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Ascendió a más de 2.000 el número de muertos por el sismo en Marruecos

El sismo tuvo una magnitud de 6,8 y afectó mayoritariamente la zona del Alto Atlas.

Los sobrevivientes del terremoto de Marruecos se acurrucaron para pasar la noche a la intemperie en las montañas del Alto Atlas el sábado, un día después de que el terremoto más mortífero en décadas mató a más de 2.000 personas y arrasó con pueblos.

El sismo golpeó las montañas del Alto Atlas marroquí a última hora de la noche del viernes, dañando edificios históricos en Marrakech, la ciudad más cercana al epicentro, pero las zonas más afectadas se encontraban en las montañas cercanas.

El Ministerio del Interior informó de que 2.012 personas habían muerto y otras 2.059 habían resultado heridas por el sismo, de magnitud 6,8 y epicentro a unos 72 kilómetros al suroeste de Marrakech, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

En el pueblo de Amizmiz, cerca del epicentro, los equipos de rescate recogían escombros con sus propias manos. La mampostería caída llenaba las estrechas calles. En el exterior de un hospital, una decena de cadáveres yacían cubiertos con mantas y acompañados por sus familiares.

"Cuando sentí que la tierra temblaba bajo mis pies y la casa se inclinaba, corrí a sacar a mis hijos. Pero mis vecinos no pudieron", dijo Mohamed Azaw.

"Desgraciadamente no se ha encontrado a nadie vivo de esa familia. Encontraron muertos al padre y al hijo, y siguen buscando a la madre y a la hija".

Los equipos de rescate se encontraban sobre los suelos destrozados de un edificio de Amizmiz, con trozos de alfombra y muebles sobresaliendo de los escombros.

Había una larga cola ante la única tienda abierta mientras la gente buscaba provisiones. Para subrayar las dificultades a las que se enfrentan los equipos de rescate, las rocas caídas bloqueaban la carretera que une Amizmiz con un pueblo cercano.

Unos 20 hombres, entre bomberos y soldados en uniforme de faena, estaban encima de las ruinas de una casa de Amizmiz intendando retirar los escombros; trozos de alfombra y muebles sobresalían de los huecos entre los suelos de hormigón.

En Marrakech, donde se han confirmado 13 muertes, los residentes pasaron la noche a la intemperie, temerosos de volver a casa, el minarete de una mezquita cayó en la plaza Jemaa al-Fna, el corazón del casco antiguo, que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad.

"Todo es por la voluntad de Dios, pero hemos sufrido grandes daños", dijo Miloud Skrout, un residente.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 300.000 personas se vieron afectadas en Marrakech y sus alrededores.

Marruecos declaró tres días de luto nacional, durante los cuales la bandera nacional ondeará a media asta en todo el país, informó el sábado la corte real.
Las fuerzas armadas marroquíes desplegarán equipos de rescate para proporcionar a las zonas afectadas agua potable, alimentos, tiendas de campaña y mantas, añadió.

Bajo los escombros

Montasir Itri, residente de la aldea montañosa de Asni, cerca del epicentro, dijo que la mayoría de las casas habían sufrido daños.

"Nuestros vecinos están bajo los escombros y la gente está trabajando duro para rescatarlos utilizando los medios disponibles en el pueblo", dijo.

Más al oeste, cerca de Taroudant, el profesor Hamid Afkar expresó que había huido de su casa y que sintió las réplicas. "La tierra tembló durante unos 20 segundos. Las puertas se abrieron y cerraron solas cuando bajé corriendo desde el segundo piso", dijo.

Según el Centro Geofísico de Marruecos, el sismo ocurrió poco después de las 23.00 horas (22.00 GMT) en la zona de Ighil, en el Alto Atlas. Fue el más mortífero de Marruecos desde 1960, cuando se calcula que un temblor mató al menos a 12.000 personas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Ighil, una zona montañosa con pequeños pueblos agrícolas, está a unos 70 kilómetros al suroeste de Marrakech.

La televisión española RTVE informó de que se sintieron temblores en Huelva y Jaén, en la región española de Andalucía.

Naciones Unidas está dispuesta a ayudar al Gobierno marroquí en "sus esfuerzos para asistir a la población afectada", dijo el portavoz de la ONU Stephane Dujarric en un comunicado.

Gobiernos de todo el mundo expresaron su solidaridad y ofrecieron ayuda. Marrakech acogerá a principios de octubre las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Daños en Marrakech

En Marrakech, algunas casas del apretado casco antiguo se habían derrumbado y la gente trabajaba sin descanso para retirar los escombros a mano mientras esperaban la llegada de equipos pesados, dijo el residente Id Waaziz Hassan.

