Etiqueta: Brecha cambiaria

Dólar: el Ministro Massa habló sobre la brecha a días de las PASO

Consultado por un periodista sobre el dólar y la dificultad que tiene el país de obtener divisas, el Ministro Massa brindó su respuesta al debate que circula entre los economistas.

A días de las PASO, el Ministro de economía y precandidato a presidente por Unión por la Patria, Sergio Massa, brindó una entrevista en la que habló del delicado momento que enfrenta Argentina en materia económica al mismo tiempo que se debate el futuro de los próximos cuatro años.

Consultado por un periodista sobre el dólar y la dificultad que tiene el país de obtener divisas, Massa brindó su respuesta al debate que circula entre los economistas. Su visión sobre las restricciones cambiarias y la brecha cambiaria del 100%.

Falta de dólares

En diálogo con La Nación+, Massa catalogó a la falta de dólares como el principal problema de la economía.

"La falta de dólares por una sequía, que es la peor de la historia y por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que le ancló a Argentina la posibilidad de tener crédito externo. Habíamos terminado 2022 con caída de inflación, 8800 millones de acumulación de reservas, con sobrecumplimiento de las metas de déficit fiscal, pero con la seguía perdimos 5000 millones de dólares de recaudación, 21.000 millones de dólares de exportaciones y eso cambió la ecuación: Argentina este año iba a vender 110 mil millones y a comprar 97.000 millones, y desgraciadamente va a vender 89 mil millones".

"Todo no es culpa de la sequía, pero la sequía cambió las condiciones macroeconómicas de este año, agravadas por un ancla que trae la economía argentina que es el sobreendeudamiento privado, que hace que no tengamos crédito y el nivel de endeudamiento con el Fondo, que la verdad es que es un ancla", añadió.

Cepo cambiario

"Creo que Argentina en algún momento tiene que tener un flujo de comercio y un flujo de divisas normal, pero para ese momento primero tiene que tener muchas más exportaciones que importaciones", dijo.

Dólar oficial y brecha cambiaria

En un momento de la entrevista, Massa negó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional imponga una devaluación brusca. "El acuerdo lo que tiene por objetivo es establecer un marco sobre políticas para fortalecer reservas, para fortalecer lo fiscal, después las medidas las tomamos nosotros en el marco de buscar esos objetivos o esos targets", concluyó.

Al final de la entrevista, Massa afirmó que le gustaría que la brecha "fuera un poco más baja".

Importaciones

En medio del reclamo de los importadores, el ministro de economía también se refirió a las trabas que enfrenta el sector y afirmó, sin dar más detalles que "por momentos sí, por momentos no".

La brecha cambiaria se acerca al 120% y obliga al Gobierno a conseguir dólares frescos

En simultáneo con el desafío de atajar un mega vencimiento de la deuda en pesos, el Gobierno trabaja para obtener divisas para el BCRA.

El dólar blue ya subió 33% en lo que va del año y ahora supera la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del 2023, que rozaría el 30%. La brecha cambiaria saltó ahora al 110%, tomando en cuenta el cierre del dólar blue a $462 y el oficial a $220. De esta forma, se aproxima al peligroso nivel de 120%.

El objetivo del Ministro Massa es mostrar que está en condiciones de conseguir dólares frescos para mejorar el nivel de reservas y ayudar a estabilizar el mercado. Por ahora son algunos desembolsos de organismos, fondos chinos para construir las represas en Santa Cruz, y la posibilidad de volver a negociar con el FMI para acelerar el cronograma de desembolsos.

El primer trimestre los analistas revisaron sus pronósticos: de un déficit fiscal de 1,9% del PBI comprometido ante el FMI se pasaría a uno de casi 3,5%.

Un aumento adicional del tipo de cambio para llegar a la brecha del 120% implicaría un aumento del dólar por arriba de los $ 500.

El dólar blue retrocede y vuelve a achicarse la brecha cambiaria

Luego de dos jornadas en suba, la divisa pierde $2 y cae a $203 en el mercado informal.

