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G20: Argentina adhirió a la Alianza contra el Hambre y la Pobreza que impulsó Brasil

El Gobierno de Milei era el único miembro hasta ahora que no se había sumado a esta propuesta.

Argentina se adhirió en la Cumbre del G20 a la Alianza Mundial contra el Hambre y la Pobreza, una iniciativa impulsada por Brasil. El Gobierno de Milei era el único miembro hasta ahora que no se había sumado a esta propuesta.

Durante el inicio de la cumbre celebrada en Río de Janeiro, Milei y Lula Da Silva compartieron un frío saludo. Ambos líderes se estrecharon la mano y posaron para la foto oficial junto a la Secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la esposa de Lula, Rosângela Da Silva.

La "Fuerza de Tarea para la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza" busca establecer una unión mundial para reunir recursos y conocimientos. Su objetivo es implementar políticas públicas y tecnologías sociales eficaces para combatir el hambre y la pobreza.

El proyecto global está abierto a todos los países interesados, no solo a los miembros del G20.

La postura de Milei contrasta con la agenda ambiental y las políticas de distribución de la riqueza y equidad de género que Brasil impulsa.

Lula, considerado el principal "enemigo ideológico" de Milei en la región, busca revitalizar su presencia en la agenda geopolítica mundial en esta cumbre, que se lleva a cabo en un búnker en el Museo de Arte Moderno de Río, bajo la custodia de 20.000 militares y policías.

Entre los temas a tratar en la cumbre se encuentran los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, la Alianza Global contra el Hambre, la propuesta de una tasa a los superricos, la lucha contra el cambio climático, la transición energética y los desafíos de la Inteligencia Artificial.

OMS alertó sobre "la combinación tóxica de enfermedades, hambre y falta de higiene" en Gaza

La Organización Mundial de la Salud advirtió acerca de los peligros que se viven en el enclave palestino, más allá de los ataques israelíes.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director general de la Organización Mundial de la Salud, expresó su preocupación ante la "combinación" de enfermedades, hambre y falta de higiene que se produce en la Franja de Gaza, lo que generó "tasas vertiginosas" de brotes de enfermedades infecciosas en la población palestina.

A través de su cuenta de Twitter, el directivo señaló: "Estoy profundamente preocupado por la combinación tóxica de enfermedades, hambre y falta de higiene y saneamiento que enfrenta la gente en Gaza en este momento. El hambre debilita las defensas del organismo y abre la puerta a las enfermedades. Gaza ya está experimentando tasas vertiginosas de brotes de enfermedades infecciosas".

Un punto que destacó es que los casos de diarrea en los menores de cinco años son 25 veces más comunes que antes de la nueva escalada de violencia entre Israel y Hamás que comenzó el 7 de octubre.

"Estas enfermedades pueden ser letales para los niños desnutridos, y más aún en ausencia de servicios de salud en funcionamiento. Necesitamos un alto el fuego ahora", explicó.

Por otro lado, también se refirió al funcionamiento de los centros sanitarios del enclave palestino.

"Hasta hace dos días, Al Ahli era el último hospital en funcionamiento del norte de Gaza donde los heridos podían ser sometidos a cirugía. Pero nuestro equipo se ha enterado hoy de que sus quirófanos ya no funcionan debido al agotamiento o ausencia total de especialistas, energía, combustible, agua, alimentos y suministros médicos", explicó.

Y agregó sobre el delicado estado de los centros de salud en Gaza: "Esto ha dejado al norte de Gaza sin un hospital funcional. Sólo cuatro hospitales funcionan a un nivel mínimo y brindan atención muy limitada".

Tras el arribo del equipo de la OMS con insumos, se pudo observar "el inmenso impacto que los recientes ataques han tenido en nuestros centros de salud y las condiciones catastróficas que a las que se enfrentan los pacientes y trabajadores sanitarios".

"La OMS seguirá esforzándose por suministrar instalaciones sanitarias en el norte de Gaza. Pero sin medicamentos y otras necesidades esenciales, todos los pacientes morirán lenta y dolorosamente. Más que nunca, se necesita un alto el fuego humanitario", repitió Tedros en su mensaje.

