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El Gobierno analiza emitir un billete de $10.000 con la cara de Messi

La Presidenta del Banco Nación, Silvina Batakis, habló sobre la posibilidad de un nuevo billete en homenaje a la Selección Argentina. Saldría luego del lanzamiento del papel de $2.000.

Silvina Batakis, exministra de Economía y actual presidenta del Banco Nación, propuso crear un billete especial "que tenga que ver con el Mundial", y señaló que podría ser con la cara de Lionel Messi, el capitán de la Selección Argentina e ídolo indiscutido de grandes y chicos.

En diálogo con Radio Con Vos, la funcionaria detalló su propuesta: "Con el billete de 10.000, jugaría con algo más que tenga que ver con el corazón de los argentinos, con un billete simbólico que tenga que ver con el Mundial".

Aseveró además que "se están analizando otras nomilidades de los billetes, es un tema que se está discutiendo dentro del Poder Ejecutivo y con el Banco Central".

En 2022 la emisión del Banco Central fue descontrolada

Se están cerrando los números oficiales finales de 2022 y la friolera de pesos emitidos por el Banco Central de la República Argentina superó ampliamente todos los pronósticos de economistas y consultores.

Según explicó el periodista Jorge Herrera en diario MDZ, si se contemplan todas las canillas, la lluvia de pesos suma más de $6,5 billones.

Por un lado hay que tener en cuenta los intereses que paga el BCRA por su deuda. Para tapar esos pagos emitió casi $3,4 billones.

Otras bocas de emisión fueron las intervenciones del BCRA en el mercado de bonos y del dólar futuro. Por esta vía se emitieron cerca de $1,7 billones. Esta impresión de billetes se explica principalmente por las compras netas de títulos públicos que realizó el BCRA para sostener los precios de los bonos soberanos, para darle liquidez a los fondos comunes de inversión y para intervenir en las cotizaciones de los tipos de cambio financieros: contado con liquidación o CCL y el dólar bolsa o MEP.

Las intervenciones más fuertes se llevaron a cabo en el bimestre junio - julio, donde se imprimió divisa por más de $1,2 billones, en medio de la crisis por la renuncia del exministro Martín Guzmán. Pero también continuaron a lo largo del último trimestre del año pasado sumando más de medio billón de pesos.

El factor dólar soja

En tercer lugar, se ubican las intervenciones en el mercado de cambios, o sea, las compras netas de divisas al sector privado. En total, por esta vía se emitieron casi $1,5 billones.

Estas operaciones estuvieron vinculadas principalmente con los llamados programas Dólar Soja, por ello se concentraron en setiembre $1,1 billones y en diciembre casi medio billón de pesos.

Con todo lo detallado, se advierte que, por entonces, la emisión de pesos se acercaba temiblemente a los $6,6 billones. ¿Qué hizo el BCRA para evitar dejar toda esta masa de dinero suelta en la calle?

Aquí aparecen las ya famosas LELIQ que son las Letras de liquidez del Banco Central, antes conocidas como LEBAC, sobre todo en la gestión de Cambiemos.

Es que el ente monetario recurre a dos mecanismos para ir regulando la liquidez del mercado, o mejor dicho, cuántos pesos quedan libres circulando en la economía.

La gran diferencia entre ambas historias es que las LEBAC las podían tener cualquier ahorrista o inversor, en cambio las LELIQ solo pueden tenerlas fundamentalmente los bancos.

Uno de los mecanismos se centra precisamente en las LELIQ, y el otro en los Pases. Las primeras son bonos de deuda que emite el BCRA y por los que paga una tasa de interés, que es la que se define como tasa de referencia de la política monetaria.

Los segundos son otra vía para absorber liquidez del sistema y no son otra cosa que colocaciones de los bancos en el BCRA a un día o a 7 días de plazo, por las cuales también paga, obviamente, una tasa.

Absorción de pesos

Entonces, todos los pesos que fue emitiendo el BCRA por los factores ya mencionados, los va retirando del sistema vía las LELIQ y los Pases. La suma de ambos es lo que se denomina la deuda remunerada del BCRA o los pasivos monetarios remunerados.