El dólar blue volvió este jueves a la baja, tras dos jornadas de fuerte alza y cotizó a $203 en la punta vendedora en un día en el que avanzaron las acciones y bajó el riesgo país, ante la posibilidad de un acuerdo parlamentario para aprobar la negociación con el FMI.

Con el retroceso del dólar paralelo, la brecha se redujo al 86,6% y en lo que va de marzo muestra una merma de $8.

El miércoles había trepado a $2,50, hasta los $204,50, pese a los desplomes que sufrieron los dólares financieros.

El dólar ahorro o solidario permaneció estable a $188,73 en promedio, menos de $2 por debajo del dólar MEP.

Entre los dólares financieros, el contado con liquidación bajó un 0,3% a $193,16, su menor valor en 4 meses, con lo que la brecha con el oficial se reduce al 77,5%, el mínimo desde octubre pasado.

El dólar MEP retrocedió un 0,2% a $190,40, que deja un spread del 75%.

El Banco Central de la República Argentina compró ocho millones de dólares y acumula en el mes un saldo de más de 460 millones de dólares, el mejor resultado de los últimos cuatro meses.

Las acciones de empresas argentinas en Wall Street operaban con alzas generalizadas, lideradas por Transportadora de Gas del Sur que subió 7,4%, Cresud 6,7%, IRSA 5,2%, Central Puerto 4,2% e YPF 4%.

En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el índice S&P Merval subió 3,19 % y terminó en 90.010,36 unidades, exhibiendo una tendencia contraria a otras plazas de la región.

Entre las mayores alzas figuraron los papeles de BYMA 11,53%, MOLA 10,22%, CRES 7,40%, TGSU 7,27% y CADO 7,15%. Las bajas más pronunciadas afectaron a IRSA 4,00%, MTR 2,00%, SAMI 1,64%, FERR 1,56% y PATA 1,14%.

En el segmento de renta fija, la deuda en dólares mejoraba un 0,4% promedio, contra un alza del 1,7% promedio de la víspera.

La suba provocó que el riesgo país argentino del banco JP.Morgan cayera 17 puntos básicos, a 1.857 unidades, tras anotar su máximo histórico de 1.991 unidades al inicio de semana.

Las reservas internacionales del Banco Central disminuyeron el miércoles en U$S68 millones, para terminar en 37.312 millones de dólares.

El dólar blue se desplomó y se vende a $206

La divisa norteamericana en el segmento informal se negoció este miércoles con una baja de 4 pesos.

El dólar blue arrancó marzo con una brusca baja de $5, para venderse a $206 en el mercado paralelo, mientras que la brecha se redujo a 81,9%. Así, en lo que va de 2022, la divisa informal acumula una retracción de $1,50.

El blue logró la cotización más baja del año y se aleja cada vez más del pico máximo de $223 que registró a fines de enero último. El dólar mayorista, por su parte, sube 49 centavos con relación al cierre del viernes de la semana pasada y se negocia a $107,94.

En el segmento minorista, el dólar se ofrece a un promedio de $114,16, mientras que la versión ahorro o solidaria de la moneda norteamericana se ubica en $185,63

En cuanto a las cotizaciones financieras, el contado con liquidación opera baja a $200,98 y el Bolsa o MEP, a $195,04.

Las reservas internacionales brutas del Banco Central cerraron febrero en U$S37.019 millones, el saldo del mes fue negativo en casi U$S 190 millones.

Se trata del cuarto mes consecutivo con resultado negativo para la autoridad monetaria en sus intervenciones en el mercado de cambios.

Qué consecuencias tendrá sobre la economía cotidiana la brecha entre el dólar blue y el oficial

Los analistas alertan sobre el impacto en la actividad económica, en las expectativas de devaluación a futuro y un freno de las exportaciones.

Con la nueva suba que anotó este jueves el dólar blue, que finalmente sobrepasó la barrera de los 200 pesos, la brecha cambiaria con el precio de la divisa mayorista que administra el Banco Central superó el 100%.

