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Adorni celebró los 2 años sin lenguaje inclusivo en la Administración Pública

El jefe de Gabinete publicó un video con imágenes de archivo donde se puede ver al expresidente Alberto Fernández pronunciar palabras como "todes" y "argentines".

El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, publicó un tuit en su cuenta de X para recordar que se cumplen dos años desde que el lenguaje inclusivo se excluyó de la Administración Pública Nacional.

"Hace exactamente dos años el lenguaje inclusivo dejaba de ser parte de la Administración Pública Nacional. Fin", escribió Adorni en el posteo junto a un video en el que se puede ver a exfuncionarios, como el expresidente Alberto Fernández y la exministra de Salud Carla Vizzotti, pronunciar palabras como "argentines" y "todes".

Kicillof defendió el lenguaje inclusivo: "Desde España no nos van a explicar cómo hablar"

El gobernador bonaerense les indicó a los estudiantes que se rebelen y afirmó "a tanto de la Revolución de Mayo no nos van a explicar desde España qué palabras usar".

Este miércoles Axel Kicillof participó de la promesa de lealtad a la Bandera que realizaron estudiantes de cuarto año de escuelas primarias de distintos distritos de la Provincia en Tecnópolis.

El Gobernador hizo referencia, al cerrar su discurso, al lenguaje inclusivo, que recientemente el Gobierno porteño prohibió utilizar en las escuelas. Convocó a los alumnos bonaerenses a "rebelarse" y hablar como quieran. "No nos gusta prohibir. Nos gusta que puedan expresarse", dijo.

Kicillof, en el discurso con el que cerró el acto, se refirió a una situación que generó polémica en las últimas semanas, luego de que las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires decidieran que el lenguaje inclusivo no se utilizara en las escuelas.

Al hablar de la creación de la Bandera, introdujo la cuestión. "Belgrano creo la Bandera sin que nadie se lo ordenara. Lo hizo como un acto de rebeldía. Le valió reproches y lo hizo a pesar de que muchos pensaban que no convenía hacerlo en ese momento", sostuvo.

"Me parece que vale la pena pesar en la rebeldía, que para mí no es hacer lo que a uno se le canta porque sí, y para uno", aclaró. "Las rebeldías importantes son como las de Belgrano, que decidió crear la Bandera no para él, sino para todos y todas. Esa es la rebeldía que importa, la que es para los demás, no la que es para uno", agregó.

En ese sentido, el Gobernador realizó un paralelismo. "Acá se estaba rebelando de una monarquía, de una dominación, de una colonia española", dijo. "Entre otras cosas, les quiero decir que rebelarse, hacer lo que uno piensa que está bueno para los demás, significa muchas veces no hacer caso, pero no de capricho, sino pensando en los otros", remarcó.

"Acá en la Provincia también rebelarse es hablar como uno quiere. No decir palabrotas o guarangadas, pero sí expresar lo que uno siente", arengó.

"Hoy, a tanto tiempo de la Revolución de Mayo, no van a explicarnos desde España cuáles son las palabras que usamos. No nos gusta prohibir. Nos gusta que puedan expresarse, decir lo que sienten, ser rebeldes cuando es por los demás y sobre todo, ser patriotas", cerró.

Ciudad de Buenos Aires: los docentes que utilicen lenguaje inclusivo serán sancionados

La titular de la cartera de Educación afirmó que se aplicarán "procesos administrativos disciplinarios" para aquellos docentes que no cumplan con la normativa.

Soledad Acuña, la Ministra de Educación porteña, se pronunció con respecto a la utilización del lenguaje inclusivo en las escuelas y señaló que esto genera "un obstáculo" en el aprendizaje.

Al mismo tiempo, advirtió que serán sancionados los docentes que incumplan la prohibición de su uso en las instituciones educativas de la Ciudad.

