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Por emisión monetaria podría haber más inflación en Argentina

Agosto no ha sido un mes fácil para el Gobierno nacional. El Banco Central sigue transfiriendo utilidades al tesoro y tendrían que volver a emitir dinero para tapar el déficit.

El día 5 de agosto, último dato oficial disponible, el BCRA emitió la cifra más alta del año vía transferencia de utilidades: 120.000 millones de pesos.

En lo que va del mes ya acumula 160.000 millones de pesos, acelerando notablemente la necesidad de emitir pesos para financiar el agujero del Tesoro nacional.

El peligro es que esta expansión monetaria termine impactando en unos pocos meses sobre el tipo de cambio y la inflación. La apuesta del Gobierno es que nada de esto suceda, al menos hasta las elecciones.

El BCRA está interviniendo muy activamente en el mercado de los "dólares alternativos". En julio pasado vendió más de 415 millones de dólares para contener la imbatible "brecha cambiaria". Es el mayor registro desde que comenzó a intervenir en octubre del 2020.

La brecha cambiaria también genera otro problema: la cantidad de pesos en circulación. Se sabe que los pesos excedentes son combustible para una suba de la cotización de los dólares ilegales, también llamado dólar blue.

En este aspecto, en los últimos meses el BCRA, a cargo de Miguel Pesce, aflojó el torniquete monetario y está inyectando cada vez más pesos en la economía criolla.

La institución bancaria está siendo más expansiva en un momento en que las expectativas están lejos de estar ancladas.

Más pesos en circulación puede ser más nafta para la inflación y para la brecha cambiaria.

Ojalá que no.

Gasto público: uno de cada 10 pesos va a subsidios de energía y transporte

Los subsidios corrientes acumulados a mayo fueron de 306.745 millones de pesos, con un aumento interanual de 94%.

Uno de cada 10 pesos que gastó el Estado nacional hasta el 31 de mayo de este año, sin contar los intereses de la deuda pública, fue a subsidiar las tarifas de energía y transporte, que están más bajas en Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense que en el resto del país.

Es uno de los puntos que señaló la Comisión de Energía de la Fundación Alem, ligada a la Unión Cívica Radical que, de cara a las elecciones legislativas de noviembre, presentó una lista de propuestas para trabajar dentro de la oposición.

Según los números de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública, recopilados por el consultor y docente Alejandro Einstoss, los subsidios corrientes acumulados a mayo fueron de 306.745 millones de pesos, con un crecimiento interanual de 94% nominal.

Representaron un 10% del gasto público primario hasta el quinto mes del año, mientras que el año pasado esa cifra alcanzaba al 7%.

De la misma forma, los subsidios devengados hasta el 31 de mayo de 2021 equivalían a un 0,83% del Producto Bruto Interno, monto similar al déficit financiero del Gobierno nacional.

Los consultores privados estiman que este año los subsidios treparán por encima de 9.000 millones de dólares.

Para la consultora Equilibra podrían llegar al 3% del PBI, cerca del récord de 3,9% que se experimentó en 2014.

Se destinaron principalmente al sector energético 231.629 millones de pesos, un 101% más que en los primeros cinco meses de 2020. Al transporte se direccionaron 61.139 millones de pesos, un 73% más que el año pasado. Finalmente, a empresas públicas se mandaron 13.978 millones de pesos, es decir, un 84% más que en 2020.

El 65% de los subsidios a la energía se concentraron en la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, conocida popularmente como Cammesa, una verdadera succionadora de fondos del Estado argentino.

Fueron para Cammesa 95.500 millones de pesos, un 79% más a lo destinado entre enero y mayo del 2020. Esa cifra llegó a la compañía para mantener congelado el precio estacional de la energía que las distribuidoras pagan a Cammesa.

No obstante, parte de esa friolera de plata fue usada para cubrir la diferencia entre lo que no pagan las distribuidoras y tienen que recibir las generadoras.

En marzo subió el déficit primario pero bajó el financiero

El déficit primario tuvo un aumento interanual del 78,1% nominal y del 26,2% en términos reales.