A través de las LELIQ el BCRA aspiró más de $5,8 billones. En cuanto a los Pases, este año debido a un cambio de la política monetaria que indujo a los bancos a migrar sus tenencias de Pases hacia las LELIQ, terminaron siendo otro factor de emisión por casi $0,9 billones.

Ahora bien, con semejante tamaño de absorción monetaria hay que ver a cuánto llegó el stock total de la deuda remunerada: a nada menos que $10,1 billones (8 billones en LELIQ y 2 billones en Pases).

Esta deuda es la que se retroalimenta por el pago de los intereses correspondientes, porque el BCRA los paga casi en su totalidad con más LELIQ. Es un círculo vicioso. Sólo basta mencionar que esta deuda hoy se está remunerando a una tasa anual del 75% y 70% respectivamente. Huelgan las palabras.

¿Qué pasó con el sector público? En 2022 el Tesoro apenas fue “culpable”, en forma directa, de una emisión de solo $11.300 millones: el BCRA le dio Adelantos Transitorios por $620.000 millones, pero a la vez, el Tesoro le vendió divisas por el equivalente a $235.000 millones netos, y además el Tesoro aumentó sus depósitos en el BCRA en casi $374.000 millones.

De esta manera, la emisión directa al Tesoro fue de solo $11.300 millones. Claro que también habría que contemplar la emisión que hace el BCRA cada vez que Economía no logra refinanciar el 100% de los vencimientos de deuda, pero eso es harina de otro costal.

Todo esto explica por qué la base monetaria solo creció menos de $1,6 billones el año pasado llegando a un total de $5,2 billones y no voló todo por los aires. Claro que hay encapsulada el equivalente a dos bases monetarias más en LELIQ y Pases, para tener una dimensión del desbarajuste monetario. Pero éste será un tema a ir resolviendo, quizás, para el próximo gobierno.

Fuente: MDZ

Betina Stein renunció a su cargo como directora del Banco Central

La funcionaria dejó su cargo en el directorio de la entidad financiera y ya se publicó en el Boletín Oficial. Es la cuarta salida en el oficialismo en las últimas 24 horas. 

En un 2022 con muchos cambios dentro del Gobierno, el directorio del Banco Central perdió un miembro. Betina Stein presentó su renuncia y ya fue publicada en el Boletín Oficial.

Se trata de la cuarta salida del oficialismo, en las últimas 24 horas, tras la partida de Victoria Donda, al frente del INADI; Félix Crous, a cargo de la Oficina Anticorrupción; y el desplazamiento de Rodolfo Gabrielli, de la presidencia de la Casa de la Moneda.

La decisión fue comunicada mediante el Decreto 862/2022, publicado este viernes a la mañana en el Boletín Oficial.

"Acéptase, a partir del 1° de enero de 2023, la renuncia presentada por la abogada Betina Susana STEIN (D.N.I. N° 14.026.180) al cargo de Directora del BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA", se indica en el documento.

Además, se le agradeció "por los valiosos servicios prestados en el desempeño de su cargo".

La renuncia de la ahora exdirectora responde a cuestiones estrictamente personales. Fuentes del organismo, explicaron que la funcionaria dejaba su cargo para enfocarse en su actividad en el sector privado.

También revelaron que escribió una carta de renuncia en buenos términos, con el presidente Alberto Fernández como destinatario.

En su carta agradeció también al presidente de la entidad, Miguel Pesce, con quien apunta que trabajó "en un marco de absoluta cordialidad, respeto y profesionalismo".

Stein asumió al inicio de la gestión de Fernández y fue una de las dos primeras mujeres en integrar el directorio de la entidad monetaria. Fue además una de las principales impulsoras de la agenda de género tanto hacia adentro como hacia afuera del BCRA.

Es especialista en derecho administrativo y derechos humanos, investigó el endeudamiento durante la presidencia de Mauricio Macri y considera que el acuerdo con el FMI fue ilegítimo porque es el Congreso el que tiene la facultad de "contraer empréstitos", y no el Poder Ejecutivo.