Para los analistas, una distancia de esa magnitud entre los dos valores del tipo de cambio preanuncia una expectativa aún mayor de devaluación para los próximos meses y también anticipan un impacto en la actividad económica, que se traduciría a partir de nuevas presiones inflacionarias y distorsiones en el comercio exterior.

En rigor, la divisa ya había estado al borde de tocar los $200 en octubre del año pasado. En esa ocasión, la fuerte inyección monetaria que precisó el Gobierno para financiar los paquetes de ayuda a personas y empresas en medio del primer impacto de la pandemia provocaron desde mediados de septiembre una corrida hacia la moneda norteamericana que la llevó a un techo de $195 por unidad, un valor nominal al que regresó la semana pasada.

No es la primera cotización paralela que supera esa barrera. En particular, los precios implícitos en bonos soberanos como el contado con liquidación y el dólar MEP se mantienen por sobre esa marca desde la semana pasada. Ahora, el dólar contado con liquidación libre, el que no está intervenido por el Banco Central, subió 0,4% para llegar a los $215 por unidad mientras que el dólar MEP llegó a $204,54.

Este jueves el Gobierno le restó importancia a la escalada del dólar. La portavoz Gabriela Cerruti dijo que el blue "es un mercado que se maneja con sus propias reglas y sus propias expectativas" y que en ese sentido "está reflejando expectativas que tienen que ver más con la situación política que con la situación económica".

"Esperamos que esto no influya en la situación macroeconómica como no está influyendo, la situación que nosotros estamos viendo es totalmente diferente a esas expectativas", mencionó.

Para los analistas, de todas formas, más allá del precio puntual del dólar blue la preocupación pasa por el impacto en la macroeconómica que pueda tener un nivel de brecha cambiaria elevado.

En ese sentido, para Guido Lorenzo, director ejecutivo de la consultora LCG, "el riesgo de una brecha tan alta es que se empiece a incorporar en las expectativas que ese dólar a 200 es un valor razonable y que sea muy difícil bajar ese nivel de expectativa de devaluación", mencionó.

"El riesgo es que eso se traslade después a precios. Si bien las importaciones se hacen con los precios del dólar oficial, un importador puede temer que el día de mañana tenga que importar ese mismo bien a un precio mayor", apuntó el economista.

De todas formas, también marcó otro factor como crítico a la hora de analizar síntomas de una brecha de esa magnitud. "También hay que ver hasta qué punto no puede disparar una dolarización por la vía de una salida de depósitos en pesos, eso es más preocupante. Son muchos pesos en depósitos y pocos dólares, eso te puede llevar a un tipo de cambio más alto", sostuvo Lorenzo.

Por su parte, María Castiglioni Cotter, directora de C&T Asesores Económicos, consideró que, por definición, la brecha cambiaria es la medida "de la desconfianza". "Una brecha por encima del 100% en el blue agranda las distorsiones. La brecha es el tamaño de los desequilibrios en el mercado de divisas, básicamente la huida del peso en un contexto de cepo en que el dólar oficial esta totalmente contenido”, dijo.

"Entre las consecuencias, aumentan las especulaciones con que después de las elecciones podría ajustarse más rápido para achicar esa brecha. Se esperan también más regulaciones o trabas, como lo que ya se ve en el caso de los medicamentos, porque una brecha impacta en precios y expectativas y porque es la medida de la desconfianza", continuó.

Por otra parte, la economista dijo que la actividad económica también se ve resentida por un nivel semejante de distancia entre la cotización oficial y los dólares paralelos.

"Esto traba la actividad económica muchísimo. Esa especulación sobre que lo que va a pasar con el tipo de cambio y la incertidumbre en general frena la inversión y las decisiones y genera un aumento de precios preventivos esperando un mayor control", apuntó Castiglioni Cotter.

"También en el caso del comercio exterior esto genera un incentivo a querer importar rápidamente a dólar oficial y a postergar exportaciones. La idea además de que las importaciones estén trabadas hace que muchos productos importados empiecen a escasear y a que aumenten de precio", explicó.