"La utilización de estas nuevas incorporaciones que rompen las convenciones del lenguaje generan un obstáculo. Si en el aula ponés en un primer grado una palabra con un arroba, otra palabra con una ‘x’ y otras palabras escritas correctamente, generás confusión", afirmó la funcionaria.

Además, agregó: "Nosotros decimos eliminemos estos obstáculos. Eso no quiere decir que eliminemos el lenguaje inclusivo, la lengua española tiene una infinidad de recursos para no utilizar el masculino genérico. Somos todos conscientes de eso. La lengua no es neutral, también invisibiliza. Yo no me siento cómoda cuando en una sala dicen ‘Señores, vamos a hablar de tal tema’".

"Nosotros sacamos una resolución en el marco de un montón de decisiones que venimos tomando hace tiempo a raíz de las consecuencias de la pandemia sobre los estudiantes y a raíz de la caída en el aprendizaje, tanto en escuelas públicas como privadas", explicó Acuña.

En este sentido, la titular de la cartera de Educación aseguró: "Tomamos una innumerable cantidad de decisiones en este tiempo, y tienen que ver con generar nuevas oportunidades, reforzar, acelerar procesos, garantizar que todos tengan las mismas oportunidades y sacar todos los obstáculos que pueda haber en ese proceso".

"Es obvio que como toda normativa se tiene que cumplir, y si no se cumple hay un proceso administrativo disciplinario. Del mismo modo que si una docente elige evaluar con emoticones en lugar de números. Si no se cumple, hay un procedimiento de sanciones", sostuvo Acuña.

De todas formas, la funcionaria enfatizó: "No se habla de prohibición en ningún momento. Ninguna de las medidas que acompañan las normativas hablan de prohibición. La primera parte habla de regulación del ejercicio de la tarea docente y el segundo artículo habla de la aprobación de manuales sobre el uso del lenguaje inclusivo, sin la necesidad de tergiversar la lengua española".

El Gobierno porteño prohibió el lenguaje inclusivo en las escuelas

Quedó oficializada mediante una resolución que llegó a los colegios y que rige desde esta semana.

El Gobierno porteño prohibió el lenguaje inclusivo en las escuelas, por lo que quedaron descartadas las expresiones que contengan la "e", la "x" o el "@".

Por lo tanto, no se podrán usar las palabras "todes", "chiques", "bienvenidxs" o "alumn@s", entre otras.

Quedó oficializada mediante una resolución que llegó a los colegios y que rige desde este jueves, más allá que las autoridades educativas admitieron que será un proceso gradual hasta que se refleje en su totalidad.

La prohibición alcanza tanto a las escuelas públicas como a las privadas de la Ciudad y a los inicial, primario y secundario.

La resolución

"Establézcase que en el ejercicio de sus funciones, los/as docentes deberán desarrollar las actividades de enseñanza y realizar las comunicaciones institucionales de conformidad con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza", precisó la norma.

"La resolución apunta a eliminar todas las barreras y distorsiones del lenguaje tanto en la enseñanza de parte de los docentes, como en las comunicaciones formales con las familias y en los carteles que se encuentran en el establecimiento. En concreto, todas las expresiones con la ´e´, la ´x´ y el ´@´ quedan prohibidas más allá de en diálogos informales como en los recreos o en las salas de profesores", señalaron.

Por su parte, la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, indicó: "Sabemos que el lenguaje va mutando y no somos ajenos a eso, pero ese tipo de distorsiones generan dificultad para aprender las reglas gramaticales y básicas de la lengua".

"Es algo que venimos trabajando con especialistas y si bien no hay evidencia porque aún todo es muy nuevo, coincidimos en que va en contra del aprendizaje. Nosotros tenemos la obligación de enseñar el uso correcto de la lengua. Después los chicos son personas libres y pueden adecuarlo como crean conveniente", señaló Acuña.

La semana pasada, la cartera educativa presentó los resultados de dos evaluaciones que se tomaron en séptimo grado y tercer año.

