Las modificaciones que planteará el Gobierno nacional estarán enfocadas en dos iniciativas puntuales: la judicial y la tributaria.
La primera está vinculada a la ampliación de fueros federales para litigar y el armado de un consejo consultivo que prepare una propuesta de modificación del sistema de administración judicial.
"Las medidas están en proceso de ordenamiento. Son para reactivar la producción, sostener el empleo, pero también hay de fondo. Medidas estructurales", explicaron a este diario fuentes oficiales que pidieron mantener la discreción.
Al parecer, el Presidente Alberto Fernández tomará 60 medidas. Las expectativas están depositadas en la negociación con los acreedores, la actividad del Congreso con la ampliación de la moratoria y ley de quiebras.
En el plano internacional, el resultado del manejo de la deuda genera interés en organismos financieros y gobiernos de otros países. La pandemia está poniendo a prueba la gobernabilidad en los países y la capacidad de los dirigentes para reaccionar a tiempo frente a sociedades informadas.
Por ejemplo, en Chile, Sebastián Piñera no pudo controlar a sus propios aliados y votaron en su contra, permitiendo que se debilite el sistema de fondos de Pensión (AFP).
En los Estados Unidos, el emprendedor del momento, Elon Musk, afirmó que era tiempo de fijar una renta básica universal. Por otro lado, los millonarios del mundo piden pagar más impuestos. En Argentina, en cambio, es el Gobierno el que intenta rapiñar salvajemente a los contribuyentes y a los que trabajan.
Entusiasma al Gobierno la posibilidad de fraguar un acuerdo con los bonistas, el cual quite presión a las arcas del Estado en los próximos años. Así poder cubrir los compromisos del plan oficial. El Ministro Martín Guzmán enfrentará jornadas decisivas hasta el 4 de agosto, fecha de cierre para que los fondos adhieran o no, aunque podría haber nueva ingeniería en el ordenamiento de los tiempos.
El influyente diario Financial Times ha publicado en una semana dos artículos sobre el Presidente Fernández. Una entrevista y una columna. Eso marca el pulso internacional del difícil momento que atraviesa Argentina.
La Casa Blanca eligió a diario Clarín para transmitir un mensaje político a los funcionarios locales: "Yo hablo casi semanalmente con el Gobierno argentino sobre temas de mutuo interés, en particular sobre la negociación de la deuda, de la cual apoyamos una conclusión pronta que sea beneficiosa para la Argentina y sus acreedores. Al cerrar este capítulo, trabajaremos cercanamente con ellos sobre un nuevo programa con el FMI", expresó Mauricio Claver-Carone, asesor especial del presidente y director principal para Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. Un hombre de confianza de Donald Trump.
De las reformas calificadas como estructurales surgen dos iniciativas: la judicial y la tributaria. La primera está vinculada a la ampliación de fueros federales para litigar y el armado de un consejo consultivo que prepare una propuesta de modificación del sistema de administración judicial.
En cuanto a la reforma tributaria, el punto crítico apunta al esquema recaudatoria que rige en la actualidad. El sistema es regresivo, y repercute de manera desigual. Los lineamientos marchan hacia gravar patrimonio y riqueza, y no castigar a un empleado. El IVA que paga una niña o un niño en un barrio de emergencia termina solventando parte del presupuesto de la carrera de estudiante universitario de mejor posición económica.
Puertas adentro del Gobierno toma fuerza la idea de que el mundo convivirá con el coronavirus un largo tiempo. En todo caso, debe haber mejores controles. Los estudios preliminares no señalan aún una vacuna que pueda prevenir en tiempo cercano los contagios. La carrera por llegar a la cura ya está lanzada. Estados Unidos, Inglaterra y China son parte de la puja.
Las coaliciones Frente de Todos y Juntos por el Cambio experimentan tensiones, justamente porque son coaliciones. Pero la unidad prevalece en esta línea. Hacer política con personas no validadas internamente o socialmente resulta poco viable.
El presidente argentino busca el diálogo con las figuras que tienen compromisos de representatividad, desde gobernadores hasta intendentes. Y en el oficialismo hay matices pero también comunicaciones que no trascienden. Cuando Elisa Carrió pidió juicio político a Germán Garavano, Ministro de Justicia de Macri, fue celebrado porque hacía bien a la "diversidad de pensamiento".
Los ciudadanos en el mundo adquirieron el poder de acceder en tiempo real a la toma de decisiones de política públicas. En Argentina la última reforma de la Constitución fue en 1994, y se incorporaron institutos para que "el pueblo se exprese", pero esas iniciativas no se han usado.
Habrá que esperar el anuncio de Fernández. Será, casi seguro, luego de que se cierre un acuerdo con los bonistas y la deuda externa argentina deje de ser un látigo en la mano de Dios.