Etiqueta: UCA

Según la UCA, más del 50% de los niños argentinos son pobres

Según un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, el índice se ubicó en el 53,6% al cierre de 2025.

Más de la mitad de los niños y adolescentes permanece en la pobreza en Argentina, según los datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina con cierre en diciembre de 2025.

El informe que procesó Agencia Noticias Argentinas muestra que el 53,6% de los chicos entre 0 y 17 años no cubre sus necesidades mínimas de alimentación y ambiente social.

Este valor muestra un marcado descenso en los últimos dos años, impactado por una mejora en los ingresos de las prestaciones sociales.

Al inicio del Gobierno de Milei la pobreza afectaba al 62,9% de los niños y adolescentes. Ese porcentaje se redujo a 59,7% en 2024 y a 53,6% el año pasado.

La serie que presenta la UCA muestra que la mejor situación se observó en 2011 cuando la pobreza de este conjunto se redujo a 35,7%.

Los primeros saltos se dieron en 2018, 51,7%, y desde 2020 el porcentaje de chicos pobres se mantuvo por encima de 60%.

La baja de la inflación y la política de ingresos sociales del gobierno de Milei modificaron la tendencia.

La UCA presentó este miércoles los resultados del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia correspondientes al periodo 2010-2025.

El trabajo señaló que la cantidad de hogares que tienen niños y adolescentes entre sus miembros decrece de manera sistemática.

En 1991: el 56% de los hogares tenía miembros menores de 18 años mientras que en 2022 ese valor se redujo al 44%.

Para 2025, se proyectó que todas las jurisdicciones del país estarán por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 hijos por mujer.

El informe añade que el 42% del conjunto de chicos pobres vive en condiciones de insuficientes de saneamiento de vivienda, donde se incluye por ejemplo tratamientos de residuos y cloacas.

Otro dato relevante es que el 61,2% no tiene cobertura médica a través de obra social, mutual o prepaga.

La situación se agrava cuando se observa que el 82% no realiza actividades culturales extra escolares.

A su vez, el 18% presentó síntomas de tristeza o ansiedad, según sus adultos de referencia.

La incidencia es mayor en la adolescencia, 21,2%, y, dentro de este grupo, las mujeres adolescentes superan en riesgo a los varones, 24,7% frente a 18%.

Las desigualdades sociales son marcadas: el estrato muy bajo, 20,7%, registra el doble de probabilidades de experimentar malestar emocional que uno del estrato medio alto, 10,6%.

Además, la tristeza o ansiedad aumenta en un 46% la probabilidad de no aprender mucho en la escuela.

En lo que respecta a la formación, apenas la mitad tiene una computadora en la casa y solo el 16% tiene acceso a internet.

Por otra parte, sólo el 6,3% de los chicos escolarizados recibe algún tipo de ayuda económica para estudiar.

Según la UCA, un 36,3% de los argentinos está bajo la línea de pobreza

Los números son del tercer trimestre de este año y representan una caída de 9,3 puntos en relación con el mismo período del año pasado y de 8,4 puntos frente al tercer trimestre de 2023.

La pobreza en Argentina tocó al 36,3% de la población durante el tercer trimestre, según el informe del Observatorio de la Deuda Social que realiza la Universidad Católica Argentina en base a la Encuesta Permanente de Hogares. A su vez, la indigencia fue del 6,8%.

El documento, Estrés y bienestar en una Argentina en transición de la UCA, mostró que Argentina transitó un proceso de "ajuste más normalización", pero no un proceso de desarrollo.

Eso es porque si bien bajó la inflación, se ordenaron precios relativos, se redujo la nominalidad y el Estado recuperó capacidad fiscal, la cotidianeidad de millones de hogares sigue marcada por ingresos insuficientes.

También se ve afectada por menor calidad laboral, inseguridad alimentaria persistente y un nivel de malestar subjetivo que no encuentra piso.

Los números representan una caída de 9,3 puntos en relación con el mismo período del año pasado y de 8,4 puntos frente al tercer trimestre de 2023, previo a la asunción del Presidente Javier Milei.

Mientras que en 2024 la pobreza había llegado al valor más alto desde 2005, este año cayó a su nivel más bajo desde 2018.

Desde la UCA advirtieron que la caída que se ve en los números oficiales está inflada por cambios en la captación de ingresos de la EPH. Sin esa corrección, la baja sería considerablemente menor.

Agustín Salvia, Director del Observatorio de la Deuda Social, explicó: "No importa quién gobernó durante todo este periodo, hay un proceso agotado, un modelo que tenía déficit en producción, inversión y creación de empleo pleno. Se agotó desde lo productivo, lo económico y lo social".