Los resultados no fueron buenos, en especial en comprensión de textos, área en la que se produjo un retroceso de casi 4 años.

La regulación del lenguaje inclusivo, dicen, se enmarca dentro de un paquete de medidas para mejorar la alfabetización y comprensión de los chicos, entre los que destacan la extensión del calendario escolar, el cambio en el método de enseñanza de lengua y un nuevo plan de fluidez lectora.

El Ministerio de Salud utilizará el lenguaje inclusivo para redactar sus documentos oficiales

La cartera a cargo de Carla Vizzotti anunció este martes que comenzarán a utilizar "el lenguaje y comunicación no sexista" en todos los ámbitos que le competen.

El Ministerio de Salud utilizará de ahora en más el "lenguaje y comunicación no sexista e inclusiva" en todas sus producciones, documentos, registros y actos administrativos, como así en sus organismos descentralizados.

Así se estableció este martes en la Resolución 952/2022 del Boletín Oficial con la firma de la ministra Carla Vizzotti.

En la publicación, se destacó que "resulta conveniente generar nuevas formas de comunicar que construyan y expresen igualdad para la diversidad de géneros, ya sea en la redacción de piezas de comunicación o en la generación de contenido audiovisual, con sensibilidad y perspectiva de género".

"Modificar las formas de comunicación y dinámicas institucionales es una manera de acompañar las transformaciones de los patrones socioculturales, fomentando valores democráticos e inclusivos", afirmaron desde la cartera de Salud.

"El Ministerio de Salud tiene como uno de los ejes centrales de su política el desarrollo de acciones que favorezcan la implementación de políticas sanitarias con perspectiva de géneros y diversidad", agrega el comunicado.

También se enfatiza que este organismo aprobó el Plan Nacional de Políticas de Género y Diversidad en Salud Pública, una política que establece los lineamientos, alcances y acciones que se requieren para la implementación y concreción de la transversalización de la perspectiva de géneros y diversidad en cuanto a políticas de salud pública.

"El citado Plan establece como uno de sus fundamentos que revisar el uso que hacemos de la comunicación es una manera de observar cómo se plasman estereotipos aprendidos, para poder pensar en estrategias, lenguajes y formas más igualitarias que no tengan marcas que puedan interpretarse como discriminatorias o excluyentes", se explica.

Asimismo, se argumentó que Argentina "ha adherido a diversos tratados internacionales sobre derechos humanos orientados a la eliminación de toda forma de discriminación y violencia, los cuales poseen rango constitucional".

Según señala el Boletín Oficial, se establece que "los Estados adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar los estereotipos y prejuicios referidos a la orientación sexual y la identidad de género que impidan o restrinjan la participación en la vida pública".

La Resolución también considera la Ley N° 26.485 que promueve y garantiza "la eliminación de la discriminación entre varones y mujeres en todos los órdenes de la vida, el desarrollo de políticas públicas de carácter institucional sobre la violencia sobre la violencia contra las mujeres y la remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres, entre otras".

Brutal crítica de Maximiliano Guerra al lenguaje inclusivo: "El español no merece esta payasada"

A través de sus redes sociales compartió un texto y generó un debate inusitado.

Desde hace tiempo, Maximiliano Guerra hace públicas sus opiniones sobre la actualidad de Argentina y cuestiona al Gobierno de Alberto Fernández.

Ahora volvió a ser noticia pero en este caso por criticar el uso del lenguaje inclusivo. El bailarín compartió en redes sociales un mensaje que generó un debate entre sus seguidores.

En su cuenta de Twitter, Guerra copió un texto que circula en redes sociales hace más de un año, donde se critica el uso del lenguaje inclusivo. Para eso ponen un ejemplo puntual.

