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El Presidente Milei reafirmó su plan de "emisión cero" y aseguró que la inflación "será exterminada"

El presidente aseguró que la base monetaria del Banco Central "quedará constante" debido al plan de emisión cero. Y aseguró que permitirá eliminar a la inflación.

El Presidente, Javier Milei, reafirmó que seguirá adelante con su plan de emisión monetaria cero para frenar los aumentos de precios y prometió que "tarde o temprano la inflación será exterminada".

En medio de una fuerte recesión, con la industria cayendo un 20,4% en junio y cerca de 200.000 empleos perdidos, el Gobierno apuesta a profundizar el plan económico de la mano de una retracción de las partidas presupuestarias durante el 2024.

La propuesta del presidente, sostenida en base a la reducción del déficit fiscal y el esquema monetario, incluye el saneamiento del Banco Central con su programa de emisión cero.

Pese a los cuestionamientos de parte de economistas afines, el mandatario defendió el esquema anunciado por el Ministro de Economía, Luis Caputo, y el Titular del Banco Central, Santiago Bausili, y aseguró que no habrá un aumento de la base monetaria y que, como correlato, la inflación "será exterminada".

"Les dejo una cuenta. La base monetaria amplia es de 34 billones, la cual quedará constante dado el programa de emisión cero. A su vez, el superávit fiscal implicaría una contracción de la base de por lo menos 9 billones. Por lo que quedan 25 billones, mientras que sólo con el pago de impuestos se demandan 12 billones", aseguró el Presidente Milei.

A continuación, defendió al titular del Palacio de Hacienda respecto a sus declaraciones sobre la moneda local.

"Cuando Caputo nos dice que el peso se convertirá en un bien escaso tiene razón". Y prometió: "Más tarde o temprano la tasa de inflación será exterminada", para luego cerrar el tuit con su clásico "Viva la libertad carajo".

Bausili: "Vamos a reemplazar los pasivos del BCRA por los del Tesoro, para darle más autonomía a la entidad"

El titular del Banco Central precisó las nuevas definiciones de política monetaria que tomará el organismo.

En conferencia de prensa junto al Ministro de Economía Luis Caputo, Santiago Bausili anunció las definiciones paulatinas que tomará el Banco Central de la República Argentina para un nuevo período de política monetaria, que priorizará limitar la emisión. El ente convocó a un reunión a las bancas privadas para el próximo lunes.

"Vamos a reemplazar los pasivos del BCRA por los del Tesoro y será el Tesoro el que pagará los intereses. El BCRA va a seguir administrando la política monetaria, pero ya no sufre la consecuencia de que el movimiento en la tasa de interés resulten en mayor emisión monetaria", señaló Bausili.

"Esos movimientos van a terminar en mayor endeudamiento del tesoro. Es decir, el Tesoro se compromete doble a su performance fiscal", afirmó el titular del organismo financiero nacional.

En ese sentido, consideró que la decisión "le devuelve autonomía al BCRA, que puede fijar la tasa de interés sin preocuparse por el daño que puede causar sobre su propio balance".

El funcionario anheló que pueda "moverse cómodamente a una tasa positiva en términos reales y lo único que hace es apostar a un equilibrio macro que estará solventado por la performance fiscal. Esta es la herramienta que el BCRA tiene para enfocarse en su principal objetivo, eliminar la inflación".

"Con el objetivo de reducir al mínimo posible la emisión monetaria, el BCRA transferirá la deuda remunerada al Tesoro Nacional, que abrirá un proceso de captación de financiamiento externo que permita afrontar las responsabilidades que se vencen en el corto plazo. Va a existir una letra de regulación monetaria a la que van a acceder los bancos para colocar sus excesos de liquidez", indicó.

Qué son las Leliq y por qué son un problema para la economía

Son el grueso de la deuda remunerada del Banco Central de la República Argentina, que ya supera los 22 billones de pesos y aumentó más de 385.000% en los últimos 20 años.

