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San Juan firmó convenio con Unicef para implementar en la provincia un programa destinado a niños y adolescentes

El acto fue encabezado por el Gobernador Marcelo Orrego. Se trata del programa Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia, que llegará a todas las comunas de San Juan.

En la jornada de este lunes 12 de agosto en Casa de Gobierno, se celebró un convenio con UNICEF para implementar en San Juan el programa Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia (MUNA). El acto estuvo encabezado por el gobernador Marcelo Orrego, el representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Rafael Ramírez Mesec y el ministro de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero.
Tras la firma, el gobernador Orrego expresó que “hay un compromiso claro por parte de todos los intendentes, quienes son esenciales para el programa MUNA. Este programa busca avanzar en acciones relacionadas con el desarrollo de políticas sociales, incluyendo discapacidad, educación, salud, atención primaria, vacunación y el manejo de embarazos adolescentes. Es un esfuerzo coordinado entre UNICEF, la provincia y los 19 municipios”.
Dijo también: “Quiero agradecer especialmente a Daniel Molina por su compromiso y por facilitar este proceso. Los intendentes desempeñan un papel crucial, especialmente en tiempos difíciles, y en San Juan contamos con líderes que apoyan este proceso”. Agregó que: “Vamos a trabajar intensamente para transformar esta idea en acción. Como se dice aquí, "el 50% es comenzar", y debemos seguir avanzando con firmeza. Las políticas sociales son esenciales para el futuro de San Juan y de nuestras próximas generaciones. Agradecemos a todos y continuaremos colaborando con UNICEF y Naciones Unidas en temas relevantes para nuestra provincia y el país”.
Por su lado, Rafael Ramírez Mesec dijo que “hemos trabajado en el país durante muchos años, incluyendo una larga colaboración con San Juan. Sin embargo, en los últimos años no hemos tenido una interacción directa con la provincia ni con sus municipios. Desde hace unos meses, y dado que llevo dos meses en el país, hemos estado considerando retomar y potenciar nuestro trabajo en colaboración con UNICEF. Queremos fortalecer la cooperación, el apoyo y la complementariedad con las distintas provincias y municipios del país”.
Agregó que “San Juan es una de las provincias con las que hemos tenido experiencias muy positivas, y creemos que es un buen momento para reiniciar la conversación y el trabajo conjunto. Buscamos identificar oportunidades, intercambiar ideas y desarrollar iniciativas comunes. Estamos muy contentos de firmar este convenio en este momento para iniciar un diálogo constructivo. Esperamos que pronto podamos establecer líneas de trabajo conjunto y cooperación tanto con la provincia como con sus 19 municipios”.
Para finalizar dijo: “Nuestro objetivo es apoyar para que todos los niños y adolescentes tengan la posibilidad de desarrollarse al máximo potencial. Creemos que, con autoridades comprometidas a nivel provincial y municipal, podemos lograr grandes cosas. Podemos aportar nuestra experiencia, asistencia técnica y aprendizajes tanto de otras provincias como de otros países. Es fundamental incorporar a todos los actores relevantes: la provincia, los municipios, las comunidades, las familias, el sector privado y las empresas, para crear una red de apoyo en la sociedad provincial y en los municipios”.
Este programa busca centrar las políticas públicas provinciales en la infancia y adolescencia, beneficiando a los 19 municipios de San Juan.
Su objetivo es mejorar las condiciones de vida de los niños y adolescentes en salud, educación, protección contra la violencia, participación social e inclusión para aquellos con discapacidad.
Los municipios recibirán asistencia técnica de UNICEF para diseñar y monitorear planes de acción, realizando autodiagnósticos y evaluaciones.
Cabe destacar que, en el marco de este encuentro, el Gobierno de San Juan declaró Huésped Oficial a Rafael Ramírez Mesec.
Participaron además todos los intendentes de la provincia; secretaria de Relaciones Institucionales, Claudia Sarmiento; representante adjunta de UNICEF, Elena Úbeda; gerente de Movilización de Recursos de UNICEF, Martín Giménez; director de área de Coordinación Federal de la Defensa Nacional de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, Daniel Molina, demás funcionarios provinciales.

Unicef alertó que en Argentina 7 de cada 10 chicos viven en la pobreza

El organismo internacional estima que si no se modifica la tendencia actual, la pobreza infantil alcanzará el 70% y la indigencia el 34% a finales del primer trimestre.

