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Tata… "No hay vuelta atrás"

Un día viajaba con Máximo, mi nieto pequeño, que aún no cumplía los seis años de edad y había comenzado su formación primaria, volvíamos en auto desde su Escuela a su casa. Y en una conversación, inconstante, con trechos de observación y silencio, me dijo: "Tata, no hay vuelta atrás"...

Le pregunté: ¿cómo dices?, y de nuevo: "No hay vuelta atrás, Tata"...

Le pregunté de donde había sacado eso, y me dijo: "de mí nomás". Me sorprendió su sentencia, que pensé que la memorizó de algunas de las lecturas de su hermano mayor, o de uno de sus juegos "en la pantalla", y conversamos para que extendiera lo que dijo. Yo con interés en ver si construía sentido con su frase. Entonces, hablamos brevemente de mi vejez y de su niñez, me interesaba saber si él entendía lo que me había dicho. Y sí: entendía que "no hay vuelta atrás". Yo no podría ser más, un adolescente y él no podría ser más, un bebe. Dimos "vueltas" por lo que sentimos he hicimos al comienzo de ese viaje en el que estábamos... y no tendríamos, de nuevo, aquellas emociones.

Me quedé callado unas pocas cuadras, para él. Y para mí, pensé cuanto me seduce "el Tiempo", su concepto. Y en mi Filosofía, "Yo soy el Tiempo", "Tu eres el Tiempo", "mi nieto es el Tiempo".

En el silencio que hice, alivié la emoción, que me provocaba la charla con Máximo, y fui a uno de mis textos:

El Hombre es el Tiempo

 Sujeto:

Al concepto de “Sujeto” lo constituye “la in-conclusión”, el “haciéndose Sujeto”.

Contiene: “el Ser” y “el no-Ser” como lo uno y lo mismo.

El Sujeto es y no es (Heráclito: “el Ser es y no es”)

El concepto de Sujeto manifiesta el Devenir.

Sujeto es: Ser Sujeto haciéndose Sujeto.

Decir Sujeto, es proponer en la cotidianeidad una representación de la vida, que es devenir, puro devenir; que es: “el haciéndose”, que es: el ser-otro siendo el mismo, que es: voluntad como: “ir a lo que adviene”.

Todo esto expreso cuando digo Sujeto - por eso algunos dicen: que es una palabra pesada, claro: es una palabra de Filósofo, de quienes han logrado entrar con su pensamiento individual en el pensamiento colectivo.

Entonces: El Presente es Devenir

El ser del Hombre es el devenir, como bien lo dice Nietzsche.

El presente es devenir, y ahí está la dialéctica de la realidad. Esto determina la dialéctica de la realidad.

El Hombre es dialéctico porque su Ser es su no-Ser. Su Presente es Devenir.

En cuanto al Tiempo: 

Sólo hay Devenir y Pasado.

Esto es otro modo de decir que somos el Tiempo.

El Pasado es la consecuencia del Devenir, puedo decir: sólo somos Devenir.

Entonces: No hay Presente

                  El Presente no existe

                  El Presente no tiene extensión

Ser-ahí

¿Será eso, ese instante del pasaje y lo que queda en el pasado, el Hombre, la Vida humana?

Por otro lado: (puedo decir) Sólo hay Presente: el Ser-ahí (Sujeto) es el Presente.

(Presente: como la conversión de devenir en pasado)”

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Yo soy el Tiempo…

Y en cada Instante está la Eternidad

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Dejé ahí mi pensamiento, y volvimos a la charla, Máximo me dio ejemplos, afirmó que yo no nunca más podría ser niño, ni adolescente, ni más joven que ahora.

Viajábamos despacio, para intensificar el encuentro. En una de las sentencias de mi Filosofía, digo:

"No podemos Extensificar la Vida. Pero si debemos y podemos Intensificar la Vida"... es lo que nos sucedía en ese viaje de regreso.

Mi nieto se quedó en su casa y yo seguí hacia la mía, con el asombro de la conversación, en dos direcciones: con entusiasmo y la emoción de comentarle a la Abuela. Y la otra, de ir por aquella charla hacia otras necesidades de alivio.

