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Farsa nacional: Macri estafó a los argentinos y argentinas

Era un eufemismo que le cantaran "Mauricio Macri la puta que te parió", o cuando le decían "Macri gato". Lo más doloroso es que quedará en la historia como un presidente estafador.

En campaña esbozó el libreto de la tragedia contemporánea que luego se convirtió en el nuevo fracaso criollo. Muchos creyeron que sería mejor que el ladrón de Néstor o la asaltante violenta de Cristina. Pero no. Este codicioso de poca monta fue igual de mercenario que el matrimonio Kirchner.

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Ahora pagaremos todos y todas el fatal destino de ser argentinos. 

Cuando era candidato a presidente, Macri dijo eufórico que la inflación no era un problema, y terminó llevándola a su marca histórica: en terminamos 2018 con 45% de inflación y en 2019, cuando entregó su mandato, llegamos al 50%.

Prometió una lluvia de dólares e inversiones y terminamos hocicando en el Fondo Monetario Internacional, donde nos acogieron con la vacuna de dólares fáciles pero difíciles de devolver. Ya conocemos la historia, no hace falta refrescarla: tenemos el nivel de endeudamiento más intrépido y peligroso de nuestra historia. Nos prestaron 57.000 millones dólares y vamos a devolver una friolera pagada con sangre, sacrificio humano y pobreza infligida entre hermanos.

Macri recibió un dolar real a 18 pesos. En mayo de 2018 estaba en 28 pesos y durante la corrida cambiaria llegó a 44 pesos. Más tarde se ubicó en 37 pesos y al año siguiente, 2019, se disparó a 47 pesos. Al final de su mandato el dólar estaba casi en 70 pesos. La lluvia de verdes nunca llegó pero sí la tormenta financiera provocada por la mala praxis de su equipo económico.

Desde que asumió Macri, la deuda pública argentina pasó del 52% al 80% del PBI en sólo tres años. Algunos datos marcan que luego del ingreso de fondos tras el endeudamiento con el FMI, la relación PBI deuda habría llegado al 93%. ¿No fue acaso un verdadero sátiro de las finanzas?

Este delincuente, a quien muchos llamaban Presidente Macri, llegó anunciando que su gobierno se proponía la meta de lograr "Pobreza Cero", y levantó la pobreza a los mismos niveles que los asaltantes de Néstor y Cristina. Los datos proporcionados por el Indec indican que en el primer semestre de 2018 la pobreza se elevó al 27,3%. La cifra se ubica 1,6 puntos porcentuales por encima de la tasa registrada en el segundo semestre de 2017. La indigencia también subió y se ubicó en el 4,9%. Ya en 2019, antes de terminar, la pobreza superó el 30%.

Sin hesitación, Euforia Macri pasará a la historia como un esperpento menor de la política nacional. Un grotesco ridículo y malhechor que ha infligido sufrimiento a su pueblo. Sus mentiras han transitado un corto trayecto y los ciudadanos, a poco de empezar su periodo, advirtieron que no es confiable y que no sabía cómo resolver los problemas del pago criollo.

Cuidado: tampoco es cierto que los argentinos y argentinas querían la vuelta al Gobierno de la delincuenta Cristina Kirchner. Pero rápidamente caímos en una trampa llamada polarización. La trampa le funcionó bien a Cambiemos hasta el 2017, cuando el macrismo ganó la elección de medio término gracias a la grieta, una herramienta creada hace años por el kirchnerismo ladrón y explotada por Durán Barba, un mercenario eficaz.

Finalmente las cosas se precipitaron, Cristina, como buena embustera y farsante hizo una jugada magistral y puso a Alberto Fernández como candidato a presidente. El peronismo ganó las elecciones en 2019 y de alguna manera Cristina volvió al poder desde la vicepresidencia. Así, se aseguró la impunidad y no ir presa, ni ella ni sus hijos.

Macri prometió mejorar el poder adquisitivo de los compatriotas pero no fue así. Por el contrario, el salario promedio de los argentinos registró la peor caída desde 2002. Los emolumentos acumularon una pérdida de 17% en 2018 y en 2019 los sueldos sufrieron una suerte similar.

A esta altura, es de suponer que los habitantes de esta vasta y rica nación se dieron cuenta de que Cambiemos fue un frente conformado por mercenarios avaros, desesperados por acumular plata. También saben que el kirchnerismo es una asociación ilícita organizada para saquear al Estado.

Estamos ante una encrucijada difícil de sortear. Somos argentinos, inviables, corruptos, bravucones, violentos, petulantes, pretenciosos, ventajeros e hipócritas. Con tamaña colección de adjetivos que nos definen como pueblo, es casi imposible que podamos salir adelante.

Volvamos a Macri: anunció en campaña que revitalizaría la industria y apoyaría a las Pymes pero también en eso mintió: la actividad industrial cayó un 11,5% en 2018 y las Pymes cerraban y despedían personal durante todo el 2019.

Dijo que aliviaría la carga impositiva y tributaria a los que aportan con sus impuestos. Sin embargo seguimos siendo el país con mayor presión tributaria del mundo, trofeo que por ahora nadie nos podrá quitar con facilidad. En Argentina se pagan 165 impuestos pero sólo 11 explican el 90% de la recaudación total.

No cabe duda, estamos ante un farsante que estafó a sus coterráneos. En su penoso desempeño se refleja su vocación de cipayo y su traición imperdonable a la patria. Esto no exime a Néstor y a Cristina de ser dos ladrones monumentales, tampoco parece que Alberto Fernández sea un hombre honesto. Ni uno ni los otros, somos presa de una farsa nacional que sólo cambió de actores a través de los años.