Imágenes de la muralla medieval de la ciudad mostraban grandes grietas en una sección y partes caídas, con escombros esparcidos por la calle.

Otro residente de Marrakech, Brahim Himmi, dijo que vio ambulancias saliendo del casco antiguo y muchas fachadas de edificios dañadas. Dijo que la gente estaba asustada y se quedaba fuera por si se producía otro terremoto.

"La lámpara de araña se cayó del techo y salí corriendo. Sigo en la calle con mis hijos y tenemos miedo", dijo Houda Hafsi, de 43 años, en Marrakech.

Los habitantes de la capital, Rabat, a unos 350 kilómetros al norte de Ighil, y de la ciudad costera de Imsouane, a unos 180 kilómetros al oeste, también huyeron de sus casas por temor a un sismo más fuerte, según testigos de Reuters.

En Casablanca, a unos 250 kilómetros al norte de Ighil, la gente que pasó la noche en la calle estaba demasiado asustada para volver a sus casas.

Un terremoto sacudió a Marruecos y hay más de 800 muertos

Fue de 6,8 y tuvo su epicentro en la localidad de Ighil, situada 63 kilómetros al suroeste de la ciudad de Marrakech, a una profundidad de 8 kilómetros. Se contabilizan cerca de 700 heridos.

Un terremoto de magnitud 6,8 sacudió a Marruecos, apenas pasadas las 23 horas del viernes.

Hasta el momento se contabilizan un total de 820 personas fallecidas, en tanto que unas 672 resultaron heridas, según informó el Ministerio del Interior del país a través del canal de televisión estatal Al-Aoula.

El epicentro tuvo lugar en la localidad de Ighil, a 63 kilómetros al suroeste de la ciudad de Marrakech, y tuvo una profundidad de 8 kilómetros, según datos del Instituto Nacional de Geofísica marroquí.

La televisión estatal Al-Aoula mostró varios edificios derrumbados cerca del epicentro del sismo. En Marrakech las personas movían los escombros en busca de sobrevivientes.

El sismo también se sintió en ciudades costeras como la capital Rabat, Casablanca o Esauira, al igual que en varias provincias del oeste de Argelia, el país vecino, pero su departamento de defensa civil descartó daños o víctimas.

El impacto del seísmo anómalo como lo llaman los expertos fue devastador y tomó por sorpresa a los habitantes de Marruecos debido a la hora en la que se produjo.

Aseguran que no es una zona sujeta a altos movimientos telúricos y por eso llama la atención su virulencia e impacto.

Ecuador: al menos 13 personas murieron y otras 126 resultaron heridas tras un sismo de magnitud 6,6

Se reportó una víctima en Cuenca y otras 11 en la población costera de El Oro. Las autoridades locales informaron que hay personas atrapadas bajo los escombros y muchas viviendas afectadas.

Este sábado se registró un sismo de 6,6 en la escala de Richter en la zona costera de Ecuador, que dejó hasta el momento un saldo de 13 muertos, según declaró el Presidente Guillermo Lasso. El mandatario también confirmó que hay 126 personas heridas y se registraron daños en edificaciones.

El epicentro se localizó en el extremo nor oriental de la Isla Puná en el Golfo de Guayaquil, según reportó el Instituto Geofísico de Ecuador. El terremoto ocurrió a las 12.53 (hora local).

De acuerdo con la información consignada por AP, La Secretaría de Gestión de Riesgos confirmó que una de las víctimas falleció en Cuenca, a 310 kilómetros al sur de Quito, capital de Ecuador. Su vehículo quedó sepultado por los restos de una casa de dos pisos que se derrumbó.

Otras 11 personas murieron en la población costera de El Oro y otras quedaron atrapadas bajo los escombros, según informaron las autoridades locales. En la comunidad de Machala también se registraron personas atrapadas.

Los bomberos están trabajando en los sitios afectados para rescatar a las personas y la policía nacional continúa evaluando los daños. Sin embargo, las labores de rescate están siendo obstaculizadas por las líneas caídas que interrumpieron el servicio telefónico y de electricidad, detalló la secretaría.

En Guayaquil, las autoridades reportaron grietas en edificios y viviendas, así como algunos muros derrumbados. Por esto mismo, las autoridades ordenaron el cierre de tres túneles vehiculares en la ciudad.