Un informe presentado por Unicef revela que siete de cada diez niños viven en condiciones de pobreza en Argentina. Son alrededor de 8,6 millones de menores de 18 años que viven en hogares que no alcanzan el umbral mínimo de ingresos económicos o en entornos donde se ven privados de sus derechos.

Según los datos recopilados para el segundo semestre del 2023, la pobreza infantil se presenta en dos dimensiones, el 57,5% de los niños experimentan pobreza por recursos económicos, mientras que el 43% enfrenta pobreza por privación de derechos fundamentales como la educación y la salud.

Un 31% de los menores experimentan ambas formas de pobreza simultáneamente, afectando a 3,8 millones de niños.

El informe destaca el impacto del deterioro macroeconómico en el aumento de la pobreza y la indigencia. "La canasta básica aumenta en mayor proporción que los índices de inflación general y que los salarios", dijo Sebastián Waisgrais, economista especialista en Inclusión Social y Monitoreo en Unicef Argentina, poniendo en evidencia la necesidad de medidas urgentes para proteger los ingresos de los hogares y mejorar la cobertura de las prestaciones sociales.

En el último semestre del año pasado, la indigencia infantil aumentó un 5% alcanzando el 19,4%. "Es la primera vez que vemos un incremento estadístico muy importante en la indigencia", advirtió Waisgrais. Esto significa que 643.000 niños más cayeron en la indigencia.

Los datos muestran que hay diferencias significativas dependiendo la ubicación geográfica, el género y nivel educativo. La pobreza infantil en barrios populares alcanza un 84%.

La brecha según el género es de 63% entre niñas y un 50,8% entre los varones. Además, la pobreza en hogares con bajo clima educativo (83%), hogares monomarentales (68%) y en aquellos que residen en barrios populares (84%).

Waisgrais resalta la importancia de mantener y fortalecer las partidas presupuestarias destinadas a las políticas de protección de ingresos a los hogares. "Si bien hubo señales positivas en este sentido, es clave maximizar los esfuerzos para mejorar la cobertura y suficiencia de las prestaciones", subrayó.

Según Unicef, casi todos los niños de Gaza necesitan apoyo en salud mental

Según el organismo internacional son más de 17.000 los menores que tuvieron que ser separados de sus familias para huir de los bombardeos de Israel.

Unicef dijo este viernes que estimaba que 17.000 niños de Gaza no estaban acompañados o habían sido separados de sus familias durante el conflicto, y que se creía que casi todos los niños del enclave necesitaban apoyo de salud mental.

"Presentan síntomas como niveles extremadamente altos de ansiedad persistente, pérdida de apetito. No pueden dormir, tienen arrebatos emocionales o entran en pánico cada vez que oyen un bombardeo", dijo Jonathan Crickx, jefe de comunicación de Unicef para los Territorios Palestinos Ocupados.

"Antes de esta guerra, Unicef ya consideraba que 500.000 niños necesitaban apoyo psicosocial y de salud mental en Gaza. Hoy, calculamos que casi todos los niños necesitan ese apoyo, y eso supone más de un millón de niños", concluyó.

Gobierno formalizó creación de un programa para mejorar la gestión menstrual

La iniciativa fue lanzada por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y apunta tanto a aspectos culturales como económicos. El rol de las intendencias y las organizaciones sociales.

El Gobierno creó un programa destinado a mejorar la "gestión menstrual" y "reducir las brechas de desigualdad asociadas al tabú social de la menstruación y la discriminación que sufren las personas menstruantes".

Se trata del Programa Nacional MenstruAR, que está dentro de la órbita del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.

La iniciativa fue creada a través de la Resolución 393/2023 firmada por la titular de la cartera feminista, Ayelén Mazzina, y publicada este martes en el Boletín Oficial.

El propósito del Programa MenstruAR es "reducir las brechas de desigualdad asociadas al tabú social de la menstruación y la discriminación que sufren las personas menstruantes".

También apunta a resolver "la falta de acceso a información, productos de gestión menstrual de calidad y servicios sanitarios adecuados para gestionar la menstruación de manera saludable y sustentable".

El Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad justificó la medida al señalar que "menstruar exige una inversión económica que dificulta que miles de mujeres y LGTBI+ menstruantes puedan gestionar adecuadamente su ciclo menstrual, con consecuencias que impactan en los distintos ámbitos donde desarrollan su vida, el ámbito social, laboral, escolar, el disfrute del tiempo libre y el esparcimiento".

