Etiqueta: PBI

Las jubilaciones de privilegio le costaron al Estado un 4% adicional del PBI

Así lo señaló el Director de Protección Social del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, Rafael Rofman.

Los regímenes previsionales de excepción representaron en 2021 un gasto adicional equivalente al 4% del Producto Bruto Interno respecto del nivel promedio de las jubilaciones del régimen general, superior a todo el déficit primario y a lo que el Estado destinó para el subsidio de tarifas de electricidad, gas y transporte.

Así lo señaló el Director de Protección Social del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, Rafael Rofman, luego de que el Presidente Alberto Fernández y el Ministro de Economía, Martín Guzmán, declararan el propósito de revisar los regímenes jubilatorios del Poder Judicial y del servicio exterior.

Al referirse a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, Fernández había señalado que "de lo que se habla es de los regímenes especiales de privilegio, donde básicamente están los embajadores y jueces", aunque aclaró que no se incluía a los docentes.

"Me parece bien revisarlos, porque son injustos", sostuvo Rofman, uno de los principales especialistas en cuestiones previsionales, que se desempeñó a lo largo de dos décadas en el Banco Mundial.

De todas maneras, puntualizó que el problema del financiamiento previsional no se resuelve solamente con la revisión de esos dos regímenes, ya que si bien "son muy visibles porque tienen ventajas muy notorias", a su vez "son muy pequeños en función del gasto, con una incidencia que el año pasado fue de menos del 0,1% del PBI".

La jubilación promedio del régimen general es inferior a todas las de los regímenes de excepción, y solamente supera en un 53% al promedio de las pensiones no contributivas.

Los datos de la Secretaría de Seguridad Social de 2020 indican que los beneficiarios del régimen previsional del Poder Judicial eran 5.700 personas y los del servicio exterior 11.464 casos, el 6,5% de todos los regímenes especiales de la Anses y el 0,46% de todos los de excepción.

Sobre un total de 9.424.781 beneficiarios, corresponden al régimen general 5.694.440 (el 60,4% del total), en tanto la suma de regímenes de excepción se lleva el 39,6% restante, con 3.730.341 personas.

Rofman remarcó que "el año pasado se destinaron recursos por el equivalente al 10,5% del PBI para el total de jubilaciones y pensiones".

"Si se le hubiese dado a cada argentino mayor de 65 años un beneficio similar a la jubilación promedio contributiva del Sistema Integrado Previsional Argentino, el gasto hubiese sido de 6,3% al 6,4%. Es decir que el 40% de lo que se gasta en jubilaciones se destina a regímenes especiales o a dobles beneficios", explicó.

En ese sentido, indicó que "cada cual puede hacer la cuenta que quiera sobre el destino que se le podría haber dado a tantos recursos".

Por esa proporción, los jubilados y pensionados de excepción, a pesar de ser el 39,6% del total, representan el 54,7% del gasto.

La jubilación promedio del régimen general es inferior a todas las de los regímenes de excepción, y solamente supera en un 53% al promedio de las pensiones no contributivas.

En 2020, el haber promedio del régimen general fue tres veces menor que el de las fuerzas armadas y de seguridad federales, y casi la cuarta parte de los regímenes especiales de la Anses.

Pero la diferencia es mucho mayor si se consideran a cada uno de esos regímenes específicos, al punto que las jubilaciones del servicio exterior y del Poder Judicial son en promedio entre doce y catorce veces mayores, respectivamente.

Rofman admitió que es extremadamente complicado desenredar la maraña de regímenes excepcionales, "la última vez que los conté eran 177, no sé si ahora habrá más", dijo, al tiempo que señaló que su existencia se remonta a principios del siglo XX, nacidos en simultaneidad con el régimen general.

La creación de los regímenes de excepción, así como su permanencia, "tiene que ver con la dinámica de toma de decisiones políticas en Argentina", en la que "se van dando beneficios a sectores, sin que haya una estructura que defina a qué sector corresponde darle ese beneficio, sino que se le da a cada uno que lo demande".