La UCA cuestionó los datos de pobreza del Gobierno: la caída no sería tan pronunciada

El Observatorio argumentó que, desde el tercer trimestre de 2024, el Indec modificó la forma de medir los ingresos y el Índice de Precios al Consumidor no hace un registro sobre los cambios en los hábitos de consumo.

El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina cruzó al Gobierno por el dato que anuncia una baja de la pobreza al 31,7% y asegura que estaría sobreestimado en hasta un 5%.

Argumentaron que desde el tercer trimestre de 2024, el Indec modificó la forma de medir los ingresos y que el Índice de Precios al Consumidor no hace un registro sobre los cambios en los hábitos de consumo.

"Las cifras oficiales informadas en materia de ingresos y de pobreza, con base en la Encuesta Permanente de Hogares, están siendo raras, esto ocurre desde el tercer trimestre de 2024", señaló, Agustín Salvia, Director del Observatorio de la Deuda Social, en diálogo con Ámbito.

Para los analistas de la UCA, los datos sobre evolución de salarios, consumo y tasa de empleo no coinciden con la baja al 31,7% anunciada por el Ministerio de Capital Humano.

"Uno no puede estar en contra de que mejoren los índices, pero el Indec tiene que informar si hubo un cambio metodológico", planteó Salvia.

El último relevamiento llevado a cabo por la UCA reveló que el 47% de la población no tiene ingresos suficientes para cubrir los gastos del mes.

Esto se debe a que el pago de los servicios pasó a tener mayor incidencia en el salario, que el de los bienes transables.

Por más que la gente perciba mejores salarios, tienen que destinar más plata para pagar tarifas.

Eso indica que hay una mejora de ingresos, pero no así del consumo.

"Hay un cambio también en el sistema de precios y no está siendo actualizada la canasta básica", explicó el titular del Observatorio de la Deuda Social.

Según la UCA, la pobreza llegó al 49,9% en el tercer trimestre

Bajó desde el pico de 55% registrado en el inicio del año, pero sigue más alta que en 2023.

La pobreza alcanzó al 49,9% de la población, alrededor de 23 millones de argentinos, lo que representa una baja respecto del comienzo del año, aunque aún se encuentra por encima en la comparación interanual, de acuerdo con la medición del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.

A principio de año, con el efecto inicial del ajuste en los primeros meses de Gobierno de Javier Milei, la pobreza había llegado a casi 55% de la población, desde el 44,7% de fines de 2023.

Sin embargo, en el segundo trimestre el número empezó a revertirse y en el tercer trimestre retrocedió a 49,9% de pobreza.

En tanto, la indigencia pasó de 11,9% en 2023 a 12,9% en el tercer trimestre de este año.

En este contexto, se relevó que 29,4% de los hogares debió recortar el gasto en medicamentos; 29,9% no pagó tasas o impuestos; y 27,1% no pudo pagar algún servicio.

Agustín Salvia, Director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, dijo que "lo que estamos sufriendo hoy no es sólo el efecto de una política de ajuste sino el agotamiento de un ciclo económico que tiene más de 20 años" y consideró que "la política del actual Gobierno era de alguna manera necesaria".

Al presentar el informe a la prensa, sostuvo que las políticas de ajuste "se hicieron a un ritmo muy acelerado y con alto costo inmediato", aunque "tuvieron un impacto regresivo de menor profundidad de lo que podía esperarse".

Afirmó que "los datos tiene efecto estadístico de la caída de la inflación y que no haya caído el empleo, aunque sí creció la informalidad".

La baja de la pobreza "no necesariamente se expresa en mayores niveles de consumo" debido a que "hay un incremento del gasto en servicios", agregó.

Entre 2022, 2023 y 2024 aumentó la proporción de personas en situación de indigencia y pobreza.

Al analizar la pobreza e indigencia en la infancia, se relevó que actualmente 2 de cada 10 niños viven en pobreza extrema.

El 65,5% de los niños en Argentina viven en situación de pobreza y 19,2% en situación de indigencia.

Salvia observó que "hay una desinversión generacional" dado que en 2011 y 2012, el 40% de los niños eran pobres y hoy ese número asciende a 65,5%.

Se observó un incremento de la pobreza infantil en los estratos medios, pero sobre todo una mayor concentración de pobreza extrema en los estratos más bajos de la estructura social.

Los niños y niñas de hogares con menor capital social son los más sufrientes y afectados por la crisis.