El sismo también se sintió en Perú, desde la frontera con Ecuador hasta la costa central del Pacífico peruano. Las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y Ancash fueron sacudidas por el movimiento sísmico, aunque al momento no se conocen daños materiales ni humanos en esas zonas. En Tumbes las antiguas paredes de un cuartel del Ejército se desplomaron, pero sin dejar daños ni víctimas, indicó la defensa civil.

El 16 de abril de 2016, un potente terremoto en la costa central de Ecuador dejó cerca de 680 muertos, además de muchas ciudades destruidas, entre ellas Manta, Portoviejo y Pedernales, y daños por alrededor de 1.500 millones de dólares en todo el país, según destacaron las autoridades.

El terremoto en Turquía causó más de 100.000 millones de dólares en daños

"Las necesidades son enormes, pero los recursos son escasos", dijo una funcionaria de la ONU.

Un mes después del terremoto que sacudió Turquía y ocasionó la muerte de decenas de miles de personas, el Banco Mundial, las Naciones Unidas, la Unión Europea y el Gobierno turco contabilizaron que los daños económicos causados por el sismo superan los 100.000 millones de dólares.

"Está claro que solo los daños materiales ascenderán a más de 100.000 millones de dólares", declaró Louisa Vinton, responsable para Turquía del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

"Los costes de reconstrucción y todo lo que estará relacionado con el hecho de reconstruir mejor y más ecológicamente van a superar este monto, evidentemente", agregó Vinton por videoconferencia desde Gaziantep, en el sur de Turquía, durante una rueda de prensa de la ONU en Ginebra.

El Banco Mundial había previamente estimado los daños en Turquía en alrededor de 34.200 millones de dólares.

Aunque las estimaciones se basan todavía en datos provisionales, se espera que la cifra sea presentada en una conferencia de donantes para ayudar a la reconstrucción de las ciudades afectadas en Turquía.

El sismo mató a más de 46.000 personas, dejó a más de 105.000 heridos y destruyó o dejó inutilizables 214.000 edificios, algunos de más de diez plantas, en 11 de las 81 provincias turcas.

Hay al menos 6 muertos en la frontera entre Turquía y Siria tras un nuevo terremoto

Ocurrió 2 semanas después del fenómeno que mató a más de 47.000 personas y destruyó miles de viviendas.

Seis personas murieron en un nuevo terremoto que sacudió la región fronteriza entre Turquía y Siria, según informaron el martes las autoridades, dos semanas después de que otro de mayor magnitud matara a más de 47.000 personas y dañara o destruyera cientos de miles de viviendas.

El sismo del lunes, esta vez de magnitud 6,4, se centró cerca de la ciudad de Antioquía, en el sur de Turquía, y se hizo notar en Siria, Egipto y Líbano.

La Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía dijo que se habían producido 90 réplicas. Durante la noche se enviaron a la zona seis mil tiendas de campaña para unos residentes alarmados por el nuevo sismo.

El edificio del Gobernador provincial de Hatay, ya dañado en los sismos del 6 de febrero, se derrumbó con el nuevo temblor, según mostraron imágenes de televisión.

El Ministro turco de Sanidad, Fahrettin Koca, dijo que 294 personas habían resultado heridas, 18 de ellas de gravedad, y fueron trasladadas a hospitales de Adana y Dortyol.

"Los pacientes fueron evacuados de algunos centros sanitarios que habían permanecido en funcionamiento tras los fuertes temblores de hace dos semanas, ya que habían aparecido grietas en los edificios", dijo Koca en Twitter.

En Samandag, donde la AFAD había informado de la muerte de una persona el lunes, los residentes dijeron que se habían derrumbado más edificios, pero que la mayor parte de la ciudad ya había huido tras los terremotos iniciales. Montones de escombros y muebles desechados se alineaban en las calles oscuras y abandonadas.

Muna Al Omar dijo que estaba en una tienda de campaña en un parque del centro de Antioquía cuando el suelo empezó a temblar de nuevo. "Pensé que la tierra se iba a abrir bajo mis pies", dijo el lunes, llorando mientras abrazaba a su hijo de 7 años.

Ayuda estadounidense

El Secretario de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo el lunes durante una visita a Turquía que Washington ayudaría "durante el tiempo que sea necesario" mientras finalizan las operaciones de rescate tras el sismo del 6 de febrero y se centra la atención en las labores de refugio y reconstrucción.

El número de muertos por los sismos del 6 de febrero ascendió a 41.156 en Turquía, según informó la AFAD el lunes, y según las previsiones seguirá aumentando. Se sabe que 385.000 apartamentos quedaron destruidos o gravemente dañados y que muchas personas siguen desaparecidas.