Asimismo, encabezó desde la institución una investigación sobre el destino que tuvieron los US$ 45.000 millones del préstamo que otorgó el organismo al país en 2018, cuyos resultados reflejaron que el uso de las reservas tuvo como destino regular el mercado cambiario, lo que viola las normas del acuerdo firmado.

Desde la autoridad monetaria están a la búsqueda de su reemplazo y aseguran que buscan sumar un perfil similar al de Stein.

Pese al superávit comercial record y los aportes del FMI, no se lograron sumar reservas al Banco Central

Desde el inicio del cuarto Gobierno kirchnerista, las reservas disminuyeron en 452 millones de dólares, pese a los fuertes desembolsos del FMI y al superávit comercial record.

Desde inicios de la gestión del Gobierno del Frente de Todos, las reservas internacionales en poder del Banco Central disminuyeron en U$S452 millones.

Incluso, cuando hasta los últimos datos disponibles de noviembre existió un superávit comercial record de U$S37.608 millones y se recibieron desembolsos del FMI por U$S10.326 millones, el número negativo no se revierte.

La situación, que deja al Gobierno peronista en una situación de mayor vulnerabilidad frente a crisis económicas y políticas externas e internas, se explica en gran medida por las divisas otorgadas a las empresas para que abonen sus deudas contraídas en dólares al tipo de cambio oficial que vende el Banco Central, así como también por la fuga de divisas experimentada durante estos años.

Es preciso señalar que en 2022 el superávit comercial se redujo drásticamente respecto a 2021. Esto impactará en el futuro en las reservas del Banco Central, porque se han postergado pagos por importaciones que se hicieron por U$S7.500 millones y se cobraron por adelantado de exportaciones que todavía no fueron hechas por un importe de U$S1.900.

Falta de dólares: el BCRA posterga pagos a importadores y la sequía en el campo golpea de nuevo

Este año, el crédito comercial del Banco Central de la República Argentina superará los 12.000 millones de dólares. A eso se suma los efectos negativos sobre la cosecha por la actual sequía imperante.

Hace dos años, varias compañías del sector textil aprovecharon el tipo de cambio más barato y ordenaron a proveedores del exterior nueva maquinaria para impulsar la producción.

En los planes estaba claro que iban a tratar de aprovechar el espacio que dejarían las importaciones frenadas desde el Gobierno para tomar esa proporción del mercado. La cantidad de empresas textiles se redujo a casi la mitad tras la crisis del 2018 y luego por el efecto de la pandemia.

Lo que queda es lo que sobrevivió y el mercado interno se reparte entre menos gente. Pero hubo un problema: no hay dólares para traer las máquinas.

No hay empresario Pyme que no tenga algún problema. El vocero de una de las autopartistas más importantes de Argentina, radicada en Santa Fe, también advierte que la firma está teniendo muchos problemas para ingresar al país algunos insumos clave, como tintas y compuestos químicos. No se descarta que haya que frenar la actividad.

Dólares de los exportadores, claves para lo que viene

Para el ministerio de Economía y el Banco Central, los dólares comerciales constituyen la única fuente de financiamiento genuino. En el mercado de pesos, el Gobierno puede conseguir dinero sólo para atender al déficit fiscal, pero para comprar insumos en el exterior la moneda nacional no sirve. No quedan muchas alternativas.

Sin financiamiento en los mercados, toda la economía depende de cada dólar que ingresan los exportadores. Y como el Estado no tiene crédito, la fuente que apareció en 2022 fue el sector privado.

De acuerdo con estimaciones de la administradora de fondos MegaQm, este año el "crédito comercial" va a ascender a u$s12.578 millones.

Se puede decir que sería técnicamente un "crédito comercial", aunque en rigor fue una obligación del Banco Central que este año hizo que cada importador le dijera a su proveedor del exterior que lo "aguantara" seis meses para pagarle.

Ese monto de financiamiento por fuera de los canales normales está integrado por cobros anticipados equivalentes a u$s3.658 millones y postergación de pagos por u$s8.920 millones.

Un difícil 2023 y ¿un salto devaluatorio?