"Fui a una oficina a realizar un trámite, en el vidrio había un cartel que decía: Todes les abuelites serán atendides pronte (¿lenguaje inclusivo?). No me gustó y comencé a hablar con lengua de señas, obvio, no me entendían. Llamaron a otra empleada, tampoco entendía nada", sostiene el texto que el bailarín compartió en un primer tuit.

Luego, el escrito continúa: "Saqué mi tablet y escribí en braile. Menos. Entonces hablé: Perdone señorita pero eso es inclusión: poder entender lengua de señas, saber braille, tener rampas para sillas de ruedas, alguien para ayudar a personas con muletas, bastones".

Por último, señala: "Mientras hablaba, otra empleada fue y sutilmente sacó el cartelito. Eso es inclusión. Lamento si muchos de ustedes no están de acuerdo, pero el idioma español es tan rico que no merece esta payasada".

Al final del texto, se podía leer: "Yo lo copié, si pensás igual, hacé lo mismo. Sí a la verdadera inclusión".

En un cuarto mensaje, el bailarín agregó el precio de una pizarra y un punzón para escritura en braille y puso como descripción: "¡Aquí va!, disfruten".

Claro que el posteo no pasó desapercibido para sus seguidores. Mientras algunos apoyaron su opinión, otros lo cuestionaron.

Entre quienes mostraron su descontento con lo leído y fueron tajantes con Guerra, se podía leer un mensaje que decía: "Dale Maxi, me encanta que tomes una bandera y la milites, pero te aviso que no hace falta menospreciar las conquistas de los demás. Vamos todes juntes a luchar por los derechos que faltan, mira que son muchos, no la pides las luchas de otres".

Video: Feinmann se sacó con Jonatan Viale por el lenguaje inclusivo

Los periodistas protagonizaron una insólita escena al aire en el pase de sus programas de A24.

Los periodistas Eduardo Feinmann y Jonatan Viale protagonizaron un divertido momento televisivo vinculado al lenguaje inclusivo.

Fue en el pase de sus programas en A24. El primero, se sabe, mantiene una vieja disputa con los cambios en el idioma.

Hace poco, por ejemplo, le preguntó a la RAE si correspondía llamarla "ex presidenta" o "ex presidente" a Cristina.

Viale pareció querer hacerle una broma y, al pasar, en medio de su comentario, le deslizó a su colega: "algunos, algunas.. o algunes".

Feinmann se quedó perplejo al escuchar la palabra que utilizó Jonatan. "Noooo, si me vas a hablar en idioma inclusivo me levanto y me voy. ¡Vos sos un tipo universitario, viejo! El idioma en la República Argentina es el castellano, no el jeringozo", le reclamó.

"El presidente habla así, respetá viejo, si él dice ''algunes'' yo tengo que decir ''algunes''", se defendió Viale.

"Cuando uno dice todes no está haciendo el ridículo como algunos creen, le está hablando a los que nunca le hablaron. Como esto es de todos, de todas y de todes tenemos que hablar de esa manera y es un esfuerzo que tenemos que hacer, los varones antes que nadie", expresó.

Más adelante, Viale le comentaba sobre una encuesta en Twitter, en la que se hablaba de "votos" pero como estaba escrita en inglés ("votes"), Feinmann se confundió y cayó en la trampa.

"Che, escuchame una cosa... ¿quién puso ''votes''? Es votos. El que escribió eso", reclamó indignadísimo. "¿Dónde dice eso? No, es ''votes'', está en inglés", lo corrigió Viale.

Feinmann redobló la apuesta y terminó la secuencia con el estilo que lo caracteriza: "Estoy obsesionado con la pelotudez mental".

El lenguaje inclusivo en el planeta de los simios

Nuestra especie jamás existió separada de su cultura. El lenguaje, código por excelencia, crea lo que conocemos. Por eso es herramienta de poder y objeto de deseo.