"Por eso impacta en la economía y en la inflación, no sólo actividad económica. Agrava los problemas que ya tiene Argentina desde hace tiempo", concluyó.

Por su lado, Juan Ignacio Paolicchi, economista de Empiria Consultores agregó que "la consecuencia de las brechas en estos niveles es que el comercio exterior se traba y el BCRA pierde reservas", remarcó como elemento principal.

"Ningún agente de la economía tiene incentivos a liquidar dólares al oficial si hay estos niveles de brecha; prefieren esperar la corrección del oficial y liquidar a un dólar más alto. Y los importadores al revés, tratan de adelantar toda la mercadería al oficial ante la expectativa de que va a haber una devaluación", resumió.

"El resultado que tenés es menos reservas. Si el BCRA frena la salida de reservas trabando importaciones, la actividad sufre y la inflación se acelera porque los agentes miran más el blue que el oficial para fijar precios", concluyó Paolicchi.

Por último, Martín Vauthier, analista de Anker Latinoamérica, consideró que las consecuencias de una brecha en ese nivel en la economía real "ya las estamos viendo".

"A pesar del ancla tarifaria, la inflación corre a un ritmo más rápido que el desplazamiento del tipo de cambio oficial y los precios regulados. Eso se explica con un Banco Central con pocas reservas y que tiene que endurecer el cepo", explicó.

"Al ser cada vez más difícil acceder al precio oficial, va perdiendo relevancia en el proceso de formación de precios o de análisis de costo de reposición de las empresas aumenta la proporción de los dólares financieros. Esa es la consecuencia de esta presión. A pesar del cepo y las anclas tarifaria y de dólar oficial la inflación va por arriba de esos niveles", opinó.

"Esta brecha es un reflejo del desequilibrio monetario y la combinación con las expectativas, que también están muy deterioradas. En ese contexto, el síntoma en un contexto de cepo es la presión sobre estos dólares. Hay muchos pesos dando vuelta en la calle y en pasivos remunerados y hay expectativas de que haya todavía más y en un marco en que el BCRA tiene pocas reservas", expresó.

"Esa incertidumbre tiene que ver con la falta de un programa económico creíble que ancle expectativas y probablemente continúe hasta que no aparezca ese programa", concluyó Vauthier.

Por emisión monetaria podría haber más inflación en Argentina

Agosto no ha sido un mes fácil para el Gobierno nacional. El Banco Central sigue transfiriendo utilidades al tesoro y tendrían que volver a emitir dinero para tapar el déficit.

El día 5 de agosto, último dato oficial disponible, el BCRA emitió la cifra más alta del año vía transferencia de utilidades: 120.000 millones de pesos.

En lo que va del mes ya acumula 160.000 millones de pesos, acelerando notablemente la necesidad de emitir pesos para financiar el agujero del Tesoro nacional.

El peligro es que esta expansión monetaria termine impactando en unos pocos meses sobre el tipo de cambio y la inflación. La apuesta del Gobierno es que nada de esto suceda, al menos hasta las elecciones.

El BCRA está interviniendo muy activamente en el mercado de los "dólares alternativos". En julio pasado vendió más de 415 millones de dólares para contener la imbatible "brecha cambiaria". Es el mayor registro desde que comenzó a intervenir en octubre del 2020.

La brecha cambiaria también genera otro problema: la cantidad de pesos en circulación. Se sabe que los pesos excedentes son combustible para una suba de la cotización de los dólares ilegales, también llamado dólar blue.

En este aspecto, en los últimos meses el BCRA, a cargo de Miguel Pesce, aflojó el torniquete monetario y está inyectando cada vez más pesos en la economía criolla.

La institución bancaria está siendo más expansiva en un momento en que las expectativas están lejos de estar ancladas.

Más pesos en circulación puede ser más nafta para la inflación y para la brecha cambiaria.

Ojalá que no.

Dólar en elecciones: qué factores amenazan con ampliar la brecha cambiaria

Luego de un primer semestre favorable por el ingreso de divisas provenientes del agro, el gabinete económico mira de cerca las cotizaciones paralelas.