Rofman reconoció que a lo largo del tiempo "hubo varios intentos por desactivar a los regímenes de excepción, pero no pudieron prosperar".

A juicio del especialista, el fracaso en los intentos por terminar con esos regímenes, además de las presiones de los sectores beneficiados, es por la falta de acuerdos políticos amplios para tomar una decisión cuyos frutos no se verán de manera inmediata.

"Cualquier reforma al sistema previsional muestra los beneficios al mediano y largo plazo, pero en el corto se sufren los costos políticos", admitió.

Al respecto, señaló que "para muchos, meterse con la Seguridad Social es como tocar el tercer riel del ferrocarril, porque al que lo hace, lo electrocuta y lo mata".

"Pero si no se hacen las reformas, la situación se agrava a lo largo del tiempo", alertó, por lo que instó a "generar algunos acuerdos políticos y entender que hay que hacer reformas ahora, pero que tendrán impacto en 10 o 20 años", debido a que los beneficios no se pueden modificar con retroactividad.

Suba del precio de commodities y guerra: un cóctel explosivo para la economía argentina

Si bien los negocios habían cambiado con el Covid-19, ahora todo vuelve a barajarse y dar de nuevo.

La guerra entre Ucrania y Rusia abre un escenario económico insospechado. Rusia avanza en el conflicto bélico, occidente le propinará duras sanciones económicas, que también le reportarán problemas.

Rusia es un gran proveedor de materias primas, la salida del mercado mundial les reportará grandes pérdidas a los millonarios rusos, pero esto también le generará un problema al mundo entero.

Los 4 productos más visibles, por su importancia, son el petróleo, gas, maíz y trigo, pero no podemos soslayar otros productos en que Rusia tiene influencia significativa.

Según la administración de información energética de Estados Unidos, Rusia ocupa el tercer lugar en la producción de petróleo luego de Estados Unidos y Arabia Saudita, y en gas el segundo lugar detrás de Estados Unidos.

También es uno de los productores más importante del mundo de diamantes, minerales y metales, como el platino, cobalto, níquel, aluminio, cobre y oro.

Rusia, por otro lado, es el primer productor de paladio, un componente indispensable de los convertidores catalíticos que se requieren para reducir las emisiones contaminantes de los automóviles que usan gasolina, cuyos precios al alza han impactado en la inflación americana.

Para la campaña 2021/22 Ucrania tenía proyectado producir 42 millones de toneladas de maíz sobre una producción mundial de 1.205 millones de toneladas. No es determinante en la producción, pero exporta 34 millones toneladas sobre una exportación mundial de 204 millones de toneladas.

En materia de trigo, la suma de Rusia y Ucrania producen 109 millones de toneladas sobre una producción total de 776 millones de toneladas, lo más sustancial está en el mercado de la exportación ya que exportan 59 millones de toneladas sobre una exportación total de 207 millones de toneladas.

A todo esto, hay que sumarle otros productos que no parecen relevantes, como el carbón pero que su participación en el mercado de la exportación es determinante.

Conclusiones

Las sanciones económicas van a cambiar el precio de todos los productos que mencionamos y harán un aporte más a la inflación mundial, restricción de mercadería y desaceleración en la tasa de crecimiento.

Todas las subas actuales se mantendrán en el tiempo mientras dure el conflicto. En la medida que la contienda bélica se resuelva y se disipen las sanciones, los precios se reacomodarán a la baja, produciéndose el natural descreme.

Los precios a un año, en los mercados de futuros, están como mínimo un 10% por debajo de los precios actuales. Por lo tanto, aquellos que puedan, deben aprovechar la suba de las materias primas.

Impacto en Argentina

Argentina tiene 52 millones de toneladas de soja entre campañas pasadas y a cosechar, 44 millones de toneladas de maíz entre el saldo de campaña 2021 y lo que se cosecharía en el año 2022, y cerca de 9 millones de toneladas de trigo. Esto implica 105 millones de toneladas a precios récord, sin embargo, increíblemente, Argentina tiene faltante de dólares.