El Presidente Tayyip Erdogan dijo que las obras de construcción de casi 200.000 apartamentos en 11 provincias de Turquía comenzarían el mes próximo.

La ayuda humanitaria total de Estados Unidos para apoyar la respuesta al terremoto en Turquía y Siria alcanzó los 185 millones de dólares, según el Departamento de Estado estadounidense.

Entre los supervivientes de los terremotos hay unas 226.000 mujeres embarazadas en Turquía y 130.000 en Siria que necesitan urgentemente acceso a servicios sanitarios, según notificó la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva.

Alrededor de 39.000 van a dar a luz en el próximo mes, y muchas están refugiadas en campamentos o expuestas a temperaturas bajo cero y tienen dificultades para conseguir alimentos o agua potable.

Ayuda a Siria

En Siria, ya destrozada por más de una década de guerra civil, la mayoría de las muertes se produjeron en el noroeste, donde, según Naciones Unidas, murieron 4.525 personas. La zona está controlada por insurgentes en guerra con el Presidente Bashar al-Asad, lo que complica los esfuerzos de ayuda.

Según las autoridades sirias, 1.414 personas murieron en zonas bajo control gubernamental.

Médicos Sin Fronteras dijo que un convoy de 14 de sus camiones había entrado el domingo en el noroeste de Siria desde Turquía para ayudar en las operaciones de rescate.

El Programa Mundial de Alimentos también ha estado presionando a las autoridades de esa región para que dejen de bloquear el acceso de la ayuda desde las zonas controladas por el Gobierno sirio.

A día del lunes por la mañana, 197 camiones cargados con ayuda humanitaria de la ONU habían entrado en el noroeste de Siria a través de dos pasos fronterizos, dijo un portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Miles de refugiados sirios en Turquía han regresado a sus hogares en el noroeste de Siria para ponerse en contacto con familiares atrapados en el desastre.

En el paso fronterizo turco de Cilvegozu, cientos de sirios hacían cola desde primera hora del lunes para cruzar. Mustafa Hannan, que dejó allí a su mujer embarazada y a su hijo de 3 años, dijo que vio a unas 350 personas esperando.

Este electricista de 27 años dijo que su familia se marchaba por unos meses tras el derrumbe de su casa en Antioquía, acogiéndose a una promesa de las autoridades que les permitía pasar hasta seis meses en Siria sin perder la posibilidad de regresar a Turquía.

"Me preocupa que no los dejen volver", dijo. "Ya nos han separado de nuestra nación. ¿Nos van a separar ahora también de nuestras familias? Si yo reconstruyo aquí pero ellos no pueden volver, mi vida estará perdida", agregó.

Terremoto en Turquía y Siria: ya son 45.000 los muertos

Se espera que el número de víctimas se dispare, con unos 264.000 departamentos destruidos en Turquía y muchos desaparecidos. Los equipos de rescate buscan señales de vida bajo los escombros.

Más de 45.000 personas han muerto en el terremoto que sacudió Turquía y Siria, y se espera que el número de víctimas se dispare, con unos 264.000 departamentos destruidos en Turquía y muchos desaparecidos mientras los equipos de rescate buscan señales de vida bajo los escombros.

Doce días después del sismo, trabajadores de Kirguistán intentaron salvar a una familia siria de cinco miembros de entre los escombros de un edificio en la ciudad de Antioquía, en el sur de Turquía.

Tres personas, entre ellas un niño, fueron rescatadas con vida. La madre y el padre sobrevivieron, pero el niño murió más tarde de deshidratación, dijo el equipo de rescate. Otras dos niñas fallecieron.

Diez ambulancias esperaban en una calle cercana que fue cortada al tráfico para permitir las labores de rescate.

Los trabajadores pidieron silencio absoluto y que todo el mundo se agachara o sentara mientras los equipos seguían subiendo a la parte superior de los escombros del edificio donde se encontraba la familia para escuchar cualquier otro sonido mediante un detector electrónico.

El número de muertos en Turquía asciende a 39.672 por el terremoto, la peor catástrofe moderna del país, mientras que la vecina Siria ha informado de más de 5.800 decesos. El número de fallecidos en Siria no ha variado desde hace días.

Mientras que muchos equipos de rescate internacionales han abandonado la vasta zona del terremoto, los equipos nacionales seguían buscando el sábado entre los edificios arrasados con la esperanza de encontrar más supervivientes.

Hakan Yasinoglu, de unos 40 años, fue rescatado en la provincia meridional de Hatay 278 horas después del terremoto de magnitud 7,8 que sacudió la zona el 6 de febrero, informó el Cuerpo de Bomberos de Estambul. Antes, Osman Halebiye, de 14 años, y Mustafa Avci, de 34, fueron salvados en la histórica ciudad turca de Antioquia.