Siempre fue el Día del Niño

No logro entender el uso ridículo del lenguaje. Ahora le llaman "Día de las Infancias". Advierto entonces que debo haber vivido equivocado y que son varias "las infancias" y no una sola.

Entiendo también que el progresista Joan Manuel Serrat debe haberse vuelto de derecha hace décadas, cuando en su canción dedicada a los niños dice: "Niño, deja ya de joder con la pelota. Niño, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca".

Si los progres de pseudo izquierda se me van a venir encima, pido también que arremetan contra el reaccionario Serrat, a quien elogian y citan a diario, acaso sin entenderlo.

Además, pregunto: ¿qué estamos festejando?, ¿hay algo para festejar? Según Unicef, 1.000.000 de chicos se privan de una comida diaria en Argentina.

A mi limitado y rudimentario juicio, un niño o una niña son ese ser pequeño y vulnerable a quien todos deberíamos cuidar para que su infancia, que entiendo es un periodo continuo e ininterrumpido de tiempo, sea lo más plena posible.

"Día de las Infancias" suena ridículo y hasta diría que confunde a los propios niños, quienes cada vez usan menos vocablos en su vida cotidiana porque los estamos condenando a un mundo estúpido y prejuicioso, conectados a pantallas de celulares que no ofrecen demasiado.

El prejuicio de hacerles creer que están discriminando si no hablan como estúpidos, con la "e" o con la "x" o con "@", es ocultarles el exquisito y rico lenguaje que ofrece el idioma español.

Es tan ridículo escuchar o leer que ponen "tod@s", "todes" o "todxs", que surge el deseo de volver a los bellos párrafos de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, o retornar a las narraciones de Borges, Saramago, Vargas Llosa, García Márquez y Andrés Rivera, regresar a leer el idioma bien escrito, bien expresado.

Es tanto el placer que se siente al leer un buen texto, que por cierto no se entiende esa estupidez ramplona de pretender meter a la fuerza una deformación propia de retorcidos sociales.

Quizá hay una parte del fenómeno que no estoy entendiendo, acaso deba volver a la escuela secundaria y empezar de nuevo.

Regresar al pupitre de aquella lejana infancia y esperar que alguna de las maestras progres, por lo general abonada al kirchnerismo ladrón, me explique cuál es el sentido del uso inclusivo de un lenguaje que ya, desde hace siglos, incluye todas las posibilidades y cuenta con una riqueza pocas veces vista en la historia de la humanidad.

FMI admitió impacto de la sequía pero ordenó que siga el ajuste en Argentina

La Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que "tiene el compromiso" de las autoridades argentinas de continuar por esa línea de ajuste y hambre para todos y todas.

El Fondo Monetario Internacional admitió el impacto que tiene la sequía en la economía argentina, pero insistió en la necesidad de ajustar las cuentas públicas, objetivo para el cual, dijo, tiene "el compromiso del Gobierno" de Cristina y Alberto Fernández.

"Hemos examinado las implicaciones de este shock, lo hemos acomodado parcialmente en la modificación del objetivo de acumulación neta de reservas internacionales, pero reconocemos que tenemos el compromiso del Gobierno de continuar afinando las políticas a la luz de las condiciones en las que se encuentran", sostuvo Kristalina Georgieva.

Georgieva sostuvo que "en la mitad del año pasado las autoridades argentinas se esforzaron por llevar a cabo una gestión prudente y cumplir con los objetivos del programa".

"También sabemos que Argentina se ha visto afectada por una grave sequía que ha socavado los resultados de la economía y perjudicado a la población, punto que ha complicado la labor de los responsables políticos", añadió.

Si bien reconoció los problemas, la titular del FMI no dio ningún indicio de flexibilización en el programa en curso y reclama que Argentina continúe con el ajuste para producir más pobreza en el país.

Puntualmente, el FMI pretende que se avance en la eliminación de subsidios y límites a la moratoria previsional.

Por la pandemia, el 15% de los niños pasó hambre y el 34% sufrió inseguridad alimentaria

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA alertó sobre el crecimiento de la pobreza, el aumento de la violencia en los hogares y un fuerte incremento en el déficit de atención sanitaria.

