Sucedió en una noche de verano. En la estación San Martín. Salí un momento de la sala donde dicto el taller de teatro y vi a un hombre mirado fijamente toda la zona de la vieja estación.
Es decir, el gran espacio donde estaba la boletería, el andén, donde estaban las vías, hace ya mucho tiempo. Su mirada traía voces, gente recorriendo ese andén…
¿Recuerdos?, le pregunté. Y él, con los ojos húmedos, me dijo que sí.
Recuerdo cuando me fui para siempre de San Juan. Había decidido entrar en marina. Y los recuerdo a mis padres acá, donde estás parado vos, despidiéndome. De esto hace 40 años.
Perdoname que llore, pero todo ha vuelto a mí, de repente. Yo me fui a marina, en el 79. Estuve allí varios años. Estuve en la Fragata Libertad. Estuve yendo de un lugar a otro durante la guerra de Malvinas. Estuve cuando todos lloramos a los más de 300 marinos muertos del Crucero General Belgrano…
Luego dejé. Anduve por mil lugares. Y ahora, que he vuelto, que vine a visitar el nuevo teatro del Bicentenario, me he encontrado con este lugar. Con toda mi vieja historia…
El hombre se quedó en silencio. Los dos nos quedamos quietos, mirando la vieja estación. Más allá, jóvenes se sacaban fotos, reían y charlaban. Eran ajenos a todo lo que repentinamente se había congregado en esta conversación.
Una luna límpida, en el cielo, iluminaba toda la noche.
![El Diario de San Juan El País Diario [elpaisdiario.com.ar]](https://www.elpaisdiario.com.ar/wp-content/uploads/2023/01/el-pais-diario-logo-retina-mobile-280x67-.-elpaisdiario.ar.png)
![El Diario de San Juan El País Diario [elpaisdiario.com.ar]](https://www.elpaisdiario.com.ar/wp-content/uploads/2023/01/el-pais-diario-logo-272x65-.-elpaisdiario.ar.png)