Por otra parte, en Argentina urbana actual el 36,3% de los hogares reciben asistencia económica directa o indirecta por parte del Estado Nacional, provincial o municipal.

Si se calcula la situación sin Asignación Universal por Hijo, otros programas ni pensiones no contributivas, se estima que la indigencia ascendería a 23,2% y la pobreza a 55,4% de la población.

En este contexto, Salvia acotó que "buena parte del problema está en la estructura ocupacional. Argentina no genera buenos empleos".

Se observó un aumento del subempleo inestable, al que denominan changas, que alcanzó al 23,6% de la población económicamente activa; mientras que sólo 40% de la fuerza de trabajo tiene empleo pleno de derechos, con salario que cubre el costo de vida, estabilidad y aportes de seguridad social.

El deterioro de las oportunidades de empleo y de las remuneraciones se correlaciona con el aumento del porcentaje de ocupados que residen en hogares pobres, con marcadas diferencies entre estratos socioeconómicos.

De acuerdo con el relevamiento, el 35,3% de los trabajadores es pobre.

El Observatorio de la UCA advirtió que "no solo hay que estabilizar la macroeconomía, sino también proyectar un desarrollo con mayor productividad, empleo e inclusión social" y llamó a definir "políticas orientadas a fomentar la inversión, introducir nuevas tecnologías, multiplicar las exportaciones, recuperar el ingreso y hacer posible la creación de más y mejores empleos, junto a un cambio radical en el sistema de seguridad social".

Salvia sostuvo que "la tendencia de la pobreza es a la baja; es de esperar que la pobreza siga bajando y el Gobierno termine el año por debajo del último trimestre del año pasado".

"Esperábamos indicadores más graves. La sociedad argentina tenía reservas que no medíamos, que hizo que el proceso de crisis se viera amortiguado"; sin embargo, "tenemos problemas estructurales que la crisis actual no los resuelve y está abierto el futuro", concluyó.

La pobreza trepó al 52% en el primer semestre, según datos de la UCA

Además, aproximadamente el 18% de la población argentina se encuentra en estado de indigencia, tras el detalle de la Encuesta Permanente de Hogares.

Según los datos revelados por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, la pobreza se instaló en el 52% de la población argentina, mientras que el 17,9% en la indigencia durante el primer semestre. Se trata de los valores más altos desde el 2004.

Estos números corresponden al primer semestre del año, y muestran un aumento del 41,7% y 11,9% respectivamente, con lo publicado por el Indec el año pasado.

Además, el cálculo refleja un promedio entre los dos primeros trimestres del año, donde el ODSA destacó que la pobreza alcanzó al 54,9% en enero, febrero y marzo, mientras que un 49,4% fue alcanzado en los correspondientes a abril, mayo y junio.

En el caso de la indigencia, el 20,3% de la población se encontraba en ese estado durante el primer período, y al 15,9% en el segundo. Cabe destacar, que los datos provienen de la Encuesta Permanente de Hogares.

Los factores principales de estos niveles de pobreza e indigencia

El Director del observatorio, Agustín Salvia, declaró: ''Se recuperaron principalmente las clases medias trabajadoras, el segmento técnico profesional, con cierta calificación, en ramas dinámicas".

"Mientras tanto, los trabajadores del mercado de consumo, la industria y la construcción no recibieron aumentos salariales en la misma proporción que la inflación debido a la caída del nivel de actividad'', agregó.

A su vez, señaló que, tanto la pérdida de puestos de trabajo en el sector informal de la economía y el bajo salario en el sector privado son dos factores cruciales a la hora de los altos niveles de pobreza e indigencia. Además, aquellos que trabajan en dicho ámbito tienen una remuneración inferior a la canasta básica.

''El sector de los trabajadores informales pobres, que cayó en la indigencia y que depende en gran medida de los programas sociales, no se recuperó. Es en este contexto que se observa una mayor desigualdad entre los distintos sectores trabajadores'', dijo.

Por último, explicó que la caída de la inflación acompañada de un aumento en los salarios de los empleados formales del sector privado, que recuperaron solo parte de lo perdido en enero, febrero y marzo. En tanto, en el caso de los trabajadores del sector público y los informales, la recomposición fue menor.

Cifra alarmante: más de 5.000.000 de jubilados y pensionados están bajo la línea de pobreza

La cifra es alarmante y refleja la crítica situación económica que atraviesan los jubilados en Argentina, quienes se convirtieron en uno de los sectores más afectados por la fuerte inflación del primer semestre del año.