Fuerte aumento en la pobreza; incremento en el déficit de atención sanitaria y hasta aumento en los episodios de violencia intrafamiliar son algunos de los puntos que evidenció el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina en su reciente informe. Según explicaron, un 34% de los chicos sufrió inseguridad alimentaria y más de un 15% pasó hambre: los más afectados por esta situación fueron algunos partidos del Gran Buenos Aires, y regiones de Cuyo, Pampeana y Patagonia.

"Una proporción mayoritaria de los hogares argentinos vieron reducidos sus ingresos como consecuencia de la merma del empleo, la imposibilidad de trabajar y la reducción de los salarios", destacaron en el informe titulado "Nuevos retrocesos en las oportunidades de desarrollo de la infancia y la adolescencia", al tiempo que resaltaron que "los costos sociales y económicos desencadenados por la pandemia fueron muy elevados".

Según destaca el documento, el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorios impulsó un incremento significativo en la pobreza infantil, aunque se registró una estabilidad en la situación de indigencia, la cual fue contenida por los programas sociales dispuestos por el Gobierno. Sin embargo, la falta de presencialidad en las escuelas y comedores escolares se convirtió en una problemática.

En el último período interanual, entre 2019- 2020, el incremento registrado en la inseguridad alimentaria total fue de casi 4 puntos y alcanzó a un 34,3% de los nenes y adolescentes en el país.

En tanto, la situación más severa del riesgo alimentario, el hambre, alcanzó al 15,6%, con un aumento de 1,5 puntos. La suba en la vulnerabilidad en el acceso a los alimentos se profundizó en los nenes en edad escolar con el 36,4% en los adolescentes con el 35,4%.

En el Observatorio de la UCA destacaron, además, que el ingreso a la inseguridad alimentaria total o severa también evidenció un salto. En 2019, "un 11,2% de los nenes y adolescentes padecía IAS; mientras que en 2020 trepó a 15,1%, número que representa un incremento de casi cinco puntos.

Por último, en lo que respecta a la calidad de vida de los chicos en las casas, la atención sanitaria y la contaminación ambiental, los números se mostraron más que dispares y en algunos casos hasta alarmantes, ya que pese a que "mejoró el indicador de contaminación ambiental", las "consultas preventivas de la salud de las infancias experimentaron una regresión muy significativa".

Según destacaron, se registró una ausencia en los controles médicos preventivos, la cual se incrementó en casi 12 puntos y se ubicó en el 31%; mientras que en lo referido a la salud bucal ese número trepó a 23 puntos y escaló al 65%. "Un estudio propio, acotado al AMBA en plena pandemia, registró que un 30% de los niños/as habían postergado su vacunación y 44% su visita periódica preventiva al médico", señalaron los especialistas. Y añadieron: "El 60% de la infancia bonaerense depende de los servicios de salud estatales, que alcanza al 87% de la infancia en el estrato trabajador marginal y al 77% en los pobres en términos monetarios".

En lo que se refiere a la insuficiencia actividad física, desde la UCA explicaron que se evidenció un alza de 10 puntos en el comportamiento sedentario, que ahora alcanzó al 71,3% de los chicos/as entre 5 y 17 años.

Cada año se deshecha un tercio de los alimentos que se producen en todo el mundo

La cifra fue difundida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Esto equivale a 1.300 millones de toneladas de alimentos que no consumimos y descartamos a la basura.

El desperdicio alimentario es uno de los grandes problemas que achacan al planeta y a la humanidad en su conjunto. Mientras los índices de pobreza van creciendo, también lo hacen, a la par, las toneladas y toneladas de alimentos que desperdiciamos.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, se desperdician un tercio de todos los alimentos que se producen en un año en todo el planeta. Esto quiere decir que, al año, hay 1.300 millones de toneladas que descartamos sin consumir.

A nivel mundial, conocemos como "pérdidas de alimentos" a la reducción de la masa comestible de alimentos que se genera en las primeras etapas de las cadenas. Puntualmente, en la producción primaria, el transporte, el procesamiento, el almacenamiento y el comercio mayorista.

En cambio, nos referimos a "desperdicios de alimentos" cuando se deshecha comida en las etapas de comercio minorista e incluso en etapas de preparación y consumo, en servicios alimentarios institucionales, en sector gastronómico, en hotelería y en nuestros hogares.