Sé, que lo que me dijo Máximo, es una sentencia primitiva... inherente... Inicial

Llegué a mi casa, y después de dar unas vueltas por la Incertidumbre. Bueno: la "Incertidumbre" nos hace humanos, como la Palabra. Me senté frente a mi máquina con la necesidad de escribir para calmar la continuidad del diálogo con mi nieto pequeño.

"No hay vuelta atrás"... Y… yo soy "un hombre Absurdo". El concepto de "Absurdo", de Albert Camus, es un divorcio, es una relación: el hombre y la mujer que preguntan y el mundo no les da respuesta… la vida no les da respuesta a la pregunta original.

Yo, sí pregunto en voz alta, a gritos, frente al mundo, frente a la Vida que no me da respuestas… pero no fugo de la Existencia.

Soy ateo. O sea, que llevo, exponiendo, en el consciente el par contradictorio: Finito- Infinito.

Ateo es: tener conciencia de la mayor contradicción: Finito-Infinito.

Vivir en la mayor contradicción, como ese "callejón sin salida" (ente-ser), mayor contradicción definida por la Infinitud y la Finitud.

Lo Finito es la Vida Humana y lo Infinito el Pensamiento, ambos son en el Hombre.

Algunos Individuos "fugan" de esta Contradicción, y uno de los caminos de la fuga, es la religión, la búsqueda del dios que rompe el par contradictorio. Buscan anular la Finitud.

Un camino de fuga puede ser una psicosis y otro, el más dañino, el de la religión.

Fugar de este par contradictorio es fugar de la Existencia.

Le puse comillas a: fugan, porque el Individuo queda anclado en la Angustia Existencial.

Voy consciente con el doloroso par contradictorio a cuesta. Amo y no resisto de ser amado, llevo mi coraje y mi razonamiento, pienso y hablo de mi mundo y hablo de mí, le construyo Sentido a mi cotidianeidad, sostengo al Arte y a la Filosofía como "Lugares" de habitar en oposición al propuesto Desarraigo. El Arte y la Filosofía son caminos seguros, de regreso de la enajenación y la alienación que nos procura el positivismo del mercado, del puto sistema de convivencia "en el que estamos".

Y con mi Filosofía, busco explicarme la Existencia, busco visualizar el límite… y me seduce el misterio de la Vida.

Nieto querido: sé que, frente a esto, a mi Vida en Rebelión Metafísica, "no hay vuelta atrás"... ahí: es como tú dices.

Pero: sí que es posible, sí que la Humanidad, sí que los hombres y mujeres podemos volver atrás, sí que hay vuelta atrás: del dolor del desarraigo, de la definición de amos y de esclavos, del dolor de la indiferencia, de la soberbia del poder y del poder. Hay "vuelta atrás" de la Ignorancia.

Hay vuelta atrás del daño que nos provoca el "pensamiento calculador".

El 30 de octubre de 1955, Martin Heidegger-filósofo en el que inspiro mi pensamiento, dijo: "De momento, sin embargo-no sabemos por cuanto tiempo-el hombre se encuentra en una situación peligrosa en esta tierra… Al iniciarse la era atómica es un peligro mucho mayor el que amenaza, precisamente tras haberse descartado la amenaza de una tercera guerra mundial… en cuanto que la revolución de la técnica que se avecina... pudiera fascinar al hombre, hechizarlo, deslumbrarlo y cegarlo de tal modo, que un día el pensar calculador pudiera llegar a ser el único válido y practicado".

El pensamiento calculador que en nuestra época obnubila, hechiza, deslumbra y ciega al Hombre… es el único practicado.

El cálculo que fascina al Hombre, y conforma el desarrollo de su cotidianeidad. Que determina su mirada tecnológica, la instrumentalidad de esa cotidianeidad, y hace que el Hombre consienta el monopolio del lenguaje por la máquina.

Dice Heidegger: "¿Qué gran peligro se avecinaría entonces? Entonces, junto a la más alta y eficiente sagacidad del cálculo que planifica e inventa, coincidiría la indiferencia hacia el pensar reflexivo, una total ausencia de pensamiento. ¿Y entonces? Entonces el hombre habría negado y arrojado de sí lo que tiene de más propio, a saber: que es un ser que reflexiona".