Lo que habrá que tomar en cuenta para 2023 es que si se suma lo que se cobró por anticipado, más lo que falta pagar y se añaden los dólares que van a faltar por la sequía, que se estiman en por lo menos u$s10.000 millones, el agujero que queda en las finanzas para el año electoral es de por lo menos u$s22.000 millones.

Ese escenario hace casi inevitable el salto devaluatorio, tal cual lo anticipó el viceministro Gabriel Rubinstein en el Simposio de Mercado de Capitales del Instituto Argentino de Ejecutivo de Finanzas.

Allí dejó en claro que el equipo económico sólo está tratando de sumar reservas para ejecutar la medida de manera controlada.

Incertidumbre por los dólares entre las empresas

Mientras tanto, los empresarios que tienen el problema del día a día para planificar la producción tratando de adaptarse a los tiempos de liquidación que exige el BCRA.

Están aguardando que los convoque el Ministro Sergio Massa a integrarse a la mesa especial donde se decide el orden de prioridades para la importación.

Fue el único compromiso que la UIA le pudo arrancar a Massa al cierre de la Conferencia Industrial en Parque Norte, donde el titular de Sinteplast, Miguel Ángel Rodríguez, le cuestionó que el SIRA no sirve y que el 99% de los casos los proveedores del exterior le dicen que no se puede operar en los plazos que pide el Gobierno.

Esa mesa, que está integrada por el secretario de Comercio, Matías Tombolini; el titular de la AFIP, Carlos Castagento y el de la Aduana, Guillermo Michel, a quien se tenía que sumar el director Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina, Diego Coatz, no arrancó.

En la previa, decidieron "aflojar" la rigurosidad del Sistema de Importaciones de la República Argentina para las Pymes. Ahora, se permitirán hacer pagos anticipados por hasta u$s50.000 y reducir los plazos a 90 días, aunque eso se tiene que ver.

El SIRA plantea plazos de acceso al Mercado Único y Libre de Cambios a partir de la llegada de la mercadería al puerto de Buenos Aires.

Hay que imaginarse que si una empresa hace un pedido ahora, tiene dos meses por lo menos hasta que llega a la Argentina y a partir de ahí otros 90 días más. En rigor, son al menos 5 meses, salvo que pague una parte por anticipado.

Mientras tanto, el Secretario de Comercio de la Nación, Matías Tombolini, comenzó a pedirles a las importadoras que les anticipen cuántos dólares van a necesitar en 2023.

En el Gobierno no tienen margen, porque saben que la "cadena se cerró". Todo lo que no se pagó en 2022 se va a tener que pagar en 2023 y por más que decidan "pisar" de nuevo las importaciones, los dólares van a tener que seguir saliendo.

Fuente: IProfesional

Salvador Di Stéfano: "En verano ajustamos el dólar"

El déficit fiscal, combinado con el desorden monetario, nos lleva a pensar que el ajuste es inevitable. La bitácora de los meses que vienen y la posibilidad de que devalúen durante el verano venidero. El imperdible análisis del notable economista Di Stéfano.

El déficit fiscal, combinado con el desorden monetario, nos lleva a pensar que el ajuste es inevitable. La bitácora de los meses que vienen, se devalúa en el verano.

Las reservas al 30 de septiembre de 2022 estaban en u$s37.621 millones, mientras que el stock de deuda del sistema financiero, que es la suma de las leliq, notas y otros instrumentos, suman u$s56.586 millones. Este desfasaje no es menor, las reservas en los últimos 12 meses caen en u$s5.290 millones, mientras que el stock de deuda crece en u$s14.568 millones. La catástrofe no podría ser peor.

El problema de todos nuestros males radica en que la Tesorería que tiene un déficit fiscal del 4,4% del PBI y, permanentemente, recurre a artificios contables para que el Banco Central lo financie.

El mercado no desea tener pesos, por eso la base monetaria suma, al 30 de septiembre, $4,1 billones, y el endeudamiento en leliq, pases y otros instrumentos, medidos en pesos, suma $8,3 billones. Toda esta masa de dinero suma $12,4 billones, hace un año atrás sumaban $ 7,0 billones, esto implica un aumento del 77,1% anual.