El Gobierno prepara el escenario económico de cara a las próximas elecciones legislativas y el objetivo primordial es la recuperación del poder adquisitivo.

Así es que en un contexto en el que se esperan más pesos en la calle a partir de este mes, de la mano del cobro de aguinaldos, paritarias que en algunos rubros superaron el 40% y hasta acuerdos de precios para contener la inflación, se generaría una mayor presión sobre el dólar y por eso la brecha entre los distintos tipos de cambio se convirtió en una de las mayores preocupaciones del gabinete económico de Alberto Fernández.

En junio, el billete informal acumula un incremento del 8,3%, la mayor alza mensual desde abril (+10,6%). Y en lo que va del 2021, marca un ascenso de cuatro pesos o 2,4%, desde los $166 del cierre del 2020.

En este marco, juega una cuestión estacional que no puede dejarse de lado, a partir de julio comenzaría a mermar fuerte el ingreso de dólares provenientes del campo y que solo durante los primeros cinco meses del año alcanzó el récord de 13.500 millones de dólares, permitiéndole al Banco Central comprar más de 6.300 millones de dólares en el mercado y acumular cerca de 3.000 millones de dólares en reservas.

El propio Ministro de Economía Martín Guzmán, señaló que una brecha entre el dólar oficial y el paralelo de entre el 65% y 70% estaba entre los parámetros ideales dentro de su estrategia económica, pero lo cierto es que en las últimas semanas trepó hasta el 80% y se encendieron las luces de alarma.

Incluso el Presidente Alberto Fernández mantuvo una reunión con el líder del gabinete económico para analizar la situación y plantear los pasos a seguir.

Al respecto, el economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, analizó que "claramente el año se divide en dos. La primera etapa, hasta junio y quizás algunos días más de julio, se desarrolló con cierta tranquilidad cambiaria, con una brecha cambiaria entre el 50% y 70%, que obviamente es una brecha grande pero que en la práctica no tuvo muchos sobresaltos, incluso por algunos momentos bajando a principios de año y sobre todo desde marzo".

"Todo esto fue gracias a los muy buenos precios internacionales de los commodities, con una gran cosecha de soja no tanto por volúmenes, pero sí por precios y con una liquidación de la agroindustria muy alta, y en este marco el BCRA aprovechó para acumular reservas", expresó.

"La otra parte del año probablemente comience a mitad o fines de julio y durante este tramo del año la balanza se va a dar vuelta, todo indica que probablemente el BCRA tenga que vender reservas en el oficial y en el paralelo para contener la brecha, porque además hay una política de mover muy poco el tipo de cambio oficial contra la inflación", agregó.

Los riesgos del atraso cambiario

En este contexto, el atraso en el tipo de cambio oficial versus la inflación puede convertirse en una espada de Damocles para el Gobierno. Primero, porque el dólar libre al ubicarse por encima del "dólar tarjeta" incentivaría los gastos en el exterior y eso derivaría también en fuga de más reservas.

Por eso es que las últimas restricciones, que dejaron miles de argentinos varados, funcionará como un fuerte desaliento a la salida de turistas y, por lo tanto, esta balanza no se desequilibrará demasiado este año.

En cambio, sí preocupa el impacto de las mayores importaciones, porque si se incrementa la brecha, el tipo de cambio oficial pasa a ser barato e incentiva las compras al exterior mientras que desalienta las exportaciones.

En este marco, el Gobierno estaría evaluando restringir más las importaciones en los próximos meses con el claro objetivo de dosificar la fuga de divisas ante el menor ingreso de dólares del campo.

Según Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, las herramientas que tiene a mano el Gobierno para paliar esta situación son las mismas que ya viene usando como la recompra de bonos en dólares con reservas, la venta de bonos en pesos y después la intervención vía cuevas amigas para el dólar informal.