Por su parte, el déficit financiero, que incluye el pago de servicios de la deuda, registró una suba del 32,2% a valores corrientes pero una baja del 6,3% si se descuenta la inflación. Son datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso.

El déficit primario fue en marzo de $118.541 millones, con un aumento interanual del 78,1% nominal y del 26,2% en términos reales, en tanto el financiero, que incluye el pago de servicios de la deuda, fue en el mismo período de $154.220 millones, con una suba del 32,2% a valores corrientes pero una baja del 6,3% si se descuenta la inflación.

Los datos fueron difundidos por la Oficina de Presupuesto del Congreso con anticipación al informe que el Ministerio de Economía tiene previsto dar el martes 20 de abril a través de la Secretaría de Hacienda, si bien los números pueden diferir por utilizarse diferentes metodologías.

Entre las notas destacadas que surgen de la comparación del primer trimestre de 2021 con el mismo período de 2020 se observan importantes incrementos en los gastos de capital y de subsidios económicos, en este último caso debido al congelamiento de tarifas de servicios públicos.

Asimismo, las erogaciones destinadas al pago de jubilaciones y salarios del sector público mostraron caídas reales del 10,5% y 6,5%, respectivamente, ya que en ambos casos los aumentos nominales fueron inferiores a la inflación.

Inflación, dólar, déficit y PBI: qué esperan los analistas para el 2021

Los expertos redujeron sus previsiones de inflación para este año, mientras que mejoraron las estimaciones de PBI. Leve ajuste bajista del déficit esperado, pero no avizoran una caída del desempleo.

Las perspectivas sobre la economía en 2021 mejoraron levemente con respecto a las expresadas en febrero en la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de diario El Cronista.

La mejora se dio a partir de una reducción de las previsiones de inflación para todo el año, aunque sigue muy por encima de lo que espera el Gobierno, y leves mejorías en el plano fiscal y del PBI.

No obstante, lejos están las consultoras de pronosticar una recuperación genuina de la actividad económica, dado que el crecimiento del PBI de este año equivale al arrastre estadístico que deja la actividad en diciembre con respecto al promedio de 2020.

Además, el desempleo durante todo el año se mantendría en torno al 11%, bastante por encima de la cifra con la que comenzó el Gobierno de Alberto Fernández, con lo que difícilmente el ingreso verá una recomposición tangible en un año electoral tras la recesión histórica de 2020.

La principal variación de esta edición de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de diario El Cronista, de la que participaron analistas de 10 consultoras y centros de estudios entre el 15 y el 22 de marzo, tiene que ver con la inflación.

Mientras que en los últimos meses los pronósticos para todo 2021 oscilaban entre 45% y 50% con la aceleración inflacionaria iniciada en octubre, en esta oportunidad la mediana de las respuestas arrojó una previsión de 43%.

De todas maneras, sigue siendo una cifra mucho más elevada que la meta de 29% que estipuló el Gobierno en el Presupuesto 2021 y que todavía sostiene, a través del mentado acuerdo de precios y salarios con los que busca converger aumentos en esa magnitud, del intento del atraso del tipo de cambio oficial y la agudización de los controles de precios.

La intensificación de estas herramientas influyó en el ajuste de las previsiones, pero los analistas no dejan de echar en falta las señales en las políticas fiscal y monetaria que ataquen la raíz del problema, de ahí el escepticismo de que la inflación sea menor a la de 2020.

Para marzo, la mediana de pronósticos se ubicó en 3,8%, con lo que el primer trimestre cerraría en 11,8%. Para los meses siguientes ven una leve desaceleración: un 3,5% para abril, un 3,2% para mayo y un 3% para junio, con lo que el primer semestre cerraría con un 23% y llegaría a un 52% anualizado.

Evidentemente los analistas esperan que la desaceleración continúe en la segunda mitad del año, dado que un aumento promedio de 2,6% mensual llevaría la inflación al 43% que se desprende de la encuesta.

En tanto, para 2022 los pronósticos apuntan a una inflación de 38%, aunque lógicamente con un grado de dispersión mayor.