La deuda en manos del Banco Central es remunerada a una tasa del 75% anual, como no se pagan intereses de esa deuda, la tasa efectiva es del 107% anual.

Lo ideal sería que las reservas sean iguales o similares al stock de deuda, para que ello ocurra el tipo de cambio debería subir de $ 147,3, que estaba el 30 de septiembre, a niveles de $ 221,6, esto implicaría una suba del tipo de cambio mayorista del 50,4%.

Para llevar adelante una devaluación de esta magnitud sería necesario que la Tesorería tenga superávit fiscal, de lo contrario la devaluación podría generar un espiral inflacionario difícil de detener.

Por otro lado, sería conveniente que las reservas sean más elevadas, si ello ocurriera tal vez la devaluación no sería tan importante como la que mencionamos en el párrafo precedente. Para aumentar reservas alguien se debería sacrificar y prestarnos una suma interesante, con el dúo presidencial no pasamos el veraz del mundo.

Esto implica que, para llevar adelante una política fiscal, monetaria y cambiaria exitosa, el gobierno necesita tener equilibrio fiscal (de mínima), alta confianza y una mayor cantidad de reservas.

Todo hace pensar que el gobierno no podrá lograr este cometido, por ende, debería transitar esta coyuntura con los mismos desequilibrios que tuvo Martín Guzmán como ministro, agravados por una menor cantidad de reservas y un gran aumento de los pasivos monetarios.

Qué se viene para los próximos meses

En una semana se conocerá el índice de inflación, el gobierno se verá obligado a subir la tasa de interés, por ende, debería aumentar la tasa de devaluación del peso, si no lo hiciere la grieta entre reservas y deuda del Banco Central podría seguir aumentando, obligándolo al ente monetario a trabajar con un alto nivel de estrés, ya que, más tarde que temprano, tendrá que ajustar ambas partidas.

Es imposible convivir con una base monetaria y un endeudamiento del BCRA con una relación que por cada peso de la base monetaria hay 2 pesos de deuda que paga tasas siderales. Por otro lado, el stock de reservas es equivalente al 66,5% del total de deuda existente en el Banco Central.

Esto en algún momento se ajusta, por las buenas, guiados por el ente monetario, o por las malas porque el mercado presionará al Banco Central a tomar decisiones.

El mes de octubre no parece un buen mes para tomar decisiones, la política le pone cada vez más restricciones a Sergio Massa y el trio gobernante se diferencia del ministro, ni Alberto Fernandez, ni Cristina Fernandez están convencidos de la política que aplica.

El mundial de Qatar

En noviembre comienza el mundial de fútbol, buen momento para esperar, la atención pública estará en otro lugar, y tal vez pocos reparen en que la Reserva Federal de Estados Unidos suba la tasa el 2 de noviembre, o que la Tesorería el 22 de noviembre anuncie que tiene déficit fiscal. Para agendar, Argentina juega el martes 22 de noviembre a las 7 de la mañana contra Arabia Saudita, el miércoles 30 de noviembre a las 16 horas frente a Polonia, y sábado 26 de noviembre a las 16 horas contra México. Sería una tragedia que no clasifiquemos, porque en diciembre volvemos a estar informados y se notará el deterioro económico.

Si ganamos el grupo C jugamos el 3 de diciembre a las 16 horas, sería necesario pasar esta fase, si lo hacemos jugamos el viernes 9 de diciembre a las 16 horas, si pasamos de fase, jugamos el martes 13 de diciembre, la fecha ya no me gusta, a las 16 horas, si ganamos jugamos la final el domingo 18 de diciembre a las 12 horas.

Si salimos campeones, quién se va a fijar el resultado fiscal de noviembre que se informa el martes 20 de diciembre, el 24 de diciembre es noche buena y el 31 de diciembre fin de año. Este año las fiestas caen sábado y domingo, esto no perjudica porque expone al gobierno los 5 días de la semana.

Si pasamos diciembre sin ajustar el tipo de cambio, nos queda pasar el verano y, dado el deterioro de los términos de intercambio, me parece que será el momento más apropiado para ajustar el tipo de cambio, enero y febrero son los meses más propicios para un ajuste, mucha gente de vacaciones y el país arranca en marzo.