Además, indicó que la menstruación "suele tener una connotación negativa en muchas sociedades asociada a mitos patriarcales que la consideran sucia, contaminante, que interfiere con las actividades productivas, que genera inestabilidad emocional en las personas menstruantes y afecta su juicio".

"En Argentina más de 12.000.000 de personas menstrúan. Los productos de gestión menstrual más utilizados, como los tampones y las toallitas descartables, pueden ser hasta un 50% más costosos que el promedio de los valores de los productos de la canasta básica. Teniendo en cuenta que en un hogar puede haber más de una persona menstruante, esto puede representar una inversión muy elevada para las personas en situación de vulnerabilidad", planteó la cartera conducida por Mazzina.

Y agregó: "Quienes utilizan tampones, destinan más de una Asignación Universal por Hijo/a en el año a comprar estos productos".

Según un estudio de UNICEF publicado en 2021 y citado por el Ministerio, casi el 10% de las personas consultadas no van a la escuela durante la menstruación y el 23% siente vergüenza o incomodidad.

En Buenos Aires, en la Primera Encuesta de Gestión Menstrual de la Defensoría del Pueblo bonaerense, llevada a cabo en 2020, casi la mitad de las personas encuestadas manifestó haber dejado de ir a la escuela o a la facultad, 47,9%, a eventos sociales, 43,9%, y más de dos tercios 75,6% dejó de hacer deportes durante la menstruación.

Para lograr su objetivo, el Ministerio avanzar en capacitaciones sobre gestión menstrual y educación sexual comunitaria tanto a equipos de gobiernos locales como a organizaciones sociales, así como también fomentar la producción y utilización de productos sustentables para gestionar la menstruación.

En ese sentido, se procederá a entregar copitas menstruales y toallitas reutilizables a los gobiernos locales "en el marco de la transición ecosociocultural hacia la sustentabilidad ambiental".

Argentina inviable: con 18 millones de pobres y 2 millones de indigentes, el país da señales de que así no va más

En el glosario del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio, los pobres significan lo mismo: ciudadanos frágiles a quienes se busca conquistar para arrebatarles el voto cada dos años. El resto es folclore criollo de una sociedad que decidió volverse sorda, ciega y muda: nadie escucha a nadie, nadie mira al otro y nadie escuchará el reclamo de los vulnerables vulnerados una y otra vez.

La historia argentina lleva décadas ofreciendo síntomas de inviabilidad. ¿Por qué seguimos haciendo lo mismo de siempre si nos ha ido tan pero tan mal? No se sabe.

Según la Universidad Católica Argentina, la pobreza alcanzó al 43,1% y afecta a más de 18.000.000 de coterráneos. En tanto, la indigencia en el país superó el 8%, lo cual indica que hay más de 2.500.000 indigentes.

Traducido en un lenguaje menos numérico y más coloquial: 4 de cada 10 ciudadanos está bajo la línea de pobreza. Además, hay otro dato que es demoledor: 1 de cada 10 personas es indigente.

A las cifras expuestas deberíamos agregar algo más doloroso: según un estudio de Unicef, 2 de cada 3 niñas y niños viven en hogares con ingresos insuficientes. Esto se traduce en un número cruento: 8.800.000 de niños viven en la pobreza.

Insólito: Argentina produce alimentos para 400.000 millones de personas, pero somos apenas 46.082.160 habitantes, ¿cómo se explica esto entonces? Inoperancia, la respuesta es esa, una Casta Política integrada por ineptos que toman medidas desacertadas y encuentran en su ego la respuesta ideal para alimentar sus delirios megalómanos y sus necesidades de acumulación patrimonial.

Traducido a un lenguaje popular: estamos gobernados por delirantes ladrones que albergan en su interior la vana ilusión de ser recordados como grandes estadistas. Algo que, desde luego, no sucederá: apenas si los recordamos como cacos ineptos o avezados delincuentes.

Pero para quien crea que esta rudimentaria nota de opinión no ofrece datos, vamos con más cifras: en los últimos 20 años hemos vaciado las reservas del Banco Central de la República Argentina, destruimos el superávit energético, abusándonos de los subsidios que favorecieron más a la clase alta y media que a los pobres.