Una buena propuesta sería que el Gobierno aproveche esta coyuntura para capturar dólares de la exportación, podría abrir una ventana de 15 días para bajar las retenciones de soja al 20%, y de esta forma incentivar a los productores a vender la soja que está en precios récord superior a los U$S 600.

El Gobierno se haría de dólares que los podría utilizar para restablecer las importaciones, ingresaría dinero fresco al fisco vía las retenciones que estarían al 20% y el productor tendría dinero para recomponerse de la sequía. Ganan todos y no pierde nadie. Ahora, la pregunta es, ¿tendrá el Gobierno la cintura para llevar adelante una medida de este tipo?

La suba en el precio del petróleo nos encuentra con un nivel de producción muy alto en nuestra cuenca, pero esto no implica que tendremos tranquilidad en los precios internos. Lo mismo ocurre con el gas, no nos autoabastecemos y paguemos las consecuencias de nuestra falta de inversión.

Argentina no estará exenta de problemas inflacionarios como el resto del mundo, el problema es que partimos de un piso del 50% anual, mientras que el resto de los países del mundo, en su gran mayoría, parten de niveles de solo un dígito.

Brasil, en este conflicto, está revaluando el real, eso es muy bueno para Argentina, ya que nos evita males mayores, sin embargo, con un contexto inflacionario muy grande por delante, Argentina tendrá que corregir su tipo de cambio.

En el año 2021 lo atrasó un 28%, que es la diferencia entre la devaluación del peso oficial del 22% y una inflación del 50% anual. Repetir esta experiencia nos haría un gran daño productivo.

La pandemia y la guerra generan un cóctel explosivo para una economía con tantos problemas estructurales como Argentina. Hay que acopiar cosas, olvidate de los billetes, lo importante es tener bienes, serán determinantes para poder seguir produciendo en forma normal.

El Ministro Kulfas estimó que el PBI crecerá más del 9% este año

En un video grabado en Glasgow, el ministro de Desarrollo Productivo expresó que el próximo año será el tiempo de "recuperar lo perdido con la pandemia" y exortó a los empresarios Pymes a "desarrollar un gran plan de crecimiento industrial".

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, estimó este martes que el Producto Bruto Interno crecerá este año "por arriba del 9%" lo que "nos hará recuperar lo perdido en 2020 con la pandemia", a la vez que convocó a "pensar un plan de desarrollo industrial para la próxima década".

Así se manifestó en un video grabado en Glasgow, Escocia, y reproducido en el marco del Segundo Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción organizado por Industriales Pymes Argentinos.

"Estamos saliendo de un momento difícil pero muy estimulante para Argentina. Cerramos un año con crecimiento liderado por la industria, que está produciendo 6% por encima de 2019 e incluso de 2018", dijo Kulfas.

A modo de balance de su gestión hasta el momento, el ministro indicó que "mediante un nuevo esquema de política industrial, con 150 medidas concretas pudimos poner a la Argentina de pie y que toda su industria empiece a producir en mayor escala".

Entre otras cuestiones, el titular de la cartera productiva puntualizó que "hemos recuperado el financiamiento productivo, más de 1.100.000 micro, pequeñas, medianas empresas y monotributistas accedan al crédito a tasas razonables, tasa cero incluso, con mesas sectoriales incluso".

"Tenemos mucho para festejar a pesar de las dificultades y muchos desafíos por delante. Los hemos invitado a participar de un gran plan de desarrollo industrial no para ver qué hacemos en los próximos meses sino toda la década sector por sector, rama por rama de la economía, discutiendo con pautas concretas, con metas y objetivos", precisó el ministro.

Y cerró exhortando a los empresarios Pymes "a desarrollar un gran plan de crecimiento industrial. Todos los sectores juntos para que cada espacio ofrezca lo mejor que tiene la política industrial no es una foto sino una película que debe ser construida día a día".