Durante el reciente debate presidencial, Javier Milei le preguntó dos veces a Patricia Bullrich qué pensaba hacer con las Leliq, denominación de las "Letras de Liquidez" del Banco Central.

Las Leliq son promesas de pago del Banco Central a los bancos, para manejar la liquidez del sistema y evitar que la monetización, emisión de dinero, del déficit fiscal presione aún más la demanda de bienes o de dólares.

En vez de permitir que los bancos hagan circular ese dinero, el Banco Central les paga una "tasa de política monetaria", hoy del 118% anual, para que las tengan en Leliq y otros "instrumentos de política monetaria", como los llama la propia entidad.

Construye así una suerte de represa para atrapar esa liquidez y evitar que inunde la economía, generando más inflación y más devaluación.

En los años 80, antes de la escalada que derivó en la hiperinflación de 1989, el Banco Central hacía algo parecido vía los llamados "depósitos indisponibles": prohibía a los bancos prestarlos, a cambio de una tasa de interés.

El origen

Cuando a principios de 2002, tras el estallido de la convertibilidad, la disparada del dólar amenazaba con una nueva hiperinflación, el entonces presidente del Banco Central, Mario Blejer, lanzó las "Letras del Banco Central".

Así, con tasas superiores al 100% anual, Blejer y el entonces economista, jefe del Central, Eduardo Levy Yeyati, hicieron más atractiva la tenencia de pesos.

Las Lebacs vieron la luz el 13 de marzo de 2002. Mediante un esquema monetario "extremadamente rudimentario", como el propio Levy Yeyati recuerda en el libro La resurrección, los depósitos voluntarios en un sistema bancario que pocos meses antes había sido sacudido por el "corralito", subieron de $90.000.000 a $700.000.000 entre marzo y mayo y a fines de ese año ya eran de $7.000 millones.

Así se pudo frenar e incluso hacer retroceder al dólar: de $3,80 en marzo/abril de 2002 a $2,82 el 25 de mayo de 2003, cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia de la Nación. Por entonces, el stock de Lebacs, el "pasivo remunerado" del Banco Central, era de $5.709 millones, equivalente a U$S2.024 millones.

En los poco más de doce años y medio de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner, esa deuda siguió aumentando. El 10 de diciembre de 2015, cuando asumió Mauricio Macri, era de $323.935 millones, esto es, un 5.574% más. En dólares, había pasado a de U$S2.024 millones a unos U$S36.000 millones al tipo de cambio oficial y a entre U$S26.000 y U$S27.000 millones al tipo de cambio libre.

Durante la gestión macrista los pasivos remunerados siguieron creciendo, por las muy altas tasas de interés con que el gobierno pretendió combatir la inflación y alentó, en cambio, el llamado carry trade de inversores y fondos de inversión que entraban con divisas en busca de altos intereses en pesos para volver a convertirlos a dólares.

Cuando el aumento de las tasas de interés internacionales y la sequía que afectó la campaña agrícola 2017/2018 provocó una estampida de inversores y una sequía de crédito internacional que llevó al gobierno a buscar refugio en un megacrédito del Fondo Monetario Internacional.

Parte de la deuda fue transferida al Tesoro, el Banco Central dejó de emitir Lebacs y empezó a emitir Leliq, pero solo entre los bancos. La masa de Leliq volvió a crecer rápidamente, a medida que el Central aumentaba las tasas para combatir la inflación.

Leliqs y jubilados

El 28 de julio, dos semanas antes de las PASO, el candidato Alberto Fernández dijo por TV que de llegar a la presidencia daría un aumento del 20% a los jubilados con los intereses, que dejaría de pagar de las Leliq.

El 10 de diciembre de 2019, cuando asumió el actual gobierno, los "pasivos remunerados" del Banco Central sumaban $1.092.660 millones. Redondeando, y en breve, $1.100.000.000.000.

Luego el gasto en jubilaciones perdió respecto de la inflación y la masa de Leliq explotó.

