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Reino Unido: estos son todos los símbolos de la coronación de Carlos III

En la ceremonia se usaron varios objetos históricos que datan de siglos. Coronas, cetros y un carruaje dorado.

Este sábado en la coronación del Rey Carlos III del Reino Unido se usaron una serie de objetos históricos de gran valor y significado.

Si bien cuando uno piensa en la monarquía automáticamente se viene la imagen de una corona, hay otros elementos que complementan la ceremonia.

El trono

El trono de madera donde se coronará a Carlos III es el mismo que usó el Rey Eduardo II y fue encargado por Eduardo I en 1296 para albergar uno de los símbolos más importantes, la Piedra de Scone que fue capturada de la abadía de ese nombre al derrotar a los escoceses.

No obstante, la roca fue devuelta a los escoceses en 1996 para ser exhibida en el Castillo de Edimburgo con la condición de que sea devuelta para las coronaciones.

Además de este trono, Carlos y Camila se sentarán en diferentes sillas que son de la Colección Real hechos para coronaciones previas y que fueron restaurados y adaptados para este reinado.

Las joyas de la corona

Son los ornamentos reales que se despliegan en la coronación entre ellos figuran una vasija de oro fundido con forma de águila en cuyo interior contiene el aceite con el que se unge al soberano; y la cuchara de la unción que es una pieza del siglo XII.

El Orbe Soberano: es una esfera que simboliza el mundo cristiano y representa el poder del monarca. Contiene una cruz y está dividido en tres secciones con bandas de joyas para cada uno de los continentes conocidos en el periodo medieval.

El orbe pesa 1,32 kilogramos y tiene esmeraldas, rubíes, zafiros, diamantes y perlas. Se coloca sobre la mano derecha del monarca.

Los cetros: son dos y fueron creados por el joyero de la corona Robert Vyner en 1661 para la coronación de Carlos II.

Por un lado, está el cetro con la cruz que representa el poder temporal del rey. Es una barra de oro en cuya punta tiene un Diamante Cullinan I con forma de corazón que fue agregado en el año 1901. Se trata de uno de los diamantes con más colores en el mundo.

Por otra parte, está el cetro con la Paloma, también llamada Vara de la Equidad y la Misericordia, que representa la espiritualidad del monarca. La paloma representa al Espíritu Santo.

Las espadas: durante la ceremonia hay tres espadas desenvainadas que apuntan hacia arriba en la procesión, son la Espada de la Justicia Temporal, la de la Justicia Espiritual y la de la Misericordia.

Los anillos: tras ser ungido con aceite, el arzobispo de Canterbury coloca el anillo en el dedo anular del soberano. Es una pieza con un zafiro octogonal de talla mixta en un engaste de oro recubierto con cuatro rubíes de talla rectangular y uno de talla cuadrada, ensamblados en una tira de oro para formar una cruz con un borde de 14 diamantes y un diamante en cada hombro con un aro de oro.

Las coronas

La Corona de San Eduardo es la que se usa para coronar al soberano. Fue creada para el Rey Carlos II en 1661, en reemplazo de la corona medieval que se había fundido en 1649.

Tiene una cruz, símbolo del mundo cristiano y está formada por un marco de oro macizo engastado con rubíes, amatistas, zafiros, granates, topacios y turmalinas y una especie de gorro de terciopelo morado.

La corona de la reina consorte por su parte tiene un rubí en un marco de oro y se hizo para la coronación del Rey Guillermo IV y de la Reina Adelaida en 1831. Fue usada luego por tres reinas consortes, la Reina Alexandra, esposa de Eudardo VII, la Reina María, esposa de Jorge V, y la Reina Isabel, esposa de Jorge VI, madre de Isabel II.

La Corona del Estado Imperial, es la que el monarca cambia por la Corona de San Eduardo al final del Servicio de la Coronación. Se usa en ocasiones ceremoniales como la Apertura Estatal del Parlamento.

Se hizo para la coronación del Rey Jorge VI en 1937, pero se basa en una corona diseñada para la reina Victoria en 1838 por los joyeros de la corona de la época.

Supertúnica y Manto Imperial

La supertúnica bordada de seda dorada fue confeccionada para el Rey Jorge IV en 1821 y usada también por Jorge V, Jorge VI e Isabel II. Se usan una vez que el monarca es investido por la unción. Simboliza la voluntad de dejar atrás toda vanidad para mostrarse desnudo a Dios.