Máximo, nieto querido: entonces ¡Hay vuelta atrás!... de hombres, mujeres y niños, refugiados, migrantes del hambre, de la desesperación, que huyen de la intemperie del "Hombre", y que mueren en las costas de la desgracia y de tanta mierda que administra los límites y la propiedad.

Cada noche, hay hombres y mujeres que tienden su cama de cartón en los umbrales, hombres y mujeres que comen de los basurales, y los putos gobernantes los denominan "en situación de calle".

Hay niños que mueren por desnutrición. Hay hombres y mujeres "divididos" en "clases". Hay "vuelta atrás" de la Tierra cercada con fronteras, de los hombres y mujeres divididos en clases. Hay vuelta atrás de las guerras, y del negocio con las armas y las muertes. Hay vuelta atrás de cada uno de los desiertos del capitalismo...

Hay vuelta atrás de cada uno de los desiertos del capitalismo.

Desde ahí, hay vuelta atrás hacia el Pensamiento y la Palabra, hacia el Sentido, hacia el Reconocimiento del otro como Otro, hacia la cotidianeidad donde eso que llaman solidaridad, sea un significado que componga el concepto de Sociabilidad.

Y, esto es posible, esto sería posible... porque es del dominio de la Representación. Porque es, o debería ser de la Tierra de los hombres y mujeres.

Porque, esto que te digo, no es del dominio de la Imaginación- lo que imaginamos se sobrepone al humano desde el humano- … en este dominio están los juegos, que no debiera perderlo el "Hombre".

Lo que sí puedo imaginar, Nieto querido, es que conversamos de esto en un viaje en auto hasta tu casa, cuando yo te busque a la salida de tu Escuela Secundaria... seguramente que tendrías conceptos para mostrarme… Seguramente que me costaría, y me gustaría rumiarlos.

Si los que me leen en esta nota, ven algunas letras deformadas, con la tinta corrida… será porque la hoja estuvo humedecida… no sé, es el comienzo de agosto, hace frío en mi biblioteca, donde escribo… y tengo la estufa encendida…

El absurdo que amanece en los umbrales

El "no entiendo", cuando hemos puesto en palabras, la confusión de nuestra situación en lo público, el fastidio, el cansancio, el hartazgo por lo inexplicable.

Por lo colectivamente inexplicable. Porque lo que sucede y lo que nos sucede en lo público nos excluye de la racionalidad, con la que tenemos que construir Sentido a nuestra cotidianeidad. Somos, el hombre o la mujer que pregunta, sin obtener respuesta.

El "no entiendo", al escuchar los discursos y las promesas de los políticos que gobiernan. ¿Será porque a los discursos se los escribe otro y las promesas sólo son "validas" en el dominio del dogma religioso ya que son solidarias con la "esperanza", que es un artificio que fuga de lo humano?

Esperanza: es un artificio que fuga de lo humano (Humberto Maturana).

No se relaciona ni con la Voluntad, ni con la libertad.

No se relaciona ni con la Conciencia, ni con la Autoconciencia.

Tiene que ver con la seguridad de la nada. Reprime, desprecia, ignora la incertidumbre de algo. De un algo que adviene, puesto en, o desde un momento en la exterioridad, que es objeto de la existencia, que es lo que concluye la Expectativa. Lo concluye con la inquietud, con la incertidumbre, con la inseguridad, que son humanos.

Expectativa, en vez de esperanza.

El "no entiendo", con una expresión similar a una reflexión, con una expresión que no emite un reclamo, sino que se asimila a un repaso con el pensamiento, a un repaso de lo que hicimos en esa situación que nos puso la relación con el Estado.

Ese "no entiendo" es el absurdo que le duele en la cotidianeidad de cada uno de los que caminamos las calles. Es el absurdo que amanece en los umbrales, de cada hombre y de cada mujer que cada noche, tuvo que tender su cama de cartón a la intemperie de la indiferencia del Estado.

"No entiendo", con paciencia, repetido, consciente y puesto en palabras para aliviarnos e ir a otro y a otro y a otros "no entiendo".

Sísifo, condenado por los dioses, sube la pesada roca a la cima del monte, que enseguida rueda al llano, él baja paciente, consciente y vuelve a empujar la roca hacia arriba.

El hombre y la mujer, en la hechura de su camino, frente al Estado.