Los "pasivos remunerados" eran al jueves pasado, 28 de septiembre, de poco más de $22.000.000.000.000 contando Leliq y Notaliqs, Pases y una miríada de otros instrumentos, incluidas Lebacs.

El Banco Central, cuya misión es preservar el valor de la moneda, llegará a diciembre "absolutamente quebrado", dijo el economista Aldo Abram, en una reciente entrevista concedida al diario Infobae.

El Banco Central emitió casi medio billón de pesos después de las PASO

En lo que va del año va acumulando una expansión monetaria de $1.300.000.000.000, mientras la deuda remunerada supera los $18.900.000.000.000.

El domingo 13 de agosto, se conocieron los resultados finales de las elecciones primarias. El lunes 14 de agosto, el Banco Central decidió ajustar el tipo de cambio oficial un 21% a $350 y subir la tasa de interés de política monetaria 21 puntos a 118% anual.

El día después algunos bancos habrían decidido ejercer parte de los puts vendidos por el Banco Central y se emitieron casi medio billón de pesos en un día.

Era uno de los temas que el mercado iba a monitorear luego de las PASO, además de las decisiones que tomara el Banco Central respecto del dólar mayorista oficial, de sus intervenciones en el dólar financiero y en el dólar futuro, y en sus posturas de compra de bonos en pesos.

Qué son y por qué son importantes estos puts

A mediados del año pasado, en medio de la crisis por la huida del exministro Guzmán, el Banco Central ofreció al sistema financiero opciones de ventas, put option, sobre títulos públicos adjudicados a partir de julio 2022 y con vencimiento hasta fin del 2023.

El objetivo era reducir la volatilidad de los bonos y brindar cierta garantía o válvula de escape de liquidez al mercado.

Los bancos que compraron estos puts tenían así la opción de venderle los bonos al precio establecido en el contrato y el Banco Central la obligación de comprarlos. Los bancos a cambio pagaban una prima por el put, como si fuera la prima de un seguro.

Según estimaciones de la consultora 1816, los bancos tendrían una posición de bonos cubiertos con estas opciones de liquidez por $2.6000.000.000.000, al valor actual de los títulos.

Vale señalar que esta masa de dinero equivale a casi el 49% de la Base Monetaria y cerca del 70% de todos los bonos soberanos en pesos en manos de bancos privados.

Las decisiones que tomen los bancos tenedores de estos puts son muy relevantes en términos de impacto monetario. Se estimó además que la mayor parte de los puts tienen como activo subyacente títulos CER o Duales, emitidos en los canjes de deuda de marzo y junio de este año.

Qué ocurrió después de las PASO

El martes 15 de agosto, los datos del Banco Central mostraron que hubo una expansión de la Base por casi $467.000 millones por la ventana "Otros", la que registra las intervenciones del Banco Central en el mercado de bonos y de cambios y otros conceptos.

Ello obligó al Banco Central, presidido por Miguel Pesce, a un mayor esfuerzo esterilizador por absorber toda esa masa de dinero que se volcaba al mercado.

De esta manera, mediante la colocación de Pases pasivos y de Letras y Notas contrajo la Base en $216.000.000.000 y $371.000.000.000 respectivamente.

El correlato fue un aumento del stock de Pasivos monetarios remunerados de casi 1 billón de pesos que treparon a casi 19 billones de pesos. Con estos números viajó el equipo económico a Washington a cerrar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

La primera quincena del mes la Base registró un incremento de solo $128.000.000.000 como resultado de una expansión de $735.000.000.000 por el pago de intereses, otros $595.000.000.000 por intervenciones y los supuestos puts y otros $250.000.000.000 de Transferencias de utilidades al Tesoro, más $242.000.000.000 por compras netas de divisas al mercado.

Toda esta emisión de dinero se fue recogiendo del mercado día a día y ya fueron $925.000.000.000 vía Pases pasivos y$763.000.000.000 vía Leliq y Notaliq.

El Banco Central emitió $590.000 millones en dos semanas y casi $2 billones en lo que va del 2023

La crisis económica es brutal. Pocas veces las cuentas del Estado argentino estuvieron tan mal manejadas.

