La propuesta impulsada por el área de Turismo de la Municipalidad de Rawson invita a disfrutar de una tarde de conexión con la naturaleza, actividad física suave y ejercicios de relajación en uno de los paisajes más emblemáticos del departamento.
La Municipalidad de Rawson, a través de su área de Turismo, continúa promoviendo experiencias que combinan bienestar, recreación y contacto con el entorno natural mediante una nueva propuesta de Conectá con Rawson y sus Encantos, que tendrá como escenario el tradicional Cerro Barboza.
La actividad denominada Merienda Consciente de Bienestar se realizará el próximo lunes 15 de junio a las 15 horas en el Sendero de la Quebrada, cuya ubicación será compartida previamente con los participantes inscriptos.
La jornada propone una caminata de dificultad baja, ideal para personas de todas las edades que deseen disfrutar de una experiencia diferente al aire libre.
Durante el recorrido, los asistentes podrán apreciar los paisajes característicos de la zona, realizar ejercicios de relajación y conexión con el entorno, y compartir una merienda especialmente preparada por La Masía 1940, en un ambiente pensado para el descanso y el bienestar integral.
Desde el área de Turismo destacaron que estas iniciativas buscan poner en valor los atractivos naturales de Rawson, fomentando hábitos saludables y generando espacios de encuentro que permitan a vecinos y visitantes descubrir los encantos del departamento desde una perspectiva diferente.
Los interesados en participar podrán realizar su inscripción a través de Lito, el Asistente Virtual del Municipio, comunicándose al 2645702020. La actividad es arancelada y cuenta con cupos limitados.
Con esta propuesta, Rawson continúa consolidando una agenda turística que combina naturaleza, recreación y experiencias innovadoras para toda la comunidad.
Llevar una dieta equilibrada y sin excesos es una de las claves para tener una vida sana. Mejorar esta situación es muy fácil, solo es cuestión de informarse correctamente
Estar sanos depende de cada uno y del modo en que cuida el cuerpo. Realizar actividad física, descansar bien y mantener un plan alimentario abundante y variado son algunas de las cosas más importantes para poder cumplir con este objetivo.
Que los alimentos consumidos aporten las cantidades necesarias de nutrientes es indispensable para gozar de buena salud. Sin embargo, esto varía de una persona a otra, por eso, siempre se recomienda realizar una consulta con un especialista.
Para favorecer la aprehensión de conocimientos que contribuyan a generar comportamientos alimentarios más equitativos y saludables por parte de la población el Ministerio de Salud de la Nación diseñó las "Guías Alimentarias para la Población Argentina".
Algunos comportamientos que benefician al organismo
Utilizar al menos una vez por semana un puñado de frutas secas sin salar o semillas sin salar
Incorporar a diario alimentos de todos los grupos y realizar al menos 30 minutos de actividad física
Realizar 4 comidas al día (desayuno, almuerzo, merienda y cena) incluir verduras, frutas, legumbres, cereales, leche, yogur o queso, huevos, carnes y aceites
Realizar actividad física moderada continua o fraccionada todos los días para mantener una vida activa
Comer tranquilo, en lo posible acompañado y moderar el tamaño de las porciones
Elegir alimentos preparados en casa en lugar de procesados
Se recomienda tomar a diario 8 vasos de “agua segura”
A lo largo del día beber al menos 2 litros de líquidos, sin azúcar, preferentemente agua. No esperar a tener sed para hidratarse.
Para lavar los alimentos y cocinar, el agua debe ser segura.
Consumir a diario 5 porciones de frutas y verduras en variedad de tipos y colores.
Ingerir al menos medio plato de verduras en el almuerzo, medio plato en la cena y 2 o 3 frutas por día. Su consumo disminuye el riesgo de padecer obesidad, diabetes, cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares.
Reducir el uso de sal y el consumo de alimentos con alto contenido de sodio. Para reemplazarla utilizar condimentos de todo tipo (pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano). Disminuir el consumo de sal previene la hipertensión, enfermedades vasculares y renales, entre otras.
Limitar el consumo de bebidas azucaradas y de alimentos con elevado contenido de grasas, azúcar y sal.
Restringir el consumo de manteca, margarina, grasa animal y crema de leche.
Consumir diariamente leche, yogur o queso, preferentemente descremados.
Elegir quesos blandos antes que duros y aquellos que tengan menor contenido de grasas y sal
Al consumir carnes quitarle la grasa visible, aumentar el consumo de pescado e incluir huevo.