Según la Defensoría de la Tercera Edad, la canasta básica de un jubilado rondaría los $800.000 mensuales, mientras que la jubilación mínima en agosto de 2024 fue de $225.497. Aún con el bono de $70.000, que eleva el ingreso a $295.000, continúa siendo un número muy por debajo de lo que se necesita en el país para cubrir los gastos básicos.

Sin embargo, esta situación empeora ya que se suman 500.000 personas que cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor, que equivale al 80% de la jubilación mínima, y un millón de personas con pensiones no contributivas que perciben solo $220.000 mensuales.

En este sentido, Eugenio Semino, defensor de la tercera edad, reveló que la situación económica de los jubilados se observa en la malnutrición que sufren muchos de ellos.

Incluso, aseguró que entre el 80% y el 90% de los adultos mayores sufren de hipertensión y problemas de colesterol, pero sus jubilaciones les impiden acceder a los alimentos necesarios para cuidar su salud.

Además, este grupo enfrenta dificultades para comprar medicamentos y pagar servicios básicos como la calefacción, lo que contribuye a un deterioro general de su calidad de vida.

La pobreza alcanzó al 55% de la población en el primer trimestre del año, según UCA

Con los datos oficiales del Indec, y por aglomerado urbano, las estimaciones de la UCA ubican a la región de Gran Resistencia, Chaco, como la más pobre del país con una tasa del 79,5%.

El último informe de la Universidad Católica Argentina señaló que el 55% de la población es pobre y el 20,3% indigente. Lo cual significa que 1 de cada 5 personas es indigente, en el primer trimestre del 2024.

Las cifras surgen del análisis de la base de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec.

En su último informe, realizado en el período abril-mayo, el Observatorio se había acercado a la tasa de pobreza, 55,5%, pero sus cálculos respecto a la indigencia se ubicaron un tanto por debajo, 18,5%.

Con los datos oficiales del Indec, y por aglomerado urbano, las estimaciones de la UCA ubican a la región de Gran Resistencia, Chaco, como la más pobre del país con una tasa del 79,5%. La indigencia alcanza al 38,6% de la población. 

Le sigue Formosa con un 72% de pobres y Santiago del Estero, La Banda con casi 30% de indigentes. Pero la mayoría de las regiones tienen niveles de pobreza por encima del 50% y del 15% para la indigencia.

Por su parte, la que registra los menores niveles de la catástrofe social, aunque no la exime de la crisis general, es la Ciudad de Buenos Aires, el 25,5% de los porteños es pobre y el 8,5% indigente.

Niveles de pobreza en los aglomerados urbanos de Argentina

Gran Resistencia: 79,5%.
Formosa: 72,1%.
La Rioja: 68,0%.
Santiago del Estero/La Banda: 67,1%.
Concordia: 67,0%.
Partidos del GBA: 61,9%.
Gran Santa Fe: 60,6%.
Gran Tucumán/Tafí Viejo: 60,2%.
Gran San Juan: 58,0%.
Gran Catamarca: 57,3%.
Viedma/Carmen de Patagones: 57,1%.
Salta: 56,8%.
Rawson/Trelew: 56,5%.
Corrientes: 55,7%.
Posadas: 55,7%.
Jujuy/Palpalá: 54,1%.
Río Gallegos: 53,8%.
Río Cuarto: 53,5%.
Gran Mendoza: 52,5%.
Gran La Plata: 52,4%.
Mar del Plata/Batán: 52,2%.
San Nicolás/Villa Constitución: 52,2%.
Gran Córdoba: 50,7%.
Comodoro Rivadavia/Rada Tilly: 50,5%.
Gran Paraná: 50,5%.
Gran Rosario: 49,1%.
San Luis/El Chorrillo: 48,3%.
Ushuaia/Rio Grande: 47,6%.
Bahía Blanca/Cerri: 45,8%.
Neuquén/Plottier: 36,6%.
Santa Rosa/Toay: 36,2%.
Ciudad de Buenos Aires: 25,4%.
Total País: 54,9%.