En la retórica malévola y cínica de Néstor, Cristina y Macri se explica el fracaso argentino. Somos un país fregado y jodido. Deberíamos entenderlo de una vez por todas, así no seguimos insistiendo con eso de que somos una gran nación con gente noble y honrada. No somos eso y, por ahora, no parece que vayamos encaminados rumbo a ese horizonte.

Así nos va.

Aclaración: esta nota fue publicada por primera vez en 2018, durante el Gobierno de Mauricio Macri.

Ni el tiro del final

Los operadores de la política local, arrimados a El Vale Todo Gioja por conveniencia y por negocios, especulaban con la posibilidad de que el Gobernador de San Juan integrara la fórmula presidencial en 2015 junto a Daniel Paz and Love Scioli.

Desde Casa de Gobierno pusieron en marcha un operativo para que los periodistas locales instalaran el tema. Se hizo valer toda la plata que el Estado provincial gasta en medios y comunicadores. Entonces sí, salió a la calle esa jauría de mercenarios a vociferar la buena nueva surgida desde el despacho de uno de los hombres de más peso: Walter Lima. Gioja sería el vice de Scioli, rezaban con la convicción de un religioso atormentado por la culpa.

El gobernador alguna vez soñó con la presidencia, luego con la vice. Finalmente esa tampoco salió y el tango volvió sobre la sombra escuálida y decadente del señor feudal: "Por eso en tu total fracaso de vivir, / ni el tiro del final te va a salir". Una pena, El Flaco se quedó con las ganas.

En realidad estoy obligado a pedir disculpas por llamar "periodistas" a esa caterva de empleados públicos caros y encubiertos. Bien podríamos llamarles Los Funebreros del Periodismo, porque enterraron el oficio hace rato y llevan el ataúd a cuestas en un total desconcierto, sin encontrar camposanto adonde enterrar definitivamente al periodismo.

Son ejemplares de una manada que practica la lisonja y la alcahuetería degradante. Ponen en practica una conducta bochornosa que dejó sin chances de sobrevivir al oficio.

Integran una gran familia. El Sindicato de Prensa nunca los defenderá de nada porque es manejado por peronistas que traicionaron el legado de la justicia social hace rato.

La ilusión efímera y vana de que El Vale Todo Gioja fuese candidato a vice se fue instalando en la provincia y en algunos medios nacionales también. La manada de funebreros había hecho bien su trabajo pero Cristina La Muchacha Progre les amargó la fiesta una tarde de otoño, cuando le impuso a Scioli un vice impresentable: Carlos El Chino Zannini. "Estás desorientado y no sabés / qué trole hay que tomar para seguir".

Las pretensiones que en otros años motivaron a Gioja fueron desmesuradas y delirantes. Todavía se recuerda aquel no muy lejano año en que hizo invitar a Mirtha Legrand y a Susana Giménez para la Fiesta Nacional del Sol. Vinieron pagadas por el Estado, es decir, por los pajarones y pajaronas que todavía cumplimos con los impuestos. El Vale Todo se mostró eufórico junto a estas dos baluartes de la derecha y la frivolidad.

Pero no hubo caso, ni así logró instalar su triste imagen de gobernador de provincia en los medios nacionales. "Quisiste con ternura, y el amor te devoró de atrás hasta el riñón. / Se rieron de tu abrazo y ahí nomas te hundieron con rencor todo el arpón".

Hasta le hicieron un himno ridículo que un tenor desafinado grabó con esmero inusitado y que sirvió para que en Buenos Aires se le burlaran durante una semana. La carcajada socarrona no cesaba, se divertían tanto los compañeros peronistas como los periodistas porteños que no entienden a veces el grotesco en el que se puede caer cuando se vive en una región poblada por borregos mansos y ovejunos.

No llegó a presidente pese a sus desmedidas aspiraciones que nunca hicieron pie en el escenario de la política nacional. "Y en este desencuentro con la fe / querés cruzar el mar y no podés".

Su nombre seguirá luciendo en las paredes de San Juan, en una suerte de arte callejero, berreta y adefesio. "Gioja Diputado Nacional", es lo que se lee en las tapias mal vestidas de una ciudad que no merece mucho más de lo que tiene.

De pretender la presidencia a caer en una diputación nacional que cualquier novato peronista puede conseguir hoy arrimándose a La Cámpora, hay un trecho que debería avergonzarlo.

En 2015 Gioja se sentó a esperar que gane Scioli, por si le tiraban algún ministerio, secretaría o embajada, pero eso tampoco sucedió.

Dicho está: siempre ha trabajado en esa militancia chica y mezquina, de medio pelo. La coyuntura ha sido su brújula y la condena a los pobres a seguir siendo pobres el resultado de su gestión. El señor y su gabinete multiplicaron a una legión de resignados que ellos mismos sometieron a la eterna espera de que las cosas un día sean mejor.

La historia argentina recogerá de Gioja poco y nada, queda el esperpento y la sombra; la sombra que ya pronto será.

Terminó su tercer mandato aclamado por el ciudadano borrego, aborrecido por extraños y detestado por los compañeros del PJ que aguardaban desde hace rato un cambio generacional. Para estos últimos, la espera fue exasperante, interminable y humillante.

Por eso todos querían que se vaya, que termine de una vez. Algunos alcahuetes especularon durante un tiempo con la idea de que sería el candidato a vicepresidente de Daniel Scioli. Por suerte no le salió, hubiese sido lamentable que se retirara con ese premio consuelo. Pero, como ya se dijo al comienzo, la salud le ha puesto un límite que no supo ponerle la Justicia local.

Ahora, si se me permite, seré todo lo franco que el Gobernador Gioja merece: El tango, una vez más, con música de Aníbal Troilo y letra de Cátulo Castillo, ha entrado en su estribillo final: "Por eso en tu total fracaso de vivir, / ni el tiro del final te va a salir".

Nota publicada en 2014.