Por Silvia Marcet

Les periodistas se sientan alrededor de la mesa redonda. También algunos invitades. Vuelve el aire luego del corte. Los anfitriones comienzan a desgranar los temas que quieren analizar en vivo y en directo junto a su audiencia. Discuten sobre varios asuntos. El que primero atrapa mi atención es el que analiza el uso del lenguaje inclusivo por hombres y mujeres “académicos”. Plantean que es el comienzo de la anarquía. Dar la venia al “todes” como actualizacipón de un grupo de mujeres y hombres, o de niñas y niños, es un acto tan demoledor del orden establecido, lógico y funcional, como permitir en casa que tu hijo camine de cabeza o tome la comida con los pies.

Es el canal de televisión más tradicional, el primero que tuvo la provincia. Los comunicadores son avezados, respetados. Algunos, definitivamente queridos. Han estado en contacto con el latido de cada barrio y de cada localidad desde que eran muy jóvenes. Tienen derecho a opinar. Claro que sí.

No solo son sus palabras. Sus cuerpos comunican, tocan, llegan y alcanzan soluciones. Tienen derecho a expresar sus personalísimos pareceres sobre todos los temas, más allá de la línea editorial de la empresa de comunicación en que trabajan. También más allá de evidencias o argumentos. Vivimos en democracia. Luchamos cada día por abrir la brecha de la libertad de expresión y por garantizar el derecho constitucional y supraconstitucional a la información. Pero no solo eso. Ellas y ellos  tienen un nombre conocido, una marca registrada, y si hay algo que se han ganado, es el derecho a decir.

Y con cada noción que expresan, construyen.

  • Pero ¿qué construyen?
  • Sentido común.
  • ¿Son en verdad tan poderosos?
  • En realidad, no. Pero no están solos. Todo discurso social es una construcción colectiva.

El violento oficio de escribir

Quienes algunas vez trabajamos en este maravilloso y sacrificado oficio supimos desde el comienzo y desde las entrañas, que el que dice, hace. No necesitábamos el concepto de posverdad – oficializado por la Real Academia Española  en diciembre de 2017, pero en uso al menos desde 2004 - para asegurarlo como realidad tangible. Lo sentimos en la piel cuando ese entrevistado confía en nosotros como su tabla de salvación. Cuando iluminamos lo oculto, despertando de la siesta a los vecinos. Cuando traducimos el lenguaje técnico al coloquial.

¡Si hasta los años noventa éramos Prometeo bajando el fuego sagrado! Luego ingresamos al barro, como todo lo demás. Incluso el más salvaje de los feminismos hoy es abrazado por la voracidad del mercado desde las brillantes publicidades de Nike y Adidas. Como ya hizo antes con la bohemia, la crítica cultural, los movimientos juveniles, luchas raciales, el rock, el punk, el indie y hasta con la guerrilla latinoamericana. Si la maquinaria posmoderna trocó pacifismo, orientalismo y anticonsumismo en artículo hippie chic, ¿por qué habría de respetar al cuarto poder?

Aún así, guardamos en nuestro bolsillo una fuerza indomable. Lo sabemos cuando interpretamos datos. Cuando incomodamos o traemos buenas noticias. Porque hay que estar en los lugares. Hay que ver esos rostros, meterse en esas realidades y volcarlas en un registro masivo. Hacer periodismo es un ejercicio antropológico.

La posibilidad creativa del oficio de comunicar es lo que nos apasiona. Es una de las fuerzas que nos atrajo a la profesión: la cuarta pared teatral que brinda besos e insultos, flores y huevazos; premios y psoriasis; cenas elegantes y atracones de galletas, madrugadas de nicotina, días de trueno. El efecto mariposa que surte de satisfacciones y sufrimientos en ingentes y diarias dosis.

Por eso, no es para cualquiera. Gabo, en sus tiempos de cronista, se emborrachaba cada día. Rodolfo Walsh, por denunciar a la última dictadura militar, terminó fusilado. ¿Quién puede timonear su barco sin ser devorado por Escila o succionado por Caribdis? Solo alguien tan valiente y tan astuto como Ulises Odiseo. El estrecho canal de Mesina es la pura y dura realidad empresarial, económica, política, social. Y cultural, claro. Un palimpsesto donde también incide la academia oficial. Lo decible y no decible en cada momento y lugar.