Niveles de Indigencia por Aglomerado Urbano

Gran Resistencia: 38,6%.
Santiago del Estero/La Banda: 29,9%.
Concordia: 25,7%.
Partidos del GBA: 25,1%.
Formosa: 24,0%.
San Nicolás/Villa Constitución: 21,9%.
Gran Rosario: 21,4%.
Posadas: 20,7%.
Gran La Plata: 20,1%.
Gran Tucumán/Tafí Viejo: 19,7%.
Jujuy/Palpalá: 19,5%.
Gran San Juan: 19,2%.
Salta: 19,2%.
Gran Santa Fe: 18,3%.
Gran Córdoba: 16,8%.
Gran Catamarca: 16,4%.
Santa Rosa/Toay: 15,8%.
Rawson/Trelew: 15,4%.
La Rioja: 15,1%.
Corrientes: 15,0%.
Gran Mendoza: 14,2%.
Bahía Blanca/Cerri: 14,1%.
Comodoro Rivadavia/Rada Tilly: 14,1%.
Neuquén/Plottier: 14,0%.
Viedma/Carmen de Patagones: 13,6%.
Gran Paraná: 13,4%.
Río Cuarto: 13,2%.
Río Gallegos: 11,8%.
Ushuaia/Río Grande: 11,2%.
Mar del Plata/Batán: 10,2%.
San Luis/El Chorrillo: 9,0%.
Ciudad de Buenos Aires: 8,5%.
Total País: 20,3%.

La pobreza trepó al 55,5% y la indigencia al 17,5% en el primer trimestre, según la UCA

Los datos obtenidos de un estudio de la Universidad Católica Argentina advierten sobre un estremecedor crecimiento de los niveles de pobreza, que ya afectarían a casi 25.000.000 de personas en áreas urbanas del país.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, que viene midiendo indicadores socioeconómicos hace años, difundió este lunes un informe según el cual la pobreza trepó del 44,7% en el tercer trimestre del 2023 al 55,5% en el primer trimestre de este año, en tanto que la indigencia pasó del 9,6% a 17,5% en el mismo período.

De acuerdo al mismo estudio, la pobreza, que se determina por el valor de la canasta básica alimentaria, ya alcanza a 24.9 millones de residentes en áreas urbanas en el país, mientras que unos 7.8 millones de personas de ellos está sumergido en la pobreza extrema o indigencia.

"La inseguridad alimentaria total para áreas urbanas relevadas por la encuesta del ODSA-UCA, alcanza al 24,7% de las personas, al 20,8% de los hogares y al 32,2% de los niños, niñas y adolescentes", destaca un informe bajo el título Deudas sociales estructurales en la sociedad argentina.

"Por otra parte, se encuentran en una situación aún más grave, con inseguridad alimentaria severa el 10,9% de las personas, el 8,8% de los hogares y el 13,9% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA)", agrega.

"Al considerar el AMBA, los valores de inseguridad alimentaria total se ubican en el 26,4% de las personas, el 21,8% de los hogares y el 35% de NNyA. Al considerar la inseguridad alimentaria severa se ubican en 9,9%, 12,7% y 16,5%, respectivamente", expresa el documento elaborado por el observatorio de la UCA.

Asimismo, se advierte que "los elevados valores de privaciones alimentarias que sufre la población tratan de ser compensados con acciones realizadas desde los diferentes niveles del Estado".

"Considerando a los niños, niñas y adolescentes, el 42,6% de ellos reside en hogares que reciben la AUH+Tarjeta Alimentaria, el 50% asiste a comedores escolares, el 36,7% recibe caja o bolsones de alimentos de comedores y el 11,1% recibe caja o bolsones de alimentos de comedor no escolar; sumando muchos hogares más de un beneficio", se detalla.

En el relevamiento también se hace foco en la situación educativa, y en ese aspecto se destaca el dato de que el 23% de niñas y niños de entre 3 y 5 años no asiste a establecimientos educativos formales, el 0,4% de los que tienen entre 6 a 12 años no va a la escuela primaria, el 9,1% asiste con sobre edad a la escuela primaria y el 35,3% de los jóvenes de 18 a 29 años no terminó la secundaria.

"Estos indicadores expresan valores adversos, a pesar de que el sistema general de gestión pública, 80,7% de los alumnos de menos de 18 años, se ve fortalecido por la acción de la gestión privada, 12,6% en establecimientos privados laicos y 6,8% en establecimientos religiosos", se especifica.

Al poner la lupa en el mercado laboral, el sondeo revela que "el 32,5% de los ocupados son trabajadores que residen en hogares en situación de pobreza, el 30,9% de los ocupados trabaja en la economía social y, al considerar a la población económicamente activa el 26,5% tiene un empleo precario y el 24,3% un subempleo inestable".

Como contracara a un contexto de deterioro creciente en Argentina de los últimos años, se consigna que los índices de mortalidad infantil registraron mejoras entre el 2005 y el 2022, aunque el panorama es dispar y depende de en qué provincia se ponga el foco.

"La tasa de mortalidad infantil, de menores de 1 año y de menores de 5 años, presenta una mejora general a través del tiempo, 2005 a 2022, pero una mayor heterogeneidad entre la situación de cada una de nuestras provincias", afirma.