Conclusiones

El mundial puede disimular los problemas, pero con el deterioro fiscal y el desorden monetario y cambiario, no queda más remedio que ajustar variables, la devaluación es condición necesaria pero no suficiente, lo importante es lograr cuanto antes equilibrio fiscal.

Sin cuentas fiscales en equilibrio, y con falta de confianza por las acciones del poder ejecutivo, todo está encaminado hacia un ajuste en el verano, por las dudas veranea cerca de tu trabajo, empresa o comercio.

Aclaración, si la sequía se agrava, los tiempos no se aceleran, pero el ajuste en el verano será más importante.

Reservas del Banco Central: Miguel Pesce confirmó que se está utilizando el swap chino

El Presidente del Banco Central de la República Argentina, Miguel Pesce, aseguró que "el swap está activo y se está utilizando".

Pesce habló de la delicada situación de las reservas y confirmó que esperan reducir 600 millones de dólares de exportaciones de energía para este mes. Además confirmó que ya se está utilizando el swap chino.

"El swap chino se está utilizando, tiene sentido que lo utilicemos. El swap es por 20.000 millones de dólares, es el límite que tenemos", expresó Miguel Pesce.

En un momento de fuerte tensión en los mercados, el funcionario aseguró que "estamos con niveles de reservas apropiados para afrontar las obligaciones del Banco Central", al tiempo que descartó que se estén utilizando los encajes de los depósitos en dólares.

Agregó además que no contemplan restricciones al dólar ahorro porque son "una cantidad limitada", en tanto aseguró que no planean derivar la demanda hacia el mercado libre porque "con la breca cambiaria meterle demanda a esos mercados que operan con muy escasa cantidad de dólares significaría empujarlos también".

"En la medida en que se mantenga en estos niveles, no pone en riesgo la balanza cambiaria pero hemos ido establecido restricciones para evitar que por los viajes al exterior haya abusos", afirmó.

El Gobierno nacional anunciará este lunes medidas para frenar importaciones

El Gobierno relanzará su esquema para administrar el comercio exterior. Lo hará mañana. Serán de la partida el Banco Central, el ministerio de Desarrollo Productivo y Economía.

El dato principal es que en los últimos días volvió muy fuerte la venta de bonos en pesos. Los inversores institucionales parecieran convencidos de que eso es lo que hay que hacer en este momento. Los precios de los títulos bajaron y luego se estabilizaron.

Fueron compradores del Banco Central y los pesos los imprimieron. Se calcula unos $450.000 millones. Lo reconoció el propio titular del Banco Central, Miguel Pesce, a última hora del viernes.

Se debe sumar ahora lo emitido por el Banco Central de la República Argentina para frenar la caída de los bonos con otros tantos pesos que se emitieron para girarle al Tesoro para gastos del Gobierno. La cifra arroja unos $290.000 millones.

En total, más de $700.000 millones en apenas 20 días. Por lo que la expansión monetaria de estos días suma más del 20% de la base monetaria.

Guzmán y Pesce se reunieron el viernes a última hora con empresarios. Fue un cónclave de rutina. Como estaba el flamante secretario, Guillermo Hang, se habló también de los precios cuidados.

Algunas empresas tienen cajas millonarias en pesos y una preocupación: qué hacer. Se les explicó lo que se está haciendo desde el BCRA: la entidad compra bonos en el mercado secundario y luego, con esos títulos, se mete en los canjes que propone Guzmán.

Se hizo algo de esto la última semana. Por si no queda claro: el BCRA emite pesos, compra los bonos que los inversores institucionales venden y luego con esas tenencias participa de los canjes que le ofrece Economía.

Es decir que si existiese límite alguno para el financiamiento monetario por parte del Banco Central, de esta forma, con un pase de manos, parece que el límite no rige.

Anuncios que vienen

Se viene un anuncio importante: el Gobierno relanzará su esquema para administrar el comercio exterior. Lo hará este lunes. Estarán en la movida el Banco Central, el ministerio de Desarrollo Productivo y el de Economía.