Dólar

Por otro lado, las expectativas sobre el tipo de cambio se mantienen: se espera que cierre el año en $115, en línea con el pronóstico de febrero, que había mostrado una importante baja respecto a los $126 que se esperaban en enero antes del anuncio del intento de aminorar la depreciación. Para 2022, la cifra esperada es de $166, siempre sin considerar el impuesto PAIS y el recargo de Ganancias que entre ambos le suman 65% al precio de compras minoristas.

PBI, déficit y desempleo

Más leves aún fueron las mejorías registradas en las previsiones sobre el PBI y sobre el déficit fiscal primario, dos variables macroeconómicas claves de cara a la estabilización.

Tras una caída de 10% en 2020, la actividad económica se recuperará un 6,5% este año, un poco más de los pronósticos anteriores, aunque menos que el 7% que espera el Gobierno como mínimo.

De todas maneras se trata de una cifra que equivale al arrastre estadístico que dejó diciembre, que superó en esa proporción el promedio de 2020 por lo que no se prevé más que el rebote natural de la actividad.

Para 2022 los pronósticos apuntan a un nuevo incremento del PBI, pero muchísimo más acotado, de apenas 2,2% que dejaría la economía 2% por debajo al promedio de 2019.

En cuanto al déficit fiscal, las previsiones apuntan a un rojo primario de 4,2% para todo el año, según la mediana de respuestas. Es una cifra levemente mejor a los últimos pronósticos, pero sigue lejos de representar una cifra que entusiasme a los analistas.

Para 2022, el déficit primario esperado es de 2,6%, según la mediana de previsiones, aunque algunas respuestas llegaron a rondar el 4%, lo que habla de la gran distancia que todavía hay del equilibrio fiscal.

Respecto al desempleo, las cifras siguen sin repuntar a pesar de los puntos de crecimiento del PBI adicionales que se registraron en esta edición de la EMEC.

Mientras 2020 cerró con un desempleo de 11%, tras un pico de 13,7% en el segundo trimestre, para este año los analistas esperan que se mantenga en ese nivel.

La mediana de respuestas para el primer trimestre apunta a un 11,6%, mientras que para fin de año se espera un 11,1%. Y el panorama puede empeorar con nuevas restricciones sanitarias que dañen la actividad económica y vuelva a traducirse en una pérdida de puestos de trabajo.

Sobre la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas El Cronista

La Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de diario El Cronista se realiza una vez por mes desde junio de 2016 entre varios de los más destacados analistas del mercado, incluidos bancos, consultoras, centros de investigación y asesores de inversión, a quienes se les pide que respondan Un formulario con una treintena de preguntas sobre 12 variables clave de la macroeconomía y las finanzas nacionales.

En la edición de este mes participaron LCG, Abeceb, FIDE, Fundación Capital, Seido, Management & Fit (M&F), Ecolatina, la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM (Enrique Dentice y Federico Favata), el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz y el Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación.

Inflación, déficit fiscal, dólar y PBI: qué dicen las primeras previsiones del año

Los analistas que participaron en la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas, que realizó diario El Cronista, coinciden en que la inflación superará ampliamente a la que calculó el Gobierno en el Presupuesto 2021.

Empezó otro año que promete ser complicado para la economía argentina y los analistas ya comenzaron a trazar sus proyecciones para el que se espera un ligero rebote de la histórica recesión de 2020 y un menor déficit fiscal, pero con una inflación bastante más alta a la que se padeció el año pasado.

Diez fueron las consultoras y centros de estudios que participaron de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista, realizada entre el 14 y el 22 de enero, que una vez más reflejó la fragilidad de los fundamentos de la economía argentina.

La mediana de las respuestas apunta a una inflación de 47% para 2021, más de 10 puntos porcentuales que la registrada en 2020 y cerca de 20 puntos más que la proyección oficial que figura en el Presupuesto 2021.

En tanto, la previsión para enero ronda el 3,7% y el dato interanual, el 38%, lo que prolongaría el nuevo nivel de aumentos que se viene observando del último trimestre de 2020, a medida que se flexibilizan las restricciones sobre la actividad y que se ajustan los programas de precios.