Incorporar legumbres, cereales preferentemente integrales, papa, batata, choclo o mandioca a la dieta.
Consumir aceite crudo como condimento, frutas secas o semillas.
Las lentejas, porotos, soja, arvejas y garbanzos, además de ser ricos y nutritivos aportan proteínas, hierro y mucha vitamina C. Diego Sívori habló sobre estos superalimentos
Son ricas, nutritivas, están disponibles todo el año, son fáciles de preparar y económicas. Estas tienen bajo contenido de grasa, no contienen colesterol y son ricas en potasio, hierro y magnesio. También contienen grasas saludables y fibra soluble e insoluble. Son una buena fuente de proteína y pueden ser un sustituto saludable de la carne, que tiene más grasa y colesterol.
“No hay razón por la cual no deberíamos incorporarlas con más frecuencia en nuestra alimentación”, cuenta Diego Sívori, director de la carrera de Nutrición de UADE, en el Día Mundial de las Legumbres y agrega que: “es un desafío que tienen todos los nutricionistas”.
Las personas deberían estar consumiendo legumbres varias veces a la semana. Nuestras guías alimentarias para la Población Argentina las recomiendan a diario, sin embargo culturalmente no nos han inculcado este buen hábito.
“Contamos con un súperalimento y muy pocos lo aprovechan. No solo es sustentable su producción ya que beneficia a los suelos y genera un impacto menor que la producción de otros alimentos en el medio ambiente, sino que además aporta muchos nutrientes”, afirma Sívori.
Sin embargo, cuando hablamos de legumbres solemos acordarnos solo de las lentejas, pero hay una gran variedad detrás de ellas. Existen los garbanzos, los porotos (negros, blancos, rojos), las habas, las arvejas secas, la soja. Además de esto cada tipo de legumbre cuenta con variedades en sí misma con diferentes tonalidades y sabores.
Las legumbres tienen un prolongado tiempo de conservación, con lo cual pueden almacenarse por largos períodos de tiempo sin perder su valor nutricional, siempre, guardándolas en lugares secos y frescos.
Las legumbres tienen el doble de proteínas que el trigo y el triple que el arroz. A su vez si combinamos en nuestros platos o a lo largo del día legumbres y algún tipo de cereal (arroz, fideos, polenta, amasados) se obtiene una proteína vegetal de mayor calidad nutricional. Por ejemplo: hacer un guiso de arroz y lentejas con verduras o preparar una ensalada de vegetales y agregar fideos tirabuzón y garbanzos.
En cuanto al Hierro que aportan, si bien no se aprovecha de la misma forma que el hierro de origen animal, podemos mejorar ese aprovechamiento mezclando las legumbres con vitamina C; es decir incluyendo en nuestras comidas ajíes o tomates; y comiendo de postre cítricos, frutillas o kiwi como algunos ejemplos.
Propiedades de las legumbres
Mejora tu tránsito intestinal evitando el estreñimiento y ayudando a que vayas de cuerpo.
Atrapa toxinas de tu intestino y favorece la presencia de bacterias beneficiosas para tus intestinos.
Disminuye el riesgo de padecer diversos tipos de cáncer.
Evita que se eleve bruscamente el azúcar de tu sangre.
Cuida tu salud cardiovascular.
Ayuda a disminuir el colesterol que viaja por tu sangre.
Desde Mayo Clinic, sugieren cómo poder sumar en la alimentación diaria más legumbres en los platos de comida
Algunos consejos útiles
Prepara sopas, guisos y estofados que contengan legumbres.
Usa puré de porotos como base para salsas y pastas para untar.
Agrega garbanzos o porotos negros a las ensaladas. Si sueles comprar ensalada en el trabajo y no incluye porotos, llévalos desde tu casa en un tupper pequeño.
Agrega porotos cocidos en albóndigas o hamburguesas.
Come como tentempié un puñado de granos de soja en lugar de papas fritas o galletas.
Y también advierten que el consumo de porotos y otras legumbres pueden provocar la formación de gases intestinales. Es por eso que detallan algunas sugerencias de cómo reducir las flatulencias que producen las legumbres:
Cambia el agua varias veces durante el remojo. No uses el agua del remojo para cocinar los porotos. El agua absorberá parte del carbohidrato indigerible que produce los gases.
Prueba usar porotos enlatados: el proceso de enlatado transforma parte de los carbohidratos que producen los gases y los vuelve digeribles.
Cociná los porotos a fuego lento hasta que estén tiernos. Esto también facilita la digestión.