Por la tarde, después del ensayo, salimos a caminar rumbo a la heladería. Córdoba en octubre es hermosísima.
El olor a jazmín, a toda clase de vegetación impregna la ciudad. Hemos estado en el teatro San Martin lidiando con las estructuras móviles de la escenografía. Estoy cansado, ya que el personaje que hago en la obra es un maratonista.
Es decir, me la paso corriendo durante todo lo que duran los ensayos. Con Óscar tenemos esa costumbre: terminamos el ensayo y nos vamos a tomar un helado. Luego me voy con mi novia cordobesa a recorrer la ciudad y a sacar fotos durante la tarde noche.
Mientras la ciudad duerme, nosotros la recorremos y registramos imágenes de esas noches maravillosas. Tengo 18 años. Y estoy en la Comedia Federal, un proyecto nacional que estrenará su primer trabajo en el Festival Latinoamericano de Teatro que se lleva a cabo en Córdoba. Nos dirige Antonio Germano, lo asiste mi maestro Óscar Kummel. Y tengo compañeros a los que nunca olvidaré como Enrique Iturralde y Batí Diebel actriz de la cochera de Paco Giménez.
Cuando llegamos a la heladería y mientras tomamos un helado conversamos con Óscar. Le pregunto cómo es que sabe tanto. Estoy maravillado con mi maestro y su concepción del trabajo sobre el cuerpo del actor. La conexión que tiene con grandes escuelas como las de leqoc, Marceau, incluso con la antropología teatral de Barba que por esos días estamos conociendo. Él me dice que aprendió viendo pelis que llegaban al Instituto Alemán o a la Alianza Francesa. Sobre todo aprendí haciendo, me dice. Después la conversación se va hacia las expectativas y sobre la experiencia de lo que estoy viviendo. Todo es gracias a él, que me ha elegido para este trabajo. Yo le digo que mi idea es en el futuro viajar.
Conocer el país de mochilero e ir haciendo teatro mientras viajo. También estudiar teatro en Buenos Aires. Cosa que se cumplirá años después con una beca con Carlos Gandolfo, Luis Pedreira, Justo Gisbert, etc.
Pero en ese momento, el de esa tarde y ese helado, sentimos que a pesar de que en algún momento nos alejaremos uno del otro, estamos viviendo los dos la felicidad de algo que nos sobrepasa, en esa tarde, esa obra y el proyecto, ese festival enorme, esa Córdoba lindísima, en dónde en cualquier lugar y a cualquier hora, hay un grupo de actores llevando a cabo su trabajo.