"Como positivo es que todavía cuenta con poder de fuego para intervenir en el mercado de cambios, porque justamente logró acumular reservas durante la primera mitad del año. Estas reservas aguantan quizás hasta las elecciones, pero por supuesto no están para pensar en un desarrollo a mediano plazo", explicó.

"En líneas generales seguramente habrá mayor presión sobre el dólar en los próximos meses, con un incremento en la brecha, pero no veo una disparada como hubo el año pasado", adelantó el economista.

Finalmente, otra de las estrategias que estaría evaluando el gabinete económico para llegar más que holgado a las elecciones y contener el dólar, según indican en el mercado financiero, sería la profundización de la colocación de deuda y hasta un incremento de tasas.

Como en 1989: la brecha cambiaria superó el 110%

Los datos indican que la diferencia entra la cotización oficial y la paralela es la más alta en 31 años.

Entre la oferta escasa y la demanda persistente, el tembladeral cambiario argentino marcó nuevos récords. El dólar blue superó los 160 pesos, con una suba de tres pesos en un día y arrastró tras él a los dólares financieros. Con este salto, la brecha es del 110%, la más alta de los últimos 31 años.

La última vez que la brecha entre el dólares informal y el mayorista estuvo en ese rango fue a mediados de 1989, cuando también había cepo, pero además, existían el desdoblamiento cambiario y la hiperinflación. Aunque la situación es hoy menos crítica, los analistas coinciden en que este gap potencia las expectativas de devaluación y golpea sobre las exportaciones y los precios.

Este jueves, el dólar mayorista se ubicó en 77,11 pesos, con el minorista promediando los 82,79 pesos y el solidario en 136,5 pesos, incluyendo los impuestos y recargos.

El contado con liqui y el MEP, los mecanismos legales para hacerse de divisas, llegaron a 153,2 y 140,9 pesos, con alzas de 1,9% y 1,4%, respectivamente. A diferencia de lo que ocurrió en las últimas ruedas, esta vez no hubo intervención masiva de organismos oficiales vendiendo bonos para hacer bajar las cotizaciones.

En la rueda de hoy se abrieron las silobolsas y aparecieron 100 millones de agro dólares, tras la zanahoria de la baja de tres puntos de las retenciones. Pero el aumento de la oferta no alcanzó para empardar la demanda y el Banco Central tuvo que vender entre 120 y 130 millones de dólares, según datos del mercado y terminó con saldo negativo.

El segmento de acciones y bonos tuvo una jornada más calma, con una suba de 1,7% para el Merval y una baja de 0,5% en el riesgo país.

Con estas cotizaciones la brecha llega al 105% y deja atrás el pico anterior, que se había registrado en 2014, cuando, también con cepo de por medio, había tocado el 89%. Desde que se endureció el cepo, la brecha creció 30 puntos.

El 105% actual no es récord absoluto. En los 70, Rodrigazo y crisis política de por medio, llegó al 350%.

En 1989, en medio de una coyuntura mucho más dramática que la actual, la brecha llegó a promediar el 110% en junio. Al escarbar en las razones por las que el gap encuentra referencia recién 30 años atrás, Fernando Marull, director de FMyA, pone el foco en el déficit fiscal. "Este año vamos a un rojo de 8,3%. La última vez que estuvo en ese nivel el déficit fue, precisamente, en el '89".

"En el '89 la brecha de 110% era el final de una etapa. Veníamos de una década perdida a nivel fiscal, monetario y cambiario, con planes de estabilización que fallaron y que terminó en la Convertibilidad", indica.

Marull destaca que la brecha actual "está reflejando el impacto de los excesos fiscales y monetarios que financian el déficit. A algún lado van".

¿Cuál es el impacto de la brecha en la economía real? Para Marull, "desordena todo el funcionamiento cambiario. Argentina necesita divisas y la brecha genera que los exportadores no quieran vender. Por el lado de la demanda, donde están los importadores, los ahorristas y los que tienen deudas en dólares, genera expectativas de devaluación altas. Históricamente, siempre que se cerró la brecha el que subió fue el oficial. No pasó nunca que se achique porque baja el informal".