Las organizaciones humanitarias afirman que los supervivientes necesitarán ayuda durante meses, ya que muchas infraestructuras esenciales han quedado destruidas.

En Siria, ya destrozada por más de una década de guerra civil, la mayor parte de las víctimas mortales se han producido en el noroeste, una zona controlada por los insurgentes que están en guerra con el Presidente Bashar al Asad, en un conflicto que ha complicado los esfuerzos para ayudar a las personas afectadas por el terremoto.

Miles de sirios que se habían refugiado en Turquía de la guerra civil de su país han regresado a sus hogares en la zona de guerra, al menos por ahora. Ni Turquía ni Siria han dicho cuántas personas siguen desaparecidas tras el terremoto.

Las familias que aún esperan recuperar a sus parientes en Turquía están cada vez más enfadadas por lo que consideran prácticas de construcción corruptas y un desarrollo urbanístico deficiente que ha provocado la desintegración de miles de viviendas y negocios.

Uno de esos edificios fue el Ronesans Rezidans, que se desplomó en Antioquia y dejó centenares de muertos.

"Se dijo que era a prueba de terremotos, pero ya se ve el resultado", dijo Hamza Alpaslan, de 47 años, cuyo hermano había vivido en el bloque de apartamentos. "Está en unas condiciones horribles. No tiene ni cemento ni hierro en condiciones. Es un auténtico infierno", agregó.

Turquía ha prometido investigar a cualquier sospechoso de ser responsable del derrumbe de los edificios y ha ordenado la detención de más de 100 personas, entre ellos promotores inmobiliarios.

Terremoto en Turquía y Siria: el número de muertos ascendió a más de 35.000

Mientras continúan las maniobras de rescate en las zonas afectadas por la catástrofe, el número de fallecidos crece con el correr de las horas. 

El número de víctimas mortales que hasta el momento se computó tras el terremoto que devastó a zonas de Turquía y Siria subió hasta 35.224, según las últimas cifras oficiales. Mientras que los socorristas continúan realizando las maniobras de rescate de entre los escombros a pesar de que ya transcurrió una semana del sismo.

Aunque cada vez es más difícil, todavía se hallan personas vivas entre las montañas de cascotes de ciudades que quedaron destruidas tras el temblor de magnitud 7,8 del 6 de febrero, informó la agencia AFP.

Según el balance oficial, la cifra de muertos en Turquía asciende a 31.643 y en Siria a 3.581, lo que convierte a este cataclismo en el quinto más mortífero desde el inicio del siglo XXI.

Por su parte la ONU, denunció el fracaso del envío de ayuda para Siria. Mientras que alrededor de 32.000 personas de organizaciones locales trabajan en los esfuerzos de búsqueda y rescate junto a 8.294 rescatistas del exterior, indicó la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias.

Al tiempo que una brigada con 32 efectivos argentinos, de la Policía Federal Argentina y Cascos Blancos, que depende de la Cancillería, viajaron a Turquía para sumarse a los trabajos de búsqueda y rescate de personas.

Terremoto en Turquía y Siria: 32 socorristas argentinos viajaron para ayudar en el rescate de personas

Ya son más de 20.000 los muertos a causa del terremoto. Argentina envió ayuda humanitaria.

El terremoto en Turquía y Siria dejó más de 20 mil muertos y decenas de miles de heridos, en las zonas afectadas se está buscando sobrevivientes, en una misión humanitaria, Argentina envió una brigada de 32 socorristas para viajar a la zona de desastre con equipamiento para la búsqueda y rescate de personas.

El Gobierno argentino concretó la noche de este jueves el envío de una brigada de 32 efectivos con equipamiento para búsqueda y rescate de personas a Turquía, en una misión de ayuda humanitaria coordinada por la Cancillería, el Ministerio de Seguridad y la Agencia Argentina de Cooperación Internacional y Asistencia Humanitaria - Cascos Blancos.

El equipo está conformado por 32 efectivos "altamente calificados" en materia de Búsqueda Técnica; Búsqueda Canina; Asistencia Médica; Materiales Peligrosos; Ingeniería Estructural; Apoyo para Centros de Recepción y Salida y Apoyo al Centro de Coordinación de Operaciones en el Terreno, así como para Apoyo a la Célula de Coordinación USAR, se informó oficialmente.