Dato Indec: el PBI creció 2,5% en el primer trimestre

La cifra es en relación a igual período de 2020, según datos del Indec. Construcción, industria manufacturera y comercio, los segmentos que más crecieron.

Además, marcó una mejora de 2,6% del Producto Bruto Interno respecto del último trimestre del año pasado. Así lo informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Se trata de un cambio de tendencia respecto de la variación del PBI el año pasado, que cerró con una caída de 9,9%. De esta manera la economía hilvanó tres trimestres consecutivos en terreno positivo.

Según el informe de avance del nivel de actividad, en el primer cuarto del año la economía se expandió impulsada por la producción en la Industria manufacturera, que creció 11,4% interanual; la Construcción, con un salto de 21,3%; y en menor medida el Comercio mayorista, minorista y el sector de reparaciones, con 9,8%.

Otras ramas de actividad con números positivos en el primer trimestre fueron la Pesca (6,5%), el rubro Impuestos netos de subsidios (4,8%); las Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (3,5%); la Intermediación financiera (3,1%) y el sector agropecuario (3%).

En la medición desestacionalizada versus el trimestre anterior, se registraron "subas en todos los componentes de la demanda agregada", informó el Indec.

Así, el consumo privado avanzó 2,9%, el consumo público (1,4%), la formación bruta de capital fijo (6,1%) y las exportaciones dieron un salto de 19,2%.

Entre los sectores con mayores caídas, sin dudas, Hoteles y restaurantes llevan la peor parte marcando un retroceso de -35,5% interanual.

Es producto del efecto de las restricciones a la circulación en el contexto de pandemia aún se hace sentir muy fuerte en estas actividades.

Industria farmacéutica

Por su parte, Indec también comunicó que la facturación de la industria farmacéutica creció 57,4% interanual en el primer trimestre de 2021.

En 2021 sólo 4 países sufrirán una caída en su economía

El Fondo Monetario Internacional actualizó sus proyecciones de crecimiento económico. Tras una abrupta caída en 2020, Argentina aparece entre los cuatro países de Sudamérica en los que más aumentará el PBI.

Después de la catástrofe económica generada por la pandemia de coronavirus, la gran mayoría de los países del mundo comenzará a recuperarse durante 2021.

Así lo demuestran las últimas proyecciones del FMI, que ubica a Argentina entre las naciones con mejor pronóstico de Sudamérica.

Pero el informe del Fondo Monetario Internacional también concluye que de aproximadamente 200 países, habrá 4 en los que el PBI seguirá cayendo durante este año: Venezuela, con una caída pronostica del 10%; Myanmar, cuyo PBI retrocedería 8,9%; Bután, con una baja del 1,9%, y Bielorrusia, con una disminución del 0,4%.

Tanto Venezuela como Myanmar, donde recientemente se produjo un golpe de Estado, atraviesan una profunda crisis política además de los problemas económicos que acarrean.

En el caso de Argentina, que fue una de las naciones cuya economía más cayó en 2020, será el cuarto país de Sudamérica con mayor crecimiento del Producto Bruto Interno este año, con un alza del 5,8%.

Los otros países que crecerán notablemente son Guyana, con 16,4%; luego Perú que crecerá un 8,5%; y Chile con un 6,2%.

En el caso de Guyana, volverá a ser el país con mayor crecimiento económico, al igual que en 2020. La explosión económica de esta pequeña nación ubicada al norte de Brasil se debe a la reconversión de su matriz productiva. Desde hace cinco años, se fue transformando en un país petrolero, con grandes inversiones, especialmente en plataformas marítimas.

Detrás de Guyana, a nivel mundial, el segundo país que tendrá un mayor crecimiento económico en 2021, según las proyecciones del FMI, será India, con un aumento del 12,5% del PBI, mientras que China completa el podio: el gigante asiático tendría un incremento del 8,4%.

Inflación, dólar, déficit y PBI: qué esperan los analistas para el 2021

Los expertos redujeron sus previsiones de inflación para este año, mientras que mejoraron las estimaciones de PBI. Leve ajuste bajista del déficit esperado, pero no avizoran una caída del desempleo.