En la semana que pasó, se giraron $150.000.000.000 por adelantos transitorios, y un monto remanente por $40.000.000.000 en transferencia de utilidades ficticias.

Solo en el mes de julio de este año se alcanzó la astronómica suma de 590.000.000.000 de pesos, y casi 2 billones de pesos en lo que va del año.

El Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner no pueden frenar el terrible déficit fiscal que generaron con la colaboración inestimable del chanta Sergio Massa, un ecléctico incurable que no sabe qué hacer para parar la inflación.

La emisión de moneda, es decir: impresión de billetes devaluados, se aceleró en el último mes, sobre todo porque desde el Estado argentino se está financiando la campaña presidencial de unión por la Patria, más precisamente la de Massa.

El Banco Central, dirigido por Miguel Pesce, autorizó un giro de $150.000.000.000 en concepto de "adelantos transitorios" para el Tesoro. Fue el jueves 13 de julio.

Además, gracias a la devaluación sistemática del peso argentino, el BCRA consiguió recaudar ganancias contables que sumaron los $40.000.000.000. Esas ganancias también fueron giradas a la caja del Gobierno nacional.

Si se afinan un poco las cuentas: en las dos primeras semanas del mes de julio, el Banco Central de la República Argentina emitió y transfirió hasta 590.000 millones de pesos para financiar el déficit del Gobierno.

Emisión descontrolada

En lo que va del año se imprimió billete argentino por casi 2 billones de pesos, todo destinado a financiar el déficit fiscal.

En agosto del año pasado, el ecléctico Ministro Massa había prometido dejar de usar adelantos transitorios para cubrir el déficit, pero su palabra se desvaneció a los 5 meses. En enero de 2023 se reanudó el proceso de emisión y hasta entonces no se ha detenido.

Asimismo, se ha emitido un monto cercano a 1 billón de pesos para el rescate de títulos públicos emitidos por el Gobierno nacional.

Son bonos que no se han logrado colocar en el mercado voluntario de deuda. Los papeles del Gobierno argentino son percibidos como "bonos basura" fuera y dentro del país, y los inversores solo los compran para tenerlos muy poco tiempo y luego los liquidan, exigiendo tasas de interés cada vez más altas para compensar el riesgo de tener papeles de un Estado quebrado.

Así nos va.

Gobierno confirmó la posibilidad de emitir billetes de 5.000 y 10.000 pesos

El Gobierno nacional confirmó que existen conversaciones para lanzar un billete de mayor denominación, que bien podría ser de 5.000 o de 10.000 pesos.

La decisión se tomará luego de la salida del mendocino Rodolfo Gabrielli como presidente del directorio de la Casa de la Moneda.

En Argentina, la inflación es un problema en términos económicos pero también en términos prácticos.

Según el periodista Nicolás Gadano, "durante el 2022 el Banco Central puso en circulación 1.419 millones de billetes de 1.000 pesos", y agregó que "el 75% de la circulación lo representan estos billetes".

Es preciso recordar que en el Senado de la Nación se encuentra un proyecto para crear billetes con denominaciones más altas.

La encargada de presentar la iniciativa fue la Senadora tucumana Beatriz Ávila, de Juntos por el Cambio.

La senadora presentó un proyecto para que el Ministerio de Economía incite al Banco Central de la República Argentina y a la Casa de la Moneda a emitir billetes de 2.000, 5.000, 10.000 y 20.000 pesos.

En 2022 la emisión del Banco Central fue descontrolada

Se están cerrando los números oficiales finales de 2022 y la friolera de pesos emitidos por el Banco Central de la República Argentina superó ampliamente todos los pronósticos de economistas y consultores.

Según explicó el periodista Jorge Herrera en diario MDZ, si se contemplan todas las canillas, la lluvia de pesos suma más de $6,5 billones.

Por un lado hay que tener en cuenta los intereses que paga el BCRA por su deuda. Para tapar esos pagos emitió casi $3,4 billones.