Además, desde el inicio del siglo XXI, es decir, en los últimos 20 años, acumulamos una inflación del 23.000%, tocando este año el 100% anual.

Se puede ser tan inepto para gobernar un país rico: Sí, se puede porque según el Gobierno en Argentina está Primero la gente.

Obituario para un país inviable

En Argentina la historia indica que hay una tradición extraña: se castiga a quien invierte en la actividad privada, se hostiga a los emprendedores con una presión impositiva infranqueable, y a los productores del campo se los esquilma con una impiedad perversa.

Estamos labrando, año tras año, un futuro de pobreza y escasez. ¿Es eso lo que queremos dejarle a nuestros hijos?

Las generaciones venideras deberían condenarnos al exilio, porque estamos dejándoles un país en ruinas. Todos somos responsables: unos por no hacer, otros por hacer mal las cosas, algunos por robar y la gran mayoría de nosotros por dejar hacer a los gobernantes lo que nunca deberíamos haber permitido: vulnerar nuestros derechos y malgastar el dinero que les pagamos en concepto de impuestos.

En algún momento aparecerá un grupo de políticos o dirigentes que podrán leer el mensaje que nos está dejando esta Argentina inviable: así no va más.

El grito será estruendoso y la sensación de anarquía será insoportable: ojalá ese día estemos todos atentos para escuchar el llamado de la patria.

Pobreza en Argentina: 2 de cada 3 niñas y niños viven en hogares con ingresos insuficientes

Unicef realizó una radiografía cuantitativa y cualitativa de la pobreza en el país. Sostuvo que 8,8 millones de la población infantil argentina es pobre y convocó a La Poderosa, una organización social con presencia en barrios populares, para asignarle rostro y voz a las estadísticas. Las conclusiones de un informe multidimensional.

"Es fundamental priorizar las políticas públicas y, particularmente, los programas de protección de ingresos que han demostrado ser una herramienta potente para mitigar la pobreza y, sobre todo, la pobreza extrema", expresa Luisa Brumana, representante de Unicef Argentina.

Primero Sebastián Waisgrais, especialista en inclusión social de Unicef, dijo que hay 8,8 millones de niñas, niños y adolescentes que experimentan carencias monetarias o son excluidos de algunos de los derechos fundamentales considerados en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec.

Después, al comienzo de un video, una mujer de una barrio vulnerable tucumano, referente de la comunidad villera La Poderosa, se preguntó: "¿Quién quiere nacer pobre? ¿Quién pensaría que alguien quiere nacer en pobreza?".

Unicef se asoció con La Poderosa para convertir un informe de pobreza en un documento multisensorial: se preocupó en darle contexto, relieve y sentido al dato frío. Analizó y desmenuzó las estadísticas crudas. Tomó los datos del Indec que, en el primer semestre de 2022, encontró que el 51,5% de las niñas y niños eran pobres porque vivían en hogares cuyos ingresos no alcanzaban para cubrir la canasta básica de alimentos y servicios.

El 51,5% es un porcentaje que equivale a 6,8 millones de chicas y chicos: es lo que Waisgrais denomina "pobreza monetaria", una dimensión de la pobreza que persigue la macroeconomía, aumenta en las recesiones y se reduce en las expansiones, es dependiente de los ciclos económicos, del proceso cambiario y fundamentalmente de los precios.

Pero la pobreza no es solo monetaria, aclara el relevamiento. Hay una pobreza asociada a las privaciones de derechos básicos que trascienden las esferas de los ingresos: significa la no satisfacción de necesidades básicas que puede interpretarse como una vulneración de derechos.

La educación, la protección social, la vivienda adecuada, el saneamiento básico, el acceso al agua potable, el hábitat seguro son privaciones no monetarias que atraviesan a las zonas carenciadas del país. 42,5% niños, niñas y adolescentes son afectados en Argentina por esta clasificación de pobreza. La traducción del porcentaje es de 5,6 millones de la sociedad no adulta.

En la intersección de ambos análisis, la pobreza monetaria y la no monetaria, Unicef encontró que el 28% experimentan privaciones en ambas dimensiones simultáneamente: el núcleo duro de la pobreza que atañe a 3,7 millones de niños, niñas y adolescentes.