Durante el acto de despedida del equipo en el Cuartel Central de la PFA, el Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, remarcó que "dos pueblos, de donde muchos han venido a vivir a nuestro país, están pasando un pésimo momento y nos convocan. Nosotros dijimos presente".

La brigada que se trasladará a Turquía para la ayuda humanitaria, también está compuesta por los perros Indio (Ovejero Belga Millinois) y Akira (Border Collie) para detectar restos humanos y un grupo especializado en rescate técnico, otro especializado en materiales peligrosos, un ingeniero estructural, efectivos del área de comunicaciones y personal médico, todos pertenecientes a distintas áreas de la PFA.

Los socorristas continúan la búsqueda de miles de personas que se sospechan atrapadas entre los escombros, pero el optimismo decrece ante las bajas temperaturas invernales y la superación del plazo de 72 horas que se considera crucial para salvar vidas.

Sin embargo, aún a pesar de este cierto pesimismo, el especialista italiano en catástrofes Mario Balzanelli dijo a la agencia ANSA que es "posible resistir y sobrevivir bajo los escombros durante 8 y 10 días".

El presidente de la Sociedad Italiana Sistema 118, explicó que deben darse cuatro condiciones después de que varias personas en Turquía fueran rescatadas con vida debajo de las ruinas provocadas por el sismo hasta cuatro días después del terremoto que asolara a ese país y a Siria.

En ese sentido, explicó que tiene que concurrir la posibilidad de que existan espacios de aire; que se mantenga la permeabilidad de las vías respiratorias, es decir que no haya escombros ni en la nariz ni en la boca que constituyan un obstáculo para la respiración; no deben existir lesiones importantes que afecten al cerebro u otros órganos vitales y no deben producirse hemorragias internas.

Sin embargo, la cantidad de víctimas fatales no para de subir, los últimos balances oficiales difundidos en la tarde de Argentina, por la agencia AFP, indica que las últimas cifras se sitúan en 20.451, de ellos 17.134 en Turquía y 3.317 en Siria.

A ello hay que sumar las pérdidas económicas, que según la agencia de calificación Fitch probablemente supere "los 2.000 millones de dólares" y "podrían alcanzar los 4.000 millones de dólares o más".

Ya son más de 16.000 los muertos por el terremoto en Siria y Turquía

La cifra de víctimas fatales sigue en ascenso y estiman que siga creciendo con el correr de las horas. El terremoto va camino a ser el más mortífero en Turquía desde 1999, cuando un temblor de fuerza similar causó más de 17.000 muertos.

La cifra de muertos por los terremotos que sacudieron Turquía y Siria superó los 16.000 en las últimas horas, mientras se desvanecían las esperanzas de encontrar con vida a muchas personas 72 horas después de la catástrofe y reinaba la frustración por la lentitud en el reparto de la ayuda.

Un responsable turco dijo que la catástrofe planteaba "dificultades muy serias" para la celebración de unas elecciones previstas para el 14 de mayo, en las que se espera que el Presidente Tayyip Erdogan se enfrente al desafío más duro de sus dos décadas en el poder.

Sobre el terreno, muchas personas en Turquía y Siria pasaron una tercera noche durmiendo a la intemperie o en coches a temperaturas invernales bajo cero, al haber quedado sus casas destruidas o tan afectadas por los sismos que tenían demasiado miedo para volver a entrar.

El sismo, que se produjo en plena noche y fue seguido de potentes réplicas, va camino de ser el más mortífero en Turquía desde 1999, cuando un temblor de fuerza similar causó más de 17.000 muertos.

En Turquía, a última hora del miércoles aparecieron imágenes del rescate de algunos sobrevivientes más, entre ellos Abdulalim Muaini, que fue sacado de su casa derrumbada en Hatay (Turquía), donde permanecía desde el lunes junto a su esposa fallecida.

Los equipos de rescate sacaron a una mujer herida de 60 años llamada Meral Nakir de entre los escombros de un bloque de apartamentos en la ciudad de Malatya, 77 horas después de que se produjera el primer sismo, según mostró la cadena estatal TRT en una cobertura en directo el jueves.

El número de muertos en Turquía ascendía a 12.873 en la mañana del jueves. En Siria, ya devastada por casi 12 años de guerra civil, fallecieron más de 3.000 personas, según el Gobierno y un servicio de rescate en el noroeste controlado por los rebeldes.

"Se espera que el número de muertos y heridos aumente mucho más, ya que muchas familias siguen bajo los edificios derrumbados", dijo a Reuters Raed Saleh, jefe del servicio de rescate en el noroeste, el jueves por la mañana. "Todavía no ha llegado ninguna ayuda y hoy estamos esperando a ver si llega alguna", agregó.