En cuanto a las cuentas públicas, los analistas esperan un déficit fiscal primario de 4,1% del PBI, según la mediana de las respuestas brindadas, una cifra levemente menor al 4,5% que estableció el Gobierno en el Presupuesto. Cerca de 3,2 puntos del rojo se financiará con emisión monetaria, mientras que el resto será en el mercado de capitales doméstico.

No obstante, el 6,5% de 2020 podría dejar un arrastre a la baja para el rojo de 2021, pero el equipo económico todavía tiene cautela para aventurar una cifra mucho más baja, al igual que los analistas.

En principio, la idea del Gobierno es mantener el gasto público o incluso incrementarlo en términos reales, pero sin prolongar el gasto de apoyo por la crisis del coronavirus y apostando a una recomposición de la recaudación.

En cuanto a la actividad, a la recesión cercana al 11% con la que cerrará 2020 los analistas esperan una leve recuperación de 4,6%, según la mediana de las respuestas, con lo que en el bienio 2020-2021 la caída será en torno al 7,5%. 

Se trata de una cifra similar a la que prevé el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estimó el martes una caída del PBI de 10,4% y ajustó su proyección de recuperación de 4,9% a 4,5%.

En tanto, las previsiones sobre el tipo de cambio apuntan a que la cotización oficial del Mercado Único y Libre de Cambios termine el mes en torno a los $ 92 y el final del año llegue a los $ 127, también muy por encima de los pronósticos del Gobierno.

La Encuesta de Expectativas Macroeconómicas El Cronista se realiza una vez por mes desde junio de 2016 entre varios de los más destacados analistas del mercado, incluidos bancos, consultoras, centros de investigación y asesores de inversión, a quienes se les pide que respondan un formulario con una treintena de preguntas sobre 12 variables clave de la macroeconomía y las finanzas nacionales.

En la edición de enero de 2021, participaron FIEL, la Escuela de Economía y Negocios de la Unsam (Dentice y Favata), LCG, Abeceb, el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz, FIDE. Management & Fit, Ecolatina, Fundación Capital y el Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación.

Argentina: los números que deja la economía del 2020

Tras un año marcado por la pandemia y el confinamiento, el Gobierno nacional se vio obligado a tomar medidas que ampliaron el déficit fiscal hasta niveles nunca antes percibidos.

Sin embargo, otras variables económicas se vieron golpeadas por razones exógenas al coronavirus. A partir del segundo semestre, la preocupación pasó a ser económica y no sanitaria.

Actualmente, la principal preocupación de ciudadanos y ciudadanas es la inflación y después el desempleo. Los datos se desprenden de un informe de la Consultora Analogías, que fue difundido por Marina Acosta, integrante de la compañía.

En el Gobierno ocurre algo similar: la inflación ocupa un lugar preponderante en el podio de prioridades a resolver, pero no es la única. Las variables dólar y déficit fiscal son dos escollos que tienen por delante y que aún no lograron domar.

Déficit histórico

Los analistas privados creen que el rojo primario del año que pasó rondará el 6,5% del PBI, con el financiero cerca de 8,6%. En el Ministerio de Economía estiman que el déficit primario será de unos 7 puntos del producto.

Se trata del déficit primario más alto en la historia de la Argentina y es el principal desafío que el Ministro de Economía, Martín Guzmán, se puso para 2021.

No obstante, la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner salió a disputar la velocidad de un eventual recorte en el déficit de cara al 2021, tal como dejó en claro en sus últimas apariciones públicas.

Dólar

La variable dólar también generó más de un susto durante el 2020. En enero, el dólar estadounidense cotizaba a un poco más de 60 pesos y ya regía el Impuesto PAÍS, aprobado en diciembre de 2019, y el cupo de 200 dólares por mes admitido desde octubre de el año pasado.

A mediados de octubre, la Administración Federal de Ingresos Públicos estableció un nuevo impuesto sobre de dólar: quienes compren dólares, además de pagar el Impuesto PAÍS, deberán pagar un 35% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales.