Lo absurdo es que el individuo, sienta "no entiendo", aunque no lo exclame. El individuo adentro de su cotidianeidad, en ese lugar que le pertenece, y siente "no entiendo".

Dice Albert Camus que lo Absurdo no está en el individuo ni en el mundo, sino en su presencia común.

En concepto de mi Filosofía, el hombre y la mujer construyen su mundo histórico y hablante, con una praxis adentro del sistema de convivencia (capitalismo, donde el individuo es obnubilado por el pensamiento calculador) El hombre y la mujer, en esa construcción, es puesto frente al sistema de convivencia, y en esa relación, en el vínculo está el absurdo... un absurdo en la Sociabilidad, que duele en esa Sociabilidad débil, no inteligente, precaria... un absurdo que ronda en las calles, en las noticias de los diarios y de la televisión.

La "presencia común" entre el hombre y la mujer con "lo que debe ser", que es: lo que no le perturbe la producción de su Subjetividad, lo que no le niegue la Tranquilidad como Propiedad Social que es, que no le dañe la dignidad ni le perturbe la construcción de sus Sujetos: Cognoscente, Deseante y Productivo.

Producir igual a Crear.

El Sujeto Social debe Conocer, Amar y Crear.

Para Camus, la sensación de absurdidad no nace del simple examen de un hecho o de una impresión, sino surge de la comparación entre un estado de hecho y cierta realidad, entre una acción y el mundo que la supera. Lo absurdo es esencialmente un divorcio.

Nace de su confrontación.

Para mí, "la esperanza" es un objeto de lo absurdo, como lo es la nominación de "sentido común", que recurrentemente nombran, no sé a qué.

Nuestro tránsito en este sistema de convivencia (poder económico, poder político e Imaginario Social) está repleto de Absurdo. Y es perverso aquel "absurdo-social que duele". En el norte del país mueren niños por desnutrición. Aparece la noticia en los diarios, como una traducción infame del "no entiendo".

En las ciudades hay hombres y mujeres que duermen en las calles. Hombres y mujeres excluidos de la construcción del escenario de la cultura, esto es: excluido de su proceso de humanización, esto es: hombres y mujeres sin trabajo. Y hombres y mujeres a los que el Estado, en un estado de gracia, les da una limosna, con nombre o tramite en armonía con la modernidad. Una limosna de mierda, que le denominan "subsidio" y como son muchos, y sería una figura que profundizaría el absurdo, una larguísima fila de indigentes con la mano haciendo un cuenco con la concavidad hacia el cielo, como lo recomienda la bondad de la iglesia, para que les pongan las monedas, han "bancarizado" la dadiva y les dan una tarjeta de plástico, como un remedo grotesco, de las que usan los ricos funcionarios del sistema.

Aquí hay "un divorcio". Aquí hay exclusión infame de hombres y mujeres, que no pueden sostener su alimentación y su abrigo, porque "no hay" trabajo. Y ese "no hay", como si fuese un acaecimiento, un suceder que no tiene responsables. Como si no hubiese los que acumulan y explotan. Este es un "absurdo-en la Sociabilidad, que duele". Y lo que se hace consciente es el dolor de la humillación.

Seguramente, que cada día que amanece estos hombres y mujeres excluidos de la construcción de su mundo, no se mueven con la paciencia que baja del monte Sísifo a empujar la roca.

Para Albert Camus, Un mundo que se puede explicar hasta con malas razones, es un mundo familiar. Pero, por el contrario, en un universo privado de ilusiones y de luces, el hombre se siente extraño. Para él, es un exilio sin remedio, pues está privado de la expectativa de una tierra prometida. Ese divorcio entre el hombre y su Vida, entre el actor y su decoración, es propiamente el sentimiento de lo absurdo.

Yo digo, que ese mundo cotidiano de la desgracia y la exclusión, que parece familiar, lo explican y con malas razones, los políticos que "gobiernan".

La escasez de alimento y de abrigo, aunque sea diaria, no conforma "un mundo familiar".

Y este exilio de los infelices de este sistema de convivencia, si tiene "remedio".

Si todos, escuchamos de todos "no entiendo", referido a la cotidianeidad, sería el comienzo de la sanación de la Sociabilidad.

Yo digo, que:

El "Hombre" se salva si vuelve a la Tierra.