Otras bocas de emisión fueron las intervenciones del BCRA en el mercado de bonos y del dólar futuro. Por esta vía se emitieron cerca de $1,7 billones. Esta impresión de billetes se explica principalmente por las compras netas de títulos públicos que realizó el BCRA para sostener los precios de los bonos soberanos, para darle liquidez a los fondos comunes de inversión y para intervenir en las cotizaciones de los tipos de cambio financieros: contado con liquidación o CCL y el dólar bolsa o MEP.

Las intervenciones más fuertes se llevaron a cabo en el bimestre junio - julio, donde se imprimió divisa por más de $1,2 billones, en medio de la crisis por la renuncia del exministro Martín Guzmán. Pero también continuaron a lo largo del último trimestre del año pasado sumando más de medio billón de pesos.

El factor dólar soja

En tercer lugar, se ubican las intervenciones en el mercado de cambios, o sea, las compras netas de divisas al sector privado. En total, por esta vía se emitieron casi $1,5 billones.

Estas operaciones estuvieron vinculadas principalmente con los llamados programas Dólar Soja, por ello se concentraron en setiembre $1,1 billones y en diciembre casi medio billón de pesos.

Con todo lo detallado, se advierte que, por entonces, la emisión de pesos se acercaba temiblemente a los $6,6 billones. ¿Qué hizo el BCRA para evitar dejar toda esta masa de dinero suelta en la calle?

Aquí aparecen las ya famosas LELIQ que son las Letras de liquidez del Banco Central, antes conocidas como LEBAC, sobre todo en la gestión de Cambiemos.

Es que el ente monetario recurre a dos mecanismos para ir regulando la liquidez del mercado, o mejor dicho, cuántos pesos quedan libres circulando en la economía.

La gran diferencia entre ambas historias es que las LEBAC las podían tener cualquier ahorrista o inversor, en cambio las LELIQ solo pueden tenerlas fundamentalmente los bancos.

Uno de los mecanismos se centra precisamente en las LELIQ, y el otro en los Pases. Las primeras son bonos de deuda que emite el BCRA y por los que paga una tasa de interés, que es la que se define como tasa de referencia de la política monetaria.

Los segundos son otra vía para absorber liquidez del sistema y no son otra cosa que colocaciones de los bancos en el BCRA a un día o a 7 días de plazo, por las cuales también paga, obviamente, una tasa.

Absorción de pesos

Entonces, todos los pesos que fue emitiendo el BCRA por los factores ya mencionados, los va retirando del sistema vía las LELIQ y los Pases. La suma de ambos es lo que se denomina la deuda remunerada del BCRA o los pasivos monetarios remunerados.

A través de las LELIQ el BCRA aspiró más de $5,8 billones. En cuanto a los Pases, este año debido a un cambio de la política monetaria que indujo a los bancos a migrar sus tenencias de Pases hacia las LELIQ, terminaron siendo otro factor de emisión por casi $0,9 billones.

Ahora bien, con semejante tamaño de absorción monetaria hay que ver a cuánto llegó el stock total de la deuda remunerada: a nada menos que $10,1 billones (8 billones en LELIQ y 2 billones en Pases).

Esta deuda es la que se retroalimenta por el pago de los intereses correspondientes, porque el BCRA los paga casi en su totalidad con más LELIQ. Es un círculo vicioso. Sólo basta mencionar que esta deuda hoy se está remunerando a una tasa anual del 75% y 70% respectivamente. Huelgan las palabras.

¿Qué pasó con el sector público? En 2022 el Tesoro apenas fue “culpable”, en forma directa, de una emisión de solo $11.300 millones: el BCRA le dio Adelantos Transitorios por $620.000 millones, pero a la vez, el Tesoro le vendió divisas por el equivalente a $235.000 millones netos, y además el Tesoro aumentó sus depósitos en el BCRA en casi $374.000 millones.