"En general, al considerar los datos por provincias, se observa que los altos niveles de mortalidad infantil tienden a correlacionarse con altos niveles de indigencia monetaria", se analiza en el informe del ODSA.

En Argentina, 6 de cada 10 niños y adolescentes son pobres según la UCA

Son datos de 2022. Unos 8,2 millones de niños, niñas y adolescentes viven en condiciones de pobreza o indigencia.

Seis de cada diez niños y adolescentes son pobres en la Argentina y unos 4,2 millones se alimentan menos que antes por la situación económica del país. Así lo advirtió un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina con datos correspondientes a 2022.

Ese año concluyó con un 61,6% de los niños, niñas y adolescentes de la Argentina por debajo de la línea de la pobreza, porcentaje que refleja que unos 8,2 millones no accede a la canasta básica total. De ese total, 1,6 millón vive en condiciones de indigencia, un 13,1% del total de la población de hasta 17 años.

Por otra parte, el relevamiento arrojó que el 31,4% de la población infantil y adolescente sufría de inseguridad alimentaria, entendida como el hecho de que en una familia se haya "reducido la dieta de alimentos en los últimos doce meses por problemas económicos", según la UCA.

En consecuencia, 4,2 millones de personas se alimentan peor que antes como consecuencia de la crisis económica: de ese total, 1,6 millón (12,3%) directamente sintió hambre.

Entre 2019 y 2022 creció casi veinte puntos la cantidad de niños, niñas y adolescentes cubiertos por la asistencia estatal, a través de, por ejemplo, la Tarjeta Alimentar.

Para la inseguridad alimentaria, la situación en el conurbano bonaerense es peor que en otros grandes centros del país: el 15% de los sufrió hambre en el último año. La pobreza infantil en esa región llega hasta 69,1%, mientras que el 16,3% de los chicos y no tienen cubierta la canasta alimentaria, de acuerdo con el relevamiento académico.

Según la UCA, "el balance es positivo en términos de un proceso de recuperación en relación con el deterioro experimentado en 2020 pero es claro que se registra un piso del 30% de la población infantil que carece de una alimentación suficiente y casi la mitad de esta experimenta privaciones graves".

Esa Universidad advirtió que la protección alimentaria aún resulta "insuficiente para erradicar el problema o incluso alcanzar niveles promedio similares a los de la década 2010/2019. El balance general del período 2010-2022, en materia de acceso a la alimentación es negativo".

En cuanto a niños y adolescentes que tienen que salir a trabajar como consecuencia de la crisis económico, la UCA señaló: "el trabajo en el mercado que en este caso se caracteriza por ser eminentemente urbano y como estrategia secundaria de sobrevivencia de los hogares, se estima que, en segundo semestre de 2022, alcanzó al 9,2%".

"Fue más elevada la incidencia en los adolescentes (19,7%), en el estrato trabajador marginal (10%), y en las áreas metropolitanas del interior del país y resto urbano interior (12,6% y 14,5%", añadió.

Indicó que "el trabajo doméstico y económico alcanza al 33,5% en la adolescencia y 6,4% en la niñez. Es similar por sexo, aunque en el caso del doméstico es mayor entre las mujeres y el económico entre los varones.

Argentina inviable: con 18 millones de pobres y 2 millones de indigentes, el país da señales de que así no va más

En el glosario del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio, los pobres significan lo mismo: ciudadanos frágiles a quienes se busca conquistar para arrebatarles el voto cada dos años. El resto es folclore criollo de una sociedad que decidió volverse sorda, ciega y muda: nadie escucha a nadie, nadie mira al otro y nadie escuchará el reclamo de los vulnerables vulnerados una y otra vez.

La historia argentina lleva décadas ofreciendo síntomas de inviabilidad. ¿Por qué seguimos haciendo lo mismo de siempre si nos ha ido tan pero tan mal? No se sabe.

Según la Universidad Católica Argentina, la pobreza alcanzó al 43,1% y afecta a más de 18.000.000 de coterráneos. En tanto, la indigencia en el país superó el 8%, lo cual indica que hay más de 2.500.000 indigentes.

Traducido en un lenguaje menos numérico y más coloquial: 4 de cada 10 ciudadanos está bajo la línea de pobreza. Además, hay otro dato que es demoledor: 1 de cada 10 personas es indigente.

A las cifras expuestas deberíamos agregar algo más doloroso: según un estudio de Unicef, 2 de cada 3 niñas y niños viven en hogares con ingresos insuficientes. Esto se traduce en un número cruento: 8.800.000 de niños viven en la pobreza.