Eso es: volver de la enajenación, de la alienación. Volver del desarraigo que nos procura el "pensamiento calculador", o sea: el positivismo, el mercado, el puto capitalismo. Eso es: producir nuestra Subjetividad. Para constituir una Intersubjetividad inteligente, fuerte. Y digo, que: un camino seguro de regreso es el Arte, y otro la Filosofía.

Para llevar el pensamiento a Pensamiento Meditativo, para constituirnos en Sujetos del Sentido. Para comprender lo que dice Don Juan, el Chamán Yaki: "Sólo hay un Camino a construir para habitar, y debe ser un Camino con corazón".

Niños que mueren por desnutrición, hombres y mujeres que duermen en las calles, hombres y mujeres que revuelven la basura en la calle buscando comida, hombres y mujeres sin trabajo, una salud pública sin médicos ni remedios, una educación pública sin maestros ni bancos. Es la acumulación de un absurdo social, cotidiano... de un absurdo que duele.

Esa exclusión es "un absurdo que cada día amanece en los umbrales".

El "no entiendo" de la cotidianeidad

Si algunos, escuchamos, solo, de algunos: "no entiendo", referido a la cotidianeidad, sería un síntoma de alivio. Si todos, escuchamos de todos "no entiendo", referido a la cotidianeidad, sería el comienzo de la sanación de la Sociabilidad.

Entonces, hubiésemos puesto en palabras, la confusión de nuestra situación en lo público, el fastidio, el cansancio, el hartazgo. Cada uno estaríamos yendo del Inconsciente al Consciente, con un "porqué" reprimido por la enajenación y la De-Subjetualidad (debilitación de la Subjetividad), provocada por el "Sistema de convivencia".

De ahí, estaríamos "a una reflexión" del comienzo de la construcción de Sentido de nuestra cotidianeidad. Nuestra cotidianeidad, es lo que en cada vigilia, nos atañe... o "creemos" que nos atañe, y la exterioridad, ajena, que nos atraviesa.

Y el "sentido común", esa absurdidad propuesta y repetida desde artificios ocultos del poder, rodaría por las cloacas, después de haber envuelto en él los discursos y promesas del gobernante, los comentarios y los dichos de sus ministros, sus políticas sobre educación pública que no atañen a la educación pública, sus políticas sobre la salud pública que no previenen la enfermedad de los hombres y mujeres y tampoco atienden con recursos y los médicos necesarios la enfermedad de los hombres y mujeres, y sus políticas que no atañen para el bien-estar de la vida de los que caminamos las calles.

Calles donde duermen hombres y mujeres, en sus camas de cartón de media-plaza. En el norte de este país mueren niños por desnutrición y las políticas de estos y de otros tipos nunca alcanzan.

Y en la proximidad, otros "no entiendo", residuos de lo inexplicable, por ejemplo, entre tantos, organizaciones de hombres y mujeres sin trabajo o con trabajos precarios y esporádicos y que, sínicamente, el estado les da una limosna, con la perversa intención de excluirlos del escenario de la construcción de la Cultura. Una limosna, una dádiva, una caridad para excluirlos de la construcción de su mundo histórico.

No hay trabajo que los haga Sujetos Productivos, que les produzca su humanización. Ese "sentido común", colmado de "colmos", entraría en los residuos del "no entiendo".

¿Cómo entender el concepto de la Otroriedad?... en una Sociabilidad tan destruida...

Para mí. El "Sistema de convivencia", es: Poder Político, Poder Económico e Imaginario Social. Nosotros aportamos al "no entender" desde el Imaginario Social.

Este es la creación de significaciones y la creación de imágenes o figuras para sostener esas significaciones. Tiene dos componentes: el Efectivo, que es el de lo instituido, y el Radical, que es el de lo instituyente.

Entonces, aquella sanación, sería: salir del componente Efectivo, pararnos en el componente Radical. Limpiar de "no entiendo" nuestra cotidianeidad que, en lo público de esta, está nuestra salud, nuestra formación y desarrollo, las leyes que determinan sus modos y posibilidades. Cotidianeidad atravesada por el dogma, que para uno de aquellos "colmos" se adorna con la fotito y los discursos del gobernante.

Con las últimas frases del "no entiendo" estaremos afuera, recuperando lo público, comenzando por las calles y por las plazas.