El Manto Imperial se coloca por encima de la prenda anterior y es más similar a una capa, se considera la prenda más antigua que se usará en una coronación.

Todo esto va acompañado por un guante que se coloca en la mano derecha para sostener el cetro y se retira una vez que se sienta en el trono. El rey eligió el guante de su abuelo, Jorge VI.

El Rey Carlos III y su esposa Camila fueron coronados en una histórica ceremonia

El rey, de 74 años, y la reina consorte, de 75, fueron proclamados en la Abadía de Westminster, en el centro de Londres. Unos 2.300 invitados estuvieron presentes.

El Rey británico Carlos III y su esposa Camila fueron coronados este sábado en la Abadía de Westminster, en medio de una lujosa ceremonia que no ocurría en el Reino Unido desde hace 70 años y que no estuvo exenta de protestas, con la detención en las calles de manifestantes antimonárquicos.

El rey, de 74 años, y la reina consorte, de 75, llegaron al edificio religioso ubicado en el centro de Londres tras una breve procesión en carroza desde el Palacio de Buckingham. Pese a la persistente lluvia, miles de personas se agolparon a lo largo del recorrido para saludarlos.

Dentro de la Abadía de Westminster, unos 2.300 invitados presenciaron la ceremonia, entre ellos la primera dama estadounidense Jill Biden, el Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y los Reyes Felipe VI y Letizia de España, además de cientos de representantes de la sociedad civil británica.

Ante sus ojos, y los de millones de telespectadores, Carlos III y Camila entraron solemnemente, vestidos con capas ceremoniales, para ser consagrados en la cima de la monarquía británica, ocho meses después de subir al trono tras la muerte de Isabel II, que reinó durante siete décadas.

Aunque el rey quiso una ceremonia más moderna y sencilla que la de su madre, en un contexto de grave crisis por el elevado costo de vida, esta se desarrolla según un pomposo ritual prácticamente inmutable desde hace mil años, único entre las monarquías europeas.

Pese a la crisis, los monarcas utilizaron tres coronas engarzadas de diamantes y piedras preciosas, varios ropajes antiguos bordados con oro que el rey fue vistiendo en distintas fases de la ceremonia, tres cetros y un par de espuelas de oro.

En la parte considerada más sagrada de la ceremonia, el arzobispo de Canterbury, líder espiritual de la Iglesia de Inglaterra, de la cual el rey es el jefe máximo, ungió las manos, el pecho y la cabeza de Carlos III y de Camila, ocultos de la vista de todos por una pantalla.

La parte central del acto llegó cuando el arzobispo Justin Welby colocó sobre su cabeza la espectacular corona de San Eduardo, que solo se lleva en el momento de la coronación.

Sustituyendo el tradicional homenaje de los aristócratas, el religioso invitó a todas las personas a jurar lealtad al nuevo rey, una primicia histórica que busca la democratización de la ceremonia, pero que provocó fuertes críticas.

Afuera de la Abadía, miles de británicos y turistas se concentraron para presenciar el acto, muchos con banderas o vestidos con trajes con sus colores.

Algunos optaron por un lugar en la calle desde donde pudieran ver algo de la ceremonia, mientras que otros se reunieron en lugares designados para ver la transmisión en pantalla, como en el parque Hyde Park.

Durante la ceremonia, la multitud reunida en la Abadía de Westminster se unió en un coro de "Dios Salve al Rey" mientras el príncipe Carlos era coronado.

En su camino, la pareja real también pasó ante las pancartas amarillas del grupo antimonárquico Republic, en las que se lee "No es mi rey". Un grupo de estos activistas, incluído su titular, Graham Smith, fue detenido por protestar.

Una veintena de miembros del grupo ecologista Just Stop Oil fueron asimismo detenidos y esposados en la zona.

Esto "es algo que esperaríamos ver en Moscú, no en Londres", denunció Yasmine Ahmed, responsable de la ONG Human Rights Watch.

"Las protestas pacíficas permiten pedir cuentas a quienes están en el poder, algo a lo que el gobierno británico parece ser cada vez más reacio", dijo en referencia a una nueva ley aprobada esta semana, que concede mayores poderes a la Policía en protestas.

Acompañados por miles de militares y miembros de la realeza, los monarcas regresarán en una nueva procesión al Palacio de Buckingham, donde junto a su familia saludarán a la multitud desde el balcón.

Enrique, hijo menor de Carlos y enemistado con la familia real, asistió a la coronación sin su esposa, la estadounidense Meghan Markle, que se quedó en California con sus dos hijos.