Insólito: Argentina produce alimentos para 400.000 millones de personas, pero somos apenas 46.082.160 habitantes, ¿cómo se explica esto entonces? Inoperancia, la respuesta es esa, una Casta Política integrada por ineptos que toman medidas desacertadas y encuentran en su ego la respuesta ideal para alimentar sus delirios megalómanos y sus necesidades de acumulación patrimonial.

Traducido a un lenguaje popular: estamos gobernados por delirantes ladrones que albergan en su interior la vana ilusión de ser recordados como grandes estadistas. Algo que, desde luego, no sucederá: apenas si los recordamos como cacos ineptos o avezados delincuentes.

Pero para quien crea que esta rudimentaria nota de opinión no ofrece datos, vamos con más cifras: en los últimos 20 años hemos vaciado las reservas del Banco Central de la República Argentina, destruimos el superávit energético, abusándonos de los subsidios que favorecieron más a la clase alta y media que a los pobres.

Además, desde el inicio del siglo XXI, es decir, en los últimos 20 años, acumulamos una inflación del 23.000%, tocando este año el 100% anual.

Se puede ser tan inepto para gobernar un país rico: Sí, se puede porque según el Gobierno en Argentina está Primero la gente.

Obituario para un país inviable

En Argentina la historia indica que hay una tradición extraña: se castiga a quien invierte en la actividad privada, se hostiga a los emprendedores con una presión impositiva infranqueable, y a los productores del campo se los esquilma con una impiedad perversa.

Estamos labrando, año tras año, un futuro de pobreza y escasez. ¿Es eso lo que queremos dejarle a nuestros hijos?

Las generaciones venideras deberían condenarnos al exilio, porque estamos dejándoles un país en ruinas. Todos somos responsables: unos por no hacer, otros por hacer mal las cosas, algunos por robar y la gran mayoría de nosotros por dejar hacer a los gobernantes lo que nunca deberíamos haber permitido: vulnerar nuestros derechos y malgastar el dinero que les pagamos en concepto de impuestos.

En algún momento aparecerá un grupo de políticos o dirigentes que podrán leer el mensaje que nos está dejando esta Argentina inviable: así no va más.

El grito será estruendoso y la sensación de anarquía será insoportable: ojalá ese día estemos todos atentos para escuchar el llamado de la patria.

Según la UCA, la pobreza alcanzó al 43,1% y afecta a más de 18.000.000 de argentinos

Hay más de 18.000.000 de pobres en el país, 4 de cada 10 argentinos está bajo de la línea de la pobreza y uno de casa 10 es indigente. La cifra no mostró avances, pero preocupa.

La pobreza monetaria en Argentina alcanza al 43,1% de la población y la indigencia al 8,1%, según el último informe del Observatorio de Deuda Social de la UCA. El número no sufrió grandes variaciones contra 2021 pero Agustín Salvia alerta: "Estamos ante la tercera generación de pobres en el país".

El informe Deudas sociales en la Argentina urbana 2010-2022 analiza el tercer trimestre de 2022 y determina que en un año la pobreza pasó de 42,4% a 43,1% y la indigencia de 9% a 8,1%.

Con estos números hay que tener en cuenta dos cuestiones, un por lado la pobreza se mantuvo casi igual ya que "estadísticamente no es relevante el medio punto que creció la pobreza en 2022", estima el titular del ODSA, Salvia y por otro, la indigencia sí marcó un descenso, pero se le atribuye al aumento de los planes sociales.

Los números de la UCA no son comparables con los del Indec, pero la tendencia es similar. Según los últimos datos del organismo que dirige Marco Lavagna, la pobreza en el país en el primer semestre del año alcanzó al 36,5% y la indigencia al 8,8%, un número más cercano. Cabe destacar que los números muestran una leve baja contra 2020 año fuerte de la pandemia de Covid-19, pero siguen siendo altos: en el país hay más de 18 millones de personas bajo la línea de pobreza.

Pobreza e indigencia en Argentina 2022

"Bajo el escenario de postpandemia, la recuperación económica, el aumento de la ocupación, la caída del desempleo y los refuerzos en la asistencia social lograron atenuar o incluso revertir la tendencia creciente de los indicadores de indigencia y pobreza", explica el informe.

Y destaca que en un contexto inflacionario "no se evidencia un crecimiento exponencial" de estos indicadores. ¿La razón? El aumento de los planes y programas públicos para los sectores más vulnerables, que destacan no es una política a largo plazo. "El financiamiento de los pobres es un modelo insostenible", lanza Salvia.