De esta manera, la emisión directa al Tesoro fue de solo $11.300 millones. Claro que también habría que contemplar la emisión que hace el BCRA cada vez que Economía no logra refinanciar el 100% de los vencimientos de deuda, pero eso es harina de otro costal.

Todo esto explica por qué la base monetaria solo creció menos de $1,6 billones el año pasado llegando a un total de $5,2 billones y no voló todo por los aires. Claro que hay encapsulada el equivalente a dos bases monetarias más en LELIQ y Pases, para tener una dimensión del desbarajuste monetario. Pero éste será un tema a ir resolviendo, quizás, para el próximo gobierno.

Fuente: MDZ

Batakis, la ministra del fracaso prematuro

La última adquisición del Gabinete del Tío Beto es criticada por diferentes sectores de la maltrecha economía criolla.

Sin apuro y casi sin estrés, Silvina Batakis se ha convertido en la protagonista de un fracaso esperable y prematuro. No se dio cuenta, no vio la fosa y le pasó lo mismo que a Sergio Denis.

Desde la City porteña le hacen bullying, Cristina la mata con indiferencia grotesca y los movimientos sociales la enfrentan con arrogancia petulante.

Pobre Batakis, pensaba que iba a dar el batacazo pero se desinfló de golpe: desde la CGT y el sector duro del kirchnerismo cuestionan el ajuste anunciado por la ministra, mientras los economistas pronostican una emisión descontrolada y un espiral inflacionario indomable.

El sector financiero avizora señales confusas que difuminan el horizonte hasta convertirlo en una borrosa imagen del surrealismo sofisticado en el que decantará la agonizante situación del país.

En tanto, los piqueteros se movilizan para reclamar ayuda al Estado argentino que ya muestra signos preocupantes de escualidez inédita.

Grabois agarró a la ministra para la chacota y la comparó con Domingo Cavallo, exigiéndole el Salario Básico Universal para todos y todas. Y en los medios de comunicación se burlan porque mientras recomienda no viajar al exterior su hijo living la vida loca en Inglaterra, a lo Ricky Martin.

Las medidas anunciadas por la ministra no distan mucho de la inercia en la que se había enfrascado el eyectado Martín Guzmán: mantener el acuerdo convenido con el FMI, aplicar un tarifazo que ya había sido anunciado sin anestesia, e implementar un recorte fiscal que, es probable, caerá sobre empleados públicos y jubilados de todo el país.

Desde el Campo también emitieron un alerta contra Batakis. El anuncio de una posible suba en el impuesto inmobiliario nacional conduce, sin hesitación, a un revalúo sobre los propietarios de campos productivos. Esto puede traducirse en un aumento del Impuesto a los Bienes Personales, aparte de las ya altísimas retenciones que pagan por exportar granos.

Mientras tanto, la remarcación de precios, la bicicleta financiera, la falta de algunos productos, el impedimento de importar para fabricar y vender, y la incertidumbre, dibujan en la cara de los argentinos una mueca adusta que poco a poco se degrada a tristeza.

Así nos va.

Emisión récord: el BCRA giró al Tesoro más de $200.000 millones en la última rueda del 2021

El jueves 30 de diciembre, la autoridad monetaria realizó un último giro y diciembre finalizó con casi $700.000 millones enviados al Tesoro.

El jueves 30 de diciembre, el Banco Central efectuó el último giro del 2021 y cerró un diciembre de emisión récord.

La entidad que preside Miguel Pesce le transfirió al Tesoro otros $203.184 millones y redondeó así envíos por $685.000 millones durante el último mes del año, cifra que equivale al 1,5% del PBI.

Con esta última transferencia, que se conoció recién a última hora del miércoles, la emisión acumulada del año 2021 para asistir al Tesoro cerró en $2,12 billones.

Aunque si se computa la maniobra contable con los Derechos Especiales de Giro que envió el FMI, realizada en septiembre para incrementar los límites de emisión, el saldo total de transferencias en 2021 se reduce a $1,7 billones.