Las perspectivas sobre la economía en 2021 mejoraron levemente con respecto a las expresadas en febrero en la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de diario El Cronista.

La mejora se dio a partir de una reducción de las previsiones de inflación para todo el año, aunque sigue muy por encima de lo que espera el Gobierno, y leves mejorías en el plano fiscal y del PBI.

No obstante, lejos están las consultoras de pronosticar una recuperación genuina de la actividad económica, dado que el crecimiento del PBI de este año equivale al arrastre estadístico que deja la actividad en diciembre con respecto al promedio de 2020.

Además, el desempleo durante todo el año se mantendría en torno al 11%, bastante por encima de la cifra con la que comenzó el Gobierno de Alberto Fernández, con lo que difícilmente el ingreso verá una recomposición tangible en un año electoral tras la recesión histórica de 2020.

La principal variación de esta edición de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de diario El Cronista, de la que participaron analistas de 10 consultoras y centros de estudios entre el 15 y el 22 de marzo, tiene que ver con la inflación.

Mientras que en los últimos meses los pronósticos para todo 2021 oscilaban entre 45% y 50% con la aceleración inflacionaria iniciada en octubre, en esta oportunidad la mediana de las respuestas arrojó una previsión de 43%.

De todas maneras, sigue siendo una cifra mucho más elevada que la meta de 29% que estipuló el Gobierno en el Presupuesto 2021 y que todavía sostiene, a través del mentado acuerdo de precios y salarios con los que busca converger aumentos en esa magnitud, del intento del atraso del tipo de cambio oficial y la agudización de los controles de precios.

La intensificación de estas herramientas influyó en el ajuste de las previsiones, pero los analistas no dejan de echar en falta las señales en las políticas fiscal y monetaria que ataquen la raíz del problema, de ahí el escepticismo de que la inflación sea menor a la de 2020.

Para marzo, la mediana de pronósticos se ubicó en 3,8%, con lo que el primer trimestre cerraría en 11,8%. Para los meses siguientes ven una leve desaceleración: un 3,5% para abril, un 3,2% para mayo y un 3% para junio, con lo que el primer semestre cerraría con un 23% y llegaría a un 52% anualizado.

Evidentemente los analistas esperan que la desaceleración continúe en la segunda mitad del año, dado que un aumento promedio de 2,6% mensual llevaría la inflación al 43% que se desprende de la encuesta.

En tanto, para 2022 los pronósticos apuntan a una inflación de 38%, aunque lógicamente con un grado de dispersión mayor.

Dólar

Por otro lado, las expectativas sobre el tipo de cambio se mantienen: se espera que cierre el año en $115, en línea con el pronóstico de febrero, que había mostrado una importante baja respecto a los $126 que se esperaban en enero antes del anuncio del intento de aminorar la depreciación. Para 2022, la cifra esperada es de $166, siempre sin considerar el impuesto PAIS y el recargo de Ganancias que entre ambos le suman 65% al precio de compras minoristas.

PBI, déficit y desempleo

Más leves aún fueron las mejorías registradas en las previsiones sobre el PBI y sobre el déficit fiscal primario, dos variables macroeconómicas claves de cara a la estabilización.

Tras una caída de 10% en 2020, la actividad económica se recuperará un 6,5% este año, un poco más de los pronósticos anteriores, aunque menos que el 7% que espera el Gobierno como mínimo.

De todas maneras se trata de una cifra que equivale al arrastre estadístico que dejó diciembre, que superó en esa proporción el promedio de 2020 por lo que no se prevé más que el rebote natural de la actividad.

Para 2022 los pronósticos apuntan a un nuevo incremento del PBI, pero muchísimo más acotado, de apenas 2,2% que dejaría la economía 2% por debajo al promedio de 2019.

En cuanto al déficit fiscal, las previsiones apuntan a un rojo primario de 4,2% para todo el año, según la mediana de respuestas. Es una cifra levemente mejor a los últimos pronósticos, pero sigue lejos de representar una cifra que entusiasme a los analistas.