En el cuadro puede observarse como hay una baja en la pobreza desde el pico de 44,7% durante 2020 y que el número actual sigue sobre los 40 puntos, marca que se superó en el año de ASPO. En cambio, la indigencia supera el 8% desde el año 2019.

En la combinación de variables se puede advertir que tanto como la pobreza como la indigencia golpea a personas vinculadas a segmentos bajos marginales e integrados y en el Conurbano Bonaerense. En términos etarios, los niños y adolescentes de 0 a 17 años son los más afectados.

Según estos datos el 61,6% de los niños es pobre en el país. La cifra está por encima del 60% desde la pandemia. En cuanto a la región, el 50,5% vive en el Conurbano bonaerense.

En cuanto a la indigencia el 13,1% de los niños vive en este estadio, seguido por las personas de 18 a 29 años (7,4%) y los mayores de 60 años (6,8%). Las cifras marcaron un caída marcada contra 2021.

"La pobreza monetaria viene aumentando en Argentina en términos tanto relativos como absolutos", destaca el informe. En un pequeño raconto: en 1974 la pobreza marcaba 6% (1,5 millón de personas), en los ’80 el piso fue del 20% (6 millones de personas), durante la convertibilidad entre 25% y 30% (no menos de 10 millones de personas). Actualmente, 40% de la población urbana es pobre.

Pobreza multidimensional

La pobreza multidimensional entrecruza datos de ingresos monetarios con carencias de derechos. Se analiza a la población en base a la privación de derechos relacionados con alimentación y salud, servicios básicos, vivienda digna, medioambiente, educación, empleo y seguridad social, y las relaciona con ingresos.

Según el informe, la crisis de 2018 da inicio a otra etapa signada por el deterioro de las condiciones de vida en general que se manifiesta por el incremento en privaciones monetarias y no monetarias que tuvieron como efecto un fuerte incremento de los niveles de pobreza multidimensional y pobreza estructural.

En este periodo se observa fundamentalmente las personas que no eran pobres por ingresos, pero presentaban alguna privación no monetaria. También se registra un incremento de los hogares sin carencias no monetaria pero que cayeron bajo la línea de pobreza particularmente como efecto del deterioro de los salarios reales. 

"Estamos ante una caída sostenida del salario real que genera más pobreza, sumado a que no hay nuevos empleos genuinos", insiste Salvia.

En este sentido la pobreza multidimensional en Argentina alcanza al 39,9% de las personas, es decir son pobres por ingresos y tiene algún tipo de privación no monetaria.

¿Pobreza real del 50%?

La UCA realizó además una medición de la pobreza y los planes de asistencia del Estado que crecieron con la pandemia de Covid-19. Se implementaron mecanismos compensatorios como IFE, bonos extraordinarios a AUH y Tarjeta Alimentar y refuerzos en la entrega de viandas y bolsones de alimentos.

Pero desacatan que la cobertura de los programas sociales es superior a la existente en la prepandemia. Específicamente, en el año 2022 "se incrementa, en términos interanuales, la proporción de hogares perceptores de transferencias monetarias o asistencia alimentaria directa".

Así en 2022, sin planes sociales la pobreza llega al 51,1% de las personas y el 40,4% de los hogares tiene cobertura de algún tipo. Los números muestran el papel creciente de la asistencia social en la capacidad económica de los hogares.

Cabe destacar que esa ayuda a los hogares pasó en 24,4% en 2010 a sus actuales 40,4%. Casi se duplico en 12 años. El periodo más alto fue en pandemia (47,3%) y el más bajo precisamente cuando comienza el ciclo de análisis.

¿Qué pasó con los gobiernos de Cristina y Macri?

"A diferencia de lo que se cree, las tasas de pobreza monetarias tuvieron sus mejores momentos recién en la segunda década del siglo XXI", afirma la UCA es que hubo mejora real de la pobreza en dos periodos. La primera entre los años 2011 y 2012, bajo la gestión de Cristina de Kirchner, y la segunda entre el 2017 y 2018, en el Gobierno de Mauricio Macri.

"Estos momentos de relativa euforia, bajo gobiernos de muy diferente orientación, con distintas recetas económicas y ambos con promesas de progreso sostenible. En ninguno de ambos casos, las mejoras logradas en el bienestar social fueron sostenibles", se lamentan.

Por ello, Salvia concluye: "Estamos ante la tercera generación de pobres en el país, por la falta de un modelo sostenible en base a la creación de empleo genuino".