En la unión de quienes experimentan carencias por nivel de ingreso y de quienes tienen privaciones en derechos básicos, el porcentaje asciende a 66 por ciento: los 8,8 millones de niñas, niños y adolescentes sin rostro de los que hablaba Waisgrais. Esa cifra tiene otro cristal de análisis, más representativo y doloroso: tres de cada diez chicos viven en hogares con ingresos insuficientes y padecen, al mismo tiempo, la falta de un derecho básico vulnerado.

Hay una cuarta categoría de pobreza: la que no desaparece ni siquiera en las casas donde vive, al menos, una persona adulta que trabajaba. El estudio indica que nueve de cada diez niñas y niños en situación de pobreza monetaria pertenecen a hogares que se componen con, al menos, un trabajador. "Esto refuta las afirmaciones de que la sola creación de empleo, sin diferenciar el tipo de empleo y su calidad, es una vía automática para salir de la pobreza", expresan desde Unicef.

"A 40 años de la recuperación de la democracia, resulta clave generar acuerdos sociales, políticos, económicos para que erradicar la pobreza en la niñez sea la principal prioridad de la agenda pública", subrayó Sebastián Waisgrais en su ponencia.

Desde su visión personal, avizora un horizonte sin modificaciones sustanciales de las estadísticas y con cuadros progresivamente más deficitarios: "Los ingresos de los hogares se están actualizando por debajo de la inflación, salvo que haya una abrupta caída de los índices de inflación o un shock de ingresos, prevemos que la pobreza se va a mantener en estos valores elevados, pero que no son tan severos como en otras épocas".

Unicef desarrolla informes sobre pobreza monetaria y privaciones no monetarias desde 2016. Recoge evidencia, procesa datos, elabora recomendaciones y sugiere hipótesis para expulsar a la pobreza de las infancias.

La transmisión de la información se sostenía sólo en números, porcentajes, esquemas estadísticos, tablas comparativas, cuadros sinópticos, frases cortas. Esta vez, le dio un perfil distinto a su trabajo. Complementó su estudio cuantitativo con un enfoque cualitativo de la situación. Convocó a La Poderosa, una organización social orgullosamente villera con presencia en barrios populares y asentamientos de todo el país, para dotar a las cifras de nombres, caras e historias.

El propósito es "visibilizar las experiencias cotidianas y las historias de vida de mujeres que viven en barrios populares, indagar acerca de sus vivencias y emociones y su rol fundamental en el cuidado comunitario de niñas y niños".

Visitaron la pobreza a través de Juliana, Alicia Rosalia y Paola del Barrio San Martín (Paraná, Entre Ríos), de Virginia, Patricia, Pamela y Cintia del Barrio Chalet (Santa Fe), de Paola, Jessica, María, Marcelo, Viviana y Eli de los Barrios 11 de Enero y San Roque (San Miguel de Tucumán) y de Oti, Samanta, Yesica, Tamara, Erica y María de la Villa 21-24 (Ciudad de Buenos Aires).

El resultado del informe cualitativo se transcribe en 36 páginas y se resume en un video de catorce minutos que se nutre de protagonistas, de testigos y de las voces en off de Natalia Oreiro y Juan Minujín que hilvanan el relato.

"Es otra manera de contar la pobreza y la inclusión: una coproducción entre La Poderosa y Unicef para mostrar el impacto que tienen los números, las estadísticas, los porcentajes en la vida de las personas", graficó Natalia Calisti, responsable del área de comunicación de Unicef Argentina.

"Lo que soñábamos era poder llevar el estudio a otro lenguaje. Ser fieles a las voces y a las imágenes reales de los barrios. Era un enorme desafío para La Poderosa y Unicef contar con piezas audiovisuales que lleven el mensaje para que el estudio alcance otras audiencias", expresó Matías Bohoslavsky, líder del estudio cualitativo y del proyecto audiovisual junto a Alejandra Beccaria.

El video inspiró el llanto de algunos asistentes. Los conceptos vertidos en el documental, las palabras cargadas de potencia de los entrevistados dejaron títulos. "Nos imaginamos a esas personitas naciendo y cayendo de un lado o del otro de la línea de la pobreza. ¿Dónde caés? ¿Elegís dónde caer?", dice una madre, referente de un barrio.

"Muchísimas mujeres dependen económicamente de la persona que la violenta", dice una joven en relación a las circunstancias especiales del padecimiento de violencia doméstica, en sus modos psicológicos, sexuales, físicos y económicos.