Para 2022, el déficit primario esperado es de 2,6%, según la mediana de previsiones, aunque algunas respuestas llegaron a rondar el 4%, lo que habla de la gran distancia que todavía hay del equilibrio fiscal.

Respecto al desempleo, las cifras siguen sin repuntar a pesar de los puntos de crecimiento del PBI adicionales que se registraron en esta edición de la EMEC.

Mientras 2020 cerró con un desempleo de 11%, tras un pico de 13,7% en el segundo trimestre, para este año los analistas esperan que se mantenga en ese nivel.

La mediana de respuestas para el primer trimestre apunta a un 11,6%, mientras que para fin de año se espera un 11,1%. Y el panorama puede empeorar con nuevas restricciones sanitarias que dañen la actividad económica y vuelva a traducirse en una pérdida de puestos de trabajo.

Sobre la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas El Cronista

La Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de diario El Cronista se realiza una vez por mes desde junio de 2016 entre varios de los más destacados analistas del mercado, incluidos bancos, consultoras, centros de investigación y asesores de inversión, a quienes se les pide que respondan Un formulario con una treintena de preguntas sobre 12 variables clave de la macroeconomía y las finanzas nacionales.

En la edición de este mes participaron LCG, Abeceb, FIDE, Fundación Capital, Seido, Management & Fit (M&F), Ecolatina, la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM (Enrique Dentice y Federico Favata), el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz y el Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación.

Argentina entre los 4 países de América que sufrieron la peor caída económica en 2020

El PBI de Argentina durante 2020 cayó el doble que el resto de los países que integran el Mercosur. Más allá del "milagro" de Guyana, Paraguay fue el que tuvo mejores resultados en la región.

Con una caída del PBI del 11,8%, Argentina está entre las economías más golpeadas en 2020 por la pandemia en América, sólo superada por Venezuela (-25%), Perú (-13,9%) y Surinam (-13,1%). Además, entre los miembros del Mercosur, fue el que arrojó peores resultados.

En relación al Mercosur, el PBI de los otros países cayó la mitad que el de Argentina. Al respecto, Brasil retrocedió 5,8%, Uruguay 4,5% y Paraguay 4%. Específicamente, Paraguay fue el país que mostró la menor caída en Sudamérica en 2020, sin contar a Guyana.

El caso de Guyana es único en el mundo. A partir de la reconversión de su matriz productiva, transformándose en una nación petrolera, esta nación experimentó el mayor incremento del PBI durante 2020 de todo el planeta, con una suba del 26.2%.

Volviendo a Argentina, más allá de estar en desventaja con respecto a los otros países de la región, la caída de su PBI en 2020 fue similar a la de países de Europa con los que mantiene vínculos históricos, como España (-12,8%), Italia (-10,6%) o Francia (-9,8%).

Por otra parte, en el resto de países de Sudamérica, en Chile el impacto del coronavirus generó una caída del 6% en el Producto Bruto Interno durante 2020, mientras que en Colombia la baja de la economía fue del 8,2%; en Bolivia, del 7,9 y en Ecuador, del 11%.

Por otra parte, según los datos publicados por el Fondo Monetario Internacional, en uno de los principales países de América Latina, México, el PBI retrocedió 9%. La caída promedio del PBI en América Latina fue del 8,1%.

Dato Indec: el PBI cayó 4,3% interanual en el cuarto trimestre de 2020

En la comparación con el tercer trimestre de 2019 había crecido 4,5%, con subas en casi todos los componentes de la demanda agregada. El Ministro Guzmán espera un crecimiento base del PBI del 7% para 2021.

Argentina sufrió durante el año de la pandemia una caída de su PBI de 9,9% comparado con 2019. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.

El cuatro trimestre de 2020 registró una caída de 4,3% con respecto al mismo período del año anterior pero creció 4,5% en la variable desestacionalizada.

