieron escapar de los edificios tras los derrumbes. Además del saldo de víctimas fatales, hay miles de desaparecidos que son buscados por las fuerzas nacionales y locales de ambos países.

Terremoto en Turquía y Siria: ya son más de 5.000 los muertos y 20.000 heridos 

El vicepresidente turco dijo que las duras condiciones meteorológicas dificultaban la llegada de ayuda a las regiones afectadas y la realización de rescate.

El Vicepresidente turco, Fuat Oktay, declaró el martes que el número de muertos por los terremotos centrados en el sureste de Turquía ascendía a 3.419, con lo que el total, incluidos los fallecidos en Siria, supera los 5.000.

En declaraciones a la prensa, Oktay dijo que las duras condiciones meteorológicas dificultaban la llegada de ayuda a las regiones afectadas y la realización de rescates. Dijo que solo se permitía entrar o salir de Hatay, Kahramanmaras y Adiyaman, tres de las provincias más afectadas, a los vehículos de rescate y ayuda.

Las operaciones de rescate se están centrando en esas tres provincias y en Malatya, añadió Oktay. En tanto que la cantidad de heridos ronda los 20.000 y la Organización Mundial de la Salud estima que esas cifras se podrían duplicar.

El sismo de magnitud 7,8 que se produjo en la oscuridad de una mañana de invierno, fue el peor que sacudió Turquía en lo que va de siglo. También se sintió en Chipre y Líbano.

Posteriormente, un segundo terremoto de magnitud 7,7 sacudió el lunes la región de Kahramanmaras, en el sureste de Turquía, informó la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias del país. Se produjo a una profundidad de 7 kilómetros, dijo AFAD, añadiendo que el epicentro del terremoto fue la región de Elbistan de la provincia de Kahramanmaras.

Los equipos de rescate sacaron de entre los escombros a heridos en condiciones invernales extremas en toda la región. Las temperaturas en algunas zonas podrían descender hasta casi el punto de congelación durante la noche, lo que empeoraría las condiciones de las personas atrapadas bajo los escombros o sin hogar. El lunes empezó a llover tras las tormentas de nieve que azotaron el país el fin de semana.

"Nos sacudió como si fuera una cuna. Éramos nueve en casa. Dos hijos míos siguen entre los escombros, aún los estoy esperando", dijo una mujer con un brazo roto y heridas en la cara, hablando en una ambulancia cerca de los restos de un bloque de siete plantas donde vivía, en Diyarbakir, en el sureste de Turquía.

"Nunca había sentido nada parecido en los 40 años de mi vida", dijo Erdem, un residente de la ciudad turca de Gaziantep, cerca del epicentro del seísmo, que prefirió no dar su apellido.

El Presidente turco, Tayyip Erdogan, lo calificó de desastre histórico y el peor terremoto que ha sacudido Turquía desde 1939, pero afirmó que las autoridades estaban haciendo todo lo que podían.

En Diyarbakir, los periodistas de Reuters vieron a decenas de efectivos de rescate que buscaban supervivientes entre un montón de escombros, lo único que quedaba de un gran edificio. De vez en cuando levantaban las manos y pedían silencio, en busca de señales de vida. Unos hombres sacaron a una niña envuelta en mantas de un edificio derrumbado de la ciudad.

"Nos despertamos con un gran ruido y fuertes sacudidas. Hubo dos réplicas justo después", dijo Meryem, de 29 años, de la ciudad de Kahramanmaras, en el sureste de Turquía, cerca del epicentro.

"Estaba muy asustada, pensaba que no pararía nunca. Tomé algunas cosas para mi hijo de un año y salí del edificio".

Terremoto de magnitud 7.8° en Turquía y el norte de Siria dejó más de 600 muertos

El terremoto ocurrió durante la madrugada en una región donde habitan alrededor de 15.000.000 personas. Más de 1.700 edificios derrumbados, además de aeropuertos, gasoductos, carreteras y servicios colapsados.

Las autoridades turcas solicitaron ayuda internacional y los equipos de rescate buscan a los heridos entre los edificios derrumbados.

Un brutal movimiento sísmico de magnitud 7.8° en la escala de Richter dejó más de 600 muertos en el norte de Siria y el sur de Turquía.

El terremoto, con epicentro en la ciudad turca Gaziantep, se sintió en más de diez países. Las autoridades solicitaron ayuda internacional debido a los cientos de heridos reportados y las docenas de edificios residenciales derrumbados.

Los especialistas prevén que el número de víctimas ascienda a más de 1.000.

El movimiento se registró a las 4.17 (hora local), fue informado por el Servicio Geológico de Estados Unidos y tuvo una profundidad de 24 kilómetros.

Minutos más tarde, se registraron réplicas de hasta 6.7 grados a 9,9 kilómetros de profundidad.

Las imágenes y videos compartidos a través de redes sociales, dan cuenta de los destrozos causados por el terremoto.

Por el momento se desconoce la cantidad de heridos totales y aún se busca a personas atrapadas entre los escombros.

Hasta el momento se han confirmado más de 290 muertos y 2.300 heridos en Turquía, mientras que se cuentan más de 280 fallecidos y unos 650 heridos en Siria.

A estas cifras hay que sumar más de 90 muertos y 500 heridos en las zonas controladas por los rebeldes en las provincias de Alepo y Idlib, tal y como ha detallado en declaraciones a la agencia DPA el presidente de la Sociedad Médica Sirio Americana, Basel Termanini.

La agencia oficial turca de manejo de desastres, señaló que la magnitud del sismo fue de 7,4°.

El movimiento se sintió también en Líbano, Siria y Chipre y hasta en El Cairo, Egipto.

Es preciso recordar que Turquía está situada en una de las zonas sísmicas más activas del mundo.

En agosto de 1999, un terremoto de magnitud 7,4° sacudió el noroeste del país y dejó 17.000 muertos.