Por un lado habrá jerarquías en las autorizaciones de importación. La idea es que se permitan el ingreso de todo aquello "que sea sensible al crecimiento económico", por ejemplo: todo lo relacionado con la construcción del gasoducto Néstor Kirchner.

Además, se les pedirá a las empresas que utilicen sus propias divisas en caso que sus casas matrices puedan financiar las importaciones y que las empresas que puedan tomar créditos internacionales o locales en moneda dura, lo hagan con la posibilidad de cancelar esas líneas crediticias a los seis meses.

Fuente: Ámbito

A pesar de la suba de exportaciones el superávit comercial bajó un 25% en mayo

Mientras se registran importaciones por más de 32.000 millones de dólares, en el Banco Central creen que los exportadores tienen para traer todavía unos 500 millones de verdes.

Los datos muestran los problemas que tiene el Gobierno para acumular dólares en un año en el que las exportaciones registran números récord históricos como producto de los altos precios de las materias primas.

El balance cambiario del Banco Central explica que, en los primeros cuatro meses del año, los exportadores registran un buen ritmo de liquidación de divisas, aunque en la entidad creen que tienen por traer al país todavía unos u$s2.500 millones.

En cambio, las ventas de dólares para pagar importaciones están pegando una fuerte suba, también debido al aumento de precios internacionales, combinados con la mejora de la actividad.

El mayor desequilibrio de las cuentas internacionales lo estaría generando los mayores costos de la importación de energía y de servicios, que históricamente presenta una balanza deficitaria aunque este año se profundizó por la venta de dólar tarjeta de crédito y el turismo al exterior.

Los números quedan reflejados en la recaudación del denominado Impuesto PAIS, que de acuerdo con datos de la AFIP viene mostrando tasas de crecimiento del orden del 200% interanual real.

En la última modificación del Presupuesto, el Ministro de Economía, Martín Guzmán, sumó mayores ingresos de este impuesto por $74.000 millones este año, lo cual explica por qué el Gobierno nacional tuvo que salir a desmentir días atrás que pensaba apretar el cepo sobre las tarjetas.

Dólar sin freno: preparan nuevo súper cepo a importaciones

El martes se reunieron el Ministro Martín Guzmán, el Presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y el flamante funcionario nacional, Daniel Scioli.

El encuentro se desarrolló mientras mientras el dólar blue tocaba los 224 pesos y crecía la desconfianza sobre la deuda en pesos.

El ecléctico Daniel Scioli comenzó su paso por el Gabinete de Alberto Fernández en una de las jornadas más complicados que recuerde el mercado.

Martín Guzmán y Miguel Pesce pasaron todo el día analizando la situación de caja del Banco Central. La entidad puso el martes 60.000.000 de verdes en el mercado para que la escalada no siguiera.

Además se usaron esos dólares para satisfacer la demanda por importaciones y pagos por la energía que el país importa.

Lejos se está ya de analizar el problema de la falta de dólares en sintonía con el cumplimiento o no del compromiso que se firmó con el FMI para recuperar reservas.

A pesar del ingreso récord de divisas, los dólares ya no alcanzan para las necesidades de la vida diaria de Argentina. No alcanzan ni para lo esencial: importar insumos para fábricas.

Ahora la emergencia va a mas allá de esos detalles: ante la incertidumbre política que genera el Gobierno nacional y los embates del cristinismo en todos sus colores, se pretende frenar la sangría de dólares.

Nueva medida

En el ministerio de Economía aseguran que antes de este fin de semana largo se conocerá el DNU con el que el Presidente Alberto Fernández reordenará el Presupuesto 2022, que en realidad es una reconducción del presupuesto anterior ya que el de este año no pudo ser votado.

Ese decreto tendrá una readecuación de partidas, tal como se comprometió con el FMI y una novedad: se actualizarán las proyecciones macroeconómicas.

El interrogante allí será saber que nivel de inflación proyecta para este año el ministerio de Economía en reemplazo del pronóstico de 33% que fijaba el proyecto de ley 2022 que nunca se aprobó.