Al cierre del 2020, el dólar alcanzó los casi 90 pesos que, con ambos impuestos, ya tiene un valor aproximado de 148 pesos. De cara al 2021, el Gobierno no planea eliminar ninguno de los impuestos. Según estimaciones de los economistas, en mayo el dólar oficial podría tocar los 100 por unidad.

Argentina exportó en todo el 2020 lo mismo que China en 1 semana

Algunos funcionarios del Gobierno de Alberto Fernández y su jefa política, Cristina Kirchner, aseguran que "de la crisis se sale generando dólares genuinos vía exportaciones". Sin embargo, un reciente informe de la consultora Abeceb expuso que el mal desempeño que mostró Argentina en 2020 en el ítem exportaciones no sólo se explica por las condiciones que generó la pandemia a nivel global.

"Las condiciones económicas locales también tuvieron impacto sobre la evolución de las cuentas externas", explica el informe de la consultora del exministro de Producción de Cambiemos, Dante Sica.

El documento agrega además que "si nos comparamos con una economía cerrada similar a la nuestra, las exportaciones anuales de Argentina durante 2020 equivalen a algo más de 3 meses de exportaciones de Brasil, es decir, que nuestro principal socio comercial exporta en un trimestre lo que nosotros concretamos este año".

Si esto se traduce en números, las estimaciones de la consultora señalan que las exportaciones argentinas habrían disminuido un 15% llegando apenas a los 55.400 millones de dólares durante 2020, retrocediendo así a niveles de 2007, 2009 o 2015, tras cuatro años consecutivos de crecimiento.

Esta caída se ubica por encima de los promedios regionales, ya que para América Latina se espera una contracción en torno al 10,5%, mientras que las ventas externas del Mercosur caerían aproximadamente la mitad: -8,4%.

"Si nos comparamos con las principales potencias mundiales durante 2020, las diferencias son abismales: nosotros exportamos en 1 año lo que Estados Unidos exportó en 2 semanas o lo que China exportó en 1 semana", indica el informe de la consultora Abeceb.

En septiembre el déficit fiscal se multiplicó por 6

El déficit de Argentina creció 559% respecto del de igual mes de 2019. Tras dos meses en baja, en septiembre volvió a subir el déficit fiscal primario y casi duplicó al de agosto.

La consolidación fiscal que comenzó en el mes de julio tuvo un alto en septiembre luego de que el déficit fiscal primario anotara una suba del 87% respecto de agosto al superar los $167 mil millones, según informó este martes el Ministerio de Economía.

Con el fuerte crecimiento de septiembre, el déficit fiscal primario incluso superó los niveles de julio en un 7,5%. En la comparación interanual quedó 559% arriba del de igual mes del año pasado, aunque si se toma el resultado fiscal total, es decir el que también incluye el peso del servicio de la deuda, el aumento fue del 178,2%.

Si se descuenta la inflación, el déficit total o financiero anotó una suba del 103% interanual, incluso si tras la negociación de la deuda los intereses se contrajeron un 11,8%.

En septiembre, los ingresos públicos ascendieron a $445.625 millones, lo que implica un aumento del 34,3% interanual y en particular los ingresos tributarios crecieron 45,2%, acumulando así cuatro meses consecutivos de aceleración. "Cabe destacar que este crecimiento implicó una variación positiva en términos reales, hecho que no se observaba desde noviembre de 2019", remarcaron en el Ministerio de Economía.

El crecimiento del déficit respecto de agosto respondió en buena parte al incremento del gasto de capital en alcantarillado y agua potable de AYSA y a los subsidios energéticos para pagarle a Cammesa, mientras que las prestaciones sociales se mantuvieron prácticamente estables con una suba del 4,7% mensual.

En el mes, el gasto primario ascendió a $612.806 millones, es decir 71,6% más que en septiembre del año pasado y 17,4% más que en agosto.