Se espera que la ayuda de la ONU al noroeste de Siria, una vía vital para 4 millones de personas, comience a fluir de nuevo el jueves, después de que la ruta quedara cortada por el terremoto, según los responsables de la ayuda.

En Turquía, muchos se quejaron de la falta de equipos, experiencia y apoyo para rescatar a los atrapados, en ocasiones mientras se oían gritos de auxilio.

La principal carretera de entrada a la ciudad turca de Antioquía se atascó con el tráfico, mientras los residentes que por fin habían conseguido encontrar algo de la gasolina que escasea intentaban salir de la zona del desastre y los camiones de ayuda se dirigían a la zona.

Tras recibir críticas por la respuesta, el Presidente turco, Tayyip Erdogan, dijo el miércoles en una visita a la zona de la catástrofe que las operaciones ya funcionaban con normalidad y prometió que nadie se quedaría sin hogar.

Un responsable dijo a Reuters que ahora era demasiado pronto para hablar de elecciones, dado que el 15% de los turcos vivía en la zona afectada. "Por el momento, existen serias dificultades para celebrar elecciones el 14 de mayo", como se había planeado.

A lo largo y ancho de una franja del sur de Turquía, la gente buscó refugio temporal y comida en un clima invernal gélido, y espera angustiada junto a montones de escombros donde familiares y amigos podrían yacer aún enterrados.

"¿Dónde está el Estado? ¿Dónde han estado durante dos días? Se lo suplicamos. Ayúdennos hacerlo, podemos sacarlos", dijo Sabiha Alinak cerca de un edificio derrumbado cubierto de nieve en la ciudad de Malatya, donde estaban atrapados sus jóvenes familiares.

23 millones de afectados

En Siria, las labores de socorro se ven complicadas por el conflicto que dividió la nación y destrozó sus infraestructuras.

"Hay mucha gente bajo los escombros, no hay equipos pesados para sacarlos y los equipos de voluntarios no pueden trabajar con equipos ligeros", dijo por teléfono Yousef Nahas, residente en Salqeen, en el noroeste de Siria.

El embajador de Siria ante Naciones Unidas admitió que el Gobierno tenía "falta de capacidades y falta de equipos", y culpó a más de una década de guerra civil en su país y a las sanciones occidentales.

El Mostafa Benlamlih, máximo responsable de ayuda de la ONU en Siria, dijo que 10,9 millones de personas se habían visto afectadas por la catástrofe en las provincias noroccidentales de Hama, Latakia, Idlib, Alepo y Tartus.

Según las autoridades turcas, unos 13,5 millones de personas se vieron afectadas en una zona que abarca unos 450 km desde Adana, en el oeste, hasta Diyarbakir, en el este. En Siria, se produjeron muertes hasta el sur de Hama, a 250 kilómetros del epicentro.

Erdogan, que declaró el estado de emergencia en 10 provincias y envió soldados para ayudar, visitó Kahramanmaras el miércoles, donde dijo que había habido problemas iniciales con las carreteras y los aeropuertos, pero señaló: "hoy estamos mejor".

No obstante, la catástrofe supondrá un reto adicional para el presidente en las elecciones.

Cualquier percepción de que el Gobierno no está abordando la catástrofe adecuadamente podría perjudicar sus perspectivas. Por el contrario, algunos analistas afirman que también puede movilizar el apoyo nacional en torno a la respuesta a la crisis y así reforzar su posición.

Twitter fue restringido en Turquía el miércoles, justo cuando el público más dependía del servicio tras la catástrofe, según el observatorio de internet Netblocks.

El número de muertos por el terremoto en Siria y Turquía se acerca a los 10.000

Muchos habitantes de las zonas afectadas habían dormido en sus coches o en la calle bajo mantas, frente al temor de volver a entrar en los edificios sacudidos por el temblor.

Varias familias del sur de Turquía y Siria pasaron el miércoles una segunda noche bajo un frío glacial, mientras los equipos de rescate, desbordados, se apresuraban a sacar a la gente de entre los escombros, dos días después del violento terremoto que dejó más de 9.600 muertos.

En Turquía, decenas de cuerpos sin vida, algunos cubiertos con mantas y sábanas y otros en bolsas para cadáveres, yacían alineados en el suelo frente a un hospital de la provincia de Hatay. Muchos habitantes de las zonas siniestrada habían dormido en sus coches o en la calle bajo mantas, temerosos de volver a entrar en los edificios sacudidos por el temblor de magnitud 7,8, el más mortífero en Turquía desde 1999, que sacudió el país en la madrugada del lunes.