"El 30 de diciembre la base monetaria creció $123.000 millones, los pasivos remunerados avanzaron $71.000 millones y el BCRA habría vendido unos u$s100 millones. Estas cifras sugieren que en el último día del año hubo un giro del BCRA al Tesoro en torno a los $200.000 millones", había adelantado un informe de Facimex Valores firmado por su economista jefe, Adrián Yarde Buller.

"Con la confirmación de este nuevo giro", explicó Yarde Buller, "el financiamiento monetario de diciembre cerró en torno a los $685.000 millones: 1,5% del PBI, alcanzando un máximo en la historia reciente para ese mes.

Inflación: el Gobierno emitió en 10 días el equivalente al gasto de 10 meses para universidades

Fue una suma de $250.000 millones en los primeros días de diciembre. Hay preocupación entre los economistas por el impacto en los precios.

¿Cuánta plata es $250.000 millones? Poco más de lo recaudado por el Impuesto a la Riqueza entre mayo y octubre, el 30% de los salarios de la administración pública y 10 meses de transferencias a universidades. Eso fue lo que emitió el Gobierno en tiempo récord, solamente 10 días.

El número analizado por el Economista Bruno Panighel sobre información del Banco Central deja al descubierto algo que sus colegas saben bien, bajar la inflación 20 puntos, tal como planteaba el Gobierno en el Presupuesto rechazado en el Congreso, es casi imposible con este nivel de emisión.

"El Gobierno va camino a emitir $1.800.000 millones aproximadamente este 2021, casi 4% del PIB, que equivale al 75% de la base monetaria que existía a fines del año pasado", explica Panighel. Aunque el nivel de 2020 lo superaba, está en niveles históricamente altos, al menos por arriba de lo que ocurrió desde 2016.

Para tener dimensión del ritmo, serían en total casi 11 obeliscos, de 67,5 metros de altura, en billetes apilados de $1.000.

¿Más datos para entender la magnitud? Son casi $5.000 millones al día, $205 millones por hora, $3 millones por minuto y casi $57.000 por segundo.

¿La emisión genera inflación?

Hasta el momento, la inflación en los primeros 11 meses del año acumula un 45,4% a pesar de las anclas del Gobierno con tarifas pisadas, congelamientos de alimentos y más bienes y ritmo de devaluación lento para evitar el pasaje a precios.

Una discusión zanjada en el resto del mundo, pero que en Argentina todavía tiene algunos incrédulos es si la emisión genera o no inflación. Hay consenso dentro de los economistas más ortodoxos e incluso en el Gobierno mismo, que habla de inflación multicausal, pero no niega el efecto de la emisión.

A grandes rasgos, esto sucede porque la emisión aumenta la oferta de dinero sin que haya un correlato en productividad. Es decir, hay más dinero para los mismos bienes, y eso hace subir el precio de esos bienes. Claro que todo depende de la demanda de dinero que haya en cada país, pero en Argentina no necesariamente es alta.

¿Qué puede pasar con este nivel de emisión?

Según un informe de la consultora Equilibra, el ritmo no se detendrá. Proyecta una asistencia del BCRA al Tesoro adivional de $130.0000 millones hasta fin de año.

"Como resultado, el mix de financiamiento cerraría el año en 70% BCRA y 30% mercado, lejos del 60% y 40% del Presupuesto", señalan.

"Muchos de estos valores parecen muy grandes porque tienen tres cifras, pero el gobierno de Fernández ya acumula 105% de inflación en casi dos años de mandato y la relación entre la emisión y la inflación tiende a ser 1:1 en el largo plazo", detalla Panighel.

Entonces, ¿por qué todavía no se ve esa relación directamente proporcional? "La inflación está por debajo de la emisión en estos dos años, porque el Gobierno utilizó el dólar como ancla inflacionaria y atrasó de forma significativa el tipo de cambio real y las tarifas. Cuando ocurra el sinceramiento de precios relativos la inflación tenderá a alcanzar esas cifras. En el largo plazo, más emisión lleva a más inflación", concluye.