Detalles de gastos e ingresos

"Las transferencias corrientes registraron un incremento interanual de $183.304 millones (+188,3% i.a.), de los cuales $151.312 millones fueron percibidos por el sector privado. Este incremento estuvo explicado significativamente por las erogaciones extraordinarias en concepto del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que ascienden a cerca de $71.500 millones. Por su parte, el incremento del monto destinado al Programa Alimentar y el apoyo a comedores escolares fue de casi $12.200 millones", detalló Economía.

En cuanto a las prestaciones de la seguridad social, las erogaciones totalizaron $214.322 millones, un 32,4% más que en igual mes del año anterior. En lo que refiere a Jubilaciones y Pensiones Contributivas el aumento fue de 33,8% y para las No Contributivas, del 20,3%.

Por su parte, las transferencias a las provincias crecieron un 266,9%. "Este impulso estuvo explicado por mayores Aportes del Tesoro Nacional por alrededor de $6.900 millones, convenios de asistencia financiera entre el Estado Nacional y provincias por $4.000 millones, asistencia vía el Programa SUMAR por $3.300 millones, vía financiamiento de cajas previsionales por $1.700 millones y la asistencia al Fondo Nacional de Incentivo Docente por casi $1.400 millones".

Por el lado de los ingresos, dentro de los tributos con mayor impulso, los derechos de exportación crecieron 47,5%, el impuesto a las ganancias aumentó 47,4% y bienes personales se incrementó 1.862,5% por el corrimiento de las fechas de pago.

En cambio, el IVA neto de reintegros y el impuesto a los débitos y créditos quedaron detrás de la inflación al mejorar 19,5% y 28,1% respectivamente en la comparación con igual mes del año pasado. Así y todo, muestran una aceleración en los últimos dos meses.

Respecto a las rentas de la propiedad, en Economía explicaron que estas registraron una caída de 10% "mayormente por una merma en las rentas de la ANSES a raíz de la suspensión del pago de cuotas de créditos otorgados con el objeto de morigerar los efectos de la crisis sanitaria y económica sobre las familias. A su vez, los recursos de capital mostraron una caída de 23,3% interanual por menores recursos disponibles de ANSES para el financiamiento del programa de Reparación Histórica".

Crisis por el Covid-19: el déficit fiscal se multiplicó por 10 en un año

A consecuencia de los meses de cuarentena casi total que atraviesa Argentina, los recursos tributarios cayeron y aumentaron los gastos sociales. El déficit fue de 251.287 millones de pesos.

En mayo, como consecuencia del segundo mes de cuarentena casi total, el Sector Público Nacional registró un resultado primario deficitario de 251.287 millones de pesos. Esto significa casi 10 veces más que el déficit de un año antes, a pesar de que la inflación en ese período se redujo a menos del 45%.

Se trata de un efecto directo de debilitación de los recursos tributarios y una escalada inevitable del gasto social para asistir a los más vulnerables en el marco de la pandemia.

Según un informe publicado por la Secretaría de Hacienda, los ingresos totales del Sector Público Nacional sumaron 328.120 millones de pesos, con una suba de apenas 2,4%. Además, señala que los ingresos tributarios "retrocedieron 3,3% respecto a mayo de 2019 (caída de 36,2% de los derechos de exportación, 7,9% de la recaudación de IVA, neto de reintegros, y 5,1% del impuesto sobre los débitos y créditos)”.

Asimismo, el pago de intereses de la deuda pública ascendió a 56.932 millones de pesos y elevó el rojo financiero a 308.219 millones de pesos.

Esto se da porque el gasto primario virtualmente se duplicó en los últimos 12 meses, y sumó 579.507 millones de pesos. Fue consecuencia, sobre todo, de "las medidas implementadas por el Poder Ejecutivo Nacional para sostener los ingresos de las familias ($80.000 millones), el empleo y la producción y compensar la caída de recaudación de las administraciones provinciales ($53.327) millones", según el informe de Hacienda.

El efecto negativo, sin embargo, estuvo disminuido en alguna medida gracias a los ingresos tributarios, los ingresos no habituales por el vencimiento anual de bienes personales declarados fuera del país, que ascendió a 2.705 millones de pesos, el cual subió 1.191%, y el impuesto PAIS, que el año anterior no existía y aportó 6.774 millones de pesos.