Apolo hiere de lejos

Enamorada de historias rimbombantes desde muy chica, leí esta frase alguna vez. “Apolo no necesita la proximidad para herir, porque su flecha es como la palabra. Hiere de lejos”. Se refería a lo que el filósofo del lenguaje John Langshaw Austin definió como “performatividad”, una propiedad que establece una obligada conexión entre lenguaje y acción. Para Austin, la performatividad se da cuando en un acto del habla o de comunicación no solo se usa la palabra, sino que esta implica, forzosamente, una acción.

La filósofa y pensadora queer Judith Butler, apoyándose en Austin, formuló la teoría de la performatividad y con ella redefinió este concepto a principios de los años noventa, evidenciando la importancia que tiene la performatividad en relación al género y al cuerpo. Butler retomó también al filósofo francés Jacques Derrida, quien a finales de los años setenta ya señalaba cómo los actos del habla performativos no son ejercicios libres y originales, expresiones de la voluntad individual, sino que necesariamente dependen de acciones repetidas y reconocidas por la tradición o por convención social.

Volver a las fuentes

La famosa alegoría de la caverna ideada por el filósofo griego Platón a principios del VII A. C., explica su visión sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto al conocimiento. Los hombres encadenados en lo profundo de la cueva, no pueden conocer del mundo más que a través de sombras que se proyecta los objetos y sujetos del exterior a partir de la luz de una fogata en el interior. Pero cuando uno de los encadenados logra escapar y regresar para traer noticias de la enorme realidad que existe detrás de esas sombras, los compañeros, aún atrapados en la oscuridad, se ríen de él. No lo hacen por maldad o torpeza. Sencillamente, no cuentan con elementos que les permitan juzgar o clasificar lo que se les cuenta que es real.

¿Cómo poder entender que algo es azul si nunca aprendí qué cosa es el color azul? ¿Cómo poder distinguir tantos tonos de blanco si jamás viví entre esquimales? Sabemos, por nuestra cruenta historia, que los conquistadores tuvieron que enseñar con sangre y fuego a algunas culturas nativas de América, el valor europeo del oro y de la plata.

¿Qué es lo real?

"Solo podemos conocerlo bajo la forma de efectos (mundo físico), de funciones (mundo social) o de fantasmas (mundo cultural); en una palabra, lo real, en sí mismo, es nada más que una inferencia", postuló el filósofo francés Roland Barthes en 1961. La influencia de este autor ha sido fundamental no solo en los estudios semiológicos, sino también en los movimientos literarios, culturales y artísticos del siglo XX.

En 1997, el lingüista Émile Benveniste propuso que "la lengua se convierte en discurso cuando un sujeto se apropia de ella y la pone en funcionamiento para influir en el otro". Para poder ejercer esa influencia, el primer sujeto debe respetar una gramática  compartida con el otro a punto tal, que esta opere como código común. Solo a partir de una codificación compartida se hace posible transmitir sentidos. Hacer intersubjetiva la experiencia subjetiva. Este dispositivo es el lenguaje, la lengua común. Una herramienta. Un marco conceptual que  percibir, nombrar, evaluar, calificar, clasificar y cuantificar todo lo que existe. Un dispositivo que tiene su correlato en la comunicación cibernética. No hay registro o feedback sin códigos compartidos.

Es imposible construir sentido sin código como imposible es existir en el vacío. Por eso, tantos pensadores han dicho: lo que no se nombra, no existe.

