El sistema permitirá reducir los costos de lanzamientos y que sean más rentables.
La agencia espacial china (CNSA) realizó con éxito el vuelo inaugural de un nuevo cohete llamado Larga Marcha 8, primer paso de una estrategia que busca desarrollar el primer lanzador reutilizable del país. Este método de lanzamiento es utilizado especialmente por la firma privada estadounidense SpaceX con su cohete Falcon 9.
La reutilización reduce el costo de los lanzamientos y los hace más viables desde el punto de vista comercial. Como explicó una vez Elon Musk, es la diferencia entre usar los aviones una y otra vez o volar una vez y desecharlos.
El Larga Marcha 8 despegó a las 12H37 locales (04H37 GMT) del centro de lanzamiento de Wenchang, en la isla de Hainan (sur), y puso cinco satélites en órbita predeterminada, indicó la agencia espacial china.
“La prueba tuvo éxito”, subrayó la organización en un comunicado, destacando que este cohete “llena un vacío” en la gama de los lanzadores Larga Marcha.
De mediana capacidad, puede transportar cargas útiles de al menos 4,5 toneladas en órbita heliosincronizada, según la CNSA. Se ensambla rápidamente, según los expertos, y por eso tiene fama de ser competitivo para los lanzamientos comerciales.
“El cohete Larga Marcha 8 lanzado no es reutilizable”, detalló Chen Lan, analista independiente, especializado en el programa espacial chino.
“Pero una versión reutilizable está siendo preparada y estará lista en unos años. Será similar al cohete Falcon 9 de SpaceX”, propiedad de Elon Musk, subrayó. Lo que explican es que este modelo será la base de uno nuevo, que podrá aprovechar múltiples partes para volver a utilizarlas.
China lanzó una sonda hacia Marte (donde debería posarse en mayo de 2021) y trajo a Tierra la semana pasada muestras de la Luna, algo no realizado por ningún país desde 1976.