Comparado con el tercer trimestre, crecieron todos los componentes de la demanda agregada excepto las exportaciones: la formación bruta de capital fijo aumentó 17,3%, el consumo privado creció 4,2% y el consumo público se incrementó 1,3%.

Las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional estipulaban una caída superior al 11% en la economía nacional, por lo que las cifras oficiales quedaron debajo de ese número.

El organismo consideró que el derrumbe registrado a lo largo de todo el año pasado respondió a la disminución de todos los componentes de la demanda.

A lo largo del año pasado, los rubros más castigados fueron Hoteles y restaurantes que experimentó un derrumbe de casi 50% en la medición contra 2019 y también cayeron fuerte las exportaciones, el consumo interno y la inversión.

El PBI argentino cayó 10,2% en el tercer trimestre de 2020

La economía creció en el tercer trimestre con respecto al segundo, pero la caída, en lo que va del 2020, acumula un 11,8%.

El Indec informó este miércoles que la economía argentina sufrió una retracción de 10,2% en el tercer trimestre de 2020 en comparación con el mismo período del 2019.

A pesar de que el PBI creció con respecto al segundo semestre de este año, los malos resultados arrojan una caída acumulada del 11,8% en lo que va del 2020.

Desde el Ministerio de Economía destacaron que "se redujo casi a la mitad la caída, 10,2% interanual luego de caer 19% interanual en el segundo trimestre".

El crecimiento respecto al segundo trimestre fue impulsado por la Inversión, el Consumo privado y el Consumo Público. En esa comparación, el crecimiento fue impulsado por la Inversión, 42,9%; el Consumo privado, 10,2%; y el Consumo Público, 2,7%.

En el frente externo, las Exportaciones Netas contribuyeron negativamente debido a que cayeron las Exportaciones 1,4%, pero crecieron 10,9% las Importaciones.

Sin embargo, en la comparación interanual, se destacaron las caídas del Consumo Privado, 14,7%; la Inversión 10,3%; mientras que el Consumo Público se retrajo 6,5%.

Punto para Trump: a días de las elecciones, el PBI de Estados Unidos sube 7,4%

Un sorpresivo repunte de la economía de Estados Unidos en medio de la pandemia le arrancó una sonrisa a Donald Trump.

El Producto Bruto Interno de los Estados Unidos creció 7,4% en el tercer trimestre de 2020 comparado con el año anterior, y los subsidios semanales por desempleo alcanzaron los 751.000, una cifra por debajo de los cálculos oficiales, según informó el Gobierno norteamericano.

El repunte del PBI se produjo luego de la caída histórica del segundo trimestre que alcanzó el 9%, de acuerdo con la primera estimación de datos publicados por la Oficina de Análisis Económico, explicó la agencia Europa Press.

En la comparación interanual, el crecimiento entre julio y septiembre alcanzó un ritmo récord del 33,1%, después del hundimiento del 31,4% anualizado del segundo trimestre.

"El PBI real del tercer trimestre de 2020 está un 3,5% por debajo del nivel del cuarto trimestre de 2019", indicó la agencia estadística federal.

Sin embargo, el organismo advirtió que "los efectos económicos completos de la pandemia de Covid-19 no se pueden cuantificar en la estimación del PBI para el tercer trimestre, ya que su impacto generalmente está incorporado en datos de origen y no pueden identificarse por separado".

El Departamento de Trabajo, por su parte, dio a conocer también hoy las cifras de pedidos de subsidios por desempleo, que en la semana precedente fueron requeridos por 751.000 personas, una cifra inferior a la estimada por los analistas económicos.

Si bien el número de nuevas solicitudes de desempleo cayó desde su punto máximo en la primavera boreal, los totales semanales se mantuvieron en niveles históricamente altos a medida que las pequeñas empresas y las grandes corporaciones pierden personal en un intento de ajustar el tamaño en medio de la pandemia de coronavirus, según la agencia de noticias ANSA.

Hasta el momento se perdieron alrededor de 22 millones de puestos de trabajo cuando la pandemia devastó el país.