"Los vemos chiquitos, los vemos creciendo, los vemos cómo los vamos perdiendo: eso es el espanto que queremos transmitir para que no pase más", dice otra madre en relación a la asfixia que genera en las infancias que viven en barrios populares la penetración del consumo y la comercialización de las drogas.

El trabajo habla, a su vez, de la "feminización de la pobreza" y aborda el esfuerzo de redes sostenidas principalmente por mujeres que asumen una triple jornada laboral: trabajo en el mercado, trabajo no remunerado en los hogares y trabajo comunitario.

"Estas mujeres, que con su trabajo sostienen los comedores y merenderos, los espacios de apoyo escolar, educación y cuidado infantil, cuidado de la salud, de atención de violencia hacia las mujeres y diversidades, no son la mayoría de las veces reconocidas ni remuneradas", designan desde Unicef.

"Nuestro barrio también nos necesita. Es parte del todo para que nuestros hijos también estén bien. Porque si no mejoro mi barrio, ¿cómo va a terminar mi hijo?", se pregunta una madre, sentada en un banquito, en una cocina precaria y con una gran olla popular de fondo.

Para qué se utiliza en Argentina el dinero de la Asignación Universal por Hijo

Un informe de Unicef recopila información de distinta índole vinculada a la crisis económica durante la pandemia de Covid-19.

De acuerdo con la última "Encuesta Rápida Covid-19" que realizó Unicef en Argentina, en el marco de la crisis económico por la pandemia de coronavirus, el 81% de los beneficiarios de Asignación Universal por Hijo compraron alimentos y bebidas.

Más allá de esto, dato que es de mayo de 2021, el año pasado el porcentaje de dinero para garantizar el bienestar de los niños era mayor que en octubre de 2020 trepó hasta el 88%.

En segundo lugar, el 47% de los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo respondieron que también compraron ropa y zapatillas, un incremento en relación a octubre de 2020, cuando ascendía al 43%.

También se observó tercer incremento. Se observa que el 27% también compró útiles escolares, mientras que en octubre de 2020 sólo ascendía al 15%.

Los titulares de la Asignación Universal por Hijo en mayo de 2021 también dijeron que con ese dinero pagaron impuestos llegando al 8% y gastos en salud y pañales al 3%.

Libertad que abusa

Anteponer la consideración metodológica sobre la realidad del ser, del ser humano, es como poner la carreta delante de los caballos.

En un 2020 intenso, el día jueves 17 de diciembre aportó un episodio más cuando desde Unicef comunicaron que repartirán alimentos a menores sin recursos del Reino Unido por primera vez en la historia.

Según reporta la agencia Télam, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) prometió una ayuda de cerca de 28.000 euros para el proyecto comunitario School Food Matters (La Comida del Colegio Importa), que utilizará el dinero para suministrar 18.000 desayunos a 25 escuelas durante las dos semanas de vacaciones de Navidad y el semestre de febrero, para alimentar a los niños y familias vulnerables de Southwark, en el sur de Londres.

La agencia de la ONU definió como la crisis más urgente desde la Segunda Guerra Mundial. Es que la economía está en una oscura guerra. ¿Contra qué? Contra la luz de las evidencias.

En este siglo XXI,  el siglo del conocimiento sustentado en evidencias, es inquietante leer estas noticias y aguardar que pase rápidamente la pandemia para seguir haciendo lo mismo que nos llevó hasta este lugar y esperar que las cosas se arreglen solas, libremente.

Porque que uno de los países más poderosos del mundo no pueda solucionar la alimentación de sus niños por sí mismo y necesite asistencia externa, es síntoma de que las estructuras del poder mundial no pueden resolver un tema tan sensible como es la alimentación de los pequeños. Si el Reino Unido necesita asistencia externa... ¡qué queda esperar para los países más pobres!

Es que el paradigma para abordar los problemas desde la primacía de políticas económicas orientadas hacia la rentabilidad por sobre aquellas que generan desarrollo humano genera este tipo de consecuencias tristísimas.

Creer que porque cierran los números los problemas se resuelven, es una gran falacia, una gran mentira. El seguimiento de variables abstractas como el tipo de cambio, las tasas de interés y demás indicadores financieros separadas del ser, de los seres humanos, es anteponer la consideración metodológica sobre la realidad de fondo que sostiene a todo el sistema. Es como poner una carreta delante de los caballos y pretender avanzar.

Para pensarlo, ¿no le parece?