Pero el lenguaje no es una tabla inalterable, una piedra Rosetta tallada de una vez y para siempre. Por el contrario, es un dispositivo dinámico, sujeto a permanentes cambios culturales. Por un lado, porque contiene dentro de sí una cantidad muy grande de combinaciones posibles y no posibles de sus propios elementos. Pero, por otro lado, porque es propiedad colectiva. Con o sin Real Academia Española, una lengua es influenciada por todos sus hablantes y en todo momento. El ejemplo más conocido es la constante incorporación de neologismos creados por cada generación de jóvenes. O la innegable incidencia del lenguaje científico y tecnológico.

Rebeldes con causa

¿Por qué llegamos a este punto? ¿Es necesario hilar tan fino para poder asegurar que las presentes incorporaciones del lenguaje tienen motores más importantes que una moda o el capricho de ciertos grupos?

Pocos querrán cuestionar al sistema Braile, el alfabeto Morse, los lectores electrónicos de textos impresos, aplicaciones que escriben textos orales, el lenguaje analógico, el digital, las señales de ultrasonido, el efecto doppler o los múltiples códigos de programación como instrumentos útiles para ampliar las capacidades del ser humano. ¡Esos sí que son lenguajes inclusivos! Por el contrario, incluir signos como la “x” en lugar de la “a” o la “o”; o la más reciente “e”, es snob, provocador, confuso para los más jóvenes y desestabilizador.

Para tranquilidad de muchos, nada más alejado del estallido de la autoridad. Porque la lengua, la matemática, la lógica, la historia, el derecho y tantas otras disciplinas, no reúnen más que instrumentos para entender el mundo y crear. 

“Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción”, decía el fundador de la pedagogía de la liberación a partir de la comunicación, el brasileño Paulo Freire. Y con otra frase, fue más allá: “La educación problematizadora se hace, así, un esfuerzo permanente a través del cual los hombres van percibiendo, críticamente, cómo están siendo en el mundo en el que y con el que están”.

No hay manera de ser en el mundo en el vacío. Siempre se es de un modo u otro. Lo mismo sucede con el sentido. Solo puede no comunicar aquello que no existe.

Ayer nomás

En 1973, el antropólogo estadounidense Clifford Geertz, profesor de la Universidad de Princeton, escribió el libro “La interpretación de las culturas”. En éste analiza cómo y en qué momento se separa el homo sapiens de “su fondo general de primate”:

“De conformidad con la opinión actual, la evolución del homo sapiens –el hombre moderno– comenzó con su inmediato predecesor pre sapiens en un proceso que se produjo hace aproximadamente cuatro millones de años con la aparición de los ahora famosos australopitecos (…)-  y que culminó con el surgimiento del sapiens mismo, hace solamente doscientos o trescientos mil años (…)  Las fases finales de la historia filogenética del hombre se verificaron en la misma gran era geológica –llamada el período glacial– en que se desarrollaron las fases iniciales de su historia cultural. Los hombres tienen días de nacimiento, el Hombre no lo tiene (…) Esto significa que la cultura más que agregarse, por así decirlo, a un animal terminado o virtualmente terminado, fue un elemento constitutivo y un elemento central en la producción de ese animal mismo.

Entre las estructuras culturales, el cuerpo y el cerebro, se creó un sistema de realimentación positiva en el cual cada parte modelaba el progreso de la otra; un sistema en el cual la interacción entre el creciente uso de herramientas, la cambiante anatomía de la mano y el crecimiento paralelo del pulgar y de la corteza cerebral es solo uno de los ejemplos más gráficos. Al someterse al gobierno de programas simbólicamente mediados para producir artefactos, organizar la vida social o expresar emociones, el hombre determinó sin darse cuenta de ello los estadios culminantes de su propio destino biológico. De manera literal, aunque absolutamente inadvertida, el hombre se creó a sí mismo (...)