Los equipos de rescate de la zona y de la vecina Siria advirtieron que el número de muertos seguiría aumentando, mientras algunos supervivientes afirmaron que la ayuda aún no había llegado.

"¿Dónde están las tiendas, dónde están los camiones de comida?", dijo Melek, de 64 años, en la ciudad meridional de Antioquía, que añadió que no había visto ningún equipo de rescate. "Aquí no hemos visto ninguna distribución de alimentos, a diferencia de catástrofes anteriores en nuestro país. Sobrevivimos al terremoto, pero moriremos de hambre o de frío", señaló.

Mientras la magnitud de la catástrofe sigue aumentando, el número de muertos superaba los 7.100 en Turquía. En Siria, ya devastada por 11 años de guerra, el número de víctimas confirmadas ascendió a más de 2.500 durante la noche, según el Gobierno de ese país y un servicio de rescate que opera en el noroeste era controlado por los rebeldes.

El Presidente turco Tayyip Erdogan declaró el estado de emergencia en 10 provincias. Sin embargo, los habitantes de varias ciudades turcas afectadas expresaron su enfado y desesperación por la respuesta supuestamente lenta e inadecuada por parte de las autoridades. Se espera que Erdogan, que afronta unas reñidas elecciones en mayo, visite algunas de las zonas afectadas el miércoles.

El sismo inicial, seguido horas más tarde por otro casi igual de potente, se produjo poco después de las 4 de la madrugada del lunes, dando a la población, que dormía, pocas posibilidades de reaccionar. El mismo derribó miles de edificios, entre ellos hospitales, escuelas y bloques de apartamentos, causó decenas de miles de heridos y dejó a innumerables personas sin hogar en Turquía y el norte de Siria.

Según las autoridades turcas, unas 13,5 millones de personas se vieron afectadas en una zona que abarca unos 450 kilómetros desde Adana, en el oeste, hasta Diyarbakir, en el este, una distancia mayor que la que separa Boston de Filadelfia, o Ámsterdam de París.

En Siria, mató a personas en lugares meridionales como Hama, a unos 100 kilómetros del epicentro. La agencia turca de gestión de catástrofes declaró que el número de heridos superaba los 38.000.

Bajo los escombros

En la ciudad de Jandaris, en el norte de Siria, los equipos de rescate y los residentes afirmaron que decenas de edificios se habían derrumbado. Parados alrededor de los restos de lo que había sido un edificio de 32 apartamentos, familiares de personas que habían vivido allí dijeron que no habían visto sacar a nadie con vida. La falta de equipos pesados para retirar las grandes losas de hormigón estaba dificultando las labores de rescate.

Los equipos de rescate tuvieron dificultades para llegar a algunas de las zonas más afectadas por la destrucción de las carreteras, el mal tiempo y la falta de recursos y equipos pesados. Algunos territorios carecen de combustible y electricidad.

Los responsables humanitarios expresaron su especial preocupación por la situación en Siria, donde las necesidades humanitarias son mayores que nunca desde el estallido de un conflicto que dividió el país y está complicando las labores de socorro.

El director de la Organización Mundial de la Salud declaró que las labores de rescate se enfrentan a una carrera contrarreloj, en la que las posibilidades de encontrar supervivientes con vida se esfuman con cada minuto y cada hora que pasa.

En Siria, un servicio de rescate que opera en el noroeste, controlado por los insurgentes, declaró que el número de muertos había aumentado a más de 1.280 y que había más de 2.600 heridos.

"Se espera que el número aumente significativamente debido a la presencia de cientos de familias bajo los escombros, más de 50 horas después del terremoto", dijo el servicio de rescate en Twitter.

Durante la noche, el ministro sirio de Sanidad dijo que el número de muertos en las zonas controladas por el Gobierno había aumentado a 1.250, según informó el medio de noticias estatal Al Ikhbariya en su canal de Telegram. El número de heridos ascendió a 2.054, añadió.

El terremoto más mortífero de Turquía en una generación ha supuesto un enorme desafío para Erdogan en materia de rescate y reconstrucción, lo que eclipsará el periodo previo a las elecciones de mayo, que ya se perfilan como las más duras de sus dos décadas en el poder.

La votación, demasiado reñida según las encuestas publicadas antes del seísmo, determinará la manera en que se gobierna Turquía, hacia dónde se dirige su economía y qué papel puede desempeñar la potencia regional y miembro de la OTAN para aliviar el conflicto en Ucrania y Oriente Próximo.