Si bien se produjo una serie de importantes cambios en la anatomía global del género homo durante este período de su cristalización –forma craneana, dentición, tamaño del pulgar, etc.–, mucho más importantes y espectaculares fueron aquellos cambios que evidentemente se produjeron en el sistema nervioso central, pues en ese período el cerebro humano y muy especialmente el cerebro anterior alcanzaron sus grandes proporciones actuales. Lo que separa más distintamente a los verdaderos hombres de los protohombres es aparentemente, no la forma corporal general, sino la complejidad de la organización nerviosa (…)

Lisa y llanamente esa evolución sugiere que no existe una naturaleza humana independiente de la cultura (…) Como nuestro sistema nervioso central –y muy especialmente la corteza cerebral, su coronamiento de calamidad y gloria– se desarrolló en gran parte en interacción con la cultura, es incapaz de dirigir nuestra conducta u organizar nuestra experiencia sin la guía suministrada por sistemas de símbolos significativos (…)

En suma, somos animales incompletos o inconclusos que nos completamos o terminamos por obra de la cultura, y no por obra de la cultura en general sino por formas en alto grado particulares de ella: la forma dobuana y la forma javanesa, la forma hopi y la forma italiana, la forma de las clases superiores y la de las clases inferiores, la forma académica y la comercial. La gran capacidad de aprender que tiene el hombre, su plasticidad, se ha señalado con frecuencia; pero lo que es aún más importante es el hecho de que dependa de manera extrema de cierta clase de aprendizaje: la adquisición de conceptos, la aprehensión y aplicación de sistemas específicos de significación simbólica (…)

Los hombres construyen diques o refugios, almacenan alimento, organizan sus grupos sociales o encuentran esquemas sexuales guiados por instrucciones codificadas en fluidas cartas y mapas, en el saber de la caza, en sistemas morales y en juicios estéticos: estructuras conceptuales que modelan talentos informes”.

Monos con navaja

 “Vivimos, manifiesta Geertz, en una brecha de información. Entre lo que nuestro cuerpo nos dice y lo que tenemos que saber para funcionar hay un vacío que debemos llenar nosotros mismos, y lo llenamos con información (o desinformación) suministrada por nuestra cultura (…) La frontera entre lo que está innatamente controlado y lo que está culturalmente controlado en la conducta humana es una línea mal definida y fluctuante”.

Michel Foucault  durante su famosa  lección El orden del discurso, dictada en 1970, se pregunta: "¿Qué hay de peligroso en el hecho de que las gentes hablen y de que sus discursos proliferen indefinidamente? ¿En dónde está por tanto el peligro? Y propone: "en toda sociedad, la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida por un cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar los poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad". Esos dispositivos son lo prohibido, la exclusión del “loco”,  el comentario, la legitimidad del autor y la distribución de lo decible en disciplinas.

Hace demasiado tiempo existen cuerpos que cuestionan el género que la cultura les asigna por nacer con órganos genitales de uno u otro sexo. Hace demasiado tiempo que existen conciencias “fuera de época” o “fuera de lugar”. Surge a la palestra la existencia de más de dos sexos. Nos reímos, y sin querer, actualizamos a Foucault con su noción de “locura”. Se visibilizan  maneras diversas de vivir la sexualidad y de asumir roles sociales asociados tradicionalmente a uno u otro género, a una y otra clase social. La biología descubre nuevas combinaciones de cromosomas. Las masas sacan de la clandestinidad realidades antes innombrables. Y por tanto, se pone voz a lo sordo y a lo mudo.

Por qué marchamos

Foucault mostró que el discurso no es solo un medio para conseguir al objeto de deseo sino también el objeto de deseo en sí mismo. Y en tanto herramienta, lo tasó con el precio de un arma: “el discurso no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse”.

Estamos muy lejos de nuestros hermanos astralopitecus. Mejor dicho, de nuestres hermanes australopiteques. Pero no olvidamos que comenzamos a separarnos de ellos cuando empezamos a simbolizar. Y que, a pesar de nuestra celebrada neocorteza